HOMOFOBIA, MACHISMO Y ESTULTÍCIA DE DIMAS CUEVAS, CANDIDATO DEL PP A SENADOR POR ALBACETE.

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ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • CARLOS CARNICERO

    06/02/2008

El Zumbido

Homofobia, machismo y, sobre todo, estulticia

He leído con horror las referencias a la literatura producida por un candidato a senador del Partido Popular por la circunscripción de Albacete y por un momento me creí sumergido en una película de Luis Buñuel que recreaba la caspa histórica de nuestro pasado fascista.

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El individuo se llama Dimas Cuevas y su sal gorda es tan repugnante que para ridiculizar la diferencia sexual recurre a “tortillas” y “plátanos”; ni siquiera sus ofensas tienen más talento que el propio de un casino de pueblo de los primeros años de la dictadura.

Para arreglar las cosas, este sujeto dice que se ríe de todo, incluido de sí mismo. Motivos no le faltan para esto último, porque no hay cosas más patéticas que su actitud. Este fichaje estrella para refuerzo electoral es una idea de la nueva líder del Partido Popular de Castilla La Mancha, María Dolores de Cospedal. Se ha lucido.

La literatura está llena de homófobos que recurren a esa fobia porque no están conformes con su propia sexualidad y no se atreven a afrontar sus propios retos. Ese sería un problema personal y privado del flamante candidato popular, pero lo que aquí nos interesa es cómo puede representar a un partido democrático una persona que no respeta los derechos fundamentales de la Constitución. Hay asuntos como el racismo, la homofobia, la xenofobia y la apología del terrorismo que tienen que tener un tratamiento de “tolerancia cero”.

Mientras en España sigue habiendo asesinatos de género, no ser radicales en el combate del machismo nos convierte en cómplices indirectos de esta lacra. Con desprecios como el de Dimas Cuevas se cargaron los fusiles que asesinaron con saña a Federico García Lorca. España es un país en el que hace veinticinco años se metía presos a los homosexuales y se les aplicaban leyes de vagos y maleantes.

Si el Partido Popular no tiene la inteligencia, la coherencia y el coraje para dejar a este individuo haciendo chistes fascistas de taberna en algún rincón oscuro, lejos de la representación de la soberanía popular, reafirmará la creencia de que en el PP conviven residuos denigrantes del pasado que le inhabilitan para ser considerado un partido democrático.

Carlos Carnicero es periodista y analista político

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