La encrucijada valenciana del PP.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • Antonio San José
  • ANTONIO SAN JOSÉ

    01/10/2009

Luz de Gas

 

Ninguna de las informaciones publicadas sobre las inquietantes actividades de la trama Gürtel, implican a Mariano Rajoy. Es más, los virtuosos de la turbia mangancia aposentaron su campamento de trileros en la Comunidad Valenciana al asumir la presidencia del partido su actual líder. Por eso no se entiende en absoluto que el político gallego no dé un sonoro puñetazo en la mesa y empiece a tomar decisiones urgentes que han de pasar, indefectiblemente, por el corte de cabezas políticas y la expulsión del partido de aquellas personas cuyos comportamientos sean incompatibles con la dignidad que exigen sus cargos.

<!–Resulta conocida la sempiterna resistencia de Rajoy a mirar los problemas de frente y a adoptar medidas de choque. Su estrategia ha sido siempre la de esperar, intentar ganar tiempo y confiar en que el paso de los días resuelva por sí solo los conflictos que van apareciendo en su camino. Ocurre empero que en esta ocasión esa rutina atávica no sirve para nada porque lo que vamos conociendo cada mañana sobre los tejemanejes de los gürtélidos es de tal calibre que pide a gritos cirugía mayor ante el peligro de contagiar a otros órganos sanos del principal partido de la oposición.

Valencia hace caso omiso
Una vez más el líder popular no ha hecho uso de su condición y ha mandado a María Dolores de Cospedal para que le pasara un recado telefónico al presidente valenciano. Una conversación que, al parecer, fue del alto voltaje y cuyos efectos han sido nulos si comprobamos el caso omiso que Francisco Camps ha hecho de la reclamación de “actuaciones contundentes” formulada por la número dos de los populares. Después de esta petición resulta sarcástica la explicación del inefable Ricardo Costa sobre que toda la “contundencia” estriba en encargar una auditoría externa de las cuentas del partido. La desfachatez, como bien se ve, está servida.

La culpa al empedrado
La situación es muy delicada para el PP que, milagrosamente, ya no habla de filtraciones, como hacía cuando los datos los revelaba el diario El País. Ahora, al entrar en acción tardíamente un periódico de su cuerda como El Mundo ya han abandonado ese falso remoquete y tratan de expandir tinta de calamar apelando a una manida teoría de la conspiración complementada con absurdas y graves acusaciones al ministro Rubalcaba, al Cuerpo Nacional de Policía y, si se tercia, a Amnistía Internacional. Todo menos asumir su responsabilidad ante un caso escandaloso que revela prácticas corruptas inasumibles en democracia.

Camps pasa factura
La Comunidad Valenciana es un territorio clave para las aspiraciones políticas de Mariano Rajoy. Sin Valencia, el gallego nunca será presidente del Gobierno y eso lo sabe él y lo sabe muy bien Camps que utiliza esta circunstancia como su principal fuerza aliada en el envite. Además, el presidente autonómico le pasa factura a Rajoy por el imprescindible apoyo que él y los suyos le brindaron en tiempos de gran zozobra para apuntalar su liderazgo en el famoso congreso popular celebrado en Valencia.

Más allá de “cuatro trajes”
El personal asiste atónito a la catarata de datos, conversaciones y facturas que apuntan a una trama de financiación irregular del principal partido de la oposición, mientras sus responsables miran para otro lado, le echan la culpa al empedrado, o a las fuerzas de seguridad, y dicen que el caso está cerrado. Se trata de una reacción tan irresponsable como poco inteligente que en algún momento se sustentó en la escandalosa actuación del TSJ de Valencia al ignorar los documentos policiales que apuntaban a que las dimensiones del caso iban mucho más allá de un anecdótico asunto referido a “cuatro trajes”.

La decisión de Rajoy
Hay más, hay mucho más y lo estamos viendo. Mariano Rajoy puede optar por ejercer su autoridad y poner orden en el partido con medidas ejemplares o en hacer como que no va con él y ligar su suerte a la de alguno de sus patrocinados. Ésa es su opción y ése es el dilema, el lío colosal, que ahora tiene sobre su mesa de trabajo en la madrileña calle de Génova pendiente de resolución y reclamando carácter de urgencia.

Antonio San José es periodista y analista político

La esposa de Correa ingresó en la trama madrileña 18.000 euros procedentes de Valencia.

POLÍTICA

Las redes de la Gürtel vuelven a fundirse y extienden al Gobierno Aguirre la sombra de la financiación ilegal

S.C.

Mari Carmen Rodríguez, esposa del cerebro de la Gürtel Francisco Correa y ex jefa de Gabinete de Guillermo Ortega -también imputado- cuando era alcalde de Majadahonda, actuó en algunas ocasiones como emisaria y cobradora de la red. Así ocurrió el 28 de junio de 2007 cuando Pablo Crespo, número dos de la trama, la envió a recoger de la trama valenciana 18.000 euros, cantidad que consta como ingresada posteriormente en la caja común y que coincide también en cuantía y fecha con la anotación “Puerto Copa América” que aparece en la contabilidad B de Correa. Estos movimientos vuelven a relacionar la Gürtel con eventos organizados por la Generalitat valenciana y sufragados con dinero público, como la Copa América, algo que, como en el caso de la Fórmula 1, siempre han negado desde el Ejecutivo de Camps. Pero también muestra que las conexiones Madrid-Valencia se difuminan hasta confundirse en una sola trama. Una constructora que aparece en el informe policial sobre posible financiación irregular del PP valenciano también es sospechosa de haber sufragado actos institucionales de Esperanza Aguirre.

<!–Parte del dinero negro que recogía Álvaro Pérez -conocido como El Bigotes– y sus colaboradores en Valencia era entregado a la organización de Correa en Madrid a cambio de comisiones y pagos de hasta 30.000 euros mensuales, según consta en el informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la policía e informa Levante.

Dinero recogido e ingresado
Mari Carmen Rodríguez, esposa de Correa, participó activamente en esos trasvases y el 28 de junio de 2007 Pablo Crespo la envió a los hombres de El Bigotes para recoger 18.000 euros en negro. Ese dinero aparece un día después como ingreso en la contabilidad B de las empresas de Correa intervenida judicialmente y relacionada con el concepto “Puerto Cipa América” (sic).

Eventos millonarios y la Gürtel
El Gobierno de Camps sólo ha admitido contratos con las empresas de la Gürtel en la Volvo Ocean Race, y los ha negado en eventos millonarios que acogido la capital valenciana como la Copa del América o la Fórmula 1, auque las dos competiciones aparecen recurrentemente salpicadas por la trama. El contable de las empresas de Correa, José Luis Izquierdo, ha declarado ante el juez que entregaron al PP valenciano 420.000 euros en concepto de comisiones por la adjudicación de contratos.

¿Actos del Gobierno de Aguirre con dinero valenciano?
Pero la misión de Rodríguez también muestra que las conexiones Madrid-Valencia se difuminan hasta confundirse en una sola trama. Una constructora que aparece en el informe policial sobre posible financiación irregular del PP valenciano también es sospechosa de haber sufragado actos institucionales de Esperanza Aguirre. Así, Easy Concept, la empresa a través de la cual Correa organizó numerosos actos para el Gobierno regional del PP, habría recibido pagos de la constructora valenciana Facsa, sospechosa también de haber financiado actos del PP valenciano. La constructora, que ha recibido contratos de la Generalitat por al menos 13 millones de euros en los últimos cuatro años, también realizó varios pagos a la Orange Market, la empresa con la que El Bigotes organizaba actos para el PP valenciano.