Cuidado: de Berlusconi a los años treinta no hay gran distancia

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • ENRIC SOPENA

    31/05/2008

Cabos sueltos

Pronto, en octubre, hará 86 años de la marcha sobre Roma de Benito Mussolini y sus miles y miles de fascistas luciendo tenebrosas camisas negras. Aquella marcha sobre Roma se convirtió en una especie de golpe de Estado que acabó conduciendo a Mussolini al poder.

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¿Otra inquietante marcha sobre Roma –de momento sin desfiles ni camisas negras- ha empezado a apoderarse de la capital de Italia a raíz de los resultados electorales recientes? Venció con holgura –con mayoría absoluta- Silvio Berlusconi, arropado por Forza Italia, un partido fundamentalmente populista; la Liga del Norte, de corte xenófobo, y Alianza Nacional, directamente heredero del régimen totalitario implantado por Mussolini.

Izquierda irresponsable
La puntilla para una izquierda irresponsable y errática -incapaz de cerrar filas frente al peligro que representa ahora mismo una derecha radical y resentida- fue la pérdida del Ayuntamiento de Roma. Enorme descalabro. La derecha más extrema y el berlusconismo votaron juntos en la segunda vuelta con el fin de derrotar a la coalición progresista. Lo consiguieron con relativa facilidad.

Saludos a la romana
A la hora de celebrar el triunfo, hubo exhibición obscena de saludos a la romana, o sea, de brazos en alto. La nostalgia de Mussolini se desparrama por Roma. Incidentes violentos, provocados por los ultras –los nuevos escuadristas del antiguo fascio- se suceden en la ciudad llamada eterna. La obsesión enfermiza por la seguridad ciudadana y por luchar con los emigrantes comienza a dar sus frutos envenenados.

Hasta la jerarquía católica
El Gobierno Berlusconi ha aprobado poderes especiales contra los gitanos. Roberto Maroni, ministro del Interior, dirigente de la Liga del Norte, se siente a gusto en el clima represivo que parece haberse instalado en Italia. Mano dura a los gitanos y mano durísima a los sin papeles. ¿Son los gitanos hogaño los judíos de antaño? Incluso la jerarquía católica –que había apostado, con algún disimulo, por la victoria electoral de la derecha- se ha visto obligada a criticar la política migratoria de Berlusconi.

Neofascismo maquillado
Gianni Alemanno, de Alianza Nacional -el partido neofascista maquillado- es el alcalde de Roma. Ha propuesto dedicar una calle a Giorgio Almirante, fallecido hace unos años, legendario admirador de Mussolini. Almirante capitaneaba el Movimiento Social Italiano [en la actualidad, Alianza nacional]. Sus homónimos más cercanos eran Le Pen en Francia, Blas Piñar en España y algún que otro infiltrado en la Alianza Popular de Manuel Fraga.

La comunidad judía
La comunidad judía ha aconsejado al alcalde de Roma que desista de su propósito de honrar la memoria de un jefe fascista otorgándole el nombre de una calle. Probablemente, Alemanno no lleve a cabo su homenaje, pero el caldo de cultivo del neofascismo sigue calentándose con escalofriante intensidad.

Aires tormentosos
Los aires tormentosos que sacuden la economía mundial; los millones de inmigrantes que como sea y, por supuesto, como es legítimo, intentan encontrar un lugar al sol, huyendo del hambre y de la miseria; y además una cierta claudicación de la izquierda europea ante lo que se nos viene encima –o puede venir-, dibujan un paisaje que tiende al pesimismo.

Peculiares guantánamos
El Gobierno de España –de los pocos de izquierdas que hay en la UE y que criticó en voz alta a Berlusconi- ha dicho no a Sarkozy con su invento de exigir un contrato de integración a los emigrantes, lo que defendió Rajoy en la reciente campaña electoral. ¿Podrá modular, sin embargo, Zapatero algunas de las severísimas medidas que prepara la UE? No olvidemos, por ejemplo, que los europeos hemos impulsados nuestros digamos peculiares guantánamos para inmigrantes denominados ilegales. Se trata de lo que El País describe del siguiente modo: “No son cárceles pero lo parecen. Los sin papeles sufren una opaca reclusión”.

Aliados infames
¡Cuidado que de este tiempo de Berlusconi y sus aliados infames a los años treinta puede haber bastante menos distancia de lo que parece y muchos ingenuamente piensan!

Enric Sopena es director de El Plural

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Un comentario en “Cuidado: de Berlusconi a los años treinta no hay gran distancia

  1. PATETICO, SINCERAMENTE ME PARECE TU ACTIDUD DE UNA MALA EDUCACION QUE ME ASUSTA QUE ALGUN DIA LLEGUEIS A GOBERNAR EN MAYORIA, LO QUE HICISTE EL OTRO DIA EN TV 56 SEG. ES DE UNA FALTA DE EDUCACION, SENSATED, MADURED, QUE SOLO SE PUEDE CALIFICAR COMO ABOMINABLE

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