DEMOCRACIA, CRUCIFIJO, CORRUPCIÓN Y PALOS.

Cuando te enfrentas a una hoja en blanco, después de la jornada de ayer en la que, al mismo tiempo que se constituía el parlamento valenciano, democráticamente elegido el pasado 22 de mayo, en la calle se producía un enfrentamiento entre la policía y una concentración de personas en demanda de una democracia real que terminó con el triste balance de personas heridas y detenidas, es bastante difícil ordenar las ideas que fluyen desde la indignación que suponen los hechos analizados en su dimensión y en su contexto.

La extracción democrática y representativa de los ciudadanos que han obtenido su escaño a través del voto libre y secreto de las personas que acudieron a votar en la cita electoral, les otorga la dignidad de representantes públicos y, por tanto, sujetos individual y colectivamente en su función, al juicio y la crítica de las personas que cuestionan desde la misma forma de elección, hasta la idoneidad ética de la representación política democráticamente otorgada. Creo que las fuerzas del orden ejercieron una eficaz protección preventiva de los diputados autonómicos sin que se produjesen gritos surgidos desde la indignación y la impotencia. Con el acto mismo de constitución de Les Corts y estando reunida la Cámara, se activa la Ley y a sus señorías se les añade la doble protección de la inviolabilidad del recinto parlamentario y de la garantía de normalidad en el desarrollo de la sesión constitutiva.

Mientras, en la calle hay ciudadanos que sirven al Estado del que forman parte para proteger a las instituciones, a sus señorías y a las personas que protestan y, todos ellos,  con los mismos derechos a ejercitar su libertad y sus derechos constitucionales. Seguramente el relato esconde una pregunta múltiple: ¿la policía va a proteger a sus señorías y a la institución parlamentaria de los indignados o va a proteger a los indignados de sus señorías?. Porque a tenor de los acontecimientos intramuros de Les Corts y de lo sucedido en la calle, la pregunta es pertinente; y lo es más después de que los medios de comunicación se hayan hecho eco de la acusación subliminal de que tres de los detenidos tienen antecedentes policiales.

En el interior del recinto parlamentario, elegido el Presidente, con total impunidad planta un crucifijo que desde ese momento preside la sesión parlamentaria y se pasa por el forro de manera irrespetuosa y grosera la aconfesionalidad del Estado; un precepto legal que figura de manera palmaria en nuestra Constitución. La difusión mediática del hecho hace más grave la transgresión que ni es reprimida ni contestada por nadie, más allá de la retorica de las palabras. La coherencia debería haber impulsado a algunas de sus señorías a dejar vacios sus asientos ya que no pueden ejercer el uso de la palabra en la sesión constitutiva.

En el interior del recinto parlamentario, no menos de diez representantes del pueblo valenciano sentados en la bancada del PP, juran y prometen su cargo ante el crucifijo, la Biblia, la Constitución y Els Furs, imputados en casos de corrupción económica en ejercicio de su responsabilidad pública que, con la publicidad del sumario, aparecen ante la sociedad valenciana como presuntos delincuentes que, de confirmarse los cargos que se les imputan, son sin duda más graves que los que dan base a los antecedentes penales de los tres manifestantes detenidos. La representación política que les ampara y protege no les exime de su responsabilidad ante la sociedad y ante la justicia. Son aforados. Están democráticamente protegidos. Están económicamente bien retribuidos. La situación manifiesta una enorme desproporción entre su situación y la de las personas que, con su voz y su palabra, dicen en la calle que algo falla en esta democracia. No sé si es inteligible el divorcio entre la sociedad de la calle y la clase política que, de manera indolente, se instala en otra cara de la realidad.

En la calle se calientan los ánimos, se lanzan improperios y quizás algún objeto contundente y la policía hace uso de la fuerza y practica algunas detenciones. No sé la magnitud de los ataques furibundos de los concentrados ni la contundencia de los objetos arrojados contra las fuerzas del orden pero, seguro que existen elementos disuasorios y estrategias adecuadas para que no se produzca una actuación policial, que se justifica con posterioridad en base a la defensa de la Ley y del ejercicio de los derechos democráticos. Una simple reflexión sobre las transgresiones de la democracia y de la ética que se dieron en la sesión constitutiva de Les Corts y las que han podido producirse en la calle dan cuenta de la perversión y el deterioro del sistema y explican con claridad los datos de la encuesta del CIS difundida en estos días.

Cuando llegué a casa abrí mi correo electrónico y tenía un correo que me llevaba a un enlace con un artículo de Jordí Borja; quiero terminar el mío tomándole prestadas algunas de sus palabras: “El movimiento del 15M, el de los indignados también se autodenominó de democracia real. La democracia no se reduce a su dimensión formal, la representación en las instituciones o los derechos políticos básicos. Todo ello ya es en sí mismo hoy imperfecto, insuficiente, con frecuencia excluyente. Pero además la democracia solo se legitima si sus formas sirven para que se materialicen políticas públicas universales, que garanticen derechos económicos, sociales, culturales, que reduzcan las desigualdades y supriman privilegios. Sin derechos reales, es decir ejercitables, la democracia es para muchos una ficción, un fraude.”

Seguramente la gravedad y la naturaleza de todos los actos que confluyeron este nueve de junio nos tendrá que hacer reflexionar a todos sobre la realidad que apunta a una etapa política que seguramente no tendrá efectos electorales inmediatos pero que alumbrará, sin duda, una situación política y social profundamente nueva.

Vicent Vercher Garrigós

2 comentarios en “DEMOCRACIA, CRUCIFIJO, CORRUPCIÓN Y PALOS.

  1. Vicent, totalmente de acuerdo.

    Algunos representantes de la ‘opsición’ se mostraron increiblemente blandos ante la inconstitucionalidad del crucifijo de Cotino. Sin embargo, estos mismos indivíduos son en las entrañas de su partido consumados dictadores y llamativamente antidemócratas.

    Debe de ser que ‘Dios los cría y ellos se juntan’.

    Un abrazo.

  2. Esto es el pan de cada dia en todas partes del mundo; es increible e indignante.
    algo que llama mucho la atencion son los juramentos ante la biblia,¿¿ les parece que se debe jugar con la palabra de dios?? jurando cumplir calmente con su deber; ¿ que rapido se les olvidó? de verdad no palabras ….
    un saludo Vicent.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s