DIA EUROPEO DE LOS SIN TECHO: TRES MILLONES DE PERSONAS CARECEN DE HOGAR, SEGÚN CÁRITAS.

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Día europeo de los sin techo: “Por una salud digna para todos”

S. PLAZA. 25.11.2007 – 12:36h

  • 3 millones de personas carecen de hogar en Europa, según Cáritas.
  • Se pretende denunciar las “barreras” que existen en la seguridad social para las Personas sin Hogar.

Abrazado a un cartón, con un atillo de ropa vieja a su derecha y un cartón de leche a su izquierda. Así ha pasado la gélida noche Miguel en plena Gran Vía de Madrid. Este domingo es su día, como el de otros 3 millones de europeos que viven sin techo, según Cáritas.

El Día de los Sin Techo 2007 “Por una salud digna para todos” quiere denunciar las “barreras que las Personas Sin Hogar sufren en el acceso a la salud como pérdida de ciudadanía”, según explica la Red Nacional de Entidades que Trabajan con Personas Sin Hogar (Enred).

Existen barreras para las Personas sin Hogar en el acceso a la salud

Sin salud

Con ello, Enred quiere visibilizar que “la inexistencia de sistemas públicos adecuados de salud, la insuficiencia de los presupuestos y recursos asignados a la sanidad y las condiciones restrictivas en los servicios limitan el acceso normalizado a este derecho social a las personas sin hogar”.

” El alta médica es una mala noticia, si vives en la calle”, reza uno de los carteles que ha confeccionado enred y que preside las actividades que la asociación ha organizado a lo largo de la Península.

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LA CARA OCULTA DEL SINDROME DE ULISES.

La cara oculta del Síndrome de Ulises

El síndrome de Ulises se identifica con los problemas psicológicos que padece el inmigrante asociados al estrés crónico que se deriva de su situación

El síndrome de Ulises es una metáfora atribuida a Joseba Achotegui, psiquiatra del Servicio de Atención Psicopatológica y Psicosocial a Inmigrantes y Refugiados (SAPPIR) de Barcelona, para caracterizar la salud de personas expuestas a situaciones límite y en tierra extraña. Insomnio, cefaleas, ansiedad, pérdida de orientación, fatiga crónica, molestias osteomusculares e irritabilidad, son sus síntomas más característicos.

  • Autor: JORDI MONTANER | 
  • Fecha de publicación: 21 de noviembre de 2007

Cristina M. Ueno

El Canto V de la Odisea, del poeta griego Homero, relata que Ulises «pasaba días sentado en las rocas a la orilla del mar, consumiéndose a fuerza de llanto, suspiros y penas». Joseba Achotegui, psiquiatra del Servicio de Atención Psicopatológica y Psicosocial a Inmigrantes y Refugiados (SAPPIR), de Barcelona, especifica en su definición del síndrome que no se trata propiamente de una depresión, sino de un trastorno en el límite entre la salud y la enfermedad. Vivir en un país lejano hablando una lengua distinta, practicando otros ritos y luciendo unos rasgos físicos diferentes a los de la población residente, no es fácil.

Recalar en los nichos sociológicos más marginales, acceder al mercado del trabajo por los puestos más despreciados y trabajar con salarios irrisorios o sin vacaciones, no ayuda, insiste el especialista, a estar sano.

Un problema sanitario

Se trata de un reto social que en España tiene todavía mucho camino por delante, pero los médicos advierten de que ya supone un problema asistencial. En los últimos cuatro años se ha incrementado en casi un 4% el número de pacientes inmigrantes atendidos en las consultas de atención primaria por infecciones respiratorias, problemas gastrointestinales, dolores musculares o heridas por accidentes, casi siempre ligados a su precaria situación sociolaboral.

El pasado 9 de noviembre, en Valladolid, la sociedad profesional española de médicos de familia hizo público un informe en el que se especifica que los centros de salud y los servicios de urgencias son los primeros puntos de acceso a los servicios sanitarios de los inmigrantes, y que el idioma y las diferencias culturales exigen que el médico invierta más tiempo en estas entrevistas clínicas que en las demás.

Los expertos aclaran que, aunque una mala calidad de vida condiciona por igual la salud de un nacional que la de un inmigrante, es este último quien enferma haciendo frente a problemas como una situación irregular de residencia, condiciones laborales de alto riesgo, convivencia en zonas conflictivas, difícil acceso a los servicios sanitarios, falta de información y educación (el índice de analfabetismo no es nada despreciable) o problemas de comunicación relacionados con el idioma.

La atención sanitaria de los inmigrantes está limitada, entre otras, por diferencias de género culturales y dificultades idiomáticas

«A las enfermedades relacionadas con el trabajo», explica José Vázquez, coordinador del Grupo de Atención al Inmigrante de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, semFYC, «hay que añadir las psicosomáticas y reactivas, que se derivan del proceso migratorio y que abarcan trastornos pseudodepresivos, insomnio y ansiedad, que en muchos casos no pueden superar por simple falta de recursos».

Vázquez anima a los médicos de atención primaria a «aprovechar cualquier contacto con el sistema sanitario para realizar actividades de prevención y promoción de la salud», y recuerda que en 2002 la proporción de pacientes inmigrantes atendidos era sólo del 1,65% respecto al total de las consultas, mientras que en 2006 pasó a un 5,08%.

Necesidad de cambios

En general, suscribe Vázquez, las condiciones de vivienda de estos pacientes suelen ser nefastas, y es muy frecuente que el inmigrante desarrolle empleos temporales y en muy malas condiciones, convirtiéndose en víctima propicia de accidentes laborales. Sin embargo, a pesar del aumento de la presencia de inmigrantes en las consultas, los médicos se quejan de que su atención no puede ser homogénea y que está condicionada por un origen geográfico indeterminado, situación administrativa confusa, diferencias de género culturales y dificultades idiomáticas.

En este sentido, Vázquez ve prioritaria la elaboración de planes de formación que faciliten el conocimiento de todos estos factores. «En la semFYC hemos elaborado un documento sobre atención al inmigrante que incluye un protocolo de atención inicial a estos pacientes en función de la zona de procedencia previsible y del tiempo que lleve en nuestro país». Dicho documento, explica, ofrece soluciones globales y facilita la labor del médico de familia con estas personas.

Los médicos de familia consideran que es muy importante desterrar el falso mito de que el paciente inmigrante importa enfermedades raras, «ya que el perfil que predomina es el de una persona joven y sana». Vázquez admite que la llegada masiva de inmigrantes desde países con elevada prevalencia de enfermedades o sin programas extendidos de control sanitario y vacunación, favorece la creencia de que pueden introducir patologías exóticas a nuestro país.

No obstante, los datos de que disponen los especialistas apuntan en la dirección contraria. «La salud de los inmigrantes que atendemos en España es normalmente superior a la de la población media existente en su país de origen, y si subrayamos que aquí es más frágil es por problemas relacionados con la diferencia de costumbres o de idioma, y con escasos conocimientos sobre el uso del sistema sanitario que aquí rige, lo que lleva tanto a situaciones de infrautilización como de uso excesivo», declara Vázquez.

PROPUESTA DE MEJORA

Tanya McConnell

Entre las propuestas de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) para mejorar la atención sanitaria del paciente inmigrante, destacan su plena integración en el sistema nacional de salud, la dotación de recursos humanos y económicos en atención primaria con este fin concreto, la colaboración de mediadores interculturales e intérpretes y la creación de la denominada ‘carpeta del inmigrante’. Esta iniciativa funciona ya en Andalucía.

La Junta dota de ‘carpetas’ a una serie de inmigrantes con gran movilidad geográfica, redactadas en cinco idiomas diferentes y con información sobre estructura y funcionamiento del Sistema Nacional de Salud que opera en toda España, sobre organismos a los que acudir para solucionar otros problemas de índole no estrictamente sanitaria y una historia clínica portátil (cibernética), cuyo objetivo es la transmisión correcta de información entre profesionales sanitarios que atienden en diferentes puntos geográficos, evitando una duplicidad de pruebas diagnósticas y terapéuticas.

«Pero si se quiere proporcionar una atención de calidad a los inmigrantes», reivindica José Vázquez, coordinador del Grupo de Atención al Inmigrante de la semFYC, «se deben conocer las características culturales que los definen». Para ello son imprescindibles estudios epidemiológicos en el ámbito de la atención primaria, centrados en la heterogeneidad existente entre los distintos grupos de inmigrantes, sus riesgos de salud específicos, sus actitudes ante la enfermedad o en qué medida aceptan o rechazan los servicios de salud.

MUCHA VELA, MUCHO BÓLIDO Y MUCHO GLAMOUR, PERO 30 MENORES DE UN INTERNADO PÚBLICO DE VALENCIA DUERMEN EN EL SUELO.

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30 menores de un internado público de Valencia duermen en el suelo

CARLOS N. C.. 19.11.2007


 

  • Se tumban en el pasillo sobre colchones y almohadas.
  • Hay lista de espera para conseguir cama.
  • El centro de Monteolivete tiene 48 plazas y 80 internos.
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«Yo estoy durmiendo en cama porque llevo mucho tiempo aquí, pero muchos de mis compañeros duermen en el suelo en colchones o en almohadas de sillones».

Éste es el crudo testimonio de H. E., uno de los internos del centro de recepción de menores de Monteolivete. Tiene 17 años y explica que, pese a que los tratan «de puta madre», el centro «está saturado».

Este centro alberga a chicos y chicas hasta los 18 años, la mayoría inmigrantes, en situación de desamparo al no tener familia que se haga cargo de ellos. Según un trabajador, «tiene capacidad para 48 chavales y, desde verano, tenemos una media de 78 y 80».

Este exceso les ha obligado a poner colchones y almohadones de sofás en los pasillos de las habitaciones. Además, para repartir las camas han tenido que crear una lista de espera. «El último que entra al centro tiene que ir al suelo y, a medida que van saliendo, la lista va corriendo y los que están en el suelo pasan a la cama», comenta el trabajador.

En este sentido, fuentes de la Conselleria de Bienestar Social explican que «se trata de una situación extraordinaria motivada por las actuaciones policiales de los últimos meses. La Fiscalía nos ha pedido que nos hagamos cargo de ellos, y es lo que intentamos de la mejor forma posible, ya que si hay hermanos, los ingresamos juntos para no separarlos». Además, «se está estudiando la creación de un nuevo centro en Valencia».

Los vecinos piden que se traslade

Los vecinos del barrio de la Plata y Monteolivete están recogiendo firmas para solicitar el traslado de este centro. De momento ya han presentado 4.000 en la Conselleria. El motivo es que, en las últimas semanas, vienen sufriendo robos, roturas de las lunas de los coches y hasta han denunciado acoso a algunas chicas de la barriada. Fuentes vecinales aseguran que «al dueño de un bar que salió a socorrer a unas chiquillas le tiraron benceno a los ojos». Desde el centro aclaran: «Es cierto que ha habido problemas con alguno, pero es más por los ex internos que vienen aquí a reunirse con sus amigos. Si no logran trabajo, muchas veces acaban delinquiendo».

LA POBREZA EN LOS PAISES DESARROLLADOS: EL CUARTO MUNDO.

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Cuarto Mundo: pobreza en los países desarrollados

La distribución desigual de la riqueza en los países del Primer Mundo ha aumentado la distancia que separa a las personas ricas de los grupos más desfavorecidos

El crecimiento económico de los países desarrollados ha dado origen a lo que se conoce como Cuarto Mundo, un término que engloba a todas aquellas personas que residen en los países más avanzados, pero se encuentran excluidas o en riesgo de exclusión social. Esta situación se produce cuando la riqueza se distribuye de manera desigual y la línea que separa a ricos de pobres se convierte en abismo. Como solución, se propone incluir a los grupos más desfavorecidos en el proceso productivo y aumentar las partidas económicas. “Las ayudas nunca son suficientes”, se quejan las ONG.

  • Autor: Azucena García | 
  • Fecha de publicación: 10 de noviembre de 2007

¿Por qué surge?

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El término ‘Cuarto Mundo’ fue utilizado por primera vez en los años 70 para designar a aquellas personas que viven en situaciones realmente precarias. Su creador fue el padre Joseph Wresinski, criado en un ambiente muy alejado de la opulencia y que fundó en 1957 la primera asociación contra la exclusión de los más pobres. “El Cuarto Mundo es un pueblo formado por hombres, mujeres y niños que, generación tras generación, se ven excluidos de los derechos fundamentales de los que goza el resto de la sociedad. Se ven excluidos de los progresos sociales y de la participación en la vida asociativa, política, religiosa, cultural, sindical… de sus sociedades. No se cuenta con ellos como interlocutores sino, como mucho, como meros beneficiarios de ayudas”. Así define el término Beatriz Rodríguez-Viña, voluntaria permanente de Movimiento Cuarto Mundo en Madrid.

El término fue utilizado por primera vez en los años 70 para designar a aquellas personas que viven en situaciones realmente precarias

¿Pero cuál es la principal característica de este denominado Cuarto Mundo? Lo más curioso es que surge dentro de lo que se conoce como Primer Mundo. Es en los países más avanzados donde la gran diferencia en el reparto de la riqueza da lugar a dos grandes grupos que ocupan un mismo espacio físico, pero no social. No son casos aislados. Según datos de Médicos del Mundo, sólo en Europa residen más de 40 millones de personas pobres. “Otro de los paradigmas es Estados Unidos, que tiene una economía puntera, pero también un gran porcentaje de personas pobres que viven por debajo de niveles aceptables. Esto es todavía mucho peor de digerir”, reflexiona la vicepresidenta de la ONG, Celina Pereda.

La miseria siempre ha estado presente en nuestra sociedad. Siempre han existido ricos y pobres. Pero es ahora cuando esta diferencia se hace más patente. A medida que la economía del mundo occidental crece, también aumenta el número de personas a las que esta riqueza no llega. Se tiende a pensar que los más pobres viven en los países del Sur. Sorprende reconocer la pobreza ‘al lado de casa’, pero la hay. “En todos los países hay pobres, que son los que menos medios tienen para salir adelante”, apunta Rodríguez-Viña.

Combatir la pobreza es uno de los retos de la sociedad en que vivimos. Si no se encuentra una solución, el problema puede cronificarse y entrar en una espiral de difícil salida. Es necesario poner sobre la mesa las diferentes situaciones de exclusión social y afrontar cada una de ellas con las mejores herramientas. Una de las claves podría ser la incorporación de estas personas al proceso productivo o la elaboración de una Ley de Inclusión Social, reclamada desde hace años por la Asociación Pro-Derechos Humanos de Andalucía. “El crecimiento económico espectacular generado en los últimos años no ha contribuido a garantizar los derechos humanos ni a mejorar las condiciones de vida de todos los ciudadanos porque el umbral de pobreza no ha descendido”, denuncia la APDHA.

Grupos que lo integran

La identidad de quienes conforman el Cuarto Mundo ha variado en paralelo a los cambios sociales. Personas sin hogar, mayores sin recursos, drogodependientes, mujeres, niños o inmigrantes son los grupos que se enfrentan con mayor frecuencia a situaciones de precariedad. El X Informe de Exclusión Social, publicado por Médicos del Mundo en 2005 para analizar la evolución de los últimos diez años, reconoce que la exclusión social y la pobreza “comparten rasgos”. La primera limita el derecho a participar en la sociedad. La segunda impide acceder a los recursos necesarios para realizar las actividades básicas de la vida.

Personas sin hogar, mayores sin recursos, drogodependientes, mujeres, niños e inmigrantes son los grupos más desfavorecidos

Algunas de las causas que llevan a esta situación son la vulnerabilidad ante las drogas o la dificultad de acceso a una vivienda, a la educación o a un empleo remunerado. Contra todas estas dificultades lucha Médicos del Mundo desde 1992. Esta organización cuenta con varios programas de atención a personas excluidas. Los primeros proyectos tenían como objetivo la prevención de VIH/sida, debido a la alta prevalencia de la infección en España durante aquellos años, aunque en la actualidad la inmigración copa buena parte de sus esfuerzos. “Tenemos una población a la que es necesario prestarle atención”, afirma Celina Pereda.

La mayoría de las personas inmigrantes tienen problemas para regularizar su situación, lo que les dificulta el acceso a los recursos sociales, sanitarios, laborales y de vivienda. En el caso de las personas drogodependientes, el consumo de drogas provoca el rechazo de la población y les expone a la marginalidad, el deterioro físico y mental. Por su parte, quienes carecen de hogar son “el conjunto de población más castigado, no sólo por la falta de vivienda, sino también por el desempleo, la desestructuración familiar, el estigma público, el desarraigo social, la enfermedad, el deterioro de su propia identidad y la falta de acceso a los servicios”, explican desde Médicos del Mundo.

Intervenciones

Mattias Barthel

Si se atiende a las necesidades de los ‘habitantes’ del Cuarto Mundo, las intervenciones con estos grupos están claras. Es necesario resolver cuestiones de tipo sanitario y social, además de fomentar su integración.

  • Atención sanitaria. Con frecuencia, las personas que se mueven en ambientes marginales no tienen acceso al sistema público de sanidad, por lo que es prioritario atender estas necesidades. A veces, se trata de personas mayores con los achaques típicos de la edad o trastornos psicológicos motivados por la dureza de la vida en la calle. Otras son personas drogodependientes con VIH y enfermedades de transmisión sexual, debido a la falta de precauciones. La medida más habitual es el uso de unidades móviles, ya que permiten acercarse a estos grupos sin provocar el rechazo que les causa acudir a un hospital por su cuenta.
  • Atención social. Los trámites burocráticos son una de las principales preocupaciones de quienes quieren superar la marginalidad. En el caso de los inmigrantes, desean regularizar su situación, pero la mayoría desconoce cómo hacerlo. Hay que orientarles en este aspecto y explicar, en general, cómo obtener la tarjeta sanitaria, dónde acudir para recibir ayudas sociales o qué programas de desintoxicación de drogas existen.
  • Fomentar la integración. El primer paso para conseguir este objetivo es garantizar el acceso de todas las personas a los derechos fundamentales. Hay que desarrollar programas que les permitan la integración social, regularizar su situación administrativa o superar los problemas con las drogas y el alcohol, pero también son necesarios programas de sensibilización para que toda la sociedad se implique en este objetivo.

Se puede combatir

Es la eterna pregunta ¿Se puede superar la exclusión social? “La miseria no es una fatalidad y nadie se resigna a ella, ni los que la padecen ni los que la descubren”, responde Beatriz Rodríguez-Viña. “Todas las personas vemos que hay realidades sociales diferentes a la nuestra, otra cosa es que las queramos reconocer”, añade Celina Pereda. Cada día, somos conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor. La llegada de personas inmigrantes a las ciudades, por ejemplo, resulta cada vez más familiar puesto que son estas personas las que en muchos casos se encargan de cuidar a nuestros mayores y pequeños, además de realizar tareas de limpieza del hogar o atender comercios, en mayor medida.

“Todas las personas vemos que hay realidades sociales diferentes a la nuestra, otra cosa es que las queramos reconocer”

En cuanto a los instrumentos para combatir la pobreza, principalmente son dos: hace falta incrementar las ayudas económicas e involucrar a las personas afectadas. “Los esfuerzos sólo pueden ser eficaces si las personas que sufren la extrema pobreza toman parte activa en ellos”, explica Rodríguez-Viña. Quienes se enfrentan cada día a la exclusión social son quienes mejor la conocen y pueden enseñar a superarla. Por ello, hay que otorgarles los medios necesarios para que den a conocer su experiencia y hagan sus aportaciones para adoptar las medidas pertinentes.

“Por su parte -recomienda Rodríguez-Viña-, el resto de la sociedad debe asumir un compromiso económico, político, social y cultural. Crear espacios de encuentro y participación en la lucha contra la miseria y convertir a los más pobres y excluidos en los principales protagonistas de su desarrollo”. El X Informe de Exclusión Social recoge cómo, a lo largo de 2005, se produjo “el más importante proceso de regularización” de inmigrantes en España, aunque el “endurecimiento” de las medidas en las fronteras provocó episodios como la crisis de las vallas en Ceuta y Melilla. Hace hincapié en el alto riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual por parte de quienes no tienen acceso a medidas tan básicas como la utilización de preservativos. Y anima a adaptar la forma de trabajo de las ONG e instituciones públicas a las distintas realidades existentes.

En concreto, se requieren acciones específicas en los ámbitos que más preocupan en la actualidad:

Personas inmigrantes. La inclusión en el sistema público de sanidad de todas las personas que residen en España permitiría mejorar su salud y la de la comunidad en la que viven. Además, es preciso aumentar la inversión en los países de origen para evitar la salida de ellos en busca de un futuro mejor.

Personas drogodependientes. Los programas de metadona, intercambio de jeringuillas y reducción de daños en general limitan los riesgos del consumo de drogas. También hay que abordar las prácticas sexuales no seguras.

Personas sin hogar. Uno de los problemas más frecuentes es la escasez de plazas en albergues, pero también hay que impulsar el desarrollo de programas de integración social, formación y técnicas de búsqueda de empleo.

CONSUMER.es-ERORSKI

NUEVA REGULACIÓN DEL TRABAJO DOMÉSTICO.

17 de octubre de 2007

NUEVA REGULACIÓN DEL TRABAJO DOMÉSTICO

􀂆 El Gobierno prepara una norma para que el colectivo de trabajadoras del

servicio doméstico se integre de lleno en el Régimen General de Seguridad

Social, para terminar con la discriminación que sufren estas trabajadoras.

􀂆 Esta nueva medida se enmarca dentro del compromiso del Gobierno socialista

para conseguir que la igualdad sea real y efectiva.

􀂆 Dará solución a la situación laboral de más de 600.000 personas de las cualesmás del 90% son mujeres y en torno al 50% son inmigrantes. Actualmente

muchas de ellas están dentro de un Régimen Especial bastante restrictivo y

arcaico, que no alcanza las condiciones recogidas en el Estatuto de los

Trabajadores.

􀂆 La nueva norma será pactada con los Sindicatos y las Empresas y conseguirá

que el servicio doméstico deje de ser el único sector sin cobertura por accidente de

trabajo.

􀂆 Tanto la CEOE como los sindicatos Comisiones Obreras y UGT han recibido ya el

texto, que esperan negociar en breve con el secretario de Estado de Seguridad

Social, Octavio Granado.

􀂆 La trabajadora tendrá derecho a exigir un contrato por escrito, frente a la

regulación actual, que permite que sea verbal. Salvo que se pacte con el

empleador lo contrario, se entenderá que es de carácter indefinido (hasta ahora

era de un año, prorrogable por acuerdo de las partes). El contrato fijará la jornada

laboral, la remuneración y el resto de condiciones de trabajo.

􀂆 Nuevos derechos. Por primera vez, las empleadas recibirán una prestación

cuando estén de baja por haber sufrido un accidente laboral. También

mejorarán sus condiciones si la enfermedad que padecen es común. Ahora sólo

cobran a partir del 29º día de baja; con la nueva regulación, cobrarán como el resto

de los trabajadores, a partir del día 15º (las dos primeras semanas corren siempre

a cargo del empleador).

􀂆 No se podrá prescindir de la empleada sin causa justificada, como permite la

norma actual. En caso de despido, regirá la indemnización que se aplica al resto

de los trabajadores. En la actualidad, tienen derecho a siete días, aunque la

opacidad en que se desenvuelve el sector convierte casi en inaplicable esta

cláusula.

􀂆 Se fijan dos tipos de jornada: a tiempo completo y a tiempo parcial. Se

entiende por trabajadora/or a tiempo completo el que realice más de 20 horas a la

semana si acude a un único domicilio. Si se reparte entre varios, harán falta 40

horas semanales para considerar la jornada completa. En este tipo de jornada, es

el empleador/a quien está obligado a cotizar a la Seguridad Social, ya sean uno o

varios. Se entenderá por jornada parcial la que comprenda entre 20 y 40 horas

semanales si se realiza para distintos hogares. En ese supuesto, es la empleada

de hogar la que tiene que cotizar. Si se trabajan menos de 20 horas no habrá

obligación de cotizar.

􀂆 Se acaba con el salario en especie. Hasta ahora, la familia que emplee a una

trabajadora doméstica puede restarle hasta un 45% de su salario por alojamiento o

manutención. La nueva norma destierra esa posibilidad.

􀂆 El periodo de descanso: será de 36 horas semanales consecutivas (hasta

ahora podían partirse), preferentemente el domingo y la tarde del sábado o la

mañana del lunes. El descanso mínimo entre jornadas será de 12 horas (10 para

las internas), dos más que ahora. Y la jornada se pactará (ahora es potestad del

empleador). Donde no habrá cambio es en las vacaciones. Tendrán 30 días, pero

solo podrán exigis 15 initerrumpidos.

(Fuente CEF del PSOE)

OPINION. “LOS MORITOS DE TERESA: UNOS SENEGALESES PACIFICOS Y TRABAJADORES”

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POLÍTICA

 24/08/2007

Los “moritos” de Teresa: unos senegales pacíficos y trabajadores

Hoy día, muchos identifican cristianismo con insolidaridad; esto debería hacer pensar a la Conferencia Episcopal

Como todos los años desde que empezaron a subir a las fiestas veraniegas de Bubión con sus puestecillos de artesanía, juguetes baratos, petardos y discos y dvd´s piratas, Teresa ha atendido durante el pasado fin de semana a los que ella llama “los moritos”. No son en realidad magrebíes, sino negros senegaleses, pero como también son musulmanes y no comen “jalufo” ni beben vino o cerveza, Teresa les llama muy sabiamente “los moritos”. Ella les lleva café y bollos, les sirve sus estupendas migas alpujarreñas (aunque sin el habitual acompañamiento de chorizo y morcilla), les deja que hagan sus necesidades corporales y se duchen en su casa y que allí almacenen temporalmente sus trastos y descabecen algún que otro sueñecito.

Teresa es pobre y no cobra pensión alguna, está semilisiada por un mal tratamiento hospitalario, tiene muchos hijos y un montón de nietos (ahora acaba de nacer el décimo), pero vive cerca de la plaza, donde se desarrollan las fiestas y donde los senegales despliegan su “top manta”, y es solidaria, profundamente solidaria. ¿Quién se va a ocupar de los pobres y de los trabajadores si ellos mismos no se ayudan? Así es como piensa.

Cristiana auténtica
Maya, la menor de mis hijas, me preguntó en la noche del pasado sábado: “¿Cómo es posible que Teresa, que es tan cristiana, que tiene la casa tan llena de retratos de vírgenes, cristos y santos, sea tan buena con los inmigrantes africanos?” La pregunta tiene mucha miga y debería hacer pensar a la Conferencia Episcopal: una chica bien informada de catorce años identifica hoy en día cristianismo con insolidaridad. Mientras yo pensaba la respuesta, Dácil, mi novia, la encontró: “Pues mira, precisamente porque es una cristiana auténtica”. No hice la menor apostilla.

Pacíficos trabajadores
Los “moritos” a los que ayudó Teresa en las fiestas de Bubión eran una señora elegantemente envuelta en los bubús de su tierra y cinco o seis chicos muy limpios, muy bien vestidos con ropas deportivas occidentales y muy apañados y simpáticos. Con sus puestecillos, los senegaleses atendieron una demanda que ya no cubre ningún comerciante local: la de productos baratos y vistosos para niños, adolescentes y jóvenes (con el añadido de la música y el cine a precios asequibles para todos los públicos). Abrieron prácticamente veinticuatro horas al día durante cuatro jornadas, que es lo que duran las fiestas veraniegas de Bubión, y, por supuesto, ni este año ni en ninguno de los anteriores se vieron envueltos en el menor incidente.

Perfecta convivencia
En cuanto a los vecinos de Bubión y los forasteros y guiris que participaron en los jolgorios, los incorporaron al paisaje y paisanaje con toda naturalidad, junto a las banderitas, los cohetes, la música de pasacalle, las procesiones, el pregón, las verbenas hasta al amanecer, las jamonas del conjunto, el ritual cachondeo de Paquito el Chocolatero y el desmadre final del Entierro de la Zorra.

Trabajo para todos
No hay racismo ni xenofobia en el corazón de Andalucía. No hay miedo al extranjero, ni nada parecido. Hay Teresa y cientos de miles de teresas. Hay trabajo para todo el mundo (los argentinos y los rumanos, por cierto, ya se han incorporado a la construcción y la hostelería alpujarreñas) y hay fiesta para todos. ¡Qué lejos quedan los malos rollos de algunos radiopredicadores, tertulianos, editorialistas y politicastros de Madrid!

Javier Valenzuela es periodista y escritor. Ha sido corresponsal de El País en Beirut, Rabat, París y Washington y director adjunto de ese periódico, y Director General de Información Internacional de la Presidencia del Gobierno entre 2004 y 2006

Blog de Javier Valenzuela

LA INMIGRACIÓN HA PERMITIDO MEJORAR EN 632 € LA RENTA PER CÁPITA DE LOS ESPAÑOLES Y HA CONTRIBUIDO AL 50% DE

La inmigración ha permitido mejorar en 623 euros la renta per cápita y ha contribuido al 50% del alza del PIB

16/08/2007 00:17

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

La entrada de inmigrantes en España ha permitido que entre 1996 y 2005, la renta per cápita haya mejorado en 623 euros por español, un 3% más, según un estudio sobre la ‘Inmigración y la Economía Española (1996-2006)’ elaborado por la Oficina Económica de Moncloa, al que tuvo acceso Europa Press.

El estudio, elaborado por el entonces director del organismo Miguel Sebastián, revela que en los últimos diez años, más de un punto porcentual del crecimiento medio anual se puede atribuir a la inmigración, es decir, el 30% del aumento del PIB en la última década. Este porcentaje es mucho mayor en los últimos cinco años (2000-2005), en los que la inmigración explica más del 50% del crecimiento económico.

En concreto, en el último lustro, del 3,1% del crecimiento medio anual del PIB español, el 1,6% lo explica la inmigración. De ellos, 0,4 puntos se deben a su impacto sobre la renta per cápita y 1,2 puntos al impacto sobre la población.

De hecho, el estudio explica que sin el fenómeno de la inmigración, el factor demográfico se hubiera reducido y la renta per cápita habría caído una décima de promedio anual a lo largo de la última década y dos décimas en los últimos cinco años. Así, de los 4,7 millones más de habitantes que tiene España desde 1996, 3,6 millones son inmigrantes, el 76,5% del total.

En cuanto a su impacto sobre el crecimiento económico, los inmigrantes han pasado de contribuir un 7% al crecimiento de la riqueza nacional (0,3 puntos sobre 4,1 puntos) entre 1996 y 2000 a casi un 40% en los últimos cinco años (1,2 puntos sobre 3,1 puntos).

El estudio de la Oficina Económica de Moncloa revela también que, en la actualidad, los inmigrantes aportan 23.402 millones de euros a los ingresos públicos (según datos de 2005), lo que representa el 6,6% de la recaudación total, y reciben 18.618 millones de euros, apenas un 5,4% del total de gastos de las administraciones públicas.

APORTAN LA MITAD DEL SUPERÁVIT PÚBLICO

Por tanto, la población extranjera es contribuyente neta a las arcas públicas por valor de 4.784 millones de euros, lo que representa prácticamente la mitad del superávit obtenido en 2005 por el conjunto de las administraciones públicas, que alcanzó el 1,1% del PIB. “En torno a la mitad del superávit total del año 2005 (9.933 millones de euros) se explica por la aportación directa de los inmigrantes a las arcas públicas”, añade el estudio.

La clave, explica el Gobierno, radica en que los inmigrantes contribuyen, vía cotizaciones, en alrededor de 8.000 millones de euros (el 7,4% del total), mientras que sólo reciben 400 millones en pensiones (el 0,5% del total), dado que la mayoría de inmigrantes que trabajan en España aún no han llegado a la edad legal de jubilación.

En cuanto a la distribución de los ingresos fiscales por figuras tributarias, la población extranjera aporta el 3,2% de la recaudación total del IRPF (1.874 millones de euros en 2005), porcentaje escaso debido a que la población extranjera percibe un salario un 30% inferior a la media de los españoles, por lo que pagan menos a Hacienda por este concepto.

EL 6,8% DEL IVA Y EL 8,3% DE ESPECIALES

En cambio, aportan el 6,8% del IVA (3.766 millones de euros en 2005) y el 8,3% de los Impuestos Especiales (1.877 millones de euros). Dentro de éstos, aportan el 6,5% del Impuesto de Matriculación (103 millones de euros).

La contribución que realizan en el resto de figuras impositivas (Sociedades, impuestos patrimoniales o el IBI, entre otras), se ha realizado mediante una estimación, que eleva la aportación de los inmigrantes al 7,2% del total de estos ingresos (7.806 millones de euros).

Estos porcentajes por el lado de la recaudación contrastan con el gasto que originan en servicios públicos. En concreto, absorben el 4,6% del gasto total en Sanidad (2.265 millones de euros), el 6,6% de Educación (2.464 millones de euros) y el 4,4% de las políticas activas de empleo (575 millones de euros).

CONTRIBUCIÓN NEGATIVA A PARTIR DE 2030

A la vista de este escenario, y teniendo en cuenta la pirámide de población de los inmigrantes que viven en España (la mayoría está en edad de trabajar), el Gobierno concluye que la aportación neta de la población extranjera todavía irá aumentando hasta el año 2012, pero a partir de entonces, empezará a reducirse debido fundamentalmente a las “altas” tasas de crecimiento del gasto en pensiones y sanidad de este colectivo.

El periodo más crítico será, según los cálculos gubernamentales, a partir del año 2030, momento en el cual los inmigrantes que hoy están trabajando empezarán a jubilarse.

LA INMIGRACIÓN, RESPONSABLE DEL 30% DEL DÉFICIT EXTERIOR

Finalmente, el estudio analiza cuál es el impacto de la inmigración en el déficit exterior de la economía española, que se situó en el 7,3% del PIB en 2005, y concluye que el 30% del mismo (2,1 puntos del PIB) se explica por la población extranjera, dado el envío de remesas, su menor propensión al ahorro y su patrón de consumo sesgado hacia los bienes duraderos, en su mayor parte importados.

El Gobierno explica que las remesas de los inmigrantes alcanzaron en 2005 el 0,5% del PIB (4.614 millones de euros), lo que redujo el saldo positivo de la balanza de transferencias corrientes, al tiempo que su mayor propensión al consumo obliga a las empresas españolas a importar más productos para satisfacer esta demanda.

Así, el Ejecutivo calcula que los inmigrantes pueden estar consumiendo un 1,3% del PIB por encima de su renta disponible. Sólo en 2005, compraron un 25% de las viviendas vendidas y absorbieron entre el 15% y el 20% de las hipotecas.