EL PUFO DE LLANERA, SUMA Y SIGUE.

Economía

Lehman Brothers y Bancaja dieron hipotecas a Llanera por suelo rústico a precio de urbanizable

El precio actual de la Reva difiere notablemente de los créditos a los que respalda

7.11.2007

 

La mayor deuda que tiene Llanera está cubierta con garantías hipotecarias pero estos créditos se otorgaron sobre bienes rústicos a un precio que roza el valor que tendrían las tierras si fueran urbanizables. Las entidades financieras contaron con las expectativas de recalificación de estos terrenos.

Según fuentes cercanas al proceso concursal de Llanera, este es el caso de un crédito de 100 millones de euros otorgado por la financiera internacional Lehman Brothers cuya garantía es una serie de terrenos en la Reva. Un impago de la firma de Xàtiva a esta entidad de 3,6 millones de euros fue el detonante que abocó a la constructora e inmobiliaria al proceso concursal el pasado 1 de octubre.

Según afirmaron a LAS PROVINCIAS fuentes del caso, Bancaja también concedió préstamos a Llanera con garantía de suelos rústicos a un precio que se acercaba al que tendría si fuera urbanizable. Las mismas fuentes aseguran que la estimación que se tiene del terreno es que pronto será recalificado.

En el caso de que el fin del proceso concursal de Llanera fuera la liquidación, los terrenos de la Reva, que ahora son garantía hipotecaria, irían a subasta pública. Su precio, en ese caso, sería de suelo rústico, que es lo que ahora es, por lo que la diferencia entre el precio de venta y el de hipoteca se convertiría en préstamo sin garantía.

Una recompra por parte de Lehman Brothers y Bancaja de los terrenos que tienen hipotecados de Llanera en la Reva les supondría el pago del terreno a precio de urbanizable (a base rescindir la deuda que tienen con Llanera, no tendría que pagar nada al cancelar los créditos).

Esta operación se convertiría en rentable una vez se firmara la recalificación. Según fuentes cercanas a las negociaciones con Llanera, la no recompra supondría perder el terreno y pasar a tener “una gran cantidad de dinero en créditos que en una hipotética liquidación serían difícilmente reembolsados”.

El problema de esta operación es que la coyuntura de compra de suelos en Valencia es de notable recesión. La primera parcela del actual estadio de Mestalla tuvo que ser comprada por Juan Soler, presidente del Valencia, por 90 millones de euros tras realizar la promesa que si nadie pujaba por el terreno se lo quedaría él. La subasta del llamado “triángulo de oro” de Valencia (entre el l’Oceanogràfic y la autopista a El Saler) acabó desierta hace casi dos semanas.

Con estos precedentes no parece previsible que existan muchos compradores que, ni siquiera a precio de rústico, quieran hacerse con la Reva aunque su posición estratégica entre la AP-7 y la A-3 le convierten en unos de los terrenos más interesantes a largo plazo en el entorno de la ciudad de Valencia.

Mientras se estudia la venta de la Reva, la administración concursal continúa trabajando con celeridad para solucionar el expediente de regulación de empleo con la ayuda directa de la familia Gallego que está facilitando el trabajo cuyo objetivo es evitar la liquidación de la empresa. El juzgado ha comunicado a Fernando Gallego, consejero delegado de Llanera, que debe mantener las seis empresas y no cerrar ninguna de ellas para poder mantener la actividad sin perjuicio. Esta línea de actuación está respaldada por el empresario.