El G-8 llega a un “importante acuerdo” sobre el cambio climático

20 MINUTOS.ES / AGENCIAS. 08.07.2008 – 13:04h

El G-8 llega a un

  • Su meta es reducir en un 50% las emisiones de CO2 a la atmósfera.
  • Los esfuerzos para lograr un acuerdo se han visto dificultados por las diferencias entre los países miembros del G-8.
  • Los líderes expresaron su preocupación por el alto precio del petróleo y de los alimentos, que suponen “un reto” para la economía mundial.

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El G-8 alcanzó esta madrugada un “importante principio de acuerdo” sobre las maneras de luchar contra el cambio climático. Los Ocho comparten la necesidad de reducir en un 50% las emisiones de CO2 a la atmósfera en el año 2050 para combatir el cambio climático, anunció el primer ministro japonés, Yasuo Fukuda.

Piden la “contribución” de todas las economías avanzadas para lograr esa meta

 

Los líderes de los siete países más industrializados y Rusia, que tienen distintas posiciones sobre la lucha contra el calentamiento global, pidieron, en un comunicado, la “contribución” de todas las economías avanzadas para lograr esa meta, en referencia a naciones emergentes que, como China y la India, son grandes emisores de CO2.

Además, los países miembros del grupo (EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Japón y Rusia) han acordado fijar objetivos nacionales de recorte de emisiones de CO2 a medio plazo, en alusión a 2020.

“Buen trabajo” 

Sobre este asunto, la canciller alemana, Angela Merkel, se declaró “muy satisfecha” por los progresos en los trabajos del Grupo del G-8 sobre el cambio climático o el precio de los alimentos y la energía. “Estoy muy satisfecha con el trabajo que se ha dedicado a los documentos en lo que respecta a progresos en la cuestión del cambio climático y la cooperación en el área de la comida y el petróleo”, afirmó.

Por su parte, las grandes organizaciones ecologistas describieron como un “fracaso” el comunicado conjunto sobre cambio climático.

Intervención en la crisis alimentaria

Las economías emergentes del G5 -formado por Brasil, México, India, China y Sudáfrica- han pedido la intervención de la comunidad internacional y de la ONU en la crisis alimentaria, e instaron al G-8 a reducir sus emisiones de gases con efecto invernadero.

Preocupados por el precio del petróleo

Por otra parte, los líderes del G8 expresaron también su preocupación por el alto precio del petróleo y de los alimentos y sus consecuentes presiones inflacionistas, que suponen “un serio reto” para la economía mundial.

Al término de su sesión de mañana en Hokkaido (norte de Japón), los países más ricos del mundo pidieron a las naciones productoras de petróleo y a las consumidoras que “dialoguen” para rebajar el precio del crudo, según informó la agencia local Kyodo.

Ayuda para África

El G-8 renovó además su objetivo de doblar la ayuda a África para 2010 e indicó que considerará la posibilidad de extenderla. En un comunicado, los Ocho anunciaron nuevas iniciativas de ayuda, entre ellas la promesa de 100 millones de dólares para la adquisición de mosquiteros tratados con insecticida para 2010 y un aumento de los trabajadores sanitarios en el continente.

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Stop a las bolsas de plástico

 

Su alto impacto ambiental induce a algunos países a reducir su uso, reutilizarlas, sustituirlas por otras biodegradables, cobrarlas o incluso prohibirlas

La bolsa de plástico tradicional podría tener los días contados. Sus negativos efectos en el medio ambiente hacen necesarias nuevas medidas que asuman tanto las instituciones como las empresas, y por supuesto, los consumidores. Reducir su uso y reutilizarlas siempre que se pueda, sustituirlas por bolsas de varios usos o de materiales biodegradables son algunas de las soluciones que ya se están desarrollando en algunos países, incluido España.

  • Autor: Por ALEX

El impacto medioambiental de las bolsas de plástico es enorme. Además de las grandes cantidades de energía que se precisan para su fabricación, están compuestas de sustancias derivadas del petróleo, que pueden tardar en degradarse más de medio siglo. La gran mayoría acaba siendo desechada sin control, contaminando tanto las ciudades como los ecosistemas naturales. En el mar su impacto puede ser letal para animales como tortugas, ballenas o delfines, que mueren tras ingerirlas. Asimismo, las bolsas serigrafiadas pueden contener residuos metálicos tóxicos.


– Imagen: londonista

Estados Unidos y la Unión Europea consumen el 80% de la producción mundial, aunque su generalización en los países en vías de desarrollo está agravando el problema. En España, según Cicloplast, que agrupa a fabricantes y distribuidores de bolsas, cada ciudadano consume de media al año 238 bolsas de plástico (más de 97.000 toneladas), de las que apenas se recicla el 10%.

Por ello, cada vez son más los países que plantean diversas medidas. Además de reducir su uso, reutilizarlas, sustituirlas por otras de varios usos o fabricarlas con materiales biodegradables se presentan como soluciones posibles.

Cada español consume de media al año 238 bolsas de plástico (más de 97.000 toneladas), de las que apenas se recicla el 10%

En este sentido, la producción de bolsas de bioplástico comienza a estar en auge. En España, las principales empresas de distribución han empezado a adoptar este tipo de materiales más ecológicos, como el plástico reutilizable, la rafia, el TNT, o el almidón de patata. Asimismo, el Ministerio de Medio Ambiente pretende para 2015 que el 70% de las bolsas sean biodegradables.

En Francia, una Ley de 2005 sobre Política Agraria dispone que en 2010 todas las bolsas de plástico habrán de tener esta propiedad. Asimismo, las campañas de sensibilización en este país han conseguido que se reduzca en un 20% la utilización de las bolsas convencionales.

Por su parte, diversas empresas trabajan para desarrollar y mejorar este tipo de materiales. En España, la filial del grupo Sphere, primer productor europeo y cuarto mundial de bolsas de plástico, produce desde hace un año y medio bolsas de fécula de patata con un sistema desarrollado por dos compañías del grupo.

En Italia, las empresas Novamont y Coldiretti han llegado a un acuerdo para implantar un sistema de fabricación de plásticos biodegradables a partir del maíz y del girasol que cubra todo el proceso productivo. Sus responsables asumen que una de bolsas cuesta entre ocho y nueve céntimos de euro, frente a los cinco céntimos de la bolsa tradicional. No obstante, destacan que su precio bajará al generalizarse su uso, y recuerdan sus ventajas ecológicas.

En Canadá, la compañía EPI (Environmental Plastic Additives) ha desarrollado un aditivo, denominado TDPA (Totally Degradable Plastic Additives), que permite a los plásticos convencionales volverse biodegradables. En este caso, el coste de fabricación de las bolsas es un 10% mayor. En Francia, la denominada bolsa “Néosac” utiliza una tecnología similar, desarrollada por varios industriales franceses, que ya se distribuye en varios locales y supermercados galos. Su coste es también algo mayor que las clásicas: entre un 25 y un 30% más.

Cobrarlas y prohibirlas

En otros países se plantean medidas más drásticas para frenar su uso. Por ejemplo, en Suecia o Alemania el cobro de las bolsas está generalizado, si bien los consumidores están más concienciados y suelen reutilizarlas o emplean bolsas de tela.

En otros lugares han optado por la vía de los impuestos. Irlanda ha implantado el “plustax”, que obliga al pago de quince céntimos de euro por cada bolsa que utilicen los consumidores. En Hong Kong, una tasa medioambiental similar a la irlandesa, obliga a pagar por cada bolsa unos 50 céntimos.


– Imagen: sanja gjenero

La prohibición de su uso es también otra medida que está empezando a ganar adeptos. China, que consume unos 3.000 millones de bolsas de plástico al día, ha prohibido las ultrafinas, siguiendo el ejemplo de países como Irlanda, Ruanda o Bangladesh. Italia aprobaba en 2007 una ley que prohibirá las bolsas de plástico no biodegradables a partir de 2010, aunque la Comisión Europea ha argumentado que contraviene la Directiva sobre Envases y Residuos de Envases.

En Estados Unidos, San Francisco es la primera ciudad de este país en prohibirlas, de manera progresiva, una idea que se están planteando en otras ciudades como Boston o Berkeley. En Los Ángeles se ha optado por sustituirlas por otras recicladas y biodegradables. Por su parte, en la localidad inglesa de Devon las han eliminado de los establecimientos comerciales y ofrecen en su lugar bolsas de papel o de tela.

En definitiva, los consumidores son claves en este proceso, por lo que resulta fundamental adoptar costumbres como reducir en lo posible su uso, reutilizar las bolsas llevándolas plegadas para compras inesperadas, y mejor si son de tela, papel o materiales biodegradables. Asimismo, hay otras formas de transportar las compras, como cajas de cartón, cestas o carros.

Bolsas reutilizables muy ‘fashion’

Algunos diseñadores europeos creen que moda y ecologismo son compatibles. Por ello, han lanzado varias bolsas de mercado reutilizables para estar a la última, con precios que no defraudarán a los más elitistas. Por ejemplo, el modelo “Silky Pop” de Hermes, fabricado en piel de becerro, cuesta unos 711 euros; una bolsa de nylon de Consuelo Castiglioni cuesta unos 625 euros, mientras que para comprar una de lona orgánica de Stella McCartney hay que desembolsar unos 367 euros.

No obstante, también hay bolsas reutilizables aptas para todos los públicos. La cadena de mercados Trader Joe’s vende una por un euro y medio aproximadamente. Un poco más cara -vale unos once euros – pero mucho más creativa, es la de la diseñadora británica Anya Hindmarch. Su modelo “I’m Not a Plastic Bag” (“No soy una bolsa de plástico”) se ha popularizado en la web de subastas eBay, donde ha conseguido facturar diez veces más que de forma convencional.

Biodiesel y hambre: la crisis mundial de los alimentos en 20 claves.

EL MICROSCOPIO

La crisis mundial de alimentos, en 20 claves

MIGUEL MÁIQUEZ. 24.05.2008 – 05:14h

La creciente demanda de alimentos en la India es una de las causas de la crisis. (Gloria Nieto)

  • La escalada mundial en el precio de los productos básicos amenaza con crear 100 millones de pobres y conflictos en casi 40 países.
  • Éstas son las causas, las consecuencias y las posibles soluciones de uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el planeta a corto plazo.
  • Puedes leer aquí algunos detalles de la crisis alimentaria mundial.

1. ¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

Un gran aumento en el comercio internacional de los precios de los productos alimentarios más básicos:

  • El trigo, el arroz y el maíz son casi el doble de caros que hace un año.
  • En algunos países también se han duplicado los precios de la leche y la carne.
  • En diciembre pasado se registró el alza de precios mensual más alta en casi 20 años.
  • En 2007 los cereales experimentaron un alza del 41%; los aceites vegetales, del 60%; los productos lácteos, del 83%.
  • Esta tendencia no se ha frenado, sino que se mantiene: entre marzo de 2008 y el mismo mes de 2007, el valor de venta del trigo (materia prima para el pan) se disparó un 130%.
  • Hasta 70 productos agrícolas diferentes han aumentado su precio en el mercado internacional en un 37% en el último año.
  • Se trata de una crisis de dimensiones globales.
  • Los datos son de la ONU, concretamente de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la FAO (por sus siglas en inglés).

2. ¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES CAUSAS?

No hay una causa concreta, sino muchas. La combinación de todas ellas es lo que ha dado lugar a la crisis. Las más importantes son:

  • El elevado precio del petróleo, que afecta a todas las fases de la cadena, desde la producción de fertilizantes hasta el combustible de los tractores. Esta misma semana, el precio del barril de crudo de la OPEP alcanzó una nueva marca histórica al venderse el jueves a 127,59 dólares, 3,14 dólares (un 2,4%) más que el anterior día de cotización.
  • Una demanda de grano mayor que nunca, debida, principalmente, a tres factores: 1. El crecimiento constante de la población mundial, que alcanzará los 9.000 millones de habitantes a mediados de siglo. 2. El aumento en el consumo de productos animales como carne y lácteos (los animales que nos comemos se alimentan de grano), tanto en el primer mundo como, especialmente, entre las clases emergentes de países superpoblados como China (600 millones de habitantes más de aquí a 2020) o Brasil. 3. La producción de etanol y biodiésel para vehículos a partir de cereales. Se dedican inmensas áreas de cultivo a producir este combustible en lugar de comida.
  • La pérdida, en estos últimos años, de cosechas enteras, especialmente de arroz (principal fuente de alimentación de casi la mitad de la población mundial), debido a fenómenos meteorológicos adversos. La gran demanda de este cereal supera la cantidad disponible, lo que provoca un aumento de precios.
  • Los países que poseen cantidades almacenadas de grano, ante el riesgo de quedar desabastecidos, han restringido su venta. Tampoco ayuda la política arancelaria de los miembros de la UE y de otros países desarrollados.

3. ¿A QUIÉN BENEFICIA EL BIODIÉSEL?

En todo el planeta hay unos 800 millones de automóviles, que son los primeros causantes del efecto invernadero. Los críticos del uso del biodiésel como combustible alternativo (sustituto de un petróleo cada vez más escaso) señalan que, puesto que la producción de grano en los países ricos no es suficiente para satisfacer la demanda, se recurre a plantar grandes extensiones de monocultivos en Asia, América Latina y África para producir combustible, con los costes que ello implica, tanto en términos sociales como en cantidad de comida. En Brasil, por ejemplo, la producción de etanol desde el azúcar de caña ha conllevado deforestación.

Los defensores del biodiésel, por su parte, argumentan que se trata de un paso necesario ante la crisis energética, y que supone una transición en el desarrollo tecnológico de fuentes de energía más limpias y menos problemáticas. En cualquier caso, la industria biotecnológica, conectada en muchos casos con la petrolera, y necesaria para la producción de este combustible, sería la principal beneficiaria.

 

4. ¿QUÉ OTROS FACTORES INFLUYEN EN LA CRISIS?

  • Condiciones climatológicas adversas y desastres naturales, atribuidos en parte al cambio climático: las sequías de años en algunos de los principales graneros del mundo, como Australia o Centroamérica, y en zonas con riesgo constante de hambruna (Sahel, Eritrea); el tsunami del Índico en 2004 (tres años de cosechas perdidas); las grandes inundaciones de 2007 en Asia y Suramérica; el avance de la desertificación en China y el África Subsahariana; el ciclón de este año en Birmania…
    El alto precio del petróleo afecta a toda la cadena, desde la producción de fertilizantes hasta el combustible de los tractores.
  • Guerras: El conflicto de Darfur , por ejemplo, ha hecho que se hunda la producción de maíz en la zona. El impacto de cinco años de guerra en Irak también ha sido importante, tanto en el mercado energético como en el alimentario.
  • Otros, como la especulación existente en el mercado de alimentos o la crisis económica que atraviesa EE UU. Numerosas organizaciones no gubernamentales han responsabilizado a las políticas del Banco Mundial por el desaliento de la producción agrícola en los países pobres. La crisis ha avivado el debate sobre la globalización.

5. ¿HAY COMIDA PARA TODOS?

El problema no es tanto la falta de alimentos en el mundo, como la imposibilidad de acceder a ellos. Desde los años 70 la producción de cereales se ha triplicado, mientras que la población mundial sólo se ha duplicado.

 

6. ¿HA OCURRIDO OTRAS VECES?

El mundo no vivía una crisis global de alimentos como ésta desde hace 30 años. El momento actual puede acabar con tres décadas de relativa estabilidad en los precios de los alimentos básicos, que, salvo alguna excepción, no experimentaban ni grandes subidas ni grandes descensos, lo que hacía innecesaria la acumulación de reservas.

 

7. ¿CUÁNDO SALTÓ LA ALARMA?

Pese a que los efectos se venían sintiendo ya desde hace meses, fue el pasado mes de abril cuando la ONU advirtió de que el aumento del precios de los alimentos va a crear 100 millones de pobres más y causará conflictos hasta en 37 países. Naciones Unidas llamó a la crisis el “tsunami silencioso”.

 

8. ¿HUBO ALGÚN AVISO ANTERIOR?

Sí. Un informe de la ONU de febrero de 2005, al que apenas se hizo caso, señalaba claramente que 47 países afrontaban una escasez de alimentos, 36 necesitaban ayuda inmediata y 11 tenían perspectivas desfavorables. Muchas de las causas principales eran las mismas que ahora: crisis energética, sequías, guerras, cambio climático.

La ONU ya advirtió en 2005 de que 47 países afrontaban una grave escasez de alimentos.

 

9. ¿QUIÉNES SON LAS PRINCIPALES VÍCTIMAS?

Los pobres. Especialmente, los que viven en las ciudades, y, concretamente, los habitantes de las grandes urbes de los países menos desarrollados, ya que son los que, con salarios muy bajos, se enfrentan a los precios más altos de los alimentos importados.

 

10. ¿QUIÉN SE ESTÁ BENEFICIANDO?

En primer lugar, las multinacionales que copan los diferentes eslabones de la cadena de producción, transformación y distribución de los alimentos, y, en general, los grandes granjeros y las compañías de los países ricos (o emergentes en el mercado internacional) y grandes productores. En concreto, los de Estados Unidos, Brasil, Argentina, Canadá y Australia. Algunos granjeros pobres de estos países también se están beneficiado de los precios altos.

 

11. ¿CÓMO SE ESTÁ PADECIENDO LA CRISIS EN LAS DISTINTAS ZONAS DEL MUNDO?

  • En México, el precio de las tortillas (tortitas de maíz, básicas en la dieta del país) se disparó a principios de 2007, con incrementos de hasta un 25%. Como consecuencia subieron también otros productos básicos como la leche, el azúcar o los huevos.
  • En Egipto los precios de los alimentos más básicos se han incrementado hasta un 50% en el último año. El Gobierno ha incluido a 10 millones de personas en su red de asistencia social.
  • En EE UU el mercado minorista llegó a imponer restricciones a las ventas de arroz ante la falta de cantidad suficiente. En muchas zonas del país, las lluvias han hecho peligrar cosechas enteras de maíz. Los granjeros se están planteando cambiar los cultivos por soja.
  • India ha restringido la exportación de casi todos los tipos de arroz que produce. Ante el temor de una escasez generalizada, ha eliminado asimismo las tasas que grababan la importación de productos como el aceite o el maíz.
  • El ciclón que devastó Birmania hace unas semanas disparó los precios de los alimentos básicos y del combustible en uno de los países más pobres y aislados del mundo. El precio del arroz llegó a duplicarse en algunos mercados de Rangún. En la zona afectada por el desastre se cultivan más de dos tercios de la producción total del cereal del país.
  • En Tailandia, los precios del arroz se han multiplicado por tres entre enero y abril. El país es el principal exportador del mundo de este cereal.
  • El precio del arroz ha subido en Vietnam un 20% desde principios de este año. Ello, unido a una fuerte inflación general, llevó al Gobierno a prohibir la salida de este cereal hasta el mes de junio. No obstante, Vietnam, uno de los mayores exportadores del grano, espera tener una cosecha récord en la región del Mekong.
  • En Australia, la sequía, que dura ya seis años, ha reducido las cosechas de arroz en un 98%.
  • Rusia llegó a congelar por ley los precios de la leche, los huevos, el aceite y el pan.
  • Afganistán pidió la inclusión de dos millones y medio de personas más en en el Programa de Alimentos de la ONU. Las cartillas de racionamiento volverán a verse en este país por primera vez en más de 20 años.
  • China ha limitado sus exportaciones y ha impuesto cuotas a la importación. Sufre una inflación del 18%.
  • En Bangladesh los salarios no han subido en los últimos 12 meses, periodo en el que se ha duplicado el precio del arroz.
  • En Filipinas, que en los últimos 20 años ha perdido el 50% de su tierra cultivada como consecuencia del desarrollo urbano, el Gobierno pidió a varias cadenas de comida rápida que ofrecieran raciones con la mitad de arroz.
  • En Nigeria se produce muy poco trigo, pero la población cada vez consume más pan debido, en parte, al impacto del marketing realizado por los exportadores estadounidenses. El consumo de pan per cápita triplicó en este país entre 1995 y 2005, desplazando otros alimentos tradicionales. En el último año, el precio del pan en Nigeria se ha incrementado en un 50%. La demanda de trigo también se ha incrementado notablemente en países como Túnez, Venezuela o India.
  • En Italia, el pasado mes de septiembre se llevó a cabo una huelga por parte de los consumidores, que dejaron de comprar pasta durante un día. El precio del grano disparó el de la harina, que en un solo año había subido un 11%. Como consecuencia, los espaguetis, por ejemplo, estaban un 27% más caros.
    En Nigeria se ha triplicado el consumo de pan entre 1995 y 2005, desplazando a otros alimentos tradicionales.

 

12. ¿QUÉ EFECTOS TIENE EN ESPAÑA?

Como en otros países de nuestro entorno europeo, el consumidor ha notado fuertes subidas en los precios de alimentos básicos procedentes de cereales, como el pan o la pasta. El año pasado, los productos indispensables en la cesta de la compra experimentaron subidas muy fuertes (el pan,un 6,1% interanual; la carne de ave, un 6%; la de vacuno, un 5,7%). El pasado mes de abril la carne de pollo reflejó una subida del 12,93% con respecto a abril de 2007, y los huevos, del 10,74%. La subida de precios se va trasladando al resto de la cadena, y podría provocar el cierre del 30% de las explotaciones ganaderas de todo el país, según las empresas del sector.

Por otra parte, la escalada de los precios de las materias primas agrícolas ha provocado que unas 30 plantas de producción de biodiésel y bioetanol, inauguradas en los últimos dos o tres años en España, estén prácticamente paralizadas en la actualidad.

 

13. ¿QUÉ REACCIONES HA PRODUCIDO LA CRISIS?

La escalada de precios ha dado lugar a protestas por parte de la población más afectada. En mayor o menor escala, se han producido disturbios violentos por todo el planeta:

  • Haití. A principios de abril, y durante una semana, miles de haitianos se manifestaron -a menudo violentamente y al grito de “¡tenemos hambre!”- para denunciar el brusco incremento de los precios de los alimentos en varias ciudades del país más pobre del hemisferio occidental. Las protestas se saldaron con al menos 5 muertos y 200 heridos.
  • México. Miles de personas tomaron las calles en enero de 2007 para protestar por el alza en los precios de las tradicionales tortillas.
  • Argentina. En marzo, granjeros que exigían la revocación de un nuevo impuesto sobre la soja bloquearon barcos con cargamentos de grano y anuncian nuevos cortes en las principales autopistas del país.
  • Egipto. Cientos de policías fueron sacados a las calles en el mes de abril para abortar una huelga de protesta por el encarecimiento de los alimentos básicos.
  • Somalia. A principios de mayo, dos personas murieron cuando la Policía disparó contra los manifestantes en la capital, Mogadiscio. Protestaban por la escasez y los altos precios de la comida.
  • Afganistán. Cerca de 400 manifestantes bloquearon una de las principales carreteras del país el pasado mes de abril como protesta a la decisión de Pakistán de no seguir exportando trigo. Días después, el Gobierno paquistaní anunció que exportará 50.000 toneladas de trigo a Afganistán para ayudar a combatir la escasez de grano que atraviesa el país vecino, y a pesar de que Pakistán también vive una crisis similar.
  • Mongolia. Más de 20.000 personas se manifestaron en abril en la capital, Ulán Bator, para protestar por la subida del precio de los alimentos.
  • También se han registrados disturbios provocados por la carestía de los alimentos en Camerún, Costa de Marfil, Mauritania, Etiopía, Senegal, Burkina Faso, Madagascar, Pakistán, Filipinas, Indonesia…

 

14. ¿QUÉ CONSECUENCIAS POLÍTICAS HAN TENIDO ESTAS PROTESTAS?

Los disturbios han causado una gran inestabilidad política en países cuya situación, en la mayoría de los casos, es ya muy inestable. El caso más extremo ha sido Haití, donde las revueltas acabaron forzando la destitución del primer ministro, Jacques Alexis, por parte del Senado del país.

 

15. ¿TENEMOS RESERVAS?

Sí, pero cada vez menos. El Programa Mundial de Alimentos ha advertido de que las reservas de alimentos en muchos países se encuentran al nivel más bajo de los últimos 30 años, y en algunos casos de los últimos 60 años, “en gran parte es porque se consume más de lo que se produce”. En febrero, esta agencia de la ONU se vio obligada a pedir 500 millones de dólares (317 millones de euros) de urgencia a la comunidad internacional ante el agujero que el alza de los precios ha dejado en su presupuesto.

    Las reservas mundiales de alimentos se encuentran en
    su nivel más bajo en 30 años.

 

16. ¿CUÁNTAS PERSONAS DEPENDEN DIRECTAMENTE DE LA ONU PARA COMER?

En 2008 el Programa Mundial de Alimentos tiene previsto alimentar a 73 millones de personas en todo el mundo (de ellas, tres millones en Darfur).

     

17. ¿CUÁLES SON LAS PERSPECTIVAS PARA EL FUTURO?

Las previsiones son poco optimistas. Según el Banco Mundial, la crisis no se va a resolver en unas semanas, ni siquiera en meses, sino que durará al menos siete años. Es decir, que estaremos padeciendo precios altos de alimentos al menos hasta 2015. Los nuevos hábitos alimenticios no van a cambiar de la noche a la mañana, China y la India van a seguir creciendo, el precio del petróleo sigue alto y tiene proyecciones de alza, los problemas climáticos van a seguir…
18. ¿HAY SOLUCIÓN?

Algunos gobiernos están enviando tropas para distribuir comida en barrios pobres, otros han ordenado un incremento de los salarios, otros han prohibido las exportaciones de grano… Pero las soluciones a la crisis ni cuentan con consenso ni son fáciles ni inmediatas. En cualquier caso, deberán adoptarse a escala global.

  • Granjas pequeñas. Algunos expertos recomiendan hacer grandes inversiones en granjas pequeñas, en lugar de dejarlas a merced del libre comercio. EE UU, sin embargo, apuesta más por sacar de sus tierras a los productores agrícolas menos efectivos, darles trabajo en las ciudades, y que con sus salarios compren comida barata, obtenida en campos cultivados más eficazmente.
  • Proteccionismo frente a más liberalización. Frente a la opción de combatir la crisis mediante un mayor crecimiento de las producciones agrícolas internas y más proteccionismo, la Organización Mundial del Comercio apuesta por liberalizar más aún los mercados mundiales, eliminando impuestos, trabas y aranceles.
  • Mejorar la productividad de las cosechas. Un granjero africano medio, por ejemplo, usa diez veces menos fertilizantes que uno occidental. Un granjero en la India produce el triple de comida que uno africano en la misma cantidad de tierra; uno chino, siete veces más. Esta mejora, no obstante, debe hacerse sin caer en un uso indiscriminado de pesticidas o en la destrucción de los modos de vida y de producción agrícola locales, en favor de formas de explotación de tipo occidental que acaben beneficiando tan sólo a algunas empresas (casi todos los cultivos transgénicos en el mundo están en manos de cinco empresas transnacionales; las mismas empresas controlan la venta de semillas y son las mayores productoras de agrotóxicos), en lugar de a los interesados. La apuesta por la modificación genética de las semillas y por los alimentos transgénicos como solución a la crisis es polémica. Conlleva graves riesgos ecológicos, plantea problemas éticos y puede dejar el control de la producción en manos de una élite.
  • Paralizar o establecer una moratoria en la producción de biocombustibles.
  • Mejorar los mecanismos de distribución de la ayuda. El proceso burocrático que conlleva reduce en muchos casos su eficacia. Centrar la ayuda en proyectos locales a medio y largo plazo y no exclusivamente, salvo en casos de emergencia, en dinero o toneladas de comida.
  • Poner freno a los especuladores. Limitar, por ejemplo, el número de contratos que pueden realizar.

19. ¿QUÉ SE ESTÁ HACIENDO YA PARA COMBATIR LA CRISIS?

     
  • La primera decisión de la ONU fue hacer un llamamiento, en particular a las naciones industrializadas, para que aporten con urgencia al Programa Mundial de Alimentos la suma de 500 millones de dólares para equilibrar su presupuesto ante los nuevos precios internacionales de los productos básicos alimentarios.
  • El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, creará un equipo de trabajo para combatir la crisis. Estará compuesto por los directores de todos los organismos de Naciones Unidas relacionados, así como por representantes del Banco Mundial.
  • La UE ha propuesto recortes en las ayudas agrícolas directas para dedicar ese dinero a políticas de desarrollo rural (en España, de los 897.170 productores que reciben ayudas solamente un 23% se vería afectado). Además, apuesta por una mayor vigilancia a los supermercados o ayuda agrícola a los países más necesitados.
  • EE UU ha ofrecido una ayuda directa de 700 millones de dólares. El Programa Mundial de Alimentos anunció un plan de 50.000 toneladas de comida para hacer frente a la escasez de alimentos y a la pobreza en Haití.

20. ¿QUÉ PODEMOS HACER NOSOTROS?

  • Reducir el consumo de carne. Una gran parte del problema se encuentra en que, por ejemplo, los brasileños comen ahora el doble de carne que hace 20 años. En China, cuatro veces más.
  • Tirar menos comida a la basura. Hacerlo no ayudará de forma directa a alimentar bocas en otra parte del mundo, pero supone un cambio en la conciencia sobre los hábitos alimenticios y un ahorro de dinero que puede emplearse en ayudar a solucionar el problema.
  • Donar dinero. Hacerlo a organizaciones que apuesten por un desarrollo sostenible.
     

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El calentamiento global ya ha empezado a transformar el planeta, según un estudio

El movimiento de ciertas especies hacia altitudes y latitudes más elevadas o el deshielo de los glaciares son algunos ejemplos

  • Fecha de publicación: 15 de mayo de 2008

Los cambios más significativos que propicia el calentamiento global están en marcha en todos los continentes y la mayor parte de los océanos, afirma un estudio que viene a confirmar y reforzar las conclusiones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Evaluación del Clima (GIEC) de la ONU acerca del origen y el impacto del cambio climático.

El texto, publicado en la revista científica británica “Nature”, subraya que esos cambios en los sistemas naturales desde al menos los años 70 “tienen lugar en regiones donde se observaron aumentos de temperatura”, que “no pueden ser explicados por las solas variaciones climáticas naturales”.

La investigación se basa en fenómenos tan variados como el movimiento de ciertas especies hacia altitudes y latitudes más elevadas en el hemisferio norte, el deshielo de los glaciares o las migraciones de las aves en Europa, América del Norte y Australia.

Relación empírica

La principal novedad que aporta este trabajo es que, por primera vez, se relacionan empíricamente los cambios observables en los sistemas biológicos y físicos con los efectos del cambio climático producidos por el hombre. Los autores contrastaron la evolución térmica con las transformaciones físicas y biológicas registradas en diversas zonas durante los últimos 30 años, llegando a la conclusión de que la acción humana ha modificado, de modo permanente, los ecosistemas de todo el planeta.

Según este estudio, la acción humana ha modificado, de modo permanente, los ecosistemas de todo el planeta

“Los seres humanos tienen una influencia sobre el clima a través del aumento de las emisiones de gases con efecto invernadero y el calentamiento del planeta tiene un impacto en los sistemas físicos y biológicos”, señaló Cynthia Rosenzweig, una de las responsables del estudio y miembro del Instituto Goddard para estudios espaciales de la NASA y del Centro de Investigación sobre Sistemas Climáticos de Columbia, en Estados Unidos.

El equipo de investigadores afirma categóricamente que el aumento global de las temperaturas no responde a ciclo natural alguno, y que las regiones menos habitadas son las que menos variación térmica han experimentado. De este modo, Europa y Norteamérica, debido a su industrialización, son las más afectadas, mientras que la Antártida presenta una curva térmica mucho menos pronunciada.

Aparte del uso de los gases de efecto invernadero, el estudio apunta a los cambios del uso de la tierra, las técnicas de explotación de los recursos naturales o la polución como las principales causas del fenómeno.

Aumento del CO2

Según el GIEC, la mayor parte del aumento constante de la temperatura media del planeta desde mediados del siglo XX se debe, probablemente, al aumento de los gases con efecto invernadero emitidos por el hombre.

De momento, la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera ha alcanzado una cifra récord a nivel mundial, 387 partes por millón (ppm), según las mediciones realizadas desde el Observatorio Mauna Loa, en Hawai.

La Tierra está perdiendo su capacidad natural para absorber millones de toneladas de CO2 al año

Los investigadores consideran que este dato podría indicar que la Tierra está perdiendo su capacidad natural para absorber millones de toneladas de CO2 al año. En este sentido, advierten de que si una mayor cantidad de este gas permanece en la atmósfera, las emisiones tendrán que recortarse por encima de lo previsto para evitar que la temperatura aumente hasta niveles peligrosos.

Con el fin de paliar la merma de la capacidad terrestre de secuestrar el dióxido de carbono y evitar, de paso, la pérdida de biodiversidad, el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) ha anunciado que prevé plantar un árbol por cada tres habitantes del planeta hasta la próxima convención climática de 2009, que se celebrará en Copenhague. Más allá de esa fecha, el objetivo de Naciones Unidas es que un total de 7.000 millones de nuevos ejemplares de árboles cubran la Tierra.