Comenzar de nuevo es la verificación de que estás vivo.

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Vivir con plenitud los cambios es, sin duda, el mayor regalo que te puede hacer la vida; pero la condición simple de existir no es siempre sinónimo de vivir porque para así sea hay que ponerle un poco de afición al asunto.
Esta bitácora ya tiene unos cuantos años, pero yo tengo muchos más; sin embargo de igual manera que en mi primera juventud ya picaba los clichés que después imprimían con las vietnamitas textos preñados de ansias de libertad y después utilicé la imprenta como elemento fundamental de difusión de una misma manera de entender la vida y se amplió el campo con la convergencia de la radio y la televisión, hoy sigo experimentando nuevas formas de comunicarme, de converger y de crear ámbitos de trabajo solidario para construir el presente y pensar el futuro. He partido siempre del analfabetismo técnico para ir consolidando una cierta práctica que me permitiera estar unido siempre a la realidad y a las personas.
Ha pasado tiempo, han pasado demasiadas cosas en ese poco tiempo; todo se acelera, todo se deteriora y hemos entrado en un mundo dominado por la vorágine de lo inmediato, del dinero rápido, de la especulativa prima única y de la galopante pobreza moral y económica.
Es hora de volver a utilizar la vietnamita digital para levantar un muro frente a la intolerancia y el saqueo de las arcas públicas y de las conciencias; es hora de utilizar todas ls armas de la paz para rescatar los derechos y la dignidad de las personas y de los pueblos, Es hora de volver a comenzar, otra vez, sin desfallecer a trabajar por un sistema político más justo, como hicimos hace muchos, muchos años; como hemos hecho en los tiempos de la juventud y de la madurez. Es hora de volver a empezar y aquí estamos, como siempre. Dispuestos. Sin cansancio. Sin miedo.
Vicent Vercher Garrigós

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DEMOCRACIA, CRUCIFIJO, CORRUPCIÓN Y PALOS.

Cuando te enfrentas a una hoja en blanco, después de la jornada de ayer en la que, al mismo tiempo que se constituía el parlamento valenciano, democráticamente elegido el pasado 22 de mayo, en la calle se producía un enfrentamiento entre la policía y una concentración de personas en demanda de una democracia real que terminó con el triste balance de personas heridas y detenidas, es bastante difícil ordenar las ideas que fluyen desde la indignación que suponen los hechos analizados en su dimensión y en su contexto.

La extracción democrática y representativa de los ciudadanos que han obtenido su escaño a través del voto libre y secreto de las personas que acudieron a votar en la cita electoral, les otorga la dignidad de representantes públicos y, por tanto, sujetos individual y colectivamente en su función, al juicio y la crítica de las personas que cuestionan desde la misma forma de elección, hasta la idoneidad ética de la representación política democráticamente otorgada. Creo que las fuerzas del orden ejercieron una eficaz protección preventiva de los diputados autonómicos sin que se produjesen gritos surgidos desde la indignación y la impotencia. Con el acto mismo de constitución de Les Corts y estando reunida la Cámara, se activa la Ley y a sus señorías se les añade la doble protección de la inviolabilidad del recinto parlamentario y de la garantía de normalidad en el desarrollo de la sesión constitutiva.

Mientras, en la calle hay ciudadanos que sirven al Estado del que forman parte para proteger a las instituciones, a sus señorías y a las personas que protestan y, todos ellos,  con los mismos derechos a ejercitar su libertad y sus derechos constitucionales. Seguramente el relato esconde una pregunta múltiple: ¿la policía va a proteger a sus señorías y a la institución parlamentaria de los indignados o va a proteger a los indignados de sus señorías?. Porque a tenor de los acontecimientos intramuros de Les Corts y de lo sucedido en la calle, la pregunta es pertinente; y lo es más después de que los medios de comunicación se hayan hecho eco de la acusación subliminal de que tres de los detenidos tienen antecedentes policiales.

En el interior del recinto parlamentario, elegido el Presidente, con total impunidad planta un crucifijo que desde ese momento preside la sesión parlamentaria y se pasa por el forro de manera irrespetuosa y grosera la aconfesionalidad del Estado; un precepto legal que figura de manera palmaria en nuestra Constitución. La difusión mediática del hecho hace más grave la transgresión que ni es reprimida ni contestada por nadie, más allá de la retorica de las palabras. La coherencia debería haber impulsado a algunas de sus señorías a dejar vacios sus asientos ya que no pueden ejercer el uso de la palabra en la sesión constitutiva.

En el interior del recinto parlamentario, no menos de diez representantes del pueblo valenciano sentados en la bancada del PP, juran y prometen su cargo ante el crucifijo, la Biblia, la Constitución y Els Furs, imputados en casos de corrupción económica en ejercicio de su responsabilidad pública que, con la publicidad del sumario, aparecen ante la sociedad valenciana como presuntos delincuentes que, de confirmarse los cargos que se les imputan, son sin duda más graves que los que dan base a los antecedentes penales de los tres manifestantes detenidos. La representación política que les ampara y protege no les exime de su responsabilidad ante la sociedad y ante la justicia. Son aforados. Están democráticamente protegidos. Están económicamente bien retribuidos. La situación manifiesta una enorme desproporción entre su situación y la de las personas que, con su voz y su palabra, dicen en la calle que algo falla en esta democracia. No sé si es inteligible el divorcio entre la sociedad de la calle y la clase política que, de manera indolente, se instala en otra cara de la realidad.

En la calle se calientan los ánimos, se lanzan improperios y quizás algún objeto contundente y la policía hace uso de la fuerza y practica algunas detenciones. No sé la magnitud de los ataques furibundos de los concentrados ni la contundencia de los objetos arrojados contra las fuerzas del orden pero, seguro que existen elementos disuasorios y estrategias adecuadas para que no se produzca una actuación policial, que se justifica con posterioridad en base a la defensa de la Ley y del ejercicio de los derechos democráticos. Una simple reflexión sobre las transgresiones de la democracia y de la ética que se dieron en la sesión constitutiva de Les Corts y las que han podido producirse en la calle dan cuenta de la perversión y el deterioro del sistema y explican con claridad los datos de la encuesta del CIS difundida en estos días.

Cuando llegué a casa abrí mi correo electrónico y tenía un correo que me llevaba a un enlace con un artículo de Jordí Borja; quiero terminar el mío tomándole prestadas algunas de sus palabras: “El movimiento del 15M, el de los indignados también se autodenominó de democracia real. La democracia no se reduce a su dimensión formal, la representación en las instituciones o los derechos políticos básicos. Todo ello ya es en sí mismo hoy imperfecto, insuficiente, con frecuencia excluyente. Pero además la democracia solo se legitima si sus formas sirven para que se materialicen políticas públicas universales, que garanticen derechos económicos, sociales, culturales, que reduzcan las desigualdades y supriman privilegios. Sin derechos reales, es decir ejercitables, la democracia es para muchos una ficción, un fraude.”

Seguramente la gravedad y la naturaleza de todos los actos que confluyeron este nueve de junio nos tendrá que hacer reflexionar a todos sobre la realidad que apunta a una etapa política que seguramente no tendrá efectos electorales inmediatos pero que alumbrará, sin duda, una situación política y social profundamente nueva.

Vicent Vercher Garrigós

Credibilidad y coherencia

María José Muñoz Peirats

No quisiera caer en la demagogia fácil, pero no entiendo nada y eso que Miguel Catalán —en su artículo del pasado domingo en Levante-EMV, Del Gobierno a la empresa. El oscuro túnel— me ha reconciliado con mi pensamiento. Entiendo que un expresidente de gobierno cobre una buena pensión y gastos de representación, porque ser presidente de un país desgasta, no hay más que observar las señales del tiempo en el rostro de cada presidente. Aunque con distintos matices, no entiendo cómo la norma de jubilaciones es cobrar lo designado —la mayoría de veces, una prestación insuficiente— y si se realiza algún trabajo extra y de alguna continuidad puede ser incompatible con la pensión. No entiendo que esto no suceda igual con los expresidentes. Pienso que se debería buscar un mecanismo para que se cumpla el fundamento de mantener la dignidad de quien ha representado a su país y consecuentemente a sus conciudadanos, pero que esta pensión vitalicia se mantuviera en tanto y cuanto éstos no tuvieran otras remuneraciones millonarias como es el caso del señor Aznar y el señor González. No dudo que el ser asesor de Endesa, como lo es Aznar cobrando 200.00 euros anuales, y González cobrando de Gas Natural 125.000 euros, no se lo hayan ganado y ganen… Las grandes empresas nunca regalan nada. Valoro la experiencia de ambos y sus conocimientos, como valoro también la de un profesional en cualquier ámbito, desde un alto ejecutivo hasta el trabajador menos cualificado.
No entiendo que en plena crisis económica, con una enorme tasa de paro y reducidos los presupuestos públicos, estos expresidentes, cada uno a su entender, hablen de recortes sociales y de soluciones económicas, compatibilizando pensiones públicas con importantes ingresos privados. Cuando hago números, las cifras se me disparan y necesito la máquina de calcular y traducir en pesetas… Reconozco, mal que me pese, que los números me marean. En estos tristes momentos en los que hay mucha gente a la que le va muy mal, pasar, por ejemplo, por instituciones públicas y ver tantos coches oficiales que señalan los gastos que la política genera inadecuadamente, da cierto pesimismo y hace que el cerebro se cierre y no entienda nada. Quizá en otras épocas todo sea más permisivo, quizá les estamos pidiendo a los políticos simplemente coherencia, ideología y solidaridad, pero estar en política implica unas obligaciones inherentes a su ideología y estar en política responde a una voluntad libre de mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. Quizá en el mundo capitalista salvaje, cuya única objetivo es el dinero, todo sea normal.
Y yo tengo setenta años y ya no me callo.

Levante-EMV 22/01/2011

La encrucijada valenciana del PP.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • Antonio San José
  • ANTONIO SAN JOSÉ

    01/10/2009

Luz de Gas

 

Ninguna de las informaciones publicadas sobre las inquietantes actividades de la trama Gürtel, implican a Mariano Rajoy. Es más, los virtuosos de la turbia mangancia aposentaron su campamento de trileros en la Comunidad Valenciana al asumir la presidencia del partido su actual líder. Por eso no se entiende en absoluto que el político gallego no dé un sonoro puñetazo en la mesa y empiece a tomar decisiones urgentes que han de pasar, indefectiblemente, por el corte de cabezas políticas y la expulsión del partido de aquellas personas cuyos comportamientos sean incompatibles con la dignidad que exigen sus cargos.

<!–Resulta conocida la sempiterna resistencia de Rajoy a mirar los problemas de frente y a adoptar medidas de choque. Su estrategia ha sido siempre la de esperar, intentar ganar tiempo y confiar en que el paso de los días resuelva por sí solo los conflictos que van apareciendo en su camino. Ocurre empero que en esta ocasión esa rutina atávica no sirve para nada porque lo que vamos conociendo cada mañana sobre los tejemanejes de los gürtélidos es de tal calibre que pide a gritos cirugía mayor ante el peligro de contagiar a otros órganos sanos del principal partido de la oposición.

Valencia hace caso omiso
Una vez más el líder popular no ha hecho uso de su condición y ha mandado a María Dolores de Cospedal para que le pasara un recado telefónico al presidente valenciano. Una conversación que, al parecer, fue del alto voltaje y cuyos efectos han sido nulos si comprobamos el caso omiso que Francisco Camps ha hecho de la reclamación de “actuaciones contundentes” formulada por la número dos de los populares. Después de esta petición resulta sarcástica la explicación del inefable Ricardo Costa sobre que toda la “contundencia” estriba en encargar una auditoría externa de las cuentas del partido. La desfachatez, como bien se ve, está servida.

La culpa al empedrado
La situación es muy delicada para el PP que, milagrosamente, ya no habla de filtraciones, como hacía cuando los datos los revelaba el diario El País. Ahora, al entrar en acción tardíamente un periódico de su cuerda como El Mundo ya han abandonado ese falso remoquete y tratan de expandir tinta de calamar apelando a una manida teoría de la conspiración complementada con absurdas y graves acusaciones al ministro Rubalcaba, al Cuerpo Nacional de Policía y, si se tercia, a Amnistía Internacional. Todo menos asumir su responsabilidad ante un caso escandaloso que revela prácticas corruptas inasumibles en democracia.

Camps pasa factura
La Comunidad Valenciana es un territorio clave para las aspiraciones políticas de Mariano Rajoy. Sin Valencia, el gallego nunca será presidente del Gobierno y eso lo sabe él y lo sabe muy bien Camps que utiliza esta circunstancia como su principal fuerza aliada en el envite. Además, el presidente autonómico le pasa factura a Rajoy por el imprescindible apoyo que él y los suyos le brindaron en tiempos de gran zozobra para apuntalar su liderazgo en el famoso congreso popular celebrado en Valencia.

Más allá de “cuatro trajes”
El personal asiste atónito a la catarata de datos, conversaciones y facturas que apuntan a una trama de financiación irregular del principal partido de la oposición, mientras sus responsables miran para otro lado, le echan la culpa al empedrado, o a las fuerzas de seguridad, y dicen que el caso está cerrado. Se trata de una reacción tan irresponsable como poco inteligente que en algún momento se sustentó en la escandalosa actuación del TSJ de Valencia al ignorar los documentos policiales que apuntaban a que las dimensiones del caso iban mucho más allá de un anecdótico asunto referido a “cuatro trajes”.

La decisión de Rajoy
Hay más, hay mucho más y lo estamos viendo. Mariano Rajoy puede optar por ejercer su autoridad y poner orden en el partido con medidas ejemplares o en hacer como que no va con él y ligar su suerte a la de alguno de sus patrocinados. Ésa es su opción y ése es el dilema, el lío colosal, que ahora tiene sobre su mesa de trabajo en la madrileña calle de Génova pendiente de resolución y reclamando carácter de urgencia.

Antonio San José es periodista y analista político

La esposa de Correa ingresó en la trama madrileña 18.000 euros procedentes de Valencia.

POLÍTICA

Las redes de la Gürtel vuelven a fundirse y extienden al Gobierno Aguirre la sombra de la financiación ilegal

S.C.

Mari Carmen Rodríguez, esposa del cerebro de la Gürtel Francisco Correa y ex jefa de Gabinete de Guillermo Ortega -también imputado- cuando era alcalde de Majadahonda, actuó en algunas ocasiones como emisaria y cobradora de la red. Así ocurrió el 28 de junio de 2007 cuando Pablo Crespo, número dos de la trama, la envió a recoger de la trama valenciana 18.000 euros, cantidad que consta como ingresada posteriormente en la caja común y que coincide también en cuantía y fecha con la anotación “Puerto Copa América” que aparece en la contabilidad B de Correa. Estos movimientos vuelven a relacionar la Gürtel con eventos organizados por la Generalitat valenciana y sufragados con dinero público, como la Copa América, algo que, como en el caso de la Fórmula 1, siempre han negado desde el Ejecutivo de Camps. Pero también muestra que las conexiones Madrid-Valencia se difuminan hasta confundirse en una sola trama. Una constructora que aparece en el informe policial sobre posible financiación irregular del PP valenciano también es sospechosa de haber sufragado actos institucionales de Esperanza Aguirre.

<!–Parte del dinero negro que recogía Álvaro Pérez -conocido como El Bigotes– y sus colaboradores en Valencia era entregado a la organización de Correa en Madrid a cambio de comisiones y pagos de hasta 30.000 euros mensuales, según consta en el informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la policía e informa Levante.

Dinero recogido e ingresado
Mari Carmen Rodríguez, esposa de Correa, participó activamente en esos trasvases y el 28 de junio de 2007 Pablo Crespo la envió a los hombres de El Bigotes para recoger 18.000 euros en negro. Ese dinero aparece un día después como ingreso en la contabilidad B de las empresas de Correa intervenida judicialmente y relacionada con el concepto “Puerto Cipa América” (sic).

Eventos millonarios y la Gürtel
El Gobierno de Camps sólo ha admitido contratos con las empresas de la Gürtel en la Volvo Ocean Race, y los ha negado en eventos millonarios que acogido la capital valenciana como la Copa del América o la Fórmula 1, auque las dos competiciones aparecen recurrentemente salpicadas por la trama. El contable de las empresas de Correa, José Luis Izquierdo, ha declarado ante el juez que entregaron al PP valenciano 420.000 euros en concepto de comisiones por la adjudicación de contratos.

¿Actos del Gobierno de Aguirre con dinero valenciano?
Pero la misión de Rodríguez también muestra que las conexiones Madrid-Valencia se difuminan hasta confundirse en una sola trama. Una constructora que aparece en el informe policial sobre posible financiación irregular del PP valenciano también es sospechosa de haber sufragado actos institucionales de Esperanza Aguirre. Así, Easy Concept, la empresa a través de la cual Correa organizó numerosos actos para el Gobierno regional del PP, habría recibido pagos de la constructora valenciana Facsa, sospechosa también de haber financiado actos del PP valenciano. La constructora, que ha recibido contratos de la Generalitat por al menos 13 millones de euros en los últimos cuatro años, también realizó varios pagos a la Orange Market, la empresa con la que El Bigotes organizaba actos para el PP valenciano.

El PSPV pide elecciones anticipadas.

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Debate de política general

El portavoz del PSPV-PSOE en Les Corts Valencianes, Ángel Luna, ha afirmado hoy que hay “un gravísimo fenómeno de corrupción generalizada” en la Administración valenciana, de la que ha responsabilizado exclusivamente al president de la Generalitat, Francisco Camps

EFE/LEVANTE-EMV.COM Luna ha hecho esta acusación durante su intervención en el Debate sobre el Estado de la Comunitat, en una intervención en la que ha señalado también que Camps era el único que tenía “responsabilidad sobre todas las consellerias para conseguir que Orange Market contratara con todas a las vez habiendo aparecido de la noche a la mañana”.

“Rajoy tenía razón, esto no podía ser cuestión de tres trajes”, ha afirmado en alusión a unas declaraciones del presidente del PP, y se ha mostrado convencido de que lo de Camps es “la crónica de una muerte anunciada” porque ha convertido la Comunitat Valenciana en el “patio de Monipodio”, donde “se juntaban los que eran ladrones”.

Luna ha aclarado que el jefe del Consell “no es Monipodio”, personaje creado por Miguel de Cervantes, ese sería Francisco Correa, cabeza de la supuesta trama de corrupción investigada en el caso Gürtel, según el socialista, quien sí ha acusado al president de “alquilarle el patio”.

Ante esta situación el portavoz del PSPV ha vuelto a pedir a Camps que reconsidere la convocatoria de elecciones anticipadas para “dar portazo a un periodo truculento de la historia de la Comunitat Valenciana” y se ha mostrado convencido de que si no lo hace, el máximo responsable del Consell “no va a poder aguantar la presión que se le viene encima”.

El socialista ha insistido en que Camps “ha mentido en sede parlamentaria” cuando negó que desde Orange Market se le hubieran regalado trajes, y ha apuntado que así lo demuestra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia valenciano, que “no ha decidido absolverle, ha decidido no juzgarle”.

El sistema democrático en la Comunitat Valenciana “no funciona” porque “no hay una mínima transparencia” y desde el Gobierno de la Generalitat se ha “jugado descaradamente al populismo” creando una única imagen del “buen pueblo valenciano” y tachando de “traidores y rastreros” a los que no la comparten.

La acción política de Camps, a su juicio, se ha orientado a “mantener una fastuosa maquinaria de propaganda” para construir una “imagen” que le permita “mantenerse en el poder”.

“Toda su política ha sido construir imagen positiva para usted y negativa para sus adversarios políticos”, ha señalado y ha puesto como ejemplo “la manipulación y el monopolio de Canal 9” que a su juicio ha llevado a muchos a preguntarse “si de verdad ha habido elecciones libres y en igualdad de condiciones entre los distintos partidos políticos” valencianos.

Luna ha apuntado que el “problema” que ahora tiene Camps es que “el aparato que montaron era una sucursal y no contaban con los problemas que iba a tener la casa madre”, que empezaron cuando un concejal del PP “puso encima de la mesa todo lo que había venido recogiendo y grabando, y cuando entró un juez de la Audiencia Nacional y luego otros tribunales de justicia”.

En ese momento, ha indicado, “se le quebró la imagen, esa imagen de austeridad, de rigor y de persona seria que usted tenía”, lo que ha producido un “bloqueo” en su acción política que se limita “vivir el día a día” y que “va a remolque de los procesos judiciales en los que está, ha estado o va a estar implicado en el futuro”.

“La debilidad de su situación es pasmosa”, ha afirmado el socialista, quien ha señalado que un ejemplo de ello es la remodelación del Consell que hizo, en la que es “objetivamente demostrable que usted ha perdido” y que llevó aparejados “cambios colaterales” como la salida del director de RTVV, Pedro García, o de la jefa de Gabinete de Camps, Ana Michavila.

Luna también ha criticado que Camps anuncie un plan de austeridad que supondría ahorrar más de 300 millones de euros, cuando la desviación por gasto farmacéutico el año pasado fue de 410 millones de euros y ha denunciado la falta de ejecución del Plan Confianza, puesto en marcha para luchar contra la crisis.