Carta de Michael Moore a los ciudadanos norteamericanos

Marcela Elizabeth (Chile) ha escritohace 10 horas

Los ciudadanos de Estados Unidos han comenzado a salir a las calles para manifestar su descontento por el manejo de la crisis.

Amigos. Déjenme ir al grano. Mientras ustedes leen estas líneas se está llevando a cabo el robo más grande en la historia de este país. Aunque no se están empleando armas, 300 millones de personas
fueron tomadas como rehenes. No nos equivoquemos: después de cinco años de robarse medio trillón de dólares para llenar los bolsillos de sus aliados que se enriquecen con la guerra, después de forrar
con dinero a los magnates petroleros con 100 mil millones de dólares en los pasados dos años, Bush y sus secuaces que pronto dejarán vacante la Casa Blanca están saqueando todos los dólares que se encuentran del Tesoro de Estados Unidos. Están barriendo con todos los cubiertos de plata que pueden mientras caminan rumbo a la puerta de salida.

No importa lo que digan, no importa cuántas palabras empleen para asustarlos; están recurriendo a las viejas triquiñuelas para fomentar el miedo y la confusión para mantenerse a sí mismos y a uno por ciento de la población asquerosamente rica. Sólo basta leer los primeros cuatro párrafos del reportaje principal del New York Times del pasado lunes para conocer de qué se trata todo este asunto:

“Aunque los legisladores trabajaron en los detalles del rescate de la industria financiera por 700 mil millones de dólares, Wall Street volvió a buscar la manera de lucrar con el plan.

“Las firmas financieras cabildearon para lograr la cobertura de todas las formas de inversiones problemáticas, no sólo las relacionadas con las hipotecas.

“Al mismo tiempo, las firmas de inversión maniobraron para supervisar todos los activos que el Tesoro planea eliminar de los registros de las instituciones financieras, una actividad que podría generarles cientos de millones de dólares al año en honorarios. Nadie quiere ser excluido de la propuesta del Tesoro para la compra de los activos de mala calidad.”

Increíble. Wall Street y sus partidarios fueron los artífices de este desorden y ahora pretenden limpiarlo como viles bandidos. Hasta Rudy Giuliani está haciendo cabildeo con su consultoría para
ser contratado (recibir sueldo) y brindar asesoría en el rescate.

El problema es que nadie sabe en verdad a qué se debe este “colapso”. Aun el secretario del Tesoro, Paulson, admitió ignorar la cantidad exacta que se requiere (¡se le ocurrió de la nada la cifra de 700 mil millones!) El director de la oficina de presupuestos del Congreso afirma que no podía entenderlo ni
explicarlo.

No obstante, dicen histéricos que ¡el final está cerca! ¡Pánico! ¡Recesión! ¡La Gran Depresión! ¡Y2K! ¡La gripe aviar! ¡Abejas asesinas! ¡Debemos aprobar la ley del rescate hoy mismo! ¡El cielo se está cayendo! ¡El cielo se está cayendo!

¿Cayéndosele a quién? No hay NADA en este paquete de “rescate” que baje el precio de la gasolina que debemos cargar en nuestros vehículos para ir al trabajo.

NADA en esta iniciativa nos protegerá de perder nuestro hogar
NADA en esta iniciativa nos dará un seguro médico.

¿Seguro médico? Mike, ¿por qué hablas sobre ese tema? ¿Qué tiene
que ver con el colapso de Wall Street?

Tiene mucho que ver. El supuesto “colapso” fue desencadenado por la moratoria y la pérdida de hogares de la gente con deudas hipotecarias.

¿Saben por qué tantos estadunidenses están perdiendo sus hogares?

Los republicanos explicarían que se debe a que muchos idiotas de la clase trabajadora recibieron hipotecas que en realidad no podían pagar. Pero la verdad es ésta: la razón número uno por la cual la gente se declara en bancarrota es por el costo de sus cuentas médicas. Déjenme ponerlo de forma más simple: si tuviéramos un sistema universal de salud, esta crisis hipotecaria jamás habría sucedido.

El objetivo de este rescate es proteger la obscena acumulación de riqueza que ha sido amasada en los ocho años anteriores. Es para proteger a los accionistas que poseen y controlan a las corporaciones en Estados Unidos. Es para asegurarse que sus yates y mansiones y su “forma de vida” no sean interrumpidos mientras el resto de los estadounidenses sufren y luchan para pagar las cuentas.

Dejemos que los ricos sufran al menos una vez. Que paguen el costo del rescate. Estamos gastando 400 millones de dólares al día en la guerra de Irak.
¡Que acaben de una vez con la guerra y nos ahorraremos otro medio trillón de dólares!

Están protagonizando un golpe de Estado financiero en contra de nuestro país. Esperan que el Congreso actúe rápido para evitar que piensen, antes de que tengamos la oportunidad de detenerlos. Así que dejen de leer esto y hagan algo ¡YA! Pueden poner manos a la obra de manera inmediata:

1. Llamen o envíen un correo al senador Barack Obama. Díganle que no necesita sentarse a ayudar a Bush y a Cheney y todo el desastre que han provocado. Díganle que tiene la inteligencia para detener el ritmo de los acontecimientos y encontrar cuál es el mejor camino a escoger. Digámosle que los ricos deben pagar por la ayuda que se les proporciona. Usemos la influencia que tenemos en estos momentos
para insistir en una moratoria a todos los embargos e insistir en adoptar la cobertura universal de salud, y decirles que el pueblo necesita tomar las riendas de las decisiones económicas que afectan nuestras vidas, no a los barones de Wall Street.

2. Tomen las calles. Participen en cualquiera de las cientos de manifestaciones espontáneas que están brotando en todo el país (especialmente aquellas cerca de Wall Street y DC).

3. Llamen a sus representantes en el Congreso y en el Senado. Cuéntenles lo que le dijeron al senador Obama.Cuando uno se equivoca en la vida, los errores se pagan en el infierno. Cada uno de ustedes que leen este texto, conocen esa lección elemental y ha pagado las consecuencias de sus actos en
algún punto de su vida. En esta gran democracia no podemos permitir que exista un conjunto de reglas para la mayoría de los ciudadanos trabajadores y otras reglas para la elite, la cual, cuando se equivoca, recibe regalos en bandeja de plata. ¡No puede ser! ¡No de nuevo!

Suyo, Michael Moore

http://www.new.facebook.com/group.php?gid=29614947148 QUE PAGUEN LOS RIOS LA CRISIS FINANCIERA.

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Fernando Martín cobró 139 millones antes de suspender pagos

PARA ESTOS NO HAY CRISIS, SENCILLAMETE NO TIENEN VERGÜENZA AL COBRAR ESTAS CANTIDADES EXORBITANTES CUANDO LA GENTE CORRIENTE NO LLEGA A FIN DE MES. ¡VAYA SISTEMA PERVERSO Y CANALLA!

SUSANA R. ARENES – Madrid – 10/10/2008 21:29

El promotor Fernando Martín llevó en julio a la inmobiliaria Martinsa Fadesa al mayor concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) de la historia de la economía española. Ese mismo mes, pidió al juez, también voluntariamente, permitirle suspender pagos en sus tres empresas patrimoniales, Femaral, Almarfe y FT Castellana Consultores Inmobiliarios, con las que controla el 44,5% de Martinsa Fadesa. Pero siete meses antes, el 31 de diciembre, el ex presidente del Real Madrid firmó el acta general de la junta de accionistas de Femaral y Almarfe para repartirse a sí mismo y a su familia dividendos por valor de 138,8 millones de euros.

Tras admitir los juzgados el pasado septiembre el concurso de acreedores de Fernando Martín como persona física y de las tres sociedades en las que tiene gran parte de su patrimonio, los administradores concursales nombrados tendrán que revisar las cuentas de los dos años anteriores a la
suspensión de pagos.

“Si hay un beneficio creciente, puede dar lugar a que el administrador concursal revoque las cuentas”, explica Juan Ignacio Fernández Aguado, socio de la firma de abogados CMS Albiñana & Suárez de Lezo. Cualquier movimiento del dinero de Martín tiene que estar autorizado por los administradores concursales, según la Ley Concursal de 2003.

11 millones de deuda personal

Cuando una empresa o una persona física pide suspender pagos, es porque no puede afrontar sus deudas. Suspender pagos no es quebrar y, en ocasiones, supone un alivio transitorio porque significa dejar de pagar a los acreedores durante un tiempo hasta que el juez autorice qué parte de la deuda se le perdona y cómo devuelve el resto.

Cuando el juez admitió a trámite el mes pasado la suspensión de pagos de Martín como persona física, confirmó que debe 11,1 millones, además de fianzas por una suma elevada. Los dividendos cobrados a cuenta de los resultados de 2007 suman 138,8 millones. Sólo FT Castellana Consultores no dio retribución.

Aparentemente, Fernando Martín disponía de liquidez suficiente a la luz de los resultados de sus empresas en 2007. Con Almarfe, que no había presentado cuentas en el Registro Mercantil en los dos últimos años y que en julio aportó las de 2006 y 2007, el promotor multiplicó por cinco las ganancias del año pasado, hasta 98,6 millones. En marzo pasado, decidió cambiar el cierre del ejercicio a octubre de cada año y no a diciembre. A través de Almarfe, Martín hizo en los últimos años compras de participaciones en empresas que le salieron muy rentables, como el 6% de la constructora Sacyr, el 3% de Unión Fenosa o el 1% en Santander y BBVA. Mientras, Fermaral elevó su beneficio en 2007 un 78%, hasta 85 millones.

En cuanto a Martinsa, el Tribunal Superior de Galicia pide un juzgado de apoyo para tramitar el concurso, informa Europa Press.

Habitat gana dos meses para salvarse

La inmobiliaria catalana Habitat intenta, por segunda vez, evitar la suspensión de pagos. Según fuentes de los acreedores, la promotora de la familia Figueras y Suñol tiene aún dos meses y medio para cerrar un acuerdo con la banca, a la que debe 1.586 millones. De momento, cuenta con dos semanas, hasta el día 24, fecha en la que el presidente de Habitat, Bruno Figueras, ha convocado una junta de accionistas extraordinaria para analizar una solución al agujero patrimonial de la inmobiliaria. Según la Ley Concursal, el administrador tiene dos meses para presentar concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) desde que conoce la insolvencia de la empresa. La junta marcaría la fecha de partida. Con todo esto, Figueras gana tiempo, pero también se arriesga a una responsabilidad legal. En cualquier caso, la salvación de Habitat depende de la banca y esta no la va a dejar caer, según las citadas fuentes.

El dueño de Martinsa se repartió a sí mismo dividendos de sus patrimoniales en diciembre

Rajoy: “Mañana tengo el coñazo del desfile, en fin, un plan apasionante”

 

PÚBLICO.ES / AGENCIAS – Madrid / A Coruña – 11/10/2008 13:06
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, olvidó esta mañana cerrar un micrófono y los medios de comunicación pudieron grabar la conversación que mantenía con el presidente del PP andaluz y vicesecretario Territorial, Javier Arenas, al que aseguró: “mañana tengo el coñazo del desfile… en fin, un plan apasionante”.

Los micrófonos jugaron una mala pasada al líder del PP antes de que comenzaran las intervenciones de clausura de la XIII Unión Interparlamentaria que el partido está celebrando en A Coruña, con alrededor de 300 diputados y cargos autonómicos. En la mesa presidencial, Rajoy estaba acompañado por Arenas, la vicesecretaria de Organización, Ana Mato, y el presidente del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo.

“Una expresión coloquial” 

Después de que los micrófonos jugaran esta mala pasada a Rajoy, el PP ha emitido un comunicado en el que afirma que “al parecer, una expresión coloquial propia de una conversación de ámbito privado ha trascendido de ese ámbito privado al público”.

“Para despejar cualquier duda o mala interpretación, quiero reiterar mi postura ya conocida de máximo respeto, afecto y apoyo a nuestras Fuerzas Armadas, así como a la celebración de la Fiesta Nacional”, sostiene en dicho comunicado. 

Cambio de opinión en el último año 

Mientras los asistentes se acomodaban en sus asientos, Rajoy conversaba con Arenas, a quien comentó que mañana tenía que asistir al desfile de las Fuerzas Armadas con motivo del Día de la Hispanidad, al que acuden los Reyes, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y las principales autoridades del Estado.

Hace un año, sin embargo, Rajoy grabó una declaración institucional en la que llamaba a todos los ciudadanos a celebrar el Día de la Fiesta Nacional del 12 de octubre.

 

Bomberos pirómanos.

JOSÉ VIDAL-BENEYTO 11/10/2008

Las múltiples intervenciones estatales para apuntalar a los bancos más averiados y envilecidos y a los sistemas bancarios que los albergan, pueden considerarse como premios a la trampa y al chanchullo. Pero además esas intervenciones no conseguirán detener la desbandada, si no van acompañadas de un conjunto de medidas rigurosas y radicales que impidan, más allá de la mano salvífica de los mercados que evidentemente no funciona, primero, el mantenimiento de las prácticas actuales y luego, una transformación total del orden capitalista actual.

 

La noticia en otros webs

El remedio de inyectar más dinero en el circuito que lo ha malversado es un desatino

Y digo transformar y no sustituir, porque los que como yo estamos frontalmente contra la explotación capitalista y defendemos la igualdad en y desde la libertad, sabemos que, hoy por hoy, no tenemos una propuesta cabal, ni siquiera una hipótesis válida que poner en su lugar. Esa incapacidad es nuestra mayor frustración, nuestra más lacerante impotencia, que no nos obliga, sin embargo, a aceptar las prácticas generales de latrocinio en que ha derivado hoy. ¿Cómo ha sucedido esto?

Decir capitalismo es constituir al capital en piedra angular del edificio económico, cuyo propósito esencial es obviamente generar beneficios, pero respetando una serie de reglas y cumpliendo la función social de satisfacer las necesidades, expresadas técnicamente en demandas, de los miembros de la comunidad. Satisfacción que comporta la producción de las mercancías y servicios que estas necesitan para su subsistencia y desarrollo y que se inscriben en la esfera que se califica como economía real. Esta a su vez reclama la cooperación auxiliar de una estructura que la dote de los mecanismos de financiación que reclama su ejercicio. Ahora bien, esta economía financiera, en posición subordinada ha abandonado su función instrumental y se ha erigido en matriz privilegiada de la riqueza, autonomizándose de los riesgos y servidumbres de los procesos de producción y consumo y suplantando, mediante la manipulación de las cifras y las finanzas, la rigidez fáctica de lo real por la flexibilidad de lo virtual y abstracto.

Entre los obreros y las máquinas por un lado y los apuntes contables por otro, no cabe duda de que la búsqueda del beneficio se inclinará siempre por lo segundo. Pero el triunfo de lo financiero ha sido tan total, que ha perdido el sentido de los límites y ha provocado, por sus excesos y abusos, su propia hecatombe. Intentar salir de ella mediante una apelación al sentido de responsabilidad de los actores económicos, en una situación de desmoralización tan completa de nuestras sociedades, no tiene sentido alguno, cuando han desaparecido principios y valores y hoy sólo priman el enriquecimiento y el éxito, el disfrute. De ahí que el remedio que se ha puesto en marcha, que pretende apagar la hoguera echándole más leña al fuego, digo, inyectando más dinero en el circuito que lo ha malversado y entregándolo además a los propios malversadores confiando en su súbita conversión a la decencia, es un desatino. Más cuando cabría venir directamente en ayuda de los depositarios y cuentacorrentistas a quienes se priva de sus ahorros, mediante un dispositivo general de garantías personalizadas.

De igual manera es insensato pretender que, sin un marco rígido de disposiciones compulsivas, el mundo de las finanzas renunciara a sus tan rentables prácticas. Pues como apuntaba el sábado pasado si los mecanismos de titrización, mercados a término, técnicas del LBD se ponen difíciles, pronto surgirán otras. O mejor ya han surgido, dado que las Credit-Default Swap o seguros de impago, mediante los cuales uno se asegura por los riesgos de un tercero, permiten una desmultiplicación casi ilimitada de dichos riesgos y de su operatividad, y representan ya un volumen de 62. 000 millardos de dólares.

Si los Estados quieren de verdad adecentar el mundo financiero en vez de recapitalizar a las entidades fulleras, ¿por qué no crean un Servicio financiero público y se dejan de nacionalizaciones parciales e interesadas? ¿Por qué no acaban con las cuentas número y ponen fin definitivamente al secreto bancario que cubre tantas ignominias y hace posibles tantas impunidades? ¿Por qué no se establece una Autoridad Mundial de Control que asegure el cumplimiento de las normas y, entre otras cosas, designe unos expertos públicos responsables del rating de los mercados financieros? Y sobre todo ¿por qué no se clausuran los 37 paraísos fiscales más conocidos, lugares para el confortable acomodo del botín de la criminalidad organizada sin los cuales las mafias de la droga y las armas y las bandas especializadas en la evasión fiscal y el blanqueo tendrían la vida mucho más difícil? Esa clausura sólo depende de los Estados. ¿Por qué no lo hacen? Y para terminar, ¿por qué no volvemos a la propuesta del Premio Nobel de Economía James Tobin en 1983, de crear una tasa del 0,5% sobre todas las transacciones financieras para limitar la atractividad de lo financiero y con su producto alimentamos un Fondo para el logro de los Objetivos del Milenio?

Esto ya es un ‘crash’.

El pánico en las Bolsas mundiales reclama una acción drástica del G-7 para afrontar la depresión

11/10/2008

Los mercados vivieron ayer un crash bursátil de considerable magnitud, más dañino si cabe después de una semana de descensos en picado. El Ibex 35 se hundió más del 9%, la mayor caída de su historia; Londres y Francfort perdieron en torno al 8% y Tokio se desplomó el 9,6%. El pánico mundial, muy intenso en las plazas asiáticas, obedece a varias razones de fondo. Una de ellas es que los inversores no se creen los planes de rescate financiero, ni las reducciones concertadas de tipos de interés, ni las desesperadas inyecciones de liquidez en el sistema. Consideran que han llegado tarde y que no evitarán algunas quiebras financieras latentes. Los inversores sólo confían hoy en intervenciones públicas directas en los bancos privados y en el control, lejano o próximo, de los poderes públicos. Por eso las medidas británicas son las que hasta el momento han sido mejor recibidas.

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La comparecencia ayer de George Bush para insuflar confianza en los inversores es una buena muestra de la magnitud del desastre que está viviendo el sistema financiero mundial. El presidente estadounidense aseguró que “podemos resolver esta crisis y la resolveremos”. Pero es más que dudoso que Wall Street haya creído sus palabras; de hecho, perdía más del 3% después del discurso. Resulta significativo que Bush incluyera en su mensaje una mención a que el Plan Paulson “permite al Gobierno adquirir participaciones en las entidades financieras”. El secretario del Tesoro y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, saben bien que la entrada de dinero público en el capital de los bancos es una de las pocas recetas que pueden amortiguar el pánico actual.

Para variar, el Gobierno español ha intentado reaccionar con agilidad y ayer mismo aprobó la puesta en marcha, antes de que acabe el año, del anunciado fondo para cambiar activos por liquidez a través de un crédito extraordinario de 10.000 millones. La rapidez con que intervendrá el fondo -que no es garantía total de eficacia- se completa con otra decisión igualmente razonable: el Parlamento controlará cada cuatro meses el buen desarrollo de su operativa. Sin una gestión transparente de los fondos extraordinarios no se recuperará la confianza en las normas del mercado, dañada para mucho tiempo por las quiebras bancarias, la persistente incertidumbre sobre la extensión de la crisis y el estrangulamiento del crédito hasta límites agónicos.

Además, los inversores están descontando ya que la economía mundial se encamina hacia un periodo recesivo prolongado, similar al de la depresión que afloró en 1929 y que se prolongó durante casi diez años. La histeria de los mercados no se puede aplacar ya con la enunciación de medidas correctas pero insuficientes. Los inversores esperan, y con razón, que la reunión del G-7 que comienza hoy se aproveche para decidir quién va a tomar el mando en las operaciones anticrisis. El Grupo debería establecer al menos un protocolo de actuación conjunta entre los Gobiernos y los bancos centrales. Sólo la concertación de las autoridades monetarias no basta; es necesaria una coordinación política mundial para hacer frente a la amenaza de depresión.

Save the Children denuncia que un niño muere cada tres segundos por causas evitables

El 99% de estas muertes se producen en países en desarrollo, cuya situación se ha agravado por la crisis económica

  • Fecha de publicación: 7 de octubre de 2008

La ONG Save The Children ha presentado un estudio que revela que cada tres segundos un niño muere en el mundo por causas evitables. Cada año son diez millones los menores de cinco años que pierden la vida por enfermedades como el sida, la malaria, el sarampión, las diarreas o la pulmonía, cuya prevención es relativamente barata. El 99% de estas muertes se producen en países en desarrollo que ven agravada su dramática situación por efecto de la crisis económica.

“Las enfermedades más frecuentes que causan la muerte de los pequeños son, en su mayor parte, totalmente prevenibles y tratables a un precio muy bajo. Tres euros cuesta el antibiótico para curar la neumonía y 50 céntimos de dólar, el suero para combatir la diarrea”, dijo el epidemiólogo Pedro Alonso durante la presentación del informe, titulado “Salvar vidas en tiempos de crisis”.

A pesar de lo asequible que resulta el tratamiento de las citadas enfermedades, “no existe en los países desarrollados el estímulo financiero adecuado para impulsar la investigación en las zonas más desfavorecidas del planeta y sigue siendo más rentable investigar para los ricos”, apuntó Alonso. No obstante, los resultados “son optimistas ya que, en pocos años, hemos conseguido reducir la mortalidad en tres millones de niños al año”, añadió el médico.

Sólo en países como Bangladesh el incremento del precio del arroz dejará desnutridos a 900.000 niños

“La crisis internacional es una tragedia para nuestros proyectos, el encarecimiento de precios hace que tengamos que enviar cada vez más dinero a los países con los que colaboramos, pero al mismo tiempo recibimos menos ayudas, con lo que nuestra tarea se dificulta mucho”, explicó, por su parte, el escritor y colaborador de Save The Children, Dominique Lapierre.

Por su parte, la escritora sudafricana Nadine Gordimer, ganadora del Nobel de Literatura, abogó por la educación para atajar una violencia “infantil y juvenil que sólo genera más violencia”.

Encarecimiento de los alimentos

El informe constata como el incremento del precio de los alimentos y la crisis económica no hace más que aumentar las desigualdades. El precio del maíz creció un 80% entre 2005 y 2007 y el del arroz, alimento básico para miles de millones de personas, subió un 25%. Sólo en países como Bangladesh este incremento dejará desnutridos a 900.000 niños.

Además, la crisis económica “está empujando a las familias de los países más pobres a alimentos de baja calidad y seguridad que pueden provocar gran deterioro de su salud”, advierte el trabajo de Save the Children.

Otro efecto alarmante de la crisis es que reducirá, o incluso puede llegar a suprimir, las aportaciones a ONG de donantes particulares, gobiernos, empresas y entidades bancarias, lo que “tendrá efectos devastadores sobre la situación de la infancia en los países en desarrollo”.

A todo ello hay que sumar el incremento de desastres naturales, que se han multiplicado por cuatro en relación con los años 70.

Intervenciones de bajo coste

Save the Children asegura que intervenciones de bajo coste que podrían darse en muchos rincones del mundo reducirían la mortalidad de los recién nacidos hasta un 70%. Así, el “método de la madre canguro”, que consiste en colocar al recién nacido con bajo peso en contacto con la piel materna, manteniendo así su calor, es una forma simple y eficaz para que pueda sobrevivir a los críticos primeros días.

Intervenciones de bajo coste reducirían la mortalidad de los recién nacidos hasta un 70%

Un estudio reciente, realizado en Etiopía, revela que la tasa de supervivencia de bebés prematuros y de bajo peso al nacer que recibían los cuidados de “madres canguro” era significativamente más alta (un 78%) que la de aquellos bebés en esas mismas condiciones que recibieron sólo los cuidados convencionales (un 62%).

El informe añade que el sarampión, responsable del 4% de las muertes de niños en el mundo cada año, puede evitarse con una vacuna que apenas cuesta 15 céntimos. Por su parte, la sal de rehidratación oral para prevenir la diarrea sólo vale 50 céntimos, pero apenas un 35% de los niños que la padecen reciben este tratamiento, y los antibióticos para tratar la neumonía pueden costar menos de 30 céntimos.

Análisis: El descalabro de tres décadas de optimismo

 

El ciclo económico de la era Tatcher-Reagan, edificado sobre la desregulación financiera y una fe ciega en el libre funcionamiento de los mercados, parece llegar a su fin, según Gideon Rachman, columnista de Financial Times. La economía no volverá a ser la misma tras la crisis.

 
 

Paul Tenorio

Madrid. “Las ideas se ponen de moda impulsadas por su propia lógica y a veces rebasándola. Después llega el batacazo”. Son palabras de Gideon Rachman, columnista del Financial Times, que hace una particular disección de la crisis sin precedentes que azota a las economías de todo el mundo.

Para Rachman, nos encontramos frente al “descalabro de tres décadas de optimismo de ideas conservadoras que tienen su origen en la revolución Tatcher-Reagan de 1979-80”. Ilustrativo es que uno de los gurús de la economía hasta hace bien poco, el presidente de la Reserva Federal desde 1987 a 2006, Alan Greenspan, quien alababa a los mercados financieros y censuraba a los partidarios de aumentar la regulación, haya caído en el descrédito más absoluto en estos tiempos tormentosos. Greenspan llegó a elogiar las hipotecas subprime, epicentro de la crisis, en 2005. Lo que parecía darse por sentado en materia económica hace no mucho tiempo, es hoy día papel mojado que debe ser reescrito.

Según Rachman, este proceso de auge y decadencia ideológica no es inherente sólo a la economía. “Cuando empezó la era conservadora, las operaciones militares en el extranjero estaban desfasadas en Occidente (…) Durante los años noventa, el éxito en una serie de intervenciones militares -la primera guerra del Golfo, Bosnia, Kosovo, Sierra Leona- hizo que los líderes políticos se acostumbraran al uso de la fuerza militar”. Para el articulista, los “horrores” vividos en Irak y Afganistán harán que el “péndulo intelectual oscile en la dirección contraria”.

Según esta misma tesis, la promoción de la democracia ha pasado también por un periodo de subida y de bajada, que comienza con la caída del Muro de Berlín y desemboca en la imposición de esta forma de gobierno en Oriente Medio”. “Una idea que en principio resultó un éxito ha rebasado su propia lógica”, dice Rachman, “y, una vez más, ha originado una reacción contraria”.

Puede según el articulista establecerse un paralelismo entre esta constante auge-decadencia con las actuales turbulencias económicas, fruto de un “latigazo ideológico frecuente cuando el mercado de optimismo intelectual se desmorona”. “La promoción de la compra de viviendas, la desregulación financiera y una fe ferviente en los mercados” son ideas que contribuyeron de forma “inestimable” durante treinta años a elevar los niveles de bienestar y libertad, pero “juntas y llevadas al extremo, han provocado el desastre”.

Paralelamente, explica Rachman, a la doctrina Tatcher-Reagan, “se desarrolló un mismo proceso de excesos con ideas como la privatización, el escepticismo hacia el ecologismo y la promoción de la democracia”.

“Es probable”, concluye, “que ahora que el ciclo intelectual ha cambiado de forma tan drástica (…) el viento sople con demasiada fuerza en la otra dirección”.

Lea el artículo original (en inglés)