con caracter retroactivo

Vicent Vercher Garrigós

CONCILIACIÓN: Una directiva contra el tiempo de vivir.

Diario Responsable   (Enviado por: Ramón Jáuregui) , 02/10/08, 09:44 h

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Ahora que se discute, de nuevo, sobre mercado y Estado a propósito de la necesidad de reforzar las funciones regulatorias e inspectoras de las autoridades económicas sobre los agentes financieros, viene a cuento recordar que no es ésa la única manifestación de esa dialéctica compleja.

 

Otros muchos y grandes temas están pendientes de encontrar el equilibrio entre las exigencias de un mercado competitivo y feroz en la globalidad y las múltiples demandas de una sociedad que aspira a valores humanos intrínsecos a su ser: la dignidad laboral, la justicia social, la eliminación de la pobreza y las grandes desigualdades, la sostenibilidad ecológica y otras muchas causas todavía pendientes.

 

   La jornada laboral es uno de esos conflictos irresueltos. Una directiva de la UE  pretende facilitar una jornada laboral más extensa, frente a las limitaciones legales o a las concertaciones sociales que establecen jornadas máximas por debajo de las 48 h. semanales en la mayoría de los países europeos. Sin embargo, la sociedad, me atrevo a decir que sin distinción de ideologías o de países, aspira a trabajar menos horas para vivir más y mejor y para conciliar la vida personal y familiar con el trabajo.

 

    Es evidente que hay razones sobradas desde la perspectiva del mercado y de la competencia para alargar las jornadas laborales en Europa. Leí hace unos días un artículo de un experto –socio de una firma de abogados- en el que se explicaba la creciente necesidad de que las empresas europeas “flexibilicen” (curioso eufemismo que se han inventado para decir alarguen, prolongue o amplíen) el tiempo de trabajo. Los argumentos son conocidos: atraer más inversores, competir con países con salarios más bajos y jornadas laborales más altas, respetar el derecho individual de quienes quieran trabajar más, etc. etc. Pero hay poderosas reflexiones sociales que Europa no debería olvidar.

 

     A finales del Siglo XVIII, cuando el escocés Watt descubrió la máquina de vapor y la máquina se introdujo en la producción, la Jornada laboral se redujo de 80 a 60 horas de trabajo semanales. A finales del Siglo XIX, con el descubrimiento del motor eléctrico, la jornada se redujo a 48 horas semanales. Con el fordismo y la producción en cadena a 40 horas, en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. En España, fue Joaquín Almunia, entonces Ministro de Trabajo del primer gabinete de Felipe González y hoy Comisario Europeo de Economía, el que elaboró y propuso la Ley de las 40 horas semanales en 1983, es decir, hace ahora veinticinco años.

 

     Hay pues una constante histórica en la reducción de la jornada laboral junto a los avances tecnológicos. La mejora de productividad que nos proporcionan los descubrimientos técnicos, la hemos empleado en mejorar la calidad de vida de la humanidad en general y de la población laboral en particular. A finales del Siglo XX se ha quebrado esta constante. La revolución tecnológica actual: microelectrónica, informática, telecomunicaciones, biogenética, etc. que constituyen una combinación exponencial de innovaciones técnicas, muy superior a cualesquiera otras de nuestra historia, está siendo acompañada de una prolongación y extensión de la jornada laboral en una triple paradoja.

 

    La primera nos señala una progresiva ampliación de la Jornada Laboral en el mundo, incluso en aquellos países en los que la Ley ha fijado máximos horarios de jornada. Es una prolongación absurda, ilógica, contraria al sentido del tiempo y de la vida. Pero es también una prolongación paulatina, silenciosa, inexorable. No está amparada por la Ley, ni por el convenio, pero se hace patente en las oficinas de los bancos, auditoras, despachos de abogados o de arquitectos, en las que nuestros hijos, trabajan casi de sol a sol, en jornadas de 12 horas diarias muy frecuentemente.

 

     La segunda paradoja es menos conocida pero no despreciable. Las tecnologías que permiten más flexibilidad y las comunicaciones que permiten más movilidad, están produciendo una invasión laboral de los tiempos y de la vida privada. Hoy nos llevamos el teléfono y el ordenador y con ello nos llevamos la oficina a casa, al fin de semana y a los viajes por el mundo de la economía globalizada. Muchas jornadas laborales se prolongan además por este método invasivo en la vida personal.

 

 

    Por último, esta prolongación de la Jornada Laboral real en el mundo, se está produciendo paralelamente al gran fenómeno social que ha traído la gran revolución feminista de los últimos cincuenta años, la que, entre otras grandes conquistas, ha llevado a la mujer al trabajo formal, es decir, al trabajo fuera del hogar, lo que a su vez ha abierto un debate social sobre la necesidad de incorporar la conciliación familiar/personal a la jornada de trabajo de mujeres y hombres, es decir, de madres y padres que trabajan fuera.

 

   Pues bien, cuando la tecnología nos lo facilita y cuando la sociedad lo demanda, el mercado lo niega y nos impone una conducta social inhumana. Una vida dedicada al trabajo en vez de un trabajo que dignifique la vida. ¿A qué lógica responde que la tecnología vaya en contra de las aspiraciones humanas?

 

    Vivimos un tiempo injusta e ineficazmente organizado. Unos se drogan con el trabajo y otros porque no lo tienen. Unos viven angustiados porque no tienen tiempo para nada y otros porque no tienen nada que hacer con su tiempo. Pero además es un tiempo mal vivido. La liberación de tiempo es una de las claves para rehacer el entramado social, comunicativo y afectivo de nuestros mundos vitales. Incluso para el reequilibrio de relaciones entre hombres y mujeres. La familia, la educación de nuestros hijos, las redes sociales de la convivencia ciudadana, etc. Ni el robot, ni el chip tienen porqué condenarnos al paro ni a la esclavitud laboral. Al contrario, nos dan los medios para reequilibrar necesidad y libertad, para crear una utopía concreta y cotidiana que nos permita recuperar el tiempo en que vivimos.

 

      Sí, ya sé que la jornada se prolonga porque la globalización nos impone una competencia feroz, pero ¿dónde está escrito que ello exija globalizar la explotación o extender la devaluación de las condiciones laborales? ¿No será el momento de decir que queremos globalizar la dignidad laboral y extender al mundo las conquistas laborales de los sindicatos y la socialdemocracia de la 2º mitad del Siglo XX? ¿No será el momento de reclamar a la política, que se imponga al mercado, en la regulación de la sociedad?

 

    En 1980 Wassily Leontief, Premio Nobel de Economía 1973, escribió: “Antes de ser expulsados del paraíso, Adán y Eva gozaban sin trabajar, de un alto nivel de vida. Después de su expulsión, tuvieron que vivir miserablemente mientras trabajaban desde la mañana hasta el anochecer. La historia del progreso técnico de los últimos 200 años es la del tenaz esfuerzo para encontrar de nuevo el camino al paraíso”. Pues bien, parafraseando a Leontief, permítanme que termine diciendo que esta directiva no camina precisamente hacia el paraíso, sino más bien hacia el infierno social.

El PSOE apoya el Trabajo Decente y rechaza la jornada de 65 horas

NOTIC. ANDALUCÍA

Presentará una propuesta en el Parlamento andaluz y mociones en los Ayuntamientos

ANDALUCÍA/AGENCIAS

El PSOE andaluz apoyará la Jornada del Trabajo Decente, organizada por la Confederación Sindical Internacional, a través de una proposición no de Ley en el Parlamento de Andalucía y mociones en todos los ayuntamientos. Luis Pizarro, vicesecretario general del PSOE se ha comprometido a presentar estas propuestas tras la reunión con los secretarios generales de UGT y CCOO de Andalucía (en la foto)

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Manuel Pastrana (UGT) y Francisco Carbonero (CCOO) presentaron a la Ejecutiva regional del PSOE los actos de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente en la Comunidad, que tendrá lugar el siete de octubre.

Compromiso
Pizarro señaló que esta iniciativa es “oportuna en un momento de crisis económica” y rechazó la directiva comunitaria que apuesta por la jornada de 65 horas. El socialista indicó que esto “supondría recuperar situaciones superadas propias del siglo XIX”. La iniciativa de los sindicatos se presentará a IU y PP en los próximos días.

Mejores condiciones
UGT y CCOO resaltaron la necesidad de estas jornadas que más de 12 millones de personas trabajan en condiciones de esclavitud e incluso más de 200 millones de niños trabajan “desde que empiezan a andar”. También apostaron por una regularización para la igualdad entre hombres y mujeres.

Lucha contra la precariedad
El dirigente regional de UGT señaló que la Confederación Sindical Internacional “ha pedido que se actúe en cada territorio contra los problemas específicos que posea”. Para Pastrana, los problemas más importantes de Andalucía son “el desempleo, la siniestralidad laborar y la desigualdad”.

Crisis económica
Pastrana considera que las jornadas se celebran en “un momento propicio por la crisis en la que estamos inmersos, porque debemos realmente ver cómo afecta la crisis en las personas y no tanto en los grandes bancos, accionistas y aseguradoras, ya que la crisis ha estado promovida por el exceso de lucro, por la falta de regularización de la economía y con unos actuarios muy concretos que han precarizado la vida de los trabajadores, ha condenado a millones de personas al desempleo, a la precarización de su vida, a la miseria y en muchas ocasiones a la muerte, en el caso de los países en vías de desarrollo”.

Refuerzo de las instituciones de control
Además señaló que la crisis ha hecho que “más de 100.000 trabajadores se han quedado sin trabajo en Andalucía”. Por ello, indica el líder sindical, “hay que pedir responsabilidades e intentar controlar a los que está supeditando su interés personal al interés común, sólo por sacar beneficios”. El sindicato espera que al finalizar la crisis “las instituciones de control económico, el Gobierno y el interés general” salgan reforzados “porque no es posible volver a dejar libres a los ladrones y especuladores y a quienes supeditan el interés económico frente al interés general”.

Defensa de los desfavorecidos
Francisco Carbonero, secretario general de CCOO en Andalucía ha destacado el compromiso del PSOE con la iniciativa de los sindicatos señalando que “está basado en la defensa de los valores de la izquierda y de los más desfavorecidos”. Con ello se sigue apostando por “el objetivo del pleno empleo en Andalucía, a pesar de que nos encontremos en un momento de crisis es un objetivo que debe orientar la política y las decisiones que se tomen en la Comunidad”.

Garantías jurídicas
Para erradicar la eventualidad y la precariedad laboral, Carbonero propone garantizar la seguridad jurídica del mercado de trabajo, de forma que se eviten “situaciones de incumplimientos flagrantes de la normativa laboral o de desigualdad entre colectivos de trabajadores”. Además, el dirigente de CCOO hizo hincapié en la necesidad de garantizar la protección social, más aún en momentos como este.

Cooperación internacional
El sindicato pidió a los parlamentarios europeos socialistas que rechacen rotundamente la directiva sobre las 65 horas laborales al considerarla “anacrónica” y un “retroceso en los derechos de los trabajadores”. También insisten en llevar a cabo políticas de cooperación internacional para extender los sistemas democráticos a otros países.

En septiembre, todos a la calle: 65 horas…ni de coña.

En septiembre, todos a la calle

27 DE Junio DE 2008 411 vistas 53 comentarios <!– –>

La campaña contra las 65 horas es un éxito en la red, ya somos miles los ciudadanos europeos que nos hemos pronunciado en contra.

Los sindicatos y algunos partidos políticos ( PSOE, IU, BNG, ICV..) se han puesto de nuestro lado y han anunciado su voto en contra en el parlamento europeo, per ¿es suficiente?

Con el verano encima, cualquier movilización en este momento no sería eficaz, ¿Que tal si nos planteamos un calendario de movilizaciones EN LA CALLE  para el mes de septiembre?

La clave es que sean pacíficas, unitarias y COORDINADAS.

¿Estarías dispuest@ a ir a una concentración contra las 65 horas?

170.000 mails contra las 65 horas.

Cesar Calderón a las 11:06 pm el Miércoles, Junio 18, 2008

La campaña contra las 65 horas ha alcanzado un límite dificilmente imaginable y ha marcado un hito en el ciber-activismo europeo.

En la tarde de hoy el parlamento europeo ha recibido el mail número 170.000 de protesta.

100.000 de ellos han llegado desde la aplicación generada por UGT-Catalunya y otros 70.000 desde la campaña comenzada en la blogosfera.

Gracias a tod@s.

Jesús Caldera: “Soy partidario de semanas laborales de 4 días o jornadas continuadas”

20MINUTOS.ES. 14.06.2008 – 20:33h

Jesús Caldera, promotor de la macrofundación del PSOE.

  • El ideólogo del PSOE rechaza la ampliación de la jornada aprobada por la Unión Europea con la abstención de España.
  • Lo ha dicho en una entrevista que mañana publicarán 20 minutos y 20minutos.es.
  • El ex ministro de Trabajo no cree que el Gobierno haya cambiado su política de inmigración.

Minuteca todo sobre:

El director del laboratorio de ideas del PSOE y ex ministro de Trabajo, Jesús Caldera, se ha mostrado partidario de “racionalizar los horarios dentro de la semana laboral de 40 horas”, cuya ampliación aprobada por la Unión Europea (con la abstención de España) rechaza rotundamente. Por ejemplo, con semanas de cuatro días de trabajo o “jornadas continuadas”, según ha declarado en una entrevista que mañana lunes publicarán 20 minutos y 20minutos.es.

 

Defender la energía nuclear es de derechas.

Sobre la fundación desde la que trabajará como ideólogo del PSOE, Caldera dice que, a diferencia de la FAES (la fundación equivalente del PP, presidida por José María Aznar), la socialista “no está pensada para atacar al adversario” y tampoco está pensada para la jubilación de Zapatero. Y adelanta algunas ideas que tiene muy claras, como que “defender la energía nuclear es de derechas”.
 

El ex ministro de Trabajo afirma que el actual titular de la cartera, Celestino Corbacho, no ha cambiado la política del Gobierno respecto a la inmigración y que “si lo viera y no estuviera de acuerdo, lo denunciaría”.

Firma contra la ampliación de la jornada laboral hasta las 65 h.

Exigimos una manifestación a nivel europeo contra la ampliación de la jornada laboral hasta las 65 h

 

A.A.: “Sociedad Europea, partidos y asociaciones sindicales/ European Society, parties and trade unions

Exigimos una manifestación a nivel europeo contra la ampliación de la jornada laboral hasta las 65 horas semanales para llevar nuestra voz al Parlamento Europeo

Los ministros de Trabajo de la Unión Europea aprobaron, con la abstención de España, Hungría, Grecia, Chipre y Bélgica, ampliar la jornada laboral hasta un máximo de 65 horas semanales (esto es, entre 12 y 13 horas semanales).

La Organización Internacional del Trabajo, hace 91 años, consagró el derecho social a la jornada de 48 horas semanales. Con la nueva medida se está destruyendo de un plumazo todo aquello por lo que el movimiento obrero, desde sus inicios, ha estado luchando: 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas de educación.

Con medidas anti-sociales e impopulares como esta, Europa se está alejando de la ciudadanía y sus problemas reales. No es justo que en tiempos de crisis económica sean los trabajadores, las personas de menores recursos, quienes deban pagar trabajando más, sin posibilidad de ampliar sus horas de ocio o el tiempo con sus familias.

Por otra parte, más horas de trabajo no implica un aumento de la productividad y de la competitividad económica europea. Mientras la crisis persista, los precios sigan subiendo, el petróleo se mantenga al alza y el consumo se contraiga, millones de empleos se verán amenazados doblemente, ahora también por la coacción empresarial que puede derivarse de la asunción de esta medida. Puede que para tener un contrato laboral haya que aceptar este “voluntario” ofrecimiento patronal de trabajar hasta 12 y 13 horas diarias.

Queremos que se retire esta medida, que sea rechazada en el Parlamento, que los eurodiputados piensen en los trabajadores, en sus familias, en todos los problemas que acarrearían para ellos y sus familias más horas de trabajo.

Pedimos también a todas las organizaciones políticas, sindicales y sociales a los que va dirigida esta petición que no sólo se rechace verbalmente esta medida. Queremos dar la oportunidad a todos los ciudadanos europeos de expresar su negativa al retroceso en los derechos laborales.

Todos, el mismo día, a la misma hora, toda Europa unida por fin, desde la ciudadanía, desde su base cívica, manifestémonos para exigir una Europa Social que garantice los derechos de todos los trabajadores y trabajadoras.

FIRMA PARA INSTAR A LOS PARTIDOS, SINDICATOS Y ASOCIACIONES EUROPEAS A UNA MOVILIZACIÓN CONTRA ESTA MEDIDA

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We demand a demonstration on Europe against the extension of working hours to 65 hours a week, to bring our voice to the European Parliament

Labour ministers of the European Union adopted, with the abstention of Spain, Hungary, Greece, Cyprus and Belgium, extending the workday to a maximum of 65 hours per week (it is between 12 and 13 hours a day).

The International Labour Organization, 91 years ago, enshrined the social right to working 48 hours a week. With this new measure is being destroyed everything that the labour movement since its inception, has been fighting: 8 hours, 8 hours of sleep and 8 hours of education.

With this anti-social and unpopular measure, Europe is moving away from citizenship and its real problems. It is unfair that in times of economic crisis are workers, people with fewer resources, who must also pay more work, without possibility of extending their hours of leisure time with their families.

Moreover, more hours of work does not imply an increase in productivity and economic competitiveness in Europe. As the crisis persists, prices continue to rise, oil is kept to hike and consumption contract, millions of jobs will be doubly threatened, now also by coercion business that may result from taking this measure. Perhaps to have a formal contract has to accept this “voluntary” offer by employers to work until 12 and 13 hours a day.

We want to remove this measure, we want to reject it in Parliament, MEPs consider that the workers, their families, all that would cause problems for themselves and their families working longer hours.

We also call upon all political organizations, trade unions and social whom it is aimed not only that this request be rejected verbally this measure. We want to provide an opportunity for all European citizens to express their refusal to retreat in labor rights.

Everybody int the same day at the same time, all united Europe at long last, since citizenship, since its basic civic lets protest to require a Social Europe that guarantees the rights of all workers.

Signed in order to urge political parties, unions and european associations to a mobilization against this measure.

15 de Junio de 2008

( Los abajo firmantes )  FIRMAR     

Actualidad del 1º de mayo.

ART. OPINIÓN

  • JOSÉ LUIS CASAS SÁNCHEZ

    01/05/2008

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Actualidad del 1º de Mayo

El origen de la celebración del 1º de mayo como una jornada reivindicativa se halla en el Congreso celebrado en París en 1889, que daría paso al nacimiento de la II Internacional o Internacional Socialista, con motivo de la conmemoración del primer centenario de la Revolución francesa de 1789. Se aprobó una resolución que proponía que se llevara a cabo una manifestación de obreros, a celebrar en diferentes países, con el fin de reivindicar la jornada laboral de ocho horas

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Para aquellos momentos, una federación estadounidense ya había decidido que la misma tendría lugar el 1 de mayo del año siguiente, así que en el resto del mundo se decidió sumarse a esa fecha ya propuesta.

Hace unos años apareció en español una conferencia del historiador británico E.J. Hobsbawm con el título de “El nacimiento de una fiesta: el primero de Mayo”. Allí recordaba que se trataba de la única fiesta de carácter secular, y universal, que ha sido capaz de hacer mella en el calendario cristiano, o en general en cualquier celebración de tipo religioso. Y sin embargo, recordaba que aquella fiesta (por cierto en 1890 fue jueves, igual que en 2008) no nació con grandes pretensiones, puesto que se pretendía llevarla a cabo una sola vez, el acontecimiento no tenía ningún ritual oficial con pretensiones de perpetuidad y, además, todos los documentos de la época presentan el acontecimiento como algo de una relativa importancia.

Lo que sorprendió por encima de todo fue la gran respuesta de la clase obrera, en especial en los países de Europa occidental, entre los cuales destacó Gran Bretaña con sus 300.000 obreros concentrados en el Hyde Park de Londres. Como resalta Hobsbawm, el 1º de mayo adquirió pronto caracteres universalistas, en cierto sentido no era sino la expresión del internacionalismo clásico del marxismo, y que sin duda se puede sintetizar en aquella famosa frase del Manifiesto Comunista: “Los obreros no tienen patria. No es posible quitarles lo que no tienen. Puesto que el proletariado aún debe conquistar, en primer término, la hegemonía política, elevarse a clase nacional, constituirse a sí mismo en cuanto nación…”.

Claro que aquel primer acto de 1890 no solo contenía la histórica reivindicación de la jornada laboral, añadía otras como la del sufragio universal y la aprobación de leyes protectoras para el mundo del trabajo. En España fueron los socialistas quienes se hicieron eco de lo aprobado en París, y así en 1890 hubo manifestaciones en Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Bilbao, Linares y otras ciudades con una respuesta desigual. En lo que sí estaban de acuerdo era en que se trataba de una manifestación y no de una huelga, como pretendían los sectores anarquistas. Al día de hoy, sorprende que el 1º de mayo se haya quedado reducido al ámbito de las organizaciones sindicales, que allí donde gobierna la izquierda, como en España, o en Andalucía, el Partido Socialista haya renunciado a esa parte de su origen, de su propia historia.

No vendría mal en el seno de la izquierda recuperar como eje de su pensamiento el internacionalismo, porque ayudaría a superar muchos de los provincianismos que a veces separan a algunas comunidades autónomas. Recordemos que en un artículo que envió Engels para ser publicado en El Socialista con motivo del 1 de mayo de 1893, decía que, en contra de lo establecido por el calendario, el 2 de mayo era anterior al 1, y que en España se estaba en camino de avanzar desde una guerra contra los invasores que al mismo tiempo se hizo contra la Revolución francesa hasta una nueva situación “clara, determinada, transparente”, que no era otra que la emancipación universal. Ojalá las organizaciones de izquierda sepan actualizar esas consideraciones.

* José Luis Casas Sanchez es profesor de Historia.

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