Tres noches en el avispero de Sol

Madrid 20 AGO 2011 – 23:37 CET

La policía disuelve a porrazos a un centenar de personas que se había concentrado en Sol el jueves. / SAMUEL SÁNCHEZ

La Puerta del Sol se convirtió el pasado miércoles en una de las zonas con más tensión y crispación de la ciudad. Coincidieron en este emblemático punto una manifestación laicista convocada por un centenar de organizaciones con cientos de peregrinos que participaban en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Un fuerte dispositivo policial no evitó que la marcha acabara con porrazos y carreras por las calles aledañas a Sol.

El recorrido de la marcha. Primero, prohibido; luego, autorizado. El toma y daca protagonizó los días previos de la manifestación. Los convocantes habían convertido el paso por la Puerta del Sol en una premisa irrenunciable por la carga simbólica de este espacio tras la acampada de los indignados. El informe previo no vinculante del Ayuntamiento y el de la Abogacía del Estado desaconsejaba este final para evitar desórdenes públicos. En primera instancia, la Delegación del Gobierno autorizó un recorrido que no pasaba por Sol. Reuniones posteriores con los promotores permitieron un cambio de itinerario y que la marcha comenzara y acabara en la plaza de Tirso de Molina tras pasar por Sol. El PP pidió desde el primer momento que no se autorizara la marcha, ya que era “una provocación” para los miles de peregrinos que acudirían esos días a Madrid. “Yo tengo una obligación y eso incluye que la gente pueda manifestarse y ejercer su derecho de reunión. De no haberlo hecho, habría incurrido en un delito de prevaricación”, explicó a este periódico la delegada del Gobierno en Madrid, Dolores Carrión.

Encontronazo de manifestantes y peregrinos. La manifestación laica comenzó con pocos participantes, pero conforme avanzaba por las calles del Doctor Cortezo y Carretas y la plaza de Jacinto Benavente, a la marcha se sumaban miembros de colectivos gais e indignados. Los antidisturbios trataron hacer un cordón de seguridad para que los manifestantes pudieran discurrir sin problemas por Sol, entre las calles de Carretas y Alcalá. Pero los incidentes llegaron. Una parte de los manifestantes se paró y reprobó a gritos que algunos peregrinos comenzaran a rezar de rodillas o gritaran lemas a favor del Papa.

Los manifestantes detuvieron su recorrido y empezó un cruce de cánticos, insultos y reproches mutuos. Unos cantaban y los otros respondían. Si los peregrinos gritaban: “Esta es la juventud del Papa”, los laicos les replicaban: “Hemos venido pagando el autobús”, o “esa mochila la he pagado yo”. Los congregados se fueron apropiando de la zona, mientras la policía echaba a los peregrinos “por motivos de seguridad”. La situación se mantuvo así durante bastante tiempo. Hasta que la policía se hartó de contener a los manifestantes y comenzó a cargar.

Fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid aseguran que algunos agentes fueron agredidos y explican que se actuó “de forma proporcionada”. “No podemos permitir que nos insulten y nos peguen y que no hagamos nada”, recuerdan esas fuentes. Las carreras se saldaron con ocho detenidos y unos quince heridos.

El día después. La carga policial del miércoles sentó muy mal entre el colectivo convocante y decidieron acudir de nuevo a Sol el jueves. Se trataba de una concentración no autorizada por la Delegación del Gobierno, pese a lo cual contó con un fuerte dispositivo policial. El Papa ya estaba en Madrid y celebraba en esos momentos uno de los actos principales de la JMJ en la plaza de Cibeles. Cuando terminó el acto, la policía restringió el acceso a la Puerta del Sol: encerró a los manifestantes, cifrados en unos 460, en el centro de la plaza con un fuerte cordón policial. Conforme avanzaba la noche, el número fue bajando.

Los peregrinos también acudieron y fueron increpados por los manifestantes. Los momentos de más tensión fueron protagonizados por un grupo de carlistas que se enfrentó a los laicos. Los policías intervinieron.

Alrededor de las diez de la noche, la policía condujo a los manifestantes desde el centro de la plaza hacia la calle de Carretas. Minutos después, los antidisturbios empujaron a los congregados —menos de un centenar— hacia la plaza de Jacinto Benavente. En pocos minutos iba a desfilar por allí la procesión del Cristo de Mena y había que dejar expedita la plaza. Se produjeron entonces algunas actuaciones bastante desproporcionadas de algún integrante de la UIP que fueron grabadas y distribuidas por Internet. Las imágenes muestran cómo los policías agreden a un hombre que circula tranquilamente con su bici o pegan un tortazo a una mujer.

La policía tenía la orden que siempre recibe en estos casos: emplear la violencia solo cuando sea necesario y como solución última, pero algo falló. “No estamos de acuerdo con esas actuaciones y hemos abierto una investigación interna para ver si hay algún tipo de abuso o uso inapropiado de la fuerza. No podemos permitir estos comportamientos”, explicaron desde la Jefatura Superior de Policía. Tres sindicatos del cuerpo (SUP, UFP y CEP) han pedido que se depuren responsabilidades por las cargas.

La bronca política. El PP salió en tromba los días siguientes a la disolución a porrazos de la concentración de la marcha laica. Se emplearon a fondo la presidenta, Esperanza Aguirre, la consejera de Presidencia, Regina Plañiol; el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón; el secretario regional de la formación, Francisco Granados, y hasta el defensor del menor, Arturo Canalda. Este último, un cargo nombrado a dedo por el Gobierno regional, abrió una investigación de oficio para averiguar si los menores peregrinos recibieron amenazas o agresiones en Sol. Poco o nada habló de los jóvenes laicos que fueron increpados por católicos.

El portavoz del Gobierno y ministro de Fomento, José Blanco, salió en defensa de la actuación policial. Afirmó que creía que no se había producido ningún exceso por parte de la policía. Por la tarde, el PSOE rectificó y aseguró a través de la Delegación del Gobierno y la propia policía que se investigarían los posibles abusos policiales.

DEMOCRACIA, CRUCIFIJO, CORRUPCIÓN Y PALOS.

Cuando te enfrentas a una hoja en blanco, después de la jornada de ayer en la que, al mismo tiempo que se constituía el parlamento valenciano, democráticamente elegido el pasado 22 de mayo, en la calle se producía un enfrentamiento entre la policía y una concentración de personas en demanda de una democracia real que terminó con el triste balance de personas heridas y detenidas, es bastante difícil ordenar las ideas que fluyen desde la indignación que suponen los hechos analizados en su dimensión y en su contexto.

La extracción democrática y representativa de los ciudadanos que han obtenido su escaño a través del voto libre y secreto de las personas que acudieron a votar en la cita electoral, les otorga la dignidad de representantes públicos y, por tanto, sujetos individual y colectivamente en su función, al juicio y la crítica de las personas que cuestionan desde la misma forma de elección, hasta la idoneidad ética de la representación política democráticamente otorgada. Creo que las fuerzas del orden ejercieron una eficaz protección preventiva de los diputados autonómicos sin que se produjesen gritos surgidos desde la indignación y la impotencia. Con el acto mismo de constitución de Les Corts y estando reunida la Cámara, se activa la Ley y a sus señorías se les añade la doble protección de la inviolabilidad del recinto parlamentario y de la garantía de normalidad en el desarrollo de la sesión constitutiva.

Mientras, en la calle hay ciudadanos que sirven al Estado del que forman parte para proteger a las instituciones, a sus señorías y a las personas que protestan y, todos ellos,  con los mismos derechos a ejercitar su libertad y sus derechos constitucionales. Seguramente el relato esconde una pregunta múltiple: ¿la policía va a proteger a sus señorías y a la institución parlamentaria de los indignados o va a proteger a los indignados de sus señorías?. Porque a tenor de los acontecimientos intramuros de Les Corts y de lo sucedido en la calle, la pregunta es pertinente; y lo es más después de que los medios de comunicación se hayan hecho eco de la acusación subliminal de que tres de los detenidos tienen antecedentes policiales.

En el interior del recinto parlamentario, elegido el Presidente, con total impunidad planta un crucifijo que desde ese momento preside la sesión parlamentaria y se pasa por el forro de manera irrespetuosa y grosera la aconfesionalidad del Estado; un precepto legal que figura de manera palmaria en nuestra Constitución. La difusión mediática del hecho hace más grave la transgresión que ni es reprimida ni contestada por nadie, más allá de la retorica de las palabras. La coherencia debería haber impulsado a algunas de sus señorías a dejar vacios sus asientos ya que no pueden ejercer el uso de la palabra en la sesión constitutiva.

En el interior del recinto parlamentario, no menos de diez representantes del pueblo valenciano sentados en la bancada del PP, juran y prometen su cargo ante el crucifijo, la Biblia, la Constitución y Els Furs, imputados en casos de corrupción económica en ejercicio de su responsabilidad pública que, con la publicidad del sumario, aparecen ante la sociedad valenciana como presuntos delincuentes que, de confirmarse los cargos que se les imputan, son sin duda más graves que los que dan base a los antecedentes penales de los tres manifestantes detenidos. La representación política que les ampara y protege no les exime de su responsabilidad ante la sociedad y ante la justicia. Son aforados. Están democráticamente protegidos. Están económicamente bien retribuidos. La situación manifiesta una enorme desproporción entre su situación y la de las personas que, con su voz y su palabra, dicen en la calle que algo falla en esta democracia. No sé si es inteligible el divorcio entre la sociedad de la calle y la clase política que, de manera indolente, se instala en otra cara de la realidad.

En la calle se calientan los ánimos, se lanzan improperios y quizás algún objeto contundente y la policía hace uso de la fuerza y practica algunas detenciones. No sé la magnitud de los ataques furibundos de los concentrados ni la contundencia de los objetos arrojados contra las fuerzas del orden pero, seguro que existen elementos disuasorios y estrategias adecuadas para que no se produzca una actuación policial, que se justifica con posterioridad en base a la defensa de la Ley y del ejercicio de los derechos democráticos. Una simple reflexión sobre las transgresiones de la democracia y de la ética que se dieron en la sesión constitutiva de Les Corts y las que han podido producirse en la calle dan cuenta de la perversión y el deterioro del sistema y explican con claridad los datos de la encuesta del CIS difundida en estos días.

Cuando llegué a casa abrí mi correo electrónico y tenía un correo que me llevaba a un enlace con un artículo de Jordí Borja; quiero terminar el mío tomándole prestadas algunas de sus palabras: “El movimiento del 15M, el de los indignados también se autodenominó de democracia real. La democracia no se reduce a su dimensión formal, la representación en las instituciones o los derechos políticos básicos. Todo ello ya es en sí mismo hoy imperfecto, insuficiente, con frecuencia excluyente. Pero además la democracia solo se legitima si sus formas sirven para que se materialicen políticas públicas universales, que garanticen derechos económicos, sociales, culturales, que reduzcan las desigualdades y supriman privilegios. Sin derechos reales, es decir ejercitables, la democracia es para muchos una ficción, un fraude.”

Seguramente la gravedad y la naturaleza de todos los actos que confluyeron este nueve de junio nos tendrá que hacer reflexionar a todos sobre la realidad que apunta a una etapa política que seguramente no tendrá efectos electorales inmediatos pero que alumbrará, sin duda, una situación política y social profundamente nueva.

Vicent Vercher Garrigós

Credibilidad y coherencia

María José Muñoz Peirats

No quisiera caer en la demagogia fácil, pero no entiendo nada y eso que Miguel Catalán —en su artículo del pasado domingo en Levante-EMV, Del Gobierno a la empresa. El oscuro túnel— me ha reconciliado con mi pensamiento. Entiendo que un expresidente de gobierno cobre una buena pensión y gastos de representación, porque ser presidente de un país desgasta, no hay más que observar las señales del tiempo en el rostro de cada presidente. Aunque con distintos matices, no entiendo cómo la norma de jubilaciones es cobrar lo designado —la mayoría de veces, una prestación insuficiente— y si se realiza algún trabajo extra y de alguna continuidad puede ser incompatible con la pensión. No entiendo que esto no suceda igual con los expresidentes. Pienso que se debería buscar un mecanismo para que se cumpla el fundamento de mantener la dignidad de quien ha representado a su país y consecuentemente a sus conciudadanos, pero que esta pensión vitalicia se mantuviera en tanto y cuanto éstos no tuvieran otras remuneraciones millonarias como es el caso del señor Aznar y el señor González. No dudo que el ser asesor de Endesa, como lo es Aznar cobrando 200.00 euros anuales, y González cobrando de Gas Natural 125.000 euros, no se lo hayan ganado y ganen… Las grandes empresas nunca regalan nada. Valoro la experiencia de ambos y sus conocimientos, como valoro también la de un profesional en cualquier ámbito, desde un alto ejecutivo hasta el trabajador menos cualificado.
No entiendo que en plena crisis económica, con una enorme tasa de paro y reducidos los presupuestos públicos, estos expresidentes, cada uno a su entender, hablen de recortes sociales y de soluciones económicas, compatibilizando pensiones públicas con importantes ingresos privados. Cuando hago números, las cifras se me disparan y necesito la máquina de calcular y traducir en pesetas… Reconozco, mal que me pese, que los números me marean. En estos tristes momentos en los que hay mucha gente a la que le va muy mal, pasar, por ejemplo, por instituciones públicas y ver tantos coches oficiales que señalan los gastos que la política genera inadecuadamente, da cierto pesimismo y hace que el cerebro se cierre y no entienda nada. Quizá en otras épocas todo sea más permisivo, quizá les estamos pidiendo a los políticos simplemente coherencia, ideología y solidaridad, pero estar en política implica unas obligaciones inherentes a su ideología y estar en política responde a una voluntad libre de mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. Quizá en el mundo capitalista salvaje, cuya única objetivo es el dinero, todo sea normal.
Y yo tengo setenta años y ya no me callo.

Levante-EMV 22/01/2011

DESPOLITIZACIÓN, INFORMACIÓN Y PARTICIPACIÓN

 

Hace ya algún quinquenio que la izquierda en general y, los socialistas en particular, no alcanzamos a entender cómo nos es negada la victoria electoral en los ámbitos autonómicos y locales valencianos mientras la derecha encadena una tras otra las victorias electorales que le permiten hacer uso y abuso de un poder omnímodo con un efecto sobre el tuétano de nuestra sociedad civil que va a quedar marcada a fuego por el régimen político que de manera sistemática ha ido construyendo el Partido Popular desde que gobierna las principales instituciones políticas valencianas y ocupa los principales resortes del poder económico y social de nuestro País.

 La redacción de este artículo no se aborda desde la pretensión de encontrar la pócima que cure las dolencias de la izquierda ni descubrir la piedra filosofal que desentrañe la razón de tanto desencuentro entre los partidos progresistas y la sociedad valenciana. Solo se aborda el asunto desde la pretensión de aportar una pequeña reflexión sobre cómo influye en el electorado la falta de información y de participación en los asuntos públicos y en la creciente despolitización que está en el origen de las derrotas de la izquierda y los éxitos electorales de la derecha.

 Parto de la hipótesis de que el hombre de la calle, los votantes, la gente corriente no puede ser, en democracia, un mero sujeto pasivo que observa las acciones de los responsables públicos sobre su vida y sus intereses individuales o colectivos, sin que esa forma de concebir al ciudadano no pase la factura correspondiente al sistema de relaciones políticas, sociales y ciudadanas; también a la calidad del sistema democrático y al sistema de libertades que articula su funcionamiento más allá de sus aspectos formales.

Es una verdad meridiana que las personas solo ocupan la centralidad de la vida pública en la retórica vacua de los discursos políticos en los que se trasluce un cierto mesianismo que sigue considerando a los ciudadanos, como elementos de la masa que conforma el censo electoral y a los que se les atiende de manera asistencial y benefactora, excluyéndoles de facto del complejo entramado construido para la toma de decisiones que, de forma directa o indirecta les afectan, manteniéndoles realmente al margen en la construcción de la realidad y el entorno en el que han de de desarrollar su vida cotidiana de manera individual o colectiva.

Por todas estas cuestiones es obligado el concluir que no se construye nada solo con la mera información que toma forma de relato, cuando no de panfleto, o solo con la participación formal a través de los canales institucionales profundamente distorsionados por las diatribas partidistas; porque la terca realidad nos pone ante nuestras propias narices que el resultado de esta sistemática, alejada de la política genuina y del respeto al ciudadano como protagonista de la historia,  solo nos conduce a una sociedad que se desentiende de los asuntos públicos y atiende de manera inconsciente a la llamada permanente de la derecha producida desde los resortes del poder más absoluto y profundiza en la esclerosis social que desemboca en una despolitización creciente  que, a tenor de las políticas desplegadas por los partidos que se reclaman de la izquierda, no se si es una despolitización querida pero, indudablemente, es consecuencia de la práctica absurda de la mera información, a veces ininteligible, sin que se convoque realmente a una previa participación real de los ciudadanos en las políticas que les afectan en su vida cotidiana agravada, en estos momentos, por una situación económica tremendamente difícil que está produciendo una fractura social evidente y perceptible cuyas consecuencias negativas podemos intuir.

 La alianza imprescindible con las personas que con su voto quitan y ponen gobiernos solo se puede concebir por la izquierda desde la creación de espacios de participación e información, en los que el protagonismo cívico no sea un lugar retórico y en el que el empoderamiento de las personas, en tanto que ciudadanos, legitimen a sus representantes con la certeza de que van a traducir en políticas públicas el pacto de base alcanzado mediante el dialogo, el debate y la transacción social sobre la base de una información objetiva y participación activa en los asuntos que, con sus matices o diferencias, son comunes o específicos y afectan a toda la sociedad o a una parte importante del colectivo ciudadano.

 La izquierda nunca tendrá el poder, entendido como instrumento de servicio y transformación social, si los ciudadanos no se sienten parte activa del mismo tanto en su consecución, como en su ejercicio institucional y social. Si no andamos este camino, nos quedan muchos años de oposición que me niego a pensar que también sea pretendida por aquellos a los que hemos confiado nuestra representación en el gobierno de las organizaciones políticas y las instituciones parlamentarias o ejecutivas en esta democracia a la que se le están rompiendo las costuras por las que asoma el rostro horrible del pensamiento único, la precariedad y la xenofobia.

 Vicent Vercher Garrigós

21/01/2011

A Camps se le fue la olla.

ART. OPINIÓN

  • JUAN LUIS VALENZUELA

    13/11/2009

EL OLIVO

En un magnífico análisis -como siempre- de José Manuel Romero en El País, defiende que Camps no está loco sino que huye hacia adelante para no volver la vista atrás. Cree este gran periodista y analista que a Camps “el pasado le persigue tan de cerca que un día le alcanzará”. Discrepo con José Manuel Romero en esta ocasión. Camps no está bien de la cabeza

Las disculpas matizadas que pidió posteriormente, mejor se las hubiera guardado, porque hay disculpas que pierden su esencia cuando se continúan mezclando con el ataque y se formulan desde una posición para nada humilde.

Es difícil interpretar las palabras de ayer del dirigente valenciano en el sentido de que el líder de la oposición socialista desea no sólo su muerte, sino que lo asesinaría para verlo boca abajo en una cuneta, sin tener duda razonada al menos de que el Presidente valenciano sufría en ese momento un trastorno mental transitorio. Es inverosímil porque salvo extremistas, esperpentos berlusconianos o fanáticos militantes ultras, nadie con buena salud en su coco se atrevería a utilizar ese argumento tan revanchista.

Sería mejor por tanto pensar que Camps sufrió de una falta de riego cerebral momentáneo, de una anulación efímera de neuronas o de una ataque pasajero a su intelecto, que entender que un dirigente de una comunidad tan importante como la valenciana albergue pensamientos tan peligrosos sobre su rival, sobre todo porque en el tema de los asesinados por móviles ideológicos, alguien le puede recordar aquello de que “el ladrón piensa que todos son de su misma condición”.

Además cuando se es tan de derechas como lo es Francisco Camps y se toma a chufla, como recientemente ha hecho, asuntos como la memoria histórica, mencionar a las cunetas y a los muertos es un ejercicio peligroso por asociación y recuerdo de nuestro pasado y viene a ser como mentar la soga en casa del ahorcado.

Decididamente prefiero pensar que quien llegó a ser un día la esperanza del PP, se está volviendo como una chota a base de presiones de su partido y de percibir un horizonte judicial complejo y de ver que sus días de vino y trajes a gogó finiquitan. Quiero pensar que está en el punto cercano de la enajenación mental antes de entender que anide en su mente reflexiones tan cainitas de los políticos españoles. Un ex líder interiormente derrotado porque sabe que su futuro prometedor ni tiene futuro y ni mucho menos promete, tiene que sufrir a la fuerza esos apagones de lucidez. Ya lo demostró cuando habiendo tomado una decisión en los órganos regionales sobre Costa le comunicó a Madrid que fue otra bien distinta. Y ayer le pasó lo mismo, se le fueron los fusibles del cerebro y se le cortocircuitaron las ideas.

Debe ser duro, muy duro, pasar de la solvencia política a ser un talón políticamente sin fondos y con fecha cercana de cobro. Es un pagaré que ningún banco admite y eso le produce una demencia que le nubla el pensamiento lógico. No dormirá bien, tendrá pesadillas, sudor frío, imágenes judiciales con voz en off policial.  Se le ve en esa sonrisa cínica, el baile de zoombi y la mirada perdida cuando habla en el Parlamento. Si se le pregunta por la trama Gurtel dice que de eso no está muy al día; si es por la crisis del PP te habla de las nuevas tecnologías y la agricultura. Va pasado de rosca. Y es que todo el fregado en que anda metido, finalmente se paga en un raciocinio a la baja.

Y digo yo ¿Con un presidente con esos flujos y reflujos intelectuales se puede seguir gestionando la Comunidad Valenciana? ¿Qué dice el Estatut de la incapacidad mental de sus Presidentes? Porque de la mala uva y del espíritu rencorosamente fratricida sé que no dice nada.

* Juan Luis Valenzuela es Coordinador de El Plural en Andalucía

Camps, al siquiátrico.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • LUIS SOLANA

    13/11/2009

Una delgada línea roja

Por favor, no critiquéis más al actual presidente de la Comunidad Valenciana: tiene todos los síntomas de padecer algún problema siquiátrico. Contra una persona que sufre trastornos básicos, no se puede hacer política opositora, sólo se puede pedir apoyo síquico e incluso algo de caridad. La última intervención del presidente valenciano en Les Corts requiere mucho cariño médico para aceptarlo: políticamente no tiene por donde cogerlo.

<!–Supongamos que un diputado anuncia que sospecha que hay un compañero que ha comprado una furgoneta para buscarle por la noche y llevarle a una carretera desierta y pegarle un tiro. Escándalo garantizado. Movimiento policial automático.

¿Quién quiere asesinar a ese diputado? ¿Quién ha comprado una camioneta? ¿Quién ha encontrado a un diputado muerto boca abajo en una cuneta?

Tremendo, todo tremendo. Pues esta posibilidad la ha planteado el president Camps que le puede ocurrir justamente después de escuchar al portavoz socialista en Les Corts.

¿A que impresiona?

El president Camps está mandando el mensaje a su entorno de que está viviendo lo mismo que le pasó a José Calvo Sotelo tras una sesión parlamentaria en la República. ¡Qué barbaridad!

El debate con Calvo Sotelo era algo que tenía que ver con posiciones políticas extremas. El debate con Francisco Camps es algo que tiene que ver con sinvergonzadas extremas.

Señor Camps, a Calvo Sotelo lo mataron (injustamente) por sus ideas extremistas. A usted nadie le quiere matar, lo que quieren muchos es que vaya a los tribunales para que explique sus (presuntas) inmoralidades económicas.

Camps dice -ahora-que se ha pasado en sus expresiones en el Parlamento. No vale: lo que tiene que decir es si tiene algo que ver con los negocios de sus amigos gürtelianos.

Señor Camps, no se preocupe, nadie le va a llevar a una cuneta, pero muchos queremos que vaya a un Tribunal. O a un siquiátrico.

Luis Solana es militante socialista y promotor de nuevas tecnologías

Blog de Luis Solana

La masturbación de Aguirre, la herejía de la Iglesia y los miedos de Camps.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • CARLOS CARNICERO

    13/11/2009

El Zumbido

Esperanza Aguirre no financia talleres para aprender a masturbarse. Así utiliza la ironía la presidenta de la Comunidad de Madrid. Se toma a broma los intentos de dotar de educación sexual a nuestra juventud a la vez que se sitúa frente a la reforma de la ley de interrupción del embarazo. Ni prevenir, ni curar. Está inspirada esta semana la señora Aguirre. Ayer la broma fue sobre la “salida del armario” de Rodrigo Rato. Hoy para justificar los contratos adjudicados a la trama Gürtel utiliza la chanza sobre la educación sexual.

<!–Son tiempos para tomarse las cosas a broma porque la Iglesia ha sacado la acusación de herejía a la palestra. Rescoldos de viejas hogueras. Hace falta ser atrevido para aplicar acusaciones de herejía en el siglo XXI sin que la Iglesia se haya molestado nunca en disculparse por las atrocidades de la Inquisición y quizá no sea un disparate pensar que no queman ahora a los herejes porque la sociedad civil, en el avance de la humanidad, ha situado al margen del poder político a la Iglesia Católica. El cardenal Gomá bendijo los cañones de Franco con un rezo memorable: “De las bocas de estos cañones florecerá la luz del evangelio”. Gomá y sus coetáneos sí tenían poder sobre el Estado. Y la Iglesia, en el fondo, no se resigna al gobierno de las almas prescindiendo del gobierno de los hombres.

Mientras todo esto sucede en la Conferencia Episcopal, el president del País Valenciano acusa a los socialistas de querer matarle, evocando los paseíllos en la madrugada y en las cunetas. Y lo hace en los tiempos en los que se siguen registrando fosas de fusilados sin juicio en la guerra civil. Los atropellos del franquismo no sólo no han caducado sino que los hijos políticos de quienes los pronunciaron se permiten evocaciones frívolas sobre la represión intentando equiparar tal vez los excesos que se cometieron en la República y las atrocidades que durante cuarenta años realizó el régimen ilegítimo de Franco.

La broma es una forma de perversión cuando se utiliza sistemáticamente para camuflar los valores de la democracia. Esperanza Aguirre tiene su librillo de gracietas a medio camino de las formas rancias de la aristocracia y la vulgaridad: ese tono campechano y condescendiente que tanto le gusta. Camps parece que ha perdido el juicio y la razón. Los tribunales tal vez les sitúen en su lugar los desvaríos del presidente valenciano. Y mientras tanto, la acusación de herejía le da morbo a la votación sobre la ley del aborto: a lo mejor los obispos no se han dado cuenta de que hay gente que está dispuesta a ser considerado hereje como un plus democrático en una sociedad en la que no pasa nada por vivir en excomunión.

Carlos Carnicero es periodista y analista político.

Aznar envió a Correa, Agag y Arriola a Venezuela en 1998 para asesorar a la Miss que se enfrentó a Chávez

POLÍTICA

El viaje consta en el sumario de la Gürtel y la trama cobró más de 21 millones de pesetas por él

ELPLURAL.COM

En 1998 un todavía desconocido Francisco Correa recibió un encargo exclusivo del entonces presidente del Gobierno, José María Aznar: organizar un viaje a Venezuela para el asesor de cabecera de los populares, Pedro Arriola; para el futuro yernísimo, Alejandro Agag, y para el que fuera jefe de Comunicación del PP, Francisco García Diego. Su misión era asesorar a el ex Miss Universo Irene Sáez en su candidatura a la presidencia del Gobierno en los comicios que finalmente ganó Hugo Chávez.

<!–José María Aznar llevaba años percibiendo a Chávez como un peligro para Latinoamérica y decidió apostarlo todo por Irene Sáez como la alternativa para Venezuela. Por eso no dudó en pagar a Pasadena Viajes, la empresa de Francisco Correa que le dio al empresario la llave para introducirse en las entrañas del PP, unos 127.500 euros (más de 21 millones de las antiguas pesetas) por organizar el viaje, según las hojas de contabilidad intervenidas por la Policía en el registro efectuado en la agencia.

Una campaña para la ex Miss
Según informa El confidencial, Agag, Arriola, García Diego y Correa viajaron a Caracas durante la precampaña electoral para diseñar, de una manera discreta y alejada de los medios de comunicación, una estrategia electoral con garantías de éxito para la oponente de Chávez, que llegó a convertirse en una seria rival para el ex teniente coronel, si bien pocas semanas antes de los comicios aceptó el apoyo del ex presidente venezolano Luis Herrera Campins, algo que la relegó a un escaso 2,8 por ciento de los sufragios.

Más de 21 millones de pesetas
El sumario del caso Gürtel, del que se levantó parcialmente el secreto a finales del pasado septiembre, recoge un apunte de contabilidad bajo el epígrafe “Gastos Venezuela” en el que se especifica textualmente: “Gastos generados ante la posibilidad de hacer determinados actos en Venezuela año 98. Asciende a 21.226.000 pesetas [unos 127.500 euros], siendo la mayor parte cargos de tarjetas de crédito Visa y Dinners”. La cifra coincide con uno de los apuntes registrados en la contabilidad de Pasadena Viajes.

Billetes de ida y vuelta
Además, en el sumario aparece también reflejado con fecha de 26 de mayo de 1998 un apunte sobre un viaje: “Madrid-Caracas-Bogotá-Madrid. Paco Correa, Alejandro Agag, por importe de 1.012.000 pesetas [algo más de 6.000 euros] facturado al PP”. El pasaje hace referencia al viaje de este peculiar comité electoral para asesorar a la Miss.

Gabilondo: “Camps es un tipo peligroso”.

POLÍTICA

“Alguien debía encerrarlo, o en la comisaría o en el manicomio”

ELPLURAL.COM

“Puede entenderse que con los sobresaltos que está viviendo en los últimos meses, Francisco Camps haya perdido el ‘oremus’. Pero su manera de perder el ‘oremus’ nos ha proporcionado el dato que nos faltaba sobre el personaje. Hasta hoy sabíamos de su chulería caciquil por el inglés en la asignatura educación para la ciudadanía, su cinismo por el caso de los trajes, su frialdad al intentar destrozar con mentiras la reputación de un modesto ciudadano, el sastre José Tomás, su deslealtad al jugar con Rajoy de manera turbia en el caso Costa. Pero, tal vez por su cursilería o por sus dengues con “el bigotes”, no habíamos valorado adecuadamente su condición de tipo peligroso. Hoy ha demostrado que lo es”, afirmó Iñaki Gabilondo en el informativo que presenta y dirige en Cuatro.

<!–

Según Gabilondo, este jueves, “desde la tribuna de oradores del Parlamento valenciano, Camps le ha dicho al portavoz socialista lo siguiente: “a usted le gustaría montarse en una camioneta de madrugada, venirse a mi casa y que yo apareciese boca abajo en una cuneta”. Las agencias informativas, piadosamente, han resumido que Camps le ha acusado de desear su muerte. Pero no es cierto, ha sido más. Le ha acusado de desear matarle y con la terminología mas guerra civilista, de paseíllos en la noche”.

“Hasta el final de la frase, la cosa se circunscribía a Camps. Era evidente que alguien debía encerrarlo, o en la comisaría o en el manicomio. Pero, de pronto, paso algo mas grave: fue la ovación cerrada con la que su grupo recibió el exabrupto. Una ovación bochornosa, como aquella que saludó en el congreso el apoyo a la guerra de Irak. Y que nos mostró el peor PP, ese que siempre nos resistimos a creer que aún exista. En el caso de Camps, sólo hay dos posibilidades: o no está en su sano juicio y no sabe lo que dice, o no esta en su sano juicio y por eso dice sin inhibiciones lo que quiere decir. En cualquier caso, es un político acabado. Pero su partido quiere gobernar este país. Rajoy debería decirnos si sus parlamentarios en Valencia son el ejemplo de ese sentido común del que tanto nos habla”, concluyó el prestigioso periodista.

¿Hasta dónde, don Mariano?.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • ENRIC SOPENA

    06/11/2009

Cabos Sueltos

Juegan a la desesperada. Parecen dispuestos a utilizar todo lo que esté en sus manos, sea mentira o no, con tal de evitar la debacle. Los portavoces de Mariano Rajoy se han vuelto a sacar de la manga la teoría de las escuchas telefónicas ilegales, supuestamente llevadas a cabo por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Tratan de presentarse ante la opinión pública como víctimas acusando de crueldad a sus verdugos. Intentan así, al precio que sea, taponar la vía de agua que se les ha abierto en el barco y que puede provocar su hundimiento.

<!–Saben que o se repite la benevolencia del Tribunal Supremo en relación al caso Naseiro, hace unos veinte años, o lo que queda aún de la trama de corrupción denominada Gürtel –agazapada en el secreto del sumario- puede terminar con el invento genovés. Tras el espectáculo de estos días -en los que se ha ratificado la debilidad de Rajoy y se ha observado la guerra cruenta entre el clan Aguirre y el sector centrista de Gallardón-, la derecha ha buscado refugio en el sistema SITEL para esparcir estiércol y excrementos a granel a cuenta de sus adversarios políticos.

Teléfonos pinchados
Los teléfonos pinchados del caso Naseiro- lo que se hizo por órdenes del juez instructor del sumario- se convirtieron entonces en talismanes, de modo que los jueces del Supremo decretaron el archivo definitivo del proceso, alegando cuestiones de procedimiento. Salieron, pues, los populares de tal trance más contentos que un niño con zapatos nuevos. Hurgan ahora en el apartado de las escuchas que ellos califican sin tapujos de ilegales, rezando a sus dioses a ver si en esta ocasión una equivocación colateral como la del juez Luis Manglano conduce de nuevo al PP al paraíso.

Tan anchos
Dicen lo que les dicen que han de decir y se quedan tan anchos. Manejan el tremendismo, la demagogia y el embuste con soltura y sin complejos. No aportan pruebas ni indicios racionales. Pero sientan cátedra afirmando que la España de José Luis Rodríguez Zapatero funciona como un Estado policial y que el malvado Rubalcaba debe de disfrutar arrebatando la libertad a los ciudadanos y metiendo sus narices en la intimidad de las buenas gentes.

El loco del zar
Les vendría tal vez bien, a los voceros populares, leer la novela El loco del zar del escritor Jaan Kross, publicada en 1992 por la editorial Anagrama. Uno de los personajes -el protagonista del libro, perteneciente a la nobleza del imperio-, se dice a sí mismo: “¡Soy un pilar del régimen! Lo soy, debo serlo. Y, Señor, ¡quiero serlo! ¡Pero qué tipo de régimen me ha dado el destino a sostener! Ante cada abominación, debo ofrecer una explicación conforme al interés del emperador”.

El interés del emperador
Ese “interés del emperador” es hoy en día, en España, el interés de Rajoy. Y es cierto que a cada abominación imperial los portavoces han de acudir en socorro del zar procurando “una explicación conforme” a los intereses del jefe supremo. Pero como no hay una explicación que conjugue los intereses del zar con los del pueblo; como cada vez se hace más difícil justificar lo injustificable, cuesta entender el desparpajo de los voceros del PP difundiendo, cada dos por tres, falsedades, manipulaciones y medias verdades.

Campaña de sospecha
Tiene razón José Antonio Alonso, portavoz del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados y ex ministro del Interior, al que desean involucrar en el asunto del SITEL: “Nos encontramos ante una campaña de sospecha permanente sobre las instituciones del Estado”. El PP la viene capitaneando desde el mes de febrero de este año, cuando emergieron de pronto los trajes de Francisco Camps sin factura alguna.

Insultos a tutti quanti
Desde ese momento, la argumentación del PP no se ha detenido en recoger los excrementos propios, sino en insultar a tutti quanti: a fiscales, jueces, policías, periodistas y al Gobierno, como mínimo. ¿Hasta cuándo, Sr. Rajoy? ¿Hasta dónde, don Mariano?

Enric Sopena es director de El Plural

El diccionario Camps: mil y una maneras de hacer el rídiculo sin hablar de la Gürtel.

POLÍTICA

“Cuando yo estaba mal y sufría, pensaba en ti y me animaba. Mariano, tú eres mi escudo”

 JOSÉ MARÍA GARRIDO / ELPLURAL.COM

 Desde que estalló el caso Gürtel el pasado mes de febrero, Francisco Camps ha pasado de ser uno de los barones regionales con más peso en el PP nacional, a ser el líder más defenestrado de la derecha española. En vez de reconocer sus errores, el presidente de Valencia ha optado desde el principio por negar todas las vinculaciones de su Gobierno con la trama corrupta. Para ello, ha echado mano de frases rimbombantes e incomprensibles que sin duda pasarán a la historia. Esta es una selección de los disparates más sonados de El Molt Honorable.

<!–

Citas a Churchill y Bretch
19 de febrero de 2009. Francisco Camps se vio obligado a comparecer ante la prensa para desmentir que tenga ninguna vinculación con la trama Gürtel después de las últimas investigaciones periodísticas. Arropado por su equipo de Gobierno y por la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, Camps realizó una breve comparecencia en la que manifestó que está “profundamente indignado” con las informaciones publicadas y aludió a una frase de Winston Churchill que definía la democracia como el estado en que “a las seis de la mañana el único que podía llamar a la puerta era el lechero”. Por si fuera poco, el presidente de Valencia echó mano a una frase atribuida al escritor alemán Bertolt Bretch, y afirmó: “Ayer un concejal, hoy un alcalde, mañana, el presidente de una Comunidad Autónoma”.

Cosas horrorosas
El pasado 30 de abril, una vez más, el presidente valenciano consiguió salirse por la tangente y evitar contestar a las preguntas de la oposición socialista sobre su presunta implicación en la trama Corrupta vinculada al PP. Preguntado sobre el asunto en Les Corts, Camps se dirigió a los diputados socialistas y les dijo: “Se sabrá toda la verdad y que aquí no ha pasado absolutamente nada, pero nunca guardaré rencor de estos días cuando me han dicho estas cosas tan horrorosas”.



Una fiesta en el juzgado

El 20 de mayo llegó el gran día. El PP valenciano tiró la casa por la ventana para apoyar a Camps en su declaración como imputado ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana por un presunto delito de cohecho vinculado con la trama. El dirigente del PP llegó al tribunal acompañado de la alcaldesa de Valencia Rita Barberá y sus tres vicepresidentes en el Gobierno valenciano. Allí se congregaron  numerosos simpatizantes del Partido Popular para expresar su apoyo al president. Al salir, un Camps muy sonriente manifestó: “Estoy muy satisfecho y muy contento por poder explicar ante el juez la verdad”. Éste, por cierto, le mantuvo la imputación.

“Es muy bonito, muy hermoso”
El 30 de mayo, la oposición no daba crédito. Contra todo pronóstico, Mariano Rajoy decidió elegir Castellón para continuar con su campaña electoral para las europeas. Un desafío, teniendo en cuenta que el presidente de la Diputación, Carlos Fabra, tiene un proceso judicial abierto por fraude fiscal con petición de dos años de cárcel y otras muchas causas pendientes. Pero no conforme con ello, el líder del PP estuvo acompañado, además, por Francisco Camps, quien como acostumbra, pronunció frases para el recuerdo.

- Camps sobre Fabra: “Castellón y su presidente son un ejemplo”.

- Camps a Rajoy: “Es muy bonito, muy hermoso, eres la esperanza de millones de españoles. Es algo muy grande”.

Cuestiones extrañas y estrafalarias
El pasado 7 de julio, Camps por fin realizó declaraciones después de que su más que “amigo” De la Rúa decidiera no archivar la causa y citarle para el próximo día 15 al considerar que puede haber cometido un delito de cohecho. Así, en la localidad de Algemesí aseguro que la verdad “está más cerca que nunca” y que quedaban “uno o dos escaloncitos y entonces toda esta cuestión tan extraña, absurda y estrafalaria habrá pasado al pasado”.



“Si pudieran, me gasearían”

El 24 de septiembre, horas después de que El País desvelara que el Partido Popular se había financiado ilegalmente a través de las empresas de la trama liderada por Correa, el grupo parlamentario popular de Les Corts se reunió en Sant Vicent del Raspeig. Como era de prever, la explosiva noticia marcó el encuentro entre Camps y sus diputados. El presidente de la Generalitat, lejos de reconocer sus errores, atacó al Gobierno socialista con una dureza inusual. La reunión fue a puerta cerrada, pero se filtraron frases tan míticas como:

- “Si pudieran, me gasearían”.

- “Vosotros sois los representantes de la esperanza y la libertad”.

- “Zapatero es un radical, dogmático y fundamentalista que milita en un partido repleto de marxistas y relativistas”.

Dimisiones y Alonso
El 1 de octubre, Camps realizó las primeras declaraciones después de mantener una dura reunión con Mariano Rajoy en el parador de Alarcón. Preguntado por si hablaron de ceses, Camps reconoció haber hablado de dimisiones pero… ¡de la de Zapatero! Cabe recordar que después de su cita en Alarcón con Rajoy, el dirigente del PP participó en un acto en la Fundación Bancaja y volvió a desviar la atención hacía el fichaje de Fernando Alonso por Ferrari. “Estoy muy contento porque Fernando Alonso va a correr en Ferrari, y si usted -dirigiéndose a una de las periodistas que aguardaban su salida- es de Público y del grupo -de comunicación- que también lleva La Sexta, podrán retransmitir excepcionalmente el Gran Premio de Fórmula Uno del año que viene”.

Disparates
El 5 de octubre, Camps habla con los periodistas, que no dan crédito a las afirmaciones que pronuncia el Molt Honorable:

- “Nos apoyamos todos, que eso es lo importante ¿no? Estamos todos muy contentos, la verdad. Nos apoyamos todos y eso es muy bonito. También lo apoyo a usted, que lo está haciendo muy bien durante estos días y estas semanas. Y la verdad es que nos apoyamos todos, porque esa es la mejor manera de poder llegar cuanto antes a lo que les decía antes”.

- “El ambiente que se está respirando en el partido es excepcional, siempre lo ha sido, pero ahora más que nunca”.

Por si fuera poco, Camps comentó las declaraciones que realizó el presidente de honor del PP, Manuel Fraga, en las que reconoció que la situación del partido en la Comunitat “no da la sensación de que vaya muy bien”. Sin inmutarse, el president afirmó que Fraga “está muy feliz” y “está encantado con el partido en la Comunitat y con el partido en toda España”.

Calvos y peludos
Tras varios días de presiones de la dirección nacional, el culebrón Costa parecía terminar con el descabezamiento del secretario general del PP valenciano como primera víctima en las filas de Camps. Sin embargo, las horas de confusión y declaraciones contradictorias sobre la expulsión de Costa dejaron un reguero de frases antológicas dignas de aparecer en una película de los Hermanos Marx.

- “Todos tenéis que ser felices, porque todos somos iguales, los calvos y los que tenéis pelo”.

- “Ahí fuera hay miles y miles de enemigos”.

- “Son ustedes muy amables y muy agradables” (a los periodistas, el día después).

Amigos
El 22 de octubre, obviando las fuertes vinculaciones que la trama parece tener con importantes dirigentes del PP, incluido él mismo, Camps se defendió atacando y aseguró que, “al final, los socialistas dejarán el Gobierno por dos ‘ges’, los GAL y Gürtel, esta caso les arrastrará así que deje usted de difamar ”. Camps, quien aparece en conversaciones intervenidas por la Policía llamando al supuesto jefe de la filial valenciana de la red, Álvaro Pérez El Bigotes, “amiguito del alma”, se atrevió a desvelar que las empresas vinculadas al caso “son en realidad amigas de La Moncloa”.

La última
“Cuando yo estaba mal y sufría, pensaba en ti y me animaba. Mariano, tú eres mi escudo”. Esta es la última frase disparatada que ha pronunciado Camps. Lo hizo el pasado martes en el Comité Ejecutivo Nacional del PP. (Más frases en el blog de Ignacio Escolar, www.escolar.net).

jmgarrido@elplural.com

El empleo mal pagado o precario ya no preocupa a los jóvenes.

Quieren montar su propio negocio

<!–

<! document.write(”); // –>
5/11/2009 | EFE

La mayor inquietud de los jóvenes españoles es el paro e incluso les despreocupa que el empleo esté mal pagado y sea precario, y a más de la mitad le gustaría constituir su propio negocio en detrimento de quienes optarían por ser funcionario, según una encuesta difundida hoy por la Fundación Bertelsmann

El sondeo, presentado en el IV Congreso Diálogo y Acción, que inaugura hoy el Rey Juan Carlos y el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, destaca que el 60 por ciento de los jóvenes españoles han pensado en alguna ocasión en constituir su propio negocio y un 6 por ciento lo ha hecho realidad.Sin embargo, la mayoría no lo consigue, básicamente, por falta de dinero.

Ello demuestra, según la presidenta de la Fundación Bertelsmann, Liz Mohn, la creatividad y espíritu emprendedor de la juventud española que, además, no se siente atraído por trabajar en la Administración pública ni en las organizaciones no gubernamentales.

De una puntuación de cero a diez para describir lo que sería un “trabajo ideal”, la más alta (8,3) corresponde a aquel empleo que más se adecúa a los intereses personales y/o cualificación personal, seguido por un negocio propio (7,3).

Los resultados de la encuesta a mil jóvenes, de 18 a 30 años, reflejan que el paro y la dificultad para hallar un empleo es su primera preocupación (62 por ciento), seguido de la vivienda (30%), drogas (27%), educación (20%), la crisis (18%) y el “botellón” (13).

Porcentualmente queda lejos el problema de la falta de interés, motivación, disciplina y respeto (7 por ciento) y la ausencia de valores (5 por ciento) que ellos perciben entre la propia juventud.

Un 48% de paro juvenil
Según el catedrático de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid, Fernando Vallespín, que ha dirigido el estudio, la inquietud relativa al paro es lógica, ya que España ocupa los primeros puestos europeos de desempleo juvenil -se sitúa en el 48 por ciento-.

Por ello, ha considerado entendible que sólo a un 4 y 7 por ciento de los jóvenes, respectivamente, les parezca un problema los salarios bajos o los contratos precarios: “hay tal ausencia de empleo que lo único que importa es tener trabajo, da lo mismo que esté mal pagado”.

En el ámbito social, el sondeo de opinión, hecho por Metroscopia, destaca el gran interés de los jóvenes en participar en iniciativas benéficas o en organizaciones ecologistas, con un 72 por ciento en ambos casos, sin embargo, la realidad es que pocos lo llevan a cabo.

De todos modos, la implicación de la juventud en el mundo asociativa es superior al de los adultos, ha recalcado el catedrático de la Autónoma.

Sobre la participación de los jóvenes españoles en iniciativas políticas, un 65 por ciento ha votado en las últimas elecciones, un 45 por ciento ha firmado a favor de alguna causa en el último año y un 29 por ciento ha asistido a alguna manifestación.

La Fundación Bertelsmann fue creada en Barcelona en 1995 por iniciativa de Reinhard Mohn (1921-2009), representante de la quinta generación de las familias Bertelsmann/Mohn, propietarias del grupo de medios de comunicación Bertelsmann, que cuenta con 102.000 empleados

La encrucijada valenciana del PP.

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

  • Antonio San José
  • ANTONIO SAN JOSÉ

    01/10/2009

Luz de Gas

 

Ninguna de las informaciones publicadas sobre las inquietantes actividades de la trama Gürtel, implican a Mariano Rajoy. Es más, los virtuosos de la turbia mangancia aposentaron su campamento de trileros en la Comunidad Valenciana al asumir la presidencia del partido su actual líder. Por eso no se entiende en absoluto que el político gallego no dé un sonoro puñetazo en la mesa y empiece a tomar decisiones urgentes que han de pasar, indefectiblemente, por el corte de cabezas políticas y la expulsión del partido de aquellas personas cuyos comportamientos sean incompatibles con la dignidad que exigen sus cargos.

<!–Resulta conocida la sempiterna resistencia de Rajoy a mirar los problemas de frente y a adoptar medidas de choque. Su estrategia ha sido siempre la de esperar, intentar ganar tiempo y confiar en que el paso de los días resuelva por sí solo los conflictos que van apareciendo en su camino. Ocurre empero que en esta ocasión esa rutina atávica no sirve para nada porque lo que vamos conociendo cada mañana sobre los tejemanejes de los gürtélidos es de tal calibre que pide a gritos cirugía mayor ante el peligro de contagiar a otros órganos sanos del principal partido de la oposición.

Valencia hace caso omiso
Una vez más el líder popular no ha hecho uso de su condición y ha mandado a María Dolores de Cospedal para que le pasara un recado telefónico al presidente valenciano. Una conversación que, al parecer, fue del alto voltaje y cuyos efectos han sido nulos si comprobamos el caso omiso que Francisco Camps ha hecho de la reclamación de “actuaciones contundentes” formulada por la número dos de los populares. Después de esta petición resulta sarcástica la explicación del inefable Ricardo Costa sobre que toda la “contundencia” estriba en encargar una auditoría externa de las cuentas del partido. La desfachatez, como bien se ve, está servida.

La culpa al empedrado
La situación es muy delicada para el PP que, milagrosamente, ya no habla de filtraciones, como hacía cuando los datos los revelaba el diario El País. Ahora, al entrar en acción tardíamente un periódico de su cuerda como El Mundo ya han abandonado ese falso remoquete y tratan de expandir tinta de calamar apelando a una manida teoría de la conspiración complementada con absurdas y graves acusaciones al ministro Rubalcaba, al Cuerpo Nacional de Policía y, si se tercia, a Amnistía Internacional. Todo menos asumir su responsabilidad ante un caso escandaloso que revela prácticas corruptas inasumibles en democracia.

Camps pasa factura
La Comunidad Valenciana es un territorio clave para las aspiraciones políticas de Mariano Rajoy. Sin Valencia, el gallego nunca será presidente del Gobierno y eso lo sabe él y lo sabe muy bien Camps que utiliza esta circunstancia como su principal fuerza aliada en el envite. Además, el presidente autonómico le pasa factura a Rajoy por el imprescindible apoyo que él y los suyos le brindaron en tiempos de gran zozobra para apuntalar su liderazgo en el famoso congreso popular celebrado en Valencia.

Más allá de “cuatro trajes”
El personal asiste atónito a la catarata de datos, conversaciones y facturas que apuntan a una trama de financiación irregular del principal partido de la oposición, mientras sus responsables miran para otro lado, le echan la culpa al empedrado, o a las fuerzas de seguridad, y dicen que el caso está cerrado. Se trata de una reacción tan irresponsable como poco inteligente que en algún momento se sustentó en la escandalosa actuación del TSJ de Valencia al ignorar los documentos policiales que apuntaban a que las dimensiones del caso iban mucho más allá de un anecdótico asunto referido a “cuatro trajes”.

La decisión de Rajoy
Hay más, hay mucho más y lo estamos viendo. Mariano Rajoy puede optar por ejercer su autoridad y poner orden en el partido con medidas ejemplares o en hacer como que no va con él y ligar su suerte a la de alguno de sus patrocinados. Ésa es su opción y ése es el dilema, el lío colosal, que ahora tiene sobre su mesa de trabajo en la madrileña calle de Génova pendiente de resolución y reclamando carácter de urgencia.

Antonio San José es periodista y analista político

La esposa de Correa ingresó en la trama madrileña 18.000 euros procedentes de Valencia.

POLÍTICA

Las redes de la Gürtel vuelven a fundirse y extienden al Gobierno Aguirre la sombra de la financiación ilegal

S.C.

Mari Carmen Rodríguez, esposa del cerebro de la Gürtel Francisco Correa y ex jefa de Gabinete de Guillermo Ortega -también imputado- cuando era alcalde de Majadahonda, actuó en algunas ocasiones como emisaria y cobradora de la red. Así ocurrió el 28 de junio de 2007 cuando Pablo Crespo, número dos de la trama, la envió a recoger de la trama valenciana 18.000 euros, cantidad que consta como ingresada posteriormente en la caja común y que coincide también en cuantía y fecha con la anotación “Puerto Copa América” que aparece en la contabilidad B de Correa. Estos movimientos vuelven a relacionar la Gürtel con eventos organizados por la Generalitat valenciana y sufragados con dinero público, como la Copa América, algo que, como en el caso de la Fórmula 1, siempre han negado desde el Ejecutivo de Camps. Pero también muestra que las conexiones Madrid-Valencia se difuminan hasta confundirse en una sola trama. Una constructora que aparece en el informe policial sobre posible financiación irregular del PP valenciano también es sospechosa de haber sufragado actos institucionales de Esperanza Aguirre.

<!–Parte del dinero negro que recogía Álvaro Pérez -conocido como El Bigotes- y sus colaboradores en Valencia era entregado a la organización de Correa en Madrid a cambio de comisiones y pagos de hasta 30.000 euros mensuales, según consta en el informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la policía e informa Levante.

Dinero recogido e ingresado
Mari Carmen Rodríguez, esposa de Correa, participó activamente en esos trasvases y el 28 de junio de 2007 Pablo Crespo la envió a los hombres de El Bigotes para recoger 18.000 euros en negro. Ese dinero aparece un día después como ingreso en la contabilidad B de las empresas de Correa intervenida judicialmente y relacionada con el concepto “Puerto Cipa América” (sic).

Eventos millonarios y la Gürtel
El Gobierno de Camps sólo ha admitido contratos con las empresas de la Gürtel en la Volvo Ocean Race, y los ha negado en eventos millonarios que acogido la capital valenciana como la Copa del América o la Fórmula 1, auque las dos competiciones aparecen recurrentemente salpicadas por la trama. El contable de las empresas de Correa, José Luis Izquierdo, ha declarado ante el juez que entregaron al PP valenciano 420.000 euros en concepto de comisiones por la adjudicación de contratos.

¿Actos del Gobierno de Aguirre con dinero valenciano?
Pero la misión de Rodríguez también muestra que las conexiones Madrid-Valencia se difuminan hasta confundirse en una sola trama. Una constructora que aparece en el informe policial sobre posible financiación irregular del PP valenciano también es sospechosa de haber sufragado actos institucionales de Esperanza Aguirre. Así, Easy Concept, la empresa a través de la cual Correa organizó numerosos actos para el Gobierno regional del PP, habría recibido pagos de la constructora valenciana Facsa, sospechosa también de haber financiado actos del PP valenciano. La constructora, que ha recibido contratos de la Generalitat por al menos 13 millones de euros en los últimos cuatro años, también realizó varios pagos a la Orange Market, la empresa con la que El Bigotes organizaba actos para el PP valenciano.

El PSPV pide elecciones anticipadas.

Angel_Luna_portavoz_socialista_Cortes_Valencianas

Debate de política general

El portavoz del PSPV-PSOE en Les Corts Valencianes, Ángel Luna, ha afirmado hoy que hay “un gravísimo fenómeno de corrupción generalizada” en la Administración valenciana, de la que ha responsabilizado exclusivamente al president de la Generalitat, Francisco Camps

EFE/LEVANTE-EMV.COM Luna ha hecho esta acusación durante su intervención en el Debate sobre el Estado de la Comunitat, en una intervención en la que ha señalado también que Camps era el único que tenía “responsabilidad sobre todas las consellerias para conseguir que Orange Market contratara con todas a las vez habiendo aparecido de la noche a la mañana”.

“Rajoy tenía razón, esto no podía ser cuestión de tres trajes”, ha afirmado en alusión a unas declaraciones del presidente del PP, y se ha mostrado convencido de que lo de Camps es “la crónica de una muerte anunciada” porque ha convertido la Comunitat Valenciana en el “patio de Monipodio”, donde “se juntaban los que eran ladrones”.

Luna ha aclarado que el jefe del Consell “no es Monipodio”, personaje creado por Miguel de Cervantes, ese sería Francisco Correa, cabeza de la supuesta trama de corrupción investigada en el caso Gürtel, según el socialista, quien sí ha acusado al president de “alquilarle el patio”.

Ante esta situación el portavoz del PSPV ha vuelto a pedir a Camps que reconsidere la convocatoria de elecciones anticipadas para “dar portazo a un periodo truculento de la historia de la Comunitat Valenciana” y se ha mostrado convencido de que si no lo hace, el máximo responsable del Consell “no va a poder aguantar la presión que se le viene encima”.

El socialista ha insistido en que Camps “ha mentido en sede parlamentaria” cuando negó que desde Orange Market se le hubieran regalado trajes, y ha apuntado que así lo demuestra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia valenciano, que “no ha decidido absolverle, ha decidido no juzgarle”.

El sistema democrático en la Comunitat Valenciana “no funciona” porque “no hay una mínima transparencia” y desde el Gobierno de la Generalitat se ha “jugado descaradamente al populismo” creando una única imagen del “buen pueblo valenciano” y tachando de “traidores y rastreros” a los que no la comparten.

La acción política de Camps, a su juicio, se ha orientado a “mantener una fastuosa maquinaria de propaganda” para construir una “imagen” que le permita “mantenerse en el poder”.

“Toda su política ha sido construir imagen positiva para usted y negativa para sus adversarios políticos”, ha señalado y ha puesto como ejemplo “la manipulación y el monopolio de Canal 9″ que a su juicio ha llevado a muchos a preguntarse “si de verdad ha habido elecciones libres y en igualdad de condiciones entre los distintos partidos políticos” valencianos.

Luna ha apuntado que el “problema” que ahora tiene Camps es que “el aparato que montaron era una sucursal y no contaban con los problemas que iba a tener la casa madre”, que empezaron cuando un concejal del PP “puso encima de la mesa todo lo que había venido recogiendo y grabando, y cuando entró un juez de la Audiencia Nacional y luego otros tribunales de justicia”.

En ese momento, ha indicado, “se le quebró la imagen, esa imagen de austeridad, de rigor y de persona seria que usted tenía”, lo que ha producido un “bloqueo” en su acción política que se limita “vivir el día a día” y que “va a remolque de los procesos judiciales en los que está, ha estado o va a estar implicado en el futuro”.

“La debilidad de su situación es pasmosa”, ha afirmado el socialista, quien ha señalado que un ejemplo de ello es la remodelación del Consell que hizo, en la que es “objetivamente demostrable que usted ha perdido” y que llevó aparejados “cambios colaterales” como la salida del director de RTVV, Pedro García, o de la jefa de Gabinete de Camps, Ana Michavila.

Luna también ha criticado que Camps anuncie un plan de austeridad que supondría ahorrar más de 300 millones de euros, cuando la desviación por gasto farmacéutico el año pasado fue de 410 millones de euros y ha denunciado la falta de ejecución del Plan Confianza, puesto en marcha para luchar contra la crisis.

UNA REFLEXIÓN PERTINENTE.

pablo1

 

El pasado cuatro de julio se cumplieron diez años desde que el PP ocupó la alcaldía de L’Alcúdia de Crespins al haber obtenido seis de los once concejales en las elecciones municipales celebradas en mayo de 1999. Diez años transcurridos que me llevan a una reflexión que entiendo pertinente por mi parte y que debería serlo también para los dirigentes del PSOE local, partido en el que milito desde 1975.

 

Diez años transcurridos, bien merecen una reflexión en voz alta por parte de quien durante el doble de tiempo, es decir durante veinte años, dirigió un gobierno municipal socialista con mayoría absoluta constante y compartió responsabilidades institucionales en otros niveles políticos, con otros dirigentes locales que proyectaron esta agrupación local con fuerza y prestigio en la comarca de La costera y en el conjunto de organización socialista.

 

Algunos medios digitales a los que tengo todo el respeto que se merece la libertad de opinión, han comparado en las últimas semanas aquellos tiempos con los que hoy atraviesa la vida orgánica del socialismo local y la realidad institucional de nuestro ayuntamiento. Al respecto quiero puntualizar como punto de referencia rigurosamente histórica que, en mi caso, ninguna otra cosa me apartó de la vida política local sino unas elecciones primarias, a mi juicio extemporáneas e irreflexivas, que convino celebrar la agrupación socialista y que acepté de acuerdo con el sentir mayoritario de mis compañeros mas cercanos, de manera que no se alterara por la vía disciplinaria un proceso preparado ex profeso para un cambio de ciclo y de personas que venia precedido por un acoso político de baja estopa que había trascendido el ámbito estrictamente político para afectar a los ámbitos personales y familiares de unas cuantas personas que formaban mi entorno más inmediato. Esa es la realidad documentada y no otra distinta que ya forma parte de las leyendas urbanas de la época que todavía permanecen en el imaginario orgánico sin saber muy bien por qué ni con que finalidad. Lo cierto es que lo que se preparó, salió y otras personas asumieron retos y responsabilidades adquiridas de manera voluntaria y democrática.

 

Desde entonces, lo cierto y verdadero es que los socialistas estamos ayunos de responsabilidades institucionales si exceptuamos los pocos meses que tuvimos la responsabilidad de gobierno como consecuencia de una moción de censura. El hecho constatable es que en los últimos diez años no hemos conseguido alcanzar el poder municipal por nosotros mismos y la segunda aseveración histórica es que aquel foro de debate democrático que era la asamblea local que, equivocada o no, decidió cambiar de referentes políticos y orgánicos con las consecuencias y las consecuencias que hemos descrito, ha pasado a mejor vida en aras de un tacticismo que nos ha llevado a romper los puentes del dialogo y a un debilitamiento ideológico y estratégico que nos hace depender irremisiblemente de terceros partidos minoritarios que, conscientes de nuestra debilidad, establecen su estrategia legítima  dentro de un marco que es fruto de la lógica política del desgaste socialista como una de los factores para su crecimiento electoral. Si sumamos a este factor, el que ellos añaden de una experiencia de gobierno negativa y, como corolario, el que hayamos dinamitado los puentes y destrozado los contactos que permitían un mínimo entendimiento para poder formar un gobierno sólido en beneficio de la comunidad local, tenemos la situación actual perfectamente enmarcada. De lo que podemos deducir que, no es mucha clarividencia la que se deduce de nuestras actuaciones políticas ni de nuestras numantinas posiciones orgánicas.

 

Antes pronto que tarde, se impone la templanza, el sosiego y la reflexión política si queremos volver al camino abandonado de manera extraña hace poco más de diez años que nos permita poder volver a dirigir los destinos municipales con un gobierno potente y con una base política y social bien articulada.

 

Porque hay unas cuantas preguntas obligadas que han de servir de base a esa reflexión precisa y pertinente: ¿Qué beneficios políticos han devenido de aquella decisión mayoritaria de prescindir de las personas que venían encadenando cinco mayorías absolutas en el ayuntamiento?; ¿Cuáles han sido las consecuencias políticas objetivamente mensurables?. ¿Qué queda de aquella mayoría coyuntural que impulsó las elecciones primarias, las ganó y que primero perdió las elecciones y después  saltó por los aires en solo unos meses de gobierno municipal compartido e interino?; ¿Qué ha ganado el PSOE con todo esta sinrazón histórica?. Si nos damos una respuesta honesta a todas estas cuestiones podremos alcanzar ese punto de objetividad, alejada de los sectarismos y las consignas, que es absolutamente necesario para una reflexión que ha de ser obligada, rigurosa, generosa y profunda para que después se puedan materializar políticas y estrategias concretas que reconduzcan el papel del PSOE en la política local y nos hagan merecedores de la complicidad y la confianza de nuestros vecinos.

 

Solo el tiempo transcurrido y, con él, los acontecimientos negativos  vividos hasta este instante deberían ser un motivo suficiente para iniciar un proceso serio de análisis y reflexión política. Después, el trabajo, la generosidad  y las ideas compartidas desde el dialogo y el consenso pueden alumbrar un nuevo tiempo para el socialismo local; si no lo hacemos así continuaremos por mucho tiempo en la inanición política y la oposición institucional. Esa es la verdad y todos sabemos cual es el único camino; otra cosa es si todos estamos dispuestos a recorrerlo desde la sensatez, la libertad, el respeto y la igualdad.

 

Vicent Vercher Garrigós

La ideología de los negocios sucios.

 

Dibujo

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

ENRIC SOPENA

26/09/2009

 Cabos Sueltos

“A quienes –en medio del huracán Gürtel- les ha tocado llevar el barco al abrigo de puerto no les importa demasiado que el PP se hunda. Pero lo que en Génova 13 la mayoría de los dirigentes actuales no quiere de ningún modo que suceda es que sean ellos los que se hundan”. La frase es de un veterano líder popular, muy alejado de la política activa y de las batallas y los litigios internos.

 Lo cierto es que Mariano Rajoy debe de estar muy agobiado cuando ayer –por boca de Ricardo Costa, ese petimetre bajo sospecha que ejerce de secretario general del PP valenciano- anunció que había encargado una “auditoria externa”, “internacional”, que analizara “las cuentas del partido” en la Comunidad valenciana.

 Habitual desparpajo

 El tal Costa añadió que esas cuentas se harían en su día “públicas” e invitó a que el PSPV (PSOE) haga lo propio, si pretende “dar ejemplo”. Lo dijo con su habitual desparpajo de chulo pijo, como si los socialistas valencianos hubieran sido en algún momento socios de los correas o los bigotes. No precisó, sin embargo, si la solicitud de poner en marcha una auditoría le había llegado del presidente de su partido en la Comunidad valenciana o del presidente del PP a escala nacional.

 Mangas verdes

 En todo caso, “¡a buenas horas mangas verdes!”. Esta expresión se atribuye por cierto –y entre otros orígenes- a la Santa Hermandad, especie de policía rural fundada a finales del siglo XV por los Reyes Católicos. Estaban conectados sus agentes con la Inquisición y actuaban, sobre todo, contra delitos vinculados a la fe. Vestían casacas con mangas verdes y llegaban muy a menudo con retraso a los acontecimientos. La Inquisición Rajoy, que este año ha descubierto, gracias a Gürtel, la Inquisición -aunque se confunda acerca de quienes son miembros de la misma y eso que los tiene a su vera-, es desde luego tardío o paquidérmico a la hora de enfrentarse a cualquier adversidad o de demostrar el arrojo o la energía exigibles a un líder político. Se encuentra más a gusto con la ambigüedad que con el riesgo de decidir dando la cara.

 Ocho meses

Durante casi ocho meses no ha tomado ninguna iniciativa regeneracionista de puertas adentro y se ha limitado [extralimitado para ser más exactos] a dar pataletas de niño consentido protegiendo a sus amiguitos. Ha arremetido sin escrúpulos contra las instituciones del Estado de Derecho: policías fiscales, jueces y periodistas, incluidos. El mismo Estado que él aspira a gobernar desde la Moncloa se lo ha pasado demasiadas veces ya por la entrepierna, sea escrita la expresión como metáfora o alegoría. La cúpula/búnker Cuando se estrecha cada vez más el cerco de la corrupción exuberante, aunque aún presunta, contra la cúpula/búnker de la derecha –la derecha valenciana, madrileña y la de ámbito estatal-, ¿alguien puede creerse que la solución pasa por una autoría, por muy internacional que sea, encargada por aquellos que se encuentran literalmente contra las cuerdas? Comisión interna ¿O resulta creíble que a estas alturas del curso pueda Rajoy “hacer sin dilación” nada menos que “crear una comisión interna de investigación, como hizo Aznar en el caso Naseiro?” Esa recomendación se la envió ayer el editorial de El Mundo, que parece dispuesto a clavarle la puntilla a Rajoy a tenor de sus informaciones más recientes, que vienen a confirmar que algo huele a podrido no en Dinamarca, sino tanto en Génova 13 como en la Generalitat valenciana. Un paripé Respecto a lo que hizo Aznar ante el caso Naseiro [que estalló en 1990, pocos días después de haber sido designado en Sevilla presidente del PP mediante el dedo de don Manuel], El Mundo olvida que la comisión interna funcionó de inmediato, que el instructor fue Alberto Ruiz-Gallardón, de profesión fiscal, que el tesorero y el gerente –Rosendo Naseiro y Ángel Sanchís- amenazaron con cantar y tirar de la manta y que el informe se convirtió en un paripé.

La sentencia del Supremo

Pero al PP de Aznar no le salvó, en el caso Naseiro -tan similar al caso Gürtel -, la investigación interna, sino el Tribunal Supremo merced a una sentencia interpretativa, de archivo y punto, enormemente favorable a los conservadores. Sin esa sentencia, probablemente no se habría hundido el PP, aunque sí muchos de sus nuevos rectores y otros que venían de antaño, de los tiempos fundacionales. Ahora corren peligro los dirigentes marianistas y el propio partido. Un partido cuya única ideología de verdad da la impresión de que sea la de los negocios. O mejor dicho: la de los negocios sucios.

Enric Sopena es director de El Plural