UNA LLAMADA A LA MÁXIMA PARTICIPACIÓN EN LAS ELECCIONES DEL 27-M.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • Carlos Carnicero
  • CARLOS CARNICERO

    25/05/2007

El Zumbido

La víspera del futuro

Los analistas políticos tenemos la obligación de intuir el futuro. Y, ya estamos en el futuro, porque sólo queda el cierre de campaña y el día de reflexión. No sería razonable que cambiaran muchas cosas en estas cuarenta y ocho horas. No lo creo. La gran duda está en el nivel de participación. Esa es la gran apuesta del presidente del Gobierno y secretario general del PSOE en el tiempo que queda hasta que se abran las urnas. Movilizar a todos los ciudadanos con derecho a voto que creen en los valores de la convivencia y la participación política.

La discrepancia es la base del sistema político y la deslegitimación su primer enemigo. El PP ha hecho de la deslegitimación del contrario la base de su técnica política. No sabe vivir reconciendo al adversario el derecho esencial de su existencia. Y lo peor de todo es que la afirmación de José María Aznar sobre el paralelismo de la situación actual con la guerra civil tiene un trasfondo de crédito desde las antípodas de lo que ha dicho: si el PP continúa excavando una trinchera de odio que separe a los españoles, la tragedia, en las dimensiones asumibles que permite el comienzo del siglo XXI está servida.

Hace falta una radical catarsis en la derecha española. España necesita un partido conservador que se pueda mirar en el espejo de los que existen en Europa. No es razonable tener que convivir con un partido como es el que dirige Mariano Rajoy y vive a la sombra de la herencia de José María Aznar.

Estamos en unas elecciones municipales y autonómicas. Pero el PP primero, y el gobierno, después, han aceptado el reto de subir la parada hasta convertir, de hecho, estas elecciones en unas primarias de las elecciones generales que deberán celebrarse en año que viene.
Los resultados de la noche electoral se van a interpretar en esa clave, más allá del análisis concreto de las alcaldías y gobiernos autonómicos que logre cada partido. Cualquier cosa que suceda deberá permitir cambiar las claves en las que se desarrolla la vida política en España, donde está desapareciendo la praxis política democrática para convertirse en una propaganda en donde se le niega a la ciudadanía la participación política, porque el PP está empeñado en negar la esencia de la vida democrática, que es el derecho y la obligación que tiene el Gobierno de dirigir la política del país. Eso, ahora mismo, ya es un milagro por el empecinamiento que tiene el PP en llevar la confrontación a la antesala de lo que con tanta irresponsabilidad enuncio el ex presidente del Gobierno José María Aznar. Ahora solo queda esperar el veredicto de los ciudadanos.

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CANAL 9, CHIVATO DE FABRA.

fabra.jpgElecciones 27M

Los socialistas denuncian que Canal 9 pasó notas a Fabra en un debate

EL PAÍS – Valencia – 22/05/2007

 

La consejera del PSPV-PSOE en el consejo de administración de RTVV Dolors López solicitó ayer a la Junta Electoral de la Comunidad Valenciana la “paralización cautelar” de la emisión del debate de política municipal de Castellón entre los candidatos Alberto Fabra, del PP, y Juan María Calles, del PSPV, prevista para la medianoche de ayer en Canal 9. López explicó que durante la grabación del debate, que tuvo lugar por la mañana, “alguien del equipo ha pasado tarjetones con algo escrito” a Fabra, mientras se encontraban en un recinto “en el que sólo podían estar el locutor, las cámaras y la regidora”, mientras que “detrás del panel del decorado había tres monitores con los tres asesores de los candidatos”.

 

 

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Desde el consejo de administración de RTVV se señaló que en la cobertura informativa de la campaña electoral “no se especifica ninguna prohibición” para que los asesores políticos presentes puedan solicitar al regidor del programa que entregue anotaciones.

EL PRESIDENTE DEL PP VALENCIANO ANIMA A EXAGERAR PARA GANAR ALCALDIAS.

Elecciones 27M

Rus: “Dije que traería la playa y me votaron. ¡Serán burros!”

El presidente del PP valenciano anima a exagerar para ganar alcaldías

T. CUQUERELLA / M. ALBEROLA – Xàtiva / Valencia22/05/2007

 

El alcalde de Xàtiva y presidente del PP valenciano, Alfonso Rus (PP), es una bendición para los periodistas: siempre que habla da no menos de cuatro titulares. Y que no haya presencia de periodistas en sus actos no constituye ningún problema, puesto que hay quien se encarga de grabar sus comentarios para luego difundirlos. Si hace unos días la dirección de Internet http://rus2.blogspot.com difundió unas supuestas declaraciones suyas en las que descalificaba a los músicos de bandas de Xàtiva por ser “més rojos que un titot” y “fills d’una puta”, además de mandarlos a “tocar la figa de sa mare”, ahora este mismo enlace suministra una nueva grabación en la que anima a dirigentes y simpatizantes del PP a exagerar para ganar las elecciones, insultando a la vez a los votantes.

 

 

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El alcalde de Xàtiva llama “cobardes” a quienes graban su desahogados comentarios “porque no tienen lo que han de tener”

“Donde no gobernamos hay que crear la ilusión de gobernar”, animó a su auditorio en Benigànim (La Vall D’Albaida), donde gobierna el PSPV desde 1999. Y se puso como ejemplo de lo que él hizo para conseguir la alcaldía de su pueblo: “Dije: traeré la playa a Xàtiva. ¡Y se lo creyeron!

¡Si yo mando, traeré la playa! Y van y se lo creen todo. ¡Serán burros! Y me votaron”. Rus animó a su auditorio a seguir esta estrategia, según han confirmado varios asistentes a dicho acto. El alcalde de Xàtiva bromeó ayer sobre su promesa y aseguró que “faltan los ventiladores para hacer las olas”. No obstante, llamó “cobardes” a los autores de las grabaciones porque “no tienen lo que han de tener” y reclamó que “den la cara”.

Respecto a sus supuestas declaraciones sobre los músicos, Rus afirmó que el asunto está en los tribunales porque le habían suplantado la voz. Asimismo, aseguró que el juez ha decretado la suspensión de la página web aunque ésta ha permanecido operativa. Finalmente, adelantó que no va a recurrir “nada” y justificó que sus votantes le votan “porque en las elecciones se debe valorar el trabajo”.

No es la primera vez que Rus es reo de su expresividad. El presidente del PP ha amasado una irritante trayectoria gracias a su locuacidad y a su talante desafiante (“Si encima de ser bajito, no fuera chulo… ya me explicarás”, declaró en una entrevista a este periódico a finales de los noventa). En esa tónica, en diciembre de 2004 calificó de “chupópteros” y “membrillos” a los profesores de la Universitat de València en un acto con jóvenes de Nuevas Generaciones. Rus acusó a los profesores de perder el tiempo y de tener siempre “la mano en el culo”. Apenas unos meses después, en febrero de 2005, la emprendió contra la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), una institución de la Generalitat cuyo plenario había aprobado un clarificador dictamen sobre la lengua de los valencianos. Rus, en absoluta sintonía con la ultraderecha, instó a los académicos a “marcharse a Cataluña y desarrollar su trabajo de lingüistas allí”.

Rus, que ha manifestado que en Xàtiva sin él todavía irían en burro, llegó a la alcaldía de esta ciudad en 1995 como candidato del PP. Antes había sido concejal por el CDS y AIX (Agrupación Independiente de Xàtiva). El PP le prohibió ir a dar mítines con el Ferrari que se había comprado como rampante empresario de electrodomésticos.

Publicado en El País

EL CAMBIO EN LA COMUNIDAD VALENCIANA: UNA ESPERANZA COMPARTIDA.

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TRIBUNA: INMACULADA RODRÍGUEZ-PIÑERO

Razones para un cambio

INMACULADA RODRÍGUEZ-PIÑERO 21/05/2007

 

En democracia la ciudadanía elige el Gobierno. Los valencianos y las valencianas elegiremos el 27 de mayo qué tipo de sanidad queremos, la calidad de nuestra educación y de los servicios sociales, la preservación de nuestro territorio, el alcance de nuestros derechos y nuestra capacidad de crecimiento. Antes de votar, los ciudadanos hemos de valorar con objetividad la gestión de nuestros gobernantes y el futuro que nos ofrecen las diferentes opciones. A continuación, intentaré evaluar, brevemente, ambos aspectos desde la realidad de los datos y no desde la virtualidad que el Sr. Camps y su televisión pública intentan vendernos.

 

 

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El 27 de mayo podemos elegir entre la ‘pole position’ del desarrollo o de nuevo lo más alto del pódium del cemento

Si empezamos con la gestión de la economía, aspecto clave para el desarrollo y la prosperidad de nuestra Comunidad, nos encontramos ante la primera quimera. Desgraciadamente, no somos los más dinámicos ni los más prósperos. La realidad es que la Comunidad Valenciana no ha aprovechado el tirón de la economía española. Esto no lo digo yo. Son las estadísticas del INE. En el periodo 2003-2006 la economía valenciana ha crecido por debajo de la media nacional y ha perdido 5 puntos en términos de renta per cápita en los últimos seis años. Atrae menos inversión extranjera que la media nacional, estamos a la cola en todos los indicadores que miden la modernización tecnológica y somos la Comunidad más endeudada con respecto al PIB y la tercera donde la deuda más ha crecido.

Por tanto, la conclusión es una mala gestión de los recursos públicos, con un endeudamiento que no ha generado más y mejor crecimiento y con unos sobrecostes valorados por la Sindicatura de Cuentas en 2.577 millones de euros, importe equivalente a 858 colegios, cuando tenemos más de 2.000 alumnos en barracones, a 74 hospitales o a 429 residencias para mayores. Cualquier gerente de una empresa no habría sobrevivido a estos resultados y habría sido fulminantemente cesado.

¿Habrá servido la deuda para mejorar nuestros servicios públicos? Desgraciadamente nos encontramos ante la segunda quimera. La realidad es que la Comunidad Valenciana ocupa la última posición en el ranking por comunidades autónomas en gasto sanitario por habitante (1.023 euros frente a los 1.470 de La Rioja), en camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes (2,6 frente a 4,6 de Cataluña) y está muy por debajo de la media nacional en residencias para nuestros mayores, en los servicios de ayuda a domicilio o en guarderías infantiles (la tasa neta de escolarización a los dos años es 10 puntos inferior a la media nacional).

Sin embargo, hay materias en las que no vamos los últimos. Porque la Comunidad Valenciana está en el grupo de cabeza de las comunidades con más fracaso escolar, en la vanguardia del deterioro de las costas y de los atentados al medio ambiente, somos referencia en irregularidades urbanísticas y somos avanzadilla en manipulación de los medios públicos de comunicación.

Camps y su Gobierno están consiguiendo algo que no es fácil: situar a esta Comunidad en el lugar que no se merece y todo su esfuerzo lo vuelcan en que parezca lo contrario.

Se puede entender que la preocupación de un Gobierno conservador no sea la justicia social, la solidaridad o la igualdad de oportunidades. Esto es una opción ideológica, pero lo que ya no es una opción ideológica es que hagan mal las cosas. Porque hacer mal las cosas es que la deuda de la Comunidad se haya multiplicado por diez en diez años y no haya servido ni para crecer más ni para mejorar nuestros servicios públicos. Hacer mal las cosas es que la política urbanística haya merecido la reprobación de las instituciones europeas y hacer mal las cosas es que tras el mayor accidente de metro de la historia de España, nadie haya asumido responsabilidades políticas.

Los españoles dieron su voto mayoritario el 14 de marzo de 2004 a los socialistas porque sentían que se merecían una España mejor. Y hoy tenemos una España mejor. Todos los organismos internacionales así lo reconocen.

Los valencianos también nos merecemos una Comunidad mejor.

Los socialistas no nos conformamos con lo que tenemos. Queremos más y miramos al futuro con ambición de cambio y como una oportunidad de mejora. Creemos en una Comunidad que apueste por el talento y el conocimiento de los que habitan en ella. Por ello, necesitamos un Presidente de la Generalitat que dé la cara, que sitúe a esta Comunidad en los primeros puestos de bienestar social, de dinamismo económico, con ganas de potenciar los avances de la sociedad, de extender derechos, de mejorar las condiciones de vida de la gente, de hacer de las ciudades y de los pueblos un buen lugar para vivir

Necesitamos un Gobierno transparente, orgulloso de lo que representa y que nunca recurra al victimismo para ocultar sus carencias.

El próximo 27 de mayo, podemos elegir entre estar en la pole position del desarrollo o estar de nuevo en lo más alto del pódium del cemento.

Los socialistas asumimos este reto, por eso confío en que el voto de cada uno pueda darnos a todos lo que nos merecemos y necesitamos.

Inmaculada Rodríguez-Piñero es secretaria federal de Política Económica y Empleo del PSOE.

MI ENCUENTRO VIRTUAL DE CADA DOMINGO CON JJ PEREZ BENLOCH.

CRÓNICA: LA CRÓNICA

Un voto pragmático

J. J. PÉREZ BENLLOCH 20/05/2007

 

Con tan sólo cinco días de campaña por delante no resulta aventurado afirmar que todo el pescado está vendido. Los sondeos de opinión publicados han avanzado los resultados con muy ligeras desviaciones unos de otros y si un tsunami no lo impide se revalidará la ventaja conservadora. Quedan en el aire algunas incógnitas que alientan esperanzas y desasosiegos, al tiempo que animan al ejercicio del voto. Nos referimos especialmente a ese 20% de indecisos que puede darle un vuelco a los pronósticos autonómicos, así como a la capacidad movilizadora de los partidos en un clima general de despolitización y enervamiento cívico largamente propiciado por la política del Consell.

 

 

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No obstante, la bondad de las previsiones para el PP valenciano, resulta cuanto menos chocante la invocación al pragmatismo para recabar el voto de los electores del PSOE que valoren la política del actual Gobierno con la misma benevolencia con que lo hacen sus protagonistas, empezando por sus beneficiarios, ya desempeñen cargos o gocen de sinecuras. No es ninguna excentricidad esta llamada a la conveniencia de optar por el partido más votado desde 1995. Al fin y al cabo, en ese centro político cada día más decantado a la ladera conservadora reside un fragmento de simpatizantes, e incluso militantes socialistas, de convicciones ambiguas y bandera de conveniencia.

A los estrategas electorales de Ignasi Pla no se les ha ocurrido, hasta ahora que sepamos, echar las redes en esos presuntos cardúmenes de la derecha. Seguramente porque hay poco que pescar. La veta liberal valenciana siempre ha sido muy estrecha, tanto que, como gráficamente se describía, a sus miembros se les podía embutir en un taxi. El mogollón, el macizo roqueño, en cambio, es enorme y nos viene gobernando desde el primero de abril 1939, Día de la Victoria, con una leve interrupción en los preludios democráticos. De ahí que ese mismo magma conservador considere que las aspiraciones de la izquierda son poco menos que una intromisión en su propio predio, una suerte desacato político.

Frente a esta hegemonía, el voto progresista -PSPV y Compromís pel País- supone cuanto menos la voluntad de limitarla, de difundir el poder, hoy concentrado en un solo partido, activando el sistema de contrapesos y fiscalizaciones que es el exponente de una democracia evolucionada. Optar por la alternativa equivale, además, a renovar las instituciones insuflándoles nuevos bríos, aunque asimismo signifique menor entusiasmo, o ninguno, por la promoción de grandes eventos absurdos, como el circuito urbano de Fórmula 1 que dinamita el pulso de la ciudad y buena parte de su trazado urbano. De todo esto ja en tenim prou, por puro pragmatismo.

No se trata de formular aquí una exégesis y valoración de los programas alternativos al PP, pero, entre la barahúnda de propuestas, hay tres que merecen ser subrayadas porque son políticamente definitorias. La primera es la decisión insoslayable de ponerle coto a la corrupción, aunque ello parezca interesar poco al pueblo soberano, resignado cínicamente a que no roba quien no puede; la segunda, y condicionante en buena parte de la anterior, es la gestión del territorio, tratando de que los paisajes que sobreviven no se reduzcan a sus tres primeras sílabas: y, por último, establecer la trama legal adecuada para impedir el uso partidario y fascistoide de la televisión y radio de titularidad pública. Tres asuntos prioritarios por puro pragmatismo.

Y no queremos cerrar esta crónica sin glosar, siquiera sea brevemente, el mantra que airea el PP calificando de grises y tristes los años que precedieron su llegada al poder. Esos fueron los 80, la década prodigiosa de la movida, que no solo fue un tiempo de vino y de rosas, sino también en el que se trazaron los fundamentos de la nueva Valencia con el riu de cultura que es el Jardin del Turia y la Ciudad de las Ciencias, entre otras obras de infraestructura que abonaron el despliegue actual. Rita Barberá, la alcaldesa periodista, fue testigo de tal evidencia. Lástima que en ocasiones como ésta la desmemoria teñida de ingratitud no parezca más que rencor. Un recordatorio que no tiene nada que ver con el pragmatismo, sino con aquello de dar a cada cual lo suyo, el famoso quique tribuere.

L@S CANDIDAT@S MUNICIPALES TIRAL DEL CARRO.

Elecciones 27M

Los candidatos municipales tiran del carro

M. A. – Valencia – 20/05/2007

 

El bajo tono de Francisco Camps y Joan Ignasi Pla contrasta con el ritmo de algunos de los aspirantes a las alcaldías de las tres capitales. Las ciudades de Valencia, Alicante y Castellón, aparte de la pugna estricta por sus ayuntamientos, se configuran como decisivas en el resultado que determinará la composición de las Cortes, por lo que se han convertido en los verdaderos campos de batalla electoral.

 

 

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Tras 16 años ocupando la alcaldía de Valencia, la candidata popular Rita Barberá recorre a diario los barrios en una caravana electoral y, además, dedica no menos de tres actos por jornada a captar el voto. Para ella no es ésta una campaña como lo han sido las cuatro anteriores. Ante sí tiene una oponente que reúne mayor atractivo electoral que sus adversarios anteriores. La presión de la candidata socialista Carmen Alborch ha obligado a Barberá a intensificar su presencia por barrios a los que había dejado de ir y a regresar al caladero de los mercados en busca de votos.

La candidata socialista ha irrumpido con una campaña imaginativa y vistosa, pero también con un trabajo previo de fondo tomando el pulso de los barrios, con sus principales reivindicaciones y sus desequilibrios frente a lo que el PP denomina “la nueva Valencia”. Alborch no ha dejado de pisar el acelerador con sugerencias de calidad para la ciudad a la que aspira a gobernar, pero también con promesas básicas para los barrios más desatendidos que canalicen el descontento con los cuatro mandatos de Barberá.

Mientras que los candidatos populares a las alcaldías de Alicante y Castellón realizan una campaña de baja intensidad, sus oponentes tratan de atraer hacia la urna municipal el voto obtenido por el PSOE en las pasadas generales, lo que supondría un vuelco local y autonómico. Etelvina Andreu, la candidata del PSPV a la alcaldía de Alicante, mantiene en su agenda más de cinco actos diarios en los que pisa los barrios y se reúne con los vecinos para asumir sus quejas y contagiarles su entusiasmo.

Otro tanto ocurre con el candidato socialista a la alcaldía a Castellón, Juan María Calles, quien todos los días visita los barrios con dos carpas, horchata y una pantalla táctil en la que muestra “el mapa de la desidia” de los populares: 33 solares en los que se prometió construir escuelas, ambulatorios, centros de atención y otros servicios que nunca llegaron.

EL TIRON A LA CAMPAÑA HA DE DARSE EN LAS MUNICIPALES.

REPORTAJE: Elecciones 27M

La no campaña llega al ecuador

La baja intensidad de la agenda de los candidatos marca la primera parte de la carrera electoral

MIQUEL ALBEROLA – Valencia – 20/05/2007

 

La campaña electoral ha recorrido la mitad de su camino sin que las agendas de los dos principales candidatos a presidir la Generalitat, Francisco Camps (PP) y Joan Ignasi Pla (PSPV), hayan alcanzado picos de intensidad. Tras la inflexión propia del inicio de campaña, sus agendas se han ido enfriando, aunque con la excepción de algunas citas más vibrantes (y entre éstas, las de los denominados actos centrales, que coinciden con las visitas de los líderes nacionales).

 

 

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Tras la inflexión del inicio las agendas de los candidatos se han enfriado

Al candidato popular le interesa una campaña de perfil bajo, ya que no puede prescindir del trámite de someterse a ella. Su voto sociológico está movilizado al máximo desde hace tres años como resultado de la estrategia seguida por el PP en Madrid contra el frustrado proceso de paz que inició el Gobierno con ETA, así como con la ceremonia de la confusión respecto al 11-M.

Asimismo, en el ámbito autonómico, el PP ha desplegado a lo largo de la legislatura eficaces instrumentos de movilización como el victimismo respecto al Gobierno central, hacia el que desvía las responsabilidades de todo lo que estropea la postal paradisíaca de la Comunidad Valenciana. Entre el amplio catálogo de agravios destaca especialmente la agitación continua sobre el revocado trasvase del Ebro, que ha calado como “lluvia fina”. Además, subir la intensidad de la campaña podría suponer una movilización del voto de izquierda y, por consiguiente, una reducción de la amplia bolsa de indecisos que ha decantado las encuestas a favor de los populares. En esa tónica, el debate televisivo de Canal 9 con los tres candidatos a la Generalitat apenas fue publicitado por la cadena, por lo que logró un 5,3% de share.

El PP determinó el ritmo de la campaña con el fogonazo del circuito urbano de Fórmula 1 para Valencia y luego la ha mantenido a fuego mínimo para absorber el voto de centro con el resplandor de los eventos y su halo de prosperidad. Sólo ha apretado el acelerador para subrayar mensajes anticatalanistas que, aparte de zapar al PSPV, eviten fugas de votos desde su espectro sociológico a opciones como Unión Valenciana o Coalición Valenciana, que podrían poner en riesgo su mayoría absoluta.

Por el contrario, el PSPV se enfrenta al reto de movilizar a sus votantes con no pocos inconvenientes. Entre ellos, la eficaz máquina de propaganda desarrollada por el PP durante sus doce años en el Palau de la Generalitat. Pese a ello, desde Madrid el PSOE ha reforzado la campaña con la presencia del presidente del Gobierno en Valencia y Alicante. Sin embargo, tres años después de la llegada del PSOE a la Moncloa, los socialistas valencianos empiezan a sufrir el desgaste del poder del partido en España sin haber llegado a abandonar la oposición. Esta anomalía anquilosa en parte su mecanismo electoral al no ser percibidos como una alternativa neta, es decir, sin servidumbres con lo establecido.

Además, según el análisis de un destacado socialista valenciano, la izquierda no ha encontrado su espacio electoral tras perder las elecciones en 1995. “El PSPV no tiene terreno y de ahí que la visualización de su campaña pierda intensidad”, explica. El PP ha ocupado el espacio desideologizado con el discurso de los grandes eventos como medio de generación de riqueza y prosperidad, mientras el PSPV se cuece en sus propias contradicciones al respecto. Pone los peros a los grandes eventos, pero no renuncia a apuntarse a las fotos que ellos suministran, lo que le reporta una imagen confusa tanto para el electorado desideologizado como para el muy ideologizado.

Fuera de ese espacio, le quedan los elementos con presencia social, como la higiene financiera, la salubridad democrática y los conflictos sociales. Sin embargo, su papel al respecto tampoco resulta claro al electorado, ya que el Gobierno central o siempre guarda alguna relación al respecto o no ha tomado medidas suficientes de saneamiento. Todo ello redunda en una “incomodidad presencial” del partido en la campaña que hace que no se visualice. Como alternativa, el mensaje se ha recluido en los guiños al bolsillo del electorado, ofreciendo ayudas económicas a las familias como principal icono electoral.

Varios expertos en demoscopia consultados detectan que en la campaña autonómica del PSPV de momento “no hay alegría” como para producir una movilización determinante, aunque reconocen que la clave de esa movilización está en las municipales.