SEGUN LAS ENTIDADES BANCARIAS QUE QUIEREN CAPTAR EL MARCADO DE LA HIPOTECA INVERSA, EL 25% DE LAS PERSONAS MAYORES EN ESPAÑA MUERE PASANDO ESTRECHECES.
EL 25% DE LAS PERSONAS MAYORES EN ESPAÑA MUERE PASANDO ESTRECHECES ECONÓMICAS, PESE A SER PROPIETARIOS DE UN BIEN INMUEBLE. LO DICEN ENTIDADES BANCARIAS PARA PROMOCIONAR EL NUEVO NEGOCIO DE LA “HIPOTECA INVERSA”
El 44% de los españoles, entre 50 y 64 años y con vivienda en propiedad, estaría dispuesto a contratar una hipoteca inversa con el aval de su hogar, en caso de tener graves dificultades económicas para afrontar su vejez. A la hipoteca “al revés”, en tanto que préstamo, tendrán que hacer frente los herederos del inmueble tras fallecer el titular.
Así se desprende del estudio “Capacidad de la vivienda en propiedad como instrumento de financiación de las personas mayores en España”, realizado por la Universidad de Barcelona y ganador del Premio Edad&Vida 2005. Según explicaron en un comunicado conjunto la Fundación Edad&Vida y la compañía Vidacaixa, en el estudio se examinan los hábitos financieros de las personas mayores en España, su riqueza inmobiliaria, la importancia de la cultura de la propiedad y el papel de la herencia en el país.
Una de cada cuatro personas mayores muere “rica” con casa, pero pasando apuros.
Más de la cuarta parte de los mayores fallecen siendo ricos en propiedades, pero habiendo sufrido apuros económicos por recursos limitados durante los últimos años de su vida. No obstante, apunta el estudio que cerca de la mitad (44%) está dispuesta a aumentar los ingresos de jubilación mediante la contratación de una hipoteca inversa complementada con un seguro de rentas vitalicias para afrontar dificultades económicas.
En 2050, España será el segundo país más envejecido de la OCDE.
Uno de los autores del estudio, el investigador Oscar Mascarilla, destacó que en 2050 España será el segundo país más envejecido de la OCDE y recordó que sólo en 2015 “habrá 1,5 millones de personas dependientes” que “tendrá que financiar el Estado”. Esto le supondrá un coste anual del 1% de su producto interior bruto ya que “cuidar a un hombre dependiente hasta su muerte, cuesta de media unos 56.000 euros y, si es mujer, el importe crece en un 60% por su longevidad”.
Aún no hay comentarios.





