1º de mayo, compromiso solidario por la justicia social, porque los tiempos han cambiado pero queda mucho por hacer.

F. J. DE PALACIO / MADRID
A. FUENTES / BARCELONA

Ya no hay excusas. Ha llegado la hora de apostar decididamente por un nuevo modelo productivo de más calidad y de poner en marcha medidas más ambiciosas que las anunciadas para paliar el frenazo económico. Esa será una de las reivindicaciones de las manifestaciones del Primero de Mayo convocadas por CCOO y UGT, que serán la antesala de la primera movilización mundial de la Confederación Sindical Internacional del próximo octubre.
Los dos sindicatos mayoritarios consideran que la desaceleración económica “obliga a actuar de manera decidida para paliar los efectos que en forma de destrucción de empleo está produciendo”, así como a proteger a los colectivos más vulnerables: jóvenes, mujeres e inmigrantes. Para ello, proponen, además de medidas coyunturales, “cambios estructurales” que “saneen” la economía y el mercado laboral.
El objetivo ha de ser aumentar la inversión en industria, tecnología, infraestructuras y capital humano. El líder de CCOO, José María Fidalgo, destacó ayer que los salarios bajos que hay en España son un síntoma “de querer competir” con bajos costes, mientras que “los países más competitivos tienen una base industrial, compiten en sectores tecnológicos medio y altos” y cuentan con sueldos más altos. Fidalgo apostó por reforzar la protección social y el servicio público de empleo.

DIÁLOGO SOCIAL
Su homólogo de UGT, Cándido Méndez, reclamó la apertura del diálogo social para iniciar el cambio hacia un nuevo modelo productivo en el que se refuercen los sectores industriales y tecnológicos. “Ha pasado el tiempo y todos tenemos que ponernos las pilas y abrir el proceso de diálogo social que permita el cambio de modelo de crecimiento económico”, añadió.
En Catalunya, los secretarios generales de CCOO y UGT, Joan Coscubiela y Josep Maria Álvarez, instaron al Govern a desbloquear la actualización del Acuerdo Estratégico de Competitividad para acelerar el cambio productivo. Álvarez advirtió de que “sin un avance en la negociación sobre formación, no se puede firmar el pacto”, y achacó el bloqueo a la “falta de voluntad política” del Ejecutivo de José Montilla.
Sin embargo, la propuesta presentada ayer en la mesa de negociación recoge buena parte de las peticiones de los sindicatos y las patronales con la creación de un gerente y un consejo rector para coordinar y planificar los cursos de formación para estudiantes, parados y trabajadores en activo. La principal objeción a la propuesta es que el nuevo gerente dependería en años alternos de los departamentos de Educació y Treball.
Coscubiela lamentó la pérdida de credibilidad del Govern porque cada conseller “va a su bola”, y reclamó al titular de Educació, Ernest Maragall, que negocie cualquier cambio que afecte a los empleados de la enseñanza.

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