Vertederos: La conciencia ecológica está en la basura.

A pesar de que las normas europeas apuntan a su drástica reducción, los vertederos recogen la mitad de los residuos urbanos, en algunos casos de forma irregular y con problemas de saturación

La imagen de Nápoles inundada de residuos puede parecer un caso extremo, pero da cuenta de un problema que crece y se amontona sin cesar, de manera especial en los vertederos. Y es que con un escaso 10% de reciclaje general , en ellos se tira hasta la conciencia ecológica de nuestra sociedad. La legislación europea establece que los vertederos deben ser la última opción para el tratamiento de los residuos sólidos urbanos (RSU) y apunta a 2009 para reducir a la mitad la basura orgánica respecto a 1995. Sin embargo, según los últimos datos oficiales disponibles, de 2005, cada español genera al día 1,4 kilos de RSU (en total, más de 25 millones de toneladas), una cantidad que ha crecido un 46% en la última década. La mitad acaba en el vertedero.

Bien es verdad que estas instalaciones nada tienen que ver con aquellos lugares en los que se abandonaban los residuos sin ningún control, con los consecuentes riesgos para el medio ambiente y la salud. En la actualidad, son depósitos en la superficie o bajo tierra impermeabilizados y vigilados, con sofisticados sistemas de control para los lixiviados (líquidos nocivos generados en el propio vertedero) y gases tóxicos que emiten. En algunos casos incorporan incluso tecnologías que aprovechan estos gases para la generación de energía.

Asimismo, la legislación especifica el tipo de residuos que pueden aceptar y rechazar, así como su ubicación, lejos de zonas habitadas o con riesgo de alto impacto ambiental. En este sentido, desde la Asociación de Empresas Gestoras de Residuos y Recursos Especiales (ASEGRE), se afirma que la eliminación controlada de residuos en vertedero es un procedimiento de gestión que cuenta con la suficiente normativa.

Una vez que ya se tiene previsto el cierre de un vertedero, se regulan diversas actuaciones para evitar su impacto ambiental. En este caso, se suelen llevar a cabo planes de vigilancia post-sellado y clausura, medidas de revegetación y de recuperación para su uso agrícola e incluso lúdico (conversión en parques o instalaciones deportivas).

Por su parte, el Ministerio de Medio Ambiente (hoy también del Medio Rural y Marino) (MMA) presentaba el año pasado el Plan Nacional Integrado de Residuos (PNIR), que se marca hasta 2015 unos objetivos para adaptarse a las directrices de la Unión Europea en esta materia.

Problemas de los vertederos

El Observatorio de la Asociación Técnica para la Gestión de Residuos y Medio Ambiente (ATEGRUS) sobre Vertederos Controlados de residuos no peligrosos, peligrosos e inertes (2005-2007) no deja en muy buen lugar el funcionamiento de estas instalaciones en España. Entre las diversas conclusiones, afirma que la valorización del gas de vertedero es aún muy insuficiente, aunque reconoce un “lento” avance; se realizan pocos controles ambientales; el drenaje de los lixiviados es aún inadecuado en muchos casos; el revestimiento de los vertederos puede resultar insuficiente; se necesitan más medidas para reducir la cantidad de materia orgánica depositada en vertedero y los vertederos de menor tamaño son los que más incumplimientos registran.

Asimismo, los responsables de ATEGRUS aseveran que el vertido será la principal solución ante los residuos, ya que continúa la tendencia de construir vertederos provinciales o supra-comarcales más grandes y cerrar los vertederos más pequeños.

Sin embargo, otros expertos también advierten de que algunos de estos vertederos se encuentran llenos, aunque siguen funcionando, y apuntan a la Comunidad Valenciana, Canarias y Galicia como los lugares donde se concentran la mayoría de los vertederos saturados. Asimismo, también se alerta de que la numerosa legislación europea, nacional y autonómica es compleja, e incluso, a menudo confusa, y no ha sido desarrollada de manera efectiva, lo que representa un obstáculo para poner en marcha su aplicación real.

Vertederos ilegales y disparidad de datos

La falta de información actualizada y contrastada es otro de los problemas que impide conocer con exactitud su situación real. Un ejemplo de ello es el número de vertederos que hay en nuestro país. Según datos del Ministerio, a finales de 2006 se contabilizaban 869 vertederos activos en España, de los que veinte se destinaron a residuos peligrosos, 248 a no peligrosos y 601 a inertes y otros. Por su parte, ATEGRUS afirma que en 2007 había en España 415 vertederos controlados, de los que catorce recogieron residuos peligrosos, 207 residuos no peligrosos y 194 residuos inertes.

En cuanto a los vertederos incontrolados, salvajes o no autorizados, la disparidad de los datos también es evidente. Ecologistas en Acción alaba el esfuerzo que el MMA ha hecho desde el año 2000 para eliminarlos y reconoce que se han reducido mucho, pero sostiene que en 2005 había entre 4.000 y 90.000, “dependiendo de las fuentes consultadas”.

Este problema en la verificación de datos es un elemento más que pone en evidencia, como subrayan diversos expertos, la falta de coordinación entre las distintas administraciones responsables. Desde el propio ministerio admiten que las tarifas que se cobran por los residuos urbanos registran importantes diferencias de unas comunidades a otras e incluso en distintas instalaciones de una misma comunidad, con un rango que puede ir de los 10 a los 60 euros. En algunos casos, los precios incluso no cubren todos los costes de vertido.

Qué pueden hacer los consumidores

La jerarquía general en la gestión de los residuos establece cinco pasos, de más a menos importante: minimización, reutilización, recuperación, valorización y eliminación. Por lo tanto, los consumidores deben concienciarse para reducir en todo lo posible su generación de residuos (el único residuo que no impacta al medio ambiente es el que no se genera); reutilizar antes de tirar; y, en tal caso, asumir el objetivo del “vertido cero”, es decir, que los vertederos reciban únicamente los residuos que no se puedan reciclar.

Asimismo, los consumidores también pueden exigir a sus responsables institucionales, tanto locales, como autonómicos, nacionales y europeos, que asuman y apliquen sin ambigüedades las normativas sobre gestión de residuos. Para ello deben asumir las medidas necesarias y permitir un mayor acceso a la información sobre este campo.

Ayudas por desempleo.

Las prestaciones son numerosas y es de vital importancia conocerlas y saber dónde y cómo solicitarlas

  • Autor: Por MARTA BURGUÉS
  • Fecha de publicación: 10 de septiembre de 2008


– Imagen: CE

Las oficinas de empleo, tras años de relativa tranquilidad, vuelven a llenarse. La situación de crisis por la que atraviesa España, especialmente en algunos sectores, provoca que numerosos ciudadanos pierdan diariamente su empleo y acudan a informarse sobre qué ayudas pueden recibir. Éstas son numerosas, y es de vital importancia conocer cuáles son y a dónde dirigirse para solicitarlas.

Aunque las etapas de bonanza y crisis son cíclicas, el paro sigue aumentando cada mes. Según datos del Ministerio de Trabajo, el paro registrado en los Servicios Públicos de Empleo en el mes de agosto alcanzó la cifra de 103.085 personas y situó el número total de desempleados en 2.530.001, un 4,2% más que el mes de julio y la mayor cifra de parados desde febrero de 1998. La tasa de paro se sitúa actualmente en el 10,5% y en el último año se ha incrementado en 501.705 personas. Esta subida de agosto duplica la que se registró el año pasado por estas fechas cuando el número de parados aumentó en 57.958, un 2,94% frente a julio del pasado ejercicio y un 2,25% en tasa interanual.

La protección por desempleo se puede dar a dos niveles:

  • Contributivo: Prestación por desempleo. Para disfrutar de la misma se requiere la cotización previa del trabajador a la Seguridad Social.
  • Asistencial: Subsidio por desempleo. Corresponde a aquellas personas que ya no pueden recibir la prestación contributiva por desempleo. La protección asistencial consta de una prestación económica y del abono a la Seguridad Social de la cotización correspondiente a las prestaciones de asistencia sanitaria, protección a la familia y, en su caso, jubilación.

Subsidio

Según el Instituto Nacional de Empleo (INEM), encargado de regular tales prestaciones laborales, pueden beneficiarse del subsidio por desempleo todos aquellos parados que, figurando inscritos como demandantes de empleo (sin haber rechazado oferta de empleo adecuada, ni haberse negado a participar, salvo causa justificada, en acciones de promoción, formación o reconversión profesionales) carezcan de rentas de cualquier naturaleza superiores, en cómputo mensual, al 75% del Salario Mínimo Interprofesional, excluida la parte proporcional de dos pagas extraordinarias.


– Imagen: Elena

El Servicio Público de Empleo Estatal es el organismo autónomo, dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, encargado de la gestión y control de estas prestaciones, salvo para los trabajadores incluidos en otro tipo de régimenes especiales. Por tanto, hay que dirigirse a este organismo para informarse y poder percibir dichas ayudas. Cada comunidad autónoma, además, regula sus oficinas de empleo y trabajo según sus normativas, coordinadas por el INEM.

Sólo pueden ser perceptores de subsidio por desempleo determinados grupos de población, con situaciones especiales:

  • Trabajadores que han agotado la prestación contributiva por desempleo y tienen responsabilidades familiares: la duración de la prestación es de seis meses prorrogables por otros dos períodos de igual duración, hasta un máximo de 18 meses, con determinadas excepciones, que pueden ser consultadas en cualquier oficina de trabajo de la comunidad autónoma correspondiente.
  • Trabajadores mayores de 45 años que han agotado prestación contributiva por desempleo sin responsabilidades familiares: la duración de la prestación también es de seis meses. En el supuesto de trabajadores fijos discontinuos, la duración será equivalente al número de meses cotizados por desempleo en el año anterior a la solicitud.
  • Subsidio especial para trabajadores mayores de 45 años que hayan agotado una prestación por desempleo de 24 meses: la prestación dura seis meses, a partir del agotamiento de la prestación contributiva, si se solicita dentro del plazo establecido. Una vez percibido este subsidio especial, los trabajadores podrán obtener el subsidio por desempleo por haber agotado una prestación contributiva.

Para este caso especial, la cuantía mensual del subsidio por desempleo estará en función del número de cargas familiares: con un familiar o ninguno a su cargo, el 80% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM): 399,36 euros/mes para el año 2007 y 413,52 euros/mes en 2008; con dos familiares a su cargo, el 107% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples: 534,14 euros/mes para el año 2007 y 553,08 euros/mes en 2008 y con tres o más familiares a su cargo, el 133% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples: 663,94 euros/mes para el año 2007 y 687,47 euros/mes en 2008.

  • Trabajadores que, al producirse la situación legal de desempleo, no han cubierto el período mínimo de cotización para acceder a una prestación contributiva: como requisito los trabajadores deben tener cotizados, en un régimen de la Seguridad Social que contemple la contingencia de desempleo, al menos tres meses si tienen responsabilidades familiares, o seis meses si no las tienen, y no tener cubierto el período mínimo de cotización de 360 días para tener derecho a una prestación contributiva.
  • Trabajadores emigrantes retornados: para percibir esta ayuda han de inscribirse como demandantes de empleo en el plazo de un mes desde la fecha de su retorno y suscribir el Compromiso de Actividad. También deben acreditar haber trabajado como mínimo 12 meses en los últimos seis años desde su última salida de España, en países no pertenecientes a la UE, o con los que no exista convenio sobre protección por desempleo. La duración de la percepción es de seis meses, prorrogables por otros dos períodos de igual duración, hasta un máximo de 18 meses.
  • Liberados de prisión, cuya privación de libertad haya durado seis o más meses: la duración de la prestación de subsidio es de seis meses, prorrogables por otros dos períodos de igual duración, hasta un máximo de 18 meses.
  • Trabajadores que sean declarados plenamente capaces o inválidos parciales, como consecuencia de expediente de revisión por mejoría de una situación de gran invalidez, invalidez permanente absoluta o total para la profesión habitual: en este caso, la duración de la prestación es la misma que la situación anterior.
  • Trabajadores mayores de 52 años: estos casos se aplica la ayuda hasta que el trabajador alcance la edad ordinaria que se exija en cada caso para cobrar la pensión de jubilación.

Cuantías y plazos

El plazo de presentación de la solicitud para acogerse al subsidio por desempleo es, en la mayoría de los casos, de 15 días hábiles, que empiezan a contar una vez transcurrido el mes de espera desde el agotamiento de la prestación contributiva o del subsidio especial para trabajadores mayores de 45 años que hayan agotado una prestación por desempleo de 24 meses.

La cuantía mensual de subsidio por desempleo para todos estos casos, a excepción del subsidio especial para trabajadores mayores de 45 años que hayan agotado una prestación por desempleo de 24 meses, es igual al 80% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples: 399,36 euros/mes para el año 2007, y 413,52 euros/mes en 2008. Además, a partir del 1 de enero de 2006, para los trabajadores fijos discontinuos mayores de 52 años se ingresará la cotización por la contingencia de jubilación durante todo el periodo de percepción del subsidio.

En el caso de que la prestación contributiva anterior se hubiera generado por la pérdida de un trabajo a tiempo parcial, para los subsidios nacidos antes del 24 de marzo de 2007, la cuantía se reducirá en proporción a la jornada de trabajo que hubiera efectuado, y la base de cotización a la Seguridad Social estará en la misma proporción.

Otras ayudas

Otra de las ayudas que ofrece el Gobierno en situación de paro es la del pago único de la prestación. Ésta es una medida para fomentar y facilitar iniciativas de empleo autónomo, a través del abono del valor actual del importe de la prestación por desempleo de nivel contributivo a los beneficiarios de prestaciones que pretenden incorporarse, de forma estable, como socios trabajadores o de trabajo en cooperativas o en sociedades laborales, constituirlas, o que quieren desarrollar una nueva actividad como trabajadores autónomos.

Además, los Servicios Públicos de Empleo deben tener en cuenta la condición de víctima de violencia de género o de víctima de violencia doméstica para atemperar, en caso necesario, el cumplimiento de las obligaciones que se deriven del compromiso de actividad. De este modo, estas personas perciben unas cuantías especiales.

El incremento del paro ha provocado también que desde las más altas instancias se tomen medidas para tratar de que el número de parados disminuya. Así, se ha autorizado un crédito extraordinario y cuatro suplementos de crédito por un importe total de 66.279.000 euros para financiar las actuaciones incluidas dentro del plan extraordinario de orientación, formación profesional e inserción laboral. Este plan, de acuerdo con lo establecido en el a Real Decreto-Ley 2/2008 de medidas de impulso a la actividad económica, está dirigido a aumentar la prestación de los servicios a los desempleados inscritos en los Servicios Públicos de Empleo. Asimismo, se dirige a los trabajadores ocupados que puedan necesitar orientación o formación para mejorar su cualificación.

PRESTACIONES POR DESEMPLEO

Los beneficiarios de la prestación por desempleo son aquellos afiliados y en situación de alta o asimilada al alta en la Seguridad Social en un régimen que contemple la contingencia por desempleo. Ahora bien, según el INEM, estos ciudadanos tienen que acreditar disponibilidad para buscar activamente empleo y para aceptar una colocación adecuada y suscribir un Compromiso de Actividad.

La duración de la prestación se extiende en función del período cotizado por desempleo en los seis años anteriores a la situación legal de desempleo o al momento en que cesó la obligación de cotizar. Con el promedio de las bases de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales por las que se cotizó durante los 180 días anteriores a la situación legal de desempleo o al momento en que cesó la obligación de cotizar (sin contar las horas extraordinarias), se calcula la base reguladora de la prestación por desempleo. Durante los 180 primeros días de prestación se percibe el 70% de la base reguladora; a partir del día 181, el 60%. La situación cambia, y las cuantías aumentan, en función de si se tienen hijos, y dependiendo del número de estos.

El pago de la prestación se realizará por meses vencidos entre los días 10 y 15 de cada mes, mediante el abono en la cuenta de la entidad financiera colaboradora indicada por el trabajador -de la que sea titular- salvo en los casos, debidamente justificados, en los que la entidad gestora permita el pago en efectivo por la entidad financiera.


923 millones de personas pasan hambre.

El incremento de los precios de los alimentos ha aumentado en 75 millones el número de personas en todo el mundo expuestas a la hambruna. – EFE

EFE – Roma – 18/09/2008 13:24
El aumento de los precios de los alimentos elevó el año pasado hasta 923 millones el número de personas que pasa hambre en el mundo, informó hoy en Roma la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Información (FAO).

Según la FAO, el pasado año 75 millones de desnutridos se sumaron a los 848 millones estimados en esa fecha en el mundo.

Los elevados precios alimentarios, siempre de acuerdo con la misma fuente, invirtieron la tendencia positiva para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de reducir a la mitad la proporción de personas hambrientas para 2015.

Dichos precios subieron un 52% entre 2007 y 2008, y los de los fertilizantes casi se doblaron, por lo que ese aumento lo único que hizo fue agravar el problema, precisó la organización la la ONU para la Agricultura y la Alimentación.

El hambre aumenta 

Hafez Ghanem, director general adjunto de la FAO para Desarrollo Económico y Social, ha afirmado, según un comunicado de ese organismo, que la situación cada día es “más preocupante”, ya que el hambre ha aumentado “mientras el mundo se hacía cada vez más rico y producía más alimentos que nunca durante la última década”.

Para los compradores netos de alimentos -entre los que se incluyen casi todas las familias urbanas y una gran parte de las rurales-, el alza de precios ha tenido un impacto negativo a corto plazo sobre los ingresos y el bienestar familiar.

“Los más pobres -campesinos y familias encabezadas por mujeres- son los más afectados” 

“Los más pobres -campesinos sin tierra y familias encabezadas por mujeres- han sido los más afectados”, precisó Ghanem, que añadió que las tendencias negativas en la lucha contra el hambre ponen en peligro los esfuerzos para alcanzar otros Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Indicó que además de los devastadores costes sociales del hambre, “la evidencia apunta a impactos negativos sobre la productividad laboral, salud y educación, lo que en última instancia lleva a un menor crecimiento económico en su conjunto”.

África, la más golpeada 

Según el director general adjunto de la FAO para Desarrollo Económico y Social, para salir de ese circulo vicioso es necesario reducir el número de hambrientos en 500 millones en los siete años que quedan para 2015, “lo que requerirá un esfuerzo mundial resolutivo y de envergadura, acompañado de acciones concretas”, subrayó.

“El hambre es una de las causas de la pobreza, no sólo una consecuencia” 

Para el economista de la FAO Kostas Stamoulis, el hambre “es una de las causas de la pobreza, no es tan solo una consecuencia” y el “efecto debilitador” del hambre sobre la productividad de las personas y sus ingresos conduce a un círculo vicioso: la extrema pobreza conduce al hambre, que a su vez hace perpetuarse la situación de pobreza”.

Según la FAO, los países más golpeados por la actual crisis, muchos de ellos en África, necesitarán al menos 30.000 millones anuales de dólares para garantizar su seguridad alimentaria y reactivar sistemas agrícolas que han sido descuidados durante mucho tiempo

FABRA: CAIGA QUIEN CAIGA, DESENMASCARA AL FACHA.

Seguramente la piedra que se le ha colado en el zapato de Fabra con el boicot de los periodistas de Intereconomía a la periodista de CQC que cubría el pleno de la Diputación de Castellón. Quizas los medios sean más incisivos  y ágiles de la justicia que lleva paralizados unos cuantos casos relacionados con el Presidente Provincial del PP, para descredito de la justicia, de la política y de los políticos.

El abuso de la democrácia y el uso perverso de la libertad es patrimonio del fascismo. Sobran las palabras, sirvanse ustedes mismos las imagenes.

Felipe Gonzalez: El capitalismo en el espejo.

FELIPE GONZÁLEZ 17/09/2008

Un año después del comienzo de la crisis del sistema financiero de Estados Unidos y su rápido contagio a otras áreas centrales, seguimos sin diagnóstico y, por tanto, sin terapia. O con medidas que tratan de contrarrestar la sintomatología que puede apreciarse sucesivamente, pero sin certidumbre sobre las causas profundas y sus consecuencias, salvo las que van aflorando cada día.

La noticia en otros webs

De momento, la crisis ya ha liquidado el dogma neoliberal de que el mercado lo arregla todo

Es arriesgado que el Banco Central Europeo siga con estos tipos de interés

Es una crisis extraña, incluso para reaccionar con una mínima coherencia. Por el momento ha liquidado la extendida creencia de que el mercado lo arregla todo y solo. Es decir, la teoría dominante desde los años 90 del “todo mercado”, con un rechazo fundamentalista a la intervención regulatoria.

También ha mostrado que la globalización del sistema financiero plantea problemas de gobernanza que escapan a la capacidad de los poderes establecidos en el viejo Estado nación y en los organismos internacionales tradicionales.

El desconcierto lleva a la Unión Europea a hacer lo contrario de lo que se hace en Estados Unidos en política monetaria, aunque los problemas de inflación sean los mismos. Tanto si bajan los tipos como si suben, en los países centrales sigue cayendo la actividad y los precios se resisten a bajar.

En la UE en general, porque Reino Unido va por su rumbo, hay gran resistencia a las intervenciones consideradas como contradictorias con el libre funcionamiento del mercado. En Estados Unidos vemos acciones como la nacionalización encubierta de las sociedades que controlaban casi la mitad del mercado hipotecario, con una intervención de 200.000 millones de dólares y las reclamaciones de más intervención porque las quiebras continúan.

Así podríamos seguir poniendo ejemplos de actuaciones al menos dispares para enfrentar la misma crisis. La paradoja es que el comportamiento pragmático, chocando con la ideología neoliberal, se da en la cuna doctrinal de esta teoría, en tanto que en la UE, tan crítica siempre con ese neoliberalismo, hay una renuencia muy fuerte a la intervención para contrarrestar la sintomatología de la crisis.

Es verdad, casi la única verdad, que se sigue sabiendo poco sobre las causas profundas de esta crisis global y que nadie se atreve a predecir ni los efectos ni la duración. Ha habido otras con anterioridad, como la que indujo hace una década la crisis financiera de los mercados emergentes que terminó contagiando a los centrales en los albores del nuevo siglo.

Ahora ha empezado al revés. Son los países centrales, comenzando por Estados Unidos, los generadores de la crisis financiera. Como hace una década peroal revés, hay quienes dicen que los países emergentes están desmarcándose de ella, pero tengo la convicción, que entonces también expresé, de que se contagiará el conjunto del sistema y tendrá efectos sobre la economía real de los países emergentes, no sólo de los centrales.

Subyace a la crisis actual una situación nueva, inducida por dos factores: la evolución de los precios de las materias primas, sobre todo energéticas, que han trasladado masivamente el capital a los países productores y a los que han mostrado capacidad de generar riqueza y ahorro como nuevas potencias emergentes (China o la India). El llamado Occidente desarrollado tiene que pagar en el futuro lo que ha gastado ya, en tanto que las zonas productoras de energía y los grandes emergentes han ahorrado lo que podrán gastar o invertir en ese mismo futuro.

Y en todas partes la fuerte tensión inflacionista es el factor más preocupante.

El “triunfo pleno” del sistema capitalista o de mercado, con las variantes que deseen desde China a Chile, tras la caída del modelo comunista, lo ha dejado sin alternativa sistémica. No se pueden considerar alternativas ninguna de las utopías regresivas que aparecen de vez en cuando con poco recorrido y menos consistencia.

Pero estamos haciendo del mercado algo que no es. Una especie de régimen que va más allá de la economía de mercado para llevarnos a una sociedad de mercado, cada vez más global y pretendidamente autorregulada por la mano invisible.

De broma, pero en serio, podríamos decir que el capitalismo no se contrapone al comunismo, por extinción de éste, sino que se mira en su propio espejo y constata que la imagen que le devuelve es fea y fuera de control. Durante años, cuando las cosas marchaban bien globalmente, aun con muchos desajustes y desigualdades lacerantes, las miradas en el espejo han sido autocomplacientes. Ahora, que estamos navegando en la incertidumbre o con la certidumbre de que esto va mal, la imagen que se refleja no satisface a nadie.

Si las consecuencias no fueran tan duras, e incluso dramáticas, sería divertido contemplar al sistema triunfante sin saber qué hacer consigo mismo, sin poder compararse a otros como peores y sin poder encontrar culpables. Pero no da la situación para divertirse y hay que actuar.

Primero con el mayor pragmatismo posible y sin pérdida de tiempo, porque las teorías tradicionales no nos ofrecen soluciones a la nueva realidad que aparece fuera de libreto. Esto vale para los Gobiernos europeos y para la propia Unión Europea y su Banco Central, porque es muy peligroso y arriesgado seguir esperando con estos tipos de interés y esta falta de liquidez.

Segundo, intentando buscar un papel para la política con mayúsculas, capaz de hacer más previsible la evolución futura de este mercado global que escapa a los poderes establecidos en la sociedad industrial. Un mercado global sin reglas o con las de la famosa “mano invisible”, nos llevará en el futuro a otras crisis, no cíclicas como decíamos antes, sino imprevisibles y sorpresivas como la que estamos viviendo ahora. ¿No se está incubando la siguiente crisis financiera a través de las operaciones a futuro sobre materias primas y alimentación con un escaso nivel de afianzamiento?

Es decir, la famosa gobernanza (papel ineludible de la política) permanece en el ámbito de lo local-nacional y de los obsoletos organismos financieros del pasado, en tanto que los fenómenos económicos y financieros más relevantes se mueven en el ámbito global sin gobierno alguno.

Por si fuera poco, la era posterior a la caída del Muro de Berlín ha alimentado un descrédito de la política como un estorbo al desarrollo sin reglas de la nueva era de la globalización.

Cargada de paradojas y plena de contradicciones la situación en que nos encontramos, pasamos de pedir a los responsables políticos que no interfieran, que no regulen, que dejen libertad a los mercados, a reclamar que arreglen los desaguisados a los que den lugar, incluso cuando la crisis, por sus causas y consecuencias, está más allá de sus competencias y capacidades locales-nacionales.

Más que nunca, necesitaríamos, para empezar, una acción a nivel de la UE y una concertación transatlántica eficaz para continuar. Los responsables del comienzo de esta situación, que alcanza ya dimensiones globales, tienen la obligación de dar respuestas a sus áreas y al mundo. Pero no se ve en el horizonte y esto crea más desasosiego.

Felipe González es ex presidente del Gobierno español.

“El modelo económico vigente ha fracasado”

ECONOMÍA

“Se está desplomando como se desplomó el comunismo en 1989”

ELPLURAL.COM

“El nerviosismo financiero no se detiene. Las actuaciones públicas de rescate se suceden pero los mercados son un manicomio, la desconfianza se ha instalado en el sistema. En estas circunstancias es ridículo seguir creyendo que estamos ante una mala racha, que acabará y que regresaremos -con más o menos moratones- a la situación anterior. Tal cosa es imposible, para empezar, porque cuando se sale de un túnel nunca se está en el lugar en el que se entró sino en otro distinto y, para continuar, porque el modelo económico vigente ha fracasado”, afirmaó en el día de ayer Iñaki Gabilondo en el informativo que dirige y presenta en Cuatro.

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Asimismo, el prestigioso periodista se preguntó “si cabe fracaso mayor del liberalismo que estas nacionalizaciones de los gigantes financieros, en los mismísimos Estados Unidos”. La respuesta no puede ser más contundente: “Se está desplomando como se desplomó el comunismo en 1989. Bearn Sterns, Fannie Mae, Freddie Mac, AIG, son como pedruscos derribados del Muro de Berlín liberal”.

Especulación, humo, voracidad
“Aquí, en España, el presidente de la CEOE ha dicho -agárrense- que debería “hacerse un paréntesis en la economía de libre mercado”. Sí, han oído bien. En fin, estamos ante un fin de trayecto, no dimos la importancia debida a los síntomas que anunciaban la locura, el pinchazo de la burbuja tecnológica en el año 2000, el caso Enron. Especulación, humo, voracidad… el pensamiento dominante, crecer y crecer hasta el infinito, no está en las leyes de la realidad, ni en las de la física, pero es el primer dogma de nuestra economía. Pues bien, se acabó, así que no importa tanto cuándo saldremos del túnel, sino donde estaremos y hacia dónde nos tendremos que dirigir. Esta crisis es mucho más que económica y no se podrá encerrar entre paréntesis para volver atrás”, concluyó Gabilondo.