Las bajas de EEUU en Irak rozan las 4.000 tras la muerte de otros tres soldados

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Reuters – 22/03/2008 14:19

En total, son 3.996 las bajas estadounidenses desde la invasión en 2003


Tres soldados estadounidenses murieron han muerto hoy por la explosión de una bomba junto a una carretera en Irak, ha informado el Ejército de Estados Unidos, que sitúa la cifra de bajas cercana a las 4.000 en un sangriento inicio del sexto año de conflicto.

Las tres muertes de soldados, que aumentaron a 3.996 las bajas estadounidenses desde la invasión a Irak en 2003, se produjeron unos días después de que el presidente George W. Bush dijera que Estados Unidos va camino de una victoria en la guerra.

“Altos costos de vidas y patrimonio” 

En el discurso con ocasión del quinto aniversario del inicio de la invasión, Bush reconoció “los altos costos de vidas y patrimonio”, pero dijo que el aumento de tropas estadounidenses en Irak había reducido la violencia, abriendo las puertas a una gran victoria en su guerra contra el terrorismo.

Obama y Clinton apoyan un calendario para la retirada inmediata de tropas

El conflicto en Irak es uno de los temas más importantes de la campaña presidencial estadounidense, y los precandidatos demócratas Barack Obama y Hillary Clinton apoyan el establecimiento de un calendario para una retirada inmediata de tropas.

El posible candidato republicano, John McCain, rechaza la idea.

Coches bomba 

El Ejército de Estados Unidos ha precisado que los tres soldados fallecieron por la explosión de una bomba junto a una carretera en el noroeste de Bagdad.

Precisamente, las bombas al borde de carreteras son las principales causantes de muerte entre soldados estadounidenses en Irak.

CUBA DESPUÉS DE FIDEL (y IV).

El Plural / Política

 

  POLÍTICA

Pendientes de las elecciones USA

Cuba después de Fidel (y IV)

Fidel Castro no ha podido estar una semana en silencio y su primera reflexión como sencillo “compañero Fidel” ha estado dirigida contra quienes pretenden el cambio en Cuba. Fundamentalmente los candidatos presidenciales norteamericanos y los dirigentes de los países de la Unión Europea. Sus dardos no son producto de un enfado sino que forman parte de la obsesión fundamental de los últimos cincuenta años: defenderse de las injerencias, presiones y ataques norteamericanos.

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Desde hace aproximadamente diez años, Cuba intenta tejer lentamente una red de influencias entre congresistas y senadores norteamericanos para lograr un contrapoder al lobby que controla la política estadounidense hacia Cuba. Los métodos han sido especialmente comerciales y han significado importantes compras, sobre todo de alimentos por las limitaciones de las leyes del embargo en el mercado norteamericano. Aunque el monto económico de estas operaciones no haya sido espectacular, los parlamentarios vinculados a los estados que protagonizaban estos suministros han iniciado movimientos tendentes a desovillar el tramado de leyes que articulan el bloqueo económico contra Cuba. Es una operación compleja porque el embargo norteamericano se fundamenta en una tela de araña de leyes que se imbrican las unas en las otras. La cúpula del sistema cubano es plenamente consciente de la necesidad de promover un diálogo con Estados Unidos para poder superar la grave crisis económica endémica que soporta la isla.

El poder de los cubanos de Miami
Existe un inconveniente para ese cambio de política que no parece fácilmente superable. Aunque no hay unidad de criterios sobre las cifras de exiliados cubanos en La Florida, podrían rondar el millón de personas. Muchos de ellos llegaron en las primeras oleadas de exilio después del triunfo de la revolución, en enero de 1959. Luego, en andanadas sucesivas, quienes salían de la isla buscando mejores condiciones de vida fuera de las estrecheces del socialismo, tenían que acomodar su existencia en Miami a los códigos de quienes allí dictaban las normas de relación con Fidel Castro. Poco a poco se configuró un importante entramado de empresas en la que los negocios de construcción, telecomunicaciones y servicios daban a los jefes del exilio cubano una doble influencia que tenía vértices electorales. Sus empresas permitían importantes donaciones a los partidos y sus tentáculos movilizaban el voto de los cubano americanos en la medida que adquirían la nacionalidad que les permitía ser electores. Desde esos parámetros han sido inamovibles en sus dictámenes de mano dura contra Fidel Castro.

Una política obsoleta
Todos los centros de inteligencia y pensamiento norteamericano coinciden en que la política que desarrolla este país hacia Cuba es obsoleta y no conducen a ninguna parte ni por supuesto al derrocamiento del régimen. El país más poderoso de la tierra ha tenido que reconocer su fracaso histórico después de cincuenta años de intentar acabar con Fidel Castro por todos los medios posibles. En la media que se han ido desclasificando documentos reservados con el paso del tiempo se han conocido operaciones de inteligencia de distinta naturaleza para tumbar el régimen socialista cubano. La caída de la Unión Soviética, con una Cuba dependiente económicamente de los países del Este, fue la prueba de fuego de que en la política de resistencia Cuba es imbatible.

Washington lo reconoce
Casi veinte años después de la caída del muro de Berlín, Washington reconoce que la retirada de Fidel Castro no es factor que derribará al régimen cubano. Falta casi un año para las elecciones norteamericanas del 2008. John McCain, el candidato republicano con más posibilidades de éxito ha sido rotundo en su exabrupto contra Fidel y Raúl Castro: quiere que se reúnan con Karl Marx, presumiblemente en el infierno. Barak Obama y Hillary Clintón, con matices entre ellos, han sido prudentes pero no precisos al definir el futuro de las relaciones con Cuba. Pero nadie se pronunciará sino es desde el sillón de la Casa Blanca. Desde ahora hasta entonces, los dirigentes de la revolución cubana trabajarán con discreción para conseguir las condiciones de que el cambio en la política norteamericana sea posible.

Raúl promueve el diálogo
Al otro lado del estrecho de La Florida, durante el último año ha habido sucesivas llamadas a un diálogo político con Estados Unidos buscando la distensión. Algo, en la profundidad del régimen cubano, se ha movido. Hasta ahora, la tensión con Estados Unidos era una herramienta imprescindible de la cohesión nacional alrededor de la revolución. La amenaza de una agresión obligaba a realizar maniobras militares, a tener activos los refugios antiaéreos y a prohibir muchas conductas de los ciudadanos que han salido a colación en las asambleas críticas de los últimos meses y que se justificaban por la amenaza exterior. Las limitaciones para entrar y salir de Cuba, las dificultades de acceso a Internet y la restricción de circulación de publicaciones se presentaba sistemáticamente como servidumbres de la seguridad nacional. A los llamados disidentes se les vigilaba estrechamente para encontrarles vínculos con la oficina de intereses norteamericana para demostrar que la oposición era antipatriótica. ¿Por qué prescindir de una herramienta –la confrontación con Estados Unidos- que es tan útil como razón para el control político por seguridad nacional. Sencillamente porque en el esquema de los cambios imprescindibles para el relanzamiento de la economía Cubana es necesaria una cierta neutralidad de Washington que evite los peligros derivados de la pérdida de control por esas transformaciones.

Cambiar para permanecer
Existen indicios claros de que la cúpula del régimen cubano es consciente de dar satisfacción a las demandas económicas y sociales de la población en un plazo relativamente breve. Ese diagnóstico ha puesto en movimiento equipos de trabajo que dependen directamente de Raúl Castro y que elaboran recetas para cada problema. Pero, la pregunta que no tiene respuesta es la de los límites de esas transformaciones estructurales. A partir del próximo domingo, cuando se conozca la composición de los órganos de dirección de Cuba, se empezarán a despejar esas incógnitas. Hay algunas personas claves que se conocen ya. Por debajo de Raúl Castro se ordenarán jerárquicamente Carlos Lage, Felipe Pérez Roque, Ricardo Alarcón y otros nombres más desconocidos para el gran público como Carlos Valenciaga, ayudante personal de Fidel Castro en los últimos años, Eliades Acosta, el hombre fuerte en la cultura llamado a sustituir a Abel Prieto, y una mezcla de jóvenes y veteranos dirigentes de la revolución que habrá que analizar con todo cuidado. De entre ellos cobra especial fuerza por la confianza que Raúl siempre ha depositado en él, Ramiro Valdés. Puede ser la pieza clave que vincule a las Fuerzas Armadas, a la inteligencia y al tejido empresarial del estado cubano. Además es el hombre clave en las relaciones con China. Las energías internas están centradas en hacer funcionar la económica sin perder su control desde el Estado.

Reformas y aumento de los incentivos laborales
Reformas en el sistema agrario, inversión extranjera y aumento de los incentivos laborales para ganar productividad serán las primeras reformas. Otras más profundas dependerán mucho del contexto internacional y fundamentalmente de un cambio en la actitud norteamericana que dé relativa tranquilidad a los dirigen de la revolución para calibrar los cambios que lleven a cabo. En ese contexto hay que estar espacialmente atentos a la diplomacia brasileña que desde hace varios años teje una red por toda Latinoamérica para convencer a Estados Unidos de la necesidad de que sea neutral en los cambios cubanos. Y en este contexto, en los momentos actuales, no resulta demasiado cómodo el excesivo protagonismo en las relaciones con Cuba del presidente de Venezuela Hugo Chávez. Una reordenación de las relaciones internacionales de Cuba será otra prioridad, y en ese esquema, el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero puede tener un papel fundamental como interlocutor entre Latinoamérica, Europa y Estados Unidos con La Habana como telón de fondo.

Carlos Carnicero es periodista y analista político

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Carlos Carnicero: “Cuba después de Fidel” (I)

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¿Puede sobrevivir el régimen cubano sin su líder histórico?

Cuba después de Fidel (I)

El próximo domingo y después de un periodo ininterrumpido de cincuenta años, Fidel Castro dejará de ser el máximo líder de la revolución cubana. La incógnita de quién será elegido presidente del Consejo de Estado -que es el cargo correspondiente a Jefe de Estado en Cuba- se despejará en el curso de la Asamblea del Poder Popular que se constituirá ese día en La Habana.

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¿Significa esto que ha empezado el proceso político de transición desde el socialismo cubano a un sistema pluripartidista y de economía de mercado?
Es una hipótesis muy aventurada, porque los proyectos que se desprenden de la dinámica encabezada por Raúl Castro en los meses que ha ejercido un poder delgado e interino de su hermano, apuntan hacia transformaciones de otra naturaleza. La pregunta a la que hay que buscar respuesta a partir de hoy es si el régimen cubano puede sobrevivir sin su líder histórico. Y si los cambios que reclaman sus ciudadanos arrastrarán al socialismo cubano a una evolución hacia otro tipo de régimen.

Consenso sobre la necesidad de cambios
Hay un consenso generalizado en el interior de Cuba sobre la necesidad de realizar cambios profundos en el sistema para satisfacer las demandas económicas de sus ciudadanos. Raúl convocó a todos los cubanos a realizar asambleas en sus centros de trabajo y núcleos del partido para decir en voz alta sus opiniones sobre la situación real del país. Y los ciudadanos, a lo largo de los últimos meses, han hablado claro: existe un clima de enorme insatisfacción con las condiciones de vida en Cuba y un reclamo directo para que el sistema abra un periodo de reformas para permitir que los cubanos puedan ejercer un grado de libertad económica y realizar actividades que ahora mismo les están prohibidas o limitadas por el sistema.

Aspiraciones económicas
Los cubanos quieren mejorar económicamente, aspiran a tener libertad de movimientos en su país y a no tener que depender obligatoriamente de una relación laboral con el estado. Quieren acabar con el llamado “periodo especial”, que es la denominación oficial de las condiciones de vida extraordinariamente duras que se instalaron con la caída del sistema soviético para asegurar la supervivencia de la revolución cubana en medio de un mundo capitalista. Pero no hay que exagerar las conclusiones de esos debates, porque los reclamos han sido mucho más de naturaleza económica o social que de índole política. Muchos cubanos se han acostumbrado al sistema de partido único y la falta de referencias históricas de una Cuba con sistema de partidos estable hace que los déficit de la sociedad cubana no sean fundamentalmente de carácter político, sino económico.

Raúl anuncia cambios
El propio Raúl y otros comandantes históricos de la revolución, como Ramiro Valdés y Juan Almeida, se han referido a la necesidad de promover cambios estructurales en el sistema cubano que garanticen la supervivencia de la revolución. Y ahí empiezan los problemas para averiguar a qué se refieren exactamente estos dirigentes cuando califican de “estructurales” los cambios necesarios para satisfacer las reclamaciones de los ciudadanos en el seno de la revolución cubana.

Reformas
En la actualidad, la economía cubana es dependiente en un alto grado del intercambio comercial con Venezuela. Existe un déficit de producción de alimentos y es precisamente en el sector agrícola y ganadero donde se han dirigido las miradas de Raúl Castro para hacer eficientes esos vectores de la economía a los que su carácter estatal e intervenido condena a una producción extraordinariamente baja. Los analistas consideran que esa es una de las prioridades de las reformas: crear condiciones de autonomía en los trabajadores agrícolas para que se creen incentivos capaces de aumentar la producción. Poco más se sabe del carácter de las reformas que se puedan producir y existe escepticismo sobre la posibilidad de introducir normas de economía de mercado en un sistema prácticamente estatal en el que el sector privado se reduce a la participación de algunas empresas extranjeras con el estado cubano, y a poco más de doscientos mil cubanos que trabajan por su cuenta sin posibilidades de constituir una pequeña empresa.

Pendientes de la Asamblea
A partir del nombramiento del sucesor de Fidel Castro todas las miradas estarán puestas en las primeras decisiones que adopte la Asamblea del Poder Popular nacida del reciente proceso electoral que culmina el próximo domingo 24 de febrero. La gran incógnita que todavía está sin desvelar es si el sistema cubano admite modificaciones que no acaben necesariamente con su propia esencia. Muchos analistas creen que la transición en Cuba vendrá de la constatación de que cualquier reforma que se introduzca desde parámetros liberalizadores de la economía, terminará por generar una dinámica que acabe con la naturaleza del sistema político hasta una homologación progresiva con un sistema de economía de mercado y de pluripartidismo.

Atentos a las elecciones norteamericanas
Lo que ocurra en Cuba, la velocidad y la naturaleza de los cambios, dependerá necesariamente de la actitud de las autoridades norteamericanas a raíz de la sucesión de Fidel Castro. Es casi impensable que en año electoral norteamericano se produzcan modificaciones en la política hacia Cuba. El peso electoral de La Florida en la elección presidencial dificultará cualquier movimiento antes de las elecciones de noviembre por el peso que tienen los lobby de cubanos en Miami. La mayoría son partidarios de la línea dura de bloqueo y embargo comercial a Cuba. El fracaso histórico de esas políticas, desarrolladas con distinta intensidad en los últimos cincuenta años, no ha hecho modificar el criterio de las distintas administraciones, porque carecen de autonomía frente al chantaje electoral de los cubano-norteamericanos que controla electoralmente La Florida.

Estados Unidos y Europa
A pocas horas de conocerse la noticia, el Departamento de Estado norteamericano volvió a destacar la falta de coincidencia en el diagnóstico sobre Cuba con la Unión Europea, y citó específicamente a España. Pero por primera vez, el portavoz restó importancia a las diferencias. ¿Será posible ahora que la Unión Europea y Estados Unidos puedan acercar sus posiciones para facilitar un cambio pacifico y progresivo en Cuba de acuerdo con la voluntad de los cubanos? (Continuará)

ZAPATERO AFIRMA QUE ESPAÑA ESTÁ EN UN “BARCO SEGURO” ANTE LA TORMENTA CREADA POR LA CRISIS HIPOTECARIA DE EE UU.

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Zapatero afirma que España está en un ‘barco seguro’ ante la tormenta creada por la crisis hipotecaria de EEUU

BRAGA (PORTUGAL), 19 (de la enviada especial de EUROPA PRESS, Beatriz Fernández)


El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, insistió hoy en que España se encuentra en un ‘barco seguro’ ante la tormenta originada en la economía internacional por la crisis hipotecaria de Estados Unidos.En rueda de prensa conjunta con el primer ministro portugués, José Sócrates, al término de la XXIII Cumbre luso española, rehusó avanzar si el programa electoral del PSOE contemplará alguna medida fiscal de choque para devolver dinero a los ciudadanos y evitar la desaceleración económica. ‘Forman parte del programa electoral’, dijo Zapatero por lo que pidió ‘esperar al programa electoral’.El presidente del Gobierno justificó la ‘solidez’ de la economía española en la creación de tres millones de empleos, el ‘aumento del capital físico y en inversión’ y en un superávit de las cuentas del 2% del PIB, elementos, señaló, que dan a España ‘un margen importante de maniobra para reaccionar’.No obstante, admitió que España tiene un ‘problema de precios’ como consecuencia de la subida de la inflación. ‘Es el principal problema, que como ha explicado el vicepresidente económico va a moderarse, especialmente a partir de marzo, para terminar 2008 seguramente por debajo del 3%’, dijo.

En este sentido, recordó que el Gobierno tiene un conjunto de medidas destinado a las familias ‘muy importante, en materia de subida de pensiones, de subida del salario mínimo interprofesional, de prestación por nacimiento’, junto con la rebaja del IRPF o del Impuesto de Sociedades. ‘Por supuesto seguiremos haciendo todas las medidas que sean necesarias’, señaló.

En alusión a la política económica del presidente estadounidense, avalada, dijo, por personas como el ex presidente de Endesa Manuel Pizarro, ‘fichado’ por el PP, aseguró que las recetas que fracasan son las de los neoconservadores, de cuyo modelo Zapatero dijo estar muy lejos y cerca de un ‘modelo productivo, de cohesión, de bienestar’.

EL PREMIO NOBEL DE ECONOMIA DISCREPA CON LAS MEDIDAS DE BUSH PARA SALIR DE LA CRISIS EN EE UU.

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El premio Nobel de Economía no está de acuerdo con la política fiscal de George Bush

20MINUTOS.ES. 19.01.2008 – 13:22h

  • Joseph Stiglitz ha participado en el programa ‘A Vivir que son dos días?, de la cadena SER.
  • Ha alabado la política económica de España en los últimos tres años.
  • Y ha analizado las amenazas de recesión que se ciernen sobre EE.UU..

Minuteca todo sobre:

El premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, ha comentado este sábado en el programa ‘A Vivir que son dos días’, de la cadena SER, la otra cara de la moneda sobre los problemas económicos de EE UU en particular y del mundo, en general.Mientras el presidente del país norteamericano, George W. Bush, se mostró el viernes partidario de poner en marcha un paquete de medidas fiscales, como devolución de impuestos; el premio Nobel ha tirado por tierra esa mentalidad, que ha considerado principal responsable de la ralentización, informa la cadena SER .

Y es que, en los últimos últimos días, varias firmas de inversión han anticipado que el crecimiento del país en el último trimestre del año cayó del 4,9% al 1%, y han advertido de que la economía puede entrar en recesión a lo largo del 2008. De ahí el paquete de medidas fiscales propuesto por Bush por importe de 145.000 millones de dólares. Y de ahí la crítica del Nobel.

La elevada inflación ha sido causada por la guerra en Irak, que ha subido los precios del petróleo desde 2003″, ha señalado Stiglitz. Y, aunque el problema se ha trasladado a Europa, el Nobel ha manifestado su respeto hacia la política económica de los últimos tres años. “La inflación es un resultado de las políticas de Bush, sin embargo Zapatero ha diversificado y España depende menos del sector inmobiliario que hace unos años“, ha indicado el experto.

Stiglitz ha rechazado que Europa vaya a importar la recesión, si ésta llega a producirse. “No necesariamente, pero depende de los factores, de las políticas que establezcan”, ha añadido. “EE UU está exportando su problema” al mundo, según el Nobel, pero, según él, “la economía española se ha gestionado bien durante los últimos tres años”.

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PRIMARIAS DE EE UU. HOY SE CELEBRAN LAS DE NEW HAMPSHIRE. OBAMA SUPERA A CLINTON.

POLÍTICA

 08/01/2008

Hoy se celebran las primarias en Nuevo Hampshire

Obama supera a Clinton por 10 puntos en intención de voto

ELPLURAL.COM /EFE

Hillary Clinton se presenta hoy a las primarias de Nuevo Hampshire sabiendo que las últimas encuestas en intención de voto no son nada halagüeñas para ellas. El senador Barack Obama le supera ya en 10 puntos según los sondeos a pesar de que hasta hace pocos días los datos eran muy favorables para Clinton.

Las últimas encuestas de intención de voto en Nuevo Hampshire revelan una diferencia de más de diez puntos entre el senador Barack Obama y la senadora Hillary Clinton, de cara a las primarias que se celebran hoy martes. Este panorama supone un dramático cambio para la ex primera dama, que hasta hace pocos días encabezaba las encuestas para las elecciones en este estado, y unas excelentes perspectivas para Obama, que ya ganó los “caucus” de Iowa el pasado jueves.

Los sondeos favorecen a Obama
El sondeo más favorecedor es el que ha dado a conocer el diario USA Today junto a la agencia Gallup, que otorga a Barack Obama un 41 por ciento de los votos, 13 puntos más que Clinton, a la que le atribuye un 28 por ciento. Les sigue el senador John Edwards con el 19 por ciento, un punto más que en el anterior sondeo. Otra encuesta encargada por la cadena CNN a la Universidad de Nuevo Hampshire, otorga al senador de Illinois una intención de voto del 39 por ciento, y a la senadora de Nueva York diez puntos menos, un 29 por ciento.

El lado republicano
En el lado republicano, la última encuesta de USA Today/Gallup confirma el liderazgo del senador y ex veterano de guerra John McCain, que ya ganó en las primarias de Nuevo Hapmshire en el año 2000. McCain cuenta con el apoyo, según la encuesta de USA Today/Gallup, del 34 por ciento de los votantes, por encima del 30 por ciento del ex gobernador de Massachussets, Mitt Romney. El ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee será apoyado, según el sondeo, por el 13 por ciento de los votantes, con lo que no podrá repetir su victoria conseguida en Iowa. El ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani -que encabeza las encuestas a nivel nacional- habría perdido apoyos desde la última encuesta, y ahora registra el 8 por ciento. La encuesta de CNN, por su parte, concede al senador McCain una intención de voto del 32 por ciento, frente al 26 por ciento de Mitt Romney.

Gran importancia en el panorama electoral de EEUU
Las primarias que se celebran este martes tienen una gran importancia para el panorama electoral estadounidense, pues según la tradición, ningún presidente llega a la Casa Blanca sin haber ganado en este pequeño estado del nordeste del país. Aunque esta regla no se cumplió con Bill Clinton, ni con George W Bush, las primarias de este estado siguen captando una gran atención mediática y su resultado tiene una gran influencia en la opinión pública estadounidense.

EL ASESINATO DE BENAZIR BHUTTO DESTROZA EL DISEÑO POLÍTICO IDEADO POR WASHINGTON.

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28/12/2007

La caldera paquistaní

El asesinato de Benazir Bhutto destroza el diseño político ideado por Washington

REYES MADRID

El brutal asesinato de Benazir Bhutto es un acto de fanatismo probablemente atribuible a terroristas yihadistas, pero también un ataque letal contra la gran operación político-institucional en marcha en Pakistán: una nueva legislatura con el presidente Musharraf bien asentado en la jefatura del Estado y ella en la jefatura de un gobierno de coalición tras las elecciones legislativas del ocho de enero.

Musharraf, aprovechando el estado de excepción y los poderes inherentes al mismo que le permitieron alterar la Constitución, purgar al poder judicial (hostil a su proyecto), instalarse para durar como jefe del Estado (civil) y dejar a las fuerzas armadas en las manos amistosas de su protegido el general Keyali, refundaba el régimen.

Un diseño americano
La operación, de completa inspiración norteamericana (fue embajador en Islamabad durante años el brillante Ryan Crocker, ahora en Bagdad) tiene por objeto derrotar de una vez al islamismo armado y parar el auge visible del islamismo político.

Washington ve a Pakistán en una doble condición: a) como la “cueva del dragón” terrorista, que se cobija en el remoto Noroeste, una provincia que escapa al control del gobierno; b) como un aliado clave en la lucha contra el terrorismo.

Es en este contexto de la compleja relación Washington-Islamabad y el escenario posterior al 11 de septiembre en el que adquiere una gran relevancia la muerte de la Sra. Bhutto.

Dobles juegos
El presidente Bush apenas se quejó ritualmente cuando el general Musharraf proclamó el estado de excepción en octubre: el Tribunal Supremo se disponía a invalidar su re-elección como presidente por ilegal y él, sencillamente, no quiso aceptarlo. Destituyó al juez Chaudhry, convertido en su enemigo central, y decidió blindarse con retoques constitucionales ejecutados por decreto.

Washington solo pidió que se mantuviera el proceso electoral y la clave del arreglo: la vuelta al país de Benazir Bhutto, cuyo discurso anti-islamista y su determinación de recurrir a la mano dura contra los insurgentes, era parte del programa.

Bhutto era, abiertamente, la candidata de Washington y Londres, que le dieron garantías de que el ejército dejaría hacer… es decir, no daría otro golpe en cuanto lo tuviera por conveniente.

Una operación minuciosa
De hecho, el estado de excepción no impelió a Bhutto a abandonar el país y, en cuanto la jefa del Partido Popular Paquistaní recibió seguridades de que la emergencia sería breve y la elección fijada para enero mantenida, cerró un ojo y la mitad del otro aunque mantuvo un discurso formal contra la dictadura.

Benazir, por ejemplo, no exigió la reposición en sus cargos de los jueces decentes destituidos por vía administrativa por Musharraf, lo que sí hizo en primera instancia su rival civil, Nauaz Sharif, otro ex – primer ministro también vuelto del exilio, pero vetado por la autoridad electoral, bien aleccionada, para presentarse como candidato al parlamento.

Todo este edificio, tan minuciosamente levantado durante medio año, el que siguió a la sangrienta toma de la “Mezquita Roja” de Islamabad en agosto, con cientos de islamistas muertos, ha sido alterado por la muerte de Bhutto.

Mantener el rumbo
Lo probable es que los norteamericanos y Musharraf mantengan las elecciones parlamentarias (o las aplacen solo por dos o tres semanas para dar tiempo a que un nuevo liderazgo se haga cargo del Partido Popular Paquistaní, PPP) porque lo contrario sería una victoria de los terroristas.

Asimismo, se intentará preservar lo esencial del diseño: un gobierno de extracción parlamentaria volcado en la lucha contra el islamismo militante con gran asistencia militar y financiera de los Estados Unidos. Un régimen medio-democrático dado su origen que asume el papel de las fuerzas armadas como fundamental e insoslayable.

Musharraf no ha proclamado el estado de emergencia y se ha limitado a poner en máxima alerta al ejército. Un indicio. Si no hay desbordamientos incontrolados, aún es posible que la caldera paquistaní, siempre hirviendo, no estalle todavía.