FELIPE ENTRA EN CAMPAÑA EN UN PSOE UNIDO.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • Carlos Carnicero
  • CARLOS CARNICERO

    21/01/2008

 

Felipe entra en Campaña en un PSOE unido

Sin duda el PSOE es ahora mismo un partido unido. Un requisito imprescindible para lograr la confianza del electorado. Se demostró ayer en Barcelona con la cerrada ovación conferida al ex presidente de Gobierno Felipe González. De sobra se saben –porque él mismo lo ha dicho- que han existido diferencias en el manejo de algunos asuntos cruciales entre su criterio y el del presidente José Luís Rodríguez Zapatero. Ocurrió también con José Bono y Juan Carlos Rodríguez Ibarra, por sólo citar algunos. Pero si algo tiene el PSOE es un sentido claro de partido y la creencia de que la dirección, mientras siga siéndolo, tiene la responsabilidad de dirigir el partido.

Enfrente está el descalabro ocurrido en el interior del PP donde las decisiones siguen tomándose por el método de la voluntad única del líder. Pero en el caso de Mariano Rajoy, ni siquiera tiene el coraje y la capacidad de decidir porque tiene una falta de autonomía convocada en el mido. La historia juzgará las oportunidades que ha tenido y que ha desaprovechado sistemáticamente. Durante toda la legislatura, su irresponsable política de obstrucción a la labor de Gobierno, su apego a la teoría de la conspiración del 11-M y, sobre todo, la utilización sistemática del terrorismo como arma de desgaste del Gobierno le ha impedido la ocupación del centro político que era clave para tener esperanzas electorales.

La negativa a incluir a Alberto Ruiz Gallardón en las listas electorales y el erróneo manejo de esa crisis han dibujado un partido dividido y un líder sin carisma.

Frente a un PSOE que en los momento de movilización permanece unido más allá de las diferencias, la imagen del PP es la de un partido sin liderazgo y dividido. Mucho tendrían que cambiar las cosas para que el PP tenga la oportunidad de ganar estas elecciones y lo que se vislumbra en el horizonte es la digestión de una derrota en la que la batalla por la sucesión de Mariano Rajoy será el epicentro de la primera parte de la legislatura.

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EL RINCON DEL NEOCON: ¡VAYASE SEÑOR GONZALEZ!.

EL RINCÓN DEL NEOCON

  • Borja Mar�a Zallana de los Acebos
  • BORJA MARÍA ZALLANA DE LOS ACEBOS

    15/12/2007

 

¡Váyase señor González!

 

Cuando una semana se inicia torcida, difícil resulta enderezarla. Todo empezó con los resultados del EGM. Llegaron de sopetón, sin que nadie los hubiera reclamado y a punto estuvieron de costarnos un disgusto. Un becario, poco avezado en estos menesteres, le pasó una nota a Federico en la que se le anunciaba que había perdido 300.000 oyentes, a lo bruto, sin anestesia, y al pobre, que estaba en ese momento insultando a Gallardón puesto en pie, le cogió el cuerpo en mala disposición y cayó redondo al suelo. Con el fragor de la discusión que en ese momento manteníamos el resto de contertulios, tardamos un rato en darnos cuenta de que ya no estaba de pie, sino tumbado, y cuando quisimos ayudarlo se reincorporaba, o eso nos pareció, sin ayuda de nadie.

Suerte que sólo fue un momento de indisposición y que su reacción fue fulminante: “Averiguad enseguida en que gano yo al Francino ese”. Fue el propio becario quien resolvió el entuerto. Sin apenas respiro se dirigió a su ordenador y a los pocos minutos regresaba con cara de satisfacción. “Don Federico, según el Google su nombre aparece en Internet más de un millón de veces que el de Francino”. Federico no le dejó terminar la frase, le arrebató el papel con los datos y lo empezó a anunciar a los cuatro vientos por el micrófono. El becario aún tenía la boca abierta, como si se hubiera quedado con la frase a medias. Al acabar su proclama fue el propio Federico quien le animó a terminar: “No nada, sólo quería decirle que es cierto que tiene más de un millón de entradas, pero que la mayoría de ellas están relacionadas a una común”. “!No te quedes embobado! ¿Qué entrada común es?”. “Este…bueno…su nombre viene cientos de miles de veces después de las palabras “Hijo de…”. “!Cago en la leche! ¿Pero salgo o no salgo más veces en Internet que Francino?”. “Sale”. “Pues no se hable más”, concluyó Federico.

A mediados de semana la cosa parecía que empezaba a arreglarse. En la calle Génova nos deleitábamos escuchando una y otra vez la clase de italiano que José Mari había dado en el mismo corazón del país transalpino, e intentábamos imitar su maravilloso acento mientras cerrábamos las manos uniendo las yemas de los dedos, para darle un toque de mayor realismo. Yo, sabedor de mis limitaciones idiomáticas, me había centrado en la pronunciación de la palabra “piccolo”, y la repetía una y otra vez intentando, en balde, conseguir un sonido parecido al de mi líder. Y de nuevo un mazazo. El presidente de la CEOE asegura en la emisora esa del Francino, que Solbes es un gran ministro de economía y que la noticia de que siga en la próxima legislatura es muy buena para el país. Mariano salió desencajado del despacho, cerró de un portazo y anunció que lo dejaba, que si hasta los empresarios estaban en contra, él en esas condiciones no seguía. Como pudimos lo consolamos, le hicimos ver que eso no tenía la mínima influencia en los votantes y lo embarcamos para Argentina, con la esperanza de que los alegres tangos le devolvieran la ilusión por la política.

Y cuando parecía que al fin la semana, después del anuncio de la espectacular subida del IPC, nos iba a sonreír y podríamos encarar el futuro con cierto optimismo, el hachazo final: Felipe González es elegido presidente del grupo de sabios que ha de definir el futuro de Europa. Han leído bien: ¡Felipe González! Después de todo lo que ha hecho José Mari por la unión de Europa, sobre todo durante el periodo previo a la invasión de Irak, en la que luchó codo a codo con Francia y Alemania, eligen al de las chaquetas de pana. Pero seamos positivos, al menos podremos rescatar el grito de guerra que mejor nos ha funcionado hasta ahora: “!Váyase, señor González!”.

EL RECONOCIMIENTO A UN GRAN HOMBRE Y UN ENORME POLÍTICO: FELIPE GONZALEZ VUELVE POR LA PUERTA GRANDE.

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16/12/2007

Vuelve Felipe González por la puerta grande

El ex presidente logró situar a España y con relevancia en el mapa del mundo

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Felipe González acaba de ser designado presidente del “comité de sabios” que diseñará el futuro de la Unión Europa. Se trata de un nombramiento tan adecuado como oportuno. González vuelve por la puerta grande al escenario de la política y, más concretamente, de la política internacional, una de sus asignaturas preferidas. En el ámbito internacional, González obtuvo -a lo largo de sus catorce años de Gobierno- sobresaliente cum laude.

Algunos no quisieron enterarse. Pensaban, decían pensar, que España se hallaba postergada, oculta, en el “rincón de la historia” Recordemos, si no, aquellos días funestos de la guerra de Irak o de la tristemente célebre foto de las Azores. En tales fechas, José María Aznar, ese políglota de feria -que llegó a creerse mariscal de campo a las órdenes del general en jefe de las tropas invasoras, George W. Bush-, repetía por las televisiones que -gracias a su estrecha alianza con el presidente americano- él “iba a sacar a España del rincón de la historia”.

Cuando recuperó las libertades
Semejante aseveración no pasó de ser más que una de sus múltiples mentiras. O de sus baladronadas de demagogo para asustar de este modo al personal y tratar de conseguir el respaldo de la opinión pública a la maldita guerra. La verdad es que España estuvo en el rincón de la historia, obligadamente y ubicada allí durante cerca de cuarenta años, como consecuencia del golpe militar del 18 de julio. Salió de tan fatídico rincón cuando recuperó las libertades y este país prosperó en lo económico –hasta convertirse en la octava potencia mundial- y, felizmente, prosperó también en términos de cohesión social.

Doble objetivo
Los Gobiernos de Felipe González consiguieron estabilizar la democracia y fueron cercenando, con inteligencia y habilidad, los reductos golpistas. Potenciaron la labor democratizadora impulsada –frente a numerosos obstáculos y vestigios del pasado- desde La Zarzuela y desde La Moncloa de Adolfo Suárez. Prácticamente todos los partidos de la época contribuyeron a ese noble objetivo. Desde la UCD al PCE, pasando por CiU y por el PNV, entre otras formaciones políticas. Fraga hizo, como líder de AP –luego PP- cuanto pudo, pero pesaba en él, a pesar de sus esfuerzos para disimularlo, sus demasiados años de colaboración activa con el franquismo.

Inteligencia y pragmatismo
Felipe González volvió a situar en el mapa del mundo, y con relevancia, a un país llamado España. Llevó a cabo una política conveniente y pragmática. Impulsó la presencia de España en la entonces Comunidad Económica Europea. Muchísimos sueños de muchísimos demócratas españoles se transformaron por fin en realidad. España, gobernada por González, se insertó plenamente en Europa. España también se incorporó a la OTAN. González aguantó el tirón de sus contradicciones y el tiempo le dio la razón.

El muro de Berlín
Entramos en la OTAN cuando faltaban menos de tres años para que cayera el muro de Berlín y llegara el fin de la guerra fría. La enorme proyección mundial de España, entre 1982 y 1996, se encuentra en las hemerotecas. Y en la memoria colectiva, salvo la de aquellos que se obstinan en confirmar que “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.

Desde la falsedad
Ahora tales ciegos reiteran cosas parecidas a las que ellos mismos ya sostenían respecto a González. Las dicen con insistencia para criticar -desde la falsedad de los datos- a Zapatero. Pero Zapatero lo cierto es que sacó a España del ominoso rincón de la guerra de Irak. Y eso, la retirada de las tropas, no se lo han perdonado. Como no le han perdonado su victoria en las urnas del 14-M. Esta gente tan soberbia la dueña de España. Como si España fuera su cortijo. Y no saben perder.

“Malos perdedores”
“Los españoles de la derecha resultaron ser escandalosamente malos perdedores. En vez de dedicarse momentáneamente a sus negocios admitiendo la derrota política, con alguna filosófica apariencia, como habrían hecho en los Estados Unidos o Inglaterra los políticos que pierden unas elecciones, los derechistas españoles presentaron al mundo un gesto ceñudo (…) Desde el momento en que se conoció el resultado de las elecciones, la lengua irresponsable y sin escrúpulos de la propaganda fascista comenzó a desatarse”.

Misión en España
Este texto pertenece al libro Misión en España 1933-1939. Está escrito por quien fuera en esos años embajador de EEUU en España, Claude G. Bowers. No habla de las elecciones de 1993, con González de presidente. Ni de las de 2004, cuando venció Zapatero. En ambas elecciones los herederos sociológicos -y hasta políticos en parte- de aquella derecha no supieron perder. Alude Bowers a las elecciones de febrero de 1936. La derecha en España, más de setenta años más tarde, no ha cambiado apenas. Sigue sin saber perder. Y sigue en la ofuscación sistemática.

Con el placet del resto
La derecha pepera propagó que González era un delincuente y, menos de diez años después, los Gobiernos de Francia y Alemania lo han propuesto, con el placet del resto de países, en presidente de quienes han de pergeñar el futuro europeo. Tienen a Zapatero por un visionario irresponsable y vendido a ETA, y Zapatero volverá a triunfar en las urnas de marzo. Confunden a políticos mediocres con estadistas. Allá ellos.

E.S.

25º ANIVERSARIO DEL PRIMER GOBIERNO SOCIALISTA.

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REPORTAJE: 25 años del 28-0

El día más largo, la noche más corta

Los protagonistas del triunfo socialista en 1982 recuerdan aquella fecha, 25 años después

JESÚS RUIZ MANTILLA – Madrid – 28/10/2007

 

Fue día de otoño suave, un día moderado, de clima amable. Quizás por eso no se desató ni la euforia ni el triunfalismo. Por no haber, no hubo ni brindis en público, por aquello de la sobriedad que debía suponerse en los líderes de la izquierda y también para que nadie se sintiera ajeno a lo que quedaba por delante. Eso no quiere decir que, en privado, Felipe González, cuando supo que iba a gobernar España, no se dejara seducir por un traguito de champán en cuanto se enteró del resultado. 202 diputados en el Congreso: el mayor triunfo electoral de la historia de la democracia.

 

 

La noticia en otros webs

Pero de aquel brindis clandestino no quedan fotos. Aunque las hubo, Felipe pidió por favor que no se mostraran. De ese día de tensa espera en casa de su íntimo colaborador entonces, Julio Feo, la sombra de González por aquel tiempo, quienes estuvieron alrededor recuerdan la tensa calma con la que el líder socialista esperaba el equipaje de su destino: “Lo más curioso fue lo poco que habló, hasta durmió la siesta”, recuerda hoy Julio Feo. “Estaba tranquilo, como si supiera y ya estuviera hecho a la idea de lo que el futuro le deparaba”, añade Pablo Juliá, que le tomó todas las fotos ese día para EL PAÍS y que conoce a González desde la época del clan de la tortilla, una imagen que también es suya.

Por la mañana, Felipe y Carmen Romero habían votado en el madrileño barrio de la Estrella, donde vivían. Después se camuflaron. ¿Dónde? La casa de Julio Feo, en Canillejas, era el lugar ideal. “En un piso habría sido imposible pasar desapercibidos, así que decidimos ir a mi casa, que era un chalé. Por aquel entonces, yo era el único de los nuestros que tenía un chalé”, recuerda Feo.

La memoria le flaquea para los detalles, aunque lleva 250 folios de un libro sobre lo que ha sido su vida y que espera sacar el año próximo. “Creo que va a ser bastante jugoso”, anuncia.

Había sido una campaña dura, intensa. La campaña del cambio. Julio Feo fue una pieza clave que aplicó a las técnicas de la democracia naciente todo lo que había aprendido en sus años como intérprete de la Casa Blanca. Felipe González confiaba plenamente en él. Feo le organizaba todo, los mítines, los actos, el descanso, las comidas. El médico, José Luis Moneo, y el propio Feo permanecían constantemente a su vera. “Al final tuvo problemas de voz, pero lo más curioso es que se le fastidió la mano de los apretones y hubo que protegérsela”, recuerda el colaborador.

Al poner la mesa, el líder ya parecía olerse el triunfo. Cuando alguien preguntó los que iban a ser para colocar los platos, el líder soltó: “200 en el congreso y 8 para comer”. Almorzaron tranquilamente, Felipe descansó, luego estuvieron matando el tiempo, puro va, puro viene, mientras Alfonso Guerra cocinaba la estrategia a seguir en el día desde la oficina especial que habían montado como cuartel general de las elecciones en la calle Bravo Murillo. En casa de Julio Feo habían puesto un teléfono cuyo número sólo conocían Guerra y Juan José Rosón, entonces ministro del Interior. El 2000104. Sonaría para las urgencias y para los resultados. Después de que se cerraran las urnas saltó el ring. Era Guerra con sus cálculos. Clavados. “Lo cogí y Alfonso me dijo: ‘Ponme con el próximo presidente del Gobierno de España”, dice Feo.

PSOE, 202; UCD, 13; AP, 101; PCE, 4; CDS, 2; PNV, 9 / 8; HB, 3; CiU, 13; ER, 1… Apenas variaron. Estaba claro que aquella noche ganaron dos: PSOE y AP, el par de formaciones que polarizarían un suave bipartidismo todavía vigente en España. Hoy Guerra lo ve así: “Es cierto, mirándolo con perspectiva, hubo dos ganadores”, cuenta. El protagonismo entonces de quien después sería vicepresidente del Gobierno fue crucial. Los periodistas que cubrían aquellos acontecimientos todavía recuerdan cómo dio de lleno con los resultados antes de que el ministro del Interior ofreciera los oficiales: “Nos inventamos un método. Yo había dicho a nuestros representantes en 1.750 mesas de varios municipios elegidos a conciencia, esos en los que se repiten los patrones generales del país, que llamaran con los resultados de los 50 primeros votos escrutados”, recuerda Guerra. “Cuando tuve el 10% lo metí en el programa que habíamos diseñado nosotros mismos y me salió el resultado”.

Menuda papeleta para Rosón. “Aquel hombre lo pasó fatal. Me llamó para hacerme una confesión directísima. Me preguntó: ‘Alfonso, ¿tienes algo?’. Se nos ha caído el programa y no contamos con nada. Yo le dije que sí, pero que sería tremendo que usara nuestras cifras como oficiales y luego las tuviera que desmentir, así que le puse una condición: que me dejara a mí contarlo antes”, recuerda Guerra. Después de soltar lo suyo, Guerra fue al Palacio de Congresos. “Fue gracioso ver a Rosón ofrecer los resultados que yo le había dado antes…”.

Hacia las 11 de la noche, todos al Hotel Palace. Felipe y los que habían pasado el día junto a él entraron por la puerta trasera. Un ascensor le subió directamente a la habitación desde la que saludaría a los simpatizantes después en la famosa foto que marcó una fecha. Aparecían Felipe y sus más directos colaboradores en la habitación 101, la misma que ahora alberga a la dirección del hotel. Allí ya trabajaba entonces Jacinto Vela, hoy maitre del establecimiento, que aquel día se encargó de servirles sándwiches y bebidas. Hoy, Vela recuerda pocas cosas. “No habría mucha gente con ellos, en total unas siete personas. Puedo decir que esa noche, pese a trabajar hasta muy tarde se me hizo muy corta, no como la del 23-F, que se nos hizo larguísima”, recuerda el empleado.

Después, todos bajaron a la rotonda donde se celebraba la fiesta. Felipe siempre se mostró contenido. En mitad de los abrazos, los besos, las lágrimas. Parecía que el resultado les abrumaba, que les asustaba tanta entrega. “Estamos dispuestos y preparados para asumir la responsabilidad que el pueblo español nos ha confiado…”, decía Felipe, en tono pausado. “Ningún ciudadano debe sentirse ajeno a la hermosa labor de modernización, de progreso y de solidaridad que hemos de realizar entre todos …”, se escuchaba también en las pantallas que el Ayuntamiento de Tierno Galván había instalado en la Plaza Mayor desde las que antes, para matar el tiempo, habían proyectado Sopa de ganso, de los Hermanos Marx.

Era un día en el que muchas heridas se cerraban. “Llegaba al Gobierno un partido que había sido perdedor en la guerra”, comenta Alfonso. Aunque por delante quedaba nada más y nada menos que casi todo por hacer.

La noche siguió con celebraciones. Julio Feo acabó con amigos y periodistas disfrutando por la calle del triunfo. Guerra quiso meditar. “No dormí, tampoco lo había hecho mucho durante la campaña, aunque aquella tampoco fue como la de 1977, en la que teníamos una cama en la sede y nos turnábamos”. Tampoco comía demasiado. Poco más allá de unas galletas. “Precisamente para que no me entrara sueño. A la mañana siguiente me fui al Prado y me puse delante de tres obras maestras: El perro, de Goya, La anunciación, de Fra Angélico y El triunfo de la muerte, de Brueghel”, cuenta el hoy diputado del PSOE. “Estar allí, delante de esas obras maestras me ayudó a situarme. ‘No hay que ser soberbios’, me dije. ‘Busquemos la perfección de nuestro país y sus virtudes y pongámoslas en marcha”, recuerda que pensó.

Después volvió a la oficina electoral para celebrarlo con sus colaboradores. Había que poner en marcha todo lo que habían planeado. “Lo teníamos todo pensado. La política, los equipos. En ese momento, España contaba con 102 embajadas, teníamos cinco nombres posibles por cada una de ellas”. Todo menos el Gobierno, del que Felipe no soltaba prenda. Julio Feo estaba disponible. “Para lo que quieras”, le dije. Al principio le ofreció ser portavoz. “Bien”, dijo Feo. “Me puse manos a la obra”. Luego, González le cambió el cometido. “Vas a ser el secretario del presidente”, dijo el mandatario. “¿Y eso en qué consiste?”, preguntó Feo. “En hacerme la vida fácil”, respondió Felipe.

La gran incógnita era la del mismo Guerra. “Yo no quería entrar en el Gobierno, no quería seguir en política”. Aquel anhelo pasado suena demasiado lejano, más cuando lo dice en su despacho del Congreso, donde todavía hoy sigue dedicado a la cosa pública. “Del poder me producía rechazo todo lo protocolario. Finalmente, acepté pero con la condición de no acudir a un solo sarao”, confiesa.

De Felipe, aquella noche después del Palace, no hay rastro. Unos, como se ve, lo celebraron. Julio Feo se enfadó con su mujer y acabó, como ya vimos, de parranda. Y Felipe, ¿dónde fue?: “Desapareció”, asegura Feo. “Todavía hoy no sé donde acabó. Nunca se lo he preguntado”. Seguro que esa discreción fue lo que le hizo pensar a González que don Julio sería el secretario perfecto.

28 DE OCTUBRE DE 1982-28 DE OCTUBRE DE 2007: VICTORIA DEL PSOE, 25 AÑOS DEL CÁMBIO.

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25 años del cambio

El PSOE celebra el 25º aniversario de la victoria electoral con una exposición en su sede de Ferraz

Más de medio centenar de fotografías y carteles recuerdan la campaña electoral de 1982 que dio el triunfo al Partido Socialista

27 Octubre 07

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28 de octubre de 1982. El Partido Socialista Obrero Español ha ganado las elecciones. Ahora, 25 años después, su presidente, Manuel Chaves, y el presidente de la Fundación Pablo Iglesias, Alfonso Guerra, inauguran el 28 de octubre de 2007 una muestra que conmemora la primera victoria socialista de la nueva era democrática. La sede socialista de la calle Ferraz de Madrid acogerá, hasta el próximo 1 de diciembre, las imágenes más representativas de uno de los momentos más importantes de la historia de España.

Medio centenar de fotografías y carteles recorren toda esta etapa. La exposición arranca con las primeras elecciones de 1977 hasta los comicios de 1982. Una campaña intensa que se refleja en los vídeos de los mítines o de la propia noche electoral en el hotel Palace. A partir de ahí, repasa los logros y avances de los siguientes años contados por su principal protagonista, Felipe González.

La página web del PSOE se suma a esta celebración rescatando del archivo histórico del partido el spot electoral de la campaña de 1982. Los actos conmemorativos del 25º aniversario se cerrarán con un evento en el hotel Palace de Madrid el 1 de diciembre.

FELIPE GONZALEZ ALERTA SOBRE LA BATALLA ABSURDA ENTRE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN PROGRESISTAS.

POLÍTICA

 23/09/2007

Felipe González critica los “periódicos del Gobierno” y se preocupa “por otras cosas absurdas que estamos viviendo”

“Fuego amigo” entre PRISA y La Sexta

JOSÉ MARÍA GARRIDO

“Me preocupan el fuego amigo, los daños colaterales y otras cosas absurdas que estamos viviendo”, afirmó Felipe González en el acto cívico que se celebró el pasado jueves en Madrid para homenajear al recién fallecido presidente del Grupo PRISA, Jesús de Polanco.

Con estas palabras, el ex presidente del Gobierno se hacía eco del enfrentamiento que en los últimos días están manteniendo Sogecable (grupo propietario de Canal +, Digital + y cuyo principal accionista es PRISA, editora del diario El País) y La Sexta (que cuenta, entre sus accionistas, con Jaume Roures, presidente de la productora MEDIAPRO y promotor de Público, un periódico, supuestamente situado a la “izquierda de El País”, que saldrá a la venta en los próximos días), sobre los derechos de transmisión de los partidos de fútbol.

“Amigos de Zapatero”
En su edición de ayer, el diario El País,afirmaba que “son los amigos de Zapatero, al frente de La Sexta y MEDIAPRO los que han enconado el conflicto del fútbol”. Por amigos de Zapatero, aclaran desde El País, “pasan varios de los más destacados accionistas, directivos y promotores de la cadena de televisión La Sexta, de la que es accionista la productora MEDIAPRO, cuyo presidente, Jaime Roures, promueve el periódico Público, de próxima aparición”.

Público
“El proyecto de dicho diario –afirma El País-, le fue presentado a Zapatero hace ya bastantes meses, como ha admitido el presidente en círculos íntimos. Zapatero, aseguran fuentes próximas a él, ve con simpatía la llegada de un periódico que esté “más a la izquierda que El País”. Por su parte, Felipe González “también lanzó un mensaje sobre este asunto en el homenaje a Polanco cuando recordó cómo se deshizo de los `periódicos del Gobierno´. `No quería tenerlos. Me parecía una contradicción en sus términos´, señaló González”.

Conflicto
De este modo, desde El País se apunta a que son cuatro los responsables principales que habrían creado el conflicto entre ambas empresas de comunicación: Antonio García Ferreras, Miguel Barroso, José Miguel Contreras, y, especialmente, Jaume Roures.

Miguel Barroso
A este respecto, El País recuerda que “la cadena de televisión La Sexta nació de una ley ministerial de julio de 2005”. Esa ley fue diseñada por Miguel Barroso, entonces secretario de Estado de Comunicación. Barroso abandonó su puesto dos meses después de publicarse dicha ley (…) tras su paso por el palacio presidencial, Miguel Barroso pasó a dirigir la Casa de América, un consorcio integrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid”.

José Miguel Contreras
Por su parte “el consejero delegado del nuevo canal de televisión, José Miguel Contreras, habría sido socio de Barroso en varias iniciativas relacionadas con la comunicación y la imagen de candidatos socialistas y pasaba por ser un viejo amigo de Zapatero, con el que compartía su afición al baloncesto. Diversas fuentes, indica El País, “aseguran que Contreras forma parte de los amigos del presidente con los que juega algún que otro partidillo en La Moncloa”.

García Ferreras
Asimismo, El País recuerda que el director general de La Sexta es García Ferreras, quien “fue director de la cadena SER hasta 2004. Allí, dicen, se fraguó su amistad con el presidente “y con muchos otros líderes políticos españoles”.

El editorial
Algunos analistas políticos coinciden en afirmar que el editorial que el diario El País publicó esta semana, criticando una de las medidas de mayor calado social de la legislatura: las ayudas de 210 euros al mes que recibirán los jóvenes para acceder a su primera vivienda, guardaría relación con la “guerra del fútbol” que se está viviendo entre ambos grupos de comunicación. El País presentó el plan como la copia de unas medidas que ya habían fracasado.

jmgarrido@elplural.com

ECHANDO A FELIPE GONZALEZ, GUIA PARA DESMEMORIADOS.

No pensaba contestar a los comentarios que aparecieron en el post sobre la entrevista a Felipe González. Al fin y al cabo, son valoraciones personales sobre el conjunto de las transformaciones que él introdujo en España. Sin embargo, el último comentario de Fernando me ha hecho cambiar de opinión y he pensado que será divertido recordar a la gente como se echó a Felipe González del poder.

Efectivamente, Fernando decía en uno de los comentarios

A Felipe González se le echó del poder literalmente.

Y tiene toda la razón, a Felipe González se le echó del poder pero no exactamente como él da a entender.

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En 1993, después de que, contra todo pronóstico Felipe González ganara las elecciones generales por casi un millón de votos, un nutrido grupo de periodistas, entre ellos Luís María Anson (entonces director del diario ABC y más tarde fundador de La Razón), deciden que es necesario utilizar todos los medios posibles para echar a Felipe del poder. En 1998, Ansón confesaba a la revista Tiempo:

González bloqueaba algo vital en una democracia: la alternancia. Si llega a ganar las elecciones del 96, con la bonanza económica no hubiera habido quien lo echase hasta el 2004. No salimos de 40 años de Franco para entrar en 30 años de González

Y es que según Ansón, la única forma de poder echar a Felipe González era una campaña de acoso y derribo en toda regla. En sus propias palabras:

La capacidad de comunicación, la fuerza política, la habilidad extraordinaria que tuvo siempre González, hizo darse cuenta a muchas personas que era preciso que concluyera su etapa. Como los ataques a González, muy fuertes en el 92-93, no terminaron con él, (…) vimos que era necesario elevar el listón de la crítica. Entonces se buscó ese mundo de las irregularidades, de la corrupción… No había otra manera de quebrantar a González

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En aquel grupo de periodistas, que se hicieron llamar “Plataforma de Defensa del Derecho a la Información de los Ciudadanos”, estaban representados los directores de los principales diarios de derechas españoles. Ansón contaba en 1998:

Nos reuníamos, generalmente en mi despacho, el director de El Independiente, Pablo Sebastián; José Luís Gutiérrez, de Diario 16; el director general de Antena 3, Manuel Martín Ferrand; el de Informativos de Antena 3 Radio, Antonio Herrero; el de El Mundo, Pedro J. Ramírez.

El objetivo de estas reuniones era planear la estrategia periodística para erosionar al gobierno y acabar con González. Confesaba de nuevo Ansón en el 98:

Había que terminar con Felipe González, ésa era la cuestión. Al subir el listón de la crítica se llegó a tal extremo que en muchos momentos se rozó la estabilidad del propio Estado. Eso es verdad. Tenía razón González cuando denunció ese peligro…, pero era la única forma de sacarlo de ahí.

Este grupo de periodistas fueron los que se dedicaron a crear el clima de crispación que acompañó a González en su última legislatura. Se trataba de crear un continuo de noticias buscando entre los trapos sucios de cualquier persona relacionada con el partido socialista, e inmediatamente implicar directamente a Felipe González en dicho asunto. Desde los medios se presionaba a los jueces para crear la mayor erosión posible. El propio Ansón en el 98 cuando le preguntaban si se había presionado a los jueces respondía sin tapujos:

Sin duda, por reflexión o instinto, los medios reaccionaron atizando algunas situaciones. Ése fue el caso de los conflictos y el papel de la justicia. Al atizar el fuego en ese sector se favorecía la erosión de González… Así que se hizo. Fue una operación de acoso y derribo. Algunos lo hicimos desde el convencimiento honesto de que era un servicio al sistema democrático. (…) Desde una labor crítica normal no se conseguía desalojar a González del poder.

aznar a su llegada a Heathrow

¿Pero se trataba esto de una simple campaña mediática organizada por ese grupo de periodistas? No, en unas declaraciones posteriores Ansón afirmaba que:

la operación de acoso y derribo (…) fue, naturalmente, una operación del partido de la oposición

de hecho, se supo que Francisco Álvarez Casos acudió a varias de esas reuniones, incluida la del 4 de Julio de 1995 menos de un año antes de las elecciones. Ansón, también implicó en esta operación a

algunos medios financieros

afines a la derecha española, y con muchos intereses en ver subir a Aznar al poder.

anguita

No solo el PP estaba interesado en hacer desaparecer a González del mapa político. El entonces presidente de Izquierda Unida Julio Anguita, creía necesaria la caída de González para llevar a cabo lo que él denominaba la estrategia de “sorpasso”, que convertiría a Izquierda Unida en el partido de izquierdas dominante. La estrategia de erosión al PSOE podría ocasionar la subida de la derecha a corto plazo, pero Anguita creía que a largo plazo le permitiría captar a todos los votantes del PSOE. Por ello Anguita se une a la campaña del PP de acoso y derribo al gobierno, formando la llamada “pinza” PP-IU al PSOE.

En 1996, tras conseguir mediante esta campaña de acoso y derribo la convocatoria de elecciones anticipadas, el Felipe González pierde las elecciones por 291.000 votos. El resultado más ajustado de la historia de España. El propio Ansón reconocía en el 98:

Aun así, perdió las elecciones por menos de 300.000 votos… (…) A pesar de haber lanzado contra él una de las mayores ofensivas que se hayan desencadenado contra un político.

La estrategia de la pinza proporcionó muy buenos resultados para Anguita en aquellas elecciones, ya que le permitió captar a aquellos votantes de izquierdas desencantados principalmente por la guerra sucia contra el terrorismo. Sin embargo, en 1996, con el PP en el poder, al contrario de lo que esperaban muchos de los votantes de Izquierda Unida, Anguita no abandona la estrategia de la pinza contra el PSOE. Mientras las bases reclamaban una oposición útil a las políticas económicas y sociales de derechas que llevaba a cabo el PP, Anguita se unía a la derecha en la estrategia de la contra-oposición. Era parte de la estrategia de “sorpasso”, no bastaba que el PSOE estuviera en la oposición, si IU debía convertirse en la fuerza de izquierda dominante era necesario erosionar al partido de izquierdas mayoritario puesto que no les era posible captar a los votantes de izquierda.

La estrategia de Anguita provoca un creciente malestar tanto en las bases como dentro del partido. En 1997 este malestar se manifiesta en la escisión de la llamada corriente Nueva Izquierda, que forma su propio partido. Ese mismo año, parte de Esquerda Unida (la federación gallega) abandona también el partido. Iniciativa per Catalunya, la organización confederada a IU en esta región, se escinde del partido.

En las municipales de 1999 IU cae 1.200.000 votos respecto a las anteriores municipales, y más de 1.300.000 votos respecto a las generales del 96. El número y porcentaje de votantes continúa cayendo en las europeas del 99. La estrategia de “sorpasso” ha fracasado, los votantes de IU, desencantados con la labor de Anguita piden un nuevo líder. En 1999, Anguita renuncia a la candidatura a las generales después de varios episodios cardiovasculares. El propio Anguita reconocía en el 2004 que su salida tuvo más que ver con la falta de apoyos dentro del partido que con su salud. Durante su última legislatura Julio Anguita había sido el mejor anti-felipista, y se había preocupado más de atacar al PSOE que de defender políticas de izquierdas en medio del ataque salvaje a los servicios sociales que sufrió España en aquella legislatura. El daño que causó Anguita a la credibilidad del partido lo sigue pagando IU hoy en día.

Felipe González en la noche electoral del 96, se despedía de sus votantes, con aquella frase que se quedó para siempre en mi memoria:

Hemos sido dulcemente derrotados, pero volveremos…

Yo tenía 15 años, y ya hacía algunos años que discutía sobre política española e internacional con algunos de mis amigos. Lo que no podía entender entonces era las consecuencias a largo plazo que tendría el éxito de aquella campaña. El Partido Popular se dio cuenta del poder de los medios de comunicación, y de la necesidad de mantenerlos bajo control. Por eso, a las pocas semanas de tomar el gobierno, inicia la guerra contra PRISA.

polanco

Comenzó manifestándose con la llamada guerra de los decodificadores, por la que el gobierno forzó la creación de Vía Digital como plataforma alternativa a Canal Satélite Digital. Como era de esperar Vía Digital fracasó, probando falsas las declaraciones de Cascos asegurando que existía un mercado más que suficiente para ambas. Los ataques continuaron con los derechos deportivos, para lo que el gobierno a través de Cascos creó un decreto ley (la llamada “ley de interés general”) que jamás ha vuelto a ser aplicado, y que impedía a PRISA retransmitir en exclusiva los partidos de liga. Finalmente, la campaña orquestada por el PP tuvo su colofón con el caso del juez Gómez de Liaño, apoyado por la fiscalía del estado, que acusa a Polanco de estafa y apropiación indebida de 23.000 millones de pesetas. Finalmente, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional desautorizó hasta en 7 ocasiones las actuaciones de Gómez de Liaño, y demostró que jamás existió estafa. En 1998 el Tribunal Supremo procesa y condena a Liaño por prevaricación (esto es, dictar a sabiendas una resolución injusta) y lo inhabilita como juez. Sin embargo, José María Aznar, en pago por los servicios prestados, indulta a Liaño en el año 2000. Cabe preguntarse qué es de la separación de poderes cuando el presidente del gobierno tiene el poder del indulto.

Poco importaba ya que las sentencias hubiesen dado la razón a PRISA, el daño ya estaba hecho. Esta es la segunda gran consecuencia del éxito de la campaña de acoso y derribo a González en el 96. Ya no es necesario contar con la verdad, basta con contar con los medios de comunicación.

ex_presidente_Gobierno_Felipe_Gonzalez_momento_entrevista

A pesar de los 3 años de campaña de ataques a González entre el 93 y el 96, así como las posteriores durante la primera legislatura de Aznar, a pesar de las conocidas investigaciones de Pedro J., y de lo que Ansón denominaba “se buscó ese mundo de las irregularidades, de la corrupción…”, Felipe González jamás ha sido acusado ante un tribunal de ni un solo delito. Y sin embargo, como se puede leer en los comentarios del post anterior, basta mencionar su nombre para que sea acusado personalmente de todos los casos de corrupción que ocurrieron en aquellos 14 años. Éste es el autentico poder de los medios.

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“Pescado” del Blog Regreso al Futuro, citado por Jessica Fillol