LA CORRUPCIÓN URBANISTICA NO HA SIDO CASTIGADA EN LA URNAS.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • José Garc�a Abad
  • JOSÉ GARCÍA ABAD

    29/05/2007

Ecos de S.A.

El ladrillazo no ha sido suficientemente castigado en las urnas

El ladrillazo apenas ha sido castigado en las urnas o al menos lo ha sido muy selectivamente. En efecto, la corrupción urbanística ha golpeado con más rigor a los ayuntamientos del PSOE incriminados que a los gobernados por el Partido Popular, un hecho que tiene una doble lectura, una buena y otra mala. La buena es que el ciudadano da por supuesto que la izquierda debe ser ejemplar y castiga a esta con más rigor cuando sus representantes se venden. La mala indica una manga demasiado ancha de los ciudadanos ante el enriquecimiento ilícito o al menos una insuficiente sensibilidad ante el poder corruptor del ladrillo.

 Algo ha dicho el electorado pero no parece suficiente: En las filas del PP, Carlos Fabra el incombustible cacique de Castellón, se crece; Francisco González aumenta su mayoría en Mogán, el municipio de Gran Canarias salpicado por el escándalo urbanístico donde el PP consigue un concejal más; Andratx parecía que iba a tumbar al presidente balear Jaume Matas pero los populares cosecharon tres concejalías más; en Alhaurín el Grande los conservadores consiguen mejorar sus resultados; en las Navas del Marqués el popular Gerardo Pérez continuará como alcalde a pesar de sus desmanes contra aquel entorno paradisíaco. En cambio en Ciempozuelos el PSOE pierde dos regidores; en Seseña en la que se reafirma Izquierda Unida el PSOE perdió un edil, y prácticamente han sido barridos de Marbella.

Parece como si el pueblo soberano, siguiendo las indicaciones de Guizot el primer ministro de Felipe de Orleáns hubiera ordenado a sus representantes: “¡Enriqueceos!. La voz del pueblo es la voz de Dios pero en algunas localidades la conciencia popular aparece un tanto narcotizada y alguien debería sacudirla convenientemente. Al menos el Gobierno central no debería caer en laxitud ante la constatación puesta de manifiesto el pasado domingo de que la corrupción urbanística tiene un coste electoral cercano al cero. Incluso empiezo a convencerme de que en estos asuntos de recalificaciones y permisos para matar el paisaje determinadas decisiones deberían tomarse desde el Estado Central. El argumento de acercar la Administración a los administrados parece saludable salvo en los casos en que semejante proximidad alcanza el contubernio.

El diario El País del pasado 23 de mayo abría su primera página con una foto cuyo pie rezaba: “El desastre urbanístico de la Costa del Sol, visto desde el aire”. Mi primera impresión fue que aquella imagen en la que se veía una gigantesca muralla de edificios que tapaban el mar y hasta la montaña no era en realidad una foto sino una maqueta tremendista de lo que nos podría ocurrir si no hacíamos algo para evitarlo. Pero no, aquello, está ya allí: la costa malagueña está enterrada por 300.000 viviendas construidas en menos de una década.

Solo el Estado puede tomar las riendas de este asunto y me da la impresión de que la nueva Ley del Suelo que entrará en vigor el próximo 1 de julio no es suficientemente disuasoria. Sin embargo peor es no hacer nada y al menos la nueva norma aumentará la transparencia en el sector, los terrenos serán valorados conforme a su naturaleza y no por las expectativas de futuras reclasificaciones y se reserva el 30 por cien del suelo nuevo a viviendas de protección social. Se ha presentado como una vacuna contra la corrupción pero la experiencia demuestra que la delincuencia, siempre innovadora, camina varios pasos por delante de la norma y de la represión. Quizás, de momento no se pueda ir mas lejos ya que el Tribunal Constitucional sentenció en su día que no se pueden arrebatar competencias urbanísticas a las comunidades autónomas. Quizás la solución se encuentre en buscar un consenso entre las distintas administraciones y los partidos políticos en liza. En todo caso el liderazgo corresponde al Gobierno de la nación que debe marcar caminos éticos y mostrar las consecuencias morales de la corrupción y las secuelas de la destrucción del medio ambiente. Nos jugamos la calidad de vida de los ciudadanos y el mundo de nuestros hijos.

Anuncios

IGLESIA LIBRE, IGLESIA VIVA: SAN CARLOS BORROMEO.

algunos_jovenes_luchaban_droga_iglesia_san_carlos_borromeo.jpgMACRO/VIDA

 29/05/2007

La asamblea de Entrevías celebra actos solidarios

La iglesia roja recibe al teólogo de la liberación Leonardo Boff

S.C.

La asamblea ciudadana organizada en torno a San Carlos Borromeo, en Entrevías, celebra esta semana varios actos de agradecimiento a los apoyos recibidos, después de que el arzobispado madrileño decidiera cerrar la parroquia. Además de un concierto juvenil y de actividades lúdicas para niños, el viernes se celebrará una jornada de encuentro, que contará con la presencia del teólogo brasileño Leonardo Boff.

Boff, uno de los principales representantes de la teología de la liberación, el movimiento católico que propugna una Iglesia comprometida con los más pobres y alejada del poder, asistirá el próximo viernes 1 de junio a un encuentro con los fieles de San Carlos Borromeo.

Unidos en la exclusión
El lema de la jornada es Unidos en la Exclusión, y es que Boff (que abandonó el sacerdocio en 1992 tras numerosas vicisitudes con El Vaticano -incluida una condena a guardar “obediente silencio” en 1986-) y los sacerdotes de San Carlos guardan muchos paralelismos en su compromiso evangélico y en sus problemas con la jerarquía católica.

Actividades lúdicas
El encuentro con Boff es sólo uno de los actos que desde la Asamblea de Entrevías han convocado esta semana para agradecer las muestras de solidaridad recibidas desde que se anunciara el cierre de la parroquia por parte del arzobispado de Madrid. El próximo miércoles 30 de mayo celebrarán un concierto solidario, mientras que el sábado de desarrollarán actividades lúdicas para los más pequeños, así como una fiesta por la tarde y nuevas actividades musicales. El domingo volverán a ofrecer la eucaristía a los fieles.

Firmas de apoyo
Desde la web de San Carlos Borromeo informan de que la parroquia de San Atanasio, del madrileño barrio de Tetuán, ha entregado 2.000 firmas de solidaridad en el arzobispado de Rouco Varela. Con estas ya se habrían recogido más de 12.000 firmas de apoyo para evitar que se cumpla la orden de cierre.

BERMEJO: “TAMBIEN HAY VIDA INTELIGENTE MAS ALLÁ DE MADRID”.

29/05/2007

El ministro de Justicia y Sopena presentan La conjura de El Greco

Bermejo tras las elecciones: “También hay vida inteligente más allá de Madrid”

LUIS MARCHAL

A pesar de estar “muy contento” por el resultado socialista de las elecciones del pasado 27 de mayo; el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, aseguró ayer que “habrá que reflexionar en Madrid”. A lo que añadió que “también hay vida inteligente más allá” de la capital española. Estas declaraciones las realizó antes de presentar la segunda edición del libro del arquitecto Manuel Ayllón, La conjura de El Greco, junto a Enric Sopena, director de elplural.com.

“Desde el punto de vista del PSOE, los resultados han sido magníficos”, dijo ayer Fernández Bermejo sobre las elecciones autonómicas y locales recién celebradas.

Contraste entre monarquías absolutas y democracias formales
Ya, presentando La conjura de El Greco; el titular de Justicia señaló que “no puede obviarse, desde el punto de vista de un jurista, el contraste entre el régimen de las monarquías absolutas y las democracias formales” que se percibe en el libro de Ayllón.

Ausencia “de las tres erres”
A continuación, Fernández Bermejo informó que el reinado de Felipe II -contexto en el que desarrolla el “thriller histórico” presentado- “tuvo la oportunidad de ejercer el poder absoluto”. Asimismo, para él, fue una época en la que se “aliaron en contra del hombre” el poder “corrupto” que había en el Vaticano y el poder del Rey. Por este motivo, faltó “Renacimiento”, “Reforma” y “grandes revoluciones” en España. Lo que el ministro denominó “las tres erres”.

Por “grandes revoluciones”, Fernández Bermejo matizó que se refería a la Revolución Francesa, a la Revolución Soviética y a la Revolución del Mayo del 68.

Sobre los nostálgicos de Isabel II, de Felipe II y del franquismo
Preguntado por elplural.com si actualmente se está supliendo esta ausencia de las “tres erres”, el ministro contestó que “no se puede suplir”. En su opinión, “tenemos asignaturas pendientes, aunque andamos muy deprisa en los últimos tiempos”. Fernández Bermejo valoró que se hace “sobre unas bases de esos nostálgicos de Isabel II, de Felipe II y del franquismo”. Nostálgicos que residen en una derecha “no homologable” a la europea.

¿Culpable de redimir cautivos y dar estudio a los pobres?
En su intervención, Sopena aludió a Bartolomé de Carranza -uno de los personajes históricos que aparecen en La conjura de El Greco-, quien fue propuesto por Felipe II para suceder a Juan Martínez de Silíceo como arzobispo de Toledo y quien sufrió en sus propias carnes un proceso de la Inquisición. El director de elplural.com leyó un fragmento del libro sobre las acusaciones vertidas sobre Carranza:

“Después que tomó la posesión del Arzobispado, es cosa averiguada que gastó 80.000 ducados en redimir cautivos, en casar huérfanas, sustentar viudas honradas, dar estudio en las Universidades a estudiantes pobres, en sacar presos de las cárceles y dar a los hospitales”.

“Jalearían hoy a don Federico”
“Aquellos que condenaron a Carranza, jalearían hoy a don Federico”, sentenció Sopena en referencia al beligerante locutor estrella de la radio de los obispos españoles, Federico Jiménez Losantos.

Después, Sopena hizo alusión a la entrevista publicada ayer mismo en elplural.com en la que Ayllón declaró que tanto Franco como Felipe II eran “criminales, acomplejados, nada heroicos” que “dictaban sentencias crueles”.

Necesidad de justicia
Por su parte, Ayllón explicó que su pretensión con La conjura de El Greco es la de “plantear el problema de la fortaleza del débil y la debilidad del fuerte”. Igualmente, reclamó la “necesidad de justicia” para que haya libertad e igualdad.

Respecto a la lucha de poder y “despropósito” de justicia que se dieron en épocas de Felipe II; el autor del libro argumentó que “no han cambiado mucho las cosas”, puesto que “todavía el poder se disfraza de muchas formas”.

OPINIÓN. LA DERROTA EN MADRID ¿UN REVULSIVO PARA EL PSOE?

enric_sopena9.jpg

29/05/2007

La derrota en Madrid, ¿el revulsivo que le faltaba al PSOE?

En 1995, el PP sí desmanteló a la izquierda de Ayuntamientos y Comunidades, pero después Aznar ganó sus elecciones por los pelos

Cuando en marzo de 1996 el PP venció en las urnas al PSOE de Felipe González por menos de 300.000 votos, literalmente por los pelos, se olvidó Aznar de sus aires de grandeza -estimulado por unas encuestas que lo situaban al borde de la mayoría absoluta o aún más- y se dispuso a negociar los pactos necesarios que le permitieran gobernar. Lo logró con holgura. A ningún dirigente de la derecha le pareció mal llegar a acuerdos con CiU, con el PNV –siendo aún Arzallus el jefe supremo de los nacionalistas vascos- y con Coalición Canaria. Lo que cuenta, al fin y a la postre, en una democracia parlamentaria, como es la española entre tantas otras, es la suma de los concejales o los diputados imprescindibles para garantizar un Gobierno estable.

Unos meses antes, en la primavera de 1995, las elecciones municipales y autonómicas sí habían supuesto un vuelco monumental, favorable a la derecha. El ciclo de hegemonía progresista o de izquierdas se inició en 1979 con motivo de los primeros comicios municipales tras el fin de la dictadura. Se acentuó todavía más en 1983 –a rebufo del 28 de octubre de 1982-, incluyendo ya en esa cita con las urnas a las comunidades autónomas, salvo las denominadas históricas.

Fin de ciclo
Terminó el ciclo progresista hace 12 años, cuando Madrid y Valencia, por ejemplo, cambiaron de color con una rotundidad aplastante. La mayoría de las capitales de provincia y grandes ciudades pasaron a manos del PP, lo mismo que ocurrió en diversas Comunidades autónomas. La diferencia entre el PP y la coalición fáctica de PSOE e IU fue menor en el Ayuntamiento de Madrid que la de este pasado domingo, pero aquellas cifras de 1995 fueron relativamente similares a estas de ahora, aunque ligeramente a la baja. Lo mismo cabría decir de la Comunidad madrileña.

Efectos escasos
Los efectos de la barrida sufrida por el PSOE el año 1995 fueron en las generales muy escasos para el PP. Los menos de 300.000 sufragios que separaron a Aznar de González en marzo no reflejaban en absoluto el hundimiento de la izquierda a escala municipal. A Aznar le salvaron –mediante una operación perfectamente legítima- los pactos alcanzados con dos partidos nacionalistas y otro de carácter más regionalista.

El terreno perdido
Desde 1995, las tres elecciones municipales y autonómicas que se han sucedido cada cuatro años han significado avances reiterados de los socialistas y sus aliados, tratando de recuperar el terreno perdido tan abruptamente. El reequilibrio se ha ido forjando de forma paulatina, pero está lejos del esplendor alcanzado por la izquierda en 1979 y 1993.

Los más positivos
Sin duda, los resultados del 27-M son los más positivos en esta etapa de difícil reconquista desde una óptica progresista. Apenas la izquierda ha perdido municipios importantes y, en cambio, se halla en trance de gobernar, o volver a gobernar, no pocos ayuntamientos de relieve. Lo mismo puede suceder tanto en Canarias como en Baleares y Navarra. Ninguna de las Comunidades regidas por el PSOE o con participación decisiva del PSOE –léase Cantabria- ha girado hacia los conservadores.

Peligrosa peligrosa de agua
La euforia genovesa, por consiguiente, es ficticia. El manejo de la propaganda hasta rebasar con frecuencia todos los límites razonables trata de llevar a la opinión pública la impresión de que el batacazo de Rodríguez Zapatero es irreparable. La hazaña madrileña de Aguirre y Gallardón es un episodio sustantivo que proyecta más algunas notorias carencias del PSOE que cualquier otra cosa. No será fácil que Ferraz sepa o pueda taponar al menos esa peligrosa vía de agua que significa Madrid en clave de las próximas generales.

No todo el monte es orégano
Pero si sirve para que Zapatero se percate de que no todo el monte es orégano -por mucho que él lo transite- y que ya va siendo hora de pasar al contraataque con talante y con talento, aunque sin complejos, la humillante derrota de Madrid puede ser el revulsivo que le faltaba a un Partido Socialista en exceso adormecido o confiado.

E.S.

OPINIÓN. GANAR VOTOS, PERDER PODER.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • EDUARDO SOTILLOS

    28/05/2007

 

Ganar votos, perder poder

Gracias a los excepcionales resultados de Madrid, el Partido Popular se ha exhibido en la generosa TVE como el ganador de la elecciones municipales. El dato es tan cierto como el complementario: ha perdido poder en ayuntamientos y comunidades. Los resultados de una consulta con tantos frentes de análisis abiertos como la de este mayo de 2007 incitan a realizar lecturas de mayor calidad que la exhibición de un marcador engañoso. El Partido Popular va a seguir gobernando en algunas comunidades y ayuntamientos con una mayoría más amplia que la actual- de ahí el resultado global de votos –pero ha dejado de ser la fuerza determinante en algunas capitales de provincia y grandes ciudades. El juego de pactos allí donde ha perdido la mayoría absoluta va a reducir el peso de la gaviota y va a consolidar la teoría de los pactos, a favor del Partido Socialista que, por ejemplo en Cataluña, ha extendido su primacía a todas la capitales catalanas, tras el vuelco producido en Tarragona.

Hoy es demasiado pronto para exigir a los dirigentes de los partidos políticos que realicen la autocrítica , imprescindible, pero deben hacerla pronto y sin actitudes complacientes. El PSOE tendrá que interpretar como un mensaje muy claro lo sucedido en Madrid. No se puede improvisar un candidato.

El PP debe preguntarse si vale la pena hacer del País Vasco y Navarra el eje de su campaña- con innegable rentabilidad en Madrid- a cambio de perder peso en ambos territorios y favorecer el ascenso, precisamente, de fuerzas nacionalistas emergentes, como Nafarroa-Bai.

Vamos a asistir, me temo, a una confrontación mediática en la que cada uno exhibirá la parcela del mapa que subraye su fortuna. Lo puede hacer el PSOE con Canarias y el PP con Valencia. Nada ha cambiado sustancialmente; es cierto. Pero la izquierda tiene sobrados motivos para preocuparse por la falta de movilización de sus habituales simpatizantes, y la derecha por la cada vez más restringida extensión de su capacidad de gobierno en el conjunto de España, a cambio de ser más fuerte donde ya era muy fuerte.
La foto gloriosa de Madrid no puede ocultar la imagen repetida en tantos lugares donde los dirigentes populares van a ceder su vara de mando. Y un apunte final:.La composición del Senado, la Cámara en la que el PP cuenta con peso suficiente como para hacer peligrar algunas iniciativas parlamentarias del gobierno, por lo ajustado del juego de minorías-mayorías, se modificará en su contra, como consecuencia de la elección de nuevos senadores.

OPINIÓN. ELECCIONES 2007, UNA AUTOCRITICA NECESARIA PARA TODOS.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • Carlos Carnicero
  • CARLOS CARNICERO

    28/05/2007

El Zumbido

Una autocrítica necesaria para todos

El PSOE aumenta su poder territorial y el PP le echa un pulso con mayor número de votos en las elecciones municipales: ese es el resumen más coherente de lo ocurrido en las elecciones municipales y autonómicas. Mariano Rajoy, que planteó estos comicios como un plebiscito contra la política del presidente del Gobierno, fundamentalmente en materia antiterrorista, no ha conseguido su objetivo de encabezar una rebelión municipal que le situara en las puertas de una victoria electoral en las elecciones generales. Si alguna vez soñó el PP con que el 27 de mayor fuera su 14 de abril, ese sueño se ha quedado solo en una siesta de verano.

Sin embargo hay algunos datos que merecen una reflexión profunda y sosegada y que debieran invitar a los líderes de los dos grandes partidos a un ejercicio de responsabilidad sobre la permanencia de un clima de confrontación al que parecen condenarnos estos resultados, en los que las espadas blandidas durante estos últimos años han condicionado a la vida pública española.

La primera es la rotunda victoria del PP, tanto en la ciudad como en la comunicad de Madrid. Es una derrota socialista que implica directamente al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE porque asumió la responsabilidad de designar, al margen de los mecanismos ordinarios de su partido, a un independiente de su confianza al que presentó frente al escepticismo de muchos como “candidato ganador”.

La crisis que sin duda se abrirá en el Partido Socialista de Madrid deberá ser cerrada con rapidez porque no es un escenario deseable para la importante batalla de las elecciones generales en la que la capital de España cuenta para el PP con los importantes activos de las rotundas victorias de Alberto Ruiz Gallardón y Esperanza Aguirre.

Por el contrario, la política de José Luis Rodríguez Zapatero le ha permitido intentar formar gobierno en importantes comunidades autónomas en las que hasta hace poco era impensable una alternativa de gobierno socialista.

Más allá de las lecturas interesadas que pueda hacer cada partido, lo cierto es que España aparece dividida en dos, alineada en las tesis irreductiblemente enfrentadas del Gobierno y la oposición, y a la vista del estancamiento de las posiciones de ambos, el sentido común debiera dictar al Partido Popular una rectificación de sus estrategias que posibilitaran la búsqueda de acuerdos en materias fundamentales en las que la confrontación es contra la naturaleza de la política en una democracia parlamentaria.

No parece, en este primer instante, que haya mucho espacio para la esperanza de que un milagro haga administrar los resultados obtenidos por el PP en la dirección de centrar la política de este partido. El PSOE debe reflexionar también sobre lo sucedido y no pensar que los magníficos resultados que le permitirán aumentar su poder territorial le eximen de la obligación de analizar también el dato objetivo de que el PP, aunque por estrecho margen, le haya sobrepasado en el computo de las elecciones municipales.

EL PSC REVALIDA SU HEGEMONÍA EN CATALUNYA.

jordi_garcia_soler1.jpg

28/05/2007

El PP sigue perdiendo votos y se diluye Ciutadans

Nueva gran victoria socialista en Cataluña

Por octava vez consecutiva desde las primeras elecciones municipales celebradas en nuestro país tras la recuperación de la democracia, esto es desde 1979 hasta ahora, el PSC ha vuelto a vencer claramente en Cataluña. En esta ocasión lo ha hecho con mayor rotundidad que nunca, puesto que los resultados de estos comicios dan a los socialistas las alcaldías de las cuatro capitales de provincia catalanas, arrebatando con holgura la de Tarragona a CiU que la había gobernado con el apoyo del PP durante los últimos 18 años, y le confirman asimismo como la fuerza política ganadora en 20 y tal vez incluso en 21 de las 23 ciudades catalanas con más de 50.000 habitantes, mientras que CiU sólo conserva el poder en uno solo de estos municipios, Sant Cugat del Vallès, e ICV-EUiA lo hace también sólo en otro, El Prat de Llobregat.

CiU resiste pero pierde Tarragona
A pesar de la muy importante pérdida de la alcaldía de Tarragona, que puede comportarle también la pérdida del control de la Diputación de de esta provincia, CiU ha resistido mejor de lo que se esperaba en estas elecciones municipales, las primeras celebradas tras su pérdida del control del Gobierno de la Generalitat. Ha tenido incluso un ligero incremento porcentual en el número de sufragios, pero con su poco más del 25% de los votos queda muy lejos del más de 32% alcanzado por el PSC.

A pesar de conservar buena parte de su poder en gran número de municipios pequeños y medianos, y de ser, por tanto, la fuerza política catalana con mayor número de alcaldes y concejales –en total, 3.687-, a CiU le aguarda ahora una decisiva etapa de reconsideración y reflexión. Sin el poder del Gobierno de la Generalitat, con un tripartito de izquierdas muy reforzado con estos resultados y apenas sin presencia en las grandes ciudades de Cataluña, la federación nacionalista entra ahora en un periodo de previsibles cambios internos, con la esperanza fijada en los comicios generales del año próximo.

ERC, la tercera fuerza
Con un leve retroceso porcentual de los votos –tiene ahora el 11,68% frente al 12,7% de cuatro años atrás-, ERC se confirma como la tercera fuerza municipal en Cataluña, aunque muy lejos aún tanto del PSC como de CiU. Con 1.279 concejales y un previsible e importante papel arbitral en algunos municipios medianos y pequeños, el partido republicano ha perdido fuerza en las cuatro capitales provinciales pero ha crecido en otras poblaciones. Está claro que esto refuerza la apuesta estratégica de la dirección de ERC a favor del tripartito de izquierdas, que puede generalizarse aún más a nivel municipal.

El PP, sin poder local
Como viene sucediendo desde siempre en Cataluña, el PP sigue sin encontrar la ansiada respuesta por parte del electorado. Experimenta una nueva pérdida porcentual de votos, pasando de poco más del 11% a menos del 10%, y por número de concejales se sitúa en quinta posición, únicamente con 350 y, por consiguiente, apenas sin poder municipal en toda Cataluña. A destacar, no obstante, su por otra parte ya esperable incremento de votos en la tercera ciudad catalana por número de habitantes, Badalona, a causa sin duda de su demagógica campaña xenófoba contra la inmigración.

El desgaste de ICV-EUiA
También ICV-EUiA ha experimentado un ligero descenso porcentual de votos, pasando de casi el 10,5% a sólo poco más del 9%. Lo más grave para la coalición ecosocialista es la pérdida de la alcaldía de Sant Feliu de Llobregat, población gobernada ininterrumpidamente por ellos desde 1979, aunque siguen conservando un buen número de concejales en el conjunto de Cataluña, ya que con 397 superan al PP. El obligado desgaste de toda acción de gobierno, y en especial las polémicas generadas por algunas actuaciones recientes de los Mossos d’Esquadra –dirigidos ahora por el máximo dirigente de ICV, Joan Saura, como consejero de Interior de la Generalitat-, pueden ser las causas de este descenso.

La irrupción del voto racista
El importante porcentaje abstencionista, que en Cataluña ha sido bastante superior a la media española, tal vez tenga su explicación por un cierto hastío de algunos sectores del electorado catalán tras haber sido convocado a las urnas por quinta vez en muy pocos años, tras dos elecciones autonómicas y dos referéndums. No obstante, aun siendo preocupante este descenso de la participación ciudadana, sin duda es mucho más alarmante la irrupción en varias poblaciones catalanas de las candidaturas de la xenófobo Plataforma X Cataluña, que se ha convertido, por ejemplo, en la segunda fuerza municipal en Vic y ha experimentado incrementos muy importantes en otras poblaciones, como es el caso de El Vendrell.

Ciutadans se diluye
Sin representación en ninguna de las cuatro capitales de provincia y sólo con el 2,35% de los votos, Ciutadans-Partido de la Ciudadanía puede haber comenzado a cantar su canto del cisne. Sin incidencia en la política catalana a pesar de contar con 3 diputados autonómicos, su representación minoritaria en algunos municipios catalanes difícilmente le dará mayor visibilidad pública, a la espera de lo que pueda suceder en las próximas elecciones legislativas, en especial si se confirman las especulaciones que vaticinan su alianza con el grupo liderado por Fernando Savater.

La novedad de la CUP
Crece una nueva fuerza independentista, las Candidaturas d’Unitat Popular (CUP), a la izquierda de ERC y con presencia que puede llegar a ser decisiva en algunas poblaciones medianas y pequeñas, pero por ahora sin una fuerte presencia municipal.

El tripartito de izquierdas, reforzado
A pesar que tanto PSC como ERC e ICV han sufrido ligeras pérdidas en la ciudad de Barcelona –de un total de 25 concejales han pasado a tener 22, con un concejal menos cada uno, mientras que CiU ha ganado 3 concejales-, lo cierto es que el tripartito de izquierdas sale muy reforzado de estos comicios. En especial el PSC, que no sólo ha renovado amplísimas mayorías absolutas en grandes municipios del área metropolitana de Barcelona y ha recuperado la alcaldía de Tarragona casi con mayoría absoluta -13 de 27 concejales-, sino que ha conquistado la mayoría absoluta en Lleida y ha renovado su poder en las principales ciudades catalanas.

J.G.-S.