Mas derechos, menos pobreza.

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  29-05-2009 – 2.400.000 suscriptores
 
   Si tus ingresos son de uno o dos dólares al día te dicen que eres pobre, pero tus derechos pueden ser incluso menos aunque nadie se moleste en calcularlos. No tienes derecho a la vivienda, porque te desalojan a la fuerza de dónde has vivido siempre para que una multinacional explote los recursos naturales a sus anchas. No tienes derecho a la salud, porque tu bebé muere por una pequeña complicación en el parto. Tus hijos e hijas no tienen derecho a la educación porque no pueden ir a la escuela. Para denunciar esto, ¿dónde reclamas?, ¿quién te escucha?

La crisis económica, que centra la atención y los esfuerzos de los gobiernos, está agravando lo que ya era una crisis de derechos humanos explosiva. Por eso, junto con su Informe Anual, que pone datos y rostros a esta crisis, Amnistía Internacional acaba de lanzar la campaña Exige Dignidad. Nuestro reto es romper el círculo de falta de participación, de exclusión y de injusticia para las personas a las que los gobiernos han dejado en la cuneta al incumplir sus obligaciones con los derechos humanos.

Porque la pobreza no es inevitable: es  consecuencia de políticas y prácticas concretas. Exigimos a los países del G-20, que se han proclamado líderes para abordar la crisis económica, que pongan los derechos humanos en el centro de su liderazgo. Si han sido capaces de coordinarse y reunir sumas incalculables para reactivar la economía, ¿por qué no ponen el mismo esfuerzo para hacer frente a su responsabilidad con los derechos de las 963 millones de personas que pasan hambre o los 1000 millones que viven en asentamientos precarios?

Y a ti, te pedimos que no te quedes indiferente y que difundas nuestra campaña, exigiendo más derechos y menos pobreza. Y si puedes, únete a Amnistía Internacional  en esta lucha. ¡Exige dignidad!

Gracias por no mirar a otro lado,

Eva Suárez-Llanos
Directora. Amnistía Internacional

P.D. Infórmate de la situación de los derechos humanos en todo el mundo a través de nuestro Informe Anual. Ya está disponible la edición de 2008. ¡Suscríbete o cómpralo!

 

 

 
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  Exige dignidad
  Unas 80 familias corren peligro inminente de ser desalojadas de sus viviendas en Camboya. Violando su derecho a la vivienda, estas personas pueden ser reubicadas a la fuerza en un nuevo lugar totalmente inadecuado, sin agua potable, electricidad, alcantarillado ni atención sanitaria.Exige dignidad para estas familias.
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  Pobreza e impunidad
  La pobreza no es inevitable ni un fenómeno natural. Es consecuencia directa de la falta de compromiso de los gobiernos para hacer respetar, proteger y hacer cumplir los derechos.Gobiernos y empresas deben rendir cuentas, responsabilizarse de las políticas y prácticas que generan pobreza, y responder de estos abusos.
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  Sea el primero
  El 10 de diciembre de 2008, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó el Protocolo Facultativo al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales por el cual las víctimas pueden solicitar protección y reparación. Para que entre en vigor, al menos 10 Estados deben ratificarlo.¡Pide al presidente Zapatero que sea el primero en firmarlo!
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Humanos… Aniversario ¿feliz?.

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ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • Jordi Palou-Roverdos
  • JORDI PALOU-LOVERDOS

    10/12/2008

Humanos… ¿qué derechos nos reconocemos mutuamente?; ¿son realmente universales los derechos humanos, es decir, un camino trazado hacia la unidad (“verso al uno”)?. Hoy hace 60 años no más de 60 estados representados en la Asamblea General de la ONU los aprobaba solemnemente. ¿Ya hace 60 años … o sólo hace 60 años? Serían dos formas posibles de enfrentarse a la celebración. Cuando uno relee los 30 artículos de la “Declaración” piensa al mismo tiempo cuanto hemos avanzado como humanidad y cuan sistemáticamente se quiebran esos derechos considerados inherentes al ser humano. Antaño los ritos de paso –también los de los aniversarios señalados- servían para tomar conciencia de una situación que trascendía el momento, para pararse en el camino y tomar aire (“inspirar-se”) … hoy parece que no tenemos tiempo de nada, resoplamos, espiramos en el mejor de los casos, aunque muchos expiran en el rito de paso inevitable.

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Prefiero no hablarles de cifras. No porque sean inexactas o sea difícil que describan la violación de derechos humanos o su reconocimiento en el mundo. Sino porque deshumanizan a los retratados y nos deshumanizan a todos. Detrás del número nos es vedado conocer la intensidad del dolor y sufrimiento o la plenitud de cada ser humano, su familia, su comunidad. Actuamos como si hubiéramos existido siempre y como si siempre fuéramos a existir. Y así va nuestro universo. Desprovistos del hoy, del ahora mismo, que nos permitiría mirarnos a los ojos con un pulso transformado.

Reconocer el coraje y el compromiso de muchas mujeres y hombres con los seres humanos
Es justo reconocer el coraje y el compromiso de muchas mujeres y hombres para que dicha Declaración fuera adoptada en 1948. No coreamos sus nombres –¡ni siquiera los conocemos!- como se habla de los artistas de Hollywood, los magnates del mundo o deportistas famosos, como si hubiéramos tomado la merienda con éstos ayer. Es justo reconocer el coraje y responsabilidad de muchas mujeres, hombres, niños y ancianos para hacer realidad estos derechos en nuestro mundo de hoy, en contextos especialmente difíciles, injustos y muchas veces crueles. Tampoco los conocemos, pero ahí están. Continúan responsabilizándose de lo que pasa en el mundo y a sus hermanas y hermanos en el tiempo y lugar, intentando dar contenido a esos valores positivos que trascienden los principios de prevención general negativa que constituyeron la tipificación de algunos crímenes dos siglos atrás.

Proceso iniciado décadas atrás
La Declaración de 1948 no se improvisó ni tampoco vino caída del cielo mientras esas mujeres y hombres estaban sentados en una hamaca. Fue un paso importante en relación a un proceso iniciado décadas atrás. Se forjó después del flagelo de dos guerras mundiales, de la creación de dos sistemas mundiales (la Sociedad de Naciones y las Naciones Unidas), de la regulación de las limitaciones a la guerra ya a finales del siglo XIX, la experiencia de los tribunales de Nuremberg y Tokio, de la aprobación de la Convención contra el Genocidio, por señalar sólo algunos movimientos anteriores que la ponen en contexto. Y dicha Declaración fue acompañada por movimientos posteriores igualmente significativos: la adopción de convenios que regulaban los crímenes de guerra, la adopción de dos Pactos Internacionales excepcionales (derechos civiles y políticos, y derechos económicos, sociales y culturales), la adopción de otros convenios internacionales (como el de la tortura), la guerra fría, la multiplicación de la población mundial, la constitución de organizaciones regionales, la constitución de otros órganos judiciales internacionales, la proliferación de medios de comunicación mundiales, la expansión de empresas multinacionales mas potentes que estados, en medio de tantos otros cambios profundos. Mientras muchas y muchos trabajaban intensamente para sentar las bases y alzar las estructuras del Estado de Derecho y Social a nivel mundial, otras muchas personas y estructuras se esforzaban en desmoronarlo: el ansia de poder, control y riqueza se ha intensificado para someter a personas, comunidades, países y regiones enteras, se produce una alta tecnificación y diversificación de estrategias de utilización de la fuerza y la violencia, la proliferación de armas automáticas, la utilización masiva de la aviación civil y militar (el año pasado “celebrábamos” el 70 aniversario de los primeros bombardeos por aire a población civil en Guernica y Barcelona), las bombas atómicas, armas biológicas, los ejércitos privados y nuevas formas de mercenarios, piratas, la extensión del tráfico de armas, de drogas, de seres humanos, de animales y especies protegidas, formas variadas de terrorismos (incluido el terrorismo de estado), genocidios y masacres sistemáticas de población civil, nuevas formas de esclavitud pura y dura, crisis alimentarias y sanitarias creadas artificialmente, profundización de pillajes de recursos naturales a gran escala, enormes desastres naturales seguidas de crisis humanitarias, producción constante de refugiados, desplazados de guerra o excluidos sociales permanentes – o lo que el polaco Zygmunt Bauman llama en Tiempos Liquidos en clave de denuncia “toda clase de desperdicios, incluidos los humanos”- y muchas otras dinámicas con enorme poder destructor que golpean con fuerza la todavía endeble estructura y espíritu de los derechos humanos reconocidos.

Desmantelamiento del Estado de Derecho
Hace sólo diez años, en 1998 en el 50 aniversario de la Declaración, mirábamos con cierta esperanza dos movimientos significativos que daban fuerza complementaria a dicha Declaración: la adopción del Estatuto de Roma creador de la Corte Penal Internacional y la detención del General Pinochet en el extranjero por una jurisdicción nacional en aplicación del principio de justicia universal, marcando un hito en la aplicación de la normativa internacional que toma como base la Declaración Universal de Derechos Humanos. Pero el 12 de septiembre de 2001 cambiaron muchas cosas: el día antes hubo dos atentados terroristas terribles, con un enorme impacto mediático. Y el 12 de septiembre se activó un plan ya diseñado de antemano para quebrar el sistema internacional de derechos humanos construido peldaño a peldaño y el propio Estado de Derecho: la llamada “extraordinary rendition”, o sistema de detención, privación de derechos y ajusticiamiento al margen del sistema de justicia. Hoy hasta los seres humanos que viajan lo sufren con resignación: cuando empezaba a ejercer la abogacía hace unos 20 años lo que más temía el detenido era a ser fichado por la policía… hoy, a los que podemos viajar por el mundo se nos hacen fotografías digitales, se nos escanea nuestro documento de viaje y se nos toman las huellas digitales cual delincuentes, justificado todo ello por nuestra necesidad de seguridad colectivas.

Es desgarrante ver cerca de una veintena de conflictos armados y tensiones que causan estragos entre las gentes de medio mundo o dictaduras repartidas por el planeta como si se tratara de satélites de otra galaxia en medio de un sistema de Naciones Unidas conscientemente debilitado y maniatado por estados visibles y multinacionales no tan visibles y un Consejo de Derechos Humanos de la ONU burocratizado y controlado exclusivamente por el poder como pantalla neutralizadora.

No es culpa nuestra, aunque es responsabilidad de todos …
Y ello no es culpa nuestra, aunque es responsabilidad de todos (los esponsales que nos unen a los seres humanos con los que compartimos momento histórico y planeta), allá donde estemos y lo que hagamos, que estos derechos humanos no sean simplemente un decálogo programático o derechos formales sin traducción, sino que sean derechos practicables en medio de los naturales conflictos –en sentido neutro- entre seres humanos. Ghandi decía que no podía ser feliz hasta que el más pequeño fuera respetado y dignificado. Quizás todo ello lo veamos diferente el día que mayoritariamente seamos conscientes que no sólo está en juego nuestra convivencia, sino quizás nuestra sobrevivencia.

Jordi Palou-Loverdos es abogado acreditado ante la Corte Penal Internacional y miembro del Human Rights Institute de la IBA

10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos

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10 de diciembre


La promoción y protección de los derechos humanos ha sido una de las mayores preocupaciones para las Naciones Unidas desde 1945, fecha en la cual los países fundadores de la Organización, acordaron impedir que los horrores de la Segunda Guerra Mundial se reproduzcan.Tres años después, en la Declaración Universal de los Derechos del Humanos, la Asamblea General exprimió que el respeto a los derechos humanos y a la dignidad de la persona humana “son los fundamentos para la libertad, justicia y paz en el mundo”. En 1950 la Asamblea General invitó a todos los Estados miembros y a las organizaciones interesadas a que observaran el 10 de diciembre de cada año como Día de los Derechos Humanos (resolución 423(V)).

Con el Día se conmemora el aniversario de la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por la Asamblea General en 1948. Con el transcurso del tiempo, se han desarrollado un conjunto de instrumentos y mecanismos desarrollados para asegurar la primacía de los derechos humanos y para hacer frente a las violaciones de los derechos humanos dondequiera que ocurran.

Enlaces con sitios de las Naciones Unidas y del sistema de la ONU:

Naciones Unidas

Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos

Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer

Instituto de Investigaciones de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social

Organización Internacional del Trabajo

Organización Mundial de la Salud

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

UNESCO

UNICEF

RECURSOS ADICIONALES:

Las conexiones de los recursos adicionales contenidas en esta página tienen un finalidad meramente informativa. Dicha información no implica responsabilidad alguna por parte de las Naciones Unidas, ni la reconocen oficialmente.

African Commission on Human and Peoples’ Rights

Alliances for Africa

Amnistía Internacional

Asian Human Rights Commission

Carter Center

Center for Human Rights and Humanitarian Law
(Washington College of Law, American University)

Centre for Human Rights
(University of Pretoria, South Africa)

Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Comité Internacional de la Cruz Roja

Commonwealth Human Rights Initiative

Corte Interamericana de Derechos Humanos

Derechos Human Rights

European Court of Human Rights

Federación Internacional de los Derechos Humanos

Human and Constitutional Rights (Arthur W. Diamond Law Library, Columbia Law School )

Human Rights Internet

Human Rights Library
(University of Minnesota)

Human Rights Watch

International Helsinki Federation for Human Rights

International Institute of Human Rights

Organización Árabe de Derechos Humanos

Rights International

Universal Rights Network

WHRnet- Women’s Human Rights

Amnistia Internacional denuncia la vulneracion de los derechos humanos en Myanmar.

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   Celebración
El 10 de diciembre de 1948 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los Estados se comprometieron a “promover el progreso social y elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad” y reconocieron que “los seres humanos sólo pueden liberarse del temor y de la miseria, si se crean condiciones en las que todas las personas puedan disfrutar de todos los derechos humanos”.Promesa traicionada
Hoy, 60 años después, mientras lees este mensaje, aún hay personas encarceladas por sus ideas en 45 países de todo el mundo. En Myanmar hay más de 2.100 personas detenidas por motivos políticos y, entre ellas, destaca la presa de conciencia y Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, detenida y bajo arresto la mayor parte de los últimos veinte años. Como ves, la promesa de un mundo en el que todas las personas disfrutan de todos los derechos, sigue siendo traicionada por los Gobiernos del mundo.

Desafío
Con determinación y esperanza como únicas armas, seguiremos trabajando para que Gobiernos, entidades públicas y privadas respeten los derechos humanos y se comprometan en la defensa de su universalidad, indivisibilidad e interdependencia.

Para ello, contamos contigo y te animamos a suscribir nuestra petición al Gobierno de Myanmar, para que ponga en libertad a Suu Kyi, y a la comunidad internacional, para que asuma su compromiso con los derechos humanos. Para firmar, haz clic aquí. Gracias por tu compromiso,

Esteban Beltrán
Director – Amnistía Internacional Sección Española

 

Asha: adolescente, violada y lapidada.

La joven acusada de adúltera y ejecutada por islamistas en Somalia tenía 14 años

LALI CAMBRA – Ciudad del Cabo – 01/11/2008

Ni era una mujer, ni tenía 24 años, ni era una adúltera. Si hay un país en el mundo en el que lo malo se convierte en peor, ése es y desde hace décadas, Somalia. Y la historia de Asha Ibrahim Dhuhulow, la supuesta mujer de 24 años lapidada en público el pasado lunes en la ciudad portuaria de Kismayo, es sólo un reflejo. Porque no era mujer, sino casi niña. Asha no tenía 24, sino 14 años. No había cometido adulterio. Había sido violada por tres hombres del clan más poderoso de la ciudad. Ayudados por el tribunal islámico impuesto por las milicias integristas de Al Shabab, la muerte a pedradas de la menor sirvió para borrar todo rastro del crimen.

Somalia

A FONDO

Capital:
Mogadiscio.
Gobierno:
República.
Población:
9,558,666 (est. 2008)

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Enlace Ver cobertura completa

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La noticia en otros webs

Una hora antes de que la ejecutaran, Asha logró llamar a su padre

Padecía epilepsia y necesitaba ser tratada, pero la guerra la atrapó

Fue engañada por sus agresores y de denunciante pasó a denunciada

Algunos testigos intentaron ayudarla, pero abrieron fuego contra ellos

Somalia, inmersa en el caos entre un gobierno incapaz, señores de la guerra, islamistas radicales, ejército etíope, piratas, soldados de la fuerza de paz africana, (a sumar Estados Unidos, con esporádicos ataques aéreos), algunos enfrentados, todos armados, acumula víctimas. Asha, una más.

Asha no sólo murió víctima. Nació víctima ya. En el campo de refugiados de Hagardeer, en el sur de Kenia, en 1995, donde su familia tuvo que refugiarse tres años antes, huyendo desde Mogadiscio de los ataques contra su clan, el de los Galgale, una minoría en Somalia. Fue la última en nacer, la decimotercera de seis hermanos y seis hermanas, según explicó Ibrahim Dhuhulow, el padre de la niña, por teléfono.

Con la voz quebrada, Dhuhulow relató que Asha, que acudía a la escuela en el campo de refugiados, padecía epilepsia, por lo que la familia decidió enviarla con su abuela en Mogadiscio, donde podría recibir mejor atención médica. Kismayo estaba en su camino. Pero no contaban con la sempiterna guerra. En agosto, las milicias integristas de Al Shebab se hicieron con el control de la ciudad. Asha, “una niña muy dulce, muy humilde”, se quedó atrapada en Kismayo, donde pudo sobrevivir estos dos meses gracias a los conocidos que había hecho en el camino. El dinero para llegar a Mogadiscio se le acababa, según decía a su padre por teléfono. La noche del sábado, tres hombres se le acercaron y la obligaron a acompañarlos a la playa, donde la violaron.

Bajo consejo paterno, ella acudió a los tribunales y denunció a sus violadores, que fueron arrestados. Y aquí se inicia, según declaraciones de Ibrahim Dhuhulow, la serie de desatinos que acabarían con la niña atada y enterrada hasta el cuello, lista para la ejecución.

Una hora antes de que la ejecutaran, Asha logró llamar a su padre. “Me dijo: ‘Papá, soy tu hija, me van a matar, por favor, diles que me perdonen’. Le pregunté quién la iba a matar y por qué alguien iba a hacer algo así. Me dijo que el hombre a su lado no le permitía decirme las razones. Le pedí hablar con el hombre. Le pregunté: ‘¿Quién eres tú?, ¿por qué vas a matar a mi hija?’. Me contestó que no me podía responder a eso, ‘pero que sepas que tu hija va a ser lapidada en una hora’. Me desmayé”.

De acuerdo con la reconstrucción que el padre y los conocidos de Asha en Kimbayo han podido ir haciendo de los hechos, los familiares de sus agresores la convencieron con buenas palabras para que acudiera al tribunal islámico, retirara su acusación y perdonara a los tres hombres. Le darían dinero y joyas. Ella accedió, pensando que podría llegar a Mogadiscio con el dinero. Mientras, los mismos familiares acusaron a Asha ante el Tribunal Islámico por extorsión. Cuando Asha, en su inocencia, retiró la denuncia, fue arrestada y acusada de adulterio, de mantener relaciones sexuales sin estar casada.

“No le preguntaron nada, no trataron de hablar con ella, ni siquiera la visitó un médico”, asegura Hassan Shire Sheik, director del Proyecto de Defensa de los Derechos Humanos en el Este y en el Cuerno de África (EHAHRDP). “Se hacen llamar tribunales pero no tienen ningún conocimiento legal”. Shire Sheik confirma las palabras del padre de Asha según las cuales la niña se quedó sin defensa alguna también por el carácter minoritario de su clan, que no posee armas. “Nadie de su clan estaba en la ciudad, nadie armado estaba a su favor”. Sheik, impulsor de diversas asociaciones de defensa de los derechos humanos en Somalia -por lo que tuvo que huir de su país y refugiarse en Canadá y Uganda-, se sulfura al hablar del caso: “Ni cuando las Cortes Islámicas se hicieron con el control de Mogadiscio en 2006 vimos ejecuciones así. ¿Dónde está la ley? ¿Quién la defendió? ¿Cómo se mata a una niña de catorce años? Están locos”.

Lo mismo debieron de pensar los testigos de la ejecución. Un millar de personas que se acercaron al estadio de fútbol de Kimbayo, a los que se les dijo que se iba a lapidar a una mujer de 34 años, prostituta, bígama, adúltera. Pero pudieron ver y oír a Asha antes de que le cubrieran la cabeza con un capuchón. Asha la niña protestaba su inocencia. Unos cuantos trataron de romper filas y acudir en su ayuda.

Los milicianos integristas abrieron fuego contra la multitud. Mataron a un niño. Otras seis personas resultaron heridas. Por ello, posteriormente, los islamistas se disculparon y aseguraron que buscarían a los responsables de los disparos. No por las piedras, transportadas hasta el estadio en un camión. Nadie más se atrevió a proteger a la pequeña. Cincuenta hombres rodearon a Asha, la cubrieron la cabeza en un capuchón sollozante, e iniciaron el lanzamiento de proyectiles.

Hasta tres veces tuvieron que interrumpir la ejecución para comprobar si la niña todavía vivía. “Mi niña iba a la escuela, mi niña iba a ver a su abuela, no sé qué tipo de ley permite matar a una niña de catorce años”, se desespera Ibrahim Dhuhulow, que sabe que algunos testigos dicen que parecía que la niña tenía problemas mentales y le duele pensar que pudo haber tenido un ataque epiléptico sin ser asistida por nadie más que por sus verdugos.

No es el único que se desespera. El responsable de EHAHRDP recuerda que Al Shabab es un grupo calificado de terrorista por el gobierno de los Estados Unidos, con vínculos con Al Qaeda. Al Shabab (La Juventud) fue formado como reacción a la invasión del ejército etíope de Somalia en 2006 para, con el patrocinio de los Estados Unidos, acabar con la Unión de Cortes Islámicas que se habían hecho con el control de buena parte del sur del país y de su capital. El Islam practicado en Somalia ha sido siempre moderado, pero parece que eso se acaba. “Van camino de convertirse en talibanes, estamos asistiendo a una primera fase de la conversión de Al Shabab en talibanes”, asegura Shire Sheik, que considera que la ejecución de Asha “es una muestra de lo que nos espera: asesinatos públicos a sangre fría y publicitados por todos los medios para dar ejemplo”.

El defensor de los derechos humanos somalí considera que Asha sirvió no sólo para cubrir a los autores de la violación, “sino también para atemorizar a la población, a aquellos clanes que no tienen poder”. Para Shire Sheik, “es necesaria una intervención internacional efectiva y poder salvar lo que nos queda de Somalia”.

EHAHRDP publicó recientemente un informe sobre la violación de los derechos humanos en el país del Cuerno de África en el que se constata que el respeto por la vida de los ciudadanos en Somalia no es preocupación ni del gobierno que se apoya en el ejército somalí, ni de los grupos integristas islámicos que van, poco a poco, recuperando el terreno perdido. Se calcula que nueve de cada diez ciudadanos ha sido obligado a dejar sus casas en los dos últimos años. Un millón de personas ha sido desplazado por el conflicto bélico.

Amnistía Internacional, condenó ayer duramente la ejecución de Asha, cuya muerte “es otro caso de abuso de derechos cometidos por combatientes en el conflicto de Somalia, otro que demuestra la importancia de investigar y documentar dichos abusos a través de una Comisión Internacional de Investigación”.

Ibrahim Dhuhulow tiene a sus hijas enfermas por el dolor. Su suegro, su cuñado y dos de sus hermanos fueron asesinados por clanes rivales. A él le hirieron y, herido, huyó de Somalia. Ahora, sólo recuerda una y otra vez las últimas palabras de Asha a punto de ser asesinada.

923 millones de personas pasan hambre.

El incremento de los precios de los alimentos ha aumentado en 75 millones el número de personas en todo el mundo expuestas a la hambruna. – EFE

EFE – Roma – 18/09/2008 13:24
El aumento de los precios de los alimentos elevó el año pasado hasta 923 millones el número de personas que pasa hambre en el mundo, informó hoy en Roma la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Información (FAO).

Según la FAO, el pasado año 75 millones de desnutridos se sumaron a los 848 millones estimados en esa fecha en el mundo.

Los elevados precios alimentarios, siempre de acuerdo con la misma fuente, invirtieron la tendencia positiva para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de reducir a la mitad la proporción de personas hambrientas para 2015.

Dichos precios subieron un 52% entre 2007 y 2008, y los de los fertilizantes casi se doblaron, por lo que ese aumento lo único que hizo fue agravar el problema, precisó la organización la la ONU para la Agricultura y la Alimentación.

El hambre aumenta 

Hafez Ghanem, director general adjunto de la FAO para Desarrollo Económico y Social, ha afirmado, según un comunicado de ese organismo, que la situación cada día es “más preocupante”, ya que el hambre ha aumentado “mientras el mundo se hacía cada vez más rico y producía más alimentos que nunca durante la última década”.

Para los compradores netos de alimentos -entre los que se incluyen casi todas las familias urbanas y una gran parte de las rurales-, el alza de precios ha tenido un impacto negativo a corto plazo sobre los ingresos y el bienestar familiar.

“Los más pobres -campesinos y familias encabezadas por mujeres- son los más afectados” 

“Los más pobres -campesinos sin tierra y familias encabezadas por mujeres- han sido los más afectados”, precisó Ghanem, que añadió que las tendencias negativas en la lucha contra el hambre ponen en peligro los esfuerzos para alcanzar otros Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Indicó que además de los devastadores costes sociales del hambre, “la evidencia apunta a impactos negativos sobre la productividad laboral, salud y educación, lo que en última instancia lleva a un menor crecimiento económico en su conjunto”.

África, la más golpeada 

Según el director general adjunto de la FAO para Desarrollo Económico y Social, para salir de ese circulo vicioso es necesario reducir el número de hambrientos en 500 millones en los siete años que quedan para 2015, “lo que requerirá un esfuerzo mundial resolutivo y de envergadura, acompañado de acciones concretas”, subrayó.

“El hambre es una de las causas de la pobreza, no sólo una consecuencia” 

Para el economista de la FAO Kostas Stamoulis, el hambre “es una de las causas de la pobreza, no es tan solo una consecuencia” y el “efecto debilitador” del hambre sobre la productividad de las personas y sus ingresos conduce a un círculo vicioso: la extrema pobreza conduce al hambre, que a su vez hace perpetuarse la situación de pobreza”.

Según la FAO, los países más golpeados por la actual crisis, muchos de ellos en África, necesitarán al menos 30.000 millones anuales de dólares para garantizar su seguridad alimentaria y reactivar sistemas agrícolas que han sido descuidados durante mucho tiempo