Esquema Ponzi a gran escala.

por <!––>tierradegenistas @ Sábado, 03. Ene, 2009 – 17:30:00

La crisis de pareja que sufren la codicia y la estafa, la pagamos todos. Sería bueno que quienes mordieron el anzuelo del “10% por sus ahorros en un fondo de inversión” tomaran nota.
Quien se deja llevar por el canto de la codicia ¿es un ‘analfabeto financiero’ o un inmoral?
En el 94, estando ingresada en el Clínico, una mujer muy simpática visitó a mi compañera de habitación. Pasados unos días, volvió a visitarme a mí, eso dijo, me trajo un Granini de melocotón delicioso y una insistente invitación para integrarme en una pirámide de dinero. Por ese entonces, yo daba formación a buscadores de empleo, y tenía muy bien documentadas las estafas laborales que inundaban nuestros buzones de correo postal y la descripción del proceso. ¿Las recuerdas?
¿Cuánto puede durar la actividad de una pirámide? Don Emilio se ufanaba por entonces diciendo que el cielo era el límite… Bueno, eso que muchos hemos combatido en el nivel de la pequeña estafa, se implantó en el sistema financiero internacional sin que los gobiernos le hicieran ascos. ¿Por ignorancia? ¡Ya!, y Caperucita luego se comió al lobo!
Genista

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¿Crisis crediticia o desplome de un esquema Ponzi a gran escala?
por Pam Martens

16/11/08

Purgue su cerebro por un momento de todo lo que ha escuchado y leído en la última década sobre cómo invertir en Wall Street y reflexione sobre el siguiente modelo de negocio:

Usted lleva sus ahorros de una jubilación duramente ganada a una firma de Wall Street, y ésta le dice que mientras usted “sea capaz de invertir a largo plazo” puede esperar rendimientos anuales de dos dígitos. Usted nunca conoce de verdad en lo que se invierte su dinero porque hace fondo común con otros inversores y la información le viene con un incomprensible pero legal aspecto de prospecto. Las cabezas de estas firmas de Wall Street han estado asignándose enormes remuneraciones que van de los 160 a los 1.000 millones de dólares por ejecutivo, y eso a lo largo de muchos años. Mientras nuevo dinero afluye de cuentas de última moda llamadas “401(k)s”, “Roth IRAs” o “529 planes para ahorros en educación”, y de hedge funds (que, dicho sea de paso, cada vez ponen mayores dificultades para retirar los depósitos y son cada vez más opacos), todo parece andar por buen camino. Y de pronto, usted se entera de que muchas de estas firmas de Wall Street no consiguen vender sus valores. Dado que estas firmas están gestionando tanto su dinero como sus propias acciones, que constituyen un gran porcentaje de sus inversiones empaquetadas, sus fondos empiezan a caer en picado y la confianza se escurre del plan.

Ahora considere cómo Wikipedia [en inglés, pero la versión de Wikipedia en castellano no es la misma que la traducida aquí; T.] describe el esquema Ponzi:

“Un esquema Ponzi es un negocio fraudulento de inversiones consistente en atraer inversiones de dinero con promesas de intereses a corto plazo inopinadamente altos, pero puntualmente satisfechos, lo que trae consigo un alud de nuevos inversores —o sucesivas reinversiones de los antiguos—, generándose así un flujo de dinero que permite durante un tiempo pagar altos intereses a corto plazo con el dinero que va entrando a espuertas. El nombre es debido a Charles Ponzi (…) Lo que permite que el sistema funcione en un principio y logre mantenerse mucho tiempo, es que los primeros inversores reciben beneficios, a su vez los inversores que reciben dinero tienden a mantener su dinero en la estafa (ya que ofrece más que cualquier alternativa de inversión). Así aquellos que hacen que siga el esquema no deben realmente pagar mucho, pues simplemente deben enviar extractos a los inversores que muestran cuánto han ganado poniendo el dinero en lo que parece un gran lugar para tener grandes rendimientos. A su vez la estafa trata de evitar que se retiren los inversores al ofrecer nuevos planes, a menudo donde el dinero es congelado por un largo período de tiempo (…). La trampa es que en algún momento puede suceder alguna de estas tres cosas:

1) Los estafadores desaparecen con el dinero, llevándose con ellos todo el dinero invertido (menos los pagos).

2) El sistema se hundirá por su propio peso, ya que la inversión baja y los promotores comienzan a tener dificultades para pagar los rendimientos prometidos (y cuando comienzan a tener problemas se corre el rumor y las personas comienzan a preguntar por su dinero, algo parecido a cuando quiebra un banco).

3) El sistema sale a la luz, ya que las autoridades empiezan a revisar los libros contables de la supuesta empresa y descubren que gran parte de los rendimientos que producen en realidad no existen.”

Si se echa un vistazo a los resultados 1, 2 y 3, esto es lo que tenemos actualmente. Los promotores no se han largado como en 1. De hecho, se han comportado como si supieran que no tienen nada que temer. Mientras cerca de 2 billones de dólares de los contribuyentes han sido rápidamente inyectados en los préstamos de la Reserva Federal y cerca de 125.000 millones de dólares en la adquisición de valores de renta variable por parte del Tesoro de EEUU para evitar el hundimiento de estas firmas, los promotores han aparecido del brazo del presidente electo en conferencias de prensa (el promotor de Citigroup, Robert Rubin [antiguo secretario del Tesoro con Clinton]); se han ofrecido como gurús financieros en el canal de negocios CNBC (el último presidente ejecutivo de AIG y promotor Maurice “Hank” Greenberg); se han puesto a cargo de firmas zombi nacionalizadas, como Fannie Mae (Herbert Allison, último presidente de Merrill Lynch); han pagado 26 y 42 millones de dólares, respectivamente, por nuevos alojamientos en el número 15 de Central Park West de Manhattan [barrio residencial lujoso de Nueva York ;T.], donde sus chóferes tienen su propia habitación de espera (Lloyd Blankfein, presidente ejecutivo de Goldman Sachs; Sanford “Sandy” Weill, último presidente ejecutivo de Citigroup, que puso su ático a nombre de un consorcio de su mujer, quizás oliendo con antelación unas pocas preguntas latosas sobre los 1.000 millones que chupó de Citigroup antes de que la Reserva Federal tuviera que implantarle al banco la sonda gástrica de alimentación forzada).

Estamos viendo definitivamente todos los signos del resultado 2: el esquema se está hundiendo bajo su propio peso; hay pánico por doquiera que Wall Street haya dejado su huella.

Pero el resultado 3 es el más fascinante ámbito de experiencia del clásico esquema de Ponzi. En efecto, las autoridades legales han examinado los libros de estas firmas, salvo un ámbito al que me referiré más adelante. Lo que encontraron fue activos que no valían nada junto con deudas ocultas fuera de balance, en vez de los fondos reales depositados. En lugar de arrestar a los autores y de cerrar los esquemas, las autoridades federales han desarrollado sus propios nuevos esquemas y bombeado cerca de 2 billones de dólares de dinero de los contribuyentes para apuntalar a las firmas, mientras dejaban a los intrigantes en sus cargos. Igualmente asombroso es que el Congreso no haya emprendido investigación significativa alguna. Ha dejado a muchos veteranos de Wall Street preguntándose si el problema no es que las firmas sean “demasiado grandes para fallar”, sino que “hay demasiados Ponzis para procesar”. Imagine la reacción en todo el mundo al saber que todas las paparruchas que vienen de los comités asesores de EEUU y de los académicos de la ivy-league [grupo de las ocho universidades más prestigiosas de los EEUU;T.] durante la última década sobre la teoría de la eficiencia del mercado y la desregulación y la “teoría del goteo” constituían meramente una añagaza destinada a poner por obra un gigantesco esquema de Ponzi, ahora apuntalado por el rescate del Departamento del Tesoro y por los préstamos de nuestro banco central, la Reserva Federal.

Afortunadamente para los contribuyentes estadounidenses, Bloomberg News tiene algunas mentes investigadoras, aunque nuestro Congreso y los fiscales no las tengan. El pasado 20 de mayo, un periodista de Bloomberg News, Mark Pittman, presentó una demanda basada en la Freedom of Information Act (FOIA) [una ley de EEUU de 1966 sobre la libertad de información que obliga a las agencias federales a entregar su información; T.] a la Reserva Federal pidiendo detallada información relevante acerca de las personas a las que había dado el banco central estos masivos préstamos, y sobre las garantías que esas empresas habían pesentado como colateral de los préstamos recibidos. Bloomberg también quería detalles sobre los “contratos con entidades externas que mostraban que los empleados o entidades eran usados para poner precio a los valores relevantes y para conducir el proceso de préstamos.” Hasta el momento, nuestro opaco banco central no ha dicho ni pío sobre alguno de estos puntos.

Por ley, la Reserva Federal tuvo hasta el 18 de junio para responder a la demanda presentada amparándose en la FOIA. He aquí lo que sucedió, de acuerdo con el pleito presentado por Bloomberg: el 18 de junio de 2008, la Reserva Federal invocó su derecho para alargar la respuesta hasta el 3 de julio. El 8 de julio, la Reserva Federal llamó a Bloomberg News para comunicar que estaba tramitando la petición. La Reserva Federal llamó de nuevo a Bloomberg el 15 de agosto, y Alison Thro, abogado principal y otra empleada, Pam Wilson, informaron que su petición recibiría una denegación razonada a finales de septiembre. No hubo más contactos ni respuesta luego, ni siquiera comunicación oficial de denegación. El 7 de noviembre Bloomberg News contraatacó con un pleito federal ante Consejo de Gobernadores de la Reserva Federal, alegando lo que sigue:

“Los documentos gubernamentales que Bloomberg busca son fundamentales para comprender y evaluar la respuesta del gobierno a la más catastrófica crisis financiera en EEUU desde la Gran Depresión. Las consecuencias de esta crisis para el pueblo de EEUU han sido y continuarán siendo devastadoras. Centenares de corporaciones están anunciando despidos como respuesta a la crisis, y la economía fue el principal motivo de preocupación para muchos estadounidenses en las recientes elecciones presidenciales. En respuesta a la crisis, la Reserva Federal ha extendido ampliamente su programa de préstamos a las instituciones privadas financieras. Para obtener el acceso al dinero público y salvaguardar los intereses de los contribuyentes, los prestatarios son requeridos a depositar garantías. A pesar del interés público manifiesto en tales materias, ninguno de los programas mismos hace referencia a revelación alguna acerca de las garantías depositadas o de los métodos de la Reserva Federal para evaluarlas. Así, aunque los contribuyentes son la contraparte esencial de las garantías, no han recibido información alguna sobre el tipo de garantías recibidas, sobre la forma de evaluarlas y sobre la identidad de los evaluadores.”

Como prueba de que Bloomberg News no está haciendo una hipérbole cuando usa la palabra “catastrófica” en la presentación de demanda a la Corte federal, considérense los siguientes movimientos en la cotización de las acciones de algunas de estas gigantescas instituciones financieras (todos los precios actuales son intradía del 12 de noviembre):

(AIG): actualmente 2’16 dólares, en mayo de 2007: 72.

Bear Stearns: absorbido por JPMorganChase para eludir la bancarrota; precio de la acción en abril de 2007: 159 dólares.

Fannie Mae: actualmente 65 céntimos, en junio de 2007 69 dólares.

Freddie Mac: actualmente 79 céntimos, en mayo de 2007 67 dólares.

Lehman Brothers: actualmente 6 céntimos, en febrero de 2007 85 dólares.

Lo que todas estas compañías tienen en común es que formalizaron contratos secretos llamados Credit Default Swaps (instrumentos que aseguran la deuda en caso de impago) sobre sí mismas y/o entre ellas. Estos no son los créditos del mismo nombre revelados por la Depository Trust and Clearing Corporation [la mayor compañía del mundo de servicios financieros;T.]. Se trata de los contratos que aún viven en la oscuridad y están en la raíz de que los bancos de Wall Street no se prestan entre sí y de que el precio de sus acciones se derrita más rápido que un copo de nieve en pleno mes de julio.

Un Credit Default Swap puede ser usado por un banco para protegerse contra el incumplimiento de los préstamos que puedan producirse mediante la compra de un tipo de seguro de otro grupo. El comprador paga una prima por adelantado anualmente, y los vendedores pagan la cantidad del seguro en caso de incumplimiento. En los últimos años, sin embargo, los contratos han sido usados de forma creciente para especular sobre el incumplimiento cuando el comprador de los Credit Default Swaps no tiene vínculos con la firma o con los instrumentos de la deuda subyacente. Los contratos totales de Credit Default Swaps pendientes de pago suman ahora entre 34 y 54 billones, dependiendo de qué datos se usen, y permanecen en un desregulado mercado en la sombra. Es también bastante probable que ninguna de las firmas que acordaron el pago de centenares de miles de millones en seguros, como AIG, tuviera el dinero para hacerlo. Es también bastante probable que si estas protecciones resultasen ser no recuperables, cantidades masivas de nuevo capital serían necesarias para las grandes firmas de Wall Street, y algunas podrían ser estimadas como insolventes.

Mientras el Congreso no realice investigaciones serias y proceda a interrogatorios en comisiones especializadas, el contribuyente estadounidense hará poco más que seguir financiando esquemas Ponzi, mientras que las empresas que generan productos y servicios reales, puestos de trabajo y legítimas contribuciones a la economía de este país son abandonadas a su suerte.

Pam Martens trabajó en Wall Street durante 21 años.

Gracias a SIN PERMISO
http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2177

El cielo y el infierno – por Joan Arnau – En TIERRA DE GENISTAS
Sábado, 27. Mayo, 2006

Record de beneficios de la banca… endeudamiento máximo de las familias
http://tierradegenistas.blog.com.es/2006/05/27/ru~832540

Botín, tras ganar 7.600 millones de euros: ‘No tenemos operaciones corporativas a corto plazo’ – EL CONFIDENCIAL
http://www.elconfidencial.com/economia/noticia.asp?id=8485

Esquema Ponzi – En WIKIPEDIA
http://es.wikipedia.org/wiki/Esquema_Ponzi

Emilio Ontiveros pide más control a bancos y cajas para que el dinero público llegue al crédito
EUROPAPRESS

http://www.europapress.es/economia/finanzas-00340/noticia-economia-finanzas-emilio-ontiveros-pide-mas-control-bancos-cajas-dinero-publico-llegue-credito-20081211122121.html

BERNARD MADOFF
Arrestado el ex presidente de Nasdaq por un presunto fraude de 50.000 millones de dólares

http://www.elmundo.es/mundodinero/2008/12/12/economia/1229087237.html

Madoff engañó al Santander sobre su solvencia hace tres semanas
http://www.elmundo.es/mundodinero/2008/12/18/economia/1229571521.html

Madoff y el Santander
http://foro.finanzas.com/caso-madoff-t4082.html

Cien años de ‘timo piramidal’ o cien años de codicia humana
http://www.elmundo.es/mundodinero/2008/12/15/economia/1229338435.html

Bernard Madoff, el estafador de Wall Street, da un poderoso golpe de mano a favor de la justicia social – por James Petras
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=77892

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ASI DERRUMBÓ LA SOBERBIA DE LUIS PORTILLO SU PARTICULAR TORRE EMPRESARIAL.

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 CARMEN CANFRÁN. 31.12.2007 en http://www.ElEconomista.es

“Un apetito desordenado de la propia excelencia”. Así es como definió Santo Tomás al principal de los siete pecados capitales: la soberbia, motivo por el que el hombre fue expulsado del jardín del paraíso. Esta conducta criticada por las enseñanzas cristianas ha llevado a más de uno a lo largo de la historia a salir del Edén. Este es el caso del presidente de Colonial, Luis Portillo, quien ha sido destronado de su Torre de Babel. El empresario sevillano presentó su dimisión el pasado viernes al no contar ya con el apoyo de sus socios, quienes cuestionaron su gestión al frente de Colonial. Una decisión que el Consejo aprobará en breve, informaron a este diario fuentes cercanas

La idea del máximo órgano es remodelar su estructura. Para ello, se reducirá el número de sillones, entrarán consejeros independientes y se prevé la marcha de los socios principales, al igual que la de Portillo. Todo un final con lágrimas de una historia que empezó con sonrisas. Ahora se pretende que esos cambios se adapten más a una empresa que cotiza en el Ibex-35.

Las sonrisas empezaron a principios de 2006 cuando Portillo llamó a algunos colegas del sector para que participaran en su gran proyecto: crear una de las primeras inmobiliarias europeas. En ese momento, Domingo Díaz de Mera, la familia Nozaleda, Rafael Santamaría, José Ramón Carabante y Aurelio González decidieron subirse al barco de Inmocaral. En esta aventura no faltó una de las grandes damas empresariales, Alicia Koplowitz. Con toda su tripulación, Portillo puso rumbo a su nave.

Destinos escalonados

Su primer destino fue Colonial en julio. Una compra aplaudida por el mercado, ya que la inmobiliaria cuenta con unas magníficas propiedades tanto en España como en Francia.

En ese momento, Portillo empezó a ser consciente de que estaba jugando en primera división. “Imagínate, pasas de hablar con los bancos que siempre te han financiado a negociar con importantes entidades financieras extranjeras”, confesó el presidente en una charla en la escuela de negocio ESADE.

FCC

51,40 +0,19% +0,10

 En una semana, Portillo negoció con el presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales, adquirirle el 15 por ciento del capital del grupo. Un movimiento de ficha que realizó sin consultar a sus socios. Su objetivo era casar Colonial con Realia (inmobiliaria de FCC y Caja Madrid). Un sueño que se vio roto cuando Esther Koplowitz le paró los pies y le dejó bien claro que no tenía nada que hacer con Realia. Fue la primera vez que la soberbia de Portillo saldó su primera cuenta.

Compra de Riofisa

Un mes y medio más tarde, Portillo llegó al Consejo de Colonial con una operación ya cerrada: la compra de Riofisa. De nuevo el ejecutivo hizo lo que quiso sin consultar a sus consejeros. Una actitud que molestó a más de uno, aunque no pasó de un enfado. Al fin y al cabo, todos los tripulantes del barco estaban ganando dinero con las decisiones del capitán del barco.

El promotor sevillano siguió buscando nuevos destinos y siempre al margen de las críticas que iba levantando en el mundo financiero. La deuda crecía en un momento en el que se vislumbraba una desaceleración del mercado inmobiliario.

Una vez más la soberbia le jugó una mala pasada al empresario. En marzo de este año, los analistas del Santander elaboraron un informe en el que decían que la acción de la inmobiliaria estaba sobrevalorada. Ante este asunto el ejecutivo respondió: “El Santander no conoce bien Inmocaral (actual Colonial)”.

Soberbia de Portillo

Con esta contestación Portillo dejaba claro que los informes de analistas no le quitaban el sueño. Su importancia siempre ha sido tan menor que sólo una entidad financiera, La Caixa, seguía con detalle el negocio de la compañía.

Más tarde esta situación cambió cuando Astroc (AST.MC)ASTROC

5,00 +3,31% +0,16

  elemento_11159_0 = new cotizacionEnNoticia(‘ASTROC’, ‘cotizacionASTROC_0’, ‘linkcotASTROC_0’,1); se derrumbó en bolsa. Portillo aprendió de uno de los errores de su colega Enrique Bañuelos, presidente de Astroc, y destinó parte de sus esfuerzos a que los analistas conocieran en detalle su casa. Ahora seis firmas analizan Colonial.

Una decisión que ya llegaba tarde. Las inmobiliarias cotizadas ya estaban siendo castigadas en bolsa y se sumó la crisis de las hipotecas basura de Estados Unidos, lo que derivó en una crisis de liquidez mundial. Los bancos dejaron de financiar operaciones en un momento en el que Colonial debía refinanciar un crédito de más de 7.000 millones de euros.

Al final, consiguió el respaldo de las entidades tras negociar durante meses, lo que provocó el nervisiosismo de los socios, que veían que en los consejos la información que se les daba era bastante sesgada.

El valor cae en picado por la crisis

La crisis inmobiliaria española se recrudeció y, por lo tanto, la situación de Colonial también. El valor en bolsa seguía cayendo en picado por el alto endeudamiento de la compañía. Ante este panorama, Portillo no optó por vender activos para amortizar deuda, como lo han hecho sus colegas del sector (Reyal Urbis o Fadesa).

Fue la gota que colmó el vaso. Además, la situación de algunos accionistas era difícil porque estaban perdiendo mucho dinero con Colonial y la salud financiera de sus propios negocios tampoco era boyante. Por eso, le pidieron que tomara medidas al primer ejecutivo, quien se tomó esos reproches como un ataque personal.

Al final, Portillo perdió el control de su barco y decidió abandonar. Esto demuestra que la historia se repite. La soberbia de Bañuelos también rompió su sueño con Astroc. La única diferencia es que Colonial cuenta con grandes inmuebles, mientras que Astroc tenía, principalmente, suelos sin urbanizar.

PORTILLO, EL PRIMER LADRILLAZO DE 2008.

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Se confirma el vuelco en el Consejo de Colonial, que acepta la dimisión de Portillo

Agencias | 20:08 – 31/12/2007
INMOBILIARIA COLONIAL

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INMOBILIARIA COLONIAL
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El Consejo de Administración de la inmobiliaria Colonial aceptó hoy la dimisión de Luis Portillo como miembro de este órgano de dirección y ratificó como presidente de la sociedad a Mariano Miguel, que seguirá ejerciendo el cargo de consejero delegado, informó la compañía a la CNMV. Además, se produce un auténtico vuelco en el Consejo, tal y como adelantó hoy diario elEconomista

El cese de Portillo como consejero de la inmobiliaria se produce tres días después de que fuera relevado como presidente de Colonial (CAR.MC elemento_52_0 = new cotizacionEnNoticia(‘INMOCARAL’, ‘cotizacionINMOCARAL_0’, ‘linkcotINMOCARAL_0’,1); ), en una reunión que el Consejo de Administración celebró el pasado viernes, horas después de que los títulos de la sociedad cayeran el 25,4 por ciento en Bolsa.

La compañía ha indicado que para reforzar la preeminencia de los consejeros independientes “iniciará la búsqueda de un profesional de prestigio que ocupará el puesto de presidente no ejecutivo”.

Salida de otros consejeros significativos

 

Al mismo tiempo que acontecía el cese de Portillo abandonaban también su puesto como consejeros Luis Emilio Nozaleda Arenas, Gema Sólas Navas, José Ramón Carabante Plaza; Óscar Fanjúl Martín; Alberto Cortina Koplowitz y Clara Nozaleda Arenas.

También cesaban en su cargo los representantes de Desarrollo Empresarial Quetro, María Jesús Valero Pérez; Grupo Portival, Yolanda Mayo Ranera; Corporación Indo, Domingo Díaz de Mera Lozano, y Promociones González, Aurelio González Villarejo.

La compañía ha señalado en un comunicado que la “salida del consejo de los accionistas significativos no presupone la intención de reducir su participación en la sociedad”.

Nombramientos de nuevos consejeros

 

Para ocupar parte de las vacantes y para “dotar de la mayor operatividad, eficacia y transparencia posibles a la gestión de la compañía en beneficio de sus accionistas”, la compañía ha nombrado consejeros por cooptación a Leandro Martínez-Zurita Santos de Lamadrid (consejero ejecutivo); Julián Zamora Saiz (consejero dominical), y Pedro Ruiz-Labourdette Garau (consejero dominical).

Así queda el consejo de Colonial

 

En consecuencia, el consejo de administración queda compuesto por once miembros: Mariano Miguel Velasco; Josep Manuel Basáñez Villaluenga; Antonio M. López Corral; Javier Sola Teyssiere; Alberto Alonso Lobo; Francisco José Molina Calle; Juan Ramírez Blatuille; Enrique Montero Gómez; Julián Zamora Saiz; Pedro Ruiz-Labourdette Garau y Leandro Martínez-Zurita Santos de Lamadrid.

Cambios en la comisión ejecutiva

 

Inmobiliaria Colonial también ha acordado cambios en la comisión ejecutiva, que estará formada por cuatro miembros, y en la comisión de nombramientos y retribuciones, que estará formada por tres personas.

La comisión ejecutiva queda compuesta
por Mariano Miguel Velasco, que ejercerá como presidente; Francisco José Molina Calle; Julián Zamora Saiz y Pedro Ruiz-Labourdette Garau.

Por su parte, la comisión de nombramientos estará integrada por Josep Manuel Basáñez Villaluenga; Alberto Alonso Lobo y Enrique Montero Gómez.

Sólida “situación patrimonial”

 

Inmobiliaria Colonial también ha señalado que mantiene una sólida “situación patrimonial” que le permite cumplir íntegramente “todas sus obligaciones con las entidades financieras” y ha expresado “su confianza en que la realidad del valor objetivo de la compañía, su solidez patrimonial y su potencial de negocio permitirán superar la situación actual”

Publicada el http://www.ElEconomista.es

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Nota Bene del editor de este Blog: Seguramente sería éste un momento pertinente para que algún miembro del Gobierno Valenciano experto en privatizaciones, explicara las condiciones en las que Luis Portillo compró por cantidades multimillonarias, en sociedad (Siete Treinta S.L.) con el señor Rosell Recasens, marido o lo que fuese de la Senadora del PP por Almeria, señora Agüero miembro de la comisión de Agricultura del Senado en la etapa del señor Aznar-Fabra (¿también una coincidencia que la empresa del caso Naranjax, Artemis 2000 S.L. y Siete Treinta S.L. procedan del mismo despacho de Ontinyent, ciudad que como saben está pegadita a Sevilla, igual que muchas más con adjudicaciones de la Generalitat Valenciana?). Aclaremos la concesión transmisión posterior de algúnos lotes de las residencias geriatricas del tan famoso como opaco Plan Blasco en su etapa de Conseller de Bienestar Social. Este es el proceso especulativo que ha levantado gigantes de papel que han saqueado las arcas públicas y arden ahora…sin que nadie mueva un dedo. Y el Arzobispo Cardenal diciendo que la politica social de Zapatero sobre la familia, destruye la democrácia. ¡No crean que no llevamos una buena peniténcia con esta cuadrilla!. V.V.G.

LA CNMV SUSPENDE LA COTIZACIÓN DE LA INMOBILARIA VALENCIANA ASTROC. ¿BURBUJA O BOMBA?

La CNMV suspende la cotización de la inmobiliaria Astroc

EUROPA PRESS. 19.11.2007 – 18:16h

  • No ha sido desvelado el motivo.
  • Se produce justo antes de que la inmobiliaria presente sus resultados de los nueve primeros meses del año.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) suspendió este lunes las acciones de Astroc Mediterráneo, según información de Sociedad de Bolsas.La suspensión, cuyo motivo no fue desvelado, se produce justo antes de que la inmobiliaria valenciana presente sus resultados de los nueve primeros meses del año. Sus acciones caían un 13,42% a 7,29 euros en el momento de la suspensión.

El regulador ya suspendió las acciones de Astroc antes de que la compañía presentara sus resultados semestrales en agosto, cuando la compañía anunció unas pérdidas de 62 millones de euros y la reversión de varias operaciones realizadas en el ejercicio anterior.

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ECONOMÍA: LAS CASAS DE NAIPES DE ESTADOS UNIDOS (oseph E. Stiglinz)

ECONOMÍA

Las casas de naipes de Estados Unidos

Joseph E. Stiglitz/Project-Syndicate (24/10/07)

Hay veces en las que haber tenido razón no reporta ningún placer. Durante varios años, sostuve que la economía de Estados Unidos estaba siendo sustentada por una burbuja inmobiliaria que había reemplazado a la burbuja del mercado accionario de los años 1990. Pero ninguna burbuja puede expandirse eternamente. Con el estancamiento de los ingresos de la clase media en Estados Unidos, los norteamericanos no podían darse el lujo de hogares cada vez más costosos.

Como dijo de manera genial uno de mis antecesores en el cargo de presidente del Consejo de Asesores Económicos del presidente de Estados Unidos, “lo que no es sostenible no se sostiene”. Los economistas, a diferencia de quienes se ganan la vida apostando con acciones, no se declaran capaces de predecir cuándo llegará el día del ajuste de cuentas, mucho menos de identificar el fenómeno que derribará la casa de naipes. Pero los patrones son sistemáticos, con consecuencias que evolucionarán gradual y dolorosamente con el tiempo.

Aquí existe una macro-historia y una micro-historia. La macro-historia es simple, pero dramática. Al observar el derrumbe del mercado de hipotecas de alto riesgo, algunos dicen “No hay que preocuparse, es sólo un problema en el sector inmobiliario”. Pero esto desestima el papel clave que el sector de la vivienda ha desempeñado recientemente en la economía norteamericana, con una inversión directa en bienes raíces y dinero obtenido de las casas a través de la refinanciación de hipotecas que representan entre las dos terceras partes y las tres cuartas partes del crecimiento en los últimos seis años.

Los precios en auge de la vivienda les dieron a los norteamericanos la confianza, y los medios financieros, para gastar más que sus ingresos. La tasa de ahorro de los hogares norteamericanos estaba en niveles que no se veían desde la Gran Depresión, ya sea negativa o nula.

Con las tasas de interés más altas que deprimen los precios de la vivienda, el juego terminó. A medida que Estados Unidos pase, digamos, a una tasa de ahorro del 4% (todavía baja según los parámetros normales), la demanda adicional se debilitará y, con ella, la economía.

La micro-historia es más dramática. Las tasas de interés que marcaron un mínimo récord en 2001, 2002 y 2003 no hicieron que los norteamericanos invirtieran más –ya había capacidad en exceso-. En cambio, el dinero fácil estimuló la economía induciendo a los hogares a refinanciar sus hipotecas, y gastar parte de su capital.

Una cosa es pedir prestado para hacer una inversión, lo cual fortalece los estados de cuenta, y otra pedir prestado para financiar unas vacaciones o un rapto de consumo. Pero esto es lo que Alan Greenspan incitó a hacer a los norteamericanos. Cuando las hipotecas normales no cebaban lo suficiente la bomba, los alentó a tomar hipotecas a tasa variable –en un momento en que las tasas de interés no podían más que subir.

Los prestadores rapaces fueron un paso más allá y ofrecieron créditos de amortización negativa, de manera que la cantidad debida aumentaba año tras año. En algún momento en el futuro, los pagos aumentarían, pero a los prestatarios les decían, nuevamente, que no se preocuparan: los precios de la vivienda subirían más rápido, lo que facilitaría la refinanciación con otro crédito de amortización negativa. La única manera (según esta postura) de no ganar era quedándose al margen. Todo esto representaba un desastre humano y económico en ciernes. Ahora la realidad golpeó a la puerta: los diarios mencionan casos de prestatarios cuyas cuotas hipotecarias exceden el total de sus ingresos.

La globalización implica que el problema hipotecario de Estados Unidos tiene repercusiones mundiales. La primera corrida bancaria se produjo con la entidad de crédito británica Northern Rock. Estados Unidos logró transferir las hipotecas malas por un valor de cientos de miles de millones de dólares a inversores (incluso bancos) en todo el mundo. Ellos enterraron las hipotecas malas en instrumentos complicados, las enterraron tan profundo que nadie sabía exactamente cuán malas eran y nadie podía calcular cómo ponerles un nuevo precio rápidamente. Frente a semejante incertidumbre, los mercados se congelaron.

Quienes en los mercados financieros creen en el libre mercado temporalmente perdieron la fe. Para bien de todos (por supuesto, nunca es para satisfacer sus propios intereses egoístas), arguyeron que era necesario un rescate. Si bien el Tesoro de Estados Unidos y el FMI advirtieron que los países del este de Asia enfrentaban crisis financieras hace diez años por los riesgos de los rescates y les dijeron que no aumentaran sus tasas de interés, Estados Unidos ignoró sus propios consejos sobre los peligrosos efectos morales, compró miles de millones en hipotecas y bajó las tasas de interés.

Sin embargo, las tasas de interés a corto plazo más bajas condujeron a tasas de interés a mediano plazo más altas, que son más relevantes para el mercado hipotecario, quizá por los crecientes temores sobre presiones inflacionarias. Tal vez tenga sentido que los bancos centrales (o Fannie Mae, la principal compañía hipotecaria de Estados Unidos patrocinada por el gobierno) compren cauciones respaldadas por hipotecas para ayudar a darle liquidez al mercado. Pero aquellos a quienes se las compran deberían ofrecer una garantía, de manera que el público no tenga que pagar el precio de sus malas decisiones de inversión. Los dueños de capital en los bancos no deberían aprovecharse de la situación.

La securitización, con todas sus ventajas en la distribución del riesgo, tiene tres problemas que no se previeron de manera adecuada. Si bien implicó que los bancos norteamericanos no resultaran tan afectados como lo habrían estado sin ella, las malas prácticas de préstamo de Estados Unidos tuvieron efectos globales.

Es más, la securitización contribuyó al mal préstamo: en los viejos tiempos, los bancos que generaban malos préstamos asumían las consecuencias; en el nuevo mundo de la securitización, los generadores pueden transferirle los préstamos a otros. (Como dirían los economistas, los problemas de la información asimétrica aumentaron).

En los viejos tiempos, cuando a los prestatarios les resultaba imposible efectuar sus pagos, se reestructuraban las hipotecas; las ejecuciones eran malas tanto para el prestatario como para el prestador. La securitización hizo que la reestructuración de la deuda resultara difícil, si no imposible.

Las víctimas de los prestadores rapaces son las que necesitan ayuda del gobierno. Con hipotecas que representan el 95% o más del valor de la vivienda, la reestructuración de la deuda no será fácil. Lo que se necesita es darles a los individuos altamente endeudados una manera expeditiva de empezar de nuevo –por ejemplo, una cláusula de bancarrota especial que les permita recuperar, digamos, el 75% del capital que originalmente invirtieron en la vivienda, y que los prestadores asuman el costo.

Hay muchas lecciones para Estados Unidos, y el resto del mundo; pero entre ellas figura la necesidad de una mayor regulación del sector financiero, especialmente una mejor protección contra el crédito rapaz, y más transparencia.

Joseph Stiglitz es premio Nobel de Economía. Su último libro es Making Globalization Work.
Copyright: Project Syndicate, 2007.
Traducción de Claudia Martínez

EL TIMO DE LOS PARAISOS FISCALES, ¿COMO SE LOS HACEN LOS MULTIMILLONARIOS? (Ralph Nader)

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multimillonarios ¿como se lo hacen?

 

El timo de los paraísos fiscales

Ralph Nader*

 

En la Conferencia “Dominar a las Grandes Corporaciones”, Lucy Komisar de la Red Tax Justice-USA habló la semana pasada de “Terminar con el Timo de los Paraísos Fiscales”. Sus palabras tenían tanta fuerza que el resto de esta columna está dedicado a extractos de su presentación.

“El timo de los paraísos fiscales es el mayor chanchullo del mundo. Está dirigido por los bancos internacionales con la cooperación de los poderes financieros del mundo en beneficio de las corporaciones y de los mega-ricos…La mayoría de los americanos, activistas progresistas inclusive, no conocen lo que voy a decirles. Lo cual forma parte del problema.

“Los paraísos fiscales, también conocidos como centros financieros offshore, son lugares que operan con cuentas bancarias secretas y empresas tapadera que ocultan los nombres de los propietarios reales a las autoridades fiscales y los sustraen al cumplimiento de la ley. Utilizan propietarios nominales, testaferros. Algunas veces son las empresas constituidas en plazas offshore las que establecen la empresa tapadera. Otras veces son los bancos quienes lo hacen. Frecuentemente alguien puede utilizar una sociedad tapadera en una jurisdicción, que posee una tapadera en otra jurisdicción, que tiene una cuenta bancaria en una tercera jurisdicción. Esto se llama “layering” (derivar a partir de una raíz común, N. de la T.). Nadie puede seguir las pruebas documentales.

“Es en las plazas offshore donde se blanquea la mayor parte del dinero procedente del tráfico mundial de drogas, que se estima en 500.000 millones de dólares al año, más del producto total del 20% más pobre del mundo. Quizás otros 500.000 millones de dólares proceden del fraude y la corrupción.

“Estas cifras concuerdan con los cálculos [Fondo Monetario Internacional] según los cuales se blanquean anualmente alrededor de 1,5 billones de dólares de dinero ilícito, lo que equivale de un dos a un cinco por ciento del producto económico global.

“Wall Street quiere este dinero. Los mercados sufrirían, e incluso se verían mermados sin este dinero en efectivo. Esta es la razón por la cual Robert Rubin, siendo Secretario del Tesoro tenía como política, según me contó Joseph Stiglitz, no hacer nada para frenar el libre flujo del dinero en los USA. No estaba interesado en parar el blanqueo de dinero porque los fondos blanqueados acaban en Wall Street, quizás en Goldman Sachs donde había trabajado, o en Citibank, donde podría ser que trabajase.

“Las tentativas de encontrar fondos blanqueados normalmente acaban en un deprimente fracaso. Según la Interpol, se han incautado 300.000 millones de dólares de dinero sucio en 20 años de lucha contra el blanqueo de dinero – más o menos la cantidad que se blanquea en tres días.

“El otro principal objetivo de los centros offshore es la evasión de impuestos, estimada en otros 500.000 millones de dólares anuales.

“Esta es la forma que las corporaciones y los ricos han elegido para quedar fuera del sistema fiscal.

“Tienen mecanismos sofisticados. Hay la transferencia de precios. Una empresa establece una empresa comercial offshore, le vende sus productos por debajo del precio de mercado, la empresa comercial los vende a precio de mercado, el beneficio se hace offshore, no donde realmente se ha generado.

“Dos profesores americanos, utilizando datos de aduanas, examinaron el impacto de las importaciones sobrevaloradas y de las exportaciones infravaloradas en 2001. ¡Usted estaría comprando cubos de plástico de la República Checa a 973 dólares cada uno, tejidos de la China a 1.874 dólares la libra, un mantel de algodón de Pakistán por 154 dólares y pinzas de Japón a 4,9 dólares cada una!

“Las empresas US, al menos sobre el papel, estarían obteniendo muy poco de sus productos exportados. Si usted estuviera metido en negocios, vendría neumáticos de autobuses y camiones a Gran Bretaña a 11,74 dólares cada uno, monitores de vídeo de color a Pakistán por 21,90 dólares y edificios prefabricados a Trinidad por 1,20 dólares la unidad.

“Comparando los supuestos precios de importación y exportación con los precios reales mundiales, los profesores evaluaron en 53.100 millones de dólares las pérdidas fiscales de EEUU en 2001.

“Las empresas establecen también subsidiarias en paraísos fiscales para “poseer” logos o propiedad intelectual. Como hace Microsoft en Irlanda, transfiriendo software fabricado en América con el trabajo americano, a Irlanda, con lo que Microsoft puede pagar los impuestos allí (a un 11%) en vez de aquí (a un 35%). ¿Por qué Irlanda obtiene el beneficio del software creado en América? Es legal. Hay que cambiar las leyes.

“Cuando los logos están offshore, la empresa paga royalties para utilizar el logo y deduce esta cantidad como gastos. Pero los pagos no están sujetos a impuestos o solo mínimamente en los centros offshore donde han sido trasladados…. Cuando Cheney dirigía Halliburton, su número de subsidiarias offshore aumentó de 9 a 44 por lo menos.

“La mitad del comercio mundial tiene lugar entre distintas partes de las mismas corporaciones. Los expertos consideran que la mitad de los flujos mundiales de capitales fluyen a través de centros offshore. Los totales mantenidos offshore comprenden un 31 % de los beneficios netos de las multinacionales de EEUU.

“El conjunto de los chanchullos fiscales es la razón por la cual entre 1989 y 1995, aproximadamente dos tercios de las multinacionales americanas y extranjeras que operan en EEUU, con activos de cómo mínimo 250 millones de dólares, o ventas de cómo mínimo 50 millones de dólares, no pagaron ningún impuesto sobre la renta de sociedades en EEUU.

“En 1996-2000 los beneficios de Goodyear fueron de 442 millones de dólares, pero no pagó impuestos y obtuvo una devolución de 23 millones de dólares. Colgate-Palmolive hizo 1.600 millones de dólares y le fueron devueltos 21 millones de dólares. Texaco, Chevron, PepsiCo, Pfizer, J.P. Morgan, MC I Worldcom, General Motors, Phillips Petroleum and Northrop Grumman están entre las sociedades que obtuvieron devoluciones en 1998. Microsoft declaró 12.300 millones de dólares en 1999 y pagó cero de impuestos federales. (En dos años recientes Microsoft pagó solamente 1,8 por ciento de unos beneficios antes de impuestos de 21.900 millones de dólares).

“Durante los años 50 las corporaciones de EEUU representaban el 28% de los ingresos federales. Actualmente, las corporaciones representan tan solo el 11 por ciento de ellos.

“Estos impuestos impagados pueden comprar a una gran cantidad de políticos y de poder. Cuando Nixon necesitó dinero para pagar a los ladrones del Watergate lo obtuvo de las cuentas bancarias offshore de algunas corporaciones.

“El sistema ha dado a los grandes bancos y corporaciones y a los super-ricos, montañas de dinero escondido que utilizan para controlar a nuestros sistemas políticos.

“El sistema offshore debe desmantelarse.

“Entonces ¿por qué el movimiento progresista no hace nada al respecto? Se trata de un caso en que algunos congresistas van por delante de los activistas. Hay un puñado de Demócratas como los Senadores Levin (MI), Dorgan (ND) y Conrad (ND), como Rep. Doggett (TX), que están hablando públicamente e introduciendo legislación. Pero no hay ningún movimiento detrás de ellos. Y mientras que Obama ha firmado el Acta de Levin Parar el Abuso de los Paraísos Fiscales, Clinton, Biden and Dodd no lo han hecho.”

La Sra. Komisar divulga las estrategias propuestas en taxjustice-usa.org. Algunas de ellas están estructuradas, de forma que se puede participar para hacerlas avanzar y que sean adoptadas.

Tal como concluyó: “Hagamos que el país diga a las corporaciones que los impuestos que están eludiendo son nuestro dinero”.

*Ralph Nader es abogado y escritor. Su libro más reciente es The Seventeen Traditions

LA HORA DE LA VERDAD PARA ESTADOS UNIDOS.

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ECONOMÍA

La hora de la verdad para Estados Unidos

Joseph E. Stiglitz/Project-syndicate.org (28/08/07)

Parece que finalmente los pesimistas que durante mucho tiempo han predicho que la economía de Estados Unidos estaría en problemas tendrán razón. Por supuesto, no hay alegría al comprobar que los precios de las acciones se vienen abajo como resultado de la explosión de las hipotecas no pagadas. Pero eso era muy predecible, como lo son las posibles consecuencias tanto para los millones de estadounidenses que se enfrentarán a problemas financieros como para la economía global.

Todo se remonta a la recesión de 2001. Con el apoyo del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, el Presidente George Bush impulsó un recorte fiscal diseñado para beneficiar a los estadounidenses más ricos, pero no para sacar a la economía de la recesión que vino después de que se reventara la burbuja de Internet. Ante ese error, la Reserva no tenía muchas opciones si deseaba cumplir su mandato de conservar el crecimiento y el empleo: tenía que rebajar los intereses, cosa que hizo de una forma sin precedentes –hasta llegar a 1%.

Funcionó, pero de una manera fundamentalmente distinta a como funciona normalmente la política monetaria. Generalmente, las tasas de interés bajas hacen que las empresas pidan más préstamos para invertir, y el crecimiento del endeudamiento se ve igualado con activos más productivos.

Pero dado que el exceso de inversión de los años 1990 fue parte del problema que provocó la recesión, las tasas de interés reducidas no estimularon una gran inversión. La economía creció, pero principalmente debido a que las familias estadounidenses se decidieron a endeudarse más para refinanciar sus hipotecas y gastar parte del excedente. Y, mientras los precios de las viviendas aumentaron como resultado de las tasas de interés más bajas, los estadounidenses pudieron ignorar su endeudamiento creciente.

De hecho, ni siquiera eso estimuló lo suficiente a la economía. Para lograr que más personas pidieran préstamos, se redujeron las condiciones de los créditos, lo que promovió el crecimiento de las llamadas hipotecas basura. Además, se inventaron nuevos productos que rebajaron los montos de los enganches, lo que facilitó a las personas solicitar hipotecas mayores.

Algunas hipotecas incluso tenían amortización negativa: los pagos no alcanzaban a cubrir los intereses, de forma que cada mes la deuda crecía más. Las hipotecas fijas, a tasas de interés del 6%, fueron sustituidas por hipotecas de tasa variable, cuyos intereses estaban ligados a las letras del Tesoro de corto plazo. Las llamadas “tasas señuelo” permitían pagos aun más bajos durante los primeros años. Eran señuelos porque partían del hecho de que muchos deudores no eran sofisticados financieramente, y no entendían en realidad en lo que se estaban metiendo.

Y Alan Greenspan los alentó a que se arriesgaran promoviendo estas hipotecas de interés variable. El 23 de febrero de 2004, señaló que “en la última década muchos propietarios de viviendas podrían haberse ahorrado miles de dólares si hubieran contratado hipotecas de tasa variable en lugar de hipotecas de tasa fija”. Pero, ¿esperaba realmente Greenspan que las tasas de interés se mantuvieran permanentemente al 1% –una tasa de interés real negativa? ¿No pensó qué les sucedería a los estadounidenses pobres con hipotecas de tasa variable si los intereses se elevaban, como era casi seguro que lo harían?

Por supuesto, la conducta de Greenspan significó que durante su administración la economía tuvo un mejor desempeño del que habría tenido de otra forma. Pero sólo era cuestión de tiempo antes de que ese desempeño se hiciera insostenible.

Afortunadamente, la mayoría de los estadounidenses no siguieron el consejo de Greenspan de cambiar a hipotecas de tasa variable. Pero aun cuando las tasas de interés a corto plazo comenzaron a aumentar, la hora de la verdad se pospuso, ya que los nuevos deudores podían obtener hipotecas de tasa fija con intereses que no estaban aumentando. Sorprendentemente, cuando las tasas de interés a corto plazo aumentaron, las de plazo medio y largo no lo hicieron, algo que resultó enigmático. Una hipótesis es que los bancos centrales extranjeros que estaban acumulando billones de dólares finalmente se dieron cuenta de que era probable que seguirían teniendo esas reservas durante años y que podían situar al menos parte del dinero en bonos a mediano plazo del Tesoro de los Estados Unidos que dieran (inicialmente) dividendos mucho mayores que los de las letras del Tesoro.

La burbuja de los precios de la vivienda finalmente se reventó y, con la caída de los precios, algunas personas se han encontrado con que sus hipotecas son superiores al valor de sus casas. Otros descubrieron que, con el aumento de los intereses, sencillamente ya no podían hacer sus pagos. Demasiados estadounidenses no crearon un colchón en sus presupuestos y las compañías hipotecarias, concentradas en los derechos que generaban las nuevas hipotecas, no los instaron a que lo hicieran.

Así como fue predecible el colapso de la burbuja inmobiliaria, también lo son sus consecuencias: la construcción de viviendas y los precios de las existentes están disminuyendo y los inventarios están aumentando. Según algunos cálculos, más de dos terceras partes del aumento de la producción y el empleo en los últimos seis años han estado relacionadas con los bienes raíces, lo que refleja tanto las nuevas viviendas como los créditos obtenidos con viviendas como garantía para utilizarlos en excesos de consumo.

La burbuja inmobiliaria indujo a los estadounidenses a vivir con más de lo que tenían –el ahorro neto ha sido negativo desde hace un par de años. Al apagarse este motor del crecimiento, es difícil imaginar que la economía estadounidense no sufra una desaceleración. Un regreso a la salud fiscal será bueno a largo plazo, pero reducirá la demanda agregada en el corto plazo.

Hay un viejo adagio que dice que los errores de las personas perduran mucho después de que ellas ya no están. Eso es muy cierto en el caso de Greenspan. En el de Bush, estamos empezando a sentir las consecuencias incluso ante de que se vaya.

Joseph Stiglitz es Premio Nobel de economía. Su libro más reciente es Making Globalization Work.