El reciclaje da trabajo.

El cumplimiento de la Ley de Envases y Residuos ha sentado las bases para que se creen numerosos negocios basados en el reciclaje

  Nunca antes la basura había tenido tanto valor. La realidad económica espolea el ingenio, y la conciencia ecológica domina ya cualquier estilo de vida. El encarecimiento de las materias primas y de la energía ha convertido la moda medioambiental en una actividad cada vez más rentable. Con la mejora de la gestión de residuos y la aplicación de tecnología eficiente, el abanico de negocios basados en el reciclaje de residuos parece no tener límites. Particulares y empresas ingenian fórmulas para reinvertir lo desechable y devolverle utilidad.

Por MARTA MOLINA

  • Fecha de publicación: 16 de junio de 2009
  • Por ley

    – Imagen: Daniel Lobo

    Los negocios basados en el reciclaje son casi infinitos: desde el trabajo artesanal del papel para la confección de papelería y obras de arte ecológicas, hasta la constitución de importantes y novedosas industrias que contemplan la posibilidad de reutilizar componentes desechados que pueden utilizarse para la fabricación de nuevos aparatos electrónicos. Tal es el entusiasmo económico que despierta la basura que la Federación Española de la Recuperación (FER) -patronal de las empresas de reciclaje de metales- ha puesto en marcha un registro de profesionales para evitar la aparición de intrusos animados por el alto precio que alcanzan en el mercado materiales reciclables como el cobre. Además de resultar un bien para el medio ambiente, la industria del reciclaje repercute generosamente en la creación de puestos de trabajo, promovidos tanto por el sector público como por el privado. Desde el primer eslabón de la recogida hasta el último de la cadena para transformarla, la basura da pie a multitud de actividades. De un coche puede sacarse una olla o una bici; de unas latas de refresco, un juego completo de bisutería…

    El cumplimiento de la Ley de Envases y Residuos, que obliga a todas las autonomías a reciclar entre el 25% y el 45% de los envases, ha sentado las bases para la aparición de numerosos negocios basados en el reciclaje. El sector público, obligado a aplicar la normativa, ha generado una importante red de pequeñas empresas; desde la iniciativa privada las posibilidades son infinitas, y depende de la imaginación y del capital de que disponga el emprendedor que, sin duda, no encontrará mejor momento para iniciar un negocio que el actual. El Ministerio de Medio Ambiente, además, alienta la constitución de empresas de reciclado a través de ayudas a la ecoinnovación.

    Industria en desarrollo

    En la actualidad ya es posible reutilizar electrodomésticos, vehículos, plomo, acero, vidrio, plásticos y una larga lista de materiales, incluyendo los teléfonos móviles. Sin embargo, todavía queda camino por andar en la investigación de métodos de reciclaje de determinados productos que, aún hoy, se consideran desechos imposibles de reconvertir. El sector económico que se erige alrededor de la basura está, pues, a la espera de nuevas tecnologías que contribuyan al desarrollo de la industria y permitan la reutilización de más materiales a menores costos. Algunas de estas novedades fueron presentadas en la última feria de reciclaje Entsorga-Enteco donde se dio a conocer un robot que clasifica la basura separando la reutilizable y clasificándola. El principal desafío con vistas al futuro es reciclar más y mejor con una reducción en los costos para obtener mayores beneficios económicos y ecológicos, ya que el reciclaje de una tonelada de residuos acarrea un coste de entre 36 y 40 euros.

    El alto precio que alcanzan algunos materiales favorece la aparición de intrusos en el mercado del reciclaje

    En el reciclaje de vidrio y papel es posible reconvertir cerca del 90% de los desechos; en el caso del plástico la cifra apenas se acerca al 54%, aunque su futuro es muy prometedor, y sólo se necesita tiempo para que los ciudadanos lo conciban como de reciclado ineludible, al igual que ya hicieron con el vidrio o el papel. España cuenta con más de cien empresas dedicadas al reciclaje de residuos plásticos ocupadas en la fabricación de bolsas (14%), láminas (19%), tuberías (20%), piezas industriales (13%), botellas y bidones (4%), y calzado, mobiliario y perchas entre otros (30%). Y aún queda mucho campo por explotar; los emprendedores que estén interesados en montar un negocio basado en el reciclaje sólo deben contar con gran capacidad de trabajo, mucha dedicación y alguna dosis de paciencia, según señala Jon Olaeta, presidente de la Federación Española de Recicladotes (FER).

    Sistemas integrados de gestión (SIG)

    En España, los residuos de envases y embalajes son gestionados en su mayor parte por Ecoembes, las bombillas y fluorescentes por Ambilamp, los teléfonos móviles por Tragamóvil y los electrodomésticos por Ecotic o ERP. Todos estos sistemas integrados de gestión (SIG) reciben, trimestralmente o cada año, el dinero pagado por los consumidores y lo emplean en el reciclaje. Un buen negocio. Signus Ecovalor, un sistema integrado de gestión de neumáticos usados que sólo lleva dos ejercicios en activo, tiene ya acumulado un excedente de ingresos de 11.836.969 euros, como consta en el informe de auditoría que SIG publica en su memoria 2007. Ecovidrio admite en su informe de auditoría que, a 31 de diciembre de 2007, llevaba acumulados casi 31 millones de euros en fondos procedentes de ejercicios anteriores.

    Un particular o empresa también pueden erigirse en un pequeño SIG. El depósito de determinados materiales reporta algunas ganancias, aunque no signifiquen grandes ingresos. Por ejemplo, aunque el precio del papel fluctúa bastante, con su venta podrá conseguir unas seis pesetas por kilo.

    FRANQUICIAS DE RECICLAJE

    España registró en 2008 la apertura de 438 franquicias de reciclaje nuevas, que movieron un volumen de 46.899.000 euros. La inversión por local alcanzó los 34.974 euros y una facturación de 107.075 euros. El negocio resulta goloso para unos y otros. Las empresas que adquieren cartuchos de tinta reciclados disfrutan de ventajas como el abaratamiento de los costes (1.200 euros anuales por máquina), un ahorro en el mantenimiento de la impresora (gozan de una limpieza periódica gratuita), mantienen una alta calidad en sus impresiones, conservan la garantía intacta y ayudan a conservar el medio ambiente. Aparte de las ventajas para los clientes, los franquiciados no suelen tener problemas para cubrir gastos.

    Desde la consultora especializada en franquicias Tormo&Asociados, calculan que la inversión inicial para poner en marcha un negocio de este tipo se sitúa en torno a los 500.000 euros. Recomiendan al franquiciado alquilar un local de unos 60 metros cuadrados para oficina y almacén, y una furgoneta que puede ser de segunda mano si no quiere realizar un gran desembolso. También sugieren hacerse una partida de unos 100 contenedores y un programa informático para llevar control de entregas y recogidas.

    En todos los sectores

    – Imagen: George Bosela

    Según un estudio del Instituto de Economía Alemana, la conversión de material de desecho de la economía nacional en materia prima supuso un ahorro de 3.700 millones de euros en 2008. Con estas cifras es imposible dejar de mirar la basura con visión de negocio. Envolturas de caramelos, paquetes de alimentos, latas de gaseosas o etiquetas de bebidas pueden esconder la gallina de los huevos de oro.

    Aparatos electrónicos

    Se estima que anualmente cada ciudadano genera en España 16 kilos de residuos tecnológicos, según el Registro de Aparatos Electrónicos y Eléctricos (REI-RAEE), del Ministerio de Industria. A simple vista, la cifra puede parecer menor y de poco impacto. Pero multiplicar ese número por los más de cuatro millones de personas residentes en nuestro país convierte el promedio anual en 752.000 toneladas de basura electrónica que, en caso de no recibir un tratamiento adecuado, son potenciales contaminantes del medio ambiente. España sólo recicla el 15% de los residuos tecnológicos; una parte corresponde a los cartuchos de impresión. Con el objetivo de reducir la contaminación ocasionada por estos productos se ha liberalizado y favorecido su reciclaje: ahora el consumidor no se ve obligado a comprar el cartucho al fabricante de impresoras ya que numerosos negocios se dedican a esta actividad bajo la fórmula de la franquicia.

    Los aparatos eléctricos y electrónicos no deben ser arrojados con la basura común, pues contienen plomo y mercurio que son altamente contaminantes y peligrosos para el medio ambiente; incluso algunos aparatos más antiguos, al ser quemados, liberan gases altamente venenosos, como el PVC, como informa Joan Riva, presidente de la Fundación Ecotic. Pero, además, estos aparatos son fuente de materias primas muy valiosas como la plata, acero y, el más popular, el cobre.

    Con la entrada en vigor del Real Decreto 2008/2005 que regula la recogida y el reciclado de los aparatos eléctricos y electrónicos al final de su vida útil, la Federación Gallega de Asistencia Técnica de Electrodomésticos (Fegate) cambió de razón económica y pasó a denominarse Xestión Galega Ambiental e Loxística (Xesgal). Xesgal aprovechó su red de cobertura en Galicia y la experiencia en manipulación de aparatos para constituir en 2006 una empresa que diera servicio al reciclaje de productos electrónicos; logró salir bien parada de los cambios legislativos y de consumo de la última década con un pie puesto en el reciclaje, y el cambio de modelo de la empresa gallega permitió mantener los puestos de trabajo de la antigua Fegate.

    Metales

    Los asaltos al ecoparque de Valencia han dejado al descubierto un negocio escondido entre la basura: el reciclaje. Durante décadas enteras la chatarra ha sido el medio de subsistencia de numerosas familias; sin embargo, de un tiempo a esta parte, la balanza de los quincalleros ha caído de parte de otros metales que ofrecen enormes beneficios, muy superiores a los del plomo y, sobre todo, el cobre. Los ladrones no sólo buscaban metales. Las baterías de vehículos son otro de sus botines preferidos. La razón es que contienen mucho plomo, ahora tan demandado porque cada vez hay menos, además de plástico de buena calidad que luego se reutiliza, según explica Ramón Díaz, gerente de la empresa de recuperación de residuos sólidos EcoAlum.

    Los nuevos chamarileros venden directamente las baterías enteras por el nada desdeñable precio de hasta 2,40 euros. Otra de las piezas estrella entre los amigos de lo ajeno reciclado son los ordenadores y electrodomésticos: quincalla doméstica como cocinas, lavadoras y microondas se paga entre 8 y 9 céntimos de euro el kilo.

    Automóviles

    España ha generado los últimos años más de un millón de toneladas de residuos procedentes de vehículos fuera de uso. En concreto, de las 1.134.815 toneladas que se obtuvieron en 2006, el 15,15% (171.870 toneladas) procedieron de Andalucía, la tercera comunidad que más residuos produjo tras Cataluña (187.613 toneladas) y Madrid (180.718 toneladas). Estos datos demuestran que el reciclaje ecológico de los vehículos fuera de uso es necesario. Desde que entran en un Centro Autorizado de Tratamiento (CAT), los coches -siempre turismos o vehículos comerciales de menos de 3.500 kilos- reciben diferentes tratamientos para aprovechar los componentes y las piezas de cada unidad.

    Una vez que los vehículos llegan al CAT se inicia una cadena de trabajo sobre los automóviles, al mismo tiempo que surgen diferentes oportunidades de negocio para cada uno de los intermediarios del proceso. Se recuperan piezas que pueden ser vendidas individualmente, como los neumáticos si están poco gastados, retrovisores o algunas piezas de motor que, según explica Olaeta, “son piezas que luego se venden en el mismo CAT. Los componentes del automóvil no son el único ingreso de los desguaces, ya que después, tras la descontaminación de los vehículos -eliminando los aceites y combustibles peligrosos junto a las baterías, el líquido de frenos y los airbags-se compactan los restos del coche para venderlos a una planta fragmentadora.

    Una vez separados los elementos, la planta vende el hierro a empresas siderúrgicas, mientras que los otros materiales son comprados por plantas de medios densos, donde se separan el resto de metales (aluminios y cobres sobre todo), que son enviados a su vez a las fundiciones y a la industria metalúrgica.

    Envolturas de caramelos, paquetes de alimentos, latas de gaseosas, o etiquetas de bebidas pueden esconder la gallina de los huevos de oro

    Aceites

    ‘Reciclabien’ es una micropyme ubicada en Torrejón de Ardoz (Madrid) que presta un servicio de recogida de aceite vegetal usado -procedente de sartenes, freidoras y latas de conserva- a domicilio. Luego, lo transportan a una planta recicladora, que se encarga de separar la parte útil del lodo que queda debajo como aguas, restos de aceite con pan y harina… En la planta recicladora se trata para su posterior transformación en jabón, cosméticos, pinturas o incluso carburante para automoción biodiesel, menos contaminante que el diesel.

    Además, se está desarrollando una tecnología que permita que los residuos no metálicos -textiles y espuma, con un alto poder calorífico- sean aprovechados como combustibles alternativos.

    Bioconstrucción

    Uno de los sectores más vapuleados por la crisis, y al que se acusa de haberla solidificado en España -la construcción- también ha empezado a utilizar materiales reciclados o con la menor elaboración posible. A este modo de edificar sin dañar al medio ambiente se lo conoce como bioconstrucción. Galicia acoge la primera planta de reciclaje de materiales de construcción. El material que llega a la planta es de muy distinto tipo, desde ladrillo, hormigón, materiales cerámicos o madera, hasta el vidrio, plástico y materiales mezclados (aluminio, piedras o tierra).

    Lonetas

    ‘Marca Reciclada’ son tres diseñadores gráficos que elaboran mochilas, bolsas, carteras y cojines con la lona que se retira de los anuncios de grandes dimensiones, como los de Telcel, que han sido retirados de las mamparas o edificios de distintos puntos de la Ciudad de México.

    ECOUNIVERSIDAD, ECODISEÑO

    El Ecodiseño lleva la carrera de convertirse en una de las disciplinas más demandas en las universidades españolas. Sin embargo y de momento, quien quiera dedicarse profesionalmente a concebir productos no contaminantes o basados en el reciclaje solo cuenta con algunos cursos de especialización dictados por las Escuelas de Arquitectura y Diseño Industrial. La oferta irá “in crescendo”, según auguran desde la Ecouniversidad, una iniciativa adscrita a la Universidad Oberta de Catalunya (UOC).

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    Y después del paraíso de la riqueza… ¿qué?

    POLÍTICA

    Adiós a la inocencia

    Tras una acomodada carrera en los negocios, un agente de la Bolsa parisina tuvo que abandonar su trabajo en 1882 después de que se desplomara el mercado. Pudo entonces centrarse en su auténtica pasión, la pintura, y con el tiempo, hastiado de la vida que había llevado hasta entonces, este ex agente bursátil de nombre Paul Gauguin creyó encontrar en las islas de la Polinesia y en sus habitantes un modelo de vida virtuoso que recreó una y otra vez en sus cuadros. Una representación idealizada en la que a incluía en ocasiones al hombre europeo como el elemento impuro que amenazaba aquel orden sagrado, un mundo primitivo acechado por la civilización y el materialismo.

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    Seguramente ese mundo tan puro sólo existiera en sus lienzos y nunca hubo ni tanta inocencia ni tanta ingenuidad, pero el recuerdo de Gauguin viene al caso para contrastar cómo, apenas un siglo después, se pudo construir un relato social completamente opuesto al del primitivismo del pintor francés. Antes de que estallara la actual crisis económica, los países más desarrollados participábamos de una visión común en la que aparecíamos como virtuosos inmaculados, abandonados a la satisfacción del éxito material de un modelo de crecimiento liberal que habría permitido riqueza para todos o al menos oportunidades para ello.

    Elementos amenazadores
    Para los representantes más prepotentes y autosatisfechos de ese falso relato, ese mundo perfecto sólo era amenazado por elementos externos: inmigrantes que demandaba el propio sistema como mano de obra barata pero que con sus rarezas culturales propias contaminaban las esencias locales, o bien terroristas que nos odiaban precisamente por lo bien que vivíamos y lo apabullante de nuestra superioridad.

    Los límites se cuestionaron más que las bases
    Inmigración y terrorismo sirvieron para establecer largos debates sobre los riesgos que se cernían sobre nuestro mundo, y de paso para acallar las voces internas que estaban alertando de que no era oro todo lo que relucía y de que, independientemente de consideraciones sobre sostenibilidad y medio ambiente, aparecían preocupantes indicadores, como el creciente abismo entre las rentas altas y bajas o la constante erosión de los servicios públicos. El 11-S y la guerra de Irak conmocionaron temporalmente nuestras sociedades y provocaron airadas pero estériles reacciones en torno a los límites que estábamos dispuestos a pagar por la seguridad física y la comodidad. Pero la conciencia generalizada de que internamente algo estaba funcionaba mal estaba todavía lejana y sólo se ha producido tras el colapso económico.

    Demostración de la falsedad del relato
    La fuerza de la crisis económica está teniendo al menos una virtud, dejar al descubierto los resortes del sistema y la falsedad del relato predominante. Ahora aparece con claridad que algunos de los cimientos sobre los que se computaban nominalmente crecimientos continuados no eran sólidos, como los inmobiliarios y los financieros, mientras que también se puede ver la limitada capacidad de la política frente a la economía y el confuso modelo de interdependencia entre ambas.

    “Agotatamiento de un modelo de crecimiento”
    Una de las voces que ha reflexionado sobre los desequilibrios es la de un economista, Carlos Berzosa, rector de la Universidad Complutense de Madrid, quien ahora apunta: “Lo que algunos han enunciado como crisis financiera es mucho más que eso: es una crisis global, pues supone el agotamiento de un modelo de crecimiento que modifica el equilibrio ecológico, que también afecta a los alimentos, la energía y que ha sido incapaz de combatir la pobreza, el hambre y la exclusión social, aunque haya venido acompañado todo ello de progresos indudables”. “No estamos solamente ante una crisis financiera sino ante algo mucho más profundo: un sistema económico mundial desigual y depredador de la naturaleza”, advertía en un artículo publico en El País.

    ¿Hacia algo “muy diferente”?
    Pocos se aventuran a pronosticar qué puede salir de todo esto. El pensador estadounidense Immanuel Wallerstein cree que será en todo caso un sistema “muy diferente” al actual y se muestra convencido de que “en 30 años no viviremos en el sistema-mundo capitalista”. En una entrevista a Diagonal, Wallerstein apunta sobre ese nuevo sistema que “si evolucionará en un sentido democrático e igualitario o reaccionario y violento es una cuestión política y por tanto abierta”, y piensa que esto dependerá “del resultado del conflicto entre lo que llamo el espíritu de Davos y el espíritu de Porto Alegre”.

    Sin opciones virginales
    Al menos, lo que no podrá volver a ser ese hipotético nuevo sistema es ingenuo y pretendidamente inocente ni apelar a hacer la vista gorda ante ciertos desajustes a cambio del bienestar individual, porque al final los colapsos acaban pasando factura a casi todos. Y las islas vírgenes tampoco son lo que eran y no suponen ya una opción para los brokers arrepentidos.

    Sergio Colado es redactor de El Plural
    scolado@elplural.com

     

    España baja al puesto 17 de la clasificación internacional de igualdad de género

    Los países nórdicos vuelven a ocupar las primeras posiciones del ranking

    • Fecha de publicación: 13 de noviembre de 2008

    Noruega, Finlandia, Suecia e Islandia son, un año más, los países con menor desigualdad entre hombres y mujeres del mundo. Todos alcanzan notas por encima del ocho, según la clasificación que elabora todos los años el Foro Económico Mundial (FEM) y que fue presentada ayer. Al final de la tabla aparecen Pakistán, Arabia Saudí, Chad y Yemen.

    España, que en 2007 entró por primera vez en el club de los diez países más paritarios, baja en esta ocasión hasta el puesto 17 del ranking. El Foro considera que nuestro país ha cubierto en casi un 73% la brecha de igualdad que aún discrimina a las mujeres en la vida económica, política y social.

    El informe documenta la evolución de la igualdad de género en 130 países, que suman más del 90% de la población mundial, a partir de indicadores como la participación de las mujeres en la vida económica y laboral, salarios, la representación política, la educación, sanidad y expectativa de vida.

    Las españolas se colocan a la cabeza en cuanto a acceso a la educación secundaria y universitaria, y también en esperanza de vida

    Lo que ha hundido a España en la lista es la diferencia de salarios. Las españolas siguen ganando de media entre un 25% y un 30% menos que sus colegas masculinos de igual categoría y en el mismo puesto de trabajo. En este punto concreto, somos uno de los siete países más desiguales del mundo, el 124 de 130.

    Por el contrario, las españolas se colocan a la cabeza en cuanto a acceso a la educación secundaria y universitaria, y también en esperanza de vida. Están en sexto lugar en número de ministras, en octavo en representación parlamentaria y, del uno al siete, alcanzan una nota de 3,6 en presencia en los órganos de decisión empresarial y económica.

    Otros países europeos que han perdido posiciones respecto a la clasificación del año pasado son Alemania, del puesto siete al 11, y Reino Unido, del 11 al 13. En cambio, Francia ha ganado 36 puestos para colocarse en el escalón número 15, y Suiza pasa del 40 al 14.

    Escepticismo del Ministerio

    El Ministerio de Igualdad ha acogido con escepticismo los datos del informe del Foro Económico Mundial referidos a España. El departamento que dirige Bibiana Aído ha insistido en que nuestro país “sigue en los puestos de cabeza en el ranking mundial” de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres como demuestran estadísticas y estudios nacionales e internacionales.

    El estudio del FEM “mide la disminución de la brecha de género que se da en un país respecto a su situación un año antes”, ha precisado el Ministerio, que ha recalcado que no se trata de una comparativa entre países.

    Igualdad ha recordado que la brecha salarial en España ha disminuido 1,2 puntos

    Por eso, dice, se dan resultados “tan paradójicos como que Filipinas se sitúe por delante de España en materia de igualdad o que Mozambique haya pasado del puesto 43 en 2007 al 18 en 2008”.

    Además, el Ministerio ha recordado que, según la última encuesta de estructura salarial del Instituto Nacional de Estadística (INE), la brecha salarial en España ha disminuido 1,2 puntos.

    También ha querido destacar que el porcentaje de ministras ha crecido del 43,65% en 2007 al 52,94% este año y el número de diputadas se mantiene en torno al 36%, mientras que la presencia de mujeres en los parlamentos autonómicos ha pasado del 35% en 2004 al 41,62% actual.

    Las mujeres cobran 5.800 euros menos al año que los hombres.

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    El salario medio femenino se situó en 16.245 euros anuales en 2006 y el masculino, en 22.051

    • Fecha de publicación: 6 de noviembre de 2008

    Las diferencias salariales entre hombres y mujeres siguen siendo notables. En 2006, las féminas trabajadoras cobraron, de media, un 26,3% menos que los varones, según los datos definitivos de la Encuesta de Estructura Salarial publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

    Mientras el salario medio femenino se situó en 16.245,17 euros anuales en 2006, el masculino lo hizo en 22.051,08 euros, siendo la diferencia entre ambos de algo más de 5.800 euros.

    Esta brecha podría matizarse en función de distintas variables, como el tipo de contrato, de jornada, de ocupación, la antigüedad o el tamaño de la empresa, factores todos ellos que influyen en las retribuciones, indica el INE, que también aprecia diferencias salariales entre regiones, actividades económicas, titulaciones o edad.

    Además, por primera vez la encuesta tiene en cuenta la variable de la nacionalidad. En este sentido, señala que los extranjeros no procedentes de la Unión Europea o de Estados Unidos cobran menos que el resto. Así, en 2006 los salarios de los inmigrantes fueron entre un 25% y un 35% inferiores al promedio, mientras los norteamericanos y los europeos cobraban sueldos por encima de la media española.

    El informe añade que el salario bruto medio de los españoles alcanzó en el año analizado los 19.680,88 euros anuales, frente a los 60.342,39 euros de los directivos de empresas y los 42.894,55 de los gerentes, lo que supone una diferencia del 206,6% y del 118%, respectivamente.

    Recesión en ciernes.

    La contracción de la economía española exige medidas enérgicas; y sobre todo, urgentes

    01/11/2008 Edicion electrónica de EL PAÍS.

    La economía española ha entrado en una senda recesiva. No hace falta esperar a ver otro trimestre de crecimiento negativo, como sugiere la más convencional de las definiciones estadísticas de recesión, para que las familias y empresas españolas asuman los meses que vienen como uno de los peores escenarios de los últimos años. Según las estimaciones avanzadas por el servicio de estudios del Banco de España, en el tercer trimestre de este año la economía española experimentó un retroceso del 0,2% con respecto al trimestre anterior. Es la primera contracción en 15 años y ha estado precedida del deterioro del empleo más acusado de Europa y el más pronunciado en muchos años.

    La noticia en otros webs

    Es razonable, por tanto, que la composición de ese crecimiento ponga de manifiesto una caída muy significativa en la demanda nacional, tanto en el consumo final de las familias como en el componente de inversión empresarial. El primero está determinado por unas expectativas inequívocamente adversas desde bastante antes de que las autoridades admitieran la propia crisis. La combinación de elevados tipos de interés de referencia para las hipotecas con descensos en el ritmo de creación de empleo y aumentos en la tasa de paro fue una de las primeras señales de que la renta real de los asalariados (desde hace años estabilizada) iba a reducir su asignación a consumo.

    Cuando se observa el comportamiento económico de las familias, se pone de manifiesto un desplazamiento creciente hacia bienes de consumo de bajo precio, incluso en capítulos esenciales como la alimentación. El comportamiento moderado de los precios de esos bienes está contribuyendo, junto a la explícita caída en los precios energéticos, al descenso de la inflación, que el último dato de IPC, 3,6% interanual, refleja tan elocuentemente. La muy dudosa contrapartida a la recesión en ciernes será, sin duda, una inflación cada mes más contenida.

    La inhibición de la inversión empresarial es otro reflejo de desconfianza. Como en el caso de las familias, es tributaria de los efectos de una restricción crediticia sin precedentes y de una justificada incertidumbre de los españoles acerca de la capacidad para superar la crisis económica. Desde estas bases, no hay elementos de juicio para anticipar una recuperación en un plazo razonable. Y tampoco es muy alentadora, en un entorno internacional desfavorable, la sensación de que nuestras autoridades económicas se están tomando con excesiva tranquilidad la adopción de decisiones destinadas a frenar la inercia de deterioro en que estamos inmersos.

    Las medidas de apoyo al sistema crediticio requieren una aplicación inmediata, como la consideración de aumentar la inversión pública muy por encima de lo avanzado en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado. Lo que está en juego es la salida de la crisis más severa de las sufridas en las últimas décadas.

    UGT REPRESENTA A LOS SINDICATOS ESPAÑOLES EN EL GRUPO DE INTERLOCUTORES SOCIALES QUE REVISARÁN UN ACUERDO COMUNITARIO EN VIGOR DESDE 1995.

    Otros datos

    LA ACTUAL DIRECTIVA SOBRE PERMISOS PARENTALES FUE APROBADA EN DICIEMBRE DE 1995

    GRANDES DIFERENCIAS ENTRE LOS PERMISOS PARENTALES EN LOS DISTINTOS PAÍSES DE LA UNIÓN EUROPEA

     

    UGT REPRESENTA A LOS SINDICATOS ESPAÑOLES EN EL GRUPO DE INTERLOCUTORES SOCIALES QUE REVISARÁN UN ACUERDO COMUNITARIO EN VIGOR DESDE 1995.

    Durante la Cumbre social tripartita, celebrada en el seno de la Unión Europea, se decidió emprender acciones comunes con el fin de mejorar los objetivos de la actual Directiva sobre el Permiso Parental, dentro de un paquete de trabajo más amplio en el ámbito de la conciliación.

    Se ha constituido un grupo de trabajo con el objetivo de estudiar las modificaciones necesarias a dicho acuerdo, en el marco del Diálogo Social Europeo, del que UGT forma parte en representación de los sindicatos españoles.

    La primera reunión de este grupo se celebró el pasado 17 de septiembre en Bruselas. Durante la misma, se acordó con la patronal europea un documento de trabajo sobre el que UGT, junto con el resto de Interlocutores Sociales, va a trabajar durante los próximos meses, con el fin de perfilar un nuevo Acuerdo.

    Se intenta que se establezcan mejoras en algunos principios generales, objetivos y medidas concretas para promover la posibilidad de disfrute y el índice de utilización del permiso parental tanto para los hombres como para las mujeres. Así mismo, contendrá disposiciones relativas a la puesta en marcha, a la supervisión y a la evaluación del dispositivo.

    Las áreas de contenido en las que se va a trabajar se refieren a la remuneración del permiso, la duración del mismo, la flexibilidad en la utilización (tiempo parcial o fragmentado), derechos laborales y prohibición de discriminaciones, límite superior de la edad del niño que da lugar al permiso, la no transferibilidad del permiso entre ambos progenitores, la extensión del permiso a progenitores con relaciones no convencionales, o la extensión de los derechos en caso de niños o personas a cargo, enfermas o con discapacidad.

    Las negociaciones también podrían contemplar otras cuestiones, tales como otras formas de permiso, incluido el permiso de paternidad, el permiso de adopción y el permiso de cuidados de personas dependientes.

    El acuerdo promoverá una aproximación de colaboración por parte de los empresarios, los trabajadores y los sindicatos que pretenderán promover la conciliación entre vida profesional, vida privada y vida familiar, y apoyar las negociaciones colectivas y\o las acciones comunes sobre cuestiones conjuntas.

    El Acuerdo será vinculante para las partes firmantes y sus organizaciones afiliadas, y contendrá una cláusula relativa a la puesta en marcha, a la supervisión y al seguimiento efectivo del mismo a los niveles nacionales, sectoriales y europeos.

    Concluidas las negociaciones, los interlocutores sociales pedirán conjuntamente que el Acuerdo sea introducido en forma de Directiva por decisión del Consejo, a propuesta de la Comisión, como fue el caso del Acuerdo anterior, de forma que sea de obligado cumplimiento por los miembros de la Unión Europea.

    LA ACTUAL DIRECTIVA SOBRE PERMISOS PARENTALES FUE APROBADA EN DICIEMBRE DE 1995

    El presente Acuerdo establece disposiciones mínimas cuyo objetivo es facilitar la conciliación de las responsabilidades profesionales y familiares de los padres que trabajan.

    Se  aplica a todos los trabajadores, hombres y mujeres, que tengan un contrato o una relación de trabajo definida por la legislación, los convenios colectivos o los usos vigentes en cada Estado miembro.

    Se concede un derecho individual de permiso parental a los trabajadores, hombres o mujeres, por motivo de nacimiento o adopción de un hijo, para poder ocuparse del mismo durante un mínimo de tres meses hasta una edad determinada que puede ser de hasta ocho años y que se ha ido definiendo por los Estados miembros y/o los interlocutores sociales. Este derecho es intransferible entre los progenitores.

    Las condiciones de acceso y las modalidades del permiso parental se definen por ley y/o convenios colectivos en los Estados miembros de conformidad con las disposiciones mínimas del presente Acuerdo, y cada Estado miembro determina los detalles concretos de la aplicación.

    También se establece la necesidad de sistemas de protección de los trabajadores contra posibles despidos que pudieran ejecutarse por haber solicitado o disfrutado un permiso parental. Así mismo, se recoge que al finalizar dicho permiso, el trabajador tiene derecho a ocupar su mismo puesto de trabajo, o un puesto similar o equivalente si no fuera posible recuperar el mismo puesto.

    Por otra parte, el Acuerdo inicial reconocía, también, el derecho a ausentarse del trabajo, conforme a la legislación, los convenios colectivos y/o los usos nacionales, por motivos de fuerza mayor vinculados a motivos familiares urgentes en caso de enfermedad o accidente que hagan indispensable la presencia inmediata del trabajador.

    GRANDES DIFERENCIAS ENTRE LOS PERMISOS PARENTALES EN LOS DISTINTOS PAÍSES DE LA UNIÓN EUROPEA

    Los distintos permisos parentales se organizan bajo la denominación de “licencias” por razones familiares, como un conjunto de medidas que tienen como objetivo el apoyo a las familias con hijos, fundamentalmente menores de 3 años.

    Resulta difícil la comparación de los datos entre los países de la UE, no sólo por las distintas denominaciones de los permisos, sino también por las diferencias en el desarrollo del derecho al permiso parental en cuanto a duración, transferibilidad y remuneración, según un estudio presentado por María Pazos, del Instituto de Estudios Fiscales y Carmen Castro, de SinGenerodeDudas. En todos los países se recogen permisos de maternidad, de paternidad y parentales. En Francia se reconoce un “permiso de complemento de libre elección de actividad”, y en España existe el llamado “permiso por lactancia”.

    La duración más frecuente del permiso de maternidad oscila entre las 16 y las 24 semanas, pudiéndose iniciar el permiso antes del nacimiento. La compensación económica varía entre el 80 % y el 100 %, o bien una cantidad fija estipulada. El permiso de paternidad tiene una duración mayoritaria de 15 días.

    Dentro de los países que contemplan los permisos parentales, España, Portugal y Reino Unido son los tres que no incluyen remuneración económica alguna durante el tiempo de permiso. En el extremo opuesto, Dinamarca y Noruega reconocen el 100 % del salario como remuneración a percibir.

    A pesar de mostrar una situación similar, España y Portugal siguen reglas diferentes. Por su parte, Portugal ha reforzado el carácter intransferible del permiso dirigido a los padres, y es el único país europeo que incluye una parte del permiso de paternidad como obligatoria. Sin embargo, España mantiene la transferibilidad en los permisos de maternidad, incluso el de lactancia, pero no en los de paternidad.

    El permiso de lactancia de España proviene de un derecho originariamente de la madre, pero que actualmente pueden disfrutar ambos progenitores mediante un acuerdo. Por otra parte, la denominada en España “excedencia por cuidado de hijos menores de 3 años” corresponde con el llamado “permiso parental no remunerado” de otros países.

    Destaca, como una de las conclusiones más importantes, que la maternidad supone un alejamiento de las mujeres del mundo laboral, mientras que los hombres se afianzan en el empleo con la paternidad. En los países en los que las tasas de empleo femenino son más bajas, como es el caso de España, también es menor la diferencia entre el empleo de mujeres con hijos respecto a las mujeres sin hijos. Además de la menor tasa de empleo, uno de los factores determinantes es la diferencia por niveles de cualificación por la que las mujeres con educación superior se retiran del empleo en menor medida, aunque también debe tenerse en cuenta que las facilidades para retirase temporalmente del trabajo son menores.

    Habrá que esperar a la aprobación del nuevo Acuerdo Comunitario, que modificará la actual Directiva de 1995, para conocer las mejoras de los permisos parentales entre otros detalles del paquete de trabajo más amplio en el ámbito de la conciliación de la vida laboral, familiar y personal.

    CONCILIACIÓN: Una directiva contra el tiempo de vivir.

    Diario Responsable   (Enviado por: Ramón Jáuregui) , 02/10/08, 09:44 h

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    Ahora que se discute, de nuevo, sobre mercado y Estado a propósito de la necesidad de reforzar las funciones regulatorias e inspectoras de las autoridades económicas sobre los agentes financieros, viene a cuento recordar que no es ésa la única manifestación de esa dialéctica compleja.

     

    Otros muchos y grandes temas están pendientes de encontrar el equilibrio entre las exigencias de un mercado competitivo y feroz en la globalidad y las múltiples demandas de una sociedad que aspira a valores humanos intrínsecos a su ser: la dignidad laboral, la justicia social, la eliminación de la pobreza y las grandes desigualdades, la sostenibilidad ecológica y otras muchas causas todavía pendientes.

     

       La jornada laboral es uno de esos conflictos irresueltos. Una directiva de la UE  pretende facilitar una jornada laboral más extensa, frente a las limitaciones legales o a las concertaciones sociales que establecen jornadas máximas por debajo de las 48 h. semanales en la mayoría de los países europeos. Sin embargo, la sociedad, me atrevo a decir que sin distinción de ideologías o de países, aspira a trabajar menos horas para vivir más y mejor y para conciliar la vida personal y familiar con el trabajo.

     

        Es evidente que hay razones sobradas desde la perspectiva del mercado y de la competencia para alargar las jornadas laborales en Europa. Leí hace unos días un artículo de un experto –socio de una firma de abogados- en el que se explicaba la creciente necesidad de que las empresas europeas “flexibilicen” (curioso eufemismo que se han inventado para decir alarguen, prolongue o amplíen) el tiempo de trabajo. Los argumentos son conocidos: atraer más inversores, competir con países con salarios más bajos y jornadas laborales más altas, respetar el derecho individual de quienes quieran trabajar más, etc. etc. Pero hay poderosas reflexiones sociales que Europa no debería olvidar.

     

         A finales del Siglo XVIII, cuando el escocés Watt descubrió la máquina de vapor y la máquina se introdujo en la producción, la Jornada laboral se redujo de 80 a 60 horas de trabajo semanales. A finales del Siglo XIX, con el descubrimiento del motor eléctrico, la jornada se redujo a 48 horas semanales. Con el fordismo y la producción en cadena a 40 horas, en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. En España, fue Joaquín Almunia, entonces Ministro de Trabajo del primer gabinete de Felipe González y hoy Comisario Europeo de Economía, el que elaboró y propuso la Ley de las 40 horas semanales en 1983, es decir, hace ahora veinticinco años.

     

         Hay pues una constante histórica en la reducción de la jornada laboral junto a los avances tecnológicos. La mejora de productividad que nos proporcionan los descubrimientos técnicos, la hemos empleado en mejorar la calidad de vida de la humanidad en general y de la población laboral en particular. A finales del Siglo XX se ha quebrado esta constante. La revolución tecnológica actual: microelectrónica, informática, telecomunicaciones, biogenética, etc. que constituyen una combinación exponencial de innovaciones técnicas, muy superior a cualesquiera otras de nuestra historia, está siendo acompañada de una prolongación y extensión de la jornada laboral en una triple paradoja.

     

        La primera nos señala una progresiva ampliación de la Jornada Laboral en el mundo, incluso en aquellos países en los que la Ley ha fijado máximos horarios de jornada. Es una prolongación absurda, ilógica, contraria al sentido del tiempo y de la vida. Pero es también una prolongación paulatina, silenciosa, inexorable. No está amparada por la Ley, ni por el convenio, pero se hace patente en las oficinas de los bancos, auditoras, despachos de abogados o de arquitectos, en las que nuestros hijos, trabajan casi de sol a sol, en jornadas de 12 horas diarias muy frecuentemente.

     

         La segunda paradoja es menos conocida pero no despreciable. Las tecnologías que permiten más flexibilidad y las comunicaciones que permiten más movilidad, están produciendo una invasión laboral de los tiempos y de la vida privada. Hoy nos llevamos el teléfono y el ordenador y con ello nos llevamos la oficina a casa, al fin de semana y a los viajes por el mundo de la economía globalizada. Muchas jornadas laborales se prolongan además por este método invasivo en la vida personal.

     

     

        Por último, esta prolongación de la Jornada Laboral real en el mundo, se está produciendo paralelamente al gran fenómeno social que ha traído la gran revolución feminista de los últimos cincuenta años, la que, entre otras grandes conquistas, ha llevado a la mujer al trabajo formal, es decir, al trabajo fuera del hogar, lo que a su vez ha abierto un debate social sobre la necesidad de incorporar la conciliación familiar/personal a la jornada de trabajo de mujeres y hombres, es decir, de madres y padres que trabajan fuera.

     

       Pues bien, cuando la tecnología nos lo facilita y cuando la sociedad lo demanda, el mercado lo niega y nos impone una conducta social inhumana. Una vida dedicada al trabajo en vez de un trabajo que dignifique la vida. ¿A qué lógica responde que la tecnología vaya en contra de las aspiraciones humanas?

     

        Vivimos un tiempo injusta e ineficazmente organizado. Unos se drogan con el trabajo y otros porque no lo tienen. Unos viven angustiados porque no tienen tiempo para nada y otros porque no tienen nada que hacer con su tiempo. Pero además es un tiempo mal vivido. La liberación de tiempo es una de las claves para rehacer el entramado social, comunicativo y afectivo de nuestros mundos vitales. Incluso para el reequilibrio de relaciones entre hombres y mujeres. La familia, la educación de nuestros hijos, las redes sociales de la convivencia ciudadana, etc. Ni el robot, ni el chip tienen porqué condenarnos al paro ni a la esclavitud laboral. Al contrario, nos dan los medios para reequilibrar necesidad y libertad, para crear una utopía concreta y cotidiana que nos permita recuperar el tiempo en que vivimos.

     

          Sí, ya sé que la jornada se prolonga porque la globalización nos impone una competencia feroz, pero ¿dónde está escrito que ello exija globalizar la explotación o extender la devaluación de las condiciones laborales? ¿No será el momento de decir que queremos globalizar la dignidad laboral y extender al mundo las conquistas laborales de los sindicatos y la socialdemocracia de la 2º mitad del Siglo XX? ¿No será el momento de reclamar a la política, que se imponga al mercado, en la regulación de la sociedad?

     

        En 1980 Wassily Leontief, Premio Nobel de Economía 1973, escribió: “Antes de ser expulsados del paraíso, Adán y Eva gozaban sin trabajar, de un alto nivel de vida. Después de su expulsión, tuvieron que vivir miserablemente mientras trabajaban desde la mañana hasta el anochecer. La historia del progreso técnico de los últimos 200 años es la del tenaz esfuerzo para encontrar de nuevo el camino al paraíso”. Pues bien, parafraseando a Leontief, permítanme que termine diciendo que esta directiva no camina precisamente hacia el paraíso, sino más bien hacia el infierno social.