QUE HACE EUROPA POR EL MEDIO AMBIENTE.

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Qué hace Europa por el medio ambiente

Aspectos como la calidad del aire han mejorado, aunque se debe potenciar más la aplicación real de los compromisos o la participación ciudadana

La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) presentaba recientemente un informe que evaluaba el progreso medioambiental de la denominada región paneuropea. En este estudio se asegura que el medio ambiente europeo ha logrado algunos progresos, aunque reconoce bastantes aspectos a mejorar, como la contaminación atmosférica, la sobrepesca, la conservación de la biodiversidad o la lucha contra el cambio climático. En este sentido, diversos expertos consideran que las instituciones de la Unión Europea (UE) pueden hacer todavía mucho más en defensa del medio ambiente, dentro de los parámetros de desarrollo sostenible y calidad de vida de los ciudadanos.

  • Autor: Alex Fernández Muerza | 
  • Fecha de publicación: 17 de noviembre de 2007

Cómo está el medio ambiente en Europa

El informe de la AEMA, titulado “Medio ambiente en Europa: cuarta evaluación“, analiza el progreso en materia de medio ambiente en 53 países de la región paneuropea (Europa Occidental, Central, Oriental y Sudoriental, el Cáucaso y Asia Central), cuya población total supera los 870 millones de habitantes.

Según los responsables del informe, se han conseguido algunos progresos, como una “ligera” reducción de la contaminación atmosférica y la mejora del tratamiento de las aguas residuales. En cualquier caso, reconocen que la calidad del agua, el aire y el suelo presenta “grandes disparidades”: Más de 100 millones de personas no tienen acceso a agua potable segura ni a saneamiento y salud pública. En muchos países de Europa Oriental, el Cáucaso, Asia Central y Europa Sudoriental, la calidad del suministro de agua y saneamiento se ha deteriorado durante los últimos 15 años, afectando de manera especial a la población rural.

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En el apartado concreto de la contaminación atmosférica, el informe de la AEMA advierte de que los niveles actuales – principalmente de óxido de nitrógeno, partículas finas y ozono troposférico – acortan en casi un año la esperanza de vida en los países de Europa Occidental y Central y suponen una amenaza para un desarrollo infantil saludable. En Europa Oriental, el Cáucaso y Asia Central, la situación se considera igualmente preocupante: La mayoría de las emisiones contaminantes han aumentado un 10% desde el año 2000. Los responsables del informe señalan como principales causas la recuperación económica, el aumento del transporte y la ineficiencia de las políticas para contrarrestar esta contaminación.

A la hora de señalar las presiones medioambientales en la región, la mayor parte tiene su origen en actividades económicas como la agricultura, el turismo, el transporte y la energía. Asimismo, las pautas actuales de consumo y producción imponen una demanda cada vez mayor de recursos naturales, incrementando los riesgos a los que se ve abocado el entorno. De manera similar, una reciente reunión celebrada en Lisboa, con la participación de empresarios, responsables institucionales y de ONG, señalaban la importancia del papel de la economía y los negocios en la conservación de la biodiversidad.

Más de 100 millones de personas no tienen acceso a agua potable segura ni a saneamiento y salud pública

Por otra parte, el informe considera especialmente preocupante la sobreexplotación pesquera, la eutrofización y las presiones cada vez mayores a los ecosistemas marinos y costeros. Como punto positivo, se asegura que los vertidos accidentales de petróleo de grandes proporciones han disminuido, si bien los ocurridos durante las operaciones rutinarias (que suponen en 88% total de los vertidos) siguen siendo significativos.

En cuanto a la conservación de la biodiversidad, los objetivos marcados para 2010 no se alcanzarán si no se intensifican “considerablemente” los esfuerzos. En este sentido, más de 700 especies europeas se encuentran en peligro de extinción como resultado de la alteración del hábitat.

El cambio climático tampoco se escapa a los creadores del estudio. Sus consecuencias son ya perceptibles en todo el mundo, aseguran, “y previsiblemente se acentuarán todavía más, incluso aunque se reduzcan drásticamente las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI).” Por ello, se señala como una necesidad “urgente” la adaptación a los posibles riesgos futuros por este problema.

En definitiva, la AEMA recomienda para mejorar el medio ambiente en la región paneuropea la aplicación de las políticas actuales y el establecimiento de unos objetivos claros y realistas. Asimismo, también considera “urgente” el desarrollo de un sistema que contrarreste la actual “escasez de información fidedigna, accesible y comparable sobre el medio ambiente en toda la región”.

Aspectos como la calidad del aire han mejorado, aunque se debe potenciar más la aplicación real de los compromisos o la participación ciudadana

Qué hace Europa (y qué debería hacer)

La política medioambiental europea forma parte del modelo de desarrollo sostenible por el que ha apostado la UE en sus tratados. Los expertos consultados valoran positivamente los avances producidos en material medioambiental en la UE, aunque reconocen que podría hacerse mucho más.

Antxon Olabe, Director del Área de Medio Ambiente de Naider, empresa especializada en promoción económica, sostenibilidad ambiental y competitividad social, explica que el modelo de desarrollo europeo descansa sobre tres pilares: La prosperidad económica; la cohesión social, incluyendo el empleo de calidad; y la sostenibilidad ambiental. En este sentido, este experto considera a la UE el principal referente ambiental a nivel mundial, si bien señala que “nunca es suficiente para quienes estamos hondamente preocupados por la situación ambiental de la Tierra.”

Jenny Rollo

Rocío Llanes Triguero, Directora del Área de Sistemas de Inatur Sierra Norte, empresa especializada en gestión y educación ambiental, añade que la UE se basa en una política regulativa con instrumentos económico-fiscales, basados en la voluntariedad y negociación con los grupos y estados implicados, y en la información y educación de y para los ciudadanos y agentes sociales. No obstante, reconoce que es necesaria más información para que los ciudadanos puedan participar activamente.

Por su parte, María Ángeles López Lax, responsable de la Asociación para la Comunicación e Información Medio Ambiental (ACIMA) se presenta algo más crítica, al calificar la política medioambiental de “muy insuficiente”: “Veo mas declaraciones de principios que realidades y efectividad.” En este sentido, afirma que la política medioambiental queda en segundo plano, porque en realidad se considera incompatible con el crecimiento. Por ello, explica, se respeta antes la voluntad política de un Estado que el cumplimiento de la legalidad, por lo que en caso de una infracción se impone una multa, nunca el remedio de la situación.

En caso de una infracción se impone una multa, nunca el remedio de la situación

Como ejemplo, la responsable de ACIMA señala la apuesta por los biocombustibles o las energías renovables: “Se debe más a la necesidad de liberarnos de la dependencia política, estratégica y económica del petróleo y las importaciones energéticas, que a una política coherente de lucha contra el cambio climático.”

En la misma línea escéptica se mueve Luis González Reyes, Coordinador de Ecologistas en Acción, para quien las instituciones europeas son como “el Dr. Jekyll y Mr. Hyde”. Por un lado, explica, la imagen que proyecta de si misma la UE es que lucha contra el cambio climático, que mejora sus indicadores ambientales, que es el líder mundial en la lucha por un medio ambiente limpio.

Sin embargo, en su opinión, la realidad es que, junto a Estados Unidos, la UE es “el máximo responsable de la crisis ambiental que vivimos.” En este sentido, González apunta que la UE es el segundo responsable del calentamiento global, su consumo de materiales es equivalente al de EEUU, está exportando crecientemente la producción sucia a países del Sur, etc. No obstante, el experto de Ecologistas en Acción reconoce avances en algunos aspectos, como las emisiones de óxido de azufre.

Qué pueden hacer los ciudadanos

En opinión de la directora de Sistemas de Inatur, la participación ciudadana garantiza la aplicación correcta de las políticas medioambientales y el logro de los resultados deseados. Por ello, apela a la concienciación de los ciudadanos, cuyo comportamiento personal “puede marcar la diferencia y ayudar a cambiar la situación.” No obstante, asegura que para ello es necesaria más información de lo que ocurre en el medio ambiente a nivel local.

Por su parte, la responsable de ACIMA asevera que cualquier ciudadano puede enviar quejas, pedir información o hacer interpelaciones por correo o teléfono a los representantes institucionales europeos, además de los muchos órganos que facilitan dicho contacto y las visitas guiadas que organiza el Parlamento, a las que puede acudir cualquiera. No obstante, López Lax destaca que la influencia de los ciudadanos es pequeña, ya que los lobbys o grupos de presión que representan a la sociedad civil, tales como organizaciones de consumidores y ONG, son sólo el 3%.

Mucho más crítico es el coordinador de Ecologistas en Acción. En su opinión, “la Comisión Europea es elegida a dedo, el Consejo Europeo no refleja las posturas más que de los gobiernos nacionales, el Parlamento no tiene casi poder y está fuertemente influido por los 15.000 lobbistas que hay en Bruselas, etc. Y a esta lejanía no son ajenos los temas ambientales.”

Puntos fuertes y débiles

Los expertos consultados apuntan una serie de puntos fuertes de las políticas medioambientales que suponen un ejemplo a seguir, si bien reconocen diversos puntos débiles que deberían mejorarse en favor del medio ambiente.

Según Rocío Llanes, de Inatur, los puntos fuertes de las políticas europeas de medio ambiente se basan en su carácter participativo, transversal y accesible; en un planteamiento más estratégico y con finalidades definidas claramente; en responsabilidades compartidas para la búsqueda de soluciones innovadoras, viables y sostenibles a los problemas; y en que representan la presencia del medio ambiente en la estrategia global comunitaria de desarrollo sostenible.

Jon Gos

Antxon Olabe, de Naider, observa los siguientes aspectos destacables: Nacen desde el nivel institucional más alto (el Consejo de la Unión y los tratados); están basadas absolutamente en la mejor ciencia disponible; tienen a sus espaldas una experiencia de 35 años, lo que las convierte en algo asentado y sólido; y la más importante, tienen tras de sí a una sociedad civil, la europea, con 500 millones de personas, que es la más concienciada ambientalmente de todo el mundo.

En opinión de Mª Ángeles López, de ACIMA, los puntos fuertes se encuentran en su legislación de protección ambiental, mientras que los puntos débiles están en la distinta aplicación posterior de esa legislación, por lo que reclama mayor coherencia. Por ejemplo, apunta, “se hace una política para mejorar la calidad del aire urbano o la protección de la biodiversidad y luego se financian autopistas insostenibles que potencian el uso del coche y destruyen más hábitats protegidos”.

Las políticas medioambientales europeas tienen a sus espaldas una experiencia de 35 años, lo que las convierte en algo asentado y sólido

Por su parte, la responsable de Inatur subraya como puntos débiles de las políticas medioambientales la poca divulgación al público, las medidas poco efectivas de integración de las políticas en educación e información, y la falta de implicación por parte de algunos grupos de intereses especiales, especialistas, industria, organizaciones, empresas e instituciones, etc. Para mejorar estos aspectos negativos, Llanes reclama la creación de una estrategia de educación e información ambiental que facilite el acceso y la participación.

El responsable de Medio Ambiente de Naider destaca dos puntos débiles. Por un lado, la proliferación normativa, extensa, compleja y difícil de gestionar. Por otro lado, la integración del ámbito ambiental en las políticas de ciencia, tecnología e innovación, que no ha sido todo lo potente que debería hasta el momento.

En cuanto al coordinador de Ecologistas en Acción, su punto de vista es que en realidad “no hay una verdadera política ambiental.” En su opinión, la política ambiental no sólo debería ser competencia de la comisaría de medio ambiente, sino de todas: “La Estrategia Europea de Desarrollo Sostenible no se respeta. Sin embargo, el reciente documento “Europa Global: compitiendo en el mundo“, que persigue internacionalizar aun más la economía de la UE aumentando el crecimiento, y con ello, los impactos ambientales, sí se está aplicando.”

Cómo participa España

España, como estado miembro de la UE, participa en la toma de decisiones antes de adoptarse una propuesta de la Comisión. Además, debe aplicar la normativa existente, prestar mayor atención a los instrumentos de mercado, potenciar la participación ciudadana e integrar los objetivos de medio ambiente en las demás políticas.

Según el responsable de Medio Ambiente de Naider, el papel de España en la política ambiental europea ha sido hasta el momento “poco relevante”, porque no ha sido una prioridad en el modelo de desarrollo. No obstante, Olabe se muestra optimista, porque considera que hay señales de que esta situación va a cambiar en los próximos años.

En opinión de la creadora de ACIMA, el actual Ministerio de Medio Ambiente está implementando a nivel nacional directivas y tratados con mayor calado y protección que los mínimos establecidos en el marco de las Directivas. Por ello, López Lax supone que este buen hacer se verá reflejado en los acuerdos y contactos con sus homónimos europeos.

Sin embargo, el coordinador de Ecologistas en Acción afirma que “si las políticas ambientales europeas son malas, España las retrasa aun más.” Como ejemplo más paradigmático, González señala las emisiones de GEI, “donde España es el país que más se desvía de los objetivos del Protocolo de Kyoto.” Además, recuerda, “España es el estado que reúne más quejas por incumplimiento de la normativa comunitaria en materia de medio ambiente, no cumple los parámetros de emisión de óxidos de nitrógeno y azufre, etc.” No obstante, para no ser del todo negativo, reconoce que la reciente Ley de Responsabilidad Ambiental mejora la directiva madre europea.

Principales instituciones medioambientales

La UE posee diversas instituciones relacionadas con la conservación y mejora del medio ambiente. Por ello conviene conocerlas para saber qué están haciendo en este sentido. Así, el Consejo Europeo – no confundir con el Consejo de Europa o con el Consejo de la Unión Europea (CUE) – es la reunión de los jefes de Estado y quien tiene el verdadero poder a la hora de aprobar políticas o normas, si bien en cooperación con el Parlamento Europeo (PE).

Christina

Asimismo, la Comisión Europea, responsable ejecutivo de las decisiones del PE y del CUE, cuenta con un comisario dedicado específicamente a estos temas y una Dirección General de Medio Ambiente, que funciona a modo de consejo de ministros de la UE. Esta última es una de las 36 Direcciones Generales (DG) y servicios especializados que integran la Comisión Europea. Su tarea principal es elaborar y definir la nueva normativa de medio ambiente y cerciorarse de que los Estados miembros pongan realmente en práctica las medidas acordadas.

La AEMA recaba información “actualizada, específica, pertinente y fidedigna” de los estados miembros

Por su parte, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) es un órgano independiente que elabora estudios e informes, recaba información “actualizada, específica, pertinente y fidedigna” de los estados miembros y evalúa las políticas y estado del medio ambiente, haciendo un seguimiento sobre los indicadores ambientales.

Asimismo, hay otras instituciones que también merecen tenerse en cuenta:

  • Centro Común de Investigación (CCI): Es una Dirección General de la Comisión Europea que proporciona asesoramiento científico y tecnológico a los responsables de formular la política europea.
  • Euro Info Centros: Se trata de una red de centros de información y puntos de contacto creados por la UE y dirigidos al público.
  • Araña verde: Red informal de los Ministerios de Medio Ambiente de la UE.
  • Oficina Europea de prevención y control integrados de la contaminación
  • Centro Regional de Medio Ambiente para Europa Central y Oriental (CRMA)
  • Red Europea de Información y de Observación del Medio Ambiente (EIONET)

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DESARROLLO LIMPIO: PROMOVIENDO LA LUCHA CONTRA LA POBREZA A TRAVÉS DE PROYECTOS DE PREVENCIÓN DEL CÁMBIO DE CLIMA.

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Presentación del proyecto    

DESARROLLO LIMPIO: PROMOVIENDO LA LUCHA CONTRA LA POBREZA A TRAVÉS DE PROYECTOS DE PREVENCIÓN DEL CAMBIO CLIMA

El proyecto “Desarrollo Limpio”, promovido por Ecología y Desarrollo con financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional, pretende que la lucha contra el cambio climático sea aprovechada como herramienta para mejorar las condiciones de vida en los países del Sur.

Actualmente existe una herramienta ideal para ello: el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). Pero se trata de un mecanismo complejo y las ONGDs españolas apenas lo han aprovechado hasta ahora. Por otra parte, algunos proyectos MDL dejan en un segundo plano la mejora de las condiciones de vida de las comunidades receptoras del proyecto.

Siguiendo la filosofía del MDL y de la corresponsabilidad Norte-Sur, han surgido otros mercados voluntarios de emisiones que hacen especial hincapié en los aspectos de desarrollo de las poblaciones receptoras de los proyectos. Estos mercados utilizan metodologías entre las cuales destaca el CDM Gold Standard. Esta metodología que valora los aspectos socioeconómicos de los proyectos, se aplica adicionalmente a los proyectos MDL pero también a otros proyectos de desarrollo que desean participar en mercados voluntarios, y que no tienen capacidad para participar en un proceso tan complejo como el que implica el MDL.

Para lograr sus objetivos, el proyecto “Desarrollo Limpio” establece tres líneas de trabajo:

  • Generar entre las ONGDs españolas la capacidad para desarrollar proyectos contra el cambio climático y en concreto proyectos MDL

  • Sensibilizar al sector empresarial (empresas afectadas por la Directiva Europea de comercio de emisiones, y otras que desean participar en el mercado de manera voluntaria), para que valoren y distingan de entre los proyectos MDL, aquellos con un mayor impacto potencial de desarrollo en los países del Sur.

  • Fomentar entre las ONGDs españolas la corresponsabilidad sobre el problema del cambio climático y, como consecuencia, la obligación moral de dar ejemplo compensando sus emisiones de gases de efecto invernadero a través proyectos que contribuyan a aliviar la pobreza en los países del Sur.


En definitiva, se trata de sensibilizar sobre la corresponsabilidad que las personas y organizaciones españolas tienen sobre el cambio climático, fortalecer el mercado de emisiones (tanto el MDL como los mercados voluntarios) trabajando tanto la oferta (facilitar que existan más proyectos de desarrollo con reducciones de emisiones) como la demanda (promover los MDL sean más sociales, y que se utilicen los mercados voluntarios).


El proyecto se apoya en la iniciativa CeroCO2, una iniciativa de Ecología y Desarrollo y Acción Natura especializada en la compensación voluntaria de emisiones y en información, sensibilización y formación en todo lo relacionado con cambio climático.