PP: EL DÚO DE LA ABSTENCIÓN.

1204409213714elorriagarajoydetalledn.jpg 

El PSOE encuentra el resorte

Las palabras atribuidas a Elorriaga proporcionan a los socialistas munición para incentivar la movilización

FERNANDO GAREA – Madrid – 02/03/2008 20:17
El miedo es “la sensación de alerta y angustia por la presencia de un peligro o mal, sea real o imaginario” y provoca siempre una reacción inmediata que puede traducirse en parálisis y aturdimiento o en sobresalto y aceleración.

El miedo nunca deja indiferente, por eso es siempre un arma electoral eficaz, aunque de consecuencias siempre impredecibles. Hillary Clinton lo utiliza estos días a la desesperada para mostrar a Obama como inexperto e insolvente.

Rajoy lo utiliza para que los votantes de la izquierda dejen de ir a votar y Zapatero para que no se queden en casa y vayan a rechazar al PP. El primero busca el efecto paralizante y el segundo el que sobresalta. El candidato del PP repite frases como “Zapatero es un peligro para la economía o para la inimigración” para apelar al miedo de las clases medias y bajas, potenciales electores del PSOE.

Campaña importada de México

Para entender la frase fundamental de su campaña hay que recurrir a su nuevo asesor, Antonio Solá. Él fue el cerebro de la campaña electoral de Felipe Calderón en México, frente al izquierdista Andres López Obrador. El lema con el que ganó el anterior cliente de Solá, con una campaña muy agresiva, era “López Obrador, un peligro para México”.

Es decir, se trataba de meter miedo entre los electores, creando la “sensación de alerta y angustia” de que podían perder lo que tenían. Ahora, Rajoy ha comprado la idea que, según asegura el Financial Times que dice Gabriel Elorriaga , consiste en “sembrar suficientes dudas sobre la economía, la inmigración y las cuestiones nacionalistas”.

Zapatero da una vuelta al mensaje y presenta al PP como un partido xenófobo 

Se busca así activar la reacción paralizante del miedo . En el caso de la inmigración sembrar el miedo tiene la contraindicación de convertirlo en pánico y en conflicto social descontrolado. Y en la economía el miedo supone llamar a la crisis, jugando con el factor sicológico de la economía.

“Cuatro años más de Gobierno de Zapatero es jugar a la ruleta rusa, un peligro para los bolsillos de los ciudadanos y un riesgo serio para las economías familiares”, dijo Rajoy ayer en Zaragoza interpretando este papel. Y Aznar llevó al extremo ayer el mensaje, como los actores encasillados que terminan sobreactuando: “Zapatero seguirá negociando con los terroristas si nadie se lo impide”.

La otra reacción al miedo, la de la sobreexcitación y la movilización. Esta es la que maneja el PSOE en la campaña. Para eso señala al PP como xenófobo y utiliza lemas como el de “no es lo mismo” o el de “si no vas, ellos vuelven”. Es decir, algo así como “aunque no nos quieran lo suficiente, voténnos al menos para que no gobierne de nuevo la derecha”. Si no es por cariño, que sea por miedo.

Rajoy extrema el discurso y dice que la victoria del PP es una “ruleta rusa”

La base de ese mensaje está en el hecho de que el PSOE perdió las elecciones cuando en los años 90 hubo un electorado de izquierdas molesto por la corrupción y los escándalos. Ahora se trata de no molestar a esos electores e identificar al PP con la derecha eclesiástica en lo social y xenófoba. Le han ayudado en esa estrategia la exclusión de Gallardón, el programa del PP y los mensajes de Rajoy, donde la palabra centro es tabú.

Ausencia de propuestas propias

El PSOE ha encontrado en las palabras atribuidas a Elorriaga la palanca perfecta para lograr la movilización, a falta de un catálogo reconocido de propuestas electorales propias más o menos llamativas. Y lo malo para el PP es que las frases entrecomilladas del Financial Times son coherentes con lo que hace y dice Rajoy.

Los datos de los dos partidos, a una semana de las elecciones, coinciden en augurar una alta participación. Si fuera así, todo parece indicar que la baja abstención beneficiaría al PSOE, pero tampoco esa es una verdad absoluta. En 1996 ganó Aznar con una participación muy alta del 77%; en 2004 el PSOE ganó con un 75,6% y en las últimas municipales el PP fue el más votado con el 63%.

Si, finalmente, la movilización gana a la parálisis, el sucesor de Rajoy tendrá que hacérselo mirar e iniciar otra vez el viaje al centro. Literalmente, tendrá que corregir la estrategia excéntrica, definida por la Real Academia como “fuera del centro o que tiene un centro diferente”, y descentrada, o sea, “que se encuentra fuera del estado o lugar de su asiento y acomodo”.

Anuncios

LOS NUEVOS VOTANTES SE INCLINAN POR EL PSOE.

1203315587061opinion-lectoresdn.jpg

FERNANDO GAREA – Madrid – 17/02/2008 23:48
La gran esperanza para José Luis Rodríguez Zapatero está en el millón y medio de nuevos electores, porque la mayoría se inclina claramente por el PSOE, según los resultados del Publiscopio.

El 36,7% de los nuevos electores asegura que votará a los socialistas, frente al 25,3% que afirma que lo hará al PP. Los datos son similares a los de la macroencuesta de enero, cuando el PSOE tenía el apoyo del 37,1% y el PP del 23,7%.

Las diferencias están dentro del margen de error del sondeo. Este grupo de nuevos electores está formado por los jóvenes que han cumplido la mayoría de edad después de las elecciones de 2004, es decir, tienen entre 18 y 22 años. Se incorporan al censo y pueden desequilibrar series históricas de resultados ya consolidados.

Los nuevos votantes muestran un menor rechazo hacia los partidos 

Los equipos de campaña del PSOE y del PP coinciden en que la tendencia en este momento de esos electores es votar a los socialistas. De la misma forma, el equipo de Zapatero admite que un porcentaje significativo de los que fueron nuevos electores en la etapa de Aznar en el Gobierno son ahora mayoritariamente votantes del PP.Entre el total de los encuestados la ventaja para el PSOE en simpatía declarada es de 8,5 puntos, mientras que esa ventaja sube hasta los 13,3 puntos entre los nuevos electores.

En concreto, el porcentaje de nuevos electores que simpatizan con el PSOE es del 36,2%, mientras que es sólo del 22,9% en el caso del PP. Sólo un 5,6% de estos jóvenes muestran simpatía por Izquierda Unida, prácticamente el mismo porcentaje que en el global de los ciudadanos encuestados.

IU tiene escaso apoyo entre los jóvenes que votan por primera vez 

El dato traduce uno de los problemas de IU que, además, empieza a convertirse en estructural: a pesar de pretender ser una formación progresista y de vanguardia se ha convertido en antigua y sin apoyo entre los más jóvenes. Tampoco entre las mujeres, pese a ser una formación que defiende valores feministas, porque ha permitido que el PSOE le arrebate esas banderas.

Sin simpatía partidista

Es significativo también que un 24,2% de esos nuevos electores no sienta ninguna simpatía por los partidos. Ese porcentaje se supone que corresponderá a abstencionistas que no están satisfechos con ninguna opción concreta.

Datos equivalentes se observan en la pregunta sobre el rechazo a los partidos. El PSOE tiene menos rechazo entre los nuevos electores que entre el conjunto de los encuestados. Así, el 13,8% de ellos rechaza al partido de Zapatero, mientras que la cifra baja al 11,1% entre los jóvenes que seincorporan al censo.

En esta pregunta el PP tiene un dato esperanzador y es que tiene menos nivel de rechazo entre los nuevos electores que entre el conjunto de los ciudadanos. Un 34,2% de los nuevos votantes rechaza al PP, mientras que ese porcentaje sube al 35% entre el total del censo.También es menor el porcentaje de rechazo a IU entre los nuevos votantes.

En todo caso, es muy llamativo que los nuevos electores rechazan mucho menos a los partidos que el conjunto de los votantes. Así, un 26,4% del conjunto de los electores asegura que no rechaza a ningún partido y, sin embargo, ese porcentaje sube hasta el 35% en el caso de los jóvenes que votarán por primera vez el 9-M.