El desierto avanza sobre España.

La sequía extrema acecha al 37% del territorio – El Gobierno tarda cinco años en aprobar el Programa de Acción Nacional de Lucha contra la Desertificación

E. DE BENITO – Madrid – 20/08/2008

España se seca. Un 18% del territorio corre un riesgo alto o muy alto de desertificación; otro 19%, un peligro medio. Ésa es la realidad y el punto de partida del Programa de Acción Nacional de Lucha contra la Desertificación (PAND) del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, que acaba de entrar en vigor tras su publicación ayer en el BOE. La iniciativa, sin nueva dotación presupuestaria, llevaba desde 2003 en manos del Gobierno, cuando la sequía acechaba a un 31% de la superficie, y ya entonces acumulaba un importante retraso. Ahora la amenaza de la desertificación alcanza el 37%.

 

El Programa Nacional de Lucha contra la Desertificación

DOCUMENTO (PDF – 8,33Mb) – 20-08-2008

 

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Ya en 1996 la Administración se comprometió a tomar medidas

España firmó junto con otros 70 países el Convenio de Naciones Unidas vigente desde 1996 que obligaba a diseñar planes nacionales para combatir lo que era obvio; que la sobreexplotación de los recursos, el cambio en la agricultura y lo que entonces se esbozaba como un inicio del calentamiento global estaba cambiando el paisaje. Once años después, en 2007, se presentó sin los deberes hechos en la cumbre mundial sobre desertificación que acogió Madrid. El documento que ahora presenta, de 262 páginas, parte de una radiografía clara de la situación. Las zonas más problemáticas son las cuatro Islas Canarias orientales (Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura), Murcia, Alicante, Almería y el este de Castilla-La Mancha (Albacete y Ciudad Real). Ninguna sorpresa. Todas coinciden con aquéllas, también recogidas en el informe, en las que se ha observado una mayor sobreexplotación y salinización de los acuíferos. Tanto que los científicos de la Unesco han debatido retirar la catalogación de Zona de Interés a las Tablas de Daimiel.

Tampoco sorprenden las medidas propuestas. La parte más concreta del texto trata de la recuperación de la cubierta vegetal y de los cauces de los ríos, primeras medidas para combatir el avance del desierto. Para ello se sugiere lo siguiente: “Repoblación forestal con especies autóctonas” para “contribuir a la reconstrucción de una vegetación estable y madura con respecto a las condiciones del lugar” y “tratamientos selvícolas de las masas forestales protectoras existentes” para “mejorar el tamaño, la densidad y la cobertura del suelo que proporciona la vegetación, garantizando su estabilidad, calidad y diversidad”. Se propone además la “gestión del matorral mediterráneo”, la “ordenación del pastoreo”, la protección de los “buenos suelos productivos” o los “suelos en cultivos de áreas de montaña mantenidos por razones sociales”, y la construcción de “diques y otras obras de estabilización de cauces torrenciales”.

Las explotaciones deberán presentar planes de sostenibilidad. El programa estipula condiciones para el manejo de pastos y rastrojos, matorrales, qué superficies se pueden arar y cuáles no. También se estipula un número de animales para cada superficie, con el objetivo de evitar la sobreexplotación.

El objetivo no es sólo estético (si se puede considerar así la predilección de un paisaje más verde frente a otro más seco). La falta de una vegetación estable, que nunca podrá ser demasiado frondosa por el régimen de lluvias del sureste español, tiene consecuencias directas en el aprovechamiento del terreno.

El informe recoge los datos, aún incompletos, de la pérdida de suelo según el tipo de vegetación o cultivo. La erosión es un problema asociado a la desertificación: la agrava y acelera. En este caso, el mapa correspondiente muestra las mayores tasas en el valle del Guadalquivir, aunque toda España se ve moteada por los puntos rojos que indican pérdidas de más de 25 toneladas de suelo por hectárea al año, siendo las más afectadas las zonas con cultivos arbóreos y viñedos de secano, y las que menos, las que tienen un arbolado más frondoso.

En el documento se recogen partidas ya invertidas en el Plan Hidrológico Nacional y el de Desarrollo Rural, pero no se da una cifra de lo que costará. Sólo en esos dos campos la inversión llegará a los 26.000 millones de euros, aunque no toda tendrá que ser una nueva aportación, porque parte ya estaba presupuestada en esos planes.

Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción, destacó “el retraso en la aprobación pese a ser uno de los países más afectados por la desertificación”. “El plan no aborda la pérdida de suelo fértil por la urbanización masiva. Se está infravalorando el impacto del urbanismo en la desertificación”, dijo. Y concluyó: “Llega tarde y es insuficiente pero es mejor que nada, ya que sí aborda algunas prácticas agrarias que provocan desertificación”.

Iniciativas nuevas y antiguas

La lucha contra la desertificación no se puede abordar sólo desde el Gobierno central. El nuevo programa incluye iniciativas que ya estaban en marcha y otras de nueva creación. Éstas son algunas.

– Plan Hidrológico Nacional. La gestión del agua es clave. Sus actuaciones se centran en dos aspectos: modernización de regadíos, para consumir menos y mejor, y la restauración hidrológico-forestal (repoblaciones, limpieza de cauces). Las partidas para 2008-2010 suman 6.533 millones de euros.

– Observatorio de la desertificación. De nueva creación, será el encargado de vigilar, alertar y diseñar actuaciones para corregir las situaciones que se vayan detectando. Estará compuesto por “miembros de las administraciones públicas, estatales y autonómicas, grupos sociales, profesionales, técnicos y científicos”.

– Plan de Gestión Agroambiental. Todas las explotaciones deberán presentar a las comunidades este plan. En él, se indicará la explotación de los rastrojos, se incluye la prohibición de roturar en zonas con más del 10% de pendiente, o limitar el número de animales por hectárea.

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Los vecinos de L’Alfàs se movilizan para evitar 10.000 nuevas viviendas

ARTURO RUIZ – Dénia – 19/08/2008

Vecinos de l’Alfàs del Pi, en La Marina Baixa, plantearon ayer una auténtica demostración de fuerza frente al hormigón indiscriminado al celebrar la primera Conferencia Europea sobre Abusos Urbanísticos, que propuso fórmulas para defender a los propietarios de los excesos de los planes parciales y de las implacables previsiones de crecimiento de esta población, donde hay planificadas 10.000 nuevas viviendas sobre 4 millones de metros cuadrados.

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La conferencia, organizada por la Asociación de Vecinos de l’Alfàs, reunió a representantes de las embajadas de Reino Unido, Noruega y Holanda, ya que muchos de los afectados por estos nuevos planes urbanísticos son residentes extranjeros. También acudió la cúpula del colectivo Abusos Urbanísticos No, con una fuerte implantación en La Marina Alta y La Vega Baja, así como asociaciones vecinales de La Nucia y Altea, Ecologistas en Acción y profesores de la Universidad de Alicante.

Ante centenares de personas, los conferenciantes abogaron por seguir los postulados de la denominada doctrina Parcent. Allí la asociación de vecinos logró hace un año frenar tres planes parciales con más de 2.000 nuevas viviendas impulsadas por el anterior gobierno local del PP a través de dos mecanismos: denuncias ante las principales instituciones europeas y una fuerte movilización social.

La doctrina Parcent se hizo famosa en toda Europa y ahora los vecinos de l’Alfàs pretenden seguir el mismo camino para evitar que en poco tiempo este municipio duplique su población, al pasar de sus actuales 29.000 habitantes a casi 70.000. El presidente del colectivo, Marco Perotti, aseveró que la nueva ley urbanística valenciana (LUV) “no ha frenado los abusos y atropellos a los propietarios y permite además la violación de la actual legislación de la UE”. Y añadió que “residentes europeos que llevan aquí viviendo treinta años se ven obligados a ceder el 40% de sus propiedades y a pagar por ello por culpa de planes parciales como el del PAI de la Serra (que prevé 2.000 nuevas casas) sin que reciban ningún auxilio por parte de la Administración”. Para poner fin a esta situación, preparan denuncias contra el gobierno local de l’Alfàs ante los juzgados españoles y ante los principales organismos de Bruselas y Estrasburgo. También ha recogido 887 firmas contra los abusos urbanísticos y han iniciado, con la celebración de la conferencia de ayer, un amplio programa de movilizaciones sociales en defensa del desarrollo sostenible.

Formula 1 en Valencia:De la reventa a los descuentos.

Las agencias de viajes y los promotores turísticos empiezan a lanzar ofertas por miedo a quedarse con entradas por vender. Valmor repesca más de 22.000 localidades que fueron destinadas al mercado extranjero

Sara Mut, Valencia
La gran expectación del Gran Premio de Fórmula 1 en Valencia no despierta la misma euforia fuera España. Lo que al principio parecía negocio claro para los reventas, ahora son rebajas. De las 112.771 localidades existentes, el 40 por ciento fueron destinadas en un primer momento al mercado internacional y el resto se reservaron para consumo propio. Ahora ese porcentaje ha resultado ser desmesurado ya que Valmor Sports, la empresa organizadora del evento, ha repescado más de 22.000 entradas antes destinadas al extranjero para relanzarlas en España.
Desde Valmor, remarcan el esfuerzo realizado para recuperar las localidades y cubrir así una demanda nacional todavía no saciada. Parece sin embargo, que los intermediarios no han conseguido colocar todas las entradas que habían previsto, abriendo de esta forma una nueva opción de compra a los aficionados y complicando la reventa a todos aquellos dispuestos a especular con la Fórmula 1.
Tres factores podrían haber influído en el excedente de entradas producido en el extranjero. El poco tirón del circuito urbano fuera de España, el déficit de plazas hoteleras para acoger a todo el público potencial o la posibilidad de ver inmejorablemente las carreras desde terrazas y azoteas. Aunque esta última opción se ha ido desinflado en las últimas semanas a raíz del ambiguo bando municipal que restringe su uso para “cualquier tipo de actividad que pudiera estar sujeta a la vigente normativa sobre espectáculos públicos y actividades recreativas”.
Y es que, a día de hoy, no está claro que se vayan a ocupar todas las localidades porque, de entre las más de 10.000 repescadas, un buen porcentaje todavía no tiene dueño y el ritmo de ventas no es comparable ni de lejos con la avalancha producida los dos primeros días de venta oficial con largas colas en los establecimientos oficiales. Entre el 1 y el 2 de abril se despacharon alrededor de 107.000 entradas, más del 90 por ciento de todas las que fueron puestas a la venta. El ímpetu comprador de los primeros días sobrepasó, con mucho, las expectativas de Valmor, por eso sorprende la ralentización espectacular que ha sufrido el ritmo con las nuevas 22.000 entradas.
Las ventas, improvisadamente escalonadas, han generado situaciones paradójicas. Hay aficionados que no consiguieron la localidad que pretendían porque se había vendido y tuvo que conformarse con presenciar la carrera desde una tribuna peor situada y con mala visibilidad. Esas personas, con su entrada en el bolsillo, ven ahora como se vuelven a poner a la venta localidades que estaban agotadas ha?ce sólo unas semanas.
Más complicado
Pero la situación puede retorcerse todavía más. Tras el bando municipal de la alcaldesa, Rita Barberá, limitando el uso de las azoteas para el Gran Premio de Fórmula 1, la mayoría de las empresas que habían llegado a acuerdos con las comunidades vecinales de JJ. Domine se echaron atrás y quisieron rescindir el contrato, dejando estos espacios libres para el disfrute de vecinos y amigos.
Tras lo ocurrido, se da el caso de dos aficionados valencianos que han visto como vuelve a estar a la venta la entrada que no pudieron adquirir en su momento y que, la localidad con la que tuvieron que conformarse ya no sirve para nada, ni siquiera para la reventa. Verán la carrera el domingo desde un lugar inmejorable invitados por un amigo, una azotea de JJ. Domine que, sólo por su visibilidad, ya es de auténtico lujo.
Desde Valmor, dicen que es “normal” que aminoren las ventas ya que, en ningún caso esperaban el alud de peticiones que provocaron las primeras 100.000 entradas. Sin embargo, la organización no facilitan cifras oficiales y se amplían las ofertas.
El Motor Box Experience por ejemplo, es una iniciativa de 6.000 paquetes que incluyen una entrada válida para los tres días de Fórmula 1, alojamiento en la zona de acampada de la Feria de Valencia y otros complementos por 395 euros. Pues bien, esta propuesta de hospedaje antes reservada a los que pedían el paquete, se ha ampliado a todos los que adquieran una de las nuevas entradas puestas a la venta pagando un suplemento de 200 euros.
El nerviosismo de agencias de viajes y operadores turísticos se acentúa conforme se agotan los días para la celebración del Gran Premio. “Evita la reventa, mejor sin sorpresas”, “aprovéchate ahora de la promoción 50%”, “super oferta 3×2 en tribunas 23 y 24” o “vivir la experiencia cuesta menos de lo que piensas” son algunos de los eslóganes que empiezan a utilizar como reclamo para evitar que se queden entradas sin vender. En la misma línea, la página web f1-vlc.es se anuncia una “oferta de entradas para el GP de Europa” para las tribunas 22, 23 y 24. “Compra cinco entradas y consigue la sexta gratis”, anuncia la web.