Discriminación de las personas discapacitadas.

Discriminación de las personas discapacitadas

A partir de hoy, cualquier vulneración de las normas de accesibilidad o igualdad de oportunidades podrá acarrear multas de hasta un millón de euros

“Cualquier discriminación que afecte o tenga como víctima a una persona con discapacidad puede y debe ser denunciada”. Así de rotundo se muestra el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) en un informe elaborado por el departamento de Asesoría Jurídica. La consigna trata de defender los derechos de los 3,5 millones de personas con alguna discapacidad física, sensorial o psíquica que viven en España. A partir de hoy, tres meses después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la sociedad cuenta con un nuevo instrumento para alcanzar la igualdad real y efectiva: la Ley 49/2007, de 26 de diciembre, que establece el régimen de infracciones y sanciones en materia de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad.

  • Autor: Por AZUCENA GARCÍA
  • Fecha de publicación: 27 de marzo de 2008

Contenido de la norma

El actual ordenamiento legal cuenta con varias normas para garantizar la igualdad de las personas discapacitadas. La Ley de Integración Social de Minusválidos (LISMI) y la Ley de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad (LIONDAU) son las más destacadas. Sin embargo, a partir de hoy se une a ellas un nuevo instrumento: la Ley que establece el régimen de infracciones y sanciones en materia de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad. Su entrada en vigor es acogida con tanta esperanza como cautela, tras varias denuncias de incumplimiento de la normativa existente. “Es un avance que haya una ley de sanciones, pero pedimos que se cumpla y, sobre todo, que se aplique”, subraya el presidente de la Federación de Asociaciones de Personas con discapacidad física y orgánica de la Comunidad de Madrid (FAMMA), Javier Font.


(Imagen: Daniel Lobo)

El objetivo de la nueva norma es, como su nombre indica, establecer un régimen sancionador “eficaz” ante las infracciones que vulneren la Ley de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad. Se considera que estos principios se incumplen cuando se producen acosos, vulneración de las exigencias de accesibilidad, falta de respeto a las medidas de acción positiva y discriminaciones directas o indirectas, esto es: cuando en una situación análoga o comparable una persona con discapacidad es tratada de manera menos favorable que otra que no lo es o cuando una disposición legal, una decisión unilateral o un criterio colocan en desventaja a una persona discapacitada.

Las personas discapacitadas buscan terminar con cualquier resquicio de hostilidad o entorno “intimidatorio, degradante, humillante u ofensivo”

La elaboración de la norma contó con la participación del Cermi estatal como transmisor de las peticiones de las personas discapacitadas, interesadas en terminar con cualquier resquicio de hostilidad o entorno “intimidatorio, degradante, humillante u ofensivo”, según recuerda el Cermi. De acuerdo a este principio, la Ley reconoce la posibilidad de denunciar la actitud tanto de personas físicas como jurídicas. Incluso, si los responsables de la infracción son varios y resulta difícil determinar el grado de participación de cada uno de ellos, la normativa ve posible imputar a todos una responsabilidad solidaria.

Régimen de infracciones y sanciones

Las sanciones muy graves podrán ascender a un millón de euros o acarrear la suspensión total de ayudas oficiales

El texto de la Ley establece que las infracciones pueden hacer referencia a los ámbitos de las telecomunicaciones y sociedad de la información, espacios públicos urbanizados, infraestructuras y edificación, transportes; bienes y servicios a disposición del público, y relaciones con las administraciones públicas. Quedan excluidas las consultas en el ámbito del empleo y la ocupación. En cuanto a los denunciantes, reconoce que pueden ser personas con discapacidad, sus familias y representantes legales, así como las organizaciones representativas y asociaciones en las que se integran. Por último, según la importancia de la infracción, ésta se considerará leve, grave y muy grave.

  • Las infracciones leves serán aquéllas que incumplan los principios de la LIONDAU y supondrán multas desde un mínimo de 301 euros hasta un máximo de 30.000 euros.
  • Se considerarán infracciones graves los actos discriminatorios, el incumplimiento de un requerimiento administrativo o de las exigencias de accesibilidad y cualquier forma de presión que se ejerza sobre aquella persona -con discapacidad, física o jurídica- que haya entablado o pretenda entablar una acción legal. Estas infracciones se penalizarán con sanciones de hasta 90.000 euros.
  • Las infracciones serán muy graves cuando se dé una conducta de acoso, el incumplimiento reiterado de los requerimientos administrativos específicos y cualquier forma de presión sobre las autoridades que pretendan ejecutar las medidas previstas en la LIONDAU. Las sanciones podrán ascender a un millón de euros y, en algunos casos, acarrearán también la supresión, cancelación o suspensión total o parcial de las ayudas oficiales relacionadas con el ámbito en el que se produce la infracción.

No obstante, la Ley prevé unos plazos de prescripción de las infracciones. En concreto, las leves prescribirán al año, las graves a los tres años y las muy graves a los cuatro años. Por su parte, las sanciones impuestas por faltas leves prescribirán al año, las impuestas por faltas graves a los cuatro años y las impuestas por faltas muy graves a los cinco años. “De cualquier modo, el abono de las multas impuestas no exime del cumplimiento del resto de las obligaciones que impone la Ley de Igualdad de oportunidades y accesibilidad universal”, recuerda la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE).

Dónde presentar las denuncias

Si bien la nueva norma de infracciones y sanciones entra en vigor a partir de este momento, las personas con discapacidad cuentan desde 2005 con la Oficina Permanente Especializada (OPE). Constituida como un órgano de carácter consultivo, permanente y especializado dentro del Consejo Nacional de la Discapacidad, la OPE realiza funciones de asesoramiento, análisis y estudio de denuncias y consultas presentadas por personas discapacitadas. Este organismo aconseja sobre la vía de actuación más adecuada, remite a la Comisión Permanente del Consejo Nacional de la Discapacidad un informe sobre los hechos y propone al Pleno del Consejo una serie de recomendaciones para prevenir o lograr que cese la acción considerada discriminatoria.

Este órgano aconseja sobre la vía de actuación más adecuada para realizar una consulta o presentar una denuncia

La OPE no es, por lo tanto, un órgano resolutivo. Se limita a prestar asesoramiento y apoyo legal, sin tratar de sustituir la labor profesional de los abogados. Su creación se basa en la necesidad de atender a las personas que son objeto de discriminación o consideran vulnerado su derecho a la igualdad de oportunidades por tener reconocida una discapacidad. En este sentido, las personas físicas que solicitan ayuda deben acreditar un grado de minusvalía igual o superior al 33% o bien percibir una pensión de incapacidad permanente total, absoluta o de gran invalidez, así como una pensión de clases pasivas de jubilación o retiro por inutilidad para el servicio.

Una vez estudiada la consulta, la OPE decide si puede ser admitida a trámite o no, es decir, “si los hechos denunciados pueden ser investigados o no”. Si se admite a trámite, informa a la persona denunciante sobre todos los pasos que conforman el procedimiento y le permite conocer, en cualquier momento, el estado de tramitación de su expediente. Las formas de contactar con la OPE son mediante:

  • Correo ordinario o presencia física, en la oficina central (Paseo de la Castellana 67, Madrid)
  • Fax 91 363 50 74
  • Teléfono 91 363 51 86
  • DTS 91 363 50 93
  • Correo electrónico ope@mtas.es

Las llamadas telefónicas se atienden en horario de 9:00 a 14:00 horas, mientras que la información presencial requiere cita previa. Además, la OPE cuenta con un plazo de un mes para dar respuesta a las consultas planteadas y un periodo de dos meses para concluir el expediente informativo.

“Estamos preparando las ciudades para futuros discapacitados”, afirman desde FAMMA

Otros lugares a los que se puede acudir son las Inspecciones provinciales de Trabajo y Seguridad Social, los Juzgados de guardia y la Oficina de Denuncias de Accesibilidad y Ayudas Técnicas (ODAT), inaugurada por FAMMA en 2001. Hasta ella llegan cada año medio millar de consultas relacionadas con cuestiones de accesibilidad en edificios y responsabilidad de las comunidades de propietarios. Su creación se debió a la gran demanda de personas que, según Font, “no sabían adónde dirigirse para reclamar”. La función de la ODAT es asesorar y prestar ayuda. “Reivindicamos la accesibilidad y la eliminación de barreras arquitectónicas para nuestra integración, pero, en realidad, estamos preparando las ciudades para futuros discapacitados, personas que por edad u otra circunstancia padecerán algún tipo de discapacidad a lo largo de su vida”, agrega Font.

Adaptación de la OPE

En cumplimiento de la normativa vigente de accesibilidad, las dependencias de la Oficina Permanente Especializada cumplen todos los requisitos para ser accesibles. Existe un sistema de comunicación multidisciplinar que abarca desde la información telefónica, incluidos un dispositivo telefónico para sordos (DTS) y fax, hasta la información presencial, con un sistema de apoyo a la comunicación oral a través de bucle de inducción, labiolectura y lengua de signos básica.

Sus dependencias disponen de un sistema de comunicación multidisciplinar, plazas de aparcamiento reservadas y un interior totalmente accesible

Además, se ha comprobado la accesibilidad de los transportes públicos que llegan hasta la OPE, existen plazas reservadas a quienes tienen tarjeta de aparcamiento para minusválidos y el interior del edificio es accesible a todas las personas con discapacidad en un grado alto: se han instalado rampas alternativas a las escaleras, los baños y aseos son adaptados, los ascensores están previstos para personas usuarias de sillas de ruedas, las botoneras están a una distancia mínima, los pulsadores están en bajorrelieve y en braille, y el interior del despacho al que acceden las personas con discapacidad tiene espacio suficiente de maniobrabilidad.

Publicado en CONSUMER Eroski.

LA IMPORTANCIA DEL CERTIFICADO DE MINUSVALÍA.

Certificado de minusvalía

Las personas con un grado de discapacidad superior al 33% pueden acceder a subvenciones especiales y ayudas para la compra de un coche o una vivienda

El certificado de minusvalía es el documento que reconoce el grado de discapacidad de una persona. Cuando éste es superior al 33%, se puede acceder a una serie de beneficios, como subvenciones específicas para personas discapacitadas, exención de impuestos en la adquisición de un vehículo y ayudas para la compra de una vivienda. Estas ventajas dependen del grado de minusvalía que se acredite. En total, hay cinco categorías.

  • Autor: A. García | 
  • Fecha de publicación: 11 de diciembre de 2007

Valoración de la discapacidad

El certificado de minusvalía permite a las personas con alguna discapacidad tener derecho a percibir una prestación económica o subsidio. Además, es un documento muy útil para acceder a una vivienda, recibir subvenciones especiales para personas discapacitadas o acceder a un puesto de trabajo. Su objetivo es garantizar la igualdad de condiciones en el acceso a los beneficios, derechos económicos y servicios que otorgan los organismos públicos.

Jefa

El grado de minusvalía se expresa en un porcentaje entre 0 y 100, si bien la ley establece la necesidad de alcanzar, como mínimo, un 33% para que se reconozca la condición de minusvalía. Además, cuando se supera el 25%, a este porcentaje se pueden sumar hasta un máximo de 15 puntos derivados de los factores sociales complementarios que pueden dificultar la integración social de una persona, es decir, el entorno familiar y la situación laboral, educativa y cultural.

En cuanto a la valoración de las situaciones de minusvalía, el Real Decreto 1971/1999, de 23 de diciembre, que regula este aspecto, establece la necesidad de someterse al examen de un tribunal médico oficial, encargado de emitir el dictamen que reconoce el grado de minusvalía. Este tribunal puede depender del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO) o de las comunidades autónomas que tengan transferida esta función.

La ley establece la necesidad de alcanzar, como mínimo, un 33% para que se reconozca la condición de minusvalía

En su dictamen, los expertos recogen los informes médicos, psicológicos o sociales necesarios para determinar el grado de minusvalía, que puede ser objeto de revisión en los dos años siguientes a su reconocimiento, siempre que se constate una mejoría razonable, se acredite error de diagnóstico o se produzcan cambios “sustanciales” en las circunstancias que dieron lugar al reconocimiento de la minusvalía.

Las pautas de valoración no se centran tanto en el alcance de la deficiencia, como en su efecto sobre la capacidad para llevar a cabo las actividades de la vida diaria. En este sentido, también son objeto de valoración las enfermedades que cursan en brotes e interfieren en el día a día de las personas que las padecen. Para solicitar el certificado, hay que acudir al departamento de asuntos sociales correspondiente, recoger un impreso de solicitud y someterse a una revisión médica, en los términos que establece la ley. Posteriormente, la persona interesada queda a la espera de la resolución.

Grados de minusvalía

La normativa vigente reconoce cinco categorías o grados de discapacidad, ordenados de menor a mayor porcentaje. Cada categoría reconoce un grado de dificultad para realizar las actividades de la vida diaria, de manera que el primer grupo incluye las deficiencias permanentes que no producen discapacidad y el último grupo, las deficiencias permanentes severas que suponen, incluso, la dependencia de otras personas.

  • Grado 1, discapacidad nula. Aunque la persona presenta una discapacidad, ésta no impide realizar las actividades de la vida diaria. La calificación de esta clase es del 0%.
  • Grado 2, discapacidad leve. Existe dificultad para realizar algunas actividades de la vida diaria, pero el porcentaje de minusvalía está entre el 1% y el 24%.
  • Grado 3, discapacidad moderada. Hay una gran dificultad o imposibilidad para llevar a cabo algunas actividades, aunque la persona se puede cuidar a sí misma. El grado de minusvalía está comprendido entre un 25% y un 49%.
  • Grado 4, discapacidad grave. Existe dificultad para algunas actividades de autocuidado y un porcentaje de minusvalía que oscila entre un 50% y un 70%.
  • Grado 5, discapacidad muy grave. Es el grado más severo. Las personas afectadas no pueden realizar por sí mismas las actividades de la vida diaria. El porcentaje de minusvalía es del 75%.

En esta clasificación se incluye la evaluación de los sistemas musculoesquelético, nervioso, cardiovascular, hematopoyético y endocrino, así como los aparatos respiratorio, digestivo, genitourinario y visual, la piel, el lenguaje, las neoplasias, el oído, la garganta y las estructuras relacionadas. No se incluye a las personas con retraso mental, ya que esta circunstancia cuenta con criterios específicos de evaluación al considerarse que las deficiencias intelectuales, por leves que sean, ocasionan siempre un cierto grado de interferencia en la realización de las actividades de la vida diaria.

Beneficios que otorga el certificado

Jurek Durczak

Las personas discapacitadas a las que se reconoce una minusvalía superior al 33% cuentan con una serie de beneficios. En el ámbito económico, la ley contempla reducciones en la base liquidable del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para trabajadores con una discapacidad superior al 33%. En concreto, El artículo 58 del Real Decreto Legislativo 3/2004, de 5 de marzo, establece que los contribuyentes discapacitados pueden reducir la base imponible en 2.000 euros anuales o en 5.000 euros, “si el grado de minusvalía es igual o superior al 65%. En el caso del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), a la hora de adquirir un vehículo sólo deben pagar el 4% en lugar del 16%. Además, las personas discapacitadas están exentas de abonar el impuesto de matriculación y de circulación de vehículos.

Se contemplan reducciones en la base imponible del IRPF, prestaciones económicas y la exención de los impuestos de matriculación y circulación de vehículos

En cuanto a las prestaciones, los progenitores tienen derecho a percibir una asignación económica por cada hijo o hija menor de 18 años con un 33% o más de discapacidad o mayor de 18 años con una discapacidad igual o superior al 65%. Por su parte, las personas entre 18 y 65 años, con una minusvalía reconocida igual o superior al 65% y que carecen de rentas o ingresos suficientes pueden recibir una pensión no contributiva por invalidez. Por último, se reconocen otras prestaciones de integración social de los minusválidos, que comprenden un subsidio de movilidad para gastos de transporte -personas mayores de 3 años con una discapacidad igual o superior al 33%- y asistencia sanitaria y farmacéutica -personas con una discapacidad igual o superior al 33% y que no tienen cubierta esta necesidad-.

Otros beneficios derivados del certificado de minusvalía hacen referencia a la compra de una vivienda, ya que el plan de vivienda 2005-2008 establece la concesión de una ayuda para la compra de viviendas de protección oficial (VPO) y la subsidiación de los intereses del préstamo solicitado. Por su parte, las instituciones autonómicas o locales pueden contemplar otras ayudas individuales para la adaptación del hogar o adquisición de ayudas técnicas, así como zonas de aparcamiento reservado o prioridad en el acceso a un empleo.

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LA POBREZA EN LOS PAISES DESARROLLADOS: EL CUARTO MUNDO.

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Cuarto Mundo: pobreza en los países desarrollados

La distribución desigual de la riqueza en los países del Primer Mundo ha aumentado la distancia que separa a las personas ricas de los grupos más desfavorecidos

El crecimiento económico de los países desarrollados ha dado origen a lo que se conoce como Cuarto Mundo, un término que engloba a todas aquellas personas que residen en los países más avanzados, pero se encuentran excluidas o en riesgo de exclusión social. Esta situación se produce cuando la riqueza se distribuye de manera desigual y la línea que separa a ricos de pobres se convierte en abismo. Como solución, se propone incluir a los grupos más desfavorecidos en el proceso productivo y aumentar las partidas económicas. “Las ayudas nunca son suficientes”, se quejan las ONG.

  • Autor: Azucena García | 
  • Fecha de publicación: 10 de noviembre de 2007

¿Por qué surge?

Venus

El término ‘Cuarto Mundo’ fue utilizado por primera vez en los años 70 para designar a aquellas personas que viven en situaciones realmente precarias. Su creador fue el padre Joseph Wresinski, criado en un ambiente muy alejado de la opulencia y que fundó en 1957 la primera asociación contra la exclusión de los más pobres. “El Cuarto Mundo es un pueblo formado por hombres, mujeres y niños que, generación tras generación, se ven excluidos de los derechos fundamentales de los que goza el resto de la sociedad. Se ven excluidos de los progresos sociales y de la participación en la vida asociativa, política, religiosa, cultural, sindical… de sus sociedades. No se cuenta con ellos como interlocutores sino, como mucho, como meros beneficiarios de ayudas”. Así define el término Beatriz Rodríguez-Viña, voluntaria permanente de Movimiento Cuarto Mundo en Madrid.

El término fue utilizado por primera vez en los años 70 para designar a aquellas personas que viven en situaciones realmente precarias

¿Pero cuál es la principal característica de este denominado Cuarto Mundo? Lo más curioso es que surge dentro de lo que se conoce como Primer Mundo. Es en los países más avanzados donde la gran diferencia en el reparto de la riqueza da lugar a dos grandes grupos que ocupan un mismo espacio físico, pero no social. No son casos aislados. Según datos de Médicos del Mundo, sólo en Europa residen más de 40 millones de personas pobres. “Otro de los paradigmas es Estados Unidos, que tiene una economía puntera, pero también un gran porcentaje de personas pobres que viven por debajo de niveles aceptables. Esto es todavía mucho peor de digerir”, reflexiona la vicepresidenta de la ONG, Celina Pereda.

La miseria siempre ha estado presente en nuestra sociedad. Siempre han existido ricos y pobres. Pero es ahora cuando esta diferencia se hace más patente. A medida que la economía del mundo occidental crece, también aumenta el número de personas a las que esta riqueza no llega. Se tiende a pensar que los más pobres viven en los países del Sur. Sorprende reconocer la pobreza ‘al lado de casa’, pero la hay. “En todos los países hay pobres, que son los que menos medios tienen para salir adelante”, apunta Rodríguez-Viña.

Combatir la pobreza es uno de los retos de la sociedad en que vivimos. Si no se encuentra una solución, el problema puede cronificarse y entrar en una espiral de difícil salida. Es necesario poner sobre la mesa las diferentes situaciones de exclusión social y afrontar cada una de ellas con las mejores herramientas. Una de las claves podría ser la incorporación de estas personas al proceso productivo o la elaboración de una Ley de Inclusión Social, reclamada desde hace años por la Asociación Pro-Derechos Humanos de Andalucía. “El crecimiento económico espectacular generado en los últimos años no ha contribuido a garantizar los derechos humanos ni a mejorar las condiciones de vida de todos los ciudadanos porque el umbral de pobreza no ha descendido”, denuncia la APDHA.

Grupos que lo integran

La identidad de quienes conforman el Cuarto Mundo ha variado en paralelo a los cambios sociales. Personas sin hogar, mayores sin recursos, drogodependientes, mujeres, niños o inmigrantes son los grupos que se enfrentan con mayor frecuencia a situaciones de precariedad. El X Informe de Exclusión Social, publicado por Médicos del Mundo en 2005 para analizar la evolución de los últimos diez años, reconoce que la exclusión social y la pobreza “comparten rasgos”. La primera limita el derecho a participar en la sociedad. La segunda impide acceder a los recursos necesarios para realizar las actividades básicas de la vida.

Personas sin hogar, mayores sin recursos, drogodependientes, mujeres, niños e inmigrantes son los grupos más desfavorecidos

Algunas de las causas que llevan a esta situación son la vulnerabilidad ante las drogas o la dificultad de acceso a una vivienda, a la educación o a un empleo remunerado. Contra todas estas dificultades lucha Médicos del Mundo desde 1992. Esta organización cuenta con varios programas de atención a personas excluidas. Los primeros proyectos tenían como objetivo la prevención de VIH/sida, debido a la alta prevalencia de la infección en España durante aquellos años, aunque en la actualidad la inmigración copa buena parte de sus esfuerzos. “Tenemos una población a la que es necesario prestarle atención”, afirma Celina Pereda.

La mayoría de las personas inmigrantes tienen problemas para regularizar su situación, lo que les dificulta el acceso a los recursos sociales, sanitarios, laborales y de vivienda. En el caso de las personas drogodependientes, el consumo de drogas provoca el rechazo de la población y les expone a la marginalidad, el deterioro físico y mental. Por su parte, quienes carecen de hogar son “el conjunto de población más castigado, no sólo por la falta de vivienda, sino también por el desempleo, la desestructuración familiar, el estigma público, el desarraigo social, la enfermedad, el deterioro de su propia identidad y la falta de acceso a los servicios”, explican desde Médicos del Mundo.

Intervenciones

Mattias Barthel

Si se atiende a las necesidades de los ‘habitantes’ del Cuarto Mundo, las intervenciones con estos grupos están claras. Es necesario resolver cuestiones de tipo sanitario y social, además de fomentar su integración.

  • Atención sanitaria. Con frecuencia, las personas que se mueven en ambientes marginales no tienen acceso al sistema público de sanidad, por lo que es prioritario atender estas necesidades. A veces, se trata de personas mayores con los achaques típicos de la edad o trastornos psicológicos motivados por la dureza de la vida en la calle. Otras son personas drogodependientes con VIH y enfermedades de transmisión sexual, debido a la falta de precauciones. La medida más habitual es el uso de unidades móviles, ya que permiten acercarse a estos grupos sin provocar el rechazo que les causa acudir a un hospital por su cuenta.
  • Atención social. Los trámites burocráticos son una de las principales preocupaciones de quienes quieren superar la marginalidad. En el caso de los inmigrantes, desean regularizar su situación, pero la mayoría desconoce cómo hacerlo. Hay que orientarles en este aspecto y explicar, en general, cómo obtener la tarjeta sanitaria, dónde acudir para recibir ayudas sociales o qué programas de desintoxicación de drogas existen.
  • Fomentar la integración. El primer paso para conseguir este objetivo es garantizar el acceso de todas las personas a los derechos fundamentales. Hay que desarrollar programas que les permitan la integración social, regularizar su situación administrativa o superar los problemas con las drogas y el alcohol, pero también son necesarios programas de sensibilización para que toda la sociedad se implique en este objetivo.

Se puede combatir

Es la eterna pregunta ¿Se puede superar la exclusión social? “La miseria no es una fatalidad y nadie se resigna a ella, ni los que la padecen ni los que la descubren”, responde Beatriz Rodríguez-Viña. “Todas las personas vemos que hay realidades sociales diferentes a la nuestra, otra cosa es que las queramos reconocer”, añade Celina Pereda. Cada día, somos conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor. La llegada de personas inmigrantes a las ciudades, por ejemplo, resulta cada vez más familiar puesto que son estas personas las que en muchos casos se encargan de cuidar a nuestros mayores y pequeños, además de realizar tareas de limpieza del hogar o atender comercios, en mayor medida.

“Todas las personas vemos que hay realidades sociales diferentes a la nuestra, otra cosa es que las queramos reconocer”

En cuanto a los instrumentos para combatir la pobreza, principalmente son dos: hace falta incrementar las ayudas económicas e involucrar a las personas afectadas. “Los esfuerzos sólo pueden ser eficaces si las personas que sufren la extrema pobreza toman parte activa en ellos”, explica Rodríguez-Viña. Quienes se enfrentan cada día a la exclusión social son quienes mejor la conocen y pueden enseñar a superarla. Por ello, hay que otorgarles los medios necesarios para que den a conocer su experiencia y hagan sus aportaciones para adoptar las medidas pertinentes.

“Por su parte -recomienda Rodríguez-Viña-, el resto de la sociedad debe asumir un compromiso económico, político, social y cultural. Crear espacios de encuentro y participación en la lucha contra la miseria y convertir a los más pobres y excluidos en los principales protagonistas de su desarrollo”. El X Informe de Exclusión Social recoge cómo, a lo largo de 2005, se produjo “el más importante proceso de regularización” de inmigrantes en España, aunque el “endurecimiento” de las medidas en las fronteras provocó episodios como la crisis de las vallas en Ceuta y Melilla. Hace hincapié en el alto riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual por parte de quienes no tienen acceso a medidas tan básicas como la utilización de preservativos. Y anima a adaptar la forma de trabajo de las ONG e instituciones públicas a las distintas realidades existentes.

En concreto, se requieren acciones específicas en los ámbitos que más preocupan en la actualidad:

Personas inmigrantes. La inclusión en el sistema público de sanidad de todas las personas que residen en España permitiría mejorar su salud y la de la comunidad en la que viven. Además, es preciso aumentar la inversión en los países de origen para evitar la salida de ellos en busca de un futuro mejor.

Personas drogodependientes. Los programas de metadona, intercambio de jeringuillas y reducción de daños en general limitan los riesgos del consumo de drogas. También hay que abordar las prácticas sexuales no seguras.

Personas sin hogar. Uno de los problemas más frecuentes es la escasez de plazas en albergues, pero también hay que impulsar el desarrollo de programas de integración social, formación y técnicas de búsqueda de empleo.

CONSUMER.es-ERORSKI

UNO DE CADA CUATRO ANCIANOS DE MADRID VIVEN SOLOS Y SIN NINGÚN APOYO

Uno de cada cuatro ancianos de Madrid viven solos, sin apoyo familiar ni público

B. CASTRILLO. 02.10.2007

  • Sólo el 3% de los ancianos recibe asistencia pública y uno de cada cuatro no tiene calefacción.
  • Hay 18.453 personas esperando una residencia pública.

Los mayores de la región están solos y desamparados. De las 870.077 personas de más de 65 años que viven en Madrid, casi una de cada cuatro (187.000) vive sola, no tiene familia ni amigos y no percibe ninguna ayuda social, según un informe presentado el lunes, Día del Mayor, por UGT.

Los que pueden valerse por sí mismos viven sin calidad de vida: ni ascensor ni calefacción

Lejos de disminuir, esta tendencia va en aumento y cada vez hay más ancianos que sólo se tienen a sí mismos para pasar su vejez. En un año han crecido un 3,2% al pasar de 181.000 personas solas en 2005 a los 187.000 de 2006.

La soledad es uno de sus mayores problemas, pero no es el único. Centros de día, pisos tutelados y residencias públicas sólo atienden al 3% de los mayores. E incluso los que pueden valerse por sí mismos viven sin calidad de vida. Sólo el 18% tiene ascensor y el 23% pasará el invierno sin calefacción. No es de extrañar que muchos prefieran las residencias. En enero de 2006, según UGT y con datos de la Comunidad, había en la región 18.543 ancianos a la espera de una plaza en una residencia pública. La parte positiva de esta demora es que han descendido y son 1.457 menos que en 2005.

Pocas plazas públicas

Es en este aspecto donde UGT se muestra más crítica. “El incremento experimentado en el número de plazas respecto al ejercicio anterior ha sido de 2.480. De ellas, sólo 207 son plazas en residencias propias, de la Comunidad, frente a las 2.273 concertadas o privadas”, explicó Carmen López, secretaria de políticas sociales de UGT.

Las residencias privadas cuestan 2.100 euros al mes. En las concertadas el precio varía en función del grado de subvención. En las públicas se cobra al mayor el 80% de su pensión. La Comunidad se defendió diciendo que “es la región que más gasta por mayor (702,29 euros)”. CC OO denuncia que Madrid esté “a la cola a la hora de aplicar la Ley de Dependencia, miles de madrileños no pueden hacer efectivo su derecho”.

Dinos… si conoces a algún mayor que viva solo. Cuéntanoslo en…

e-mail: zona20@20minutos.es

EN PRIMERA PERSONA

Margarita Ducluxe. Pensionista, 83 años. “Llevo la soledad fatal”

Es viuda y aunque su situación no es tan dramática como la de otros mayores (tiene relación con sus dos hijos) lleva “fatal la soledad”. Dispone de recursos: “Tengo una paga de 900 euros y una chica que viene dos horas cada día a limpiar” además de “una voluntaria de Solidarios para el Desarrollo que es como una amiga”. Ha echado la solicitud para una residencia de la Comunidad, pero “como hay tortas para entrar, no tengo esperanzas”. Reconoce que la gente de su edad está “muy desamparada”.

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NI EL CORAJE NI EL AMOR TIENEN EDAD. UNA LECCIÓN DESDE LA EXCLUSIÓN Y LA POBREZA.

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Una peruana de 103 años aprende a leer y escribir para enviar cartas a sus hijos

EFE. 07.09.2007 – 20:03h

  • En el país andino hay unos 2,5 millones de iletrados.
  • La anciana ha aprendido también a sumar y restar.
  • Es madre de 12 hijos, cuatro de ellos muertos.

Una anciana peruana de 103 años ha aprendido a leer y a escribir para comunicarse por carta con sus hijos y para pedirle al presidente de su país, Alan García, que cumpla sus promesas electorales, según informó este viernes la prensa local.

“Le voy a escribir a Alan García para que cumpla sus promesas y dé trabajo y educación. También para que trabaje por los viejos” , dijo Antonia Paz al diario El Comercio.

Éramos como animalitos del campo que sólo comíamos, jugábamos y dormíamos

La anciana, que es viuda y reside en el distrito de Villa Hermosa de Majes, en el sureño departamento de Arequipa, ha explicado que no pudo aprender a leer y escribir cuando era niña porque donde ella vivía no había escuelas.

“Éramos como animalitos del campo que sólo comíamos, jugábamos y dormíamos. Cuando crecimos sólo nos dedicamos a trabajar“, manifestó esta humilde madre de 12 hijos, cuatro de ellos fallecidos, fruto de dos matrimonios.

El 75% de los iletrados de perú son mujeres de las zonas rurales

Con sus 103 años a cuestas, Antonia decidió inscribirse en el Programa Nacional de Movilización por la Alfabetización (Pronama) y ahora lee, escribe su nombre, cuenta hasta cien y además sabe sumar y restar.

El director técnico ejecutivo de Pronama, Ángel Velázquez, dijo este viernes que se calcula que en Perú hay unos 2,5 millones de iletrados, de los cuales más del 75% son mujeres de las zonas rurales. “A mayor pobreza, mayor es la tasa de analfabetismo“, subrayó Velázquez.

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GABILONDO: ¡Y ESTE SEÑOR FUÉ PRESIDENTE DEL GOBIERNO!

VISTO EN LA RED

 21/07/2007

Recuperamos su crítica a Aznar por frivolizar sobre los peligros de conducir bebido

Iñaki Gabilondo: “¡Y este señor fue presidente del Gobierno!”

ELPLURAL.COM

A principios de mayo veíamos con estupor como el ex presidente del Gobierno José María Aznar echaba por tierra el trabajo de la DGT para evitar que la gente conduzca después de haber bebido. Entre risas, el presidente de honor del PP apuntaba: “Las copas de vino que yo tengo o no tengo que beber déjame que las beba tranquilamente; no pongo en riesgo a nadie ni hago daño a los demás”. La respuesta del prestigioso periodista Iñaki Gabilondo fue tan contundente que aún hoy, dos meses después, sigue circulando por la red. Tal vez porque el tema de los accidentes relacionados con el alcohol está ahora, en plenas vacaciones, más vigente que nunca.

“¡Y este señor fue presidente de Gobierno!”, comenta con estupor Iñaki Gabilondo tras escuchar a Aznar frivolizar sobre la peligrosa mezcla de alcohol y conducción.

“Liberalismo y falta de civismo”
“Por favor, no le hagan caso y no confundan como él liberalismo con falta de civismo. Hagan caso más bien a la DGT, a su propia experiencia y a su propia cabeza y no se fíen de los que como este señor fanfarronean acodados en la barra de los bares. Aunque le aplaudan, como han visto que aplauden a este señor”, advierte.

“Fanfarrones” y “doctrina oficial”
En el vídeo, que circula por la red de correo en correo, Gabilondo lamenta que “ahora aumentará el número de fanfarrones porque este señor es un líder al que millones de españoles consideran modelo y referencia”. “Incluso podría convertirse en doctrina oficial del principal partido de la oposición, porque este señor es su presidente de honor e ideólogo en jefe”, ironiza el presentador.

“Si este señor es así…”
Además lamenta que para quienes tengan hijos jóvenes será a partir de ahora más difícil “convencerles de que si beben no conduzcan, porque le responderán que si este señor, con lo importante que es, es así, pues por qué ellos no”.

“…y hoy es viernes…”
“Pero, por favor, no hagan caso a este señor, porque tenemos un problema gravísimo con el alcohol y los accidentes… y hoy es viernes”, reitera el periodista.

SEGUN LAS ENTIDADES BANCARIAS QUE QUIEREN CAPTAR EL MARCADO DE LA HIPOTECA INVERSA, EL 25% DE LAS PERSONAS MAYORES EN ESPAÑA MUERE PASANDO ESTRECHECES.

EL 25% DE LAS PERSONAS MAYORES EN ESPAÑA MUERE PASANDO ESTRECHECES ECONÓMICAS, PESE A SER PROPIETARIOS DE UN BIEN INMUEBLE. LO DICEN ENTIDADES BANCARIAS PARA PROMOCIONAR EL NUEVO NEGOCIO DE LA “HIPOTECA INVERSA”

El 44% de los españoles, entre 50 y 64 años y con vivienda en propiedad, estaría dispuesto a contratar una hipoteca inversa con el aval de su hogar, en caso de tener graves dificultades económicas para afrontar su vejez. A la hipoteca “al revés”, en tanto que préstamo, tendrán que hacer frente los herederos del inmueble tras fallecer el titular.
Así se desprende del estudio “Capacidad de la vivienda en propiedad como instrumento de financiación de las personas mayores en España”, realizado por la Universidad de Barcelona y ganador del Premio Edad&Vida 2005. Según explicaron en un comunicado conjunto la Fundación Edad&Vida y la compañía Vidacaixa, en el estudio se examinan los hábitos financieros de las personas mayores en España, su riqueza inmobiliaria, la importancia de la cultura de la propiedad y el papel de la herencia en el país.

Una de cada cuatro personas mayores muere “rica” con casa, pero pasando apuros.

Más de la cuarta parte de los mayores fallecen siendo ricos en propiedades, pero habiendo sufrido apuros económicos por recursos limitados durante los últimos años de su vida. No obstante, apunta el estudio que cerca de la mitad (44%) está dispuesta a aumentar los ingresos de jubilación mediante la contratación de una hipoteca inversa complementada con un seguro de rentas vitalicias para afrontar dificultades económicas.

En 2050, España será el segundo país más envejecido de la OCDE.

Uno de los autores del estudio, el investigador Oscar Mascarilla, destacó que en 2050 España será el segundo país más envejecido de la OCDE y recordó que sólo en 2015 “habrá 1,5 millones de personas dependientes” que “tendrá que financiar el Estado”. Esto le supondrá un coste anual del 1% de su producto interior bruto ya que “cuidar a un hombre dependiente hasta su muerte, cuesta de media unos 56.000 euros y, si es mujer, el importe crece en un 60% por su longevidad”.