LLANERA INMOBILIARIA: ¿QUIEN HA PUESTO MÁS EN ESTA CRISIS?.

 Levante-EMV. OPINIÓN.14 octubre 2007

¿Quién ha puesto más en la crisis?

 

PEDRO MUELAS

Desde que la empresa familiar de la Llosa de Ranes empezó a descollar con una agresiva política empresarial en general y de comunicación en particular no se han oído más que rumores de que iba a cerrar. Llanera, nacida, no de un diseño societario, sino a pie de obra en la Costera, decidió hace unos cinco años lanzarse a jugar la liga de los campeones en la Comunitat Valenciana y hasta donde pudiera en el resto de España y del extranjero en los momentos en que, aquí y en todas partes, la construcción experimentaba hasta un segundo repunte, inesperado para los veteranos, espectacular y peligroso. Entonces hubo promotores que, tras vender suelo pensando en que bajaría, descubrían con pavor y envidia cómo los compradores de su terreno lo revendían cerrando un negocio mayor.


Pese a ello, a que había para todos, no pareció del gusto general en el gremio que irrumpiera de aquella forma tan notable y en muchas ocasiones imaginativa, luego copiada. A medida que ganaba espacio en el espectro social y económico, los bulos, rumores y maldades iban creciendo y le han ido acompañado hasta ahora. Se ve que es la norma porque a otras con más arraigo cuando quisieron salirse de su territorio, Castelló o Alicante, y empezaron a trabajar en Valencia les cayó casi el mismo chaparrón.
Llanera, al no poder cubrir los pagos a los que le obligan sus compromisos, se encuentra hoy en una gran crisis en la que arrastra a centenares de empleados, proveedores y compradores, que complica construcciones importantes presentes y futuras del ámbito privado y público y en la que su futuro se juega, también, en un juzgado, una situación muy difícil de gran transcendencia social. ¿Quién se alegra ahora de esta historia, que no diré, por supuesto, final?
Posiblemente, y así coincide todo el mundo, la mercantil ha sido víctima de su apresurado y exagerado crecimiento, que a la postre ha resultado ser una huida hacia una solución definitiva y decente. El receso le ha pillado saltando del trampolín. Ha sido el símbolo de la disparatada evolución del sector, del gigantismo con, al decir de los expertos, unos pies de barro, aunque no ejemplo de la política de especulación pura y dura con la que algunos – unos han salido en los papeles y otros muchos, no- han amasado fortunas hasta indecentes.
Dicho todo lo cual, hay que mirar a la nefasta política que desde la Generalitat Valenciana ha venido desarrollando en estos tiempos de desarrollismo brutal, desordenado y depredador del territorio. Es justo decirlo porque el ejemplo de Llanera vale para todos. El Consell ha generado una amalgama de leyes tal que los profesionales y empresarios del ramo denostan por impracticable. Nadie le ve la salida al laberinto hecho a base de una legislación tan abundante como ineficaz, que termina de enredar la Ley del Suelo. Tenemos leyes para todo que no sirven, de momento, para nada más que para entorpecer el normal, necesario y justo desarrollo urbanístico. Si alguna vez se le pone orden y se dejan tranquilos los articulados, habrá que advertir, también, que seguimos sin una planificación global: hemos construido en las cimas, casi en la arena de las playas y sobre los acantilados, en los parajes naturales, hemos hecho polígonos industriales adosados, gigantescas urbanizaciones con accesos enanos? etcétera, y seguimos sin saber hacia dónde tirar.
No sólo eso. En un principio se propició el superdesarrollo, los grandes planes, las grandes ambiciones y luego llegó la política sandía, la parada ecológica, algo que sirvió, al menos, para que las empresas se prepararan para lo peor. Los tumbos, los propiciados por cuestiones políticas, no benefician a nadie y menos a proyectos de tan largo recorrido como los constructivos.
Es un escarnio para el sector que las comisiones territoriales de urbanismo, los órganos, precisamente, que dan vía libre o no a los grandes proyectos, a las grandes inversiones con gran número de empleos inducidos, no se hayan reunido en cuatro meses. ¿Quién ha dimitido por eso, quién ha pedido una dimisión por eso?
La musculatura de la burocracia sigue relajada, en la sauna. Ni la crisis ha hecho que abandone su letargo, ni que los políticos le hagan despabilar. Un ejemplo: el martes contábamos que la Generalitat da vía libre al PAI de Fuente de San Luis que incluye la pista de nieve. Y eso no quiere decir que vayan a empezar las obras, ni mucho menos. Ni me acuerdo cuando la empresa vino a contarnos lo que había solicitado en el ayuntamiento.
La actitud voraz de muchos empresarios tampoco ha ayudado. Han buscado en muchas ocasiones el pelotazo. Han tirado unas redes tan tupidas que han acabado con el banco de peces. Por otro lado, la especulación con el suelo ha sentenciado una subida de precios imparable ante el pasmo paralizante que ha sufrido, no sé si voluntariamente, la Administración.
Llanera se quejaba también del tratamiento que se le ha dado en los medios de comunicación. A ellos y a muchos más. La dinámica informativa de la construcción desconsiderada ha llevado a dar una imagen negativa de los promotores. Cada propuesta desmedida siempre ha sido recibida, lógicamente, con recelo por la prensa, pero los términos en los que se informaba no eran del todo ecuánimes, hasta el punto de que en más de una ocasión la Asociación de Promotores se ha lamentado amargamente. Los grandes PAI, sustentados, bien es cierto, por los propietarios que podían vender su terrenito a precio de oro, siempre levantaban, por el contrario, una protesta automática y yo diría que presuntamente organizada.
La puntilla, y a ello se refirió la empresa en su nota, le llegó cuando se produjeron filtraciones informativas en torno a la renegociación de sus préstamos. Ahí la prensa no tuvo más que ejercer su oficio.
¿Quién ha puesto más en lo de Llanera, en la crisis del ladrillo? la propia empresa, la política, la administración, los empresarios, la prensa, la banca? ?

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EL LEVANTE REIVINDICA LA COPA DE LA REPUBLICA DE 1937.

El Congreso de los Diputados reconoce de forma oficial la Copa de la República de 1937

AGENCIAS. 25.09.2007 – 11:13h

  • La Comisión de Educación del Congreso votó este martes una proposición no de Ley a propuesta de IU, que apoyaron PP y PSOE.
  • El presidente del Levante agradece el reconocimiento y apunta la posibilidad de realizar un pequeño homenaje al trofeo.
  • Sería el primer título oficial del club levantino, que guarda el trofeo en sus vitrinas.

En España se sigue mezclando deporte con política. En las últimas 24 horas podemos citar dos ejemplos: las palabras del presidente del Barça, Joan Laporta, en El Larguero y la votación este martes en el Congreso de los Diputados para que sea reconocida como competición oficial a todos los efectos la Copa de la República de 1937 que ganó el Levante.

La Comisión de Educación y Cultura del Congreso de los Diputados ha votado este martes una proposición no de ley para pedir al Gobierno que inste a la Federación Española de Fútbol a que haga oficial el reconocimiento, que es una vieja aspiración del Levante.

Dicha proposición contó con el apoyo de PSOE, PP e IU, según confirmó el diputado del PP y accionista del Levante, Vicente Martínez Pujalte.

Homenaje a la Copa  

Julio Romero, presidente del Levante, agradeció la iniciativa política que ha instado a la Real Federación Española de Fútbol para el reconocimiento oficial de la Copa de la República de 1937 y apuntó la posibilidad de realizar un pequeño homenaje al citado trofeo.

“Sin lugar a dudas, será el título más importante en la historia del Levante. No es sencillo ganar un título nacional como este y es de agradecer que por fin se nos reconozca aquel logro”, señaló.

“No nos sentíamos mal por tener el trofeo en las vitrinas, ya que todos conocemos los hechos históricos de la España de 1937. Sabíamos que era complicado pero afortunadamente vivimos un momento excelente para el reconocimiento de lo sucedido, los políticos actuales tienen una visión diferente”, añadió Romero.

Asimismo, el presidente del Levante apuntó que en cuanto el reconocimiento sea hecho oficial por la Real Federación Española de Fútbol se pensará en hacer algún acto de homenaje, así como exhibir la citada copa antes de algún encuentro. 

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