¿Salvar a los bancos o salvar al sistema financiero?

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • JUAN TORRES LÓPEZ

    14/11/2008

 

Desde que estalló la crisis en Estados Unidos y comenzaron a quebrar bancos o a presentar situaciones de gravísima descapitalización como resultado de sus inversiones especulativas arriesgadísimas, la solución que se ha antepuesto a todas las demás ha sido la de primar el rescate de los bancos en apuros.

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No era de extrañar que eso ocurriera en Estados Unidos en donde el secretario del tesoro era un ex directivo de uno de los bancos afectados. Ni siquiera en otros países, dado lo evidente que es el poder que la banca privada puede desplegar y despliega constantemente para salvaguardar sus intereses.

Rendidos a ese poder, primero los bancos centrales y luego los propios gobiernos han ido poniendo a disposición de los bancos sumas mil millonarias de dinero sin entrar en el fondo de la cuestión, en la naturaleza de las situaciones que han provocado la crisis bancaria ni, por supuesto, en la responsabilidad de sus propietarios y directivos. Seguramente, porque de haberlo hecho habrían tenido que analizar su propia culpa, puesto que unos y otros han sido los que han legislado en los últimos años para permitir que los bancos hicieran todo lo que han hecho.

Tal generosidad con quienes han puesto a la economía mundial al borde del desastre constituye un escándalo histórico de dimensiones difíciles de mesurar, sobre todo, cuando se vienen reclamando sin éxito cifras infinitamente más modestas para paliar el hambre y el sufrimiento de millones de seres humanos.

Pero la inmoralidad radical que refleja el contraste entre la generosidad con los más ricos del mundo y la mezquindad a la hora de ayudar a los más pobres no es la única perversidad que encierran los planes de rescate bancario.

Se puede estar de acuerdo o no en que el estado debe rescatar a las empresas que se descapitalizan como consecuencia de su gestión equivocada, como ahora le pasa a los bancos. Los bancos así lo demandan porque les interesa pero es evidente que no hay otra razón de más peso para hacer las cosas como se están haciendo. De hecho, se hace dando por hecho que salvando a los bancos se salva al sistema financiero y con él a la economía en su conjunto. Un craso error que pagaremos muy caro.

Se pasa por alto que los bancos son privados, tienen propietarios y directivos que los gobiernan con el fin de ganar dinero, cada vez más dinero, mientras que el sistema financiero es un bien público, no la suma de muchos intereses privados, sino algo cualitativamente distinto.

El pensamiento neoliberal de nuestros días ha conseguido que la sociedad identifique a la banca privada con el sistema financiero y gracias a ello ha logrado que éste último se rediseñara con el fin exclusivo de salvaguardar el interés bancario privado. Pero la realidad es que son dos cosas distintas, tal y como en estos momentos estamos comprobando con total claridad.

Por eso, cuando ahora se rescata a los bancos, cuando se salva a los bancos privados, no se está salvando al sistema financiero. Es más, muy probablemente lo que se está haciendo es sumirlo en una crisis mucho más grave y duradera.

La mejor prueba de ello es la propia inutilidad de las medidas de rescate bancario para mejorar la situación financiera de la economía. Se mejora la situación de los bancos, se van salvando poco a poco, pero no se consigue que se recobre el flujo de financiación a la economía, a las empresas y los consumidores. Se rescata a los bancos pero el sistema financiero sigue hundiéndose y con él la actividad productiva.

La razón de ello es sencilla. En los últimos decenios la actividad bancaria se ha desnaturalizado. Los bancos han pasado a ser auténticos «supermercados financieros polivalentes», en palabras de Robert Brenner, cuyo papel tradicional de intermediarios entre el ahorro y la inversión productiva ha pasado a un segundo plano al convertirse en los motores que mueven la circulación de los nuevos y sofisticados productos financieros en torno a los que gira la especulación financiera de nuestros días y que ha terminado por provocar la crisis actual.

Por eso, el objetivo no debería ser el de salvar a los bancos que se han convertido en la pieza sin la cual no puede sobrevivir la vorágine especulativa, sino el de salvar el sistema financiero como un instrumento imprescindible para que funcione la economía productiva.

¿Cómo se logra eso? Desde luego, no limitándose a recapitalizar a los bancos que conscientemente decidieron ir por el camino de la financierización y de la especulación, ni tratando inútilmente de aliviarlos de la inmensa carga de productos tóxicos que han acumulado porque eso es como querer vaciar el agua que sale de la arena de la playa (una tarea tan inútil que ya ha sido abandonada por Estados Unidos y otros países).

Obviamente, la solución tampoco puede ser la de dejar caer sin más a la banca por muy irresponsable y avariciosa que haya sido durante todos estos años porque eso sería hacer saltar por los aires el sistema económico sin alternativa alguna.

La solución a corto plazo, para evitar una recesión continuada y brutal y un desorden financiero gigantesco debería basarse, por el contrario, en la reconducción de la actividad bancaria, en regenerar el sistema financiero en su conjunto. El régimen de creación prácticamente sin límites de dinero bancario se ha convertido en un lastre y debería limitarse mediante una elevación general y simultánea de los coeficientes, y, en segundo, disciplinarse para lograr que haya garantías de que la intermediación se dirige hacia la actividad productiva.

La idea principal que debería ponerse sobre la mesa es que la financiación de la economía es un interés general y el sistema financiero, como he dicho antes, un bien público. En consecuencia, los recursos financieros podrán proveerse por instituciones privadas, públicas o mixtas pero, en cualquier caso, en virtud de criterios preferenciales de interés general.

Esto puede parecer una osadía pero en realidad no es algo muy distinto de lo que viene sucediendo, solo que ahora las preferencias las fijan solamente los poderosos, con completa independencia de las necesidades sociales. La financiación general del sistema económico no se rige por las leyes de mercados libres, como se nos quiere hacer creer, sino en función del poder de emitir dinero y de decidir el destino de la financiación, un poder preferencial pero que hoy día está prácticamente privatizado.

La verdadera barbaridad que habría que evitar es justamente esa, que los intereses privados se antepongan a las preferencias públicas. La paradoja de la crisis actual es que, como decía recientemente el último Premio Nobel de Economía, Paul Krugman, lo que es moralmente bueno hacer, ahora es imprescindible hacerlo para que la economía salga adelante.

Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla. Su web personal: http://www.juantorreslopez.com  

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Los países de la OCDE entran en recesión

ECONOMÍA

 

 

 

 

Se revisan a la baja las perspectivas de crecimiento para 2009

ELPLURAL.COM

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha reconocido este jueves que sus países han entrado en recesión económica. Este organismo económico se muestra convencido que la recesión también se prolongará a lo largo de 2009.

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Así, la OCDE se ha visto obligada a revisar a la baja las perspectivas de crecimiento para sus países miembros -augura una caída del 0,3 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB) en 2009-.

Caídas
En concreto, esta organización calcula que Estados Unidos tendrá una caída del PIB del 0,9 por ciento el año próximo; la zona euro, del 0,5 por ciento, y Japón del 0,1 por ciento.

Recuperación en 2010
Para 2010, sin embargo, espera una recuperación que debería traducirse en un crecimiento económico del 1,5 por ciento para el conjunto de la OCDE, gracias en especial a una subida del 1,6 por ciento en EEUU, y, en menor medida, la del 1,2 por ciento de la eurozona. El PIB japonés no aumentaría más que el 0,6 por ciento, informa EFE.

Malos augurios
“El área económica de la OCDE parece haber entrado en recesión, el desempleo está aumentando en muchos de los países de la OCDE y las proyecciones de la OCDE apuntan hacia una bajada prolongada del PIB que en 2009 será de un 0,3% menos”, asegura el organismo.

Zero, referente para el colectivo homosexual, cumple 10 años.

POLÍTICA

Zapatero, Gallardón, Gabilondo, Zerolo, Almodóvar y Jesús Vázquez, fueron portada en esta prestigiosa revista

JOSÉ MARÍA GARRIDO

“Viaja con nosotros a cualquier lugar y de cualquier forma. Sin los clichés que tendremos que romper poco a poco. Con la mente abierta y el hambre de conocer y disfrutar. Y, sobre todo, con el espíritu libre de ser uno/a mismo/a y el mundo”, escribió Miguel Ángel López hace 10 años en el editorial del primer número de la revista Zero.

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Desde entonces y hasta hoy, Zero se ha convertido en el medio de comunicación que mejor representa al colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Lesbianas en nuestro país.

Testigo y soporte
En sus 113 ediciones, esta revista que creó Miguel Ángel López -editor y creador de Zero y una de las 100 personas más influyentes según el diario El Mundo-, ha sido testigo directo de la evolución de los derechos de los homosexuales en nuestro país y soporte para denunciar los múltiples casos de discriminación que todavía sufren millones de personas en todo el mundo por el simple hecho de querer a alguien de su mismo sexo.

Persona
Bibiana Aido, Mariano Bermejo, Alberto Ruiz Gallardón, Pascual Maragall, Gaspar Llamazares, Pilar Bardem, Nacho Duato, Iñaqui Gabilondo, Alejandro Amenábar, Pedro Almodóvar, Álvaro Pombo, Montserrat Domínguez, Celia Villalobos, Ana Rosa Quintana, Enma García, Boris Izaguirre, Terence Moix, Pedro Zerolo, Jesús Vázquez, o el Teniente Coronel Sánchez Silva son algunas de las personas que han protagonizado, a lo largo de estos diez años, la portada de Zero.

También Zapatero
El presidente del Gobierno socialista, José Luis Rodríguez Zapatero también protagonizó dos portadas de Zero, una como presidente de Gobierno y otra como líder de la oposición.

jmgarrido@elplural.com

España baja al puesto 17 de la clasificación internacional de igualdad de género

Los países nórdicos vuelven a ocupar las primeras posiciones del ranking

  • Fecha de publicación: 13 de noviembre de 2008

Noruega, Finlandia, Suecia e Islandia son, un año más, los países con menor desigualdad entre hombres y mujeres del mundo. Todos alcanzan notas por encima del ocho, según la clasificación que elabora todos los años el Foro Económico Mundial (FEM) y que fue presentada ayer. Al final de la tabla aparecen Pakistán, Arabia Saudí, Chad y Yemen.

España, que en 2007 entró por primera vez en el club de los diez países más paritarios, baja en esta ocasión hasta el puesto 17 del ranking. El Foro considera que nuestro país ha cubierto en casi un 73% la brecha de igualdad que aún discrimina a las mujeres en la vida económica, política y social.

El informe documenta la evolución de la igualdad de género en 130 países, que suman más del 90% de la población mundial, a partir de indicadores como la participación de las mujeres en la vida económica y laboral, salarios, la representación política, la educación, sanidad y expectativa de vida.

Las españolas se colocan a la cabeza en cuanto a acceso a la educación secundaria y universitaria, y también en esperanza de vida

Lo que ha hundido a España en la lista es la diferencia de salarios. Las españolas siguen ganando de media entre un 25% y un 30% menos que sus colegas masculinos de igual categoría y en el mismo puesto de trabajo. En este punto concreto, somos uno de los siete países más desiguales del mundo, el 124 de 130.

Por el contrario, las españolas se colocan a la cabeza en cuanto a acceso a la educación secundaria y universitaria, y también en esperanza de vida. Están en sexto lugar en número de ministras, en octavo en representación parlamentaria y, del uno al siete, alcanzan una nota de 3,6 en presencia en los órganos de decisión empresarial y económica.

Otros países europeos que han perdido posiciones respecto a la clasificación del año pasado son Alemania, del puesto siete al 11, y Reino Unido, del 11 al 13. En cambio, Francia ha ganado 36 puestos para colocarse en el escalón número 15, y Suiza pasa del 40 al 14.

Escepticismo del Ministerio

El Ministerio de Igualdad ha acogido con escepticismo los datos del informe del Foro Económico Mundial referidos a España. El departamento que dirige Bibiana Aído ha insistido en que nuestro país “sigue en los puestos de cabeza en el ranking mundial” de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres como demuestran estadísticas y estudios nacionales e internacionales.

El estudio del FEM “mide la disminución de la brecha de género que se da en un país respecto a su situación un año antes”, ha precisado el Ministerio, que ha recalcado que no se trata de una comparativa entre países.

Igualdad ha recordado que la brecha salarial en España ha disminuido 1,2 puntos

Por eso, dice, se dan resultados “tan paradójicos como que Filipinas se sitúe por delante de España en materia de igualdad o que Mozambique haya pasado del puesto 43 en 2007 al 18 en 2008”.

Además, el Ministerio ha recordado que, según la última encuesta de estructura salarial del Instituto Nacional de Estadística (INE), la brecha salarial en España ha disminuido 1,2 puntos.

También ha querido destacar que el porcentaje de ministras ha crecido del 43,65% en 2007 al 52,94% este año y el número de diputadas se mantiene en torno al 36%, mientras que la presencia de mujeres en los parlamentos autonómicos ha pasado del 35% en 2004 al 41,62% actual.

Pautas de consumo en favor del medio ambiente.

Los hábitos de los consumidores resultan esenciales en la lucha contra los problemas medioambientales

Cada vez más expertos aseguran que los principales problemas del medio ambiente necesitan actuaciones inmediatas antes de que sea demasiado tarde. En este sentido, los consumidores pueden ser fundamentales, ya que pueden asumir una serie de acciones ecológicas en su vida cotidiana que mejoren su entorno y marquen las decisiones de las empresas e instituciones. Los consejos que pueden llevar a la práctica los ciudadanos son muy diversos y, además de contribuir a proteger su entorno, les permitirán importantes ahorros de dinero.

  • Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA
  • Fecha de publicación: 13 de noviembre de 2008

Actuar por el medio natural


– Imagen: particlem

La Tierra es una fuente inmensa de recursos, pero no es inagotable. De hecho, basta con comprobar la “huella ecológica” para percatarse de que la humanidad está superando la capacidad de generación de recursos del planeta. Los consumidores pueden contribuir a evitar las fatales consecuencias de seguir incrementando esta huella con algunas decisiones desde su vida cotidiana:

  • Asumir las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar, en este orden de prioridad), como se explica por ejemplo en la Escuela de reciclaje de CONSUMER EROSKI, ahorra ingentes cantidades de recursos no renovables y contaminación. Depositar los residuos en los puntos de reciclaje o en los puntos limpios facilita su correcto tratamiento. Esta acción es especialmente importante en el caso de productos peligrosos y tóxicos, ya que su abandonado incontrolado en el entorno natural puede causar graves consecuencias.
  • Llevar a cabo un consumo inteligente y responsable, lo que supone utilizar productos reciclados y reciclables, y productos y servicios eficientes en su uso de los recursos, aprovechándolos al máximo. Asimismo, interiorizar unos hábitos alimenticios más ecológicos también es de gran ayuda, como consumir productos locales y de temporada, no abusar de la carne, y en cualquier caso, que los alimentos sean elaborados de forma sostenible. Para ello, se pueden seguir unos consejos que permitirán elegir productos realmente ecológicos con un alto grado de certeza.
  • A la hora de viajar, se puede hacer de manera más respetuosa con el medio ambiente, eligiendo por ejemplo programas de turismo ecológico.

Asumir las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar) ahorra ingentes cantidades de recursos no renovables y contaminación

En otras ocasiones, conceptos como la biodiversidad pueden parecer alejados de los consumidores. Sin embargo, la pérdida de especies significa otra forma de poner en peligro nuestro futuro, ya que también dependemos de ellas. De hecho, los expertos relacionan directamente la biodiversidad con otro concepto no menos importante, el desarrollo sostenible, que implica que el desarrollo económico sólo podrá continuar si se respeta el medio ambiente.

Dentro de los problemas que ponen en peligro la biodiversidad, los expertos destacan la destrucción del hábitat, consecuencia en gran medida de la extracción de recursos naturales. Los consumidores pueden reclamar productos elaborados de forma sostenible, o efectuar una denuncia si creen presenciar un delito contra el medio ambiente ante la autoridad competente, ya sea de forma personal o a través de alguna asociación o grupo ecologista. Por ejemplo, los incendios forestales se podrían evitar, o combatir mucho más eficazmente, si los ciudadanos se concienciaran de una serie de medidas.


– Imagen: Shubert Ciencia

De la misma forma, el tráfico ilegal de especies (especialmente en España, por cuyas fronteras circula el 30% de todo el contrabando mundial) o el aumento de las especies invasoras suponen también graves peligros para la biodiversidad. Los consumidores también pueden actuar para contribuir a proteger a las especies naturales, sobre todo las consideradas en peligro. Por ejemplo, en caso de querer una especie exótica, conviene asegurarse de que se puede introducir legalmente, contactando con el Seprona o el Ministerio de Industria y Comercio, aunque lo mejor es que habiten en su medio natural. También se puede ayudar o formar parte de asociaciones especializadas en la conservación y recuperación de especies en peligro. Diversas ONG ecologistas, instituciones y hasta entidades bancarias proponen una variada oferta de programas de voluntariado medioambiental, y contribuyen a conservar y recuperar espacios naturales que no reciben a menudo suficientes recursos.

Los consumidores pueden efectuar una denuncia si creen presenciar un delito contra el medio ambiente

Por otra parte, los consumidores como ciudadanos también pueden exigir a las administraciones locales, autonómicas o estatales que se cumpla la legislación medioambiental, y que se facilite una mayor información, educación y participación social, como así lo indica por ejemplo el Convenio de Aarhus. En este sentido, los ciudadanos pueden acudir a centros de documentación ambiental o a centros de educación ambiental, y en caso de no tener cerca uno, exigirlos a las instituciones.

Actuar desde el medio urbano


– Imagen: Thomas Duesing

Los ciudadanos, desde sus hogares o su entorno urbano, también pueden tomar importantes decisiones a favor no sólo del medio ambiente, sino de su propio bolsillo. Por ejemplo, en casa se pueden asumir una serie de fáciles consejos que permiten reducir el consumo de energía o de agua. Igualmente, se puede conseguir una importante reducción de recursos naturales mediante la recogida selectiva de la basura en casa y su depósito en sus contenedores correspondientes. Incluso la materia orgánica se puede recoger selectivamente, de manera que se pueda tanto compostar también en casa, como valorizar en las plantas de biogás.

Por otra parte, los consumidores también pueden compartir bienes de consumo como determinados electrodomésticos, libros, películas o intercambiar bienes que pueden ser útiles a otros, adquirir ropa ecológica y hasta casarse de manera respetuosa con el medio ambiente.

Diversas tecnologías permiten a los españoles a crear energía ecológica en su propia vivienda y, con ello, ahorrar dinero

Las viviendas en sí también son importantes a la hora de actuar por el medio ambiente. Se puede optar por casas más ecológicas, que cuidan el medio ambiente y ahorran dinero. Del mismo modo, pueden exigir que las viviendas incorporen medidas para disminuir su impacto ambiental, como las apuntadas por ejemplo en el nuevo Código Técnico de la Edificación. Así, el aislante térmico de las viviendas o el uso de sistemas más eficientes de climatización, tanto en invierno como en verano, permite importantes ahorros energéticos. Además, diversas tecnologías permiten a los consumidores crear energía ecológica en su propia vivienda y, con ello, ahorrar dinero y reducir su dependencia de la red eléctrica.

En la ciudad, el consumidor es una de las piezas esenciales para luchar contra los problemas medioambientales. Por ejemplo, los ciudadanos pueden implicarse activamente en combatir el cambio climático y hacer frente a sus posibles consecuencias.


– Imagen: Daniel Lobo

Por su parte, algunos expertos llaman la atención especialmente sobre la huella de carbono, que recuerda el aumento de las emisiones de los gases de efecto invernadero, y ofrecen consejos específicos para su reducción; los consumidores pueden contribuir a reducir el cambio climático compensando sus emisiones de CO2 mediante diversas iniciativas en Internet.

La movilidad es uno de los caballos de batalla de las ciudades, y en la que los consumidores también tienen mucho que decir. Pueden apostar por el transporte público, exigiendo además que éste sea más ecológico. En caso de necesitar coche, se puede elegir un modelo lo menos contaminante posible, realizar una conducción eficiente o intentar compartir el vehículo privado y el parking. Y siempre que sea posible, podemos desplazarnos a pie o en bicicleta, ya sea privada o pública.

En la ciudad, el consumidor es una de las piezas esenciales para luchar contra los problemas medioambientales

Los consumidores, en cuanto ciudadanos, también pueden reclamar a los responsables institucionales mayores esfuerzos en la lucha contra la contaminación urbana, como así lo indican, por poner un caso, las nuevas leyes que tratan de mejorar la calidad del aire, la gestión de los residuos o el ruido en los centros urbanos.

En el ámbito laboral, los consumidores también pueden ser más ecológicos en su trabajo, y las empresas pueden hacer gala de buenas prácticas de responsabilidad social corporativa, de manera que la asunción de criterios de calidad ambiental permita mejorar su cuenta de resultados a la vez que el medio ambiente.

El fondo de 30.000 millones para comprar activos fijará límites para que los bancos no concentren el dinero

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Las primeras operaciones se realizarán en el último trimestre de 2008 mediante un crédito extraordinario de 10.000 millones

  • Fecha de publicación: 11 de octubre de 2008

El Consejo de Ministros aprobó ayer la creación del fondo de financiación de 30.000 millones de euros, con cargo al Tesoro Público, para comprar activos financieros de alta calidad a las entidades financieras españolas. En concreto, invertirá en activos y fondos de titulización de entidades respaldados por créditos a particulares, empresas y entidades no financieras.

Pero este fondo tendrá límites para evitar que algunos bancos concentren la liquidez y estará sometido al control parlamentario cada cuatro meses. “Tendremos que establecer limitaciones a la concentración”, recalcó ayer el secretario de Estado de Economía, David Vegara, ya que la compra de activos financieros emitidos por entidades a cambio de efectivo se realizará mediante un proceso competitivo de subasta para la selección de dichos activos a precios de mercado.

En caso de necesidad, el fondo es ampliable hasta 50.000 millones. Las primeras operaciones se realizarán en el último trimestre de este año mediante un crédito extraordinario de 10.000 millones de euros. El próximo año será cuando se concedan los restantes 20.000 millones.

Enajenar activos

Según Vegara, el fondo trata de suplir las irregularidades en los mercados para que las entidades puedan enajenar voluntariamente sus activos y obtener liquidez para normalizar sus actividades de crédito, facilitando el acceso al mismo a empresas y particulares, que deben ser los grandes beneficiarios del plan. No obstante, el secretario de Estado no aclaró qué fórmula se empleará para garantizar que la liquidez de los bancos redunde en beneficio de ciudadanos y compañías. Vegara agregó que ahora se están evaluando los aspectos legales para publicar el nombre de las entidades y en qué cuantía acceden a las subastas del fondo. En estas subastas se tendrán en cuenta los títulos que incorporen las titulizaciones más recientes, y todos tendrán la máxima calificación crediticia que otorgan las agencias de “rating” (AAA), y que podrían ser descontables ante el Banco Central Europeo (BCE).

El fondo tendrá un “coste cero”, subrayó el secretario, porque comprará activos “sanos” y de máxima calidad, lo que asegura la recuperación del capital invertido, y prevé obtener rentabilidades superiores al coste de la emisión de la deuda.

El Gobierno podrá obligar a bancos y cajas a dar crédito a partir de diciembre

Vivienda anima a los ciudadanos a comprar pisos ante la “llamativa” moderación del Euribor

  • Fecha de publicación: 11 de noviembre de 2008

Cuando se realicen las dos subastas de compra de títulos hipotecarios a las entidades financieras por parte del Fondo de Adquisición de Activos -una el próximo 20 de noviembre y la otra el 11 de diciembre-, el Gobierno estará en condiciones de obligar a bancos y cajas a dar crédito. El Ejecutivo “podrá exigir a la banca que haga su trabajo y facilite el crédito a las pequeñas y medianas empresas y a las familias”, afirmó ayer la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor.

Durante una entrevista en un programa de televisión, Corredor explicó que el objetivo que persigue el Gobierno con estas subastas para la inyección de liquidez en el mercado es que se transmita el crédito a las empresas y a los ciudadanos.

Como en otras ocasiones, la ministra volvió a insistir en que estamos en un momento “bueno” para comprar una vivienda. “Estamos en una situación de serenidad y oferta incomparable respecto a los últimos años”, apuntó. Además, destacó la “llamativa” moderación del Euribor y la próxima perspectiva de reducción, ya que el Banco Central Europeo (BCE) “va a seguir bajando el tipo de interés”.

El Banco Central Europeo (BCE) “va a seguir bajando el tipo de interés”

Beatriz Corredor también hizo referencia al descenso de los precios de las casas. En este sentido, señaló que las estadísticas apuntan a un descenso global del 15% en el último año, por lo que “los que quieran comprar, que pregunten porque existe una bajada de precio real”.

Cierre de inmobiliarias

Por otro lado, la titular de Vivienda reconoció que es previsible que suspendan pagos algunas promotoras creadas en los últimos años al calor del “boom” inmobiliario y que ahora se encuentran con dificultades. De todos modos, afirmó que el sector de la construcción “va a seguir generando empleo y favoreciendo el régimen económico del país”.

Según las estimaciones realizadas por la Asociación Profesional de Expertos Inmobiliarios (APEI), siete de cada diez agencias inmobiliarias que operaban en España en el mes de enero de 2007 habrán cerrado sus puertas cuando finalice el presente ejercicio por el descenso de las ventas en el sector residencial. En cifras absolutas, de las 60.000 que operaban a finales de 2006, sólo unas 18.000 seguirán en pie en 2009.

Siete de cada diez agencias inmobiliarias habrán cerrado sus puertas cuando finalice el año

Óscar Martínez Solozábal, presidente de la APEI, señala que las inmobiliarias se han multiplicado en los últimos años entre un 30% y 40%. “Ahora estamos volviendo a las cifras de antes del ‘boom’, pero de una forma muy brusca”, afirma.

Además de la subida de los tipos de interés o la restricción del crédito, la APEI ve otros factores que han contribuido a la caída de las ventas de casas, como la marcha de los inmigrantes por la falta de trabajo.

En cambio, se ha producido un incremento entre el 15% y el 20% del alquiler de viviendas, aunque todavía sigue habiendo más demanda que oferta. APEI considera necesario fomentar el alquiler a través de una mayor protección jurídica a los arrendadores y la construcción de más pisos destinados a renta. Esta fórmula, asegura, permitiría que el precio del alquiler acabara bajando y con él también el de la vivienda en venta.