ECHANDO A FELIPE GONZALEZ, GUIA PARA DESMEMORIADOS.

No pensaba contestar a los comentarios que aparecieron en el post sobre la entrevista a Felipe González. Al fin y al cabo, son valoraciones personales sobre el conjunto de las transformaciones que él introdujo en España. Sin embargo, el último comentario de Fernando me ha hecho cambiar de opinión y he pensado que será divertido recordar a la gente como se echó a Felipe González del poder.

Efectivamente, Fernando decía en uno de los comentarios

A Felipe González se le echó del poder literalmente.

Y tiene toda la razón, a Felipe González se le echó del poder pero no exactamente como él da a entender.

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En 1993, después de que, contra todo pronóstico Felipe González ganara las elecciones generales por casi un millón de votos, un nutrido grupo de periodistas, entre ellos Luís María Anson (entonces director del diario ABC y más tarde fundador de La Razón), deciden que es necesario utilizar todos los medios posibles para echar a Felipe del poder. En 1998, Ansón confesaba a la revista Tiempo:

González bloqueaba algo vital en una democracia: la alternancia. Si llega a ganar las elecciones del 96, con la bonanza económica no hubiera habido quien lo echase hasta el 2004. No salimos de 40 años de Franco para entrar en 30 años de González

Y es que según Ansón, la única forma de poder echar a Felipe González era una campaña de acoso y derribo en toda regla. En sus propias palabras:

La capacidad de comunicación, la fuerza política, la habilidad extraordinaria que tuvo siempre González, hizo darse cuenta a muchas personas que era preciso que concluyera su etapa. Como los ataques a González, muy fuertes en el 92-93, no terminaron con él, (…) vimos que era necesario elevar el listón de la crítica. Entonces se buscó ese mundo de las irregularidades, de la corrupción… No había otra manera de quebrantar a González

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En aquel grupo de periodistas, que se hicieron llamar “Plataforma de Defensa del Derecho a la Información de los Ciudadanos”, estaban representados los directores de los principales diarios de derechas españoles. Ansón contaba en 1998:

Nos reuníamos, generalmente en mi despacho, el director de El Independiente, Pablo Sebastián; José Luís Gutiérrez, de Diario 16; el director general de Antena 3, Manuel Martín Ferrand; el de Informativos de Antena 3 Radio, Antonio Herrero; el de El Mundo, Pedro J. Ramírez.

El objetivo de estas reuniones era planear la estrategia periodística para erosionar al gobierno y acabar con González. Confesaba de nuevo Ansón en el 98:

Había que terminar con Felipe González, ésa era la cuestión. Al subir el listón de la crítica se llegó a tal extremo que en muchos momentos se rozó la estabilidad del propio Estado. Eso es verdad. Tenía razón González cuando denunció ese peligro…, pero era la única forma de sacarlo de ahí.

Este grupo de periodistas fueron los que se dedicaron a crear el clima de crispación que acompañó a González en su última legislatura. Se trataba de crear un continuo de noticias buscando entre los trapos sucios de cualquier persona relacionada con el partido socialista, e inmediatamente implicar directamente a Felipe González en dicho asunto. Desde los medios se presionaba a los jueces para crear la mayor erosión posible. El propio Ansón en el 98 cuando le preguntaban si se había presionado a los jueces respondía sin tapujos:

Sin duda, por reflexión o instinto, los medios reaccionaron atizando algunas situaciones. Ése fue el caso de los conflictos y el papel de la justicia. Al atizar el fuego en ese sector se favorecía la erosión de González… Así que se hizo. Fue una operación de acoso y derribo. Algunos lo hicimos desde el convencimiento honesto de que era un servicio al sistema democrático. (…) Desde una labor crítica normal no se conseguía desalojar a González del poder.

aznar a su llegada a Heathrow

¿Pero se trataba esto de una simple campaña mediática organizada por ese grupo de periodistas? No, en unas declaraciones posteriores Ansón afirmaba que:

la operación de acoso y derribo (…) fue, naturalmente, una operación del partido de la oposición

de hecho, se supo que Francisco Álvarez Casos acudió a varias de esas reuniones, incluida la del 4 de Julio de 1995 menos de un año antes de las elecciones. Ansón, también implicó en esta operación a

algunos medios financieros

afines a la derecha española, y con muchos intereses en ver subir a Aznar al poder.

anguita

No solo el PP estaba interesado en hacer desaparecer a González del mapa político. El entonces presidente de Izquierda Unida Julio Anguita, creía necesaria la caída de González para llevar a cabo lo que él denominaba la estrategia de “sorpasso”, que convertiría a Izquierda Unida en el partido de izquierdas dominante. La estrategia de erosión al PSOE podría ocasionar la subida de la derecha a corto plazo, pero Anguita creía que a largo plazo le permitiría captar a todos los votantes del PSOE. Por ello Anguita se une a la campaña del PP de acoso y derribo al gobierno, formando la llamada “pinza” PP-IU al PSOE.

En 1996, tras conseguir mediante esta campaña de acoso y derribo la convocatoria de elecciones anticipadas, el Felipe González pierde las elecciones por 291.000 votos. El resultado más ajustado de la historia de España. El propio Ansón reconocía en el 98:

Aun así, perdió las elecciones por menos de 300.000 votos… (…) A pesar de haber lanzado contra él una de las mayores ofensivas que se hayan desencadenado contra un político.

La estrategia de la pinza proporcionó muy buenos resultados para Anguita en aquellas elecciones, ya que le permitió captar a aquellos votantes de izquierdas desencantados principalmente por la guerra sucia contra el terrorismo. Sin embargo, en 1996, con el PP en el poder, al contrario de lo que esperaban muchos de los votantes de Izquierda Unida, Anguita no abandona la estrategia de la pinza contra el PSOE. Mientras las bases reclamaban una oposición útil a las políticas económicas y sociales de derechas que llevaba a cabo el PP, Anguita se unía a la derecha en la estrategia de la contra-oposición. Era parte de la estrategia de “sorpasso”, no bastaba que el PSOE estuviera en la oposición, si IU debía convertirse en la fuerza de izquierda dominante era necesario erosionar al partido de izquierdas mayoritario puesto que no les era posible captar a los votantes de izquierda.

La estrategia de Anguita provoca un creciente malestar tanto en las bases como dentro del partido. En 1997 este malestar se manifiesta en la escisión de la llamada corriente Nueva Izquierda, que forma su propio partido. Ese mismo año, parte de Esquerda Unida (la federación gallega) abandona también el partido. Iniciativa per Catalunya, la organización confederada a IU en esta región, se escinde del partido.

En las municipales de 1999 IU cae 1.200.000 votos respecto a las anteriores municipales, y más de 1.300.000 votos respecto a las generales del 96. El número y porcentaje de votantes continúa cayendo en las europeas del 99. La estrategia de “sorpasso” ha fracasado, los votantes de IU, desencantados con la labor de Anguita piden un nuevo líder. En 1999, Anguita renuncia a la candidatura a las generales después de varios episodios cardiovasculares. El propio Anguita reconocía en el 2004 que su salida tuvo más que ver con la falta de apoyos dentro del partido que con su salud. Durante su última legislatura Julio Anguita había sido el mejor anti-felipista, y se había preocupado más de atacar al PSOE que de defender políticas de izquierdas en medio del ataque salvaje a los servicios sociales que sufrió España en aquella legislatura. El daño que causó Anguita a la credibilidad del partido lo sigue pagando IU hoy en día.

Felipe González en la noche electoral del 96, se despedía de sus votantes, con aquella frase que se quedó para siempre en mi memoria:

Hemos sido dulcemente derrotados, pero volveremos…

Yo tenía 15 años, y ya hacía algunos años que discutía sobre política española e internacional con algunos de mis amigos. Lo que no podía entender entonces era las consecuencias a largo plazo que tendría el éxito de aquella campaña. El Partido Popular se dio cuenta del poder de los medios de comunicación, y de la necesidad de mantenerlos bajo control. Por eso, a las pocas semanas de tomar el gobierno, inicia la guerra contra PRISA.

polanco

Comenzó manifestándose con la llamada guerra de los decodificadores, por la que el gobierno forzó la creación de Vía Digital como plataforma alternativa a Canal Satélite Digital. Como era de esperar Vía Digital fracasó, probando falsas las declaraciones de Cascos asegurando que existía un mercado más que suficiente para ambas. Los ataques continuaron con los derechos deportivos, para lo que el gobierno a través de Cascos creó un decreto ley (la llamada “ley de interés general”) que jamás ha vuelto a ser aplicado, y que impedía a PRISA retransmitir en exclusiva los partidos de liga. Finalmente, la campaña orquestada por el PP tuvo su colofón con el caso del juez Gómez de Liaño, apoyado por la fiscalía del estado, que acusa a Polanco de estafa y apropiación indebida de 23.000 millones de pesetas. Finalmente, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional desautorizó hasta en 7 ocasiones las actuaciones de Gómez de Liaño, y demostró que jamás existió estafa. En 1998 el Tribunal Supremo procesa y condena a Liaño por prevaricación (esto es, dictar a sabiendas una resolución injusta) y lo inhabilita como juez. Sin embargo, José María Aznar, en pago por los servicios prestados, indulta a Liaño en el año 2000. Cabe preguntarse qué es de la separación de poderes cuando el presidente del gobierno tiene el poder del indulto.

Poco importaba ya que las sentencias hubiesen dado la razón a PRISA, el daño ya estaba hecho. Esta es la segunda gran consecuencia del éxito de la campaña de acoso y derribo a González en el 96. Ya no es necesario contar con la verdad, basta con contar con los medios de comunicación.

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A pesar de los 3 años de campaña de ataques a González entre el 93 y el 96, así como las posteriores durante la primera legislatura de Aznar, a pesar de las conocidas investigaciones de Pedro J., y de lo que Ansón denominaba “se buscó ese mundo de las irregularidades, de la corrupción…”, Felipe González jamás ha sido acusado ante un tribunal de ni un solo delito. Y sin embargo, como se puede leer en los comentarios del post anterior, basta mencionar su nombre para que sea acusado personalmente de todos los casos de corrupción que ocurrieron en aquellos 14 años. Éste es el autentico poder de los medios.

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“Pescado” del Blog Regreso al Futuro, citado por Jessica Fillol

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LOS CÁMBIOS DEL PP EN CATALUNYA APUNTAN QUE LA FACTURA ELETORAL A PAGAR POR EL PP EN MARZO SERÁ MAS ALTA QUE EN 2004.

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21/07/2007

La víctima no ha sido Piqué, ha sido Rajoy

La factura a pagar por el PP en marzo será más alta que la del 14-M

El retorno de José Bono a la política activa confirma, a ojos de la ciudadanía, que el flanco del PSOE más moderado o centrista –de acuerdo con el lenguaje convencional político- sigue presente en el conjunto del proyecto de José Luís Rodríguez Zapatero. En cambio, dentro del PP se viene produciendo el mismo fenómeno, aunque circula en dirección exactamente contraria. El caso más reciente es el de Piqué.

Los centristas genoveses corren graves riegos. A Piqué le disparó Acebes por la espalda, mientras Rajoy seguía por televisión el Tour, que es lo que le gusta. La gaviota pepera está acostumbrada a zamparse centristas como si fueran peces cándidos e incautos. Los guardianes de la ortodoxia tradicional no consienten la más mínima tibieza o disidencia. Los herejes sobran. No ocurre en el PP aquello que, con alguna sorna, repetía Alfonso Guerra respecto al PSOE de que “quien se mueve no sale en la foto”. Aquel que siendo del PP se mueve no es que no salga en la foto, es que acaba teniendo que salir casi por piernas de Génova 13.

Acertado diagnóstico
“El radicalismo se ha apoderado del PP”, ha declarado Bono. “El Partido Popular quiere acebes y zaplanas por todas partes”, añade. Acertado diagnóstico. El PP sólo dio muestras –más aparentes que reales, pero muestras al fin y al cabo- de moderación cuando vio de cerca las orejas al lobo. Es decir, hace once años, cuando los resultados electorales de marzo de 1996 situaron a Aznar entre la espada y la pared. O pactaba con CiU o no podría gobernar España. El Pacto del Majestic supuso que el PP renunciara o amortiguara su tendencia a la crispación. La templanza conservadora duró una legislatura.

La mayoría absoluta
La mayoría absoluta alcanzada en marzo de 2000 acabó convirtiéndose en un ejercicio de autoritarismo in crescendo de Aznar. Sólo así se entienden episodios como el del Prestige, la boda imperial de Ana y Alejandro y, sobre todo, el empecinamiento bélico de Aznar, transformado en lugarteniente de George W. Bush. La traca final fue su soberbia infinita, que le llevó –con la ayuda de su fiel mayordomo Ángel Acebes- a creer que la realidad era posible cambiarla según sus caprichos y sus intereses. Había sido ETA la autora del 11-M y punto. Consecuencia: perdieron las elecciones. Las ganó el PSOE con holgura. Las encuestas de última hora apuntaban hacia un empate técnico o una victoria mínima del PP. Rajoy pagó muy caro las mentiras de Acebes.

Derrota más severa
La factura que tendrá que pagar Rajoy el próximo marzo será todavía más alta. La huida hacia delante de la derecha está llegando inexorablemente a la meta. Esta vez la derrota en las urnas puede ser incluso más severa. Sería, por otra parte, lo mejor que le podría pasar al PP. Los cambios en el interior del partido serían obligados y de envergadura. El ciclo de Aznar/Rajoy terminó el 14-M. Todos los esfuerzos para prorrogarlo han sido desmesurados, ímprobos y, a la postre, ridículos. Ningún humano puede detener el tiempo. Y el tiempo del radicalismo neocon ha terminado. La víctima del golpe de mano contra Piqué no ha sido Piqué. Ha sido Rajoy. Que nadie se engañe.

E.S.

LA IZQUIERDA, EN MEDIÁTICA MINORIA.

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19/06/2007

Periodistas afines y sus satélites sociales, valor en alza en el PP

La izquierda, en mediática minoría

ANTONIO ASENCIO

Si las elecciones generales son finalmente en marzo de 2008, nos quedan por delante diez meses. El PP encarará el dictamen de las urnas con la misma cabeza visible que le hizo perder en 2004. Rajoy, escoltado por Acebes y Zaplana, repetirá foto fija buscando el desquite. Esto es importante porque es en ese aceite hirviendo de la revancha donde el PP ha echado su huevo de la discordia a freír. El resultado ha sido una base social activada y movilizada frente a un Gobierno desbordado en la comunicación de su política.

Con un cartel chamuscado por la gestión del 11-M, Rajoy sólo podía cifrar sus esperanzas electorales en un atentado de ETA. Era una inversión improbable, pero más rentable que erigirse a sí mismo como término de la comparación con Zapatero: si se olvidaba de su figura, de su política, de su alternativa –incapaz de vencer al presidente-, y convertía la política antiterrorista en el termómetro de medición con el que la opinión pública evaluaría a Zapatero, cualquier atentado de la banda estaría llamado a socavar al Gobierno.

Papel de la oposición
La trampa está en que la política antiterrorista no la hace el Gobierno en solitario, sino que precisa del apoyo y la lealtad de la oposición. El PP ha subvertido esta norma para no dejar margen de actuación al Ejecutivo y luego culpar exclusivamente al Gobierno de cualquier atentado. Si puedes poner la zancadilla y luego acusar al que se cae de torpe, ¿por qué no hacerlo?

ETA como foco de atención único
Durante estos tres años, Rajoy ha ejecutado de manera implacable su tarea de títere portavoz de una táctica mediática: silenciar cualquier otro aspecto de la política del Gobierno fuera de ETA, minimizando los notables éxitos económicos o sociales. La selectividad de la información es el primer paso para la construcción social de la realidad. El segundo paso es moralizar la información: “Una vez que se ha tomado la desviación que conduce a la moral, todo acontece de por sí, sobre patines”, afirma Niklas Luhmann. “Debe haber ángeles caídos para que se multipliquen los demonios”, señala Jean Paul.

Una pregunta absurda
Rajoy le dijo a Zaplana en el Congreso que “tenía una pregunta absurda” que hacer, tras haberse pactado una tregua entre grandes partidos para no hablar de ETA. No es que los problemas de los jóvenes, de la vivienda o la especulación le parezcan absurdos a Rajoy. Sencillamente, hablar de estos temas es entrar en el debate que favorece a los socialistas y abandonar el eje en el que el PP se sitúa vencedor: sus temas nacionales y el terrorismo. “No hables con el lenguaje de tu adversario”, advierte George Lakoff en ‘No pienses en un elefante’.

Frente mediático
Lakoff nos dice que pensamos con marcos y que quien impone su marco, gana el debate. Pero de entrada, el PP ha entendido algo más importante: que en la actualidad las elecciones no se ganan en el Parlamento, sino en los medios. Es allí donde tienen una ventaja insalvable. En el Parlamento, el PP cuenta con 148 escaños, y el PSOE con 164. En la esfera informativa, hay mayoría absoluta de medios afines a Rajoy. Juega allí y vencerás. Era sencillo, sólo había que llevarlo a la práctica.

Flota de satélites
Entonces, estamos ante una realidad a largo plazo. La debilidad estructural de la izquierda, que sólo cuenta con un grupo mediático ¿afín? Una flaqueza que es aún mayor si a la prensa conservadora le sumamos la flota de satélites sociales creados tácticamente por el PP: FAES, GEES, Foros de la Familia, de Ermua, Basta Ya, AVT, Peones negros. ¿Cuánta gente hay a sueldo agitando conciencias? Una flota, por cierto, que se aprestó, siguiendo las recetas del agit-prop neocon norteamericano, a lanzarse a Internet. La prueba la tienen ustedes en los comentarios que este artículo recibe inmediatamente abajo. Y así andamos por estos lares, en franca minoría.

0PINIÓN: ¿Y QUE DECIMOS AHORA?

EL RINCÓN DEL NEOCON

  • Borja Mar�a Zallana de los Acebos
  • BORJA MARÍA ZALLANA DE LOS ACEBOS

    09/06/2007

 

¿Y qué decimos ahora?

 

¿No podía ETA haber anunciado la ruptura de la tregua cuando estuviéramos más cerca de las elecciones? Esto, más que terrorismo, es pura mala leche. Entre el anuncio de ETA y la más que previsible sentencia del 11-M, vistas como van las cosas en el juicio, cuando se inicie la campaña electoral no nos va a quedar otra que hablar pues yo que sé, de temas triviales como el crecimiento económico, la Ley de la Dependencia o la bajada del paro.

Sin duda, el anuncio de ETA en estos momentos, a casi un año de las elecciones, es una prueba más de la connivencia que ha habido durante toda la legislatura entre el Gobierno y la banda terrorista (no confundir con el Movimiento de Liberación Vasco) para atacar al PP. De momento, ya han comenzado por devolver a Chaos a la cárcel, donde parece que le va a acompañar unos meses Arnaldo Otegui, y por detener a un comando en Francia. Y esto es sólo el principio.

Ayer mismo me llamaba desesperado Acebes, preguntándome si sabía de algún curso rápido de economía o política internacional, porque estaba preocupado sobre su discurso si le quitamos lo de la ruptura de España y la entrega del Gobierno a los terroristas. ¡Con el trabajo que nos costó hacerle entender que lo de la ruptura de España era una imagen literaria, que era inútil que se empeñara en intentar fotografiarla!

Los guionistas de la FAES llevan varias noches sin dormir, preparando nuevos argumentos con los que proseguir la campaña de acoso y derribo de Bambi. De
momento, Federico y Pedro J. seguirán utilizando unas semanas más la vieja munición, pero no van a poder aguantar así durante mucho tiempo. Aunque la purria de este país sea capaz de tragarse que le van a poner playa en un pueblo de montaña, no podemos correr el riesgo de que alguno de ellos se despierte un día y le dé por preguntarse porqué ETA ha decidido volver a la lucha armada, a las detenciones y a la cárcel, si tenían al Gobierno cautivo y desarmado, lo que el gran Federico ilustra, con esa gracia psíquica y física que Dios le ha dado, con la expresión “cogido por los vagones”.

Y en esas estamos, como el personaje en busca de autor. De momento, lo único que se nos ha ocurrido es convocar un concurso de ideas. Desde aquí quiero hacer un llamamiento a los hombres y mujeres de bien que queden en este país, para que nos hagan llegar cualquier pista que nos ponga sobre el camino de La Moncloa. Y para ahorrarme una llamada, que está el móvil por las nubes, aprovecho la columna, con la seguridad de que a Ángel se la leen cada semana, para decirle que de Economía e Internacional todo lo que he encontrado es muy complicado, pero que le envío un curso de guitarra con el que seguro causará sensación en las reuniones de los Legionarios de Cristo.

LA CORRUPCIÓN URBANISTICA NO HA SIDO CASTIGADA EN LA URNAS.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • José Garc�a Abad
  • JOSÉ GARCÍA ABAD

    29/05/2007

Ecos de S.A.

El ladrillazo no ha sido suficientemente castigado en las urnas

El ladrillazo apenas ha sido castigado en las urnas o al menos lo ha sido muy selectivamente. En efecto, la corrupción urbanística ha golpeado con más rigor a los ayuntamientos del PSOE incriminados que a los gobernados por el Partido Popular, un hecho que tiene una doble lectura, una buena y otra mala. La buena es que el ciudadano da por supuesto que la izquierda debe ser ejemplar y castiga a esta con más rigor cuando sus representantes se venden. La mala indica una manga demasiado ancha de los ciudadanos ante el enriquecimiento ilícito o al menos una insuficiente sensibilidad ante el poder corruptor del ladrillo.

 Algo ha dicho el electorado pero no parece suficiente: En las filas del PP, Carlos Fabra el incombustible cacique de Castellón, se crece; Francisco González aumenta su mayoría en Mogán, el municipio de Gran Canarias salpicado por el escándalo urbanístico donde el PP consigue un concejal más; Andratx parecía que iba a tumbar al presidente balear Jaume Matas pero los populares cosecharon tres concejalías más; en Alhaurín el Grande los conservadores consiguen mejorar sus resultados; en las Navas del Marqués el popular Gerardo Pérez continuará como alcalde a pesar de sus desmanes contra aquel entorno paradisíaco. En cambio en Ciempozuelos el PSOE pierde dos regidores; en Seseña en la que se reafirma Izquierda Unida el PSOE perdió un edil, y prácticamente han sido barridos de Marbella.

Parece como si el pueblo soberano, siguiendo las indicaciones de Guizot el primer ministro de Felipe de Orleáns hubiera ordenado a sus representantes: “¡Enriqueceos!. La voz del pueblo es la voz de Dios pero en algunas localidades la conciencia popular aparece un tanto narcotizada y alguien debería sacudirla convenientemente. Al menos el Gobierno central no debería caer en laxitud ante la constatación puesta de manifiesto el pasado domingo de que la corrupción urbanística tiene un coste electoral cercano al cero. Incluso empiezo a convencerme de que en estos asuntos de recalificaciones y permisos para matar el paisaje determinadas decisiones deberían tomarse desde el Estado Central. El argumento de acercar la Administración a los administrados parece saludable salvo en los casos en que semejante proximidad alcanza el contubernio.

El diario El País del pasado 23 de mayo abría su primera página con una foto cuyo pie rezaba: “El desastre urbanístico de la Costa del Sol, visto desde el aire”. Mi primera impresión fue que aquella imagen en la que se veía una gigantesca muralla de edificios que tapaban el mar y hasta la montaña no era en realidad una foto sino una maqueta tremendista de lo que nos podría ocurrir si no hacíamos algo para evitarlo. Pero no, aquello, está ya allí: la costa malagueña está enterrada por 300.000 viviendas construidas en menos de una década.

Solo el Estado puede tomar las riendas de este asunto y me da la impresión de que la nueva Ley del Suelo que entrará en vigor el próximo 1 de julio no es suficientemente disuasoria. Sin embargo peor es no hacer nada y al menos la nueva norma aumentará la transparencia en el sector, los terrenos serán valorados conforme a su naturaleza y no por las expectativas de futuras reclasificaciones y se reserva el 30 por cien del suelo nuevo a viviendas de protección social. Se ha presentado como una vacuna contra la corrupción pero la experiencia demuestra que la delincuencia, siempre innovadora, camina varios pasos por delante de la norma y de la represión. Quizás, de momento no se pueda ir mas lejos ya que el Tribunal Constitucional sentenció en su día que no se pueden arrebatar competencias urbanísticas a las comunidades autónomas. Quizás la solución se encuentre en buscar un consenso entre las distintas administraciones y los partidos políticos en liza. En todo caso el liderazgo corresponde al Gobierno de la nación que debe marcar caminos éticos y mostrar las consecuencias morales de la corrupción y las secuelas de la destrucción del medio ambiente. Nos jugamos la calidad de vida de los ciudadanos y el mundo de nuestros hijos.

¿A UN TRAMPOSO LE COMPRARIAN VDS. UN COCHE USADO?.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • Enric Sopena
  • ENRIC SOPENA

    26/05/2007

Cabos sueltos

¿A un tramposo le comprarían Vds. un coche usado?

“Ahora sería bueno que hubiera un Gobierno con mayoría absoluta”, declaró Rajoy a El Mundo, el sábado 13 de marzo de 2004, con la esperanza de que los ciudadanos le hicieran caso. Tal entrevista fue publicada el día de reflexión, cuando los candidatos deben legalmente guardar silencio. Pero Rajoy vulneró la norma –con la necesaria complicidad del periódico mencionado- y se quedó tan ancho.

En esas declaraciones, Rajoy aprovechó la ocasión para seguir divulgando la falsedad de que ETA había sido la autora de la masacre del 11-M. “Hay algunos datos que, en mi fuero interno, me hacen pensar que se trata de ETA. Y es que, además de que me lo dicen, yo tengo la convicción moral de que es así (…) En poco tiempo, lo han intentado cuatro veces y no lo han conseguido. A la quinta parece que han logrado su objetivo”, afirmó el aspirante popular a la Presidencia del Gobierno.

Sin embargo, Rajoy anunció que “si soy presidente (…) voy a mantener la misma política antiterrorista, porque creo que ha sido eficaz, positiva y le hemos hecho la vida muy difícil a ETA”. O sea, que, por un lado -y según Rajoy-, los etarras habían cometido el más grave y luctuoso atentado de la historia de España y, por el otro, la política aplicada contra ETA por el Gobierno del PP había sido “eficaz” y “positiva”. Pues bien, Sr. Rajoy, ¿cuántos muertos más de los que hubo calcula Vd. que habrían provocado los etarras, el 11-M, si no le hubieran hecho los gobernantes de la derecha tan “difícil” la vida a ETA?

El mismo Rajoy que ha esgrimido estos días en sus mítines –cual si fuera “palabra de Dios”- el Gara para poner a caldo a Zapatero, fue preguntado el 13-M sobre “¿qué credibilidad atribuye a usted a los desmentidos que han realizado Arnaldo Otegi o ETA a través de Gara?”. Y el candidato del PP respondió así: “Para mí, ninguna. Lo que digan Otegi o ETA no tiene ninguna credibilidad. No sólo ahora, sino desde hace mucho tiempo”

Mañana se abrirán de nuevo las urnas. Resulta evidente que –más allá de los resultados en cada municipio o autonomía- mañana los ciudadanos podrán otorgar un voto de confianza a Zapatero o, por el contrario, a Rajoy. La cuestión de fondo es si un embustero como el líder del PP se merece el refrendo de la ciudadanía. ¿A un tramposo le comprarían ustedes un coche usado? ¡Ojo! Lo que está en juego –en términos democráticos- es bastante más trascendente que un coche usado.