WL ALCALDE DE LONDRES, KEN LIVINGSTON, ESTABLECE LA TASA DE ATASCOS EN EL CENTRO DE LA CIUDAD.

jueves 7 de febrero de 2008

Ken Livingstone pone el dedo en la llaga


“En una ciudad mundial moderna, la gente debería tener la oportunidad de vivir y trabajar sin temor a ser envenenado por el aire que respira” ha dicho recientemente Ken Livingstone, alcalde de Londres. Esta ciudad mantiene una “congestion charge” (tasa de atascos) de varias libras por vehículo y día, que deben pagar los automóviles que quieren entrar en el centro de la ciudad.

La tasa ha reducido el tráfico en un 20%, con una mejora superior de la calidad del aire (hay menos coches, y por lo tanto el tráfico es más rápido). El dinero recaudado se puede emplear en la mejora del transporte público, y los autobuses urbanos se benefician igualmente de la mayor fluidez del tráfico.

Ninguna ciudad española, que se sepa, ha implantado una medida comparable. En Madrid, un reciente episodio de aire espeso sobre la ciudad obligó a la edil responsable de medio ambiente a declarar que los niveles de contaminación estaban “dentro del límite legal”, para a continuación sugerir algunas vagas medidas de fomento de la bicicleta y apoyo al transporte público. Pero la contaminación, como la enfermedad, nunca puede tener un nivel legalmente aceptable: siempre será algo lamentable a erradicar.

El caso es que Londres no cree que exista un derecho inalienable, superior al derecho a la salud de sus ciudadanos, a conducir coches humeantes por el interior de su casco urbano. Pero no se trata de prohibir nada, como se ha hecho con los fumadores en locales cerrados. Sencillamente, se les dice a los conductores deseosos de recorrer las calles con sus vehículos que espera que tengan una buena razón para ello, porque les va a costar 8 libras (casi 11 euros) cada vez que lo hagan.

En España una medida similar fue rechazada aludiendo a sacrosantas libertades personales o simplemente por miedo a la pérdida de votos. Pero, en realidad, la gente ya está más que harta de los atascos. Sólo esperan una buena excusa para dejar el coche en casa, bien sea una tasa o bien sea cualquier otra cosa.

Folleto en castellano o español de la congestion charge.pdf

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