La encrucijada valenciana del PP.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • Antonio San José
  • ANTONIO SAN JOSÉ

    01/10/2009

Luz de Gas

 

Ninguna de las informaciones publicadas sobre las inquietantes actividades de la trama Gürtel, implican a Mariano Rajoy. Es más, los virtuosos de la turbia mangancia aposentaron su campamento de trileros en la Comunidad Valenciana al asumir la presidencia del partido su actual líder. Por eso no se entiende en absoluto que el político gallego no dé un sonoro puñetazo en la mesa y empiece a tomar decisiones urgentes que han de pasar, indefectiblemente, por el corte de cabezas políticas y la expulsión del partido de aquellas personas cuyos comportamientos sean incompatibles con la dignidad que exigen sus cargos.

<!–Resulta conocida la sempiterna resistencia de Rajoy a mirar los problemas de frente y a adoptar medidas de choque. Su estrategia ha sido siempre la de esperar, intentar ganar tiempo y confiar en que el paso de los días resuelva por sí solo los conflictos que van apareciendo en su camino. Ocurre empero que en esta ocasión esa rutina atávica no sirve para nada porque lo que vamos conociendo cada mañana sobre los tejemanejes de los gürtélidos es de tal calibre que pide a gritos cirugía mayor ante el peligro de contagiar a otros órganos sanos del principal partido de la oposición.

Valencia hace caso omiso
Una vez más el líder popular no ha hecho uso de su condición y ha mandado a María Dolores de Cospedal para que le pasara un recado telefónico al presidente valenciano. Una conversación que, al parecer, fue del alto voltaje y cuyos efectos han sido nulos si comprobamos el caso omiso que Francisco Camps ha hecho de la reclamación de “actuaciones contundentes” formulada por la número dos de los populares. Después de esta petición resulta sarcástica la explicación del inefable Ricardo Costa sobre que toda la “contundencia” estriba en encargar una auditoría externa de las cuentas del partido. La desfachatez, como bien se ve, está servida.

La culpa al empedrado
La situación es muy delicada para el PP que, milagrosamente, ya no habla de filtraciones, como hacía cuando los datos los revelaba el diario El País. Ahora, al entrar en acción tardíamente un periódico de su cuerda como El Mundo ya han abandonado ese falso remoquete y tratan de expandir tinta de calamar apelando a una manida teoría de la conspiración complementada con absurdas y graves acusaciones al ministro Rubalcaba, al Cuerpo Nacional de Policía y, si se tercia, a Amnistía Internacional. Todo menos asumir su responsabilidad ante un caso escandaloso que revela prácticas corruptas inasumibles en democracia.

Camps pasa factura
La Comunidad Valenciana es un territorio clave para las aspiraciones políticas de Mariano Rajoy. Sin Valencia, el gallego nunca será presidente del Gobierno y eso lo sabe él y lo sabe muy bien Camps que utiliza esta circunstancia como su principal fuerza aliada en el envite. Además, el presidente autonómico le pasa factura a Rajoy por el imprescindible apoyo que él y los suyos le brindaron en tiempos de gran zozobra para apuntalar su liderazgo en el famoso congreso popular celebrado en Valencia.

Más allá de “cuatro trajes”
El personal asiste atónito a la catarata de datos, conversaciones y facturas que apuntan a una trama de financiación irregular del principal partido de la oposición, mientras sus responsables miran para otro lado, le echan la culpa al empedrado, o a las fuerzas de seguridad, y dicen que el caso está cerrado. Se trata de una reacción tan irresponsable como poco inteligente que en algún momento se sustentó en la escandalosa actuación del TSJ de Valencia al ignorar los documentos policiales que apuntaban a que las dimensiones del caso iban mucho más allá de un anecdótico asunto referido a “cuatro trajes”.

La decisión de Rajoy
Hay más, hay mucho más y lo estamos viendo. Mariano Rajoy puede optar por ejercer su autoridad y poner orden en el partido con medidas ejemplares o en hacer como que no va con él y ligar su suerte a la de alguno de sus patrocinados. Ésa es su opción y ése es el dilema, el lío colosal, que ahora tiene sobre su mesa de trabajo en la madrileña calle de Génova pendiente de resolución y reclamando carácter de urgencia.

Antonio San José es periodista y analista político

Luis Bárcenas y el sindicato del crimen.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • Fernando de Silva
  • FERNANDO DE SILVA

    16/06/2009

Sin la Venia

Luis Bárcenas, el hombre encargado de “controlar” las finanzas del PP, y a quién por su cargo se le debería de suponer una honestidad por encima de la media de los dirigentes de su partido, está a punto de engrosar la lista de imputados del llamado Caso Gürtel; tan sólo falta que el Tribunal Supremo acepte que existen indicios suficientes para considerarle como un presunto delincuente económico. La justicia es lenta pero demoledora para quienes piensan que ganando tiempo o mirando para otro lado las conductas delictivas desaparecen por arte de magia. Mariano Rajoy sigue equivocándose y pronto será engullido por la inmundicia que le rodea por todas partes; la corrupción no desaparece con las victorias electorales, pero sí contribuye a convertir a sus votantes en encubridores de sus fechorías, como está ocurriendo actualmente en la Italia de Berlusconi, un político sin escrúpulos que antaño compartía una buena amistad con Aznar.

<!–No han pasado tres meses desde que L.B., como así se le conoce en los libros de la caja B de la trama de Correa, se sentía perseguido y denunciaba al Juez Garzón ante el Consejo General del Poder Judicial; y el PP incluso se atrevía a presentar contra aquél una querella por prevaricación. Pero el tiempo se le está acabando, ya nadie le cree, y muy pronto su propio partido tratará de apartarle en un acto más de hipocresía propia de una derecha impropia de un régimen democrático.

El Partido Popular sufre una pandemia en la que el virus de la corrupción campa por sus fueros sin control, con la particularidad de que sus efectos pueden ser letales, y no curan en tres días como los de la gripe A. Y por el momento tan sólo cuentan con la vacuna de sus electores, que tarde o temprano les abandonarán por miserables.

La Agencia Tributaria, que ha tardado demasiado en reaccionar, parece que ha descubierto que las inversiones de Luis Bárcenas eran superiores a sus ingresos, y como tal circunstancia es imposible a menos que se demuestre un endeudamiento no reconocido, el fiscal y el juez instructor consideran que las pruebas practicadas son suficientes para su imputación por los delitos de fraude fiscal y cohecho, todo un ejemplo de saber hacer del tesorero del principal partido de la oposición.

Lo ahora descubierto parece ser la punta del iceberg de los negocios ilegales de un sindicato del crimen. No nos olvidemos de que Correa afirmaba en una conversación grabada: “Yo a Bárcenas le he llevado… 1.000 millones de pesetas. Yo, Paco Correa, le he llevado a Génova y a su casa“. Intuyo que lo percibido por Luis Bárcenas, al tratarse de una pieza clave del caso Gürtel, sólo representa la comisión recibida por el cobro de comisiones entregadas ¿a su partido?. En los tiempos del sindicato del crimen cuando el contable se quedaba con dinero de sus jefes le cortaban la cabeza o le tiroteaban; ahora el PP se conformará con “suspenderle cautelarmente de militancia”, y Rajoy mirará para otro lado.

Aznar, el narcisismo y la inconsciencia

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

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  • CORAL BRAVO

    01/05/2009

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Decía uno de los precursores de la llamada “psicología transpersonal”, el filósofo Ken Wilber, que “locura” es, simplemente, inconsciencia. Y estoy plenamente de acuerdo con esta afirmación. Dejando de lado, por supuesto, diversas patologías del cuerpo-mente que nada tienen que ver con esta idea, existen algunos individuos que sufren de algo (en mi opinión, mucho más grave y más indigno) que es la deformación crónica en la percepción de la realidad; y pueden llegar a ser capaces de interpretar acontecimientos infames que les delatan, en glorias y aleluyas para sus egos y sus personas. Algunos lo definen como narcisismo, y otros directamente como estupidez.

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De vez en cuando nos cruzamos en nuestra vida con individuos de estas características, cuyas palabras y actuaciones no tienen mayor trascendencia que la de incomodar a menudo a la gente de su entorno. Sin embargo, cuando individuos narcisistas e inconscientes llegan a tener poder de decisión social o política, el asunto se torna preocupante. Hitler creía que estaba haciendo un gran bien a la humanidad privilegiando a la raza aria y exterminando a judíos, gitanos y homosexuales; Franco estaba, en su inconsciencia, convencido de que era un verdadero “salvador de la patria” al aniquilar a “los rojos” (según catalogaba a la parte de la ciudadanía que defendía la democracia y las libertades); la lista sería muy larga y bastante escabrosa…

En esta línea de interpretación psicológica podríamos incluir algunos nombres de mandatarios y ex mandatarios que, en la actualidad, continúan ejerciendo su influencia en el panorama político. Berlusconi sería un buen ejemplo de político inconsciente si consideramos que no perciba la situación nefasta y anti-democrática a cuyo antojo está sometiendo a la sociedad italiana. Quizás alguna duda nos puede inspirar nuestro vecino Sarkozy que, creo, prefiere sembrar el desconcierto y “nadar entre dos aguas”; ignoro en cual de ellas se baña en realidad. De Bush, mejor no hablar porque su “inconsciencia” fue tal que arruinó la economía mundial, además de otras varias desastrosas atrocidades.

Ninguna duda, a la vista de sus declaraciones, nos inspira a muchos nuestro ex presidente, a quien algunos estudiosos del comportamiento humano no dudarían en incluir en ese prototipo de estadistas que se creen “el ojo del huracán” y que se aferran a su sesgada y egocéntrica interpretación de las cosas, negándose a ver la realidad que vemos los demás. Lo cual sigue teniendo, por desgracia, su impronta en nuestro panorama político actual.

Afirma que cree saber lo que España necesita para salir de la crisis, y muchos creemos que fueron sus fórmulas neocons las que nos han llevado a ella. Insiste en su defensa a ultranza de la privatización y del recorte del gasto público (¿quizás para que esa riqueza, que sale de lo público, recaiga en manos privadas..?). Y dice con sarcasmo que mucha gente cree que Obama “es capaz de andar por encima de las aguas y que tiene toques
milagrosos…”.

¿Acaso no cree él mismo en esas mismas irracionalidades, y acaso no sometió su gestión y a los españoles a los intereses de los que las difunden y defienden?. Si Ortega y Gasset, en su “Rebelión de las masas”, insistía en la importancia de que los gobernantes detentaran prestancia intelectual, yo añadiría que deberían, además, detentar categoría humana y un mínimo de racionalidad, porque de ellos depende el devenir del mundo, y no es “pecata minuta”.

Coral Bravo es doctora en filología y miembro de Europa Laica.

Rajoy y su nueva foto de familia

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • 38x38 Jesús Cascón
  • JESÚS CASCÓN

    20/03/2009

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Y van tres. En la primera instantánea los presentes con sus gestos serios parecían estar asistiendo a un funeral. Se supone que en aquellos momentos y por lo que estaba cayendo el cadáver, en este caso, “cadáver político” no podía ser otro que el presidente del PP, Mariano Rajoy. En la segunda foto de familia, aquellas caras de tristeza se cambiaron por la sonrisa y los gestos de triunfalismo tras la victoria del PP en Galicia, y su papel de árbitro en el País Vasco. En la tercera instantánea, quizás, la que más de que hablar en los próximos días, Mariano Rajoy se retrataba junto a la alcaldesa de Valencia y el presidente de esa comunidad, el controvertido, Francisco Camps. Con ese gesto y esa foto en el balcón del Ayuntamiento de la ciudad del Turia, el presidente popular pretendía mostrar su total apoyo a uno de sus líderes regionales más apreciados en Génova.

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No sabemos lo que va a ocurrir en los próximos días, ni que nueva foto nos aguarda, pero está claro que con su apoyo el pasado miércoles Rajoy ha condicionado parte de su futuro político a la suerte que le pueda aguardar al presidente valenciano. Hasta el día de hoy desde el PP se han lanzado balones fuera, en un intento desesperado por desviar la atención hacia la mala fe del juez Garzón. Con esa estrategia el PP solo ha pretendido ganar tiempo y que los sumarios remitidos a los Tribunales Superiores de Justicia madrileño y valenciano, echen para atrás todas las instrucciones seguidas por el juez de la Audiencia Nacional. Confían desde la calle Génova, que en esos tribunales puedan imponerse las tesis de los magistrados conservadores que integran ambos órganos. De ser así una vez más la justicia habrá demostrado el grado de sometimiento político al que esta sometida, y el PP se habrá salido de rositas una vez más. No hace falta recordar lo que sucedió con el caso Naseiro, con el caso Fabra o con el Caso Tamayo para darse cuenta de lo que estamos hablando.

Quizás por eso el juez Garzón, conocedor de lo que se le puede avecinar, (su primer peaje ya le ha sido cobrado al ser eliminado de la terna para presidir la Audiencia Nacional), continúa insistiendo en buscar pruebas contra el Gerente del PP, el senador Luís Barcenas. Con ello lo que busca el juez no es otra cosa que demostrar la financiación del partido popular. En caso de demostrarlo, cosa más que improbable, el terremoto que sacudiría a los habitantes de la calle Génova sería de los que hacen época y harían alejarse al Partido Popular de lograr una victoria en las urnas a corto o mediano plazo. Y digo que es una tares improbable porque un servidor, que ha sido gerente de varias campañas electorales y gerente del partido en Granada, sabe como funciona y que destino se les da a esos “supuestos donativos” que llegan al partido, y con los que se financian las distintas campañas electorales, y eso por no hablar de los pingues beneficio que pueden engordar las cuentas corrientes de más de uno de los dirigentes y cargos públicos del partido. De ahí que ponga en duda el éxito de las investigaciones que está llevando a cabo el juez Garzón.

De todas formas y por si de algo pueden servir mis experiencias, me brindo al Juez de la Audiencia Nacional para explicarles y darle cuenta de mis experiencias. A lo mejor entre todos aquellos, que hoy por una u otra causa hemos pasado a ser escépticos con el funcionamiento de nuestros partidos políticos, y que conocemos, sobre todo, como se financian estos (y aquí sálvese el que pueda) podemos empezar a poner luz en un tema que queramos o no nos afecta cada día más a todos los ciudadanos. Unos ciudadanos que según recoge nuestra carta magna deberíamos ser iguales ante la ley, una ley que en caso como los que estamos viendo no debería tener en cuenta si los encausados en todos estos escándalos, son aforados o no…y con ello dejar en manos de la clase política el que puedan elegir y seleccionar a los jueces que les deben juzgar.

Jesús Cascón Murillo fue militante del PP y es director de Bejarnoticias.com, diario digital de Béjar

Pedro J. insiste contra el “precario” Rajoy: sólo el 15% de sus votantes le quiere

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POLÍTICA

Una “superencuesta” revela que prefieren antes a Rato, Gallardón y Aguirre

ELPLURAL.COM

El Mundo publica la última entrega de su “superencuesta 2009” y lo hace mandando un nuevo recado a Mariano Rajoy, ya que sólo el 15% de los votantes del PP lo prefieren como líder del partido, muy por detrás de Rodrigo Rato (29,4%), Alberto Ruiz-Gallardón (27,4%) y Esperanza Aguirre (17%). El editorial del diario apunta cómo las inminentes citas electorales (gallegas, vascas y europeas) se afrontarán con un “Zapatero consolidado frente a un Rajoy en precario” que no frena “su lento declinar”.

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Después de recibir 2009 con una desalentadora encuesta respecto a las expectativas electorales del PP, El Mundo ofrece tras los Reyes un nuevo regalo a Rajoy con datos contrarios a su liderazgo. Un sondeo de Sigma Dos apunta que a un 68,3% de los votantes del PSOE desearía ver a Zapatero de nuevo como candidato, mientras que sólo el 15% de los simpatizantes del PP quiere ver de nuevo a Rajoy encabezando su lista.

Rato, el preferido en el PP
Además, según esta encuesta, el actual líder del PP es el cuarto en las preferencias de sus votantes, muy por detrás de los dos primeros, que son Rodrigo Rato (29,4%) y Alberto Ruiz-Gallardón (27,4%). Esperanza Aguirre es la tercera con un 17%.

El “lento declinar” de Rajoy
Estos datos permiten al diario editorializar concluyendo que las citas electorales de los próximos meses se encaran con “un Zapatero consolidado frente a un Rajoy en precario”. Éste último “continúa su lento declinar, incluso entre sus votantes”. Resaltan asimismo el tirón que sigue teniendo Rato en el PP “a pesar de que está retirado de la vida política” o que “Gallardón es el favorito del conjunto de los encuestados, por lo bien que le valora la izquierda -es decir, los que nunca van a votar al PP-”.

“Líder sin democracia interna”
También destacan que “hasta un 80,3% de los votantes del PP reclama primarias, lo cual explica la desafección de los votantes hacia un líder elegido sin democracia interna”.

Esfuerzos inútiles
La encuesta desfavorable a Rajoy se publica poco después de que éste lanzara un guiño a los más duros del partido con la reelección de Jaime Mayor Oreja como cabeza de cartel para las europeas. Ya recientemente, después de que el PP recuperara el terrorismo como baza electoral, desde la COPE tanto Pedro J. Ramírez como Federico Jiménez Losantos despreciaron los esfuerzos de Rajoy por recuperar la línea dura ante el ascenso de UPyD.

“El PP busca el escándalo político con Sacyr-Lukoil para sustituirlo por el tema de ETA o el Estatut”

POLÍTICA

 

 

 

 

 

Ernesto Ekaizer afirma que “para Rajoy, la compañía de Luis del Rivero es ahora el rostro del escándalo político”

ANDRÉS VILLENA

La intervención ayer de Mariano Rajoy en el Congreso de los Diputados no dejó lugar a duda alguna: el PP se muestra decidido a utilizar la mala coyuntura de la economía española y, en este entorno, la difícil situación de la empresa Sacyr -poseedora del 20% de las acciones de la petrolera Repsol sobre las que se ha interesado la empresa rusa Lukoil- para desgastar profundamente al Ejecutivo socialista. En ese sentido, Rajoy anunció que su partido pediría una Comisión de Investigación “para ver quién es Lukoil y cuáles son sus antecedentes”. Algunos analistas empiezan a considerar esto como una estrategia que podría buscar el “escándalo político” de Sacyr como un perfecto sustituto “del tema de ETA y del Estatut de la pasada legislatura”.

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La petición de la Comisión de Investigación ha sido rechazada y criticada por socialistas e Izquierda Unida que, han detectado, de distintos modos, la intencionalidad política de la oposición conservadora. De esta forma, la portavoz económica del PSOE en el Congreso, Inmaculada Rodríguez Piñero, ha tachado de “improvisación” el anuncio de Rajoy y ha querido dejar claro que “no hay caso Lukoil y tampoco lo hay con Sacyr”. Desde otro punto de vista, el diputado de IU Gaspar Llamazares ha espetado al PP que “ellos ya saben quién es” la compañía rusa, al tiempo que ha criticado a socialistas y populares haber impulsado y culminado la privatización de la compañía Repsol en el pasado.

“Una vía de agua”
Otra interpretación interesante la hace el periodista Ernesto Ekaizer, para quien la actitud del PP no representa sino una maniobra política más para desgastar al Ejecutivo, en una situación que podría perjudicar gravemente a la empresa Sacyr. Ekaizer, presente hoy en la tertulia de Radio Nacional de España con Juan Ramón Lucas, quiso descartar lo que cree una mera apariencia: “El PP propone una comisión de investigación sobre Lukoil, pero la presa es Sacyr; Rajoy ha encontrado una vía de agua importante del gobierno de Zapatero de cara a las próximas citas electorales: vascas, gallegas y europeas”.

El hombre
Para el ex editor ejecutivo de Público y ex director adjunto de El País, “los estrategas de Rajoy”, ante la maniobra de Zapatero en Washington, que habría diluido en cierto modo la crisis española en la recesión internacional, habrían optado por la “percha” de Sacyr: “¿Cuál es la percha para sustituir el tema de ETA en la legislatura pasada o el Estatut por droga dura?. Pues Luis del Rivero -presidente de Sacyr-, un hombre con antiguo carné de AP, muy próximo Aznar, para quien trabaja Aznar en muchas operaciones, como es el caso de Repsol o la venta de otros activos, pero con excelentes relaciones con Zapatero”.

¿Hasta el final?
Sacyr, en las condiciones actuales, habría sido vista, por tanto, por los estrategas genoveses como “el rostro del escándalo político. Rajoy, cuando habla de Comisión de Investigación de Lukoil, apunta a Sacyr; no va a traer a Putin y a los oligarcas rusos al Parlamento… Se trata de una alquimia explosiva, consistente en explotar durante estos meses un escándalo político en torno a Sacyr; y es jugar con fuego, en la crisis actual es jugar con la quiebra y suspensión de pagos de Sacyr; hay que ver si el PP va a llevar esto hasta el final con todas sus consecuencias”.

Con Rato, distinto
Por supuesto, la posición y conducta de la derecha no habría sido la misma de estar en el Gobierno. Ekaizer recuperó, en este sentido, un hecho del pasado: “Me dice un antiguo alto cargo del Ministerio de Economía con Rodrigo Rato que este defendió a capa y espada en el Eco Fin la extensión del gasoducto ruso alemán hacia España y que siempre tuvo la oposición de los franceses”.

Rajoy defrauda sus propias expectativas de afianzarse como líder

POLÍTICA

 

El Congreso de Valencia cerró en falso la crisis intestina del PP

Más de tres meses después de la poteosis valenciana de Mariano Rajoy –aquel Congreso diseñado a la medida de su continuidad al frente de la derecha-, el líder del PP parece que no levanta cabeza y eso que la crisis económica no facilita –todo lo contrario- el despegue del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Incluso las declaraciones de la Reina a la periodista Pilar Urbano se le han cruzado a Rajoy como si tuviera un mal fario.

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La disputa pública entre el que fuera hasta el 9 de marzo su portavoz, Gabriel Elorriaga –que luego se pasó a las filas de los sublevados-, y Esteban González Pons, su nuevo hombre de confianza en el frente mediático, ha vuelto a proyectar en la opinión pública la imagen de que las rencillas internas no sólo no se han eclipsado, sino que se multiplican.

Desestabilización popular
El Mundo, que es pieza clave en la estrategia de la desestabilización popular, se ha apresurado a sacar provecho de la cháchara de la Reina. Uno de sus editoriales de ayer, sábado, sostenía: “Es indudable que el vicesecretario del PP [González Pons] metió la pata perjudicando a su propio partido”.

No para en barras
Sin embargo, no deja de ser curioso -al tiempo que revelador de cómo el diario citado no se para en barras a la hora de sembrar cizaña contra Rajoy- que, el viernes, el editorial dedicado a la Reina afirmaba que los pronunciamientos de Sofía de Grecia “no hacen ningún favor a la Monarquía”. También resaltaba la necesaria “neutralidad” de la Corona, recordaba con acierto que en España los Reyes no votan para evitar cualquier atisbo de partidismo y que ese episodio había sido “poco oportuno”. Más o menos, como se ve, eran tesis similares a las propagadas por González Pons, aunque 24 horas más tarde el malo de la película –según el juicio de El Mundo– era Pons.

La derecha, a la greña
En el mismo periódico, Isabel San Sebastián –demoledora crítica de Rajoy al que, con frecuencia, ha puesto de chupa de dómine-, carga contra Génova 13 a propósito de la ruptura entre la UPN y el PP. Navarra en el punto de mira es el título de su artículo, publicado ayer. “Un problema de esta envergadura [el futuro de Navarra]” exige afrontarlo “con tiempo y estrategia”.

Expediente en un cajón
Y San Sebastián añade: “Hace meses que el líder de la oposición debería haber previsto esta contingencia y empezado a preparar la respuesta, en vez de meter el expediente en un cajón y confiar que se resolviera por sí solo (…) Lo que ha ocurrido (…) es exactamente lo que pretendía Blanco con su trampa. Ahora el centro-derecha español anda a la greña y el nacionalismo vasco afila los dientes, con la ayuda inestimable del PSOE…Una vez más”.

La pachorra
En varios puntos de su reflexión, la tan controvertida periodista tiene razón. Rajoy ha practicado en el caso de Navarra su tradicional pachorra, esa perceptible alergia a asumir los problemas y tratar de resolverlos con ahínco, esfuerzo y eficacia. Como es verdad que José Blanco –el número 2 del PSOE- le tendió una trampa a Rajoy asumiendo el coste de apoyar a Miguel y Sanz y su UPN. Y es una evidencia –al alcance del observador más lerdo- que el PP “anda a la greña”.

El fusilamiento de Piqué
Mientras tanto, Soraya Sáenz de Santamaría no logra domeñar a sus huestes en el Congreso de los Diputados. En Cataluña el efecto Sánchez-Camacho se ha desvanecido. El PP allí sigue dando palos de ciego. Hace un año largo –que nadie lo olvide-, Rajoy, tan centrista ahora, autorizó el fusilamiento del centrista Josep Piqué, lo que procedió a ejecutar entonces Ángel Acebes. También andan erráticos los populares de Basagoiti –a pesar del rock congresual- en el País Vasco, donde el partido de Rosa Diez puede ser la puntilla para el PP en las próximas elecciones autonómicas.

Cambio de pareja
En Canarias, las tensiones entre Coalición Canaria y los populares -los dos partidos gobiernan coaligados- tienden a vaticinar un cambio de pareja por parte de los nacionalistas canarios. “El cambio de pareja puede ocurrir en cualquier momento”, me dijo ayer un apreciado colega, excelente conocedor de la política canaria.

Remolonea y defrauda
Rajoy remolonea y defrauda con ello sus propias expectativas de afianzarse como un líder capaz de derrotar a Zapatero. El Congreso de Valencia cerró en falso la crisis intestina del PP. En estos meses siguientes a ese Congreso, Rajoy no ha crecido; más bien ha decrecido. Ha desaprovechado otra oportunidad de consolidar su liderazgo. Cada día que pasa se va desdibujando paulatinamente. Juega en su favor, no obstante, el hecho de que, atendidas las circunstancias, no tiene alternativa clara.

Adagio griego
Esperanza Aguirre ha bajado muchos enteros y su obsesión ultraliberal la desgasta además en estos tiempos de crisis económica mundial. Y Ruiz-Gallardón no atraviesa por su mejor momento, aparte de que los sectores más radicales de la derecha genovesa siguen haciéndole vudú. Los dioses ciegan a los que quieren perder (adagio griego).

Enric Sopena es director de El Plural