El PSPV pide elecciones anticipadas.

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Debate de política general

El portavoz del PSPV-PSOE en Les Corts Valencianes, Ángel Luna, ha afirmado hoy que hay “un gravísimo fenómeno de corrupción generalizada” en la Administración valenciana, de la que ha responsabilizado exclusivamente al president de la Generalitat, Francisco Camps

EFE/LEVANTE-EMV.COM Luna ha hecho esta acusación durante su intervención en el Debate sobre el Estado de la Comunitat, en una intervención en la que ha señalado también que Camps era el único que tenía “responsabilidad sobre todas las consellerias para conseguir que Orange Market contratara con todas a las vez habiendo aparecido de la noche a la mañana”.

“Rajoy tenía razón, esto no podía ser cuestión de tres trajes”, ha afirmado en alusión a unas declaraciones del presidente del PP, y se ha mostrado convencido de que lo de Camps es “la crónica de una muerte anunciada” porque ha convertido la Comunitat Valenciana en el “patio de Monipodio”, donde “se juntaban los que eran ladrones”.

Luna ha aclarado que el jefe del Consell “no es Monipodio”, personaje creado por Miguel de Cervantes, ese sería Francisco Correa, cabeza de la supuesta trama de corrupción investigada en el caso Gürtel, según el socialista, quien sí ha acusado al president de “alquilarle el patio”.

Ante esta situación el portavoz del PSPV ha vuelto a pedir a Camps que reconsidere la convocatoria de elecciones anticipadas para “dar portazo a un periodo truculento de la historia de la Comunitat Valenciana” y se ha mostrado convencido de que si no lo hace, el máximo responsable del Consell “no va a poder aguantar la presión que se le viene encima”.

El socialista ha insistido en que Camps “ha mentido en sede parlamentaria” cuando negó que desde Orange Market se le hubieran regalado trajes, y ha apuntado que así lo demuestra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia valenciano, que “no ha decidido absolverle, ha decidido no juzgarle”.

El sistema democrático en la Comunitat Valenciana “no funciona” porque “no hay una mínima transparencia” y desde el Gobierno de la Generalitat se ha “jugado descaradamente al populismo” creando una única imagen del “buen pueblo valenciano” y tachando de “traidores y rastreros” a los que no la comparten.

La acción política de Camps, a su juicio, se ha orientado a “mantener una fastuosa maquinaria de propaganda” para construir una “imagen” que le permita “mantenerse en el poder”.

“Toda su política ha sido construir imagen positiva para usted y negativa para sus adversarios políticos”, ha señalado y ha puesto como ejemplo “la manipulación y el monopolio de Canal 9” que a su juicio ha llevado a muchos a preguntarse “si de verdad ha habido elecciones libres y en igualdad de condiciones entre los distintos partidos políticos” valencianos.

Luna ha apuntado que el “problema” que ahora tiene Camps es que “el aparato que montaron era una sucursal y no contaban con los problemas que iba a tener la casa madre”, que empezaron cuando un concejal del PP “puso encima de la mesa todo lo que había venido recogiendo y grabando, y cuando entró un juez de la Audiencia Nacional y luego otros tribunales de justicia”.

En ese momento, ha indicado, “se le quebró la imagen, esa imagen de austeridad, de rigor y de persona seria que usted tenía”, lo que ha producido un “bloqueo” en su acción política que se limita “vivir el día a día” y que “va a remolque de los procesos judiciales en los que está, ha estado o va a estar implicado en el futuro”.

“La debilidad de su situación es pasmosa”, ha afirmado el socialista, quien ha señalado que un ejemplo de ello es la remodelación del Consell que hizo, en la que es “objetivamente demostrable que usted ha perdido” y que llevó aparejados “cambios colaterales” como la salida del director de RTVV, Pedro García, o de la jefa de Gabinete de Camps, Ana Michavila.

Luna también ha criticado que Camps anuncie un plan de austeridad que supondría ahorrar más de 300 millones de euros, cuando la desviación por gasto farmacéutico el año pasado fue de 410 millones de euros y ha denunciado la falta de ejecución del Plan Confianza, puesto en marcha para luchar contra la crisis.

UNA REFLEXIÓN PERTINENTE.

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El pasado cuatro de julio se cumplieron diez años desde que el PP ocupó la alcaldía de L’Alcúdia de Crespins al haber obtenido seis de los once concejales en las elecciones municipales celebradas en mayo de 1999. Diez años transcurridos que me llevan a una reflexión que entiendo pertinente por mi parte y que debería serlo también para los dirigentes del PSOE local, partido en el que milito desde 1975.

 

Diez años transcurridos, bien merecen una reflexión en voz alta por parte de quien durante el doble de tiempo, es decir durante veinte años, dirigió un gobierno municipal socialista con mayoría absoluta constante y compartió responsabilidades institucionales en otros niveles políticos, con otros dirigentes locales que proyectaron esta agrupación local con fuerza y prestigio en la comarca de La costera y en el conjunto de organización socialista.

 

Algunos medios digitales a los que tengo todo el respeto que se merece la libertad de opinión, han comparado en las últimas semanas aquellos tiempos con los que hoy atraviesa la vida orgánica del socialismo local y la realidad institucional de nuestro ayuntamiento. Al respecto quiero puntualizar como punto de referencia rigurosamente histórica que, en mi caso, ninguna otra cosa me apartó de la vida política local sino unas elecciones primarias, a mi juicio extemporáneas e irreflexivas, que convino celebrar la agrupación socialista y que acepté de acuerdo con el sentir mayoritario de mis compañeros mas cercanos, de manera que no se alterara por la vía disciplinaria un proceso preparado ex profeso para un cambio de ciclo y de personas que venia precedido por un acoso político de baja estopa que había trascendido el ámbito estrictamente político para afectar a los ámbitos personales y familiares de unas cuantas personas que formaban mi entorno más inmediato. Esa es la realidad documentada y no otra distinta que ya forma parte de las leyendas urbanas de la época que todavía permanecen en el imaginario orgánico sin saber muy bien por qué ni con que finalidad. Lo cierto es que lo que se preparó, salió y otras personas asumieron retos y responsabilidades adquiridas de manera voluntaria y democrática.

 

Desde entonces, lo cierto y verdadero es que los socialistas estamos ayunos de responsabilidades institucionales si exceptuamos los pocos meses que tuvimos la responsabilidad de gobierno como consecuencia de una moción de censura. El hecho constatable es que en los últimos diez años no hemos conseguido alcanzar el poder municipal por nosotros mismos y la segunda aseveración histórica es que aquel foro de debate democrático que era la asamblea local que, equivocada o no, decidió cambiar de referentes políticos y orgánicos con las consecuencias y las consecuencias que hemos descrito, ha pasado a mejor vida en aras de un tacticismo que nos ha llevado a romper los puentes del dialogo y a un debilitamiento ideológico y estratégico que nos hace depender irremisiblemente de terceros partidos minoritarios que, conscientes de nuestra debilidad, establecen su estrategia legítima  dentro de un marco que es fruto de la lógica política del desgaste socialista como una de los factores para su crecimiento electoral. Si sumamos a este factor, el que ellos añaden de una experiencia de gobierno negativa y, como corolario, el que hayamos dinamitado los puentes y destrozado los contactos que permitían un mínimo entendimiento para poder formar un gobierno sólido en beneficio de la comunidad local, tenemos la situación actual perfectamente enmarcada. De lo que podemos deducir que, no es mucha clarividencia la que se deduce de nuestras actuaciones políticas ni de nuestras numantinas posiciones orgánicas.

 

Antes pronto que tarde, se impone la templanza, el sosiego y la reflexión política si queremos volver al camino abandonado de manera extraña hace poco más de diez años que nos permita poder volver a dirigir los destinos municipales con un gobierno potente y con una base política y social bien articulada.

 

Porque hay unas cuantas preguntas obligadas que han de servir de base a esa reflexión precisa y pertinente: ¿Qué beneficios políticos han devenido de aquella decisión mayoritaria de prescindir de las personas que venían encadenando cinco mayorías absolutas en el ayuntamiento?; ¿Cuáles han sido las consecuencias políticas objetivamente mensurables?. ¿Qué queda de aquella mayoría coyuntural que impulsó las elecciones primarias, las ganó y que primero perdió las elecciones y después  saltó por los aires en solo unos meses de gobierno municipal compartido e interino?; ¿Qué ha ganado el PSOE con todo esta sinrazón histórica?. Si nos damos una respuesta honesta a todas estas cuestiones podremos alcanzar ese punto de objetividad, alejada de los sectarismos y las consignas, que es absolutamente necesario para una reflexión que ha de ser obligada, rigurosa, generosa y profunda para que después se puedan materializar políticas y estrategias concretas que reconduzcan el papel del PSOE en la política local y nos hagan merecedores de la complicidad y la confianza de nuestros vecinos.

 

Solo el tiempo transcurrido y, con él, los acontecimientos negativos  vividos hasta este instante deberían ser un motivo suficiente para iniciar un proceso serio de análisis y reflexión política. Después, el trabajo, la generosidad  y las ideas compartidas desde el dialogo y el consenso pueden alumbrar un nuevo tiempo para el socialismo local; si no lo hacemos así continuaremos por mucho tiempo en la inanición política y la oposición institucional. Esa es la verdad y todos sabemos cual es el único camino; otra cosa es si todos estamos dispuestos a recorrerlo desde la sensatez, la libertad, el respeto y la igualdad.

 

Vicent Vercher Garrigós

La ideología de los negocios sucios.

 

Dibujo

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

ENRIC SOPENA

26/09/2009

 Cabos Sueltos

“A quienes –en medio del huracán Gürtel- les ha tocado llevar el barco al abrigo de puerto no les importa demasiado que el PP se hunda. Pero lo que en Génova 13 la mayoría de los dirigentes actuales no quiere de ningún modo que suceda es que sean ellos los que se hundan”. La frase es de un veterano líder popular, muy alejado de la política activa y de las batallas y los litigios internos.

 Lo cierto es que Mariano Rajoy debe de estar muy agobiado cuando ayer –por boca de Ricardo Costa, ese petimetre bajo sospecha que ejerce de secretario general del PP valenciano- anunció que había encargado una “auditoria externa”, “internacional”, que analizara “las cuentas del partido” en la Comunidad valenciana.

 Habitual desparpajo

 El tal Costa añadió que esas cuentas se harían en su día “públicas” e invitó a que el PSPV (PSOE) haga lo propio, si pretende “dar ejemplo”. Lo dijo con su habitual desparpajo de chulo pijo, como si los socialistas valencianos hubieran sido en algún momento socios de los correas o los bigotes. No precisó, sin embargo, si la solicitud de poner en marcha una auditoría le había llegado del presidente de su partido en la Comunidad valenciana o del presidente del PP a escala nacional.

 Mangas verdes

 En todo caso, “¡a buenas horas mangas verdes!”. Esta expresión se atribuye por cierto –y entre otros orígenes- a la Santa Hermandad, especie de policía rural fundada a finales del siglo XV por los Reyes Católicos. Estaban conectados sus agentes con la Inquisición y actuaban, sobre todo, contra delitos vinculados a la fe. Vestían casacas con mangas verdes y llegaban muy a menudo con retraso a los acontecimientos. La Inquisición Rajoy, que este año ha descubierto, gracias a Gürtel, la Inquisición -aunque se confunda acerca de quienes son miembros de la misma y eso que los tiene a su vera-, es desde luego tardío o paquidérmico a la hora de enfrentarse a cualquier adversidad o de demostrar el arrojo o la energía exigibles a un líder político. Se encuentra más a gusto con la ambigüedad que con el riesgo de decidir dando la cara.

 Ocho meses

Durante casi ocho meses no ha tomado ninguna iniciativa regeneracionista de puertas adentro y se ha limitado [extralimitado para ser más exactos] a dar pataletas de niño consentido protegiendo a sus amiguitos. Ha arremetido sin escrúpulos contra las instituciones del Estado de Derecho: policías fiscales, jueces y periodistas, incluidos. El mismo Estado que él aspira a gobernar desde la Moncloa se lo ha pasado demasiadas veces ya por la entrepierna, sea escrita la expresión como metáfora o alegoría. La cúpula/búnker Cuando se estrecha cada vez más el cerco de la corrupción exuberante, aunque aún presunta, contra la cúpula/búnker de la derecha –la derecha valenciana, madrileña y la de ámbito estatal-, ¿alguien puede creerse que la solución pasa por una autoría, por muy internacional que sea, encargada por aquellos que se encuentran literalmente contra las cuerdas? Comisión interna ¿O resulta creíble que a estas alturas del curso pueda Rajoy “hacer sin dilación” nada menos que “crear una comisión interna de investigación, como hizo Aznar en el caso Naseiro?” Esa recomendación se la envió ayer el editorial de El Mundo, que parece dispuesto a clavarle la puntilla a Rajoy a tenor de sus informaciones más recientes, que vienen a confirmar que algo huele a podrido no en Dinamarca, sino tanto en Génova 13 como en la Generalitat valenciana. Un paripé Respecto a lo que hizo Aznar ante el caso Naseiro [que estalló en 1990, pocos días después de haber sido designado en Sevilla presidente del PP mediante el dedo de don Manuel], El Mundo olvida que la comisión interna funcionó de inmediato, que el instructor fue Alberto Ruiz-Gallardón, de profesión fiscal, que el tesorero y el gerente –Rosendo Naseiro y Ángel Sanchís- amenazaron con cantar y tirar de la manta y que el informe se convirtió en un paripé.

La sentencia del Supremo

Pero al PP de Aznar no le salvó, en el caso Naseiro -tan similar al caso Gürtel -, la investigación interna, sino el Tribunal Supremo merced a una sentencia interpretativa, de archivo y punto, enormemente favorable a los conservadores. Sin esa sentencia, probablemente no se habría hundido el PP, aunque sí muchos de sus nuevos rectores y otros que venían de antaño, de los tiempos fundacionales. Ahora corren peligro los dirigentes marianistas y el propio partido. Un partido cuya única ideología de verdad da la impresión de que sea la de los negocios. O mejor dicho: la de los negocios sucios.

Enric Sopena es director de El Plural

El diario El Mundo ofrece nuevos datos que confirman las operaciones opacas de dinero entre la trama Gürtel y el PP valenciano.

 

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POLÍTICA

Seis millones de euros en dos años exentos de IVA El Mundo publica los pagos en negro hechos por el PP valenciano a la trama de corrupción

ELPLURAL.COM

En dos años, los populares pagaron 6,3 millones de euros a Orange Market, la filial de la red de corrupción, en concepto de actos del partido, según las concusiones de la Brigada Policial de Blanqueo, tras la investigación de la caja B de la empresa, a la que llamaban, en clave, “Barcelona”, y en la que no se cobraba el IVA.

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-Tía, cómo estás-Que me ha dicho Ricardo que te llame para una factura o para algo

 Una constructora sospechosa de financiar al PP valenciano, pagó actos institucionales de Aguirre Los apuntes contables hallados por la Policía tras rastrear las arcas de Orange Market proceden de cantidades pagadas por el PP autonómico, en negro, algunas bajo el concepto de “a cuenta” y por actos celebrados en las tres capitales de provincia de esa Comunidad, de acuerdo con la extensa información de El Mundo, apoyada en su editorial de hoy.

Según la Policía, de la caja B salía el dinero con que Francisco Correa, el cabecilla de Gürtel, pagaba a cargos públicos. Los pagos en negro de 2007 Entre enero y noviembre de 2007, la caja B de la empresa que dirigía Álvaro Pérez (El Bigotes) ingresó 2.856.000 euros del PP, mientras que en 2008 la suma ascendió a 3.446.985 euros. En total, casi 6,3 millones de euros. La contabilidad de ese año procede de un archivo informático en poder de la Policía, en el que se reflejan distintas sumas de hasta 350.000 euros, con la fecha, el concepto y el nombre de la persona o la organización que realiza la entrega. En total, unas 31 entradas. La candidatura de Rajoy El 23 de marzo de 2007 se abonaron 220.000 euros a cuenta del “acto feria”, por parte del PP. Es llamativo que cuatro días más tarde, el líder de los populares, Mariano Rajoy, fue proclamado candidato a la presidencia del Gobierno, en la Feria de Valencia.

También aparecen dos apuntes más del, 7 y del 28 de mayo, por 223.000 y 350.000 euros, respectivamente, pagados por la campaña electoral del partido. En la documentación incautada aparece un ingreso de “Alicante Sonia” de 24.000 euros -Sonia Castedo es la alcaldesa de esta ciudad- y otro de David Serra, vicesecretario del PP valenciano, de 12.000 euros por la campaña de Alicante. La suma de todas las cantidades presuntamente abonadas por el PP a la caja B de Orange Market en 2007 asciende a 2,8 millones de euros. El dinero negro de 2008 En el 2008, los ingresos supuestamente realizados por el PP en la caja B de Orange Market ascienden a 3.446.985 euros, según la documentación intervenida en la sede de la empresa, en la que aparecen entregas de dinero por parte del PP regional y de Castellón.

 En un documento llamado “Barcelona Eventos” se econtraron apuntes relacionados con actos y sus costes, entre ellos, la visita, el 4 de abril de 2008, de Ángel Acebes y Francisco Camps a la Feria de Valencia. Ni factura ni apunte Entre los meses de enero a abril de 2008, el PP abona en la caja B de Orange Market 90.420 euros por distintos servicios. En el informe policial se asegura que “no se localiza apunte contable ni factura emitida alguna en esas fechas y por esos importes o por la suma, que permitan inferir que esas cantidades de dinero formen parte del circuito financiero legal”.

Mariano Rajoy, entre Los del Río y Carlos Gardel.

POLÍTICA

 

“Adiós muchachos, compañeros de mi vida…”

Ayer en Dos Hermanas -eufóricos sin que se les conozca motivo alguno para ello- a los dirigentes y seguidores populares les dio por arroparse con Los del Río y cantar y bailar lo de “Dale a tu cuerpo alegría, Macarena”, según narró en El Plural Juan Luis Valenzuela, coordinador de la edición andaluza de nuestro periódico.

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Mientras la Gürtel apunta con su dedo a Mariano Rajoy y a Javier Arenas -junto a otros ya imputados como Luis Bárcenas o Pablo Crespo, ex secretario de Organización del PP de Galicia-, Mariano Rajoy trata de olvidar y procura divertirse con sus entusiastas fans. Distraen sus pesares insultando por doquier, que es su especialidad preferida. Y a vivir que son dos días.

Hace doce años
Los del Río ya protagonizaron otra intensa jornada de inspiración pepera. Sucedió el día 10 de septiembre de 1997, hace pues doce años. TVE organizó un recital, celebrado por la noche en la Plaza de las Ventas, como homenaje póstumo a Miguel Ángel Blanco, que había sido, en julio, brutalmente asesinado por ETA. Pero este pequeño detalle no fue óbice para que José María Aznar y su esposa, Ana Botella,  posaran en la Moncloa, sonrientes y alborozados, al lado de Los del Río, cantando y bailando tan felizmente.

Raimon y Sacristán
El otro escándalo en torno al mencionado recital se produjo en la plaza de toros madrileña, rebosante de público, en su mayoría adicto a los genoveses. Además de Los del Río, participaron cantantes, actores y actrices de renombre, algunos conocidos también por su progresismo. Actuó Raimon y fue vilmente abucheado por recordar la dictadura de Franco y cantar en catalán. Algo similar le ocurrió a Pepe Sacristán, cuando leyó el poema de Bertolt Brecht sobre la represión nazi. ¡Los insultos, siempre los insultos acompañando a la derechona!

El centro político
En El Mundo el acto fue comentado por Fernando Lázaro y Arturo Posada con admirable lucidez: “Buena parte de las 15.000 personas que (…) se dieron cita en (…) las Ventas recorrieron el abismo que media entre el centro político que propugna José María Aznar y la intolerancia de la derecha más acendrada”.

Papel para envoltorio
Pero el problema es otro y vale naturalmente para el presente. Aquel centro que propugnaba Aznar era de celofán. O sea, que a lo máximo servía de papel para envoltorio. Cuando obtuvo mayoría absoluta y conoció a George W. Bush, algunos años más tarde, dio definitivamente una patada a su hipócrita centrismo y optó por la intolerancia de las Cruzadas, las invasiones militares y las guerras. Se quitó la careta y el falangista que llevaba dentro salió del armario.

El “moderado
Ni Aznar fue jamás centrista practicante y coherente ni lo es su sucesor, el “moderado” Rajoy. La actitud de don Mariano frente a la corrupción de la trama Gürtel ha puesto de manifiesto -desde el mes de febrero, cuando estalló el bombazo por primera vez- que dice una cosa y hace la contraria. Se presenta como líder de un partido constitucional y actúa con tics que recuerdan, en cierto modo, a Batasuna. Bajo su mandato, el PP se ha convertido en un partido antisistema. O instalado en la cueva de Ali Babá, respecto a una corrupción generalizada que hizo metástasis y que, en estos momentos, parece una situación más bien insalvable.

Se equivoca
Cada uno se lo monta como quiere y, por tanto, Rajoy es muy libre de negar la mayor –cuando empiezan a emerger pruebas comprometedoras para él- y jalear a Los del Río o alentar a su número dos, María Dolores de Cospedal, para que diga barbaridades y procure pasarle la factura de la Gürtel al Gobierno Zapatero y, muy especialmente, al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Puede hacerlo pero se equivoca.

De tomo y lomo
Le recomiendo a Rajoy, sin embargo, que se vaya olvidando de Los del Río y su Macarena de alegrías carnales y recupere a Carlos Gardel con su “Adiós muchachos, compañeros de mi vida/ barra querida de aquellos tiempos/ Me toca a mí hoy emprender la retirada/ debo alejarme de mi buena muchachada (…)” Más que nada para que se vaya haciendo una idea de la que se le viene encima. Retirarse a tiempo siempre es mejor que acabar como Richard Nixon, otro que no era centrista, sino un reaccionario de tomo y lobo. Sobre todo, lobo.

Enric Sopena es director de El Plural

 

La policía halla en una caja secreta de la ‘red Gürtel’ otro ‘agujero negro’ del PP.

 

 

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La financiación irregular del PP valenciano LOS INFORMES POLICIALES QUE LOS JUECES DE VALENCIA NO QUIEREN INVESTIGAR / 4

Nuevos documentos apuntan a la financiación ilegal en la época de Aznar – Es “un sistema de doble facturación con fondos ajenos al circuito financiero

rigada policial de Blanqueo que investiga el caso Gürtel, y que ha destapado la supuesta financiación ilegal del PP valenciano en un informe que se niega a investigar el Tribunal Superior de Justicia de Valencia, también sostiene que existen múltiples indicios de financiación ilegal de este partido a nivel nacional entre 1996 y 1999 a través de las empresas de la trama Gürtel que dirigía Francisco Correa.

El sistema utilizado, de doble facturación, es similar al destapado en la Comunidad Valenciana, con la salvedad de que en esta ocasión la policía no ha encontrado constructoras que sufragaran gastos correspondientes al Partido Popular.

El Bigotes exigió por carta a Rajoy ‘dinero b’ por actos en Galicia

 Francisco Correa A FONDO PP (Partido Popular)

 A FONDO Sede: Madrid (España)

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 El sistema usado es similar al destapado en la Comunidad Valenciana Las pruebas fueron halladas en una caja de seguridad de Pablo Crespo En febrero pasado, la policía inició su investigación a raíz del hallazgo de documentos comprometedores sobre prácticas ilegales en una caja de seguridad que el ex secretario de Organización del PP gallego y número dos de la trama corrupta, Pablo Crespo, guardaba en una sucursal bancaria de Pontevedra.

Esos documentos apuntaban, y así lo explicaba la policía en su primer informe, a una supuesta operación de emisión de facturas falsas por parte de la red empresarial que dirigía Correa para justificar gastos electorales del partido de Mariano Rajoy, entonces presidido por José María Aznar, que rondaban los 600.000 euros. En la caja de seguridad número 5 de una sucursal bancaria de Pontevedra, a nombre de Pablo Crespo, se conservaba la contabilidad de la empresa en relación a los servicios prestados al PP entre 1996 y 1999. En ese periodo, la red de Correa facturó más de seis millones de euros (1.027 millones de pesetas al PP).

En otros dos documentos localizados dentro de la misma caja de seguridad se hacía el siguiente reparto de esos ingresos:

 -“Hoja número 1: resumen en B por importe de 536 millones de pesetas”.

-“Hoja número 2: relación de entregas con recibo en B de 439 millones de pesetas”.

 -“Hoja número 3: recibos”.

-“Hoja número 4: relación de entregas sin recibo”.

 En un primer momento, los investigadores sospecharon de la financiación ilegal y siguieron investigando. Como consecuencia del hallazgo de nuevos documentos, confirmaron sus sospechas, y así lo escribieron en el informe que le remitieron el pasado 31 de julio de 2009 al Tribunal Supremo y a los Tribunales Superiores de Justicia de Madrid y de Valencia:

Sistema de doble facturación.

 “La forma de facturar los gastos generados por el PP es un sistema de doble facturación, una parte se factura en a (cantidades entregadas al representante legal) y otras en b (sin factura y sin reflejo en contabilidad formal), ajena a los circuitos financieros reales con lo que se intenta impedir el acceso a la misma”.

La mitad, en negro.

“47,68% de los actos del PP se financiaron con fondos de la misma formación, y otra parte, 52% de los gastos se pagó en efectivo, con notas de recibí sin factura y otros sin nota. No existen facturas formales de dichos gastos y en el mejor de los casos hay notas de recibí. Se desconoce el conjunto de los recursos con los que la formación política ha hecho frente a ese conjunto de gastos”. Recursos ajenos a los circuitos financieros.

“Los fondos destinados al pago generado por esa formación política proceden de recursos ajenos a los circuitos financieros, que pueden proceder de terceros que financian los actos del partido con dinero ajeno a los circuitos económicos”. Para justificar las cantidades sobre las que no había factura, la red corrupta intentó emitir documentos falsos a través de algunas de sus empresas, como Special Events o FCS. Sin embargo, con esas prácticas no llegaron a cubrir el agujero que carecía de justificación documental.

DESPOLITIZACIÓN, INFORMACIÓN Y PARTICIPACIÓN.

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Hace ya algún quinquenio que la izquierda en general y, los socialistas en particular, no alcanzamos a entender cómo nos es negada la victoria electoral en los ámbitos autonómicos y locales valencianos mientras la derecha encadena una tras otra las victorias electorales que le permiten hacer uso y abuso de un poder omnímodo con un efecto sobre el tuétano de nuestra sociedad civil que va a quedar marcada a fuego por el régimen político que de manera sistemática ha ido construyendo el Partido Popular desde que gobierna las principales instituciones políticas valencianas y ocupa los principales resortes del poder económico y social de nuestro País.

 

La redacción de este artículo no se aborda desde la pretensión de encontrar la pócima que cure las dolencias de la izquierda ni descubrir la piedra filosofal que desentrañe la razón de tanto desencuentro entre los partidos progresistas y la sociedad valenciana. Solo se aborda el asunto desde la pretensión de aportar una pequeña reflexión sobre cómo influye en el electorado la falta de información y de participación en los asuntos públicos y en la creciente despolitización que está en el origen de las derrotas de la izquierda y los éxitos electorales de la derecha.

 

Parto de la hipótesis de que el hombre de la calle, los votantes, la gente corriente no puede ser, en democracia, un mero sujeto pasivo que observa las acciones de los responsables públicos sobre su vida y sus intereses individuales o colectivos, sin que esa forma de concebir al ciudadano no pase la factura correspondiente al sistema de relaciones políticas, sociales y ciudadanas; a la calidad del sistema democrático y al sistema de libertades que articula su funcionamiento más allá de sus aspectos formales.

 

Es una verdad meridiana que las personas solo ocupan la centralidad de la vida pública en la retórica vacua de los discursos políticos en los que se trasluce un cierto mesianismo que sigue considerando a los ciudadanos, como elementos de la masa que conforma el censo electoral y a los que se les atiende de manera asistencial y benefactora, excluyéndoles de facto del complejo entramado construido para la toma de decisiones que, de forma directa o indirecta, les afectan manteniéndoles realmente al margen en la construcción de la realidad y el entorno en el que han de de desarrollar su vida cotidiana de manera individual o colectiva.

 

Por todas estas cuestiones es obligado el concluir que no se construye nada solo con la mera información que toma forma de relato, cuando no de panfleto, o solo con la participación formal a través de los canales institucionales profundamente distorsionados por las diatribas partidistas; porque la terca realidad nos pone ante nuestras propias narices que el resultado de esta sistemática, alejada de la política genuina y del respeto al ciudadano como protagonista de la historia,  solo nos conduce a una sociedad que se desentiende de los asuntos públicos y atiende de manera inconsciente a la llamada permanente de la derecha producida desde los resortes del poder más absoluto y profundiza en la esclerosis social que desemboca en una despolitización creciente  que, a tenor de las políticas desplegadas por los partidos que se reclaman de la izquierda, no se si es una despolitización querida pero, indudablemente, es consecuencia de la práctica absurda de la mera información sin una previa participación real de los ciudadanos.

 

La alianza imprescindible con las personas que con su voto quitan y ponen gobiernos solo se puede concebir por la izquierda desde la creación de espacios de participación e información en los que el protagonismo cívico no sea un lugar retórico y en el que el empoderamiento de las personas, en tanto que ciudadanos, empoderen a sus representantes con la certeza de que van a traducir en políticas públicas el pacto de base alcanzado mediante el dialogo, el debate y la transacción social sobre la base de una participación activa y una información objetiva de los asuntos que, con sus matices o diferencias, son comunes a toda la sociedad. La izquierda nunca tendrá el poder, entendido como instrumento de servicio y transformación social, si los ciudadanos no se sienten parte activa del mismo tanto en su consecución, como en su ejercicio institucional y social. Si no andamos este camino, nos quedan muchos años de oposición que me niego a pensar que también sea pretendida.

 

Vicent Vercher Garrigós

22/09/2009