Andalucía lidera la generación de electricidad con biomasa a nivel nacional

Economía y Empresas

Actividad Económica

Las 15 plantas instaladas en la comunidad producen el 30% de esta energía del total español

 

Andalucía, 21 de agosto de 2008

Se utiliza como combustible restos de invernadero, orujo, orujillo y madera.

Andalucía lidera la generación nacional de electricidad con biomasa con 15 plantas que suman 164,2 MW, el 30% del total español, lo que supone electricidad anual para más de 246.300 viviendas. Estas plantas utilizan como combustible restos de invernadero, orujo, orujillo y madera. La mayor parte de estas plantas se sitúa en la provincia de Córdoba (8), mientras que el resto están ubicadas en las de Almería (2), Huelva (1), Jaén (2) y en Málaga (2). En Andalucía existe una gran tradición de consumo de biomasa, debido principalmente a la existencia de industrias de aceite de oliva y al sector agroalimentario. En estos últimos años, el incremento en el uso de la biomasa ha sido del 10%, lo que supone más del 80% del consumo primario de energías renovables en la Comunidad Autónoma.

A esta energía hay que sumar la que se obtiene de las 13 plantas de biogás, que provienen de plantas de tratamiento de aguas residuales y desgasificación de vertederos de residuos sólidos urbanos, que aportan otros 16,2MW.

Además, la región cuenta con cinco plantas de producción de biodiésel en funcionamiento (2 en Almería, 1 en Jaén y 2 en Sevilla), que producen 181 ktep/año (toneladas equivalentes de petróleo). A esto hay que sumar otros dos proyectos de producción de ETBE ya en marcha, situados en la localidad gaditana de San Roque y en Palos de la Frontera (Huelva).

En la comunidad existen también otras 17 plantas de biodiésel proyectadas o en construcción que podrían aportar el 37,6% del carburante que se consuma en la región en el año 2010, lo que supondría superar los objetivos que fija la formativa europea para ese año.

Estos 17 proyectos aportarán un total de 2.418 ktep/año. La puesta en marcha de estas plantas conllevará una inversión aproximada de 581 millones de euros y la creación de 380 puestos de trabajo directos en el proceso de fabricación de biodiésel.

Biomasa térmica

Andalucía cuenta con una tradición industrial muy significativa de generación de energía térmica con biomasa, asociada principalmente a la industria oleícola. El consumo de biomasa para usos térmicos durante el año 2007 fue de 573,4 ktep, un 56% más que el año anterior, gracias sobre todo a la buena cosecha olivarera de la campaña 2006-2007, que ha supuesto un consumo mayor en la industria oleícola, y al aumento del uso de biomasa en el sector residencial.

El uso intensivo y más eficiente de la biomasa requiere contar con combustibles estandarizados y normalizados. En este sentido, los denominados pellets (biomasa densificada de pequeño tamaño), ofrecen la posibilidad de mejorar los sistemas de combustión.

En Andalucía, este campo está experimentando una gran ampliación y actualmente la comunidad se ha convertido en la primera región española en producción de este biocombustible, con 13 plantas de fabricación de pellets que han recibido de la Agencia Andaluza de la Energía más de 10 millones de euros en incentivos. De éstas, tres están en funcionamiento, dos en la provincia de Córdoba y una en la de Granada, y producen 16.500 tep. Además, se encuentran en construcción otras tres plantas, todas en la provincia de Jaén, y existen otros proyectos que se encuentran en fase incipiente.

Andalucía cuenta con un importante potencial de biomasa que supera los 3.300 ktep anuales. De ellos, más de 1.400 ktep provendrán de residuos agrícolas (poda de olivar, restos de algodón, restos de cultivos de invernadero), aunque también se puede aprovechar biomasa de residuos forestales, industriales (orujillo, huesos de aceituna, cáscaras de frutos secos, astillas, etc.), ganaderos y aquella procedente de los cultivos energéticos, sembrados expresamente para este fin.

 
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72 veranos sin García Lorca.

 NOTIC. ANDALUCÍA

El Plural reconstruye el asesinato fascista del genial poeta granadino

MARINA MONTES/ EL PLURAL ANDALUCÍA

La tarde del 16 de agosto de 1936, apenas un mes después del alzamiento militar contra el gobierno legítimo de la República, un grupo de los sublevados tomó preso a Federico García Lorca. Desde ese momento, el destino del poeta se hace incierto. No se sabe el día exacto de su muerte, ni el lugar concreto en el que está enterrado. Lo único cierto es que lo asesinaron en Granada, “en su Granada”. El Plural rinde homenaje estos días al poeta con artículos de José Luis Casas y Miguel Naveros y entrevistas exclusivas, como las de Luis García Montero, Juan Antonio Bernier, e Ian Gibson.

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Federico García Lorca era, a mediados del año 1936, uno de los poetas más aclamados del momento a nivel mundial. La sensibilidad de sus escritos, la manera de transmitir el folclore andaluz sin caer en tópicos y su denuncia de las clases más desfavorecidas, lo hacían merecedor de los aplausos del gran público. Precisamente en ese momento, Lorca había decidido ir a México, país en el que Margarita Xirgu estaba representando, con un éxito atronador, su obra Bodas de sangre.

Temores
Sin embargo, antes del viaje trasatlántico, el poeta decidió acudir a Granada para ver a su familia, tal vez temeroso de no poder volver a respirar el aire de la vega granadina. Federico García Lorca sabía que sus comentarios no habían agradado a los opositores de la época, y llegó a escribir a Adolfo Salazar, crítico musical de la época, indicándole que borrase una respuesta en una entrevista que iba a publicarse en El Sol, “porque es un añadido y es una pregunta sobre el fascio y el comunismo que me parece indiscreta en este preciso momento”.

Los Rosales
El poeta parecía tener claro que su vida estaba en peligro y decidió no parar en su casa durante esos días, donde sería más fácil encontrarle. García Lorca acudió a la casa de su amigo, el poeta Luis Rosales, donde pensó que podría estar a salvo. No en vano, la familia Rosales era conocida por la militancia de sus miembros en Falange. Los dos escritores pensaron, erróneamente, que la vivienda de la familia sería un buen lugar para refugiarse en Granada.

Apresado
Sin embargo, los distintos grupos de los sublevados mostraban públicamente sus rencillas entre sí e intentaban ganar méritos propios, incluso a costa de humillar a los que supuestamente compartían causa en el levantamiento. Una muestra de ello es la situación vivida durante la detención de García Lorca: aunque los falangistas de la familia Rosales lo habían acogido antes de su huída a México, finalmente fue apresado por miembros de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA). En la tarde del 16 de agosto de 1936, el poeta salió de la casa de los Rosales acompañado por Miguel Rosales y Ramón Ruiz Alonso, miembro destacado de la CEDA en Granada. El poeta, que temblaba y reflejaba el miedo en su rostro, llevaba unos pantalones color gris oscuro, una camisa blanca con el nudo de la corbata suelto y una americana en el brazo.

Ruiz Alonso
Según las últimas investigaciones del historiador Ian Gibson, su delator fue Ramón Ruiz Alonso, miembro de Acción Popular, integrado en la CEDA. Ruiz Alonso era conocido por su odio hacia los miembros de los partidos de izquierdas. Diputado en Granada durante la época de los gobiernos republicanos de derechas, Ruiz Alonso intentó militar en Falange tras la pérdida de un escaño después de un supuesto fraude electoral en Granada. Llegó incluso a pedir ayuda a José Rosales, hermano de Luis Rosales. Ante la negativa de la Falange de aceptar sus condiciones, Ruiz Alonso quedó fuera de la asociación, con lo que su odio hacia ellos creció aún más. Cuando el militante de la CEDA descubrió que García Lorca estaba escondido en casa de los Rosales, no dudó en delatarlo y apresarlo.

Angustiosa espera
El propio Luis Rosales acudió al Gobierno Civil a reclamar la liberación del poeta. Ni siquiera las gestiones de Miguel y José Rosales, destacados falangistas granadinos, sirvieron para cambiar el destino de García Lorca. En la denuncia contra él, se le acusaba de homosexual, escritor subversivo, de estar en contacto con los rusos y de tener una radio clandestina en la Huerta de San Vicente. Ante esa denuncia, los Rosales no pudieron hacer nada. Las horas del poeta se agotaban inexorablemente.

Fusilamiento
Tras un par de días de intensa angustia, García Lorca fue esposado junto con un profesor de un pueblo granadino, Galindo González, y llevado fuera del Gobierno Civil junto con otros presos condenados a muerte. En el barranco de Víznar, García Lorca contempló por última vez el cielo granadino, mientras un pelotón de fusilamiento de la llamada “Escuadra Negra” acababa con la vida de todos los presos. “Mataron a Federico cuándo la luz asomaba”, relataría Machado años después en una elegía al poeta granadino.

Carta al padre
En medio de todos estos acontecimientos, el mismísimo Manuel de Falla intentó interceder por Federico García Lorca. Sin embargo, cuando logró llegar al edificio del Gobierno Civil ya era tarde. No obstante, la agonía para la familia no terminaría aquí: una vez muerto Lorca, hicieron llegar al padre una nota, manuscrita por el propio Federico, que decía: “Te ruego, papá, que a este señor le entregues 1.000 pesetas como donativo para las fuerzas armadas”. El padre pagó sin dudar la cantidad, pensando tal vez, que así salvaría la vida de su hijo. Estas, que tal vez fueran las últimas letras del poeta, acompañaron al padre hasta su muerte, nueve años después.

Criminal de guerra
Tres meses después del fin de la guerra, la familia logró inscribir la muerte del poeta en el Registro Civil. El certificado que se entregó recurre a un eufemismo muy habitual en el momento. El poeta, según el documento oficial, murió “a consecuencia de las heridas producidas por hechos de guerra”. Para la historia inmediata, García Lorca no murió asesinado, sino luchando en el frente.

Presentimientos
Es imposible saber qué pensó García Lorca en esos últimos momentos, pero leyendo su obra, casi podríamos pensar que intuía su trágico destino. Incluso el lugar de su muerte parecía estar predestinado en unos versos premonitorios del poeta: Mi corazón reposa frente a la fuente fría. Y es que se cree que el cuerpo de García Lorca aún yace enterrado en una fosa común en la Fuente de Aynadamar o Fuente de las Lágrimas. Un destino que, desgraciadamente, casa a la perfección con los dramas lorquianos.

* Marina Montes es redactora de El Plural Andalucía y coordinadora del especial sobre la muerte de Federico García Lorca.

mmontes@elplural.com

Zapatero quiere liderar una movilización mundial contra la pobreza

NOTIC. ANDALUCÍA

Alza la voz contra la miseria en el congreso de los socialistas andaluces

JLV/ANDALUCÍA

Lo ha dicho en Granada durante la primera jornada del Congreso de los socialistas andaluces. Recién llegado de Marruecos el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha alzado hoy su voz contra la pobreza en el mundo y se ha comprometido a que España encabece “una gran movilización mundial” a fin de que aquellos que tienen medios económicos hagan un esfuerzo para luchar contra la miseria. Y lo ha dicho ante el aplauso enfervorecido y plena satisfacción de los militantes socialistas andaluces.

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Aunque haya sonado a nuevo, aunque los delegados asistentes hayan aplaudido entusiasmados esta noble y solidaria oferta, el Presidente ya se comprometió a esto en uno de sus cuatro grandes puntos en materia de política exterior, presentados el pasado 16 de junio. Tal vez hoy ha sonado más solemne y sobretodo, ha impregnado de emoción a un público que con las dramáticas escenas aún en la retina de los naufragios y muertes de inmigrantes acaecidas en Motril y en Almería, estaba especialmente sensibilizado para esta convocatoria contra el hambre y la miseria en el mundo.

Mantener el proyecto
Sin nombrar al Partido Popular le ha enviado el mensaje de que ni su discurso escasamente solidario ni los réditos electorales le van a hacer cambiar de apoyo político a esta propuesta. La alusión la ha hecho al prometer que mantendrá sus principios “ante cualquier discurso populista o demagógico” y ha basado los “dramas difícilmente soportables” de los inmigrantes que intentan llegar a las costas españolas en el hambre y la miseria que estas personas padecen en sus países de origen, especialmente en el Africa subsahariana.

“Gritar si es necesario”
Por todo ello ha justificado la necesidad de levantar la voz y “gritar si es necesario”, para hacer un llamamiento “con todas las consecuencias y con toda la fuerza” a quienes pueden en el mundo, “porque tienen capacidad económica”, y exigirles un mayor esfuerzo para luchar contra la miseria y la pobreza extrema. “Tiene que ser una foto en la conciencia de todos y cada uno de nosotros”, ha declarado Zapatero.

Gran movilización mundial
Se ha comprometido a que el PSOE, España y su Gobierno encaben “una gran movilización mundial” en apoyo a las organizaciones no gubernamentales y a la sociedad civil que está concienciada y comprometida con el fin de que el reto de la miseria, del hambre, de la desesperación, de la falta de educación, de sanidad y de alimentos básicos se convierta en el gran objetivo de todos los países desarrollados.

Labor conjunta
Con la promesa de convertir la “tragedia diaria que se vive más allá del Estrecho” en una de las principales metas de su Gobierno, ha pedido también a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos que se impliquen en este combate contra la miseria Desea, ha dicho, que los gobiernos “estén al nivel de la sociedad y de la gente que entrega su vida” para intentar que otras personas tengan una nueva esperanza.

No mirar a otro lado
Una tarea que, a su entender, se justifica por sí misma. Que tengan conciencia de lo que está en juego”, ha reflexionado el jefe del Ejecutivo, convencido de que sólo se es socialista si se piensa en quienes viven cerca, pero también en los que están lejos.
Ha perseverado en esa idea al apuntar: “Sólo de puede aspirar a una sociedad globalmente justa si no damos la callada por respuesta y si no miramos para otro lado”.

Cerrada ovación
El presidente del Gobierno ha participado en la primera jornada del congreso del PSOE-A , Los casi 700 delegados que asisten al congreso regional de los socialistas andaluces han ovacionado en repetidas ocasiones a Zapatero, que les ha obsequiado con numerosos elogios a su trabajo y a su contribución en las distintas victorias de los socialistas. “Estamos vinculados a un destino común y compartido y por eso estoy tan a gusto de estar aquí”, ha señalado Rodríguez Zapatero a los socialistas andaluces, al tiempo que ha agregado que está muy seguro de lo que representa ser socialista y andaluz. El PSOE-A, a su juicio, es la “flota más poderosa del Partido Socialista”.

Doctor Luis Montes: “La vida es un derecho, no una obligación”

POLÍTICA

 

El doctor Luis Montes reclama en Elplural.com los cuidados paliativos

“La vida es un derecho, no una obligación”

Los médicos Luis Montes y Fernando Soler, del Hospital Severo Ocho de Leganés se felicitan ante la voluntad del Gobierno andaluz de aprobar la eutanasia pasiva.

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El debate ciudadano sobre una cuestión de tanto calado como el derecho de las personas a decidir sobre la propia muerte, suscita en los agentes sociales un cúmulo de pasiones y reacciones emocionales que interfieren, lo oscurecen y distorsionan alejándolo del clima de racionalidad que requiere un análisis reposado y multidisciplinar de un tema tan capital.

Visceralidad de algunos
Partiendo de concepciones de la vida muy diferentes, cuando no radicalmente opuestas, las diferencias ideológicas generan a menudo una visceralidad que en nada contribuye a la expresión serena de puntos de vista ni a la clarificación de posturas. Esos posicionamientos previos, esos “principios” en que se sustentan las diferentes visiones del problema, no sólo afectan al hecho nuclear del debate: a como uno entiende la vida y la muerte, también a la forma de entender la libertad y los derechos de las personas, a la visión misma de la sociedad y a la relación de los ciudadanos con las leyes. No es extraño pues que resulte difícil hacerse oír en medio de un debate tan ideologizado y entre sordos.

Persecución salvaje
Quienes hemos sufrido en nuestras carnes cómo una práctica de buen hacer médico, la sedación de pacientes terminales, es decir el alivio del sufrimiento que la agonía comporta, dio lugar a la persecución más salvaje e injustificada de unos profesionales por parte de las autoridades sanitarias, sabemos algo de cómo desde el poder y sus medios de difusión se puede entorpecer intencionalmente un debate, confundiendo interesadamente sedación con eutanasia y eutanasia con asesinato, cuando no con supuestas limpiezas étnicas, exterminio de ancianos y discapacitados y otras lindezas que, si bien han sido finalmente desmentidas por los jueces, han ocasionado restricciones objetivas del auxilio médico en la muerte de las personas. El miedo de muchos médicos a sufrir una persecución similar a la del Severo Ochoa ha causado mucho dolor innecesario que alguien deberá pagar alguna vez.

Garantía del derecho a morir sin sufrimiento
Por eso, recibimos con satisfacción la noticia de que el Gobierno Andaluz prepara una normativa dirigida a garantizar a los pacientes alguna cota de decisión sobre sus vidas y sobre el modo en que quieren morir, garantizando que ningún médico que comparta los puntos de vista del Obispo Emérito de Pamplona, les va a hurtar su derecho a morir sin sufrimiento.

Contradicciones
Cierto es que los instrumentos legales existentes deberían ser suficientes para garantizar estos derechos, pero la realidad es que algunos de ellos parecen más dirigidos a lo contrario. ¿Qué sentido tiene si no, que la Ley de Instrucciones Previas (Testamento Vital) de la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, establezca en su artículo 3º-3 que “los profesionales sanitarios podrán ejercer la objeción de conciencia con ocasión del cumplimiento de las instrucciones previas”? Si tales instrucciones están restringidas a lo permitido en la propia ley y limitadas por la Lex Artis. ¿en qué norma ética puede basarse la negativa de un médico a seguir los deseos de su paciente rechazando un tratamiento que prolongue innecesariamente su agonía, o solicitando el alivio de su sufrimiento?

Patente de corso
No podemos olvidar además, que esa supuesta Lex Artis puede convertirse en una patente de corso en manos de un grupo de autodenominados expertos, elegidos a tal efecto por cualquier político o servidor de políticos. El conflicto provocado por el consejero Lamela en el Severo Ochoa de Leganés es un magnífico ejemplo de que esta afirmación está muy bien fundada.

Izquierda huidiza
Tampoco vamos a pecar de optimistas, tenemos claro que esa futura ley andaluza, que ya se está rotulando, sobre todo por quienes afilan los cuchillos para rechazarla, como ley sobre la eutanasia, no va a entrar en la cuestión fundamental que la sociedad debiera estar debatiendo de no haberse frenado por la acción premeditada de los elementos más reaccionarios de la derecha y, por qué no decirlo, la cobardía de la izquierda en el poder que huye de un debate en el que no tiene claros los argumentos. Nos referimos, claro está, al derecho ciudadano a disponer el final de su vida cuando considera que lo que resta de ella no merece ser vivida.

Por contribuir modestamente a este trascendente debate, queremos expresar algunas de nuestras reflexiones:

Derecho a la vida
En primer lugar, consideramos que la vida es un derecho, no una obligación. Este derecho a la vida que se formula desde casi todas las constituciones, idearios éticos y religiones (aunque casi nunca ha impedido el exterminio de los contrarios en nombre de los dioses respectivos) en la práctica se encuentra limitado al derecho a no ser arrebatada por otro; en modo alguno a que uno mismo pueda disponer de ella. Las religiones ponen la propiedad de la vida en manos de sus dioses, de tal modo que las personas quedamos reducidos a simples usufructuarios de este bien que como tal, estamos obligados a preservar. La vida se convierte de hecho, en una obligación. Los Estados, por cierto, aprovechan esta concepción de la vida obligatoria para ejercer dominio sobre las personas ya que nadie hay más libre que quien es dueño de su vida y la cohesión social no está basada tanto en la libertad real de los individuos cuanto en el dominio de los más por los menos.

La religión, con su doctrina moral y el estado con las leyes que traducen esos principios en la práctica, generan sin embargo contradicciones profundas que es preciso mostrar a los ciudadanos para su análisis.

Suicidio
Por ejemplo, el Tribunal Constitucional ha negado la existencia de un derecho fundamental al suicidio, que a nuestro juicio emanaría directamente del constitucional derecho a la vida. Esta negación del derecho a poner fin a la propia vida, choca con el derecho reconocido por la llamada Ley de Autonomía del Paciente, por las de últimas voluntades y por el propio Código Penal de 1995 que reconocen el derecho del paciente a decidir la no aplicación o la suspensión de tratamientos y procedimientos que pueden prolongar su vida, lo que en definitiva es dar preeminencia al derecho de autonomía sobre la obligación de preservación de la vida. ¿Qué lógica tiene que uno no pueda quitarse la vida y sí decidir que se le desconecte de un aparato respirador, lo que conducirá a la muerte de un modo cierto?

Incongruencia legal
En esta incongruencia argumental de las leyes se llega a lo que a nuestro juicio es un desatino total: el Código Penal vigente desde 1995 (que ciertamente fue un paso en la descriminalización de ciertas conductas eutanásicas) establece el carácter de “necesaria” que debe tener una conducta en el marco eutanásico para quedar tipificada como delito. Quedan fuera del tipo penal las conductas que prestan una ayuda al suicidio sin la cual éste hubiera podido igualmente llevarse a cabo. Por explicarlo más sencillamente: la jurisprudencia no considera delito la ayuda al suicidio eutanásico si éste hubiera podido llevarse a cabo de otro modo por el suicida; la conducta sería atípica por no necesaria. Llegamos así al hecho incongruente –y discriminatorio a nuestro juicio– de que no es punible facilitar un veneno a un paciente terminal que lo solicita, si el tal paciente hubiera podido terminar con su vida de esta u otra forma y sí resulta delictivo administrar ese veneno a un paciente que lo solicita y que no tiene la posibilidad de procurárselo a si mismo por estar impedido. Fue el caso de Ramón Sanpedro. De esta contradicción resulta que ayudar al suicidio eutanásico a un paciente que lo desea y lo solicita, es un hecho delictivo, aunque atenuado respecto de la ayuda al suicidio no eutanásico, sólo si el paciente está incapacitado para procurárselo a sí mismo. ¿Hay desatino más discriminatorio con el más débil que es el imposibilitado para llevar a actos sus decisiones?

Autonomía real de la persona
Nuestra propuesta es que se establezca legalmente como principio generador de derechos, la autonomía real de los individuos, esto es, la capacidad de decidir por si mismos cuándo consideran que su vida ha dejado de ser un bien y, consecuentemente, el modo y momento de ponerle fin. Establézcanse todas las garantías legales precisas para evitar los abusos pero déjese que los médicos decidamos hasta dónde entendemos que debe llegar nuestro compromiso de procurar alivio al ser humano doliente.

Luis Montes Mieza y Fernando Soler Grande son médicos del hospital Severo Ochoa de Leganés.