¿NO NOS PARECE UN POCO OBSCENO PONER TANTO NIÑO JESUS DE ADORNO Y PONER TAN POCO ESFUERZO EN LA MEJORA DE LAS CONDICIONES DE VIDA DE LOS NIÑOS DE CARNE Y HUESO?.

Defender los derechos de los niños y niñas

La Convención de los Derechos del Niño cumple 18 años sin que todos los países hayan ratificado aún este tratado ni se garantice su cumplimiento efectivo

La Convención de los Derechos del Niño cumple 18 años y es hora de hacer balance. Las ONG que trabajan en el ámbito infantil reconocen que, gracias a este texto, se ha conseguido descender la tasa de mortalidad y mejorar el acceso a la educación. Sin embargo, reclaman el cumplimiento efectivo del tratado, que aún no ha sido ratificado por Estados Unidos ni Somalia. Las estadísticas son demoledoras: unos 218 millones de trabajadores infantiles, cerca de 20 millones de niños y niñas que sufren malnutrición severa, más de 1.000 muertes cada hora… “Es un momento para reflexionar sobre los avances realizados y los desafíos pendientes”, advierten las organizaciones.

  • Autor: Azucena García | 
  • Fecha de publicación: 20 de noviembre de 2007

Derechos de la infancia

Este año se conmemora la mayoría de edad de la Convención sobre los Derechos del Niño. Un texto que fue aprobado el 20 de noviembre de 1989 y que se ha convertido en el tratado internacional más ratificado del mundo. Sólo Estados Unidos y Somalia no lo han respaldado todavía. Su contenido es jurídicamente vinculante, lo que significa, según recuerda Unicef, “que su cumplimiento es obligatorio”. Sin embargo, un año más, con motivo de la celebración del Día Universal del Niño, las estadísticas vuelven a recordar que todavía hay unos 218 millones de trabajadores infantiles, más de 70 millones de niños y niñas que no van a la escuela, cerca de 20 millones que sufren malnutrición severa, más de 13 millones que son huérfanos por el sida, unos 10 millones de menores de 5 años que mueren cada día por enfermedades, en su mayoría, prevenibles y tratables… Éstos son sólo algunos datos.

“El 18 aniversario es un momento de celebración y de difusión de los derechos de todos los niños, pero también un momento para reflexionar sobre los avances realizados y los desafíos pendientes”, recuerdan desde Unicef. Lo ideal sería que todos los países aplicaran este tratado para mejorar la vida de millones de niños y niñas, por lo que esta organización ha creado el programa CDN@18, que pretende dar a conocer los derechos de los menores para motivarles a jugar “un papel activo” que ayude a difundir el impacto y la relevancia que estos derechos tienen en sus propia vidas. “A pesar de que se ha avanzado mucho sobre el papel, todavía queda un largo camino para asegurar ese cumplimiento efectivo de los derechos”, añade un portavoz de Save the Children.

“A pesar de que se ha avanzado mucho sobre el papel, todavía queda un largo camino para asegurar ese cumplimiento efectivo de los derechos” de los niños y niñas

La Convención de los Derechos del Niño ampara a todos los menores de 18 años, “sin excepción”, a los que reconoce el derecho a la identidad, a la libertad de expresión y de asociación, a la salud, a la educación y a la protección. También garantiza el derecho de los niños a expresar su opinión y a que ésta se tenga en cuenta en todos los asuntos que les afectan. Es imprescindible que todos estos derechos sean respetados y que exista un compromiso para ello. “Sin embargo tenemos que constatar otro hecho: a pesar de que se ha avanzado mucho sobre el papel, todavía queda un largo camino para asegurar ese cumplimiento efectivo de los derechos”, lamenta Save the Children.

Desde Manos Unidas recuerdan que la mayoría de los pequeños a los que no se respeta estos derechos viven en países en vías de desarrollo, donde existen leyes que, en teoría, les protegen y amparan, pero “no se dan las circunstancias ni económicas ni sociales que les permitan desarrollar los primeros años de su vida al cuidado de sus familias e instituciones”. Por su parte, el informe ‘Un panorama del bienestar infantil en los países ricos’, del Centro de Investigaciones Innocenti, de Unicef, revela que en estos países “no existe una correlación evidente” entre el bienestar infantil y el PIB per capita. Tener más dinero no es sinónimo de felicidad. “La República Checa, por ejemplo, alcanza una posición general de bienestar infantil más alta que muchos países más ricos, como Francia, Austria, los Estados Unidos y el Reino Unido”, detalla el estudio.Avances y desafios.

Los niños y niñas constituyen un tercio de la población mundial. Son el futuro y, por ello, en los últimos años se ha hecho un esfuerzo por conseguir avances en el acceso a la educación, así como la reducción del trabajo infantil. No obstante, Unicef identifica cinco prioridades relacionadas con los más pequeños:

  • Aumentar las tasas de supervivencia y desarrollo.
  • Prestar una educación básica universal y potenciar la educación secundaria.
  • Garantizar la protección infantil contra la violencia y la explotación.
  • Proteger frente al VIH/sida.
  • Promocionar políticas y alianzas a favor de los niños y niñas.

Respecto a los avances, se ha producido un descenso en la mortalidad infantil, que ha pasado de 12,7 millones en 1990 a 9,7 millones en 2006. Además, aunque todavía 115 millones de niños y niñas no asisten a la escuela, en 2005 el 89% tenía acceso a la educación frente al 86% de 1990. Por otro lado, el número de trabajadores infantiles descendió un 11% desde 2002 hasta 2006.

La Convención sobre los Derechos del Niño ha logrado cambios importantes en la vida de los más jóvenes. Además de los citados, se ha conseguido que el castigo físico sea declarado ilegal en el ámbito de la familia. De hecho, 14 países del mundo lo han prohibido expresamente. En la escuela, los países firmantes de la Convención se comprometen a impartir educación obligatoria y gratuita a todos los niños y niñas, al menos en la enseñanza primaria, y en España se ha ampliado también a los niños entre 3 y 6 años.

Protocolo en conflictos armados

Una de las principales preocupaciones de los países firmantes de la Convención de los Derechos del Niño es la participación de estos en los conflictos armados. Según datos de Naciones Unidas, en 2006 había más de 250.000 niños y niñas involucradas en conflictos armados. Por ello, la Convención cuenta con un Protocolo que insta a los países firmantes a adoptar “todas las medidas posibles” para que ningún miembro de sus fuerzas armadas menor de 18 años participe directamente en hostilidades, censura el reclutamiento obligatorio y defiende la aplicación efectiva de todas las disposiciones de este Protocolo.

Diez años después de la publicación del informe de Naciones Unidas “Las Repercusiones de los Conflictos Armados sobre los Niños” (1996), conocido como Estudio Machel, un nuevo informe evalúa los progresos y define las dificultades y las prioridades decisivas para el futuro del Programa de los Niños y los Conflictos Armados. Este informe recoge opiniones de unos 1.700 jóvenes de 92 países en conflicto, reunidos mediante una serie de debates de grupos organizados por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y otras ONG.

En el informe, titulado “¿Nos escucharán?”, los jóvenes piden que sus derechos sean respetados y protegidos por todas las personas, reclaman justicia y protección contra la violencia para que ningún menor pueda ser utilizado como soldado, “esposa de campaña” o esclavo, abogan por espacios seguros libres de conflicto donde poder estudiar y jugar, defienden la reconstrucción de las escuelas, los hospitales y las clínicas que han quedado destruidas, piden trabajo y medios para sobrevivir, y exigen atención para los niños y niñas excluidos.

Mejorar la calidad de vida de los menores

El trabajo de las organizaciones no gubernamentales (ONG) a favor de los niños permite en gran medida mejorar la calidad de vida de estos. En muchos casos, estas organizaciones se encargan de velar por el cumplimiento de sus derechos y les garantizan un entorno estable y seguro. Los programas que desarrollan se centran en aspectos tan importantes como la salud, la educación y la alimentación.

Atención a menores enfermos. Estos proyectos centran sus esfuerzos en atender a niños y niñas enfermos que no pueden ser tratados en sus países de origen. Es el caso de la Asociación Mensajeros de la Paz, que traslada hasta España a pequeños víctimas de conflictos bélicos para proporcionales el tratamiento médico y psicológico que necesitan. La Asociación también cuenta con centros sociales en varios países del mundo, en los que presta atención infantil, y realiza actividades como la distribución de juguetes en centros escolares.

Acceso a la educación. Save the Children puso en marcha hace algo más de un año la campaña ‘Reescribamos el Futuro’, que ha logrado que 3.4 millones de menores en más de 20 países hayan mejorado la calidad y la seguridad de su educación, y otros 590.000 hayan accedido por primera vez a la educación primaria. El objetivo es lograr la escolarización de al menos ocho millones de niños en países en conflicto hasta 2010. Otra de las acciones de esta ONG es la carrera escolar “Kilómetros de solidaridad”, cuyo objetivo es también ofrecer educación y atención sanitaria a miles de niños y niñas.

Combatir la desnutrición. La ONG Ayudemos a un Niño dispone de Unidades de Recuperación Nutricional (URN) en Nicaragua, el segundo país más pobre de Latinoamérica. Este programa se desarrolla desde 2002 en más de 22 comunidades y en la actualidad beneficia a más de 3.000 niños y niñas. Mediante este proyecto se ha conseguido disminuir los casos de desnutrición y enfermedades carenciales. Las instalaciones son cedidas por las diferentes comunidades y gestionadas por un equipo de madres voluntarias.

Garantizar la atención sanitaria. La falta de medicamentos y de facultativos es uno de los problemas más acuciantes de los países en vías de desarrollo o en conflicto. La atención sanitaria no siempre está garantizada y esto implica consecuencias tan graves como la muerte de millones de niños cada año. La solución que encuentran las organizaciones no gubernamentales son la instalación de consultorios permanentes en las zonas más afectadas o la utilización de unidades móviles, que permiten llegar a los lugares más alejados y trasladar a los enfermos para recibir la atención que necesitan.

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DIA EUROPEO DE LOS SIN TECHO: TRES MILLONES DE PERSONAS CARECEN DE HOGAR, SEGÚN CÁRITAS.

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Día europeo de los sin techo: “Por una salud digna para todos”

S. PLAZA. 25.11.2007 – 12:36h

  • 3 millones de personas carecen de hogar en Europa, según Cáritas.
  • Se pretende denunciar las “barreras” que existen en la seguridad social para las Personas sin Hogar.

Abrazado a un cartón, con un atillo de ropa vieja a su derecha y un cartón de leche a su izquierda. Así ha pasado la gélida noche Miguel en plena Gran Vía de Madrid. Este domingo es su día, como el de otros 3 millones de europeos que viven sin techo, según Cáritas.

El Día de los Sin Techo 2007 “Por una salud digna para todos” quiere denunciar las “barreras que las Personas Sin Hogar sufren en el acceso a la salud como pérdida de ciudadanía”, según explica la Red Nacional de Entidades que Trabajan con Personas Sin Hogar (Enred).

Existen barreras para las Personas sin Hogar en el acceso a la salud

Sin salud

Con ello, Enred quiere visibilizar que “la inexistencia de sistemas públicos adecuados de salud, la insuficiencia de los presupuestos y recursos asignados a la sanidad y las condiciones restrictivas en los servicios limitan el acceso normalizado a este derecho social a las personas sin hogar”.

” El alta médica es una mala noticia, si vives en la calle”, reza uno de los carteles que ha confeccionado enred y que preside las actividades que la asociación ha organizado a lo largo de la Península.

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LA CARA OCULTA DEL SINDROME DE ULISES.

La cara oculta del Síndrome de Ulises

El síndrome de Ulises se identifica con los problemas psicológicos que padece el inmigrante asociados al estrés crónico que se deriva de su situación

El síndrome de Ulises es una metáfora atribuida a Joseba Achotegui, psiquiatra del Servicio de Atención Psicopatológica y Psicosocial a Inmigrantes y Refugiados (SAPPIR) de Barcelona, para caracterizar la salud de personas expuestas a situaciones límite y en tierra extraña. Insomnio, cefaleas, ansiedad, pérdida de orientación, fatiga crónica, molestias osteomusculares e irritabilidad, son sus síntomas más característicos.

  • Autor: JORDI MONTANER | 
  • Fecha de publicación: 21 de noviembre de 2007

Cristina M. Ueno

El Canto V de la Odisea, del poeta griego Homero, relata que Ulises «pasaba días sentado en las rocas a la orilla del mar, consumiéndose a fuerza de llanto, suspiros y penas». Joseba Achotegui, psiquiatra del Servicio de Atención Psicopatológica y Psicosocial a Inmigrantes y Refugiados (SAPPIR), de Barcelona, especifica en su definición del síndrome que no se trata propiamente de una depresión, sino de un trastorno en el límite entre la salud y la enfermedad. Vivir en un país lejano hablando una lengua distinta, practicando otros ritos y luciendo unos rasgos físicos diferentes a los de la población residente, no es fácil.

Recalar en los nichos sociológicos más marginales, acceder al mercado del trabajo por los puestos más despreciados y trabajar con salarios irrisorios o sin vacaciones, no ayuda, insiste el especialista, a estar sano.

Un problema sanitario

Se trata de un reto social que en España tiene todavía mucho camino por delante, pero los médicos advierten de que ya supone un problema asistencial. En los últimos cuatro años se ha incrementado en casi un 4% el número de pacientes inmigrantes atendidos en las consultas de atención primaria por infecciones respiratorias, problemas gastrointestinales, dolores musculares o heridas por accidentes, casi siempre ligados a su precaria situación sociolaboral.

El pasado 9 de noviembre, en Valladolid, la sociedad profesional española de médicos de familia hizo público un informe en el que se especifica que los centros de salud y los servicios de urgencias son los primeros puntos de acceso a los servicios sanitarios de los inmigrantes, y que el idioma y las diferencias culturales exigen que el médico invierta más tiempo en estas entrevistas clínicas que en las demás.

Los expertos aclaran que, aunque una mala calidad de vida condiciona por igual la salud de un nacional que la de un inmigrante, es este último quien enferma haciendo frente a problemas como una situación irregular de residencia, condiciones laborales de alto riesgo, convivencia en zonas conflictivas, difícil acceso a los servicios sanitarios, falta de información y educación (el índice de analfabetismo no es nada despreciable) o problemas de comunicación relacionados con el idioma.

La atención sanitaria de los inmigrantes está limitada, entre otras, por diferencias de género culturales y dificultades idiomáticas

«A las enfermedades relacionadas con el trabajo», explica José Vázquez, coordinador del Grupo de Atención al Inmigrante de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, semFYC, «hay que añadir las psicosomáticas y reactivas, que se derivan del proceso migratorio y que abarcan trastornos pseudodepresivos, insomnio y ansiedad, que en muchos casos no pueden superar por simple falta de recursos».

Vázquez anima a los médicos de atención primaria a «aprovechar cualquier contacto con el sistema sanitario para realizar actividades de prevención y promoción de la salud», y recuerda que en 2002 la proporción de pacientes inmigrantes atendidos era sólo del 1,65% respecto al total de las consultas, mientras que en 2006 pasó a un 5,08%.

Necesidad de cambios

En general, suscribe Vázquez, las condiciones de vivienda de estos pacientes suelen ser nefastas, y es muy frecuente que el inmigrante desarrolle empleos temporales y en muy malas condiciones, convirtiéndose en víctima propicia de accidentes laborales. Sin embargo, a pesar del aumento de la presencia de inmigrantes en las consultas, los médicos se quejan de que su atención no puede ser homogénea y que está condicionada por un origen geográfico indeterminado, situación administrativa confusa, diferencias de género culturales y dificultades idiomáticas.

En este sentido, Vázquez ve prioritaria la elaboración de planes de formación que faciliten el conocimiento de todos estos factores. «En la semFYC hemos elaborado un documento sobre atención al inmigrante que incluye un protocolo de atención inicial a estos pacientes en función de la zona de procedencia previsible y del tiempo que lleve en nuestro país». Dicho documento, explica, ofrece soluciones globales y facilita la labor del médico de familia con estas personas.

Los médicos de familia consideran que es muy importante desterrar el falso mito de que el paciente inmigrante importa enfermedades raras, «ya que el perfil que predomina es el de una persona joven y sana». Vázquez admite que la llegada masiva de inmigrantes desde países con elevada prevalencia de enfermedades o sin programas extendidos de control sanitario y vacunación, favorece la creencia de que pueden introducir patologías exóticas a nuestro país.

No obstante, los datos de que disponen los especialistas apuntan en la dirección contraria. «La salud de los inmigrantes que atendemos en España es normalmente superior a la de la población media existente en su país de origen, y si subrayamos que aquí es más frágil es por problemas relacionados con la diferencia de costumbres o de idioma, y con escasos conocimientos sobre el uso del sistema sanitario que aquí rige, lo que lleva tanto a situaciones de infrautilización como de uso excesivo», declara Vázquez.

PROPUESTA DE MEJORA

Tanya McConnell

Entre las propuestas de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) para mejorar la atención sanitaria del paciente inmigrante, destacan su plena integración en el sistema nacional de salud, la dotación de recursos humanos y económicos en atención primaria con este fin concreto, la colaboración de mediadores interculturales e intérpretes y la creación de la denominada ‘carpeta del inmigrante’. Esta iniciativa funciona ya en Andalucía.

La Junta dota de ‘carpetas’ a una serie de inmigrantes con gran movilidad geográfica, redactadas en cinco idiomas diferentes y con información sobre estructura y funcionamiento del Sistema Nacional de Salud que opera en toda España, sobre organismos a los que acudir para solucionar otros problemas de índole no estrictamente sanitaria y una historia clínica portátil (cibernética), cuyo objetivo es la transmisión correcta de información entre profesionales sanitarios que atienden en diferentes puntos geográficos, evitando una duplicidad de pruebas diagnósticas y terapéuticas.

«Pero si se quiere proporcionar una atención de calidad a los inmigrantes», reivindica José Vázquez, coordinador del Grupo de Atención al Inmigrante de la semFYC, «se deben conocer las características culturales que los definen». Para ello son imprescindibles estudios epidemiológicos en el ámbito de la atención primaria, centrados en la heterogeneidad existente entre los distintos grupos de inmigrantes, sus riesgos de salud específicos, sus actitudes ante la enfermedad o en qué medida aceptan o rechazan los servicios de salud.

MUCHA VELA, MUCHO BÓLIDO Y MUCHO GLAMOUR, PERO 30 MENORES DE UN INTERNADO PÚBLICO DE VALENCIA DUERMEN EN EL SUELO.

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30 menores de un internado público de Valencia duermen en el suelo

CARLOS N. C.. 19.11.2007


 

  • Se tumban en el pasillo sobre colchones y almohadas.
  • Hay lista de espera para conseguir cama.
  • El centro de Monteolivete tiene 48 plazas y 80 internos.
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«Yo estoy durmiendo en cama porque llevo mucho tiempo aquí, pero muchos de mis compañeros duermen en el suelo en colchones o en almohadas de sillones».

Éste es el crudo testimonio de H. E., uno de los internos del centro de recepción de menores de Monteolivete. Tiene 17 años y explica que, pese a que los tratan «de puta madre», el centro «está saturado».

Este centro alberga a chicos y chicas hasta los 18 años, la mayoría inmigrantes, en situación de desamparo al no tener familia que se haga cargo de ellos. Según un trabajador, «tiene capacidad para 48 chavales y, desde verano, tenemos una media de 78 y 80».

Este exceso les ha obligado a poner colchones y almohadones de sofás en los pasillos de las habitaciones. Además, para repartir las camas han tenido que crear una lista de espera. «El último que entra al centro tiene que ir al suelo y, a medida que van saliendo, la lista va corriendo y los que están en el suelo pasan a la cama», comenta el trabajador.

En este sentido, fuentes de la Conselleria de Bienestar Social explican que «se trata de una situación extraordinaria motivada por las actuaciones policiales de los últimos meses. La Fiscalía nos ha pedido que nos hagamos cargo de ellos, y es lo que intentamos de la mejor forma posible, ya que si hay hermanos, los ingresamos juntos para no separarlos». Además, «se está estudiando la creación de un nuevo centro en Valencia».

Los vecinos piden que se traslade

Los vecinos del barrio de la Plata y Monteolivete están recogiendo firmas para solicitar el traslado de este centro. De momento ya han presentado 4.000 en la Conselleria. El motivo es que, en las últimas semanas, vienen sufriendo robos, roturas de las lunas de los coches y hasta han denunciado acoso a algunas chicas de la barriada. Fuentes vecinales aseguran que «al dueño de un bar que salió a socorrer a unas chiquillas le tiraron benceno a los ojos». Desde el centro aclaran: «Es cierto que ha habido problemas con alguno, pero es más por los ex internos que vienen aquí a reunirse con sus amigos. Si no logran trabajo, muchas veces acaban delinquiendo».

LA POBREZA EN LOS PAISES DESARROLLADOS: EL CUARTO MUNDO.

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Cuarto Mundo: pobreza en los países desarrollados

La distribución desigual de la riqueza en los países del Primer Mundo ha aumentado la distancia que separa a las personas ricas de los grupos más desfavorecidos

El crecimiento económico de los países desarrollados ha dado origen a lo que se conoce como Cuarto Mundo, un término que engloba a todas aquellas personas que residen en los países más avanzados, pero se encuentran excluidas o en riesgo de exclusión social. Esta situación se produce cuando la riqueza se distribuye de manera desigual y la línea que separa a ricos de pobres se convierte en abismo. Como solución, se propone incluir a los grupos más desfavorecidos en el proceso productivo y aumentar las partidas económicas. “Las ayudas nunca son suficientes”, se quejan las ONG.

  • Autor: Azucena García | 
  • Fecha de publicación: 10 de noviembre de 2007

¿Por qué surge?

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El término ‘Cuarto Mundo’ fue utilizado por primera vez en los años 70 para designar a aquellas personas que viven en situaciones realmente precarias. Su creador fue el padre Joseph Wresinski, criado en un ambiente muy alejado de la opulencia y que fundó en 1957 la primera asociación contra la exclusión de los más pobres. “El Cuarto Mundo es un pueblo formado por hombres, mujeres y niños que, generación tras generación, se ven excluidos de los derechos fundamentales de los que goza el resto de la sociedad. Se ven excluidos de los progresos sociales y de la participación en la vida asociativa, política, religiosa, cultural, sindical… de sus sociedades. No se cuenta con ellos como interlocutores sino, como mucho, como meros beneficiarios de ayudas”. Así define el término Beatriz Rodríguez-Viña, voluntaria permanente de Movimiento Cuarto Mundo en Madrid.

El término fue utilizado por primera vez en los años 70 para designar a aquellas personas que viven en situaciones realmente precarias

¿Pero cuál es la principal característica de este denominado Cuarto Mundo? Lo más curioso es que surge dentro de lo que se conoce como Primer Mundo. Es en los países más avanzados donde la gran diferencia en el reparto de la riqueza da lugar a dos grandes grupos que ocupan un mismo espacio físico, pero no social. No son casos aislados. Según datos de Médicos del Mundo, sólo en Europa residen más de 40 millones de personas pobres. “Otro de los paradigmas es Estados Unidos, que tiene una economía puntera, pero también un gran porcentaje de personas pobres que viven por debajo de niveles aceptables. Esto es todavía mucho peor de digerir”, reflexiona la vicepresidenta de la ONG, Celina Pereda.

La miseria siempre ha estado presente en nuestra sociedad. Siempre han existido ricos y pobres. Pero es ahora cuando esta diferencia se hace más patente. A medida que la economía del mundo occidental crece, también aumenta el número de personas a las que esta riqueza no llega. Se tiende a pensar que los más pobres viven en los países del Sur. Sorprende reconocer la pobreza ‘al lado de casa’, pero la hay. “En todos los países hay pobres, que son los que menos medios tienen para salir adelante”, apunta Rodríguez-Viña.

Combatir la pobreza es uno de los retos de la sociedad en que vivimos. Si no se encuentra una solución, el problema puede cronificarse y entrar en una espiral de difícil salida. Es necesario poner sobre la mesa las diferentes situaciones de exclusión social y afrontar cada una de ellas con las mejores herramientas. Una de las claves podría ser la incorporación de estas personas al proceso productivo o la elaboración de una Ley de Inclusión Social, reclamada desde hace años por la Asociación Pro-Derechos Humanos de Andalucía. “El crecimiento económico espectacular generado en los últimos años no ha contribuido a garantizar los derechos humanos ni a mejorar las condiciones de vida de todos los ciudadanos porque el umbral de pobreza no ha descendido”, denuncia la APDHA.

Grupos que lo integran

La identidad de quienes conforman el Cuarto Mundo ha variado en paralelo a los cambios sociales. Personas sin hogar, mayores sin recursos, drogodependientes, mujeres, niños o inmigrantes son los grupos que se enfrentan con mayor frecuencia a situaciones de precariedad. El X Informe de Exclusión Social, publicado por Médicos del Mundo en 2005 para analizar la evolución de los últimos diez años, reconoce que la exclusión social y la pobreza “comparten rasgos”. La primera limita el derecho a participar en la sociedad. La segunda impide acceder a los recursos necesarios para realizar las actividades básicas de la vida.

Personas sin hogar, mayores sin recursos, drogodependientes, mujeres, niños e inmigrantes son los grupos más desfavorecidos

Algunas de las causas que llevan a esta situación son la vulnerabilidad ante las drogas o la dificultad de acceso a una vivienda, a la educación o a un empleo remunerado. Contra todas estas dificultades lucha Médicos del Mundo desde 1992. Esta organización cuenta con varios programas de atención a personas excluidas. Los primeros proyectos tenían como objetivo la prevención de VIH/sida, debido a la alta prevalencia de la infección en España durante aquellos años, aunque en la actualidad la inmigración copa buena parte de sus esfuerzos. “Tenemos una población a la que es necesario prestarle atención”, afirma Celina Pereda.

La mayoría de las personas inmigrantes tienen problemas para regularizar su situación, lo que les dificulta el acceso a los recursos sociales, sanitarios, laborales y de vivienda. En el caso de las personas drogodependientes, el consumo de drogas provoca el rechazo de la población y les expone a la marginalidad, el deterioro físico y mental. Por su parte, quienes carecen de hogar son “el conjunto de población más castigado, no sólo por la falta de vivienda, sino también por el desempleo, la desestructuración familiar, el estigma público, el desarraigo social, la enfermedad, el deterioro de su propia identidad y la falta de acceso a los servicios”, explican desde Médicos del Mundo.

Intervenciones

Mattias Barthel

Si se atiende a las necesidades de los ‘habitantes’ del Cuarto Mundo, las intervenciones con estos grupos están claras. Es necesario resolver cuestiones de tipo sanitario y social, además de fomentar su integración.

  • Atención sanitaria. Con frecuencia, las personas que se mueven en ambientes marginales no tienen acceso al sistema público de sanidad, por lo que es prioritario atender estas necesidades. A veces, se trata de personas mayores con los achaques típicos de la edad o trastornos psicológicos motivados por la dureza de la vida en la calle. Otras son personas drogodependientes con VIH y enfermedades de transmisión sexual, debido a la falta de precauciones. La medida más habitual es el uso de unidades móviles, ya que permiten acercarse a estos grupos sin provocar el rechazo que les causa acudir a un hospital por su cuenta.
  • Atención social. Los trámites burocráticos son una de las principales preocupaciones de quienes quieren superar la marginalidad. En el caso de los inmigrantes, desean regularizar su situación, pero la mayoría desconoce cómo hacerlo. Hay que orientarles en este aspecto y explicar, en general, cómo obtener la tarjeta sanitaria, dónde acudir para recibir ayudas sociales o qué programas de desintoxicación de drogas existen.
  • Fomentar la integración. El primer paso para conseguir este objetivo es garantizar el acceso de todas las personas a los derechos fundamentales. Hay que desarrollar programas que les permitan la integración social, regularizar su situación administrativa o superar los problemas con las drogas y el alcohol, pero también son necesarios programas de sensibilización para que toda la sociedad se implique en este objetivo.

Se puede combatir

Es la eterna pregunta ¿Se puede superar la exclusión social? “La miseria no es una fatalidad y nadie se resigna a ella, ni los que la padecen ni los que la descubren”, responde Beatriz Rodríguez-Viña. “Todas las personas vemos que hay realidades sociales diferentes a la nuestra, otra cosa es que las queramos reconocer”, añade Celina Pereda. Cada día, somos conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor. La llegada de personas inmigrantes a las ciudades, por ejemplo, resulta cada vez más familiar puesto que son estas personas las que en muchos casos se encargan de cuidar a nuestros mayores y pequeños, además de realizar tareas de limpieza del hogar o atender comercios, en mayor medida.

“Todas las personas vemos que hay realidades sociales diferentes a la nuestra, otra cosa es que las queramos reconocer”

En cuanto a los instrumentos para combatir la pobreza, principalmente son dos: hace falta incrementar las ayudas económicas e involucrar a las personas afectadas. “Los esfuerzos sólo pueden ser eficaces si las personas que sufren la extrema pobreza toman parte activa en ellos”, explica Rodríguez-Viña. Quienes se enfrentan cada día a la exclusión social son quienes mejor la conocen y pueden enseñar a superarla. Por ello, hay que otorgarles los medios necesarios para que den a conocer su experiencia y hagan sus aportaciones para adoptar las medidas pertinentes.

“Por su parte -recomienda Rodríguez-Viña-, el resto de la sociedad debe asumir un compromiso económico, político, social y cultural. Crear espacios de encuentro y participación en la lucha contra la miseria y convertir a los más pobres y excluidos en los principales protagonistas de su desarrollo”. El X Informe de Exclusión Social recoge cómo, a lo largo de 2005, se produjo “el más importante proceso de regularización” de inmigrantes en España, aunque el “endurecimiento” de las medidas en las fronteras provocó episodios como la crisis de las vallas en Ceuta y Melilla. Hace hincapié en el alto riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual por parte de quienes no tienen acceso a medidas tan básicas como la utilización de preservativos. Y anima a adaptar la forma de trabajo de las ONG e instituciones públicas a las distintas realidades existentes.

En concreto, se requieren acciones específicas en los ámbitos que más preocupan en la actualidad:

Personas inmigrantes. La inclusión en el sistema público de sanidad de todas las personas que residen en España permitiría mejorar su salud y la de la comunidad en la que viven. Además, es preciso aumentar la inversión en los países de origen para evitar la salida de ellos en busca de un futuro mejor.

Personas drogodependientes. Los programas de metadona, intercambio de jeringuillas y reducción de daños en general limitan los riesgos del consumo de drogas. También hay que abordar las prácticas sexuales no seguras.

Personas sin hogar. Uno de los problemas más frecuentes es la escasez de plazas en albergues, pero también hay que impulsar el desarrollo de programas de integración social, formación y técnicas de búsqueda de empleo.

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AMNISTIA INTERNACIONAL: DESPROTEGIDAS

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INTRODUCCIÓN
 
En Burundi, las mujeres, sólo por el hecho de ser mujeres, están desprotegidas. Tanto en la guerra como la paz, las mujeres sufren de forma generalizada diferentes formas de violencia sexual, entre ellas, la violación.Mujeres y niñas han sido y son violadas por parte de militares, funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, personas de la comunidad e incluso por  familiares. La impunidad de la que disfrutan las fuerzas gubernamentales y grupos armados desalienta a las mujeres y niñas a la hora de denunciar ante las autoridades.

El caso de N.E., una niña de 6 años, de Cibitoke, en Bujumbura ilustra esta impunidad. N.E. fue violada por un joven de 18 años. Su madre denunció el asunto a la policía; sin embargo, su esposo echó la culpa de la violación a niña. El presunto violador fue detenido pero como la madre de éste no podía llevarle comida a la cárcel, la policía lo dejó en libertad.

Tú puedes ayudar a N.E. y a miles de niñas y mujeres en la misma situación, pidiendo a las autoridades de Burundi que garanticen el acceso a la justicia de las víctimas de violencia sexual.

Para ellas tu firma es importante. Dedícalas un poco de tu tiempo firmando esta petición al Presidente de Burundi. Y si quieres trabajar todos los días defendiendo los derechos humanos de personas como tú, únete ahora a Amnistía Internacional.


Esteban Beltrán
Director –  Amnistía Internacional


PS: Amnistía Internacional es una organización independiente y financiada por personas asociadas y comprometidas con la defensa de los derechos humanos. Tu colaboración, por pequeña que sea, es lo único que nos permite seguir.