BUENAS INICIATIVAS Y DESAFIOS PROFUNDOS: ¿SALVARÁ LA DERECHA EL ANTAGONISMO ENTRE ECOLOGÍA Y CAPITALISMO?

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Buenas iniciativas y desafíos profundos: ¿salvará la derecha el antagonismo entre ecología y capitalismo?
02-02-2008
 
Los problemas acuciantes e impostergables del presente (destrucción del ambiente, pérdida de la diversidad biológica y cultural, pobreza, desigualdad distributiva) que en décadas pasadas eran la negación obstinada de la derecha liberal y conservadora, están en la agenda de problemas interestatales y de la humanidad toda. El actual gobierno francés ha tomado la iniciativa de prever lo que será inevitable en términos de crisis ecológica. Para esto, ha convocado a diversos sectores sociales para debatir y proponer soluciones.
 
Por Hugo Busso habusso@hotmail.comEs de prever que los conflictos que vendrán (no solo en Francia), a causa de la irracionalidad y el fanatismo de la búsqueda de acumulación indefinida e ilimitada de capital económico, esta en el banquillo de acusados. Adelantarse a los problemas que ya están derritiendo las esperanzas ilimitadas de acumulación de poder y capital, implica en primera instancia asumir los límites y la fecha de vencimiento de ideas decadentes y peligrosas, que se disfrazan de progreso y crecimiento.

Esta iniciativa es saludable y en cierto sentido ejemplar. A la vez es alarmante ante una mirada sensata, por el cúmulo de las paradojas y de las contradicciones que debe resolver. Si bien casi todos están de acuerdo que el peligro ha aumentado y que es posible hacer algo positivo al respecto, pocos parecen hacerse cargo del profundo cuestionamiento a la naturaleza de la civilización capitalista y al modo de funcionamiento actual. Los damnificados de este credo insostenible propio del capitalismo, serán en primer lugar y como siempre han sido, las victimas históricas de este sistema: los excluidos y explotados. Sin embargo, de esta encrucijada no se salvara nadie, si bien los recursos monetarios pueden transformarse en un alivio en temperaturas insoportables y carencias de elementos básicos para la vida.

 El fanatismo del terrorismo económico neoliberal -que castiga a quienes se niegan a colaborar con el credo de su expansión y acumulación ilimitada- y el comunitarismo integrista religioso -que cierra el mundo a su solo dogma-, son partes integrantes de la ecología planetaria. Las ideas se vuelven fuerzas e impactos materiales. Afortunadamente, la ceguera maquínica capitalista y el fanatismo dogmático y violento no son las únicas alternativas. Son evidentes, además, las actitudes y perspectivas críticas diferentes entre el norte y el sur, tanto por las finalidades políticas inherentes a cada bloque y la relectura que invoca del pasado y por el futuro próximo. Entonces, todo hace prever, como lo señaló Immanuel Wallerstein, que el siglo XXI será más difícil, inquietante y abierto que lo conocido del siglo XX.

 El debate de los próximos años volverá a plantear como manejar “el fantasma que recorre el mundo”, que no se llamará comunismo ni será el miedo solamente a “las clases peligrosas”. Será mucho más que eso. La responsabilidad de los partidos políticos y las organizaciones sociales será aclarar las opciones históricas que tenemos delante, en medio de la incertidumbre y el escaso margen de errores por la irreversibilidad de sus consecuencias. Emergen y retorna en las discusiones democráticas y científicas la discusión y la lucha por la buena sociedad, con el imperativo de no someterse a los dictados tecnocráticos. El mundo unipolar post comunista esta llegando a su fin inevitable, la pregunta queda ¿Pero qué vendrá a reemplazarlo? Lo cierto es que no estamos condenados a soportar y sostener la destrucción irracional del capitalismo, en su búsqueda de mayor producción, consumo y ganancia, en la obsesión del crecimiento infinito. El futuro esta abierto a la creatividad humana y de la naturaleza, por lo tanto el nivel de conciencia y evolución espiritual alcanzado por los individuos y grupos se posiciona en la verdadera guerra: el cuidado de lo que nutre y alimenta contra el fanatismo económico destructivo de la diversidad bio-cultural. Teniendo en cuenta los desafios de Kyoto y los consejos de la ONU de bajar para el 2050 las emisiones de CO2 entre el 50 y el 80 %, cabe la pregunta: ¿Y si “decrecer” es una buena y digna estrategia para el norte desarrollado, de solidaridad con lo viviente?

Fuente: http://topics.developmentgateway.org/environment/rc/ItemDetail.do?itemId=1119786

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RECURSOS HIDRICOS: LA GESTION RESPONSABLE DEL AGUA.


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Recursos hídricos: La gestión responsable del agua

El consumo sostenible en el campo y la ciudad es clave para evitar el despilfarro de un bien cada vez más escaso

Para el año 2100, la escasez de agua puede afectar de 1.000 a 3.000 millones de personas, según uno de los últimos informes del Panel Intergubernamental de Cambio Climático. Esta reducción de los recursos hídricos vendrá marcada por una meteorología extrema. Se estima que lloverá entre un 20 y un 60 % menos, según la zona, y que esos períodos de sequía se alternarán con épocas de lluvias torrenciales. ¿Cómo gestionar mejor el agua en estas circunstancias? Más que la construcción de más embalses o desaladoras, la comunidad científica aboga por controlar el uso que se hace del agua y, sobre todo, no continuar derrochando el agua como hasta ahora.

Agricultura sostenible

Una de las estrategias fundamentales para enfrentar este problema es la subvención de los cultivos más ecológicos y sostenibles. En España, la agricultura es el sector que consume más agua (se lleva entre el 75 y el 90 % del consumo total) y gran parte se está consumiendo de forma innecesaria. No obstante, el objetivo no pasa por “castigar” al agricultor sino por facilitar las herramientas para ayudar al desarrollo de cultivos sostenibles.

En este concepto no entran las subvenciones para el agua, que han transformado algunos cultivos de secano, como los olivares y los viñedos, en cultivos de regadío. Con esta fórmula se consigue hacerlos un poco más productivos, pero sólo porque el agua está subvencionada. También se subvencionan cultivos que necesitan grandes cantidades de agua, como el de algodón (que consume 10.000 metros cúbicos por hectárea) o los arrozales (que necesita 14.000 metros cúbicos por hectárea). Además, muchos cultivos no cuentan con sistemas eficientes de riego. El riego por inundación no sólo gasta más, sino que contamina más, ya que precipita a los acuíferos un mayor número de nitratos de los abonos, lo que repercute en una menor calidad del agua y un problema sanitario. Esta es la razón por la que los ecologistas defienden la eliminación de esas subvenciones que contribuyen al derroche del agua y proponen que se impulse la agricultura del ahorro hídrico.

A nivel urbano, un punto débil es la red de distribución. Un informe de Adena calcula que la modernización de las redes permitiría ahorrar hasta 1.500 hectómetros cúbicos de agua anuales en toda España, que equivalen a 1.500.000 millones de litros. Según ese mismo informe, Barcelona consiguió un ahorro en el gasto de agua del 8% con la mejora de la red de distribución. Y un ejemplo más lejano pero muy espectacular es el de la ciudad sudafricana de Durban, que tenía canalizaciones muy obsoletas y perdía hasta el 42 % del agua. Actualmente, con la renovación de la red de tuberías, el consumo de agua ha bajado un 50%.

La polémica del precio

Otra estrategia que puede ayudar a minimizar el gasto del agua es el incremento de su precio, aunque este punto genera opiniones encontradas se multiplican las opiniones más diversas. No son pocos quienes interpretan que el agua es una primera necesidad y que la subida de su precio pone en dificultades a las familias más humildes, mientras que otras familias sin dificultades económicas continúan consumiendo grandes cantidades de agua porque pueden pagarla. La UE aboga por que se cobre en proporción al coste real que supone llevar el agua hasta el hogar, lo que equivale a un incremento del precio en el caso de grandes y costosos trasvases, y precios más baratos en lugares donde el uso del agua sea sostenible.

De momento, lo que se aplica en muchas ciudades españolas en el agua de uso doméstico son los precios por “bloques”: un consumo básico que se considera de primera necesidad tiene un precio determinado y por encima de ese consumo el precio se encarece.

Aprovechar la lluvia

Muchos núcleos urbanos han sufrido y sufrirán las inundaciones por lluvias. El agua no halla su cauce natural, pero tampoco puede pasar al subsuelo para rellenar los acuíferos, de forma que no sólo causa fuertes inundaciones, sino que además fluye de forma muy rápida. Pero cuando el agua se mantiene en el cauce natural del río o en los humedales, circula con más lentitud, rellena los acuíferos y aporta beneficios para toda la biodiversidad del entorno. En los lugares en los que esta última opción ya no es posible se necesita poner en marcha otras alternativas. Una forma de aprovechar ese exceso de agua repentino son los depósitos de aguas pluviales.

En los domicilios particulares también se puede aprovechar la lluvia si se dispone de espacio para instalar un equipo mínimo. Por ejemplo, se puede instalar un bidón en el jardín y colocar un canalón de forma que se recoja el agua del tejado y ésta se destine al riego. Incluso esa misma agua se puede destinar al consumo propio si se instala un equipo que trata el agua combinando la ósmosis y los rayos ultravioleta. Un equipo con capacidad para unos 100 litros al día cuesta unos 1.200 euros, sin contar el depósito.

Ahorro en casa

Cualquier ciudadano puede aplicar prácticas y técnicas para ahorrar agua. Por ejemplo, la apertura del grifo de la ducha implica una cantidad considerable de agua fría antes de que brote caliente. ¿A dónde va a parar toda esa agua? Una práctica sencilla y económica es recogerla con un cubo para aprovecharla. No mantener los grifos abiertos de forma innecesaria y no poner la lavadora y el lavavajillas hasta que estén llenos son otras prácticas habituales recomendadas.

Cambiar la grifería, instalar sistemas de reducción de flujo en los grifos para conseguir un ahorro en el consumo de agua de hasta un 50%, o sustituir el depósito del inodoro por uno de doble descarga requiere una mayor inversión. También se puede optar por sistemas para reutilizar el agua. Según empresas especializadas consultadas, un sistema para tratar las aguas residuales con un filtro biológico y así poder reutilizarlas en el riego cuesta unos 3.000 euros, mientras que un sistema para tratar las aguas grises (de la cocina y el baño, pero no del retrete) y reutilizarlas en el retrete, la lavadora o el riego, supone una inversión de unos 6.000 euros. El coste de la instalación puede variar en función de si la casa es nueva o lleva construida muchos años (es más fácil la instalación en una obra nueva).

De cualquier forma, la inversión se amortiza a largo plazo y el ciudadano puede solicitar las diferentes subvenciones que proporcionan las administraciones autonómicas para este tipo de instalaciones. Ahora bien, estas iniciativas no servirán de nada si no se acompañan de unas buenas prácticas en su uso.


LA UNIÓN EUROPEA PRESENTA SU PLAN ENERGÉTICO PARA 2020.

Cambio Climático
LA UE PRESENTA SU PLAN ENERGÉTICO PARA 2020

España tendrá que doblar el uso de renovables y emitir un 10% menos de dióxido de carbono

  • Durao Barroso cifra el proyecto en tres euros semanales por europeo
  • Los ecologistas denuncian que los objetivos son arbitrarios
  • Las metas quedan por debajo de lo que exigió la UE en Bali
Aerogeneradores en el monte Oiz, Vizcaya. (Foto: El Mundo)

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Aerogeneradores en el monte Oiz, Vizcaya. (Foto: El Mundo)

Actualizado miércoles 23/01/2008 17:48 (CET)
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MARÍA RAMÍREZ (Bruselas)

BRUSELAS.- En 2020, España deberá producir el 20% de su energía con el Sol, el viento, el agua o la materia orgánica y tendrá que haber cortado sus emisiones de dióxido de carbono al menos un 10% respecto a 2005, según el plan presentado hoy por la Comisión Europea.

Esto supondrá doblar el nivel de energía renovable, que ahora apenas supera el 8%, y pasar del aumento controlado de CO2 a una clara reducción. Según el Protocolo de Kioto, la UE debe rebajar sus gases de efecto invernadero un 8% antes de 2012 en relación a 1990, pero España, por su retraso industrial, puede aumentarlos un 15% -en la actualidad, sin embargo, es el país que más incumple Kioto y ha incremento su producción de dióxido de carbono hasta un 45%.

La receta de la Comisión para la lucha contra el cambio climático es ahora ’20-20-20 para 2020′: no es una cábala, sino el plan para que los Veintisiete consigan en la próxima década ser más limpios, con un 20% de su energía de fuentes renovables, más eficaces, con un quinto de menos de consumo, y menos contaminantes, con una bajada del 20% las emisiones de dióxido de carbono.

En marzo de 2007, los líderes de la UE, presididos por la canciller Angela Merkel, se comprometieron a objetivos vinculantes para la lucha contra el cambio climático, pero su desarrollo concreto por sectores y países ha suscitado la resistencia de los Estados miembros, que quieren que les toque menos en el reparto de medidas con un coste inmediato anual de entre 50.000 y 120.000 millones de euros, es decir hasta el 1% del PIB europeo, y de los grupos ecologistas, que se quejan de la escasa ambición en Bruselas.

“Éste no es un plan por el medioambiente y contra la economía”, aseguró ayer José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión, en una comparencia en la Eurocámara, tras una larga e intensa discusión entre sus comisarios. “Deberíamos hablar más de ganancias que de costes. Estas propuestas van a crear puestos de trabajo y no destruirlos; van a dar a nuestras compañías la ventaja de los primeros en llegar”, dijo en rueda de prensa.

El portugués, que estima el coste del plan en tres euros semanales o lo que cuesta llenar el depósito tres veces al año, recordó que “la inacción” pasaría una factura de entre el 5% y 20% del PIB, de acuerdo al informe del economista Nicholas Stern para el Gobierno británico.

Se calcula que el coste anual del proyecto será de 120.000 millones de euros


Según la batería de propuestas, conocidas entre los funcionarios comunitarios como ‘el paquete’, las industrias más contaminantes, como las eléctricas, las papeleras o las cementeras, estarán obligadas a reducir en toda la UE sus emisiones un 21% respecto a 2005, aunque la Comisión no se ha puesto de acuerdo sobre si tendrán que pagar más por sus permisos de contaminación a partir de 2013 (ahora sólo lo hacen si emiten más del tope asignado en un sistema que, según la propia Comisión, no está funcionando bien); el resto de sectores sectores, como el transporte, la agricultura, la construcción o la gestión de basuras, estarán sometidos al máximo paneuropeo del 10%, dividido por países según su riqueza y sus posibilidades.

Tras las presiones de la industria alemana, bien protegida por su comisario, Günter Verheugen, Barroso reconoció que existe un “riesgo” de que algunas empresas europeas muevan sus divisiones a China u otros países con estándares medioambientales bajos. Por ello, la obligación para algunas industrias de comprar permisos dentro del mercado de emisiones se decidirá en 2010, en función de si existe o no un nuevo acuerdo global para la reducción de emisiones que también obligue a los países en vías de desarrollo.

Además, también se reparte la meta general de lograr que el 20% de la energía renovable. Los países más ricos y que más han desarrollado la tecnología hasta ahora se convertirán en los más limpios, como Suecia, cuya mitad de la energía tendrá que ser renovable –ya roza el 40%-, Dinamarca o Finlandia. Entre los ricos, destaca por su punto de partida tan deficiente, Reino Unido, que deberá llegar sólo al 15% de renovables, porque ahora menos del 2% de su energía deriva de estas fuentes limpias.

Los países del Este son los que, dado su retraso, tendrán las metas más modestas tanto en renovables como en emisiones totales, aunque a ninguno se le permitirá aumentar sus gases más de un 20% -el caso de los más pobres, Rumanía y Bulgaria. Según el nuevo sistema de comercio de renovables, además, los países que no lleguen a su objetivo, podrán comprar certificados limpios en otros de la UE.

Las industrias más contaminantes tendrán que reducir sus emisiones respecto a 2005


“Si a Luxemburgo, el ejemplo clásico por su tamaño, le sale muy caro instalar un parque eólico, puede gastarse menos financiando la energía renovable en Rumanía”, explica un experto comunitario, responsable del ‘paquete’. Este sistema, que criticaba España, porque quiere seguir manteniendo su modelo de subvención de las renovables y que la distribución quede en manos del Estado y no las industrias, será optativo.

Además, la Comisión añade conserva dos propuestas criticadas, una directiva para permitir que se filtre el carbón de las emisiones y se entierre bajo el suelo y el fondo marino y el 10% obligatorio de biocombustibles para el transporte, pese a la polémica sobre su eficacia y el impacto en el medioambiente.

La Cámara de los Comunes británica critica en un informe la elección “prematura” vistos “los riesgos medioambientales importantes asociados con las tecnologías actuales”. Aunque, la semana pasada, se filtró un informe interno de expertos de la Comisión donde se alertaba de los mismos peligros, el comisario de Energía, Andris Piebalgs, sigue defendiendo la opción, “la única alternativa al petróleo”, que produce más CO2 en su extracción y transporte, daña las economías europeas por su precio en ascenso y, según Barroso, está en manos “de países que no son nuestros amigos”.

Greenpeace se queja de que cuando los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete acordaron, hace casi un año, el objetivo de biocombustibles lo ligaron a que fueran “sostenibles”. “Crecen las evidencias de que esta condición no se puede cumplir”, escribe el grupo, en un análisis de las propuestas de la Comisión, que exige emplear tipos de biocombustibles que supongan un ahorro “sustancial” de emisiones respecto al petróleo, es decir al menos un 35%. Los ecologistas y el Parlamento Europeo recomiendan, al menos, un 60% para que merezca la pena su uso.

Además, Greenpeace y otras ONG aseguran que el “20-20-20” es igual de pegadizo que arbitrario, porque los líderes de la UE se comprometieron a rebajar al menos un 30% las emisiones de efecto invernadero si había un acuerdo global para 2012, cuando caduca el Protocolo de Kioto. Las metas de la UE ahora quedan lejos de los recortes barajados en la conferencia mundial sobre el cambio climático en Bali, en diciembre, entre el 25 y 40%.

El director del Panel Intergubernamental del Cambio Climático de Naciones Unidas, el programa receptor del Premio Nobel con Al Gore, considera que el plan europeo aún se ha quedado corto. “Lo que parecería aceptable ahora podría no serlo dentro de cuatro años”, aseguró Rajendra Pachuri en el World Economic Forum de Davos.

En cualquier caso, el plan aún admite debates y cambios, ya que los gobiernos de los Veintisiete y la Eurocámara deben aprobarlo, posiblemente entre este año y el siguiente, en una negociación que los veteranos bruselenses prevén muy larga y de resultado incierto.

QUE HACE EUROPA POR EL MEDIO AMBIENTE.

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Qué hace Europa por el medio ambiente

Aspectos como la calidad del aire han mejorado, aunque se debe potenciar más la aplicación real de los compromisos o la participación ciudadana

La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) presentaba recientemente un informe que evaluaba el progreso medioambiental de la denominada región paneuropea. En este estudio se asegura que el medio ambiente europeo ha logrado algunos progresos, aunque reconoce bastantes aspectos a mejorar, como la contaminación atmosférica, la sobrepesca, la conservación de la biodiversidad o la lucha contra el cambio climático. En este sentido, diversos expertos consideran que las instituciones de la Unión Europea (UE) pueden hacer todavía mucho más en defensa del medio ambiente, dentro de los parámetros de desarrollo sostenible y calidad de vida de los ciudadanos.

  • Autor: Alex Fernández Muerza | 
  • Fecha de publicación: 17 de noviembre de 2007

Cómo está el medio ambiente en Europa

El informe de la AEMA, titulado “Medio ambiente en Europa: cuarta evaluación“, analiza el progreso en materia de medio ambiente en 53 países de la región paneuropea (Europa Occidental, Central, Oriental y Sudoriental, el Cáucaso y Asia Central), cuya población total supera los 870 millones de habitantes.

Según los responsables del informe, se han conseguido algunos progresos, como una “ligera” reducción de la contaminación atmosférica y la mejora del tratamiento de las aguas residuales. En cualquier caso, reconocen que la calidad del agua, el aire y el suelo presenta “grandes disparidades”: Más de 100 millones de personas no tienen acceso a agua potable segura ni a saneamiento y salud pública. En muchos países de Europa Oriental, el Cáucaso, Asia Central y Europa Sudoriental, la calidad del suministro de agua y saneamiento se ha deteriorado durante los últimos 15 años, afectando de manera especial a la población rural.

Saipal

En el apartado concreto de la contaminación atmosférica, el informe de la AEMA advierte de que los niveles actuales – principalmente de óxido de nitrógeno, partículas finas y ozono troposférico – acortan en casi un año la esperanza de vida en los países de Europa Occidental y Central y suponen una amenaza para un desarrollo infantil saludable. En Europa Oriental, el Cáucaso y Asia Central, la situación se considera igualmente preocupante: La mayoría de las emisiones contaminantes han aumentado un 10% desde el año 2000. Los responsables del informe señalan como principales causas la recuperación económica, el aumento del transporte y la ineficiencia de las políticas para contrarrestar esta contaminación.

A la hora de señalar las presiones medioambientales en la región, la mayor parte tiene su origen en actividades económicas como la agricultura, el turismo, el transporte y la energía. Asimismo, las pautas actuales de consumo y producción imponen una demanda cada vez mayor de recursos naturales, incrementando los riesgos a los que se ve abocado el entorno. De manera similar, una reciente reunión celebrada en Lisboa, con la participación de empresarios, responsables institucionales y de ONG, señalaban la importancia del papel de la economía y los negocios en la conservación de la biodiversidad.

Más de 100 millones de personas no tienen acceso a agua potable segura ni a saneamiento y salud pública

Por otra parte, el informe considera especialmente preocupante la sobreexplotación pesquera, la eutrofización y las presiones cada vez mayores a los ecosistemas marinos y costeros. Como punto positivo, se asegura que los vertidos accidentales de petróleo de grandes proporciones han disminuido, si bien los ocurridos durante las operaciones rutinarias (que suponen en 88% total de los vertidos) siguen siendo significativos.

En cuanto a la conservación de la biodiversidad, los objetivos marcados para 2010 no se alcanzarán si no se intensifican “considerablemente” los esfuerzos. En este sentido, más de 700 especies europeas se encuentran en peligro de extinción como resultado de la alteración del hábitat.

El cambio climático tampoco se escapa a los creadores del estudio. Sus consecuencias son ya perceptibles en todo el mundo, aseguran, “y previsiblemente se acentuarán todavía más, incluso aunque se reduzcan drásticamente las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI).” Por ello, se señala como una necesidad “urgente” la adaptación a los posibles riesgos futuros por este problema.

En definitiva, la AEMA recomienda para mejorar el medio ambiente en la región paneuropea la aplicación de las políticas actuales y el establecimiento de unos objetivos claros y realistas. Asimismo, también considera “urgente” el desarrollo de un sistema que contrarreste la actual “escasez de información fidedigna, accesible y comparable sobre el medio ambiente en toda la región”.

Aspectos como la calidad del aire han mejorado, aunque se debe potenciar más la aplicación real de los compromisos o la participación ciudadana

Qué hace Europa (y qué debería hacer)

La política medioambiental europea forma parte del modelo de desarrollo sostenible por el que ha apostado la UE en sus tratados. Los expertos consultados valoran positivamente los avances producidos en material medioambiental en la UE, aunque reconocen que podría hacerse mucho más.

Antxon Olabe, Director del Área de Medio Ambiente de Naider, empresa especializada en promoción económica, sostenibilidad ambiental y competitividad social, explica que el modelo de desarrollo europeo descansa sobre tres pilares: La prosperidad económica; la cohesión social, incluyendo el empleo de calidad; y la sostenibilidad ambiental. En este sentido, este experto considera a la UE el principal referente ambiental a nivel mundial, si bien señala que “nunca es suficiente para quienes estamos hondamente preocupados por la situación ambiental de la Tierra.”

Jenny Rollo

Rocío Llanes Triguero, Directora del Área de Sistemas de Inatur Sierra Norte, empresa especializada en gestión y educación ambiental, añade que la UE se basa en una política regulativa con instrumentos económico-fiscales, basados en la voluntariedad y negociación con los grupos y estados implicados, y en la información y educación de y para los ciudadanos y agentes sociales. No obstante, reconoce que es necesaria más información para que los ciudadanos puedan participar activamente.

Por su parte, María Ángeles López Lax, responsable de la Asociación para la Comunicación e Información Medio Ambiental (ACIMA) se presenta algo más crítica, al calificar la política medioambiental de “muy insuficiente”: “Veo mas declaraciones de principios que realidades y efectividad.” En este sentido, afirma que la política medioambiental queda en segundo plano, porque en realidad se considera incompatible con el crecimiento. Por ello, explica, se respeta antes la voluntad política de un Estado que el cumplimiento de la legalidad, por lo que en caso de una infracción se impone una multa, nunca el remedio de la situación.

En caso de una infracción se impone una multa, nunca el remedio de la situación

Como ejemplo, la responsable de ACIMA señala la apuesta por los biocombustibles o las energías renovables: “Se debe más a la necesidad de liberarnos de la dependencia política, estratégica y económica del petróleo y las importaciones energéticas, que a una política coherente de lucha contra el cambio climático.”

En la misma línea escéptica se mueve Luis González Reyes, Coordinador de Ecologistas en Acción, para quien las instituciones europeas son como “el Dr. Jekyll y Mr. Hyde”. Por un lado, explica, la imagen que proyecta de si misma la UE es que lucha contra el cambio climático, que mejora sus indicadores ambientales, que es el líder mundial en la lucha por un medio ambiente limpio.

Sin embargo, en su opinión, la realidad es que, junto a Estados Unidos, la UE es “el máximo responsable de la crisis ambiental que vivimos.” En este sentido, González apunta que la UE es el segundo responsable del calentamiento global, su consumo de materiales es equivalente al de EEUU, está exportando crecientemente la producción sucia a países del Sur, etc. No obstante, el experto de Ecologistas en Acción reconoce avances en algunos aspectos, como las emisiones de óxido de azufre.

Qué pueden hacer los ciudadanos

En opinión de la directora de Sistemas de Inatur, la participación ciudadana garantiza la aplicación correcta de las políticas medioambientales y el logro de los resultados deseados. Por ello, apela a la concienciación de los ciudadanos, cuyo comportamiento personal “puede marcar la diferencia y ayudar a cambiar la situación.” No obstante, asegura que para ello es necesaria más información de lo que ocurre en el medio ambiente a nivel local.

Por su parte, la responsable de ACIMA asevera que cualquier ciudadano puede enviar quejas, pedir información o hacer interpelaciones por correo o teléfono a los representantes institucionales europeos, además de los muchos órganos que facilitan dicho contacto y las visitas guiadas que organiza el Parlamento, a las que puede acudir cualquiera. No obstante, López Lax destaca que la influencia de los ciudadanos es pequeña, ya que los lobbys o grupos de presión que representan a la sociedad civil, tales como organizaciones de consumidores y ONG, son sólo el 3%.

Mucho más crítico es el coordinador de Ecologistas en Acción. En su opinión, “la Comisión Europea es elegida a dedo, el Consejo Europeo no refleja las posturas más que de los gobiernos nacionales, el Parlamento no tiene casi poder y está fuertemente influido por los 15.000 lobbistas que hay en Bruselas, etc. Y a esta lejanía no son ajenos los temas ambientales.”

Puntos fuertes y débiles

Los expertos consultados apuntan una serie de puntos fuertes de las políticas medioambientales que suponen un ejemplo a seguir, si bien reconocen diversos puntos débiles que deberían mejorarse en favor del medio ambiente.

Según Rocío Llanes, de Inatur, los puntos fuertes de las políticas europeas de medio ambiente se basan en su carácter participativo, transversal y accesible; en un planteamiento más estratégico y con finalidades definidas claramente; en responsabilidades compartidas para la búsqueda de soluciones innovadoras, viables y sostenibles a los problemas; y en que representan la presencia del medio ambiente en la estrategia global comunitaria de desarrollo sostenible.

Jon Gos

Antxon Olabe, de Naider, observa los siguientes aspectos destacables: Nacen desde el nivel institucional más alto (el Consejo de la Unión y los tratados); están basadas absolutamente en la mejor ciencia disponible; tienen a sus espaldas una experiencia de 35 años, lo que las convierte en algo asentado y sólido; y la más importante, tienen tras de sí a una sociedad civil, la europea, con 500 millones de personas, que es la más concienciada ambientalmente de todo el mundo.

En opinión de Mª Ángeles López, de ACIMA, los puntos fuertes se encuentran en su legislación de protección ambiental, mientras que los puntos débiles están en la distinta aplicación posterior de esa legislación, por lo que reclama mayor coherencia. Por ejemplo, apunta, “se hace una política para mejorar la calidad del aire urbano o la protección de la biodiversidad y luego se financian autopistas insostenibles que potencian el uso del coche y destruyen más hábitats protegidos”.

Las políticas medioambientales europeas tienen a sus espaldas una experiencia de 35 años, lo que las convierte en algo asentado y sólido

Por su parte, la responsable de Inatur subraya como puntos débiles de las políticas medioambientales la poca divulgación al público, las medidas poco efectivas de integración de las políticas en educación e información, y la falta de implicación por parte de algunos grupos de intereses especiales, especialistas, industria, organizaciones, empresas e instituciones, etc. Para mejorar estos aspectos negativos, Llanes reclama la creación de una estrategia de educación e información ambiental que facilite el acceso y la participación.

El responsable de Medio Ambiente de Naider destaca dos puntos débiles. Por un lado, la proliferación normativa, extensa, compleja y difícil de gestionar. Por otro lado, la integración del ámbito ambiental en las políticas de ciencia, tecnología e innovación, que no ha sido todo lo potente que debería hasta el momento.

En cuanto al coordinador de Ecologistas en Acción, su punto de vista es que en realidad “no hay una verdadera política ambiental.” En su opinión, la política ambiental no sólo debería ser competencia de la comisaría de medio ambiente, sino de todas: “La Estrategia Europea de Desarrollo Sostenible no se respeta. Sin embargo, el reciente documento “Europa Global: compitiendo en el mundo“, que persigue internacionalizar aun más la economía de la UE aumentando el crecimiento, y con ello, los impactos ambientales, sí se está aplicando.”

Cómo participa España

España, como estado miembro de la UE, participa en la toma de decisiones antes de adoptarse una propuesta de la Comisión. Además, debe aplicar la normativa existente, prestar mayor atención a los instrumentos de mercado, potenciar la participación ciudadana e integrar los objetivos de medio ambiente en las demás políticas.

Según el responsable de Medio Ambiente de Naider, el papel de España en la política ambiental europea ha sido hasta el momento “poco relevante”, porque no ha sido una prioridad en el modelo de desarrollo. No obstante, Olabe se muestra optimista, porque considera que hay señales de que esta situación va a cambiar en los próximos años.

En opinión de la creadora de ACIMA, el actual Ministerio de Medio Ambiente está implementando a nivel nacional directivas y tratados con mayor calado y protección que los mínimos establecidos en el marco de las Directivas. Por ello, López Lax supone que este buen hacer se verá reflejado en los acuerdos y contactos con sus homónimos europeos.

Sin embargo, el coordinador de Ecologistas en Acción afirma que “si las políticas ambientales europeas son malas, España las retrasa aun más.” Como ejemplo más paradigmático, González señala las emisiones de GEI, “donde España es el país que más se desvía de los objetivos del Protocolo de Kyoto.” Además, recuerda, “España es el estado que reúne más quejas por incumplimiento de la normativa comunitaria en materia de medio ambiente, no cumple los parámetros de emisión de óxidos de nitrógeno y azufre, etc.” No obstante, para no ser del todo negativo, reconoce que la reciente Ley de Responsabilidad Ambiental mejora la directiva madre europea.

Principales instituciones medioambientales

La UE posee diversas instituciones relacionadas con la conservación y mejora del medio ambiente. Por ello conviene conocerlas para saber qué están haciendo en este sentido. Así, el Consejo Europeo – no confundir con el Consejo de Europa o con el Consejo de la Unión Europea (CUE) – es la reunión de los jefes de Estado y quien tiene el verdadero poder a la hora de aprobar políticas o normas, si bien en cooperación con el Parlamento Europeo (PE).

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Asimismo, la Comisión Europea, responsable ejecutivo de las decisiones del PE y del CUE, cuenta con un comisario dedicado específicamente a estos temas y una Dirección General de Medio Ambiente, que funciona a modo de consejo de ministros de la UE. Esta última es una de las 36 Direcciones Generales (DG) y servicios especializados que integran la Comisión Europea. Su tarea principal es elaborar y definir la nueva normativa de medio ambiente y cerciorarse de que los Estados miembros pongan realmente en práctica las medidas acordadas.

La AEMA recaba información “actualizada, específica, pertinente y fidedigna” de los estados miembros

Por su parte, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) es un órgano independiente que elabora estudios e informes, recaba información “actualizada, específica, pertinente y fidedigna” de los estados miembros y evalúa las políticas y estado del medio ambiente, haciendo un seguimiento sobre los indicadores ambientales.

Asimismo, hay otras instituciones que también merecen tenerse en cuenta:

  • Centro Común de Investigación (CCI): Es una Dirección General de la Comisión Europea que proporciona asesoramiento científico y tecnológico a los responsables de formular la política europea.
  • Euro Info Centros: Se trata de una red de centros de información y puntos de contacto creados por la UE y dirigidos al público.
  • Araña verde: Red informal de los Ministerios de Medio Ambiente de la UE.
  • Oficina Europea de prevención y control integrados de la contaminación
  • Centro Regional de Medio Ambiente para Europa Central y Oriental (CRMA)
  • Red Europea de Información y de Observación del Medio Ambiente (EIONET)

PRIMERA CONFERENCIA SECTORIAL DEL PSOE PARA EL PROGRAMA ELECCIONES GENERALES 2008: CALIDAD AMBIENTAL Y PROGRESO SOCIAL.

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FORO SOBRE CALIDAD AMBIENTAL Y PROGRESO SOCIAL

Espinosa y Narbona destacan la necesidad de un cambio de modelo hacia la sostenibilidad

Ferraz acoge la primera conferencia sectorial de preparación del programa electoral de marzo

07 Diciembre 07

http://www.psoe.es/download.do?id=112915 (Narbona)

http://www.psoe.es/download.do?id=112916  (Espinosa)

http://www.psoe.es/download.do?id=112930 (Rifkin)

http://www.psoe.es/download.do?id=112929 (Rifkin)

http://www.psoe.es/ambito/saladeprensa/pressnotes/index.do?action=View&id=167409 (Soraya Rogriguez)

http://www.psoe.es/ambito/saladeprensa/docs/index.do?action=View&id=167410 (ponencia Rifkin)

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La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y la ministra de Agricultura y Pesca, Elena Espinosa, participaron este viernes en el Foro sobre Calidad Ambiental y Progreso Social organizado por el PSOE, donde coincidieron en destacar que es necesario un cambio de paradigma y avanzar hacia un desarrollo económico y social con un menor consumo de los recursos naturales, menor destrucción de los ecosistemas, y menor contaminación.

Espinosa comenzó su intervención dejando clara la necesidad de un nuevo paradigma porque “necesitamos diseñar modelos de desarrollo que incorporen la perspectiva ecológica para evitar que lo que progresemos por un lado vayamos a perderlo por otro”. Además, se mostró convencida de que “ya no es posible la implantación de una política medioambiental o económica estrictamente estatal o local si no se nutre y acompaña de las grandes preocupaciones y tendencias globales”.

En la misma línea, Narbona afirmó que el reto de la sostenibilidad “es perfectamente posible, no es ninguna utopía”, y los socialistas “lo tenemos que entender como un desafío que tiene mucho que ver con nuestra principal seña de identidad: la lucha contra toda forma de desigualdad a escala planetaria”. Consecuencia de ello, “lo que hemos intentado hacer en esta legislatura”, continuó la responsable de Medio Ambiente, “es empezar a entender la apuesta por la sostenibilidad como una apuesta por la ampliación de los derechos de los ciudadanos”.

COMPROMISO MEDIOAMBIENTAL

En ese sentido, ambas detallaron las medidas impulsadas en esa dirección por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, especialmente la Ley de Desarrollo Rural Sostenible y la Ley del Patrimonio Natural y Biodiversidad.

Tras señalar que Pesca, Agricultura y Ganadería “tienen que estar en ajuste permanente de reestructuración, adaptación y búsqueda de nuevas perspectivas”, Espinosa repasó varias actuaciones de su Departamento, como la reorientación del Plan Nacional de regadíos y puesto en marcha del Plan de Choque de regadíos “donde por primera vez en los dos planes se hace explícito como objetivo el ahorro de agua”; la existencia del compromiso de la reducción de CO2 en cuanto a la renovación de la maquinaria agrícola; el impulso para sentar las bases para una gestión responsable de nuestros recursos pesqueros; o el Plan de actuaciones de fomento de agricultura ecológica.

Narbona destacó por su parte que el Gobierno ha trabajado con el objetivo de tener un ordenamiento jurídico “que garantice mejor los derechos de los ciudadanos y la exigencia efectiva de responsabilidades, tanto a los poderes públicos como a las empresas privadas”. Así, “después de determinadas normas aprobadas en esta legislatura”, es ahora cuando los ciudadanos empezamos a tener la posibilidad efectiva de exigir el derecho a un medio ambiente adecuado para nuestro desarrollo tal y como reconoce nuestra Constitución, afirmó.

“Se ha aprobado una ley que garantiza el derecho de todos los ciudadanos a acceder a la información, a la participación publica y la justicia en materia ambiental”, detalló Narbona, y se ha aprobado la ley de responsabilidad medioambiental que consolida “no solo el principio de quien contamina paga, sino el principio de que quien contamina o degrada nuestro entorno, lo repara”. También destacó el Código Técnico de la edificación impulsado por Vivienda, entre otras medidas.

CONCIENCIACIÓN EN ESTA LEGISLATURA

Narbona destacó que en esta legislatura se ha logrado que cuando se habla de Medio Ambiente ya no sólo sea de forma marginal, y se mostró orgullosa “de que hayamos aprobado una estrategia sobre cambio climático que todas las CCAA, de todas las fuerzas políticas, han aceptado y aprobado”. También como ejemplo del gran paso dado recordó que mientras “en los presupuestos del año 2004 no había ni un euro para apoyar planes de ahorro y eficiencia energéticos”, con el Gobierno socialista “hasta ahora el Ministerio de Industria ha aportado recursos, más de 300 millones de euros, para apoyar las medidas concertadas con las CCAA para reducir el consumo de energía y aumentar la eficiencia energética”.

Además, en el Foro se recordó que el año 2006 fue el primer año en España en el que con un crecimiento de casi un 4% del PIB se redujo el consumo total de energía en nuestro país y por primera vez también se redujeron las emisiones de gases de efecto invernadero. “No es una utopía”, insistió Narbona, “porque claro que se puede crecer en el empleo, crecer en el bienestar con un modelo de desarrollo diferente”.

Espinosa y Narbona se mostraron convencidas de que en la próxima legislatura la sociedad seguirá dando pasos adelante hacia una sociedad  mas justa y más ecológica, con un desarrollo diferente, y el programa socialista dará pasos en esa dirección.

Esta Conferencia Sectorial, la primera de las cinco que celebrará el PSOE como base para la elaboración del Programa Electoral, será clausurada el lunes por el Presidente del Gobierno y secretario General del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero.

SIETE PROPUESTAS PARA UNA ESPAÑA VERDE

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MANUEL ANSEDE / MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE – Madrid – 06/12/2007 18:55
Lo verde vende y, por eso, la conservación del medio ambiente se ha convertido en una de las estrellas de los programas electorales. Primero fue el PP, que el mes propuso una ley de lucha contra el cambio climático. El PSOE, por su parte, celebra hoy el Foro sobre Calidad Ambiental y Progreso Social, que será la primera de las cinco conferencias sectoriales que servirán a los socialistas para elaborar sus propuestas electorales. En el foro participarán el presidente de la Foundation on Economic Trends, Jeremy Rifkin; las ministras de Medio Ambiente y Agricultura, Cristina Narbona y Elena Espinosa; y diferentes representantes de la sociedad civil y los sindicatos.

Con motivo de este congreso, Público ha reunido la opinión de diez expertos -científicos, ecologistas y sindicatos- para saber qué medidas propondrían si tuvieran que confeccionar un programa de políticas medioambientales. Por parte el mundo de la ciencia ha colaborado Carlos Duarte, investigador del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (del CSIC y la Universidad de las Islas Baleares) y Premio Nacional de Investigación 2007; Miguel Ferrer, ex director de la Estación Biológica de Doñana; José Javier Pueyo, director del Centro de Ciencias Medioambientales; y Pedro Gómez, experto en energía del Instituto de Ciencia de los Materiales de Barcelona. Las ONG han hecho sus propuestas a través de Juan López de Uralde, director de Greenpeace España; Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF/Adena; Theo Oberhuber, coordinador de Ecologistas en Acción; Liliane Spendeler, secretaria general de Amigos de la Tierra; y Alejandro Sánchez, director de SEO/Birdlife. La voz sindical es la de Joaquín Nieto, responsable de medio ambiente de CCOO.

Cada experto ha propuesto las cinco medidas que considera imprescindibles para preservar el medio ambiente en España, y Público ha seleccionado un paquete de siete propuestas, las más comunes enre los expertos y las más concretas. Son los siete pasos que hay que dar para conservar el clima y la biodiversidad de la mayor reserva natural de Europa.

Las siete propuestas

1. Una ley que incentive el transporte público

2. Normas para mejorar la eficiencia energética

3. Promoción de las fuentes de energía renovables

4. Una nueva legislación para evitar el derroche de agua

5. El que contamine más, que pague más

6. Reservas para proteger el mar 

7. Clases de clima en los colegios

Publicado en PUBLICO.es

CONFERENCIA DE LA ONU EN BALI SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO: SE ACELERA LA DESTRUCCIÓN DE LA AMAZONÍA.

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Alertan que el cambio climático acelera la destrucción de la Amazonía

EFE. 06.12.2007 – 07:34h

  • Según datos de un estudio de WWF.
  • El cambio climático y la deforestación podrían destruir o al menos dañar gravemente el 55% del bosque amazónico de ahora al 2030.
  • El informe se ha publicado coincidiendo con la celebración de la Conferencia de la ONU sobre el cambio climático de Bali.

El cambio climático y la deforestación podrían destruir o al menos dañar gravemente el 55 por ciento del bosque amazónico de ahora al 2030, según un informe publicado hoy por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, en inglés).

El estudio, titulado “Los círculos viciosos de la Amazonía: sequía y fuego en el invernadero”, ha sido publicado coincidiendo con la celebración de la Conferencia de la ONU sobre el cambio climático de Bali.

El informe revela que la deforestación de la Amazonía podría liberar entre 55,5 y 96,9 mil millones de toneladas de dióxido de carbono, la cifra equivalente a más de dos años de emisiones globales de gases de efecto invernadero, en las próximas décadas.

Estabilizador del clima

Además, la destrucción de esta área, según el estudio, eliminaría uno de los principales estabilizadores del sistema climático global.

El calentamiento global reducirá las lluvias en el bosque amazónico en más de un 20%

“La importancia del bosque amazónico para el clima global no puede ser minimizada“, dijo Dan Nepstad, científico principal del centro de investigación Woods Hole, en Massachusetts. “Es esencial no sólo para enfriar la temperatura del mundo, sino que es a la vez una fuente de agua dulce de tal magnitud que podría bastar para incidir en algunas de las grandes corrientes oceánicas”, agregó.

De confirmarse los datos que prevé el informe, las precipitaciones disminuirían en un 10 por ciento en el futuro, una sequía que afectaría a un cuatro por ciento más de los bosques.

El texto estima que el calentamiento global reducirá las lluvias en el bosque amazónico en más de un 20 por ciento durante ese periodo de tiempo, especialmente en región oriental. Eso provocaría un aumento en más de dos grados centígrados en las temperaturas locales, y de hasta ocho grados centígrados durante la segunda mitad del siglo.

Desde el lunes pasado se celebra en la isla indonesia de Bali la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, cuyo reto es fijar las bases de la negociación que deberá llevar en 2009 a la aprobación de un texto que sustituya al Protocolo de Kioto.

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