Greenpeace y Le Monde Diplomatique lanzan un atlas sobre el estado medioambiental del mundo.

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Greenpeace y Le Monde Diplomatique lanzan un atlas sobre el estado medioambiental en el mundo, con un anexo sobre España

   MADRID, 27 Mar. (EUROPA PRESS) –   Greenpeace y Le Monde Diplomatique anunciaron hoy el lanzamiento del ‘Atlas Medioambiental 2008’, que analiza los grandes desafíos de la Ecología en el mundo en dos ejes, ‘Las amenazas del planeta’ y ‘Lo que puede salvarlo’.   Además, se publicará un anexo, realizado por la delegación española de la ONG, en el que se analiza la situación del medio ambiente en España y se desarrollan problemas como gestión del agua, energías renovables, contaminación por hidrocarburos, tratamiento de basuras, incendios forestales o la agresión urbanística a las costas.   Dentro de la primera parte del atlas, sobre los peligros actuales, el cambio climático ocupa un lugar central, y se abordan tanto sus efectos medioambientales –deshielo polar, desastres metereológicos, bosques en retroceso, sequías, biodiversidad y capa de ozono–, como sus consecuencias sociales –refugiados ambientales, cambios agrícolas forzosos o peligro desaparición de costas–.   En el segundo eje, se plantean iniciativas que pueden contribuir a un cambio de tendencia en la degradación medioambiental en temas como energías renovables, tratamiento eficiente de los residuos y del agua, alimentación, etc.

   Asimismo, esta segunda parte de la obra subraya la importancia del respeto a los compromisos internacionales; se recomienda la adopción del principio general del “contamina-paga”, y se muestran ejemplos concretos de todas estas iniciativas tanto en países desarrollados como en los del Sur.

   “Tan sólo hace unos años, se ignoraba a los ecologistas o incluso se les ridiculiza”, afirmó el director de Le Monde, Ignacio Ramonet. “Hoy todos los gobernantes y los medios de comunicación se preocupan por los peligros que acechan a la humanidad, ya que muchas de las amenazas medioambientales provienen directamente de las políticas de crecimiento económico propugnadas por la globalización neoliberal”, añadió.

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RECURSOS HIDRICOS: LA GESTION RESPONSABLE DEL AGUA.


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Recursos hídricos: La gestión responsable del agua

El consumo sostenible en el campo y la ciudad es clave para evitar el despilfarro de un bien cada vez más escaso

Para el año 2100, la escasez de agua puede afectar de 1.000 a 3.000 millones de personas, según uno de los últimos informes del Panel Intergubernamental de Cambio Climático. Esta reducción de los recursos hídricos vendrá marcada por una meteorología extrema. Se estima que lloverá entre un 20 y un 60 % menos, según la zona, y que esos períodos de sequía se alternarán con épocas de lluvias torrenciales. ¿Cómo gestionar mejor el agua en estas circunstancias? Más que la construcción de más embalses o desaladoras, la comunidad científica aboga por controlar el uso que se hace del agua y, sobre todo, no continuar derrochando el agua como hasta ahora.

Agricultura sostenible

Una de las estrategias fundamentales para enfrentar este problema es la subvención de los cultivos más ecológicos y sostenibles. En España, la agricultura es el sector que consume más agua (se lleva entre el 75 y el 90 % del consumo total) y gran parte se está consumiendo de forma innecesaria. No obstante, el objetivo no pasa por “castigar” al agricultor sino por facilitar las herramientas para ayudar al desarrollo de cultivos sostenibles.

En este concepto no entran las subvenciones para el agua, que han transformado algunos cultivos de secano, como los olivares y los viñedos, en cultivos de regadío. Con esta fórmula se consigue hacerlos un poco más productivos, pero sólo porque el agua está subvencionada. También se subvencionan cultivos que necesitan grandes cantidades de agua, como el de algodón (que consume 10.000 metros cúbicos por hectárea) o los arrozales (que necesita 14.000 metros cúbicos por hectárea). Además, muchos cultivos no cuentan con sistemas eficientes de riego. El riego por inundación no sólo gasta más, sino que contamina más, ya que precipita a los acuíferos un mayor número de nitratos de los abonos, lo que repercute en una menor calidad del agua y un problema sanitario. Esta es la razón por la que los ecologistas defienden la eliminación de esas subvenciones que contribuyen al derroche del agua y proponen que se impulse la agricultura del ahorro hídrico.

A nivel urbano, un punto débil es la red de distribución. Un informe de Adena calcula que la modernización de las redes permitiría ahorrar hasta 1.500 hectómetros cúbicos de agua anuales en toda España, que equivalen a 1.500.000 millones de litros. Según ese mismo informe, Barcelona consiguió un ahorro en el gasto de agua del 8% con la mejora de la red de distribución. Y un ejemplo más lejano pero muy espectacular es el de la ciudad sudafricana de Durban, que tenía canalizaciones muy obsoletas y perdía hasta el 42 % del agua. Actualmente, con la renovación de la red de tuberías, el consumo de agua ha bajado un 50%.

La polémica del precio

Otra estrategia que puede ayudar a minimizar el gasto del agua es el incremento de su precio, aunque este punto genera opiniones encontradas se multiplican las opiniones más diversas. No son pocos quienes interpretan que el agua es una primera necesidad y que la subida de su precio pone en dificultades a las familias más humildes, mientras que otras familias sin dificultades económicas continúan consumiendo grandes cantidades de agua porque pueden pagarla. La UE aboga por que se cobre en proporción al coste real que supone llevar el agua hasta el hogar, lo que equivale a un incremento del precio en el caso de grandes y costosos trasvases, y precios más baratos en lugares donde el uso del agua sea sostenible.

De momento, lo que se aplica en muchas ciudades españolas en el agua de uso doméstico son los precios por “bloques”: un consumo básico que se considera de primera necesidad tiene un precio determinado y por encima de ese consumo el precio se encarece.

Aprovechar la lluvia

Muchos núcleos urbanos han sufrido y sufrirán las inundaciones por lluvias. El agua no halla su cauce natural, pero tampoco puede pasar al subsuelo para rellenar los acuíferos, de forma que no sólo causa fuertes inundaciones, sino que además fluye de forma muy rápida. Pero cuando el agua se mantiene en el cauce natural del río o en los humedales, circula con más lentitud, rellena los acuíferos y aporta beneficios para toda la biodiversidad del entorno. En los lugares en los que esta última opción ya no es posible se necesita poner en marcha otras alternativas. Una forma de aprovechar ese exceso de agua repentino son los depósitos de aguas pluviales.

En los domicilios particulares también se puede aprovechar la lluvia si se dispone de espacio para instalar un equipo mínimo. Por ejemplo, se puede instalar un bidón en el jardín y colocar un canalón de forma que se recoja el agua del tejado y ésta se destine al riego. Incluso esa misma agua se puede destinar al consumo propio si se instala un equipo que trata el agua combinando la ósmosis y los rayos ultravioleta. Un equipo con capacidad para unos 100 litros al día cuesta unos 1.200 euros, sin contar el depósito.

Ahorro en casa

Cualquier ciudadano puede aplicar prácticas y técnicas para ahorrar agua. Por ejemplo, la apertura del grifo de la ducha implica una cantidad considerable de agua fría antes de que brote caliente. ¿A dónde va a parar toda esa agua? Una práctica sencilla y económica es recogerla con un cubo para aprovecharla. No mantener los grifos abiertos de forma innecesaria y no poner la lavadora y el lavavajillas hasta que estén llenos son otras prácticas habituales recomendadas.

Cambiar la grifería, instalar sistemas de reducción de flujo en los grifos para conseguir un ahorro en el consumo de agua de hasta un 50%, o sustituir el depósito del inodoro por uno de doble descarga requiere una mayor inversión. También se puede optar por sistemas para reutilizar el agua. Según empresas especializadas consultadas, un sistema para tratar las aguas residuales con un filtro biológico y así poder reutilizarlas en el riego cuesta unos 3.000 euros, mientras que un sistema para tratar las aguas grises (de la cocina y el baño, pero no del retrete) y reutilizarlas en el retrete, la lavadora o el riego, supone una inversión de unos 6.000 euros. El coste de la instalación puede variar en función de si la casa es nueva o lleva construida muchos años (es más fácil la instalación en una obra nueva).

De cualquier forma, la inversión se amortiza a largo plazo y el ciudadano puede solicitar las diferentes subvenciones que proporcionan las administraciones autonómicas para este tipo de instalaciones. Ahora bien, estas iniciativas no servirán de nada si no se acompañan de unas buenas prácticas en su uso.


ENERGÍA NUCLEAR, SE REABRE EL DEBATE.

Energía nuclear: se reabre el debate

Estancada en los últimos años, sus defensores la presentan ahora como una solución al cambio climático y a la dependencia de los combustibles fósiles

El debate sobre si impulsar o no la energía nuclear vuelve a estar de actualidad. Recientemente, España recalcaba públicamente su decisión, dada a conocer a principios de diciembre, de una agenda para reducir progresivamente la energía nuclear. Por su parte, la UE también hacía referencia hace unos meses en Bruselas al futuro de esta energía en la Europa de los 27. Sus defensores la presentan como un sistema limpio, sin emisiones de gases contaminantes ni de efecto invernadero (GEI); seguro porque cuenta con sistemas más modernos; y necesario, porque permite reducir la dependencia energética de los combustibles fósiles. Sin embargo, sus críticos recuerdan sus problemas, como el de los residuos radiactivos, y destacan que frenaría a las energías renovables, las únicas que en su opinión pueden abastecer de manera ecológica las necesidades mundiales.

  • Autor: Alex Fernández Muerza | 
  • Fecha de publicación: 2 de enero de 2008

¿Se reabre el debate nuclear?

España se posiciona en el uso de la energía nuclear de la siguiente manera: “la intención es mantener una política razonable, progresiva, de reducción de la energía nuclear”, para lo que se apuntaba la elaboración de una “agenda de futuro de la energía nuclear en nuestro país.

Hace unos meses, la cumbre de la Unión Europea (UE), celebrada en Bruselas, trataba de lograr acuerdos contra el cambio climático. Sin embargo, Francia en aquel aprovechaba la reunión para tratar de convencer al resto de países de la necesidad de la energía nuclear en la lucha contra el cambio climático, al no emitir GEI. Asimismo, recalcaba que las fuentes renovables sólo pueden ayudar de manera parcial al reto de la UE en este campo.

El interés francés por la energía nuclear es evidente. Sus 59 reactores generan el 78,45% de su electricidad, lo que le convierte en el país del mundo con mayor porcentaje de este tipo de energía. El objetivo de Francia es seguir potenciando esta fuente de energía, y de hecho, a finales de 2007 comenzará la construcción de una central nuclear de tipo EPR (reactor europeo de agua presurizada, por sus siglas en inglés) en la localidad de Flamanville (Noroeste), que le permitirá exportar energía a otros países, entre ellos a España.

En 1990, en lo que ahora es la UE, había 164 centrales nucleares, mientras que ahora hay 147

A pesar de ello, en los últimos años el despliegue nuclear ha estado más bien paralizado. En Estados Unidos, histórico impulsor de esta energía, su presidente, George W. Bush, lleva promoviéndola desde hace seis años, aunque no ha iniciado ninguna planta. En toda la UE, sólo Finlandia, tras grandes debates, decidía construir el primer reactor europeo en 15 años. De nombre Olkiluoto 3, su entrada en funcionamiento está prevista para 2009, y será el reactor nuclear más grande del mundo. Asimismo, Eduardo González, Presidente del Foro de la Industria Nuclear Española, subraya que también se están construyendo dos nuevas centrales en Bulgaria y una en Rumanía.

Según José Santamarta, responsable del Instituto World Watch en España, en 1990, en lo que ahora es la UE, había 164 centrales nucleares, mientras que ahora hay 147. Asimismo, en todo el mundo, en los últimos doce años, se han clausurado 33 centrales nucleares y se han inaugurado 54, menos de dos reactores al año. Algunos países, como Alemania, prevén incluso el abandono planificado de su producción nuclear.

No obstante, gran parte de los países con reactores nucleares no están dispuestos a cerrar estas instalaciones, aun en los casos de países como Hungría, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia o Lituania, cuyos reactores de tipo soviético deberán cerrarse por razones de seguridad de aquí a 2009. En Gran Bretaña, el anterior primer ministro, Tony Blair, declaró su intención de construir nuevas centrales para garantizar el suministro de la isla ante el agotamiento del petróleo del Mar del Norte.

Asimismo, los expertos recuerdan que la UE participa en el proyecto ITER de construcción de un reactor de fusión, y que el Tratado Constitucional conserva el Tratado EURATOM de 1957 para la promoción de la Energía Atómica como un apéndice, en el que destaca su importante papel.

En cualquier caso, mientras los países de la UE deciden si seguir o no impulsando la energía nuclear, países como China, que planea la creación de 50 plantas nucleares en las dos próximas décadas, o la India, con ocho en construcción, lo tienen más claro.

La Europa nuclear, en cifras

Según datos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), perteneciente a Naciones Unidas, de los diez países con mayor porcentaje de electricidad de origen nuclear en el mundo, siete pertenecen a la UE: Francia (78,45%), Lituania (69,59%), Eslovaquia (56,05%), Bélgica (55,12%), Suecia (46,66%), Bulgaria (44,09) y Eslovenia (42,35%).

Asimismo, otros países europeos también cuentan con esta energía en mayor o medida: Alemania (30,98%), España (19,56%), Finlandia (32,91%), Holanda (3,91%), Hungría (37,15%), Italia, Reino Unido (19,43%), República Checa (30,52%) y Rumanía (8,57%). En definitiva, la energía nuclear produce en la actualidad el 10% del total de la que mueve Europa, y llega hasta el 30% en la producción de electricidad.

Argumentos a favor

Según sus defensores, la energía nuclear permite un desarrollo sostenible, ya que evita la emisión de gases contaminantes como dióxidos de azufre y nitrogenados y GEI, que sí producen las centrales térmicas de carbón y gas natural. Asimismo, defienden, el coste de generación de la electricidad de origen nuclear es el más bajo después de la hidráulica.

Por otra parte, la cada vez mayor dependencia energética de los países europeos -en la actualidad por encima del 50%, que llega al 85% en España- es otra de las principales razones de la reactivación del debate a favor de la energía nuclear. Por ejemplo, la Agencia Internacional de la Energía recomienda a la UE en su informe “Perspectivas Energéticas Mundiales” reconsiderar la nuclear como una alternativa viable para contribuir a un escenario menos dependiente energéticamente y menos contaminante.

Con la generación actual de energía nuclear se pueden evitar 500 millones de toneladas de CO2, entre el 15 y el 20% de las emisiones de la UE

El Consejo Mundial de la Energía (CME), integrado por representantes del sector público y privado de 90 países para “promover el abastecimiento y uso sostenible de energía en beneficio de todos”, se posiciona de manera similar en un reciente informe, en el que subraya que es “indispensable” la apuesta de Europa por las nucleares, como una alternativa al “encarecimiento de la electricidad” y para limitar el calentamiento global. El informe concluye que con la generación actual de energía nuclear se puede evitar la emisión de 500 millones de toneladas de CO2 (anhídrido carbónico), lo que supone entre el 15 y el 20% de las emisiones de la UE.

En cuanto a las posibilidades de que haya un nuevo accidente como el de Chernobil, el director del informe, Alessandro Clerici, ha asegurado que son “muy, muy bajas” y que con la tercera generación de reactores que se empieza a desarrollar es “100 veces más difícil” y se genera “100 veces menos desperdicios porque son más eficientes”.

Los responsables del CME señalaban también que el desarrollo de la energía nuclear puede convivir con las energías renovables, pero creen que éstas últimas no pueden suplir por sí mismas las necesidades actuales de energía. En esta misma postura mixta, se encuentran expertos como Carlo Rubbia, Premio Nobel de Física en 1984. Según este científico italiano, en cuarenta años se agotarán las reservas de petróleo, gas natural y también de uranio, el principal combustible de las centrales nucleares. Sin embargo, la energía solar, la biomasa y las fuentes nucleares alternativas, como el torio, podrán suplirlas para abastecer de energía a los 10.000 millones de personas que habrá en 2050.

En cuanto a la seguridad de las centrales nucleares, Eduardo González afirma que se diseñan de manera “robusta y segura”, y se encuentran entre las instalaciones industriales mejor protegidas. “El concepto básico de seguridad nuclear se basa en el principio de barreras múltiples colocadas en serie entre los productos radiactivos y el medio ambiente”, explica.

Respecto a los residuos radiactivos, el responsable del Foro Nuclear asegura que “están perfectamente vigilados, financiados, controlados y gestionados por profesionales cualificados y, de esta forma, no perjudican a la población ni al medio ambiente. Por otro lado, se siguen realizando investigaciones que avanzan en la reutilización del combustible gastado en otras centrales y la reducción de su radiactividad y volumen”.

Argumentos en contra

Heikki Willstedt, experto en energía y cambio climático de WWF/Adena, considera que no hay una necesidad perentoria para Europa de volver a la energía nuclear. “Sería un error mayúsculo”, asegura, “ya que volvería a canalizar la mayor parte de las inversiones hacia este tipo de centrales, desviándolas de la toma de medidas de eficiencia energética y de impulso de las renovables”.

La única forma de sobrevivir de las centrales es mediante ayudas estatales transparentes o encubiertas

De la misma opinión es José Santamarta, quien recuerda que, aunque el cenit de la producción mundial del petróleo y gas natural llegará en 20 o 30 años, hay tiempo más que suficiente para una transición ordenada hacia un modelo energético más eficiente, menos intensivo y en donde las energías renovables vayan sustituyendo paulatinamente a los combustibles fósiles, sin necesidad de recurrir a la energía nuclear.

Además del inconveniente más conocido de un posible Chernobil, Willstedt y Santamarta enumeran una serie de problemas que deberían ser tenidos en cuenta para no abrir más centrales nucleares e ir cerrando progresivamente las actuales:

  • Las fugas y la contaminación están presentes en toda la cadena comercial del procesado de materiales nucleares, y produce un legado radioactivo extremadamente peligroso para la salud y los ecosistemas durante miles de años.
  • No es tan barata como dicen sus defensores: No se tienen en cuenta los costes que supone la creación de una central nuclear moderna, ni el tratamiento de la contaminación que generan, ni el sobrecoste del combustible nuclear, ni mucho menos el gasto que supondría un accidente serio. Además, la construcción de una central es un proceso lento que puede durar varios años. Por todo ello, su única forma de sobrevivir es mediante ayudas estatales transparentes o encubiertas.
  • La eficiencia energética y algunas energías renovables de tecnología madura como la eólica son soluciones económicamente más competitivas para reducir emisiones de GEI.
  • Se trata de una energía mal aprovechada: Las centrales sólo producen electricidad, por lo que sólo alcanzan el 30% de eficiencia, y necesitan de grandes redes de transporte eléctricas en las que se pierde hasta un 10-20% de la electricidad producida.
  • Las centrales nucleares, e incluso los residuos radiactivos (las llamadas “bombas sucias“) se han convertido en un nuevo objetivo terrorista, por lo que sus costes de seguridad, pagados por el Estado, se van a incrementar.

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QUE HACE EUROPA POR EL MEDIO AMBIENTE.

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Qué hace Europa por el medio ambiente

Aspectos como la calidad del aire han mejorado, aunque se debe potenciar más la aplicación real de los compromisos o la participación ciudadana

La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) presentaba recientemente un informe que evaluaba el progreso medioambiental de la denominada región paneuropea. En este estudio se asegura que el medio ambiente europeo ha logrado algunos progresos, aunque reconoce bastantes aspectos a mejorar, como la contaminación atmosférica, la sobrepesca, la conservación de la biodiversidad o la lucha contra el cambio climático. En este sentido, diversos expertos consideran que las instituciones de la Unión Europea (UE) pueden hacer todavía mucho más en defensa del medio ambiente, dentro de los parámetros de desarrollo sostenible y calidad de vida de los ciudadanos.

  • Autor: Alex Fernández Muerza | 
  • Fecha de publicación: 17 de noviembre de 2007

Cómo está el medio ambiente en Europa

El informe de la AEMA, titulado “Medio ambiente en Europa: cuarta evaluación“, analiza el progreso en materia de medio ambiente en 53 países de la región paneuropea (Europa Occidental, Central, Oriental y Sudoriental, el Cáucaso y Asia Central), cuya población total supera los 870 millones de habitantes.

Según los responsables del informe, se han conseguido algunos progresos, como una “ligera” reducción de la contaminación atmosférica y la mejora del tratamiento de las aguas residuales. En cualquier caso, reconocen que la calidad del agua, el aire y el suelo presenta “grandes disparidades”: Más de 100 millones de personas no tienen acceso a agua potable segura ni a saneamiento y salud pública. En muchos países de Europa Oriental, el Cáucaso, Asia Central y Europa Sudoriental, la calidad del suministro de agua y saneamiento se ha deteriorado durante los últimos 15 años, afectando de manera especial a la población rural.

Saipal

En el apartado concreto de la contaminación atmosférica, el informe de la AEMA advierte de que los niveles actuales – principalmente de óxido de nitrógeno, partículas finas y ozono troposférico – acortan en casi un año la esperanza de vida en los países de Europa Occidental y Central y suponen una amenaza para un desarrollo infantil saludable. En Europa Oriental, el Cáucaso y Asia Central, la situación se considera igualmente preocupante: La mayoría de las emisiones contaminantes han aumentado un 10% desde el año 2000. Los responsables del informe señalan como principales causas la recuperación económica, el aumento del transporte y la ineficiencia de las políticas para contrarrestar esta contaminación.

A la hora de señalar las presiones medioambientales en la región, la mayor parte tiene su origen en actividades económicas como la agricultura, el turismo, el transporte y la energía. Asimismo, las pautas actuales de consumo y producción imponen una demanda cada vez mayor de recursos naturales, incrementando los riesgos a los que se ve abocado el entorno. De manera similar, una reciente reunión celebrada en Lisboa, con la participación de empresarios, responsables institucionales y de ONG, señalaban la importancia del papel de la economía y los negocios en la conservación de la biodiversidad.

Más de 100 millones de personas no tienen acceso a agua potable segura ni a saneamiento y salud pública

Por otra parte, el informe considera especialmente preocupante la sobreexplotación pesquera, la eutrofización y las presiones cada vez mayores a los ecosistemas marinos y costeros. Como punto positivo, se asegura que los vertidos accidentales de petróleo de grandes proporciones han disminuido, si bien los ocurridos durante las operaciones rutinarias (que suponen en 88% total de los vertidos) siguen siendo significativos.

En cuanto a la conservación de la biodiversidad, los objetivos marcados para 2010 no se alcanzarán si no se intensifican “considerablemente” los esfuerzos. En este sentido, más de 700 especies europeas se encuentran en peligro de extinción como resultado de la alteración del hábitat.

El cambio climático tampoco se escapa a los creadores del estudio. Sus consecuencias son ya perceptibles en todo el mundo, aseguran, “y previsiblemente se acentuarán todavía más, incluso aunque se reduzcan drásticamente las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI).” Por ello, se señala como una necesidad “urgente” la adaptación a los posibles riesgos futuros por este problema.

En definitiva, la AEMA recomienda para mejorar el medio ambiente en la región paneuropea la aplicación de las políticas actuales y el establecimiento de unos objetivos claros y realistas. Asimismo, también considera “urgente” el desarrollo de un sistema que contrarreste la actual “escasez de información fidedigna, accesible y comparable sobre el medio ambiente en toda la región”.

Aspectos como la calidad del aire han mejorado, aunque se debe potenciar más la aplicación real de los compromisos o la participación ciudadana

Qué hace Europa (y qué debería hacer)

La política medioambiental europea forma parte del modelo de desarrollo sostenible por el que ha apostado la UE en sus tratados. Los expertos consultados valoran positivamente los avances producidos en material medioambiental en la UE, aunque reconocen que podría hacerse mucho más.

Antxon Olabe, Director del Área de Medio Ambiente de Naider, empresa especializada en promoción económica, sostenibilidad ambiental y competitividad social, explica que el modelo de desarrollo europeo descansa sobre tres pilares: La prosperidad económica; la cohesión social, incluyendo el empleo de calidad; y la sostenibilidad ambiental. En este sentido, este experto considera a la UE el principal referente ambiental a nivel mundial, si bien señala que “nunca es suficiente para quienes estamos hondamente preocupados por la situación ambiental de la Tierra.”

Jenny Rollo

Rocío Llanes Triguero, Directora del Área de Sistemas de Inatur Sierra Norte, empresa especializada en gestión y educación ambiental, añade que la UE se basa en una política regulativa con instrumentos económico-fiscales, basados en la voluntariedad y negociación con los grupos y estados implicados, y en la información y educación de y para los ciudadanos y agentes sociales. No obstante, reconoce que es necesaria más información para que los ciudadanos puedan participar activamente.

Por su parte, María Ángeles López Lax, responsable de la Asociación para la Comunicación e Información Medio Ambiental (ACIMA) se presenta algo más crítica, al calificar la política medioambiental de “muy insuficiente”: “Veo mas declaraciones de principios que realidades y efectividad.” En este sentido, afirma que la política medioambiental queda en segundo plano, porque en realidad se considera incompatible con el crecimiento. Por ello, explica, se respeta antes la voluntad política de un Estado que el cumplimiento de la legalidad, por lo que en caso de una infracción se impone una multa, nunca el remedio de la situación.

En caso de una infracción se impone una multa, nunca el remedio de la situación

Como ejemplo, la responsable de ACIMA señala la apuesta por los biocombustibles o las energías renovables: “Se debe más a la necesidad de liberarnos de la dependencia política, estratégica y económica del petróleo y las importaciones energéticas, que a una política coherente de lucha contra el cambio climático.”

En la misma línea escéptica se mueve Luis González Reyes, Coordinador de Ecologistas en Acción, para quien las instituciones europeas son como “el Dr. Jekyll y Mr. Hyde”. Por un lado, explica, la imagen que proyecta de si misma la UE es que lucha contra el cambio climático, que mejora sus indicadores ambientales, que es el líder mundial en la lucha por un medio ambiente limpio.

Sin embargo, en su opinión, la realidad es que, junto a Estados Unidos, la UE es “el máximo responsable de la crisis ambiental que vivimos.” En este sentido, González apunta que la UE es el segundo responsable del calentamiento global, su consumo de materiales es equivalente al de EEUU, está exportando crecientemente la producción sucia a países del Sur, etc. No obstante, el experto de Ecologistas en Acción reconoce avances en algunos aspectos, como las emisiones de óxido de azufre.

Qué pueden hacer los ciudadanos

En opinión de la directora de Sistemas de Inatur, la participación ciudadana garantiza la aplicación correcta de las políticas medioambientales y el logro de los resultados deseados. Por ello, apela a la concienciación de los ciudadanos, cuyo comportamiento personal “puede marcar la diferencia y ayudar a cambiar la situación.” No obstante, asegura que para ello es necesaria más información de lo que ocurre en el medio ambiente a nivel local.

Por su parte, la responsable de ACIMA asevera que cualquier ciudadano puede enviar quejas, pedir información o hacer interpelaciones por correo o teléfono a los representantes institucionales europeos, además de los muchos órganos que facilitan dicho contacto y las visitas guiadas que organiza el Parlamento, a las que puede acudir cualquiera. No obstante, López Lax destaca que la influencia de los ciudadanos es pequeña, ya que los lobbys o grupos de presión que representan a la sociedad civil, tales como organizaciones de consumidores y ONG, son sólo el 3%.

Mucho más crítico es el coordinador de Ecologistas en Acción. En su opinión, “la Comisión Europea es elegida a dedo, el Consejo Europeo no refleja las posturas más que de los gobiernos nacionales, el Parlamento no tiene casi poder y está fuertemente influido por los 15.000 lobbistas que hay en Bruselas, etc. Y a esta lejanía no son ajenos los temas ambientales.”

Puntos fuertes y débiles

Los expertos consultados apuntan una serie de puntos fuertes de las políticas medioambientales que suponen un ejemplo a seguir, si bien reconocen diversos puntos débiles que deberían mejorarse en favor del medio ambiente.

Según Rocío Llanes, de Inatur, los puntos fuertes de las políticas europeas de medio ambiente se basan en su carácter participativo, transversal y accesible; en un planteamiento más estratégico y con finalidades definidas claramente; en responsabilidades compartidas para la búsqueda de soluciones innovadoras, viables y sostenibles a los problemas; y en que representan la presencia del medio ambiente en la estrategia global comunitaria de desarrollo sostenible.

Jon Gos

Antxon Olabe, de Naider, observa los siguientes aspectos destacables: Nacen desde el nivel institucional más alto (el Consejo de la Unión y los tratados); están basadas absolutamente en la mejor ciencia disponible; tienen a sus espaldas una experiencia de 35 años, lo que las convierte en algo asentado y sólido; y la más importante, tienen tras de sí a una sociedad civil, la europea, con 500 millones de personas, que es la más concienciada ambientalmente de todo el mundo.

En opinión de Mª Ángeles López, de ACIMA, los puntos fuertes se encuentran en su legislación de protección ambiental, mientras que los puntos débiles están en la distinta aplicación posterior de esa legislación, por lo que reclama mayor coherencia. Por ejemplo, apunta, “se hace una política para mejorar la calidad del aire urbano o la protección de la biodiversidad y luego se financian autopistas insostenibles que potencian el uso del coche y destruyen más hábitats protegidos”.

Las políticas medioambientales europeas tienen a sus espaldas una experiencia de 35 años, lo que las convierte en algo asentado y sólido

Por su parte, la responsable de Inatur subraya como puntos débiles de las políticas medioambientales la poca divulgación al público, las medidas poco efectivas de integración de las políticas en educación e información, y la falta de implicación por parte de algunos grupos de intereses especiales, especialistas, industria, organizaciones, empresas e instituciones, etc. Para mejorar estos aspectos negativos, Llanes reclama la creación de una estrategia de educación e información ambiental que facilite el acceso y la participación.

El responsable de Medio Ambiente de Naider destaca dos puntos débiles. Por un lado, la proliferación normativa, extensa, compleja y difícil de gestionar. Por otro lado, la integración del ámbito ambiental en las políticas de ciencia, tecnología e innovación, que no ha sido todo lo potente que debería hasta el momento.

En cuanto al coordinador de Ecologistas en Acción, su punto de vista es que en realidad “no hay una verdadera política ambiental.” En su opinión, la política ambiental no sólo debería ser competencia de la comisaría de medio ambiente, sino de todas: “La Estrategia Europea de Desarrollo Sostenible no se respeta. Sin embargo, el reciente documento “Europa Global: compitiendo en el mundo“, que persigue internacionalizar aun más la economía de la UE aumentando el crecimiento, y con ello, los impactos ambientales, sí se está aplicando.”

Cómo participa España

España, como estado miembro de la UE, participa en la toma de decisiones antes de adoptarse una propuesta de la Comisión. Además, debe aplicar la normativa existente, prestar mayor atención a los instrumentos de mercado, potenciar la participación ciudadana e integrar los objetivos de medio ambiente en las demás políticas.

Según el responsable de Medio Ambiente de Naider, el papel de España en la política ambiental europea ha sido hasta el momento “poco relevante”, porque no ha sido una prioridad en el modelo de desarrollo. No obstante, Olabe se muestra optimista, porque considera que hay señales de que esta situación va a cambiar en los próximos años.

En opinión de la creadora de ACIMA, el actual Ministerio de Medio Ambiente está implementando a nivel nacional directivas y tratados con mayor calado y protección que los mínimos establecidos en el marco de las Directivas. Por ello, López Lax supone que este buen hacer se verá reflejado en los acuerdos y contactos con sus homónimos europeos.

Sin embargo, el coordinador de Ecologistas en Acción afirma que “si las políticas ambientales europeas son malas, España las retrasa aun más.” Como ejemplo más paradigmático, González señala las emisiones de GEI, “donde España es el país que más se desvía de los objetivos del Protocolo de Kyoto.” Además, recuerda, “España es el estado que reúne más quejas por incumplimiento de la normativa comunitaria en materia de medio ambiente, no cumple los parámetros de emisión de óxidos de nitrógeno y azufre, etc.” No obstante, para no ser del todo negativo, reconoce que la reciente Ley de Responsabilidad Ambiental mejora la directiva madre europea.

Principales instituciones medioambientales

La UE posee diversas instituciones relacionadas con la conservación y mejora del medio ambiente. Por ello conviene conocerlas para saber qué están haciendo en este sentido. Así, el Consejo Europeo – no confundir con el Consejo de Europa o con el Consejo de la Unión Europea (CUE) – es la reunión de los jefes de Estado y quien tiene el verdadero poder a la hora de aprobar políticas o normas, si bien en cooperación con el Parlamento Europeo (PE).

Christina

Asimismo, la Comisión Europea, responsable ejecutivo de las decisiones del PE y del CUE, cuenta con un comisario dedicado específicamente a estos temas y una Dirección General de Medio Ambiente, que funciona a modo de consejo de ministros de la UE. Esta última es una de las 36 Direcciones Generales (DG) y servicios especializados que integran la Comisión Europea. Su tarea principal es elaborar y definir la nueva normativa de medio ambiente y cerciorarse de que los Estados miembros pongan realmente en práctica las medidas acordadas.

La AEMA recaba información “actualizada, específica, pertinente y fidedigna” de los estados miembros

Por su parte, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) es un órgano independiente que elabora estudios e informes, recaba información “actualizada, específica, pertinente y fidedigna” de los estados miembros y evalúa las políticas y estado del medio ambiente, haciendo un seguimiento sobre los indicadores ambientales.

Asimismo, hay otras instituciones que también merecen tenerse en cuenta:

  • Centro Común de Investigación (CCI): Es una Dirección General de la Comisión Europea que proporciona asesoramiento científico y tecnológico a los responsables de formular la política europea.
  • Euro Info Centros: Se trata de una red de centros de información y puntos de contacto creados por la UE y dirigidos al público.
  • Araña verde: Red informal de los Ministerios de Medio Ambiente de la UE.
  • Oficina Europea de prevención y control integrados de la contaminación
  • Centro Regional de Medio Ambiente para Europa Central y Oriental (CRMA)
  • Red Europea de Información y de Observación del Medio Ambiente (EIONET)

PRIMERA CONFERENCIA SECTORIAL DEL PSOE PARA EL PROGRAMA ELECCIONES GENERALES 2008: CALIDAD AMBIENTAL Y PROGRESO SOCIAL.

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FORO SOBRE CALIDAD AMBIENTAL Y PROGRESO SOCIAL

Espinosa y Narbona destacan la necesidad de un cambio de modelo hacia la sostenibilidad

Ferraz acoge la primera conferencia sectorial de preparación del programa electoral de marzo

07 Diciembre 07

http://www.psoe.es/download.do?id=112915 (Narbona)

http://www.psoe.es/download.do?id=112916  (Espinosa)

http://www.psoe.es/download.do?id=112930 (Rifkin)

http://www.psoe.es/download.do?id=112929 (Rifkin)

http://www.psoe.es/ambito/saladeprensa/pressnotes/index.do?action=View&id=167409 (Soraya Rogriguez)

http://www.psoe.es/ambito/saladeprensa/docs/index.do?action=View&id=167410 (ponencia Rifkin)

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La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y la ministra de Agricultura y Pesca, Elena Espinosa, participaron este viernes en el Foro sobre Calidad Ambiental y Progreso Social organizado por el PSOE, donde coincidieron en destacar que es necesario un cambio de paradigma y avanzar hacia un desarrollo económico y social con un menor consumo de los recursos naturales, menor destrucción de los ecosistemas, y menor contaminación.

Espinosa comenzó su intervención dejando clara la necesidad de un nuevo paradigma porque “necesitamos diseñar modelos de desarrollo que incorporen la perspectiva ecológica para evitar que lo que progresemos por un lado vayamos a perderlo por otro”. Además, se mostró convencida de que “ya no es posible la implantación de una política medioambiental o económica estrictamente estatal o local si no se nutre y acompaña de las grandes preocupaciones y tendencias globales”.

En la misma línea, Narbona afirmó que el reto de la sostenibilidad “es perfectamente posible, no es ninguna utopía”, y los socialistas “lo tenemos que entender como un desafío que tiene mucho que ver con nuestra principal seña de identidad: la lucha contra toda forma de desigualdad a escala planetaria”. Consecuencia de ello, “lo que hemos intentado hacer en esta legislatura”, continuó la responsable de Medio Ambiente, “es empezar a entender la apuesta por la sostenibilidad como una apuesta por la ampliación de los derechos de los ciudadanos”.

COMPROMISO MEDIOAMBIENTAL

En ese sentido, ambas detallaron las medidas impulsadas en esa dirección por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, especialmente la Ley de Desarrollo Rural Sostenible y la Ley del Patrimonio Natural y Biodiversidad.

Tras señalar que Pesca, Agricultura y Ganadería “tienen que estar en ajuste permanente de reestructuración, adaptación y búsqueda de nuevas perspectivas”, Espinosa repasó varias actuaciones de su Departamento, como la reorientación del Plan Nacional de regadíos y puesto en marcha del Plan de Choque de regadíos “donde por primera vez en los dos planes se hace explícito como objetivo el ahorro de agua”; la existencia del compromiso de la reducción de CO2 en cuanto a la renovación de la maquinaria agrícola; el impulso para sentar las bases para una gestión responsable de nuestros recursos pesqueros; o el Plan de actuaciones de fomento de agricultura ecológica.

Narbona destacó por su parte que el Gobierno ha trabajado con el objetivo de tener un ordenamiento jurídico “que garantice mejor los derechos de los ciudadanos y la exigencia efectiva de responsabilidades, tanto a los poderes públicos como a las empresas privadas”. Así, “después de determinadas normas aprobadas en esta legislatura”, es ahora cuando los ciudadanos empezamos a tener la posibilidad efectiva de exigir el derecho a un medio ambiente adecuado para nuestro desarrollo tal y como reconoce nuestra Constitución, afirmó.

“Se ha aprobado una ley que garantiza el derecho de todos los ciudadanos a acceder a la información, a la participación publica y la justicia en materia ambiental”, detalló Narbona, y se ha aprobado la ley de responsabilidad medioambiental que consolida “no solo el principio de quien contamina paga, sino el principio de que quien contamina o degrada nuestro entorno, lo repara”. También destacó el Código Técnico de la edificación impulsado por Vivienda, entre otras medidas.

CONCIENCIACIÓN EN ESTA LEGISLATURA

Narbona destacó que en esta legislatura se ha logrado que cuando se habla de Medio Ambiente ya no sólo sea de forma marginal, y se mostró orgullosa “de que hayamos aprobado una estrategia sobre cambio climático que todas las CCAA, de todas las fuerzas políticas, han aceptado y aprobado”. También como ejemplo del gran paso dado recordó que mientras “en los presupuestos del año 2004 no había ni un euro para apoyar planes de ahorro y eficiencia energéticos”, con el Gobierno socialista “hasta ahora el Ministerio de Industria ha aportado recursos, más de 300 millones de euros, para apoyar las medidas concertadas con las CCAA para reducir el consumo de energía y aumentar la eficiencia energética”.

Además, en el Foro se recordó que el año 2006 fue el primer año en España en el que con un crecimiento de casi un 4% del PIB se redujo el consumo total de energía en nuestro país y por primera vez también se redujeron las emisiones de gases de efecto invernadero. “No es una utopía”, insistió Narbona, “porque claro que se puede crecer en el empleo, crecer en el bienestar con un modelo de desarrollo diferente”.

Espinosa y Narbona se mostraron convencidas de que en la próxima legislatura la sociedad seguirá dando pasos adelante hacia una sociedad  mas justa y más ecológica, con un desarrollo diferente, y el programa socialista dará pasos en esa dirección.

Esta Conferencia Sectorial, la primera de las cinco que celebrará el PSOE como base para la elaboración del Programa Electoral, será clausurada el lunes por el Presidente del Gobierno y secretario General del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero.

SIETE PROPUESTAS PARA UNA ESPAÑA VERDE

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MANUEL ANSEDE / MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE – Madrid – 06/12/2007 18:55
Lo verde vende y, por eso, la conservación del medio ambiente se ha convertido en una de las estrellas de los programas electorales. Primero fue el PP, que el mes propuso una ley de lucha contra el cambio climático. El PSOE, por su parte, celebra hoy el Foro sobre Calidad Ambiental y Progreso Social, que será la primera de las cinco conferencias sectoriales que servirán a los socialistas para elaborar sus propuestas electorales. En el foro participarán el presidente de la Foundation on Economic Trends, Jeremy Rifkin; las ministras de Medio Ambiente y Agricultura, Cristina Narbona y Elena Espinosa; y diferentes representantes de la sociedad civil y los sindicatos.

Con motivo de este congreso, Público ha reunido la opinión de diez expertos -científicos, ecologistas y sindicatos- para saber qué medidas propondrían si tuvieran que confeccionar un programa de políticas medioambientales. Por parte el mundo de la ciencia ha colaborado Carlos Duarte, investigador del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (del CSIC y la Universidad de las Islas Baleares) y Premio Nacional de Investigación 2007; Miguel Ferrer, ex director de la Estación Biológica de Doñana; José Javier Pueyo, director del Centro de Ciencias Medioambientales; y Pedro Gómez, experto en energía del Instituto de Ciencia de los Materiales de Barcelona. Las ONG han hecho sus propuestas a través de Juan López de Uralde, director de Greenpeace España; Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF/Adena; Theo Oberhuber, coordinador de Ecologistas en Acción; Liliane Spendeler, secretaria general de Amigos de la Tierra; y Alejandro Sánchez, director de SEO/Birdlife. La voz sindical es la de Joaquín Nieto, responsable de medio ambiente de CCOO.

Cada experto ha propuesto las cinco medidas que considera imprescindibles para preservar el medio ambiente en España, y Público ha seleccionado un paquete de siete propuestas, las más comunes enre los expertos y las más concretas. Son los siete pasos que hay que dar para conservar el clima y la biodiversidad de la mayor reserva natural de Europa.

Las siete propuestas

1. Una ley que incentive el transporte público

2. Normas para mejorar la eficiencia energética

3. Promoción de las fuentes de energía renovables

4. Una nueva legislación para evitar el derroche de agua

5. El que contamine más, que pague más

6. Reservas para proteger el mar 

7. Clases de clima en los colegios

Publicado en PUBLICO.es